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Full text of "Colección de documentos inéditos papa la historia de España"

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COLECCIOItl 



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DOCUMENTOS INÉDITOS 



PARA LA HISTORIA DE ESPAÑA. 



POR 



DON MARTIN FERNANDEZ NAVARRETE, DON MIGUEL 
SALVA Y DON PEDRO SAINZ DE BARANDA, Individuos 
de la Academia de la Historia. 



Tomo I. 

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MADRID. 

IMPRENTA DE LA VICDA DE CALERO. 

1842. 



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PROSPECTO. 



Jl lempo hace que los literatos mas eminen- 
tes de la nación echan menos una -colección de 
documentos, como los materiales indispensa- 
bles para escribir nuestra historia; y este de- 
seo es tanto mas recomendable cuanto casi to- 
dos nuestros escritores adolecen de la falta de 
no haber tenido presentes los datos necesarios 
para componer sus libros, 6 de haber ig'nora- 
do donde se hallaban para compulsarlos , ó de 
haber carecido de medios para procurarse los 
originales ó copias fehacientes. Por esto ya en 
tiempo de Felipe II y de su augusto Padre se 



recog^ieron muchos manuscritos con gran dis- 
pendio y diligencia , y en tiempos mas cerca- 
nos á nosotros, á saber, en el reinado de Fe- 
lipe V, se fundó la Academia de la Histo- 
ria con el objeto de ocuparse en la incesan- 
te adquisición de materiales históricos ^ espe- 
cialmente originales y y obras inéditas. En los 
dias del señor Rey D. Fernando VI fué comi- 
sionado el sabio y laborioso P. Burriel, acom- 
pañado de D, Francisco Javier de Santiago 
Palomares para exauíinar los archivos del rei- 
no 5 copiar y formar una colección de manus- 
critos, de cuyo trabajo hay una insigne mues- 
tra en la Biblioteca nacional , hasta ahora iné- 
dita. A estos diligentes investigadores de nues- 
tras antigüedades siguieron otros en los reina- 
dos de los señores Reyes Carlos III y Car- 
los IV, durante los cuales se emprendieron 
viajes, y se intentó juntar y se juntaron en 
efecto muchos datos , como así lo atestiguan 
ademas de la del P. Burriel, las colecciones 
de Abella, Traggia, Velazquez, Muñoz, Na- 
varrcte , Sans , Vargas Ponce y Villanue- 
Ta , que con mas ó menos corrección existen 



7 
en garios archivos y bibliotecas del reino; 
pero que nunca llegaron á imprimirse enteras, 
y las mas ni aun recibieron la última mano 
para salir á luz con el esmero y exactitud que 
se requiere. 

Este mismo pensamiento que abora nos 
ocupa á nosotros, concibieron en su tiempo 
los distinguidos académicos Campomanes , Jo- 
Tcllanos 5 Villamil y otros compañeros suyos, 
y por su celo que siempre será recordado con 
elogio, se acopiaron muchos papeles y escri- 
turas inéditas, se hicieron extractos, se for- 
maron excerptas y apuntes, se mantuvo una 
larga correspondencia dentro y fuera del rei- 
no , y puede decirse que quizá el afán de abar- 
car tanto, ó sea el deseo de lo mejor, dañaron 
á la realización de la obra que dejaron por 
comenzar. 

Las desgracias que después sobrevinieron 
á la nación en 1808, debieron necesariamente 
de interrumpir todo proyecto literario, y esto 
produjo dos grandes inconvenientes: 1.° que 
el tiempo y las mudanzas de personas y co- 
sas destruyeron ó extraviaron muchos códi- 



8 
ees y papeles antiguos; y 2.° que las mis- 
mas causas dieron lugfar á la extracción de mu- 
chos otros 5 que con pérdida irreparable para 
España, y con riesg^o de que se desfigure su 
historia, se imprimen ahora en lengua extran- 
jera 5 riéndonos precisados á mendigar de los 
extraños lo que era propio nuestro , y á leer 
en distinto dialecto lo que originalmente es- 
tuco escrito en el casto idioma de Castilla. 

Estas consideraciones nos han alentado á 
publicar una colección de documentos inédi* 
tos para la historia de España , poniendo á lo- 
gro la gran copia de ellos que todavía existen 
ocultos ú olvidados en nuestros archivos, ya 
que tantos otros desaparecieron por la mano 
del tiempo y de nuestras discordias civiles. 
Nos mueve ademas el ejemplo de todas las na- 
ciones de Europa que miran hoy dia con el 
mayor interés este importante trabajo, y cu- 
yos Gobiernos han señalado fondos y creado 
sociedades literarias para recoger y dar á la 
estampa los antiguos códices que ilustran sus 
orígenes y anales: convencidos justamente de 
que nunca podrán hacerse investigaciones pro- 



9 

fundas en ningún g^énero, si no precede una 
colección tan completa como sea posible de 
instrumentos, escrituras y pruebas, que son 
los materiales de donde la historia ba de sa- 
car los bechos y la crítica sus lecciones. 

Pero este proyecto que intentamos llevar 
á cabo, mas se debe a nuestro zelo y al dis- 
g^usto que nos causa la extracción de manus* 
critos y su impresión mendosa en paises ex- 
tranjeros, que á la esperanza cierta de con-> 
seguir nuestro propósito : bajo de otros auspi- 
cios debia nacer y de mas alta protección ne- 
cesitaba. Porque semejante empresa en toda 
la latitud con que la concebimos y reclama 
su importancia , solo puede ejecutarse por el 
Gobierno supremo del Estado, cuya gloria 
principal se cifra en conservar por medio de 
la prensa el mas honroso patrimonio de una 
nación, que son los hechos y los escritos de 
los grandes hombres que la ilustraron. 

En cuanto al plan y distribución de ma- 
terias hubiéramos deseado presentar los do- 
cumentos por orden cronológico 5 pero nos ha 
parecido inasequible atendida la dificultad de 



10 
Laberlos á la mano todos juntos, y la Tarie- 
dad qiie apetecen lectores de diferentes gustos 
y carreras. Atenderemos sí con todo cuidado 
á expresar el carácter de letra de los manus- 
critos cuando los disfrutemos en su original 
ó en copias antiguas, los archivos ó biblio- 
tecas donde se hallen , las personas que los 
posean , y en fin todas las circunstancias que 
los hagan dignos de fe y acrediten su auten- 
ticidad. 

:í Si nuestras tarcas encontrasen a dicha in- 
dulgencia y acogida ante el público, quizá da- 
remos mayor extensión a nuestro trabajo in- 
sertando memorias y disertaciones hist6ricaí«, 
y noticias biográficas de varones célebres así 
en armas como en letras. *^ 

Madrid 1.° de octubre de 1842. 



r. 



DOCUMENTOS 

RELATIVOS 
Á 

HERIVAM CORTÉS. 

CARTaS 



Escritas al Emperador Carlos V desde 15 de mayo de 1522 hasta 10 
de octubre de 1530 sobre la conquista de la Nueva España j des^ 
cubrimiento de la mar del Sur, y las varias expediciones que man- 
dó hacer para la especiería. Y al fin un memorial que presentó á 
S. M. en Valladolid á 3 de febrero de 1544, pidiendo mandase 
juntar otros jueces para la determinación del pleito que tenia pen- 
diente con el fiscal sobre la escritura de merced que S. M. le hizo. DÍ7 
chas cartas originales, firmadas del ihísmo Hernán Cortes, y algu- 
nas por duplicado, se hallan en el arcliivo general de Indias de 
Sevilla entre los primeros legajos rotulados de Patronato Real , áe 
donde se han copiado. 



CARTA DE HERNÁN CORTES AL EMPERADOR CARLOS V. 
Cuyuacan 15 de mayo de 1522. 

Muy alto y potentísimo Príncipe^ niuy católico é 
invictísimo Emperador^ Rey y Señor.=Gon la presen- 
te envío á vuestra Cesárea Majestad larga y particular 



12 

relación de las cosas subcedidas en esta Nueva España^ 
que por orden es tercera _, después que yo á ella vine, 
y la poblé y conquisté con los trabajos y peligros que 
por ella y por las otras vuestra Alteza puede mandar 
ver, la que envío juntamente con los oficiales de vues- 
tra Majestad, que á todo ó lo mas se han hallado pre- 
sentes. Suplico á vuestra Alteza la mande recibir é oir 
beninamente, pues en ella se verán obras no de nuestras 
manos, mas de Dios, con cuyo favor á V. M. se han 
hecho tantos servicios en estas partes , que por no me 
alargar los dejo de significar, y también por ser yo en 
parte ministro de ellos. Lo que á V. A. quiero solamen- 
te hacer saber es, que después que en esta tierra estoy, 
que ha mas de tres años, siempre he escriplo y avisado 
á V. M. y á los de su Consejo de Indias, cosas que im- 
portaban mucho á su servicio y nunca hasta agora de 
cosas dellas he habido respuesta. La cabsa creo ha sido 
ó no ser bien recibidas mis cartas y servicios, ó la dis- 
tancia de la tierra , ó la negligencia de las personas que 
solicitan mis negocios , é lo mismo ha acaecido á los po- 
bladores é conquistadores desta Nueva España que allá 
tienen sus procuradores. Y viendo esto y la mucha ne- 
cesidad que hay de informar á V. M. de las cosas de acá, 
agora tornan de nuevo á enviar sus procuradores; y 
porque dellos , y de los que tienen mi poder V. A. será 
muy particularmente avisado, en esta no me alargaré 
mas de suplicar á V. Cesárea M. tenga por bien de man- 
dar dar abdiencia á los unos y á los otros y recibir de- 
llos el servicio y muestra que á V. A. hacemos desta su 
nueva y abundantísima tierra. r 7 oíl/j \vU 

Por la relación que agora envío, verá V. M. la soli- 
citud y diligencia que yo he puesto en descubrir la mar 



13 

del Sur (*), y como gracias á nuestro Señor la he descu- 
bierto por tres partes^ lo cual puede V. A. tener por 
uno de los mas señalados servicios que en las Indias se 
han hecho , y también verá como para descubrir y sa- 
ber todo el secreto , que sin dubda y según la noticia te- 
nemos , se han de liallar maravillosas cosas , lie comen- 
zado á hacer cerca de la costa^ bien noventa leguas des- 
tas provincias , navios y bergantines ; y porque antes de 
agora, teniendo alguna noticia de la dicha mar, yo avi- 
sé á los que tienen mi poder de ciertas cosas que se ha- 
bian de suplicar á V. M. para la mejor y mas breve ex- 
pedición del dicho descubrimiento, y después acá no 
solamente yo lo he descubierto la dicha mar, pero aun 
en cierta costa della tengo poblados doscientos y cin- 
cuenta españoles en que hay cuarenta de caballo* y por- 
que aquel aviso mió no sé si se habrá recibido, porque 
fué por diversas vias, la persona que agora envío con 
mi poder, informará á V. A. muy larga y particular- 
mente desta negociación, suplico á V. Cesárea M. tenga 
por bien de le mandar oir, porque este negocio es de 
tanta importancia que es mucha razón que V. A. le ten- 
ga en mas que á todo el resto de las Indias , según de lo 
que, como digo, tenemos relación. 

Potentísimo Señor: Dios nuestro Señor la vida y 
muy Real Persona y muy poderoso estado de V. Cesá- 
rea M. conserve y abmente con acrecentamiento de mu- 
chos mas reinos y señoríos como su Real corazón desea. 
De Cuyuacan á 15 dias de mayo de Í522 años. impoten- 
tísimo Señor : de vuestra Cesárea Majestad muy humil- 
de siervo y vasallo que los muy Reales pies y manos de 
vuestra Alteza besa.=Hernando Cortés. 

(*) Descubrimiento de la mar del Sur. 



f4 

CARTA Di HERNÁN CORTES AL EMPERADOR CARLOS Y. 

, Temixtitan 11 de setiembre de 1526. 

Sacra Cesárea Católica Majestad.^ Porque por lo 
que teugo escripto á V. M. así del cabo de Honduras ó 
de las Ilibueras _, como desde la isla de Cuba viniendo 
ya de camino á esla Nueva España, estará Y. M. infor- 
mado de lo que lia subcedido después que los procura- 
dores Diego de Ocampo y Francisco de Monlejo fueron 
despacbados , agora informaré á V. M. brevemente de 
lo que ba pasado después de mi llegada ; y porque el des- 
paclio postrero que envié desde Cuba , fué encaminado 
por via algo dubdosa , irá con la presente lo que enton- 
ces escribí, suplico bumildemenlc á V. M. mande ver 
lo uno y lo otro. Así mesmo envío agora á V. M. con 
la presente una relación bien larga y particular de todo 
lo que me subcedió en el camino que bice á las Ilibueras, 
y al cabo della bago saber á V. M. muy por extenso lo 
que ba pasado y se ba hecho en esta Nueva España des- 
pués que yo partí de la isla de Cuba para ella. Y porque 
podría ser que por la larga escriptura Y. M. no lo pudie- 
se todo ver , tocaré en esta sulxiintamente en ello para 
que con relación mas breve Y. M. sea informado, como 
quiera que todavía suplico á Y. M. á lo menos que al Pre- 
sidente y á los de su Consejo de las Indias mande bien 
ver y examinar la dicha relación para que visla informen 
á.V. M. de lo que en ella digo. 

-i; Yo me hice á la vela del puerto de la Habana de Cu- 
ba á 1 6 de mayo , y llegué al Puerto de San Juan desta 
Nueva España á 24 de mayo deste año de \52Q). Yínemeá 
la viUa de Medellin que está á dos leguas del dicho Puer- 
to , y supe allí muchas cosas de las que habían pasado en 



15 

mi absencia _, y de otras Lien peligrosas que se tramaban 
creyendo que hobiera mas dilación en mi venida, y no 
quiero encarecer á Y. M. el servicio que en la presteza 
della hice posponiendo mil peligros, pues es tan notorio 
cuantos alborotos y escándalos dentre los españoles y ma- 
los tratamientos de los naturales se evitaron con mi lle- 
gada, porque como estaban tan recientes los males y da- 
ños hechos por Gonzalo de Salazar y Pedro Armildez, 
y por los que los siguieron, habia tanto desasosiego j y 
como quiera que el tesorero Alonso de Estrada y el con- 
tador Rodrigo de Albornoz los tenian presos, cada dia 
habia mil movimientos y alborotos que llevaban muy mal 
remedio si Dios no lo remediaba con su mano, ó como 
lo remedió con mi venida, lo cual se mostró bien en el 
regocijo y alegría que mostraron en ella , así los natura- 
les como los españoles. 

Yo me partí luego para esta cibdad de Temixtitan y 
llegado hallé ser verdad todo lo que escribí á V. M. desde 
la isla de Cuba, así acerca de los agravios y afrentas he- 
chas á mis debdos y amigos, y á mi hacienda, como á 
los naturales , y pudiera estenderme mas entonces y ago- 
ra , salvo que por ser la cosa tan pública no quiero repe- 
tirla mas. Hallé presos á Salazar y Armildez , y otros que 
fueron agresores en todos los daños pasados , y movieron 
y levantaron la tierra á voz de comunidad ; y aunque á 
muchos de ellos Alonso de Estrada y Rodrigo de Albor- 
noz habían sacado de algunos monesterios, yo les hice 
volver y restituir á ellos , dado caso que según la calidad 
de sus delitos no debían gozar de la inmunidad de la igle- 
sia; pero por ser cosas que demás de tocar á los vasallos 
de V. M. , tocaban á mi persona, yo holgué que fuesen 
restituidos; y porque no me acusasen de apasionado. 



i6 

aunque habia muchas cabsas para ello, no quise enten- 
der en las culpas de aquellos. 

«^. Dende á pocos dias que yo llegué á esta cibdad, me 
escribieron de la villa de Medellin como al Puerto ha- 
bian llegado ciertos navios , y que en ellos venia el licen- 
ciado Luis Ponce de León por juez de residencia de 
V. M. , y el teniente de aquella villa me escribió que ha- 
bia ido al navio en que el dicho Luis Ponce venia , y que 
le habia dado una carta de V. M. en que le mandaba que 
hiciese todo lo que el dicho Luis Ponce le mandase de 
parte de V. M. , y que el dicho teniente le respondió que 
en todo seria obedecido y acatado , y así lo puso luego 
por obra. E yo respondiendo á la carta que el dicho te- 
niente me escribió, le encargué mucho el buen recibi- 
miento y tratamiento del dicho Luis Ponce. El cual den- 
de á pocos dias que desembarcó, se partió para esta cib- 
dad de Temixtitan, y desde el camino me envió una car- 
ta de V. M. , por la cual me mandaba que luego como 
llegase el dicho Luis Ponce , fuese recibido conforme á 
su provisión y le fuesen entregadas todas las varas. El 
cual llegado á esta cibdad, que fué un dia bien de ma- 
ñana , no quiso aquel dia presentar la provisión que traía 
de V. M. , sino ver la cibdad y platicar comigo algunas 
cosas de las destas partes, en lo cual conosció bien la 
obidiencia y fidelidad que yo habia tenido y tenia al ser- 
vicio de V. M. Luego otro dia el dicho Luis Ponce pre- 
sentó su provisión , la cual por mí y por mis oficiales fué 
obedentísimamente recibida y cumplida , y en continen- 
te en presencia de los oficiales de V. M. y de todo el 
pueblo, ellos é yo le entregamos todas las varas, y co- 
menzó á usar su cargo como V. M. mandaba. 

Aquella misma noche, ó del trabajo del camino, ó 



17 

de mudanza de la tierra el diclio Luis Ponce adoleció de 
unas callenturas de que creimos que no recibiera peligro; 
y como le fueron algo agravando , determinó de subro- 
gar el poder que traia de V. M. en el Licenciado Mar- 
cos de Aguilar que habia venido con él dende la Espa- 
ñola á ejercer el cargo que tiene de Inquisidor de las In- 
dias, y el dicho Licenciado Aguilar aceptó el dicho po- 
der y usó del hasta que el dicho Luis Ponce falleció^ que 
fué á diez y ocho ó diez y nueve dias después que á esla 
cibdad llegó ; y sin dubda entristeció tanto su muerte a 
todos como si fuéramos sus debdos propios, y se hizo 
tanto sentimiento como si le hobiéramos conversado to- 
da nuestra vida , y cierto con harta cabsa , porque su 
persona y cordura mostró bien merecer aquello y mas. Y 
entre algunas fortunas contrarias que se me han ofreci- 
do en el descubrimiento, conquista y pacificación destas 
partes , una de las mas adversas para mí, ha sido la muer- 
te de Luis Ponce , porque así de la buena fama que de su 
persona habia , como por sus aparencias mostraba traer 
muy verdadera intincion para el servicio de V. M.,y para 
le hacer relación de las cosas destas partes , en especial 
de mi fidelidad y servicios, que era á lo que mas prin- 
cipalmente V. M. le enviaba, é yo mas deseo tenia. 

Muerto Luis Ponce, la Justicia y Regimiento desla 
cibdad, juntamente con los Procuradores de las otras 
villas, rae requirieron muy afectuosamente que tornase 
á recibir en mí el cargo déla gobernación, pues que es- 
piraba con la muerte del dicho Luis Ponce el poder que 
habia dado al Licenciado Marcos de Aguilar, y prin- 
cipalmente porque les parecía que convenia así para el 
sosiego y pacificación destas partes , é yo me escusé dello 
por cuantas vías pude porque conozca y vea V. M. la 
Tomo I. 2 



18 

cobdicia que tengo y lie tenido de cargos y administra- 
ción de justicia : y así quedó y queda la gobernación de 
la justicia cevil y criminal por V. M. en el dicho Licen- 
ciado Aguilar hasta que otra cosa mande proveer ; y los 
cargos de Capitán General y administración de los indios 
queda en mí hasta que V. M. sea servido: y esto acepté 
porque como persona mas experimentada , podré mejor 
servir en ellos. 

Las cosas destas partes después de la venida de Luis 
Ponce, quedan en los términos que á V. M. he dicho. 
Está la tierra algo fatigada con las alteraciones pasadas, 
p^o con la conservación y buen tratamiento de los na- 
turales que JO siempre procuro, se irá presto restituyen- 
do , placiendo á Dios , porque los indios , aunque no es 
posible menos sino recibir fatiga con nuestra conversa- 
ción, como trabajo de los relevar, multiplican y van 
tanto en crecimiento que parece que hay hoy mas gente 
de los naturales, que cuando al principio yo vine á estas 
partes. Los religiosos que acá han venido y vienen , ha- 
cen grandísimo fruto , especialmente en los hijos de los 
principales. Váse plantando también la fe y religión cris- 
tiana, que V. M. es muy obligado á dar mnchas gra- 
cias á Dios por ello. 

Mucho ha que hice saber á V. M. como hacia ciertos 
navios en la mar del Sur para descubrir; y aunque 
aquello es cosa muy importante , por otras ocupaciones 
y cosas que se me han ofrecido, ha cesado hasta agora 
que los navios están á punto. Envío por caj)itan á una 
persona bien cuerda y experimentada , que es Diego de 
Ordas (*), el cual ha estado en esa corte de V. M. por 

(*) Ex|mh1Ícíoii Je Di^o de Ordaz ú hacer descubrimientos en la 
uiar (le) Sur. 



19 

procurador desta tierra: plegué á Dios lo encamine. 
Creo se hará á la vela en todo el mes de... (1). 

Juan de Rivera á quien yo envié por mi procurador 
y á hacer relación á V. M. de las cosas destas partes_, 
y á que residiese en esa su corte en mis negocios , me 
dijo que conoscieudo la necesidad que V. M. tenia ^ así 
por las grandes guerras que por tantas partes se le ofre- 
cian j como por las alteraciones pasadas en esos sus rei- 
nos , y conosciendo así mismo la voluntad con que yo 
siempre lie servido á V. M. , se habia ofrecido en mi 
nombre que yo enviaría á V. M. cierta suma de oro ^ é 
que sobrello é sobre ciertas mercedes que V. M. me ha- 
cia y había mandado tomar cierto asiento con el dicho 
Juan de Rivera y con Fray Pedro Melgarejo ; y que es- 
tando aderezando su viaje para estas partes, V. M. les 
mandó volver á esa corte con el despacho que se les ha- 
bia dado, el cual por mandado de V. M. habían entrega- 
do en el Consejo de las Indias. Y así mismo el dicho Juan 
de Rivera me dijo que V. M. después le habia dicho que 
habia mandado proveer á Luis Ponce para saber como 
yo habia hecho las cosas de vuestro servicio , y para que 
se viese y conosciese mi limpieza en cuanto á lo del ofre- 
cimiento que á V. M. se hizo de mi parte. Ninguna cosa 
he deseado ni deseo mas en este mundo que ofrecerse 
caso en que mi voluntad se experimente por todas vías 
en el servicio de V. M. ; y aunque á la sazón yo estaba 
pobre y adebdado , pusiera toda mi posibilidad porque 
se cumpliera lo que de mi parte se habia prometido á 
V. M. ; y así lo hiciera agora , sino que , como á V. M. 
en la relación escribo _, estoy tan alcanzado y pobre, que 

(1) Aquí hay un espacio en blanco, y el mismo se halla en im 
duplicado de esta carta. 



20 

íle todo cuanto lie conquistado , y ganado y servido á 
V. M.^ no me queda sino mi persona lastimada y herida 
en diversas partes y puesta en necesidad , ella _, y todos 
jnis amigos. Y si esto no es ansí , véanse las astucias y di- 
ligencias que Gonzalo de Salazar hizo por descubrir mis 
riquezas , y los tormentos que dio á quien tenia cargo 
de mi casa _, y como la aró y cavó por muchos lugares 
liastii que quedó satisfecha su mala intincion. Y en cuan- 
to á saber V. M. como yo he hecho en estas partes las 
cosas de su servicio y que se vea mi limpieza, si mis obras 
y servicios no han bastado para ello_, bien sé que no ha 
estado el defecto en ellos _, sino en mi dicha y en los en- 
vidiosos de lo que he servido. Y porque en la relación 
larga que envío á V. M., toco mas largo en esta materia, 
aquí no diré mas de quedar aparejado y obidiente á to- 
do cuanto V. M. fuere servido de me mandar^ como 
siempre lo he hecho. 

En lo que toca á la hacienda de V. M. no sé que de- 
cir, sino que en lo que en mí es la procuro , como haria 
á la salvación de mi ánima. Los oficiales harán relación 
dello á V. M. : solamente quiero decir que tengo por 
muy dificultoso haber buen recabdo en ella por las mu- 
chas y grandes diferencias é intereses que entre ellos ha 
habido y hay. 

El cargo de Alguacil mayor de esta Nueva España, 
de que V. M. mandó proveer á Diego Hernández de Proa- 
ño, se le entregó luego como presentó su provisión, y 
comenzó á usar del. Así mismo se entregó la fortaleza 
que se hace en esta cibdad , á Pedro de Sahizar como 
V. M. lo mandó , y son personas en quien caben muy 
bien semejantes cargos. Las atarazanas de esta cibdad, 
donde están los bergantines, se entregaron á Lope de Sa- 



21 

mauiego. En esto nos pareció queV. M. nos agravió, 
porque no era cargo aquel de que V. M. mandara pro- 
veer á un mancebo que servia ayer á Rodrigo de Albor- 
noz. Suplico á y. M. por mí y por los conquistadores 
destas partes _, que cuando semejantes cargos mandare 
proveer , mande primero saber que personas son y 
de que calidad, y no parezca que \. M. tiene en tan 
poco esta tierra , que se da lo que jiide al primero que 
llegue; y lo mesmo suplicamos á V. M. haya respecto en 
los ofícios de regimientos , porque aquí se han recebido 
algunos que en la Española y en las otras islas se supli- 
cará dello. 

Estando escribiendo esta me vinieron unos indios 
mensageros de una provincia que se dice Tecoantepec- 
que, que está á la mar del Sur ciento veinte leguas de 
esta cibdad, y trájome dos cartas, una de un español que 
yo tengo en aquella provincia, y otra de un Guevara ca- 
pitán, y por ella entendí como á aquella costa habia apor- 
tado una nao de la conserva del capitán Loaisa (*) , que 
V. M. habia mandado despachar de la Coruña para las 
islas de Maluco , sin batel y con mucha necesidad de 
mantenimientos. Y viendo que eran vasallos de V. M., 
luego proveí que fuese una persona de bien á ver la ne- 
cesidad del dicho capitán y le proveyese muy cumpli- 
damente , y le escribí que si él quería ir en compañía en 
seguimiento de su derrota , que yo tenia tres navios y á 
punto para ir en busca de la especería , y que irian todos 
juntos, ó que viese lo que quería hacer, que yo le haría 
todo buen tratamiento y le socorrería en todo lo que ho- 
biese menester. Y después recibí cartas del dicho capi- 

(*) Noticias (le la expedición de Loaisa. 



22 

tan y del piloto del navio , en que me hacían saber que 
estaban en Puerto Seguro y que habían recibido muy 
buen tratamiento de la persona que yo allí tenia ^ y las 
dichas cartas envío con la presente á V. M. 

Así mismo envío una relación que un Juan de Arey- 
zaga_, clérigo _, natural de Guipúzcoa me dio, del viaje 
que el dicho Loaisa hizo después que salió de la Coruíja, 
hasta que embocó y desembocó el estrecho de Magallaes^ 
¡wrque desde que desembocaron, el navio Sanctiago 
donde él venia _, perdió la flota é arribó á esta costa que 
yo tengo descubierta de la mar del Sur. Creo que hol- 
gará V . M. de lo saber, especialmente si el navio en que 
iba por capitán Don Rodrigo de Acuña, y el navio Nun- 
ciada (i) que creen estos que no quisieron seguir á Loai- 
sa , no han aportado á esos reinos. 

De algunas personas que á estas partes han venido, 
especialmente de Juan de Rivera que residió en la corte 
de V. M. en mis negocios, he sabido como V. M. no so- 
lamente no me tenia en servicio el trabajo y gasto que 
hacia en descubrir y subjetar á su servicio algunas tier- 
ras y provincias destas partes, pero que no lo tenia por 
bueno, y que los del Consejo de Y. M. se lo habían da- 
do á entender muchas veces, diciendo que en lo que yo 
tenia pacífico y subjeto á V. M. , habia harto en que en- 
tender. La verdad es, que si yo pospusiera lo que debia 
al servicio de V. M. por seguir tras mi interese, que ha- 
bia harta dispusicion en esta Nueva España sin entreme- 
terme en descubrimientos y subjecion de tierras; pero 
yo he tenido propósito de servir á V. M. con mucha 

MÍO » •rj'í?'jr 

(1) Se nombra este buque en uno de los origiiiules, y en el otro (juo- 
da en blanca 



23 

fidelidad é ensanclialle su señorío^ posponiendo para ello 
todo trabajo y costa. Y en la venida desta nao se parece 
si era cosa ¡provechosa descubrir j pacificar la tierra ; 
porque si yo no tuviera pacificadas mas de 800 ( 1 ) leguas 
de costa , á ninguna parte pudiera aportar aquella nao 
ni otra ninguna , que no mataran la gente della. Suplico 
á V. M. lo mande ver y considerar ^ y hallará que en todo 
el descubrimiento y pacificación que he hecho en estas 
partes^ he servido mucho á V. M, 

Invictísimo César : Dios nuestro Señor la vida y muy 
poderoso estado de V. Sacra M. conserve y abmente 
por muy largos tiempos como V. M. desea. De la cib- 
dad de Temixlitan á 1 1 (2) de septiembre de 1526 años. 
=De V. Sacra M. muy humilde siervo y vasallo que los 
muy Reales pies y manos de V. M. besa.==Hernando 
Cortés. 



CARTA DE HERNÁN CORTES AL EMPERADOR CARLOS V. 

Temixlitan 11 de Setiembre de 1526. 

Sacra Cesárea Católica Maj estad. =Por otra mia que 
va con la presente hice saber á V. M. como después de 
la muerte de Luis Ponce_, la Justicia y Regimiento 
desta cibdad, y los Procuradores de las otras villas des- 
ta Nueva España , me habian requerido afectuosamente 
que tornase á recebir en mí el cargo de Gobernador se- 

(1) Así en uno de los originales : en el otro en lugar del número 800 
hay un blanco. 

(2) El un original tiene la fecha de 11 de setiembre y el otro del 5 
<lel mismo mes y año. Esta copia se ha hecho por el de 11 de setiem- 
bre, pero en la conirontacion se ha tenido presente el otro para llenar 
algunos vacíos. 



24 

gund parece por un requiri miento que sobrello me lu- 
cieron, el cual envío al Consejo de V. M. j y porque el 
dicho Luis Ponce liabia dado su poder al Licenciado 
Marcos de Aguilar y principalmente porque V. M. co- 
nosciese mi obidiencia y fidelidad, no quise aceptar lo 
que toda la tierra me requiria , sino que el dicho Marcos 
de Aguilar quedase por Justicia de V. M.; y porque el 
dicho Luis Ponce no me habia suspendido el cargo de 
Capitán General , ni la administración , ni encomienda 
de los indios , yo quedase con aquellos cargos hasla que 
V. M. mandase proveer otra cosa, según que todo esto 
en la carta que escribo á V. M., hago mas larga relación. 
Y puesto que yo conoscí que para que la dicha jurisdi- 
cion quedase con Marcos de Aguilar, Alonso de Estra- 
da y Rodrigo de Albornoz habian puesto mucha diligen- 
cia y lo procuraban con tanta eficacia como si cosa del 
mundo no conviniera mas al servicio de V. M., y veia 
claramente que su fin era para traer después á su propó- 
sito al dicho Marcos de Aguilar, y con voz de justicia 
hacer algunas cosas en deservicio de V. M. y en perjui- 
cio de la tierra , y otras en perjuicio y disfavor de mi 
persona, y que por evitar estas cosas, que todas se me 
representaban como si las viera , convenia mucho que 
quedara en mí el dicho cargo de Gobernador, todo lo 
quise posponer por mostrar mas clara mi limpieza y no 
aceptar el dicho cargo de Gobernador. 

Después de haber quedado la gobernación de la jus- 
ticia con el dicho Marcos de Aguilar, los dichos Estra- 
da y Albornoz hacian tantas juntas y cabildos con él in- 
duciéndole á algunas maneras de provisión , en tal ma- 
nei*a escandalosas , que ponían casi toda la tierra en al- 
boroto; y lodo lo encaminaban á fin de me hacer errar. 



25 

viendo que en lo pasado yo liabia acertado: á lo cual lo- 
do jo daba lugar y disimulación^ porque me parecia 
que en esto servia mas á V. M. 

Gomo yo siempre he procurado y procuro el buen 
tratamiento y conservación de los naturales destxis par- 
tes, habia para ello liecho, ciertos dias liabia, unas or- 
denanzas muy provechosas á los indios sobre la manera 
que habian de tener sobre el servicio de los españoles, y 
lo que ellos de su parte habian de hacer para que los di- 
chos naturales fuesen bien tratados y reelevados, y ellos 
aprovechados, las cuales envió á Y. M. ; y como ya he 
dicho á V. M. el cargo de Capitán General y adminis- 
tración de los indios habia quedado en mí , yo hice pre- 
gonar las dichas ordenanzas porque solamente tocaban, 
en el buen tratamiento de los naturales. Y como esto 
vieron los dichos Estrada y Albornoz, juntan gente ar- 
mada y van al dicho Marcos de Aguilar, diciendo que 
aquello yo no lo podia hacer, y que era usar de jurisdi- 
cion , y que estaba suspenso de aquello y de todo lo de- 
mas, y que lo remediase y castigase. Y por calumniar- 
me inducieron al diclio Marcos de Aguilar á que luego 
saliese á la plaza desta cibdad , y diese un pregón que 
todos acudiesen á él y á sus llamamientos , y obedeciesen 
sus mandamientos , y no de otra persona j el cual se dio 
estando yo presente , y respondí que yo seria el primero 
que acudiria á su llamamiento de dia y de noche. Y hizo 
pregonar una cédula ó provisión de Y. M. que traia 
Luis Ponce , en que mandaba á todos los vecinos le si- 
guiesen y acudiesen á él para todo lo que les mandase; 
lo cual hacian y hicieron por me desfavorecer y dar á 
entender á las gentes que Y. M. holgaria que yo fuese 
desfavorecido, y no porque habia necesidad del dicho 

2* 



US 

pregón. Luego otro dia el dicho Marcos de Aguilar in- 
ducido y requerido por los dichos Albornoz y Estrada, 
rae requirió y mandó que mostrase por donde usaba el 
cargo de Capitán General, y de la encomienda y depó- 
sito de los indios, y si tenia para ello provisión de V. M. 
después de la muerte de Luis Ponce , y sino que no usa- 
se de lo uno ni de lo otro. E yo por obedecer á la Jus- 
ticia que tiene voz de V. M. , me desistí de dichos car- 
gos con ciertas protextaciones , según parece por los ab- 
tos que sobrello pasaron y envío al Consejo de V. M. 
Pienso que V. M. se irá satisfaciendo de mi limpieza, 
pues no solamente obedecí y cumplí lo que el Juez en- 
viado por V. M. me mandó, pero aun obedezco y cum- 
plo todo lo que me manda el Juez que no tengo por 
competente, ni fué ni es nombrado por V. M. ni por 
su Consejo, en lo cual padezco hartos disfavores, y no 
tal tratamiento cual mis servicios merescen , ni creo que 
V. M. no lo consintiria si lo viese, y todo lo cabsan es- 
tos sus oficiales que por el odio y enemistad que me tie- 
nen, trabajan contino de me pagar, no en las obras que 
de mí han recebido, y parece que su ventura los ha traí- 
do á este Licenciado á la mano para conseguir lo que 
quieren hasta que V. M. lo mande remediar j pero no 
podrán tanto ellos ni ninguno dellos , ni serán sus intri- 
caciones tan bastantes que me compelan á salir de mi 
sufrimiento y paciencia. Y porque sobre todas las cosas 
del mundo yo he deseado dar á conoscer á V. M. mi fi- 
delidad y obediencia , y después de la venida de Luis 
Ponce hasta agora se han ofrecido cosas en que la he mos- 
trado y lo mostraré mas mandándome V. M. tomar cuen- 
ta y residencia de mis cargos, humillmente suplico á 
V. M. , pues esto cesó con la muerte de Luis Ponce, y 



27 

el Licenciado Marcos de Aguilar no me la quiso tomar, 
que V. M. provea como se me tome la dicha residencia 
porque se acabe de quitar de mí el obstáculo y sospecha 
que sin merecimiento se me ha opuesto. 

Invictísimo César: Dios nuestro Señor la vida y muy 
poderoso estado de V. Sacra M. conserve y abmente por 
muy largos tiempos como V. M. desea. De la cibdad de 
Temixtitan á 1 1 de setiembre de 1526 años.^De vues- 
tra Sacra Majestad muy humilde siervo y vasallo que los 
muy Reales pies y manos de V. M. besa.=Hernando 
Cortés. 

CARTA DE HERNÁN CORTES AL OBISPO DE OSMA (1). 
Coadnayach 12 de enero de 1527. 

Reverendísimo y muy magnífico Señor. = Aunque 
ha poco que escribí á S. M. y á V. S. largo de las cosas 
de acá , la distancia debe causar que en poco tiempo ha- 
ya siempre que escribir, y así agora escribo á S. M. lo 
que de nuevo liay que hacerle saber; y pues V. S. lo ha 
de ver, no quiero en esta repetillo, mas de le suplicar 
que lo mire todo con benivolencia habiendo respecto á 
lo que yo he servido y á los trabajos que en estas partes 
me he puesto por hacer en servicio de S. M. todo lo que 
tuviese posibilidad, y certefico á V. S. que son tantos 
que yo no osase á emprender á los escribir de principio 
fasta el cabo, aunque pensase haber grand galardón- y 
pues ya cuando esta llegare habrá V. S. visto lo que acá 
nos habia sucedido, suplico á V. S. que cognosciendo 

(1) Era D. Fr. García de Loaisa , prcsi Jonle que fue' del Consejo de 
Indias. Véase su vida en el tomo 1? pjig. 404. de la Descripción histó- 
rica del obispado de Osnia de Lopcrraez. 



28 

que mis servicios lo merecen^ me sea favorable con 
S. M. en todo lo que antes y agora le envío á suplicar 
porque de otra manera no osaria serle importuno. 

Ya V. S. sabrá como vino de allá despachado con 
ciertos fraircs dominicos un fray Tomas Orliz, é según 
yo he sabido y he seido certificado^ él trabajó mucho por 
se venir en el tiempo que S. M. tenia prohibido que no 
pasase ningún navio á las Indias fasta que Luis Ponce de 
León partiese , á fin de me avisar y persuadir á cosas 
que después pasaron entre su persona é la mía ; é como 
no pudo poner en el efecto lo que deseaba _, vino con el 
dicho Luis Ponce y entró con él juntamente en la cib- 
dad de Temixtitan, y luego me fué á hablar y represen- 
táronme ( 1 ) lo que habia trabajado en que nuestra vista 
fuera mucho antes ; y tras desto me certificó que Luis 
Ponce traia provisión de V. M. para me prender^ é dego- 
llar é tomar todos mis bienes, é que lo sabia de muy cier- 
ta ciencia como persona que venia de la corte; y que por- 
que él me deseaba todo bien y acrecentamiento, y le pa- 
rescia que aquello era muy al revés de lo que yo meres- 
cia , me aconsejaba que para lo remediar _, yo no recibie- 
se al dicho Luis Ponce: y esto fué tantas veces, y con 
tanta instancia é exortaciones dicho , que bastara mu- 
dar (2) y ablandar un corazón de acero; y lo mismo tra- 
taba con los Padres Franciscos con quien yo tenia mucha 
familiaridad , para que me persuadiesen á que no resci- 
biese al dicho Luis Ponce. Y en todo este tiempo como 
yo tenia el corazón fiel , nunca halló en mí respuesta que 
consonase á su propósito como quiera que me hacia dar 



(1) Será equivocación , pues debió decir representóme. 
^2) Así el original. Debió decir á mudar. 



29 

vuelta á mil pensamientos porque su negociación era de 
tal calidad que ansí lo requeria. Postreramente yo le 
respondí que bien podia S. M. hacer conmigo lo que 
fuese servido con justicia ó sin ella porque yo habia de 
obedescer é cumplir su mandado sobre todas las cosas, 
y para efecto dello dejando los obstáculos que el dicho 
fray Tomas me ponia_, luego otro dia que entrañó (1) en 
la cibdad de Temixtitan rescebí al dicho Luis Ponce co- 
mo á V. S. tengo escripto poco ha_, y entonces no le hice 
relación desta cosa porque me parescia que encarescia 
mi obediencia , y también porque yo creia que aquel Pa- 
dre, aunque me to viese buena voluntad, me persuadia á 
su propósito mas con ignorancia que con saber lo que 
decia, el cual y los otros religiosos que con él vinieron, 
fueron y son de mí bien tratados y hallaron tan buen 
acogimiento como si fueran mis propios hermanos , y en 
sus enfermedades fueron y son de mí y de los de mi casa 
tan visitados cuanto á mí me es posible. Y después el di- 
cho Fray Tomas Orliz determinó de ir á España como 
allá V. S. habrá visto, y comunicólo conmigo; ésegund 
me informaron, estando para se embarcar en el Puerto, 
donde quiera que se hallaba dicia y publicaba algunas 
cosas feas en mi perjuicio, especialmente que yo habia 
muerto á Luis Ponce , y esto díjolo tan público , que aun- 
que yo tenia mucha incredulidad dello, se averiguó lia- 
bello muchas veces dicho, y aunque ello sea gran false- 
dad y llcvantamiento , no pude sino rescebir pena de que 
un hombre teniendo aparenciasde buen religioso, osase 
poner en su pensamiento é lengua tan gran maldad, ha- 
biendo rescebido de mí tan buenas obras, y mostrándo- 

(1) Quiz,á inadvcrlldaniente se puso entrañó por entrón 



30 

me él á mí tan buena voluntad ; y aunque esto sea cosa 
que yo la debiera dejar por vana y no dar parte á nadie, 
quíselo hacer saber á V. S. , así por ser aquel fraire de 
su orden _, y ser V. S. en ella el mas preeminente para 
que le cognosca , y no se le fie cosa de que pueda venir in- 
famia á su religión. Los Padres que acá quedan están tan 
fuera de juicio en ver su desvergüenza y testimonio fal- 
so y que pienso yo que no se acabaría con ellos estar á su 
obediencia. El dicho Luis Ponce fué curado en su en- 
fermedad por dos buenos médicos^ el uno trajo él con- 
sigo y el otro estaba acá. Un padre reverendo, que tie- 
ne acá las veces del obispo , les mandó so pena de exco- 
munión que declarasen el cognoscimiento que tuvieron 
en su enfermedad é como procedieron en ella segund 
V. S. verá por dos testimonios que á V. S. invío. Quise 
hacer esta diligencia para con V. S. , aunque la notoria 
duda de mi ignocencia bastaba, porque como digo, no 
di crédito á cosa que aquel Padre dijere. También invié 
á V. S. cierta declaración que unos frailes franciscos hi- 
cieron cerca de lo que fray Tomas ordenaba y trabajaba 
para que yo no recibiese á Luis Ponce , porque vea que 
magnas ( 1 ) del diablo tiene aqueste Padre, y con que ne- 
gociación lo traia el demonio á mucha priesa. Suplico á 
V. S. lo vea , é no resciba importunidad con mi largo es- 
cribir. 

Reverendísimo Señor : Dios nuestro Señor la vida y 
muy magnífica persona y estado de V. S. conserve y aug- 
mente como V. S. desea. De Goadnavach á 1 2 de enero 
de 1527 años.=Hernando Cortés. 

(1) Magnas por mañas. 



31 

CARTA DE HERNÁN CORTES AL EMPERADOR CARLOS V. 
Tezcuco 10 de octubre de 1530. 

Sacra Cesárea Católica Majestad. =^Despues que be- 
sé las manos á V. M. en Barcelona^ y le di cuenta de las 
cosas que hasta aquella sazón liaLian sucedido en esta 
Nueva España _, estuve algunos dias en Madrid para que 
los del Consejo de las Indias cumpliesen lo que V. M. les 
envió á mandar cerca del remedio destas partes , porque 
como quien mas que á nadie le dolia , tenia dcllo mas 
cuidado. Estando entendiendo en esto^ llegó una cédu- 
la de V. M. en que mandaba al arzobispo de Santiago 
Presidente del Consejo Real^ que entendiese en proveer 
las cosas de acá_, y fué provisión divina^ y como de tan 
Católico y Cristianísimo Príncipe se espera; y no en bal- 
de tiene Dios el cuidado de las cosas de Y. M. que basta 
aquí ha tenido , pues tanto V. M. tiene de su honra , y de 
dilactar su fe católica y conservar estas gentes que nue- 
vamente á ella se convierten: y tenga V. M. este por el 
mayor premio que ante Dios merece^ porque en todo 
el universo no hay cosa donde su santa iglesia mas se en- 
gradezca (1). 

El arzobispo de Santiago se comenzó á informar de 
las cosas de acá para mejor acertar en su provisión _, y á 
esta cabsa bobo alguna dilación ; y en este tiempo llega- 
ron muchas informaciones de religiosos y de otras per- 
sonas zelosas del servicio de Dios y de V. M. por donde 
al Arzobispo y á los del Consejo de las Indias les constó 
los insultos y robos y otros dapños que V. M. sabrá por 
otra parte , que el Presidente é oidores que acá estaban 

(1) Debe decir engrandezca. 



32 

hacían, y la necesidad que liabia de breve remedio, y 
así comenzaron á dar mucha priesa en buscarle , y ha- 
blaron á algunas personas para encomendarles la Presi- 
dencia de la nueva abdiencia que proveían, y con nin- 
guna se concertaron. Las cabsas ellos las habrán dado 
á V. M. 

Visto que en esto había alguna dilación, y como 
V. M. me mandó diese mucha priesa en mi venida, de- 
terminé de me partir antes de ver la conclusión desto, 
aunque deseando que todos viniéramos juntos por ex- 
cusar algún escándalo que se me representaba que había 
de haber con mí venida. Me detuve en Sevilla y en San 
Lucar muchos días , y aun en Santo Domingo de la isla 
Española dos meses y medio , creyendo que cada día me 
alcanzarían; y como yo traía mucha costa con la mucha 
gente que traje, no pude detenerme , y así me vine : ver- 
dad es que primero supe como la Emperatriz, mi Seño- 
ra , y los del Consejo habían ya dado fin en este remedio, 
y señalado todos los oidores , y por Presidente al obispo 
de Santo Domingo y la Concepción , y Presidente de la 
Isla Española, que también me paresció cosa proveída 
de Dios , segund lo que yo allí conocí de su persona y vi 
en las obras que hacia en su oficio , y tengo por cierto 
que Dios no tiene olvidados á estos que con tan buena 
voluntad desean su salvación, y tan á rienda suelta se 
convierten y tan milagrosamente conocen su Criador. 

Yo llegué al Puerto desta Nueva España á 15 de julio 
deste año , y en la cíbdad de la Veracruz , que es el pri- 
mer pueblo de españoles, presenté antel cabildo della la 
provisión de V. M. en que me manda sea su capitán ge- 
neral en estas partes , y allí fué ol^edecida con todo aca- 
tamiento y pregonatla públicamente. Antes desto había 



escripto luego que llegué al Puerlo á los oidores desta 
abdiencia, haciéndoles saber mi llegada y diciéndoles 
que saltando en tierra les baria mas larga relación de lo 
que V. M. me mandó. 

Allí junto cinco leguas de la cibdad de la Veracruz 
está un poblezuelo pequeño que se dice la llinconada^ y 
antes le llamaban los indios Yzcalpan^ y es uno de los 
que V. M. me hizo merced^ y por virtud della tomé la 
posesión con los abtos y diligencias necesarias ante escri- 
bano público. Y como los oidores supieron que la pro- 
visión de V. M. babia sido obedecida y cumplida por los 
del cabildo de aquella cibdad de la Veracruz^ y supieron 
que babia tomado aquella posesión^ sintieron mal dello_, 
porque quisieran hacer con estas provisiones lo que con 
todas las otras que V. M. y la Emperatriz mi Señora 
han enviado, que es no haber cumplida ninguna, en es- 
pecial lo quisieran mucho efetuar en estas , porque de- 
mas de la enemistad que á mis cosas han mostrado^ si- 
gúeseles mucho interese por tener ellos como tienen 
todos los mas destos pueblos mios , y se sirven y apro- 
vechan dellos_, unos puestos en cabeza de V. M, , otros 
en sí mesmos , otros en debdos y criados suyos, y de 
todos estos depósitos no tienen mas del nombre _, y los 
intereses llevan ellos ^ como parescerá por los libros 
de los oficiales de V. M. , que se verán cuantos son los 
intereses ó rentas que de los pueblos que para V. M. 
tienen señalados , se le han seguido , como ya otra vez 
hablando á V. M. en esta materia le dije. Y quisieron 
hacer alguna alteración ó bullicio , y enviar á prender 
los que obedecieron la provisión de V. M», y hicieron 
muestra de juntar gente, y aderezar artillería, y hacer 
capitán della , y otros bullicios desta calidad muy en de- 
ToMo I. 3 



34 

servicio de V. M. y desasosiego de la tierra. Como yo 
lo supe hablé al obispo de Táscala ^ y al Prior de la or- 
den de Santo Domingo é al Guardian de los franciscos, 
y les rogué y dije de parte de V. M. que fuesen á los 
oidoresy les dijesen como yo habia sabido aquella no- 
vedad, y que ya sabian cuanto desasosiego era para la 
tierra y cuanto V. M, se descrviria; y que si hacian 
aquel apercibimiento de artillería é junta de gente para 
alguna cosa que conviniese al bien é pacificación de la 
tierra, que ya sabian como yo era Capitán General, y 
que ellos liabian visto la provisión que V. M. me dio y 
tenídola muchos días, que me lo hiciesen saber, porque 
luego iria con mi persona , y con toda la gente que traia 
y con la que mas fuese menester á entender en ello; y 
que si no era para esle efeto , que les rogaba y aun re- 
queria de parte de V. M. que no hiciesen aquel bullicio 
ni alboroto porque seria muy dapiioso, antes les pedia 
que nos conformásemos en todo para el servicio de 
V. M., y bien y sosiego de la tierra, y otras muchas 
cosas que me paresció que convenia decírseles y amo- 
nestarles para que se cumpliese la volunlad de V. M., 
pues yo mejor que nadie la sé en este caso. 

Este obispo y religiosos aceptaron mi ruego y fueron 
á la cibdad de Méjico donde ellos residen , y yo me que- 
dé en la provincia de Táscala, porque la Emperatriz 
mi Señora me envió á mandar por una su cédula , que 
no entrase en la dicha cibdad con diez leguas á la redon- 
da á cabsa que entre los dichos Presidente é oidores no 
liobiese algund escándalo, y así lo obedecí y cumplí, y 
hablaron á los dichos oidores é significaron mi volunlad, 
y ellos respondieron que también la suya era de toda con- 
formidad; pero las obras no correspondieron, ni hasta 



35 

agora han sido conformes á esta respuesta; porque no 
solo no han querido cumplir provisión ninguna de las 
que V. M. me mandó dar , ni merced de las que me man- 
dó hacer ^ antes han tenido y tienen muchas formas para 
proseguir en hacerme dapño , porque luego que les cons- 
tó la merced que V. M. me hizo del Valle de Güaxaca, 
liabiendo visto las provisiones orcginales _, porque tuvie- 
se contradicion y por daj* color á su dapñada voluntad 
fundaron una villa en el dicho valle y repartieron los 
pueblos del que yo tenia, y V. M. me hizo merced, á 
los vecinos de la dicha villa , los cuales son todos her- 
manos, parientes, allegados de los dichos Presidente é 
oidores ; é me tomaron todos los otros pueblos que yo te- 
nia en esta Nueva España sin me dejar ninguno , é los re- 
partieron así mismo por personas desta calidad para que 
hobiese opositores é defendiesen la posesión , pues no era 
menester mas de oponerse siendo ellos los jueces, á 
los cuales dieron luego que en la tierra entré , manda- 
mientos de amparo , y con ellos me requirieron. Por ma- 
nera que demás de haberme tomado toda cuanta hacien- 
da, mueble y raiz yo dejé en esta Nueva España, me qui- 
taron los dichos pueblos é me han dejado sin tener do 
donde haya una hanega de pan ni otra cosa de que me 
mantenga. Y demás desto porque los naturales de la 
tierra con el amor que siempre me han tenido , vista mi 
necesidad , é que yo y los que conmigo traia nos moria- 
mos de hambre, como de hecho se han muerto mas de 
cient personas de las que en mi compañía traje , por fal- 
ta de refriserios ( 1 ) y necesidad de provisiones , me ve- 
nian á ver é me proveían de algunas cosas de bastimento, 

(1) Asi dice el original por refrigerios. 



36 

enviaron los diclios oidores alguaciles á prender á los di- 
chos naturales que conmigo estaban, é prendieron é lle- 
varon presos muchos dellos con mucho escándalo y al- 
boroto _, á íin que los dichos naturales no me proveyesen, 
é se les diese á entender que yo no era parte para nada 
en la tierra , é para que con estas afrentas é con poner- 
me en estrecho de necesidad, yo no pudiese hacer sino 
resistir algo por dar algund CQ^or á lo que tan falsamen- 
te han propuesto é quesido (1) decir, por tener, como 
han tenido la tierra en tiranía , é que no hobiese en ella 
quien contradicion les hiciese, para no obedecer, como 
liasta aquí no han obedecido ni cumplido carta ni provi- 
sión de V. M. , sino como absolutos señores della han 
robado así á los naturales como á los nuevos pobladores, 
y dcstruídola en tanta manera , que certefico á V. M. que 
si les durara, que en muy breve tiempo la pusieran en 
el término que á la Española y á las otras islas porque 
ya falta mas de la mitad de la gente de los naturales á 
causa de las vejaciones y malos tratamientos que han re- 
celiido, que ni han bastado para lo estorbar las ordenan- 
zas que para defensa desto V. M. mandó hacer é enviar, 
;>ntes las han tenido suspensas sin cumplir ninguna de- 
llas; y ahora después de yo venido andan en darles linii- 
Uicion, diciendo que no se pueden sufrir; é para me ene- 
mistar con los españoles dicen é publican que yo fui el 
que las hice y di á V. M. el aviso dellas; y ni tampoco 
ha bastiido la protección que V. M. mandó que tuviese 
el eleto obispo de Méjico, porque jamas han querido 
cumplir ni obedecer las provisiones que para esto (2) 
trajo : antes porque el dicho eleto ha trabajado de defen- 
dí) Quesillo por queriJo. 
(2) El original dice estro. 



37 

der que no sean los naturales tan mal tratados , le han á 
él mallratadoy ofendido^ así en la persona poniendo las 
manos en él , como en la fama levantándole mil testimo- 
nios falsos _, siendo como es uno delOs buenos religiosos^ 
y de buena dotrina y enjemplo que pueden ser, y como 
tal V. M. le escojo ( lepara el cargo : mas porque sieldi- 
clio eleto lo tuviera , ellos no pudieran liabcr tenido como 
tienen cada cincuenta mil castellanos en un año , sin casi 
otros tantos que han gastado en pagar muchas debdas que 
trajeron, y enviar á esos reinos como lian enviado en 
cabeza de otros, mucha suma de oro y joyas, y en ban- 
quetes y fiestas con mugeres y otras deshonestidades , que 
porque hay destos muchos coronistas, y aun algunas de 
las corónicas han enviado á V; M. y á su Consejo, yo no 
me entrometo, y también porque no quiero ser abtor de 
lo que no he visto. 

Yo ando entreteniendo lo que puedo porque no ha- 
gan dar causa á algo de lo que ellos desean por colorar 
su maldad, y sufriré todo lo posible , aunque certifico á 
V. M. que ya no puedo sufrir , ni son sufrideras las afren- 
tas que me han hecho y cada dia me hacen, ni la grand 
necesidad en que me ponen por haberme quitado los ali- 
mentos, como hicieron al eleto obispo desque no tuvie- 
ron otra cosa que hacer con él , y sufriré hasta esperar la 
nueva abdiencia ; mas si se tarda será imposible que no 
haya de tomar los pueblos que V. M. me hizo merced, 
pues para ello me da autoridad y poder , para mantener- 
me , y que no se me acabe de morir de hambre la gente 
que ine queda , que en otra cosa no pienso entremeter- 
me hasta que como digo venga la nueva abdiencia , por- 

(1) Escojo por escogió. 



que venidos estos, V. M. será mejor informado dallos 
de las cosas que acá han pasado j pasan. 

También Ñuño de Guzman , Presidente desta abdien- 
cia, vista la provisión que V. M. me mandó dar de su 
(Capitán General en esta Nueva España , que la tuvo en su 
poder muchos dias, porque la tomó á la persona con 
quien yo la envié desde Castilla _, como tomaba todas las 
otras f y cartas que de aquellos reinos á esta Nueva Espa- 
ña venian sin abtoridad alguna , ni poder de V. M. , hizo 
mucha gente y ha ido por muchas provincias que yo te- 
nia vistas y andadas, y algunas dellas muy pacíficas, é 
halas robado é alborotado, en especial la de Mcchuacan, 
que V. M. sabe cuanto tiempo ha que está en su Real ser- 
vicio : atormentó al Señor della , y le sacó mucha suma 
de oro y plata; é porque no se supiese la cantidad, le 
mató , diciendo que el dicho Señor tenia cierta gente de 
guerra para pelear con él, que fué muy contrario de la 
verdad. Y puesto que por cartas de muchas personas 
de los que están en su compañía y por información de al- 
gunos que de allá han venido , he sabido el poco fruto 
que hace en la tierra por donde anda, por no haber pasa- 
do de las provincias que yo tenia andadas, antes se está en 
ellas gastándolas y alborotándolas, y conozco (y así es 
notorio á todos) que de su estado Dios nuestro Señor y 
V. M. son muy deservidos y la tierra muy destruida y 
alborotada , yo quisiera evitar aquel dapño con ir ó en- 
viar mi Lugarteniente para tomar aquella gente, y con 
ella, y con la que mas traje é la que conmigo fuera de 
buena voluntad , sin los llevar por fuerza , como él hizo, 
para pasar adelante, y descubrir y poblar mas tierras, 
y asegurar las que estaban descubiertas ; no lo he osado 
ni oso hacer porque no me levanten que doy causa á de- 



39 

sasosiego; y helo hecho saber á los oidores, y á ellos 
bien les consta todo lo que he dicho , pero también quie- 
ren suspender esta provisión como todas las otras, por- 
que les paresce que no ternian comigo la compañía que 
con Ñuño de Guzman tienen. 

Ya V. M. sabe como al tiempo que yo me partí para 
esos reinos, dejé en la costa del Sur cuatro navios casi 
acabados para enviar en seguimiento de los que V. M. 
me mandó que enviase á Maluco (*) , y después se hizo 
otro que fueron cinco, y estaban muy á punto con todas 
las cosas necesarias para seguir el dicho viaje, de donde 
tengo por muy cierto que V. M. fuera muy servido así 
en socorrer aquellas gentes que se enviaron y en poblar 
alguna parte de aquellas islas, como en descubrir otras: 
llegados los dichos oidores , quitaron la persona que yo 
dejé para entender en los dichos navios, é le trujeron 
preso á esta cibdad , é quitaron los pueblos que enten- 
dían en la obra dellos , é la suspendieron por manera que 
todas las jarcias é otras cosas que estaban para los dichos 
navios , se robaron y las llevó quien quiso , y los navios 
están casi perdidos , y los maestros estuvieron cerca de 
un año sin hacer nada ; y después condenaron á la per- 
sona que dejé en cargo los dichos navios, en tres mil y 
tantos castellanos de los salarios que pidieron aquellos 
maestros del tiempo que estuvieron suspensos, habién- 
dolos ellos suspendido ; é para pagarlos se vendió mucha 
hacienda , por manera que toda la obra cesó , y no sé si 
aprovechará la que estaba hecha porque esta muy dap- 
nada y destruida , y robada toda la jarcia , como dicho 
tengo , y los maestros idos por muchas partes , donde de- 

(*) Nueva espedicion al Maluco, que no tuvo cíecta 



40 

mas del interese de V. M , que no es poco^ á mí me des- 
truyeron mas de veinte mil castellanos que tenia gastados 
en la obra é aparejos de los dichos cinco navios , todo á fin 
que no paresciese servicio mío; y en verdad que esto he 
sentido mas que toda la otra hacienda que me han des- 
truido^ que pasan de trecientos mil castellanos _, por lo 
que se ha estorbado de servir á Dios y á V. M. con aque- 
lla armada ; y por lo que yo conoscí del deseo que V. M. 
tiene de saber el secreto destas partes _, y por el que yo 
traia de emplear mi persona en este descubrimiento , ple- 
ga á Dios que no permita que el demonio dé ya mas es- 
torbos en esta obra , sino que se cumpla la voluntad que 
V. M. tiene de servirle y que por estas partes se predique 
su santo Evangelio , que yo aparejado estoy á seguir esta 
jornada hasta morir en ella ; y que esta nueva abdiencia 
no se tarde , porque venida tengo mucha esperanza que 
habrá remedio ; porque aunque no conozco los oidores, 
al Presidente tengo por persona de mucha retitud y con- 
ciencia por el tiempo que le conversé en la isla Española. 
En viniendo haré mas larga relación á V. M. de lo que 
hobiere. 

Suplico á V. M. sea servido mandarme siempre avi- 
sar de su voluntad porque yo acierte , pues es este mi 
principal deseo _, y lo mande así á los del Consejo , pues 
están mas cerca para hacerlo: y también me haga merced 
de me mandar escrebir las nuevas de todo lo acaecido á 
V. M. en esas partes, porque acá demos gracias á Dios 
y nos regocijemos con sus vitorias, que yo espero por la 
santa intincion de V. M. , él por esas partes , y nosotros 
por estotras , hemos de traer al corral mucha parte de 
las ovejas perdidas. 

Sacra Cesárea Católica Majestad : Dios nuestro Señor 



41 

la muy Real Persona de V. M. guarde y conserve en su 
servicio por muy largos tiempos con acrecentamiento de 
mayores reinos é señoríos. De la cibdad de Tezcuco des- 
ta Nueva España á 10 de otubre de 530 años.=^De vues- 
tra Sacra Católica Majestad muy humilde criado y va- 
sallo que sus muy Reales pies y manos besa.=^^El Mar- 
ques del Valle. 



CARTA o MEMORIAL DE HERNÁN CORTES AL EMPERADOR 
CARLOS V. 

Valladoljd 3 de febrero de 1544. 

Sacra Cesárea Católica Majestad. =Pensé que haber 
trabajado en la juventud, me aprovechara para que en 
la vejez tuviera descanso, y así ha cuarenta años que me 
he ocupado en no dormir j mal comer , y á las veces ni 
bien ni mal , traer las armas á cuestas , poner la persona 
en peligros, gastar mi hacienda y edad, todo en servicio 
de Dios, trayendo ovejas en su corral muy remotas de 
nuestro hemisferio , é inoctas ( i ) y no escritas en nues- 
tras escrituras, y acrecentando y dilatando el nombre y 
patrimonio de mi Rey, ganándole y trayéndole á su yu- 
go y Real cetro muchos y muy grandes reinos y señoríos 
de muchas bárbaras naciones y gentes, ganados por mí 
propia persona y espensas , sin ser ayudado de cosa algu- 
na , antes muy estorbado por muchos émulos é invidio- 
sos que como sanguijuelas han rebentado de hartos de mi 
sangre. 

De la parte que á Dios cupo de mis trabajos y vigilias 

(1) Inoctas por ignotas. 

3* 



42 

asaz estoy pagado, porque seyendo la obra suya , quiso 
tomarme por medio y que las gentes me atribuyesen al- 
guna parte , aunque quien conociere de mí lo que yo, 
verá claro que no sin causa la divina Providencia quiso 
que una obra tan grande se acabase por el mas flaco é inú- 
til medio que se pudo hallar porque á solo Dios fuese el 
atributo. 

De la queá mi Rey quedó, la remuneración siempre 
estuve satisfecho, que cccteris paribus no fuera menor 
por ser en tiempo de V. M. , que nunca estos reinos de Es- 
paña donde yo soy natural y á quien cupo este beneficio, 
fueron poseidos de tan grande y católico Príncipe , mag- 
nánimo y poderoso Rey; y así V. M. la primera vez que 
le besé las manos y entregué los frutos de mis servicios, 
mostró reconocimiento dellos y comenzó á mostrar vo- 
luntad de me hacer gratificación , honrando mi persona 
con palabras y obras , que pareciéndome á mí que no se 
equiparaban á mis méritos, V. M. sabe que rehusé yo de 
recebir. 

V. M. me dijo y mandó que las aceptase porque pa- 
reciese que me comenzaba á hacer alguna merced, y que 
no las recibiese por pago de mis servicios porque V. M. 
se quería haber conmigo como se han los que se muestran 
á tirar la ballesta , que los primeros tiros dan fuera del 
terrero y enmendando dan en él y en el blanco y fiel, 
que la merced que V. M. me hacia era dar fuera del ter- 
rero y que iría enmendando hasta dar en el fiel de lo 
que yo merecía ; y que pues no se me quitaba nada de lo 
que tenia ni se me había de quitar , que recibiese lo que 
me daba , y así besé las manos á V. M. por ello. En vol- 
viendo las espaldas quitóseme lo que tenia, todo, y no se 
me cumplió la merced que V. M. me hizo; y demás des- 



43 

tas palabras que V. M. me dijo y obras que me prometió, 
que pues tiene lan buena memoria no se le habrán ol- 
vidado^ por cartas de V. M. firmadas de su Real nom- 
bre^ tengo otras muj mayores j y pues mis servicios he- 
chos hasta allí son beneméritos de las obras y promesas 
que V. M. me hizo_, y después acá no lo han desmere- 
cido _, antes nunca he cesado de servir y acrecentar el pa- 
trimonio destos reinos con mil estorbos ^ que si no ho- 
biera tenido^ no fuera menos lo acrecentado después que 
la merced se me hizo, que lo hecho porque la merecí, 
lio sé porque no se me cumple la promesa de las mer- 
cedes ofrecidas, y se me quitan las hechas. Y si quisieren 
decir que no se me quitan, j^ues poseo algo, cierto es 
que nada é inútil son una mesma cosa, y lo que tengo es 
tan sin fruto, que me fuera harto mejor no tenerlo, j^or- 
que hobiera entendido en mis grangerías, y no gastado 
el fruto dellas por defenderme del Fiscal de V. M. , que 
ha sido y es mas dificultoso que ganar la tierra de los 
enemigos. Así que, mi trabajo aprovechó para mi con- 
tentamiento de haber hecho el deber, y no para conse- 
guir el efeto del, pues no solo no se me siguió reposo á 
la vejez, mas trabajo hasta la muerte, y plugiese á Dios 
que lio pasase adelante, sino que con la corporal se aca- 
base, y no se estendiese á la perpetua, porque quien tan- 
to trabajo tiene en defender el cuerpo, no puede dejar de 
ofender al ánima. 

Suplico á V. M. no permita que á tan notorios servi- 
cios haya tan poco miramiento , y pues es de creer que 
no es á culpa de V. M. , que las gentes lo sepan , porque 
como esta obra que Dios hizo por mi medio , es tan gran- 
de y maravillosa, y se ha extendido la fama della por to- 
dos los reinos de V. M. y de los otros Reyes cristianos^ 



44 

y aun por algunos infieles; en estos donde hay noticia 
del pleito de entre el Fiscal y mí _, no se trata de cosa 
mas ; y unos atribuyen la culpa al Fiscal , otros á culpas 
mias^ y estas no las hallan tan grandes, que si bastasen 
para por ellas negárseme el premio , no bastasen también 
para quitarme la vida , honra y hacienda ; y que pues es- 
to no se hace, que no debe ser mia la culpa. A V. M. 
ninguna se atribuye, porque si V. M. quisiese quitarme 
lo que me dio, poder tiene para ejecutarlo, pues al que 
quiere y puede nada hay imposible. Decir que se bus- 
can formas para colorar la obra , y que no se sienta el in- 
tento, ni caben ni pueden caber en los Reyes ungidos 
por Dios tales medios, porque para con él no hay color 
que no sea transparente; para con el mundo no hay para 
que colorarlo , porque así lo quiero , así lo mando , es el 
descargo de lo que los Reyes hacen. 

Yo supliqué á V. M. en Madrid fuese servido de acla- 
rar la voluntad que tuvo de hacerme merced en pago de 
mis servicios , y le traje á la memoria algunos dellos : di- 
jome V. M. que mandaria á los del Consejo que me des- 
pachasen : pensé que se les dejaba mandado lo que ha- 
bían de hacer, porque V. M. me dijo que no quería que 
trajese pleito con el Fiscal: cuando quise saberlo, dijé- 
ronme que me defendiese de la demanda del Fiscal , por- 
que había de ir por tela de justicia , y por ella se habia 
de sentenciar: sentílo por grave, y escrebí á V. M. á 
Barcelona suplicándole que pues era servido de entrar 
en juicio de su siervo , lo fuese en que hobiese jueces sin 
sospecha y V. M. mandase que con los del Consejo de 
las Indias se juntasen algunos de los otros, pues todos 
son criados de V. M. , y que juntos lo determinasen ; no 
fué V. M. servido, que no puedo alcanzar la causa, pues 



45 

cuantos mas lo viesen^ mejor alcanzarían lo que se de- 
bía hacer. 

Véome viejo, y pobre y empeñado en este reino en 
mas de veinte mil ducados _, sin mas de ciento otros que 
he gastado de los que traje é me han enviado, que algu- 
nos dellos debo también , que los han tomado prestados 
para enviarme , y todos corren cambios, y en cinco años 
poco menos que ha que salí de mi casa, no es mucho lo 
que he gastado , pues nunca he salido de la corte con tres 
hijos que traigo en ella , con letrados, procuradores y 
solicitadores , que todo fuera mejor empleado que V. M. 
se sirviera dello, y de lo que yo mas hobiera adquirido 
en este tiempo. Ha ayudado también la ida de Argel. 
Paréceme que al coger del fruto de mis trabajos, no de- 
bía echarlo en vasijas rotas y dejarlo en juicio de pocos, 
sino tornar á suplicar á V. M. sea servido que todos 
cuantos jueces V. M. tiene en sus Consejos, conozcan 
desta cabsa , y conforme á justicia la sentenciasen. 

Yo he sentido del obispo de Cuenca que desea que 
hobiese para esto otros jueces demás de los que hay, por- 
que él y el Licenciado Salmerón, nuevo oidor en este 
Consejo de Indias , son los que me despojaron sin oírme 
de hecho , siendo jueces en la INÍueva España , como lo 
tengo probado , y con quien yo traigo pleito sobre el di- 
cho despojo , y les pido cantidad de dineros de los inte- 
reses y rentas de lo que me despojaron, y está claro que 
no han de sentenciar contra sí : no les he querido recu- 
sar en este caso porque siempre creí que V. M. fuera 
servido que no llegara á estos términos , y no sey endo 
V. M. servido que haya mas jueces que determinen esta 
causa , serme ha forzado recusar al obispo de Cuenca y 
á Salmerón, y pesarmehía en el ánima porque no podrá 



46 

ser sin alguna dilación, que para mí no puede ser cosa 
mas dañosa , porque be sesenta años , y anda en cinco 
que salí de mi casa , y no tengo mas de un hijo varón que 
me suceda -, y aunque tengo la muger moza para poder 
tener mas , mi edad no sufre esperar mucho ; y si no tu- 
viese otro , y Dios dispusiese deste sin dejar succesion 
¿qué me habria aprovecliado lo adquerido? pues suce- 
diendo hijas se pierde la memoria. Otra y otra vez tor- 
no á suplicar á V. M. sea servido que con los jueces del 
Consejo de Indias se junten otros jueces destos otros Con- 
sejos, pues todos son criados de V. M. , y les fia la go- 
bernación de sus reinos y su Real conciencia , no es in- 
conviniente fiarles que determinen sobre una escritura 
de merced que V. M. hizo á un su vasallo de una parte- 
cica de un gran todo con que él sirvió á Y. M. sin costar 
trabajo ni peligro en su Real persona, ni cuidado de esr 
píritu de proveer como se liiciese , ni costa de dineros 
para pagar la gente que lo hizo , y que tan limpia y leal- 
mente sirvió no solo con la tierra que ganó, pero con 
mucha cantidad de oro, y plata y piedras de los despo- 
jos que en ella hubo ; y que V. M. mande á los jueces 
que fuere servido que entiendan en ello , que en un cier- 
to tiempo que V. M. les señale, lo determinen y senten- 
cien , sin que haya esta dilación , y esta será para mí 
muy gran merced, porque á dilatarse, dejarlohé perder, 
y volvermehé á mi casa porque no tengo ya edad para 
andar por mesones , sino para rccojerme á aclarar mi 
cuenta con Dios, pues la tengo larga, y poca vida para 
dar los descargos , y será mejor dejar perder la hacien- 
da quel ánima. 

Sacra Majestad : Dios nuestro Señor guarde la muy 
Real Persona de V. M. con el acrecentamiento de reinos 




o 

s 



47 

y estado que V. M. desea. De Valladolid á 3 de liebre- 
ro de 544 años.=De V. Católica M. muy humilde sier- 
vo y vasallo que sus muy Reales pies y manos besa.^ 
El Marques del Valle. 



DOCUMENTOS 

8obre el desafío del Emperador Carlos V con 
Francisco I Rey de Francia, 



Estos documentos, todos originales, se hallaron en la Torre de Goy- 
coerrota en la villa de Elgoibar de la provincia de Guipúzcoa, des- 
de donde D. José Vargas Ponce los remitió de Real orden en 2 
de febrero de 1804 al ministro de estado, que á la sazón lo era 
D. Pedro Cevallos. Vargas Ponce antes de hacer entrega de ellos 
sacó copias, las mas escritas de su mano, que se conservan entre 
sus manuscritos y que son las que ahora publicamos. Añadimos una 
carta del Condestable de Castilla, sacada de la Biblioteca del Es- 
corial. 

CARTA DEL CONDESTABLE DE CASTILLA. 

13 de mayo de 1528. 

Se ha copiado de un códice en folio de Misceláneas de la Biblioteca del 
Escorial, señalado ij-Sf^T, letra del siglo xvi. No dice á quien va di- 
rigida, pero creemos que á D. Francisco de los Cobos secretario de 
S. M. Es original. 

Muy noble Señor : agora me han escrito de allá que 
la embajada que trajo un rey darmas del Rey de Fran- 
cia^ fué tornar á desafiar á S. M. persona por persona 
sobre algunas palabras que S. M. habia dicho en su per- 



48 

juicio de no haber cumplido lo que como Rey y como 
caballero debia. Si esto es verdad _, bien sé que donde 
estáis tan buenos sesOs _, que seria excusado hablar yo en 
esta materia ; mas en la verdad demás del servicio que 
debo á S. M. ^ tengo mucho amor á su Real Persona^ y 
temo tanto su esfuerzo y grand corazón _, que aquello me 
hace hablar^ y podria ser que á S. M. le hiciese errar. 
Lo que á mí me parece que S. M. debria de responder, 
es esto. 

A este rey darmas decille que con otro rey darmas 
S. M. enviará la respuesta, la cual habia de ser haciendo 
relación de lo que el rey darmas de parte del Rey de 
Francia le habia dicho , y que Dios sabe que á S. M. le 
pesa de haber llegado las cosas dentre ellos al estado en 
que están ; pero que pues el Rey de Francia siente tanto 
que se hable mal en su persona y sobre aquello ha he- 
cho este desafío , que ya él sabe que los desafíos se orde- 
naron en los casos que no se puede probar la fealdad de 
que puede ser acusado ningund caballero , y que porque 
vean que S. M. se quiere justificar en este caso, que se 
nombren jueces por entramas partes , que vean y deter- 
minen si él como buen caballero ha cumplido lo que es 
obligado , y si se hallare que no lo ha cumplido , que le 
requieren que lo cumpla , lo cual S. M. cree que él hará 
segund parece que siente cualquier mancilla que se pue- 
de poner en su persona ; y si sentenciaren que no ha que- 
brado sus firmas , y sellos y juramentos , que entonces 
S. M. le responderá como pertenece á la honra de su 
Imperial Persona. 

Si lo que aquí, Señor, os he dicho, os pareciere 
bien , mostradlo allá • y si os pareciere mal , pidoos por 
merced que rasguéis esta carta , pues hablo tan sin era- 



49 



pacho con vos como con cualquier de mis hijos. Guar- 
de nuestro Señor vuestra muy noble persona y casa. De 
Berlanga 13 de mayo.=A lo que me mandáredes.=El 
Condestable. 



CONSULTA DEL CONSEJO SOBRE EL DESAFIO DEL EMPERADOR. 
12 de junio de 1528. 

S. G. G. M.^=Viernes á 12 de este mes de junio el 
Presidente dijo en el Consejo el desafío que el Rey de 
Francia hizo agora á la Persona Real de V. M. , y mos- 
tró la carta que V. A. le escribió sobre ello^ y vimos un 
traslado del cartel que fué enviado de esa corte , el cual 
parece que contiene en sí palabras con mucha cautela y 
mal miradas; y como quicr que V. M. mejor que nin- 
guna otra persona sabe lo que en esto se debe hacer y de- 
ba responder ; pero por ser el caso tal y de la calidad que 
es, que tanto toca al servicio de V. M. y á sus reinos y 
á toda la cristiandad universalmente ^ con la lealtad que 
debemos y somos obligados_, suplicamos á V. M. con to- 
do acatamiento que pues tiene en estos sus reinos Gran- 
des , Prelados , Caballeros y personas sus fieles conseje- 
ros que tanto aman su servicio , que antes que V. M. se 
determine ni responda , les dé parte de esto y que oya su 
parecer^ porque quanto el caso es mayor ^ tanto mas 
V. M. debe tener y tomar en c] muy gran consejo y pa- 
recer de sus subditos _, porque en cosa tan grande y tan 
importante en la respuesta , y prosecución y orden que 
se deba tener en eso , se liaya consideración al ensalza- 
miento del honor de Vuestra Real é Imperial Persona, 
y bien y prosperidad de todos vuestros reinos, que es á 
Tomo I. 4 



50 

lo que V. M. principalmente tiene obligación y se lia de 
tener íin.=^De V. M. sus niuj liumildes servidores.= 
J. Gompostellanus.-=Licentialus de Santiago. =E1 Li- 
cenciado Polanco.=El Licenciado de Aguirre.=Doc- 
tor Guevara.=El Licenciado Acuña. ==^E1 Doctor Váz- 
quez. =E1 Licenciado Medina. =E1 Licenciado Gómez. 
=Fortunio Dercilla. 

En el sobre. A. la S. G, G. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.=Del Gonsejo 12 de junio 
sobre lo del desafío. 



CARTA DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO AL EMPERADOR. 

12 de junio de 1528. 

S. G. G. M.=Hoy por la mañana recibí la letra de 
V. M. en que me mandó liacer saber del nuevo desafío 
que el Rey de Francia envió , y luego mostré la carta á 
los del Gonsejo como V. M. lo mandó, y todos sentimos 
del negocio como la cualidad de él lo requiere ; y por- 
que en la carta que todos escribimos á V. M. , le envia- 
mos á suplicar lo que en este caso nos ha parecido que 
conviene á su servicio , yo no tengo en esto mas que de- 
cir sino suplicar á V. M. que aunque la grandeza y ani- 
mosidad de su corazón Real le ponga deseo de ponerse 
muy adelante en este negocio, V. M. no olvide de tener 
consideración á la reverencia y acatamiento que aquel 
malaventurado y fementido es obligado á tener á su Im- 
perial Persona y dignidad; y que si él como hombre 
deshonrado y olvidado de su honor, siendo prisionero de 
V. M. y teniendo tanta obligación de serviros y regra- 



5Í 

decer los beneficios que de V. M. recibió ;, no mira lo 
que de ley divina y humana es obligado á V. M. ^ que 
no por eso V. M. conservando lo quesea necesario para 
satisfacción de la honra, deje de mirar la preeminen- 
cia , autoridad y reputación de su Imperial corona ; y so- 
bre todo suplico muy humildemente á V. M. que pues 
por experiencia ha visto cuantas y cuan diversas veces 
este enemigo de toda virtud le ha mentido y burlado, 
que V. M. esté tan sobre aviso de no se fiar de sus enga- 
ños , que por ninguna manera él pueda usar de las ma- 
las artes que acostumbra _, porque en ningún tiempo po- 
drá hallar aparejo para ello que no sea peor que lo pasa- 
do. Yo espero en nuestro Señor que lo encaminará como 
los criados de V. M. deseamos _, y por no ser en esto eno- 
joso me remito al secretario Cobos , á quien escribo algo 
mas sobre esto. 

Las cartas para Caballeros del reino y de las órdenes 
militares envío con la presente , señaladas del Consejo/ 
Guarde y ensalce nuestro Señor la vida y Real Persona 
de V. M. por muy largos y bienaventurados tiempos. 
De Madrid 1 2 de junio. 

A la Emperatriz mi Señora hemos dicho muchas co- 
sas para le deshacer este negocio y ponerle buen ánimo; 
y aunque tiene siempre temor de que V. M. lo ha de po- 
ner adelante ; mas con las dificultades que son notorias 
y con su prudencia está en ello como conviene. = 
Humilde siervo y capellán de V. M.=J. Composte- 
llanus. 

En el sobre. A la S. G. G. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. Del Presidente 12 de Junio sobre 
lo del desafío. 



52 

OTRA CONSULTA DEL CONSEJO. 
20 de junio de 1528. 

S. G. C. M. Recebimos una cédula de V. M.^ fecha 
en Monzón á 1 5 del presente mes , con la cual nos man- 
dó enviar el cartel que el Rey de Francia envió á V. M. 
con su faraute , é lo que en ello ha pasado hasta el dia de 
la fecha, é nos envió mandar que enviemos nuestro pa- 
recer en escrito de lo que V. M. deba hacer que conven- 
ga á la honra de su Real Persona. Besamos los R. P. y 
M. de V. M. por la merced que nos hace en nos hacer 
saber cosa de lan gran calidad; lo cual, muy Poderoso 
Señor , se ha visto y platicado con todo el estudio y cui- 
dado que somos obligados , é después de lo haber confe- 
rido y platicado parécenos que según ley divina y razou 
natural son prohibidos y dannados semejantes desafíos, 
y que V. M. como Emperador , Rey y Señor no puede 
ni debe efectuar este desafío, porque V. M. tiene mas 
obligación á la observancia de la ley divina y natural que 
ningún otro Príncipe cristiano del mundo, é los del vues- 
tro Consejo no podemos ni debemos dar otro consejo á 
V. M. ni conviene á la honra de Príncipe tan católico y 
tan justo por ser sobre cosa de la calidad sobre que está 
fundado el dicho cartel; cuanto mas que por efectuarse 
el dicho desafío no se acabarían las guerras, é disensiones 
é males , antes creemos se encenderían mas , lo cual se- 
ria grandísimo daño de toda la cristiandad y grande ofen- 
sa de Dios nuestro Señor á quien V. M. tiene tanta obli- 
gación , de cuya poderosa mano ha recibido y recibe ca- 
da dia tantos beneficios. Suplicamos á V. M. con la leal- 
tad que le debemos como personas de vuestro Consejo 
Real , y en nombre de vuestros reinos , que no traya á 



53 

efecto este desafío _, pues que no puede ni debe por las 
causas sobredichas é por otras muy conclujentes que di- 
remos en presencia de V. M., la cual nuestro Señor 
alumbre para que en estoy en todo haga su santa volun- 
tad. De Madrid á 20 de junio de 1528 años.=J. Com- 
postellanus.^=El Licenciado de Santiago. =E1 Licencia- 
po Polanco.=El Licenciado de Aguirre.=Doctor Gue- 
vara. =E1 Licenciado Acuña. =E1 Doctor Vázquez. = 
El Licenciado Medina Gozciavel.c=Fortunio Dercilla 
Doctor. 

En el sobre. A la S. C. C. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.==Del Presidente é los del 
Consejo á 20 de junio, 

SEGUNDA CARTA DEL PRESIDENTE DEL CONSEJO AL EMPERADOR. 
20 de junio de 1528. 

S. C. C. M.=Por la carta del Consejo verá V. M. lo 
que allí ha j^arescido en lo del cartel del Rey de Francia. 
Solamente no podré yo callar una cosa y es que aunque el 
Consejo como letrados y buenos y líeles consejeros digan 
lo que hallan escrito en los libros _, que en cuanto á la res- 
puesta del cartel en que principalmente yo entiendo que 
agora se debe tratar _, pues que esto es mas cosa de caba- 
lleros y de ejercicio de armas , V . M. consultado con los 
de esta profesión como lo ha fecho _, lo ordene de mane- 
ra que la honra y reputación de V. M. quede bien satis- 
fecha porque no haya falta en lo que para este efecto fue- 
re necesario. 

En lo demás yo tengo por cierto que aunque V. M. 
guardando el parecer de los del Consejo y de otros mu- 



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clios que aman su servicio y están en la misma opinión, 
se determinase de procurar que esta cosa pasase á efec- 
to, hay tan grandes dificultades é inconvenientes que no 
se puedeii remediar en la ejecución de ello, que seria 
cuasi imposible ; y por tanto yo suplico muy humilde- 
mente á V. M. que no se ofrezca en su respuesta á cosas 
demasiadas ni á lugares no bien seguros y sin sospecha, 
ni V. M. con cobdicia de llevar la cosa adelante, no se 
prende á hacer cosas perjudiciales á su estado y Perso- 
na Real, ni se deje mas engañar de las palabras de fran- 
ceses; y sea V. M. cierto que en la prosecución de este 
negocio guardarán menos verdad si pueden, que en nin- 
gún otro caso ; y tengo por averiguado que su cartel y 
todo su pensamiento es tentar si podrán engañar por es- 
ta via, ya que tan avisado tienen á V. M. por todas las 
otras formas de negociar. Y pues el Rey de Francia es 
el que ha quebrado su palabra, fe y juramento, él es 
obligado á confiarse de V. M. y de su palabra Real, y 
V. M. no le pase por pensamiento fiarse de cosa que 
pueda tener sospecha de engaño ó de poca seguridad en 
este caso , porque si el Rey de Francia no piensa engañar 
ó usar de alguna cautela, yo creo que no saldrá á otros 
medios ni se satisfará con lo que sea razonable. 

Y suplico á V. M. que para templar y amansar el de- 
seo que justamente puede tener de vengarse de la perso- 
na de este enemigo común y proseguir el genero de ba- 
talla que V. M. lia deseado tener con él, vea que este no 
es bastante remedio para los majes que ha causado y ha- 
ce en el mundo, y V. M. considere cuanto debe á Dios 
y cuantos favores y Vitorias ha recibido de su mano, y 
como debe procurar de tener muy clara y limpia su con- 
ciencia y su corazón para con su divina presencia, y en- 



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derezar á su servicio todas sus obras ^ afecciones y deseos. 
Y pues que este género de batalla no es lícito entre cris- 
tianos como V. M. en Toledo en el caso de Yaldevieso y 
en otros lia seido consultado por los de su Consejo _, V. M. 
que ha de ejecutar y cumplir en la tierra la ley divina y 
dar ejemplo y ley á todos, no es razón que en su Real 
Persona quebrante aqueste precepto _, pues que sin ofre- 
cerse á notorios y evidentes peligros y á cosas no hacede- 
ras, no lo puede efectuar aunque quisiera. 

Mayormente que no vemos utilidad pública que de 
ello se pueda seguir, y son evidentes muchos daños que 
se podrian causar en mayor turbación de la paz univer- 
sal de la que hoy vemos , aunque es muy grande. Por- 
que si V. M. venciese al Rey de Francia como se debe 
esperar en Dios que seria , él no pierde nada porque es- 
tá tan deshonrado y tiene tan mal nombre en el mundo, 
que en ser vencido de V. M. no perderia honra, antes 
sí puede decirse ganaría en haber tenido ánimo de com- 
batirse con tan grande y animoso Príncipe , que ya sabe 
la clemencia y humanidad de que V. M. suele usar cuan- 
do es vencedor; y V. M. aventura en ello tantas y tales 
cosas, que no puede nadie acabarlas de pensar si la cosa 
se pusiese en tal discrimen. 

Lo primero querer V. M. hacer hábile para comba- 
te á hombre tan deshonrado, y tan infame y perjuro co- 
mo él, que demás de romper y quebrar su palabra, fe y 
juramento, osa poner en el cartel que él no es obligado 
á cumplirlo que prometió estando guardado, seyendo de 
ley, y obligación natural, y precepto y usanza de las 
gentes , acostumbrado aun entre los infieles , que lo que 
un caballero promete por el beneficio que recibe en su 
deliberación, es obligado á lo cumplir, ó por ello cae 



Sé 

en mal caso, cuanto mas habiendo fe y juramento y pu- 
diendo él volverse á la prisión si no podia cumplir, V. M. 
puede habilitar cuanto sea servido j pero crea que Dios 
ni las gentes no deben tener por hábile persona que tan 
mal siente de las leyes de la fidelidad y virtud; y aunque 
V. M. le habilitase para presentar cartel de desafío , no 
creo que le licencia para que afirmase en su escrito una 
tan falsa conclusión , pues que V. M. no vio lo que conte- 
nia el escrito ; y hombre vencido , prisionero y tan pren- 
dado no debia así ser admitido. Señor : dice el derecho 
canónico que entrar en estos campos, es tentar á Dios , 
y que van contra aquella autoridad que dice : No?2 ten- 
tabis dominum Deum tuum. Y en verdad yo creo que 
tomarla con tal persona es la tentación mas que dobla- 
da, y aun manera de cuasi desperación poner en ventura 
una cosa tan preciosa é inestimable como es la Persona 
de V. M. y su autoridad é Majestad Imperial y Real , con- 
tendiendo con persona tan mal estimada en el mundo y 
tan aborrecida de sus subditos y de los que no lo son, 
aunque sea Rey: y demás que á V. M. no es oculto que 
es tenido por loco y parlero, estimado por inconstante, 
y persona sin ser. 

Demás de esto debe V. M. considerar que uno de 
los casos en que dicen no haber lugar á desafío, es cuan- 
do la cosa sobre que se contiende , está clara y no ha 
menester probanza para la averiguar; pues haber el dicho 
Rey jurado, prometido y dado su fe y palabra, V. M. 
lo tiene por escrituras auténticas que no se pueden 
contradecir ni negar : haberlo él todo quebrantado , al 
mundo es notorio , y hoy permanece en su dureza ; pues 
ser él perjuro, infame y fementido, derechos son cla- 
ros. Pues estando el fecho así, querer V. M. admitir y 



57 

liabililar tal persona ;, parece querer oscurecer y poner 
en duda su derecho trayendo la cosa á tal estado : y por 
la lealtad que á V. M. debo y verdad como á mi Se-* 
ñor natural j le debo decir que de mi fiaco juicio V. M. 
ningún buen fruto puede sacar de llevar este negocio al 
cabo^ antes creo que no lo podria ejecular sin incurrir en 
asaz detrimento de la reverencia^ y acatamiento y pree^ 
minencias que á su Cesárea é Imperial Persona son de-. 
bidas , y esto mismo veo que sienten personas de buen 
celo y entendimiento; y no sé que mayor honra V. M. 
podria dar en esta vida al Rey de Francia , pues si V. M. 
mira lo que conviene á la conservación del bien público 
de sus reinos _, y que de su vida y salud pende la de to- 
dos sus subditos^ y la quietud_, paz y reposo de sus tierras 
y estados _, ¿parécele á V. M. que los dejaría bien reme- 
diados y consolados poniéndose en tal tentación con un 
miembro de Satanás ^ sabiendo que está escripto que en 
aquestas batallas muchas veces el que tiene la verdad y 
la justicia es vencido^ y por oculto juicio se da la victot 
ria al menos esforzado? Y esta es una de las causas port 
qué se reprueba el tal examen como se podria mostrar 
por diversos ejemplos de historias antiguas y mas mo- 
dernas; y por no ser enojoso á V. M. con mas larga 
carta,: dejaré de poner otras causas que se podian traer, 
pues que escribirán tantos en este caso, que no será me- 
nester alargarme. 

Otra vez tornó á suplicar humildemente á V. M. que 
por ninguna via V. M.'^ ofrezca á cosa qu€ sea dema-' 
siada y ni se fie de süis enemigos ni de sus aliados ni afee* 
Clonados, ni de persona que Con V. M. tenga negocios 
de intereses, y que V. ¡VI. tenga iiias consideración al 
bien público y á lo que conviene á todos sus subditos^ 



58 

que no á cumplir y ejecutar su voluntad y lo que su 
grande y ardiente ánimo le inclina , pues que tiene tan- 
ta obligación á refrenar en este caso y aun negar su pro- 
pia voluntad por el bien universal. 

Y si V. M. todavia presupone que de esta causa se ha 
de seguir paz é bien público en la cristiandad^ querria 
saber que ángel se lo puede haber revelado , porque juz- 
gándolo por la razón y por lo que leemos en casos seme- 
jantes j no solamente no se suele conseguir paz por tal 

vía para los presentes y subcesores de lo que 

se debia _, y aun sé lo que mi hábito requiere. Reciba 
V. M. la lealtad y amor que á ella me fuerza , y Dios 
Todopoderoso inspire en el Real corazón de V. M. paz 
que se conforme con su santa voluntad ^ y le dé tan lar- 
ga y bienaventurada vida como los suyos deseamos y he- 
mos menester. 

Hoy rescibí otra letra de V. M. ^ y á la hora se des- 
pachó la provisión en lo de los beneficios de los natura- 
les de esos tres reinos conforme á lo que V. M. mandó, 
porque aquello nos pareció justo, y la lleva esta posta. 
De Madrid sábado 20 de junio. =Muy humilde servidor 
y capellán deV. M.Q.S.R.M.B.^==J. Gompostellanus. 

CARTA DEL ARZOBISPO DE TOLEDO AL EMPERADOR. 
12 de junio de 1528. 

C. M.=La letra de V. M. de 9 de junio recibí y por 
ella vi lo que V. M. mandó que se me escribiese cerca 
del cartel de desafío que por el faraute del IXcy de Fran- 
cia se presentó á V. M. ; y como quiera, Seíior , que esla 
cosa es tan grande y tan nueva , no puede dejar de oirse 
y sentirse con mucha novedad , .especial á la Emperatriz 



59» 

nuestra Señora : en el remedio é buena provisión de eslo 
se ha lieclio lodo lo que hemos podido para que S. M. lo 
recibiese con menos alteración. Yo vista la carta de 
V. M. me partiera á la hora á besaros las manos si la Em- 
peratriz nuestra Señora no estuviera en tal disposición; 
pero pues jo tan poco puedo servir j aprovechar , para 
el tiempo que á nuestro Señor pluguiere de alumbrar á 
S. A. besaré las manos á V. M. porque me dé licencia 
para que hayga (1) esta jornada que espero en Dios, dan* 
dome salud, la podré hacer tan brevemente, que besadas 
las manos á V. M. me pueda volver en tiempo que mi 
servicio no haga aun falta. En tanto lo que yo suplico á 
V. M. es que se acuerde que aunque en vuestro Real y 
gran corazón haya la voluntad que todos conocemos cou 
las muchas ocasiones que ha dado el Rey de Francia pa- 
ra llegar al cabo esta materia; pero ella de sí es tan gran- 
de, así en estado como en honra, que conviene. Señor, 
mucho ir por ella con toda consideración y consejo, pues 
no solamente en las obras sino en las palabras se puede 
perder y ganar tanto ; y como quiera que esto esté tan 
abundantemente en vuestra Real Persona y prudencia, y 
así mismo en vuestro Consejo , pero la cosa de su natura 
es tan subjecta á ser juzgada de todos, que así parecia in- 
conveniente no ser consejada de muchos especial, pues 
V. M. por la bondad de Dios tiene tantos vasallos que 
por sus estados , lealtad y experiencia podrán tan bien 
hablar en esto y dar razón de lo que aconsejaren; y en- 
tonces la elección de V. M. se hará con menos trabajo y 
mas seguridad de honra , la cual las mas veces se alcan- 
za con avisar los negocios con mucha consideración, y 

(1) fiarla por ha¿m. 



60 

entonces no puede tener inconvenienle la breve ejecu- 
ción. Esto digo, Señor, porque á mí me moslraron el 
traslado del cartel del Rey de Francia , y aunque destos 
negocios yo no tenga muelia experiencia, parécemeque 
aquel no carece de todo arliíicio , pues quiere parecer 
desafiador y gozar de privilegios de desafiado , y en otras 
muchas palabras que con razón se pueden y deben de 
notar, y con ellas mismas advertir á las respuestas da- 
llas. Por la carta de 4 del mismo mes que recibí con el 
correo antes deste B. L. M. á V. M., y si yo acierlo á 
servirá la Emperatriz nuestra Señora como yo debo, 
W. MM. ternán razón de tenerse por servidos y yo por 
contento. S. A. está, loores á Dios, buena _, aunque se 
le parecen estos cuidados, y el Príncipe lo está así mis- 
rao y también trae trabajo con sus dientes. Dios les guar- 
de, y la Real Persona de V. M. y su estado conserve y 
acreciente por largos días como es menester. De Madrid 
hoy viernes 12 de junio. =-De V. M. humilde servidor 
que sus R. M. besa.==Toletanus. 

En el sobre. A la C. G. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.==^Del Arzobispo de Tole- 
do 12 de junio sobre lo del desafío.» ios r; rído' 

SEGimoÁ CARTA DEL ARZOBISPO DE TOLEDO AL EMPERADOR. 
20 de junio de 1523. . 

L¿i carta de V. M. de 15 del presente recibí con la 
relación de lo que cerca de este cartel del Rey de Fran- 
cia ha pasado, sobre que V. M. me manda le envíe mi 
parecer; y verdaderamente, Señor, como ya á V. M. 
he escrito^ esta materia es tan grande v. tan estraña que 



61 

requiere parecer de nmclios, pues lia de pasar por juicio 
de todos ^ no solo de los que ahora son _, mas de los que 
serán adelante , y estimara yo. Señor _, mucho poder en 
tal tiempo y ocasión servir á V. M. con el parecer que 
á tal negocio conviene; pero mi hábito y profesión es 
de tal cualidad que aun en las palabras pone ley muy es- 
trecha, las cuales en casos semejantes y de tan apare- 
jada ejecución han de ser limitadas en persona eclesiás- 
tica , y demás desto la poca esperiencia que de tales ne- 
gocios tengo , y aun el peligro que estos pareceres suelen 
traer dados por carta, que no podiendo responder por sí, 
queda obligada á tantos juicios, me hacen muy dificulto^ 
so el escribir sobre esta materia. Pero pues V. M. lo man- 
da y esto toca á la honra de su Real Persona donde no po- 
dria haber negligencia ni yerro pequeño, diré aquí algo 
de lo que siento, no tanto por dar consejo, ni determi- 
narme yo desde acá en el caso, como para advertir de 
lo que me parece que un tan alto, y tan católico y tan 
prudente Príncipe debe considerar para mejor guiar lo 
que á su persona, honra y estado convenga proveer en 
esta deliberación. V. M. debe primeramente mirar que 
en semejante materia que esta, el demasiado orgullo y 
aGcion de ejecutar sin notoria obligación para ello, es 
cosa muy dañada y prohibida en nuestra Religión; pero 
aun entre personas sabias y expertas en el mundo no ca- 
rece de reprensión ; pues así que cuanto un hombre es 
mas bastante para vencer peligros y afrentas, tanto sue- 
le ser menos ligero de ofrecer y poner á ellas , podien- 
do sin perjuicio de su honra excusarlas. Y si esto se juz- 
ga así en todo género de hombres, cuanto mas se debe 
juzgar en los príncipes , cuyo esfuerzo ha de ser muy di- 
ferente del de los subditos , pues tiene otros muy mas 



altos objectos en que emplear su ánimo y fortaleza^ que 
en el peligro de sus personas^ de cuya conservación de- 
pende la honra _, paz y seguridad de sus reinos y estados. 

Y aun demás de esto el desafiar ó aceptar sin sufi- 
ciente necesidad de complir con la honra, todavía pa- 
rece que presupone haber liabido alguna quiebra en ella^ 
ó daño en el estado y hacienda de que por singular com- 
bate se deba tomar emienda. Y pues por la bondad de 
Dios desto está V. M. tan lejos como el Rej de Francia 
cerca , muy clara necesidad ha de ser la que deba obli- 
gar á V. M. á poner vuestra prosperidad y bienandanza 
con su desventura y afrenta : de otra manera cierto jia- 
receria no estimar V. M. en lo que es razón las grandes 
mercedes que cada dia Dios nos hace contra vuestros 
enemigos por medio de ministros y servidores^ antes 
presumir de las alargar y adelantar por la propia perso- 
na , no contento de las recibir sin peligro della y como 
Príncipe tan favorecido de Dios. 

Mas cuando la necesidad de la honra forzase á V. M. 
á no despedir esta demanda , lo primero que me parece 
se debe advertir en este cartel del Rey de Francia es la 
cautela de que usa en mudar del toda la sustancia de la 
querelh»_, diciendo que V. M. le haya acusado de haber 
saUdo de la prisión en que sobre su palabra estaba , á la 
cual no pudo tener obligación por haber sido guardado. 
Y pues la verdad del Iicclio es en contrario^ y la inlin- 
cion de V. M. y palabras diclias al embajador van tan 
fuera de aquello, parece que en fingirlo podría tener 
diversos fines : uno seria dar á entender al mundo que 
no debe á V. M. la libertad que tiene, salvo á su indus- 
tria y buena maña que para escaparse de prisión haya 

tenido» '' ''Mj • -üI-HI ih»^",' rsrv: 



63 

Otro podría ser para que aceptando V. M. el desafío 
sobre tal querella _, pueda él decir que tiene la verdad y 
justicia de su parte, y sin duda la ternia en este artículo, 
pues en lo que toca al punto de su deliberación, no se le 
puede cargar culpa ni falta de su palabra habiendo rece- 
bido el beneíicio de su libertad por mano y voluntad de 
V. M. sin otra industria suya en que pudiese entrevenir 
quebramiento de fe; y en caso que V. M. rehusase el 
desafío sobre la dicha querella negando haberle acusado 
de lo que su cartel dice , parezca haber él cumplido con 
su honra en sacar de Y. M. la negación de su demanda. 
Y á este artículo parece se debe tener advertencia por el 
peligro y delicadez que negaciones del hecho traen con- 
sigo en tales casos, y así parece que la respuesta que á 
esto os debe dar, ha de ser declarando la querella que 
Y. M. realmente tiene contra el Rey de Francia confor- 
me á lo que Y. M. dijo y escribió á su embajador, que 
es por haber quebrado la fe y palabra que dio de com- 
plir lo capitulado en Madrid, ó volver dentro de cierto 
tiempo á poder de Y. M. como su prisionero de guerra, 
pues de haber faltado en esto no tiene excusa ninguna: 
esto todo por palabras alirmativas excusando de respon- 
der á este artículo por negativas, pues habría en el son de 
ellas el inconveniente dicho y seria alterar la sustancia 
de la querella y dar ocasión á alterar sobre ella , siendo 
la que contra él se tiene tan justa de parte de Y. M. y 
tan injusta de la suya. 

También se debe considerar que por el tenor de este 
cartel el Uey de Francia no se muestra desafiado ni hace 
mención que de parte de Y. M. hayan precedido pala- 
bras de desafío , salvo solamente su injuria y agravio con- 
tra su honra, para descargo de la cual parece que el vic- 



64 

lie en desafiar según costumbre de agraviados; y por 
olra parte vemos que escoge las armas como desafiado; 
y pues él mostrándose relador^ quiere gozar de la venta- 
ja de retado, y cargar á V. M. la; seguridad del campo 
que entre tales Príncipes es tan dificultosa que parece 
imposible, no se le debria dar lugar á esto, anles seguir 
el tenor de su cartel, teniendo á él por desafiador y in- 
juriado y no. consintiéndole salir de la ley y costumbre 
de semejantes casos en las ventajas del combale, pues es- 
to parece se puede muy bien hacer sin perjuicio de la 
honra; y por el contrario darle de gracia la ventaja que 
no le pertenece, no careceria de alguna deniost ración 
de soberbia de que. se suelen seguir grandes inconve- 
nientes como muchas veces vemos. 
■ ■ , Y; lo quq ¡sobre todo me parece se debe mucho adver- 
tir como cosa muy importante, es que la inlendion del 
Rey de Francia con un cartel tan confuso y cauteloso de- 
be ser que aceptándose este combate , V. M. quede pren- 
dado y sin libertad de poder entrar 'en mar ni en bata- 
lla, v él lil^re del recelo que tiene de la jornada que con 
alí¡;una buena ocasión Y. M. podría hacer fuera de sus 
reinos para crecimiento de su estado, y seguro de reci- 
bir daño por guerra que V. M. en persona le quisiese 
hacer, teniendo siempre puesto este embarazosa V. M; 
durante la dilación del combate, la cual estaria en su 
mano poniendo siempre inconvenientes'que no carecie- 
sen de color á la seguridad del campo , y este creo yd 
debe ser el mayor fnicto que él piensa sacar de su cartel. 
. Eslo es lo que sin perjuicio de mi profesión con mi 
poca experiencia me pareció digno de consideración en 
este caso. La entera determinación del dejo al parecer 
de los que en presencia de V. M. lo platican; pues no 



65 

podria en tal manera pasar adelante en palabras ni aun 
como lie dicho se podria bien liacer esto por carta , que 
no puede así dar razón de lo que dice. Esto lie hecho 
mas por cumplir el mandamiento de V. M., que por pen- 
sar que sea menester mi parecer donde le liay de Umtas 
y tales personas tan sabias y expertas en estos negocios, 
y tan celosas de la honra y servicio de V. M. _, cuya Real 
Persona y muy alto estado nuestro Señor guarde y acre- 
ciente con mucho aumento de reinos y señoríos. De Ma- 
drid 20 de junio de 1528.=De V. M. humilde servidor 
que S. R. M. B.=A. Toletanus. 

CARTA DEL MARQUES DE VILLENA AL EMPERADOR. 

18 tle junio de i 5 28. 

S. G. G. M.-=Recibí la carta de V. M., su fecha en 
Monzón á 15 de junio ^ y juntamente con ella la relación 
que V. M. me mandó enviar de las cosas pasadas entre 
V. M. y el Rey de Francia hasta el punto en que agora 
están. Y nunca hasta agora he sentido mis trabajos y en- 
fermedad como agora me los hace sentir ver que en este 
caso en que yo me habia é debia de hallar cerca de su 
muy Real Persona para mas que aconsejar, de que yo sé 
que V. M. está bien cierto que lo hiciera _, no tenga la 
dispusicion que para esto es menester ; y quien de esta 
carece y se ha de contar por hombre que ya no es vivo, 
no debe poner la lengua tan lejos de donde habia de te- 
ner la obra y las manos. Y esta que es causa muy justa, 
y tener Y. M. cerca de sí y en su muy alto Gonsejo y 
fuera de él tan señalados y notables personas y de tanto 
valor para obrar y aconsejar, y estar yo mas para dar 
cuenta á Dios que para entender en semejantes negocios. 
Tomo I. 5 



66 

me hace excusar de no dar en eslo otro parecer sino de 
tener yo por muy cierto que la niuclia justicia y razón 
que V. M. tiene, la cual en estos sus reinos y en toda la 
cristiandad y fuera de ella está sabida y averiguada, sa- 
cará á V. M. de esto tan próspera y bienaventuradamen- 
te como lo ha hecho de todas las otras cosas que se le han 
ofrecido, y principalmente después de guiarlo Dios y 
permitillo así como quien sabe y conoce la injusta causa 
que el Rey de Francia sigue, y la falta que ha hecho en 
todo lo que á V. M. prometió, y la liberalidad y cle- 
mencia de que con él usó, y el valor de su esclarecida 
Persona y sangre. Yo espero en su misericordia que sa- 
tisfará cumplidamente á todo aquello que un tan señala- 
do Príncipe debe hacer. Nuestro Señor guarde y pros- 
pere la vida y muy Real Persona de V. M. con acrecen- 
tamiento de mas señoríos. De Escalona 18 de junio.=-- 
De V. S. G. C. M. servidor Q. S. M. R. M. B.=-E1 Mar- 
ques. 

En el sobre. A la S. C. G. M. del invictísimo Señor 
Emperador y Rey nuestro Señor. 

En el membrete. Del Marques de Villena á 18 de 
junio. 

SEGUNDA CARTA DEL MARQUES DE VILLENA AL EMPERADOR. 
10 de octubre de 1528. 

La carta de V. M. recibí sábado por la mañana diez 
del presente y con ella la relación que me mandó enviar 
de lo que ha pasado al rey de armas de V. M. con el Rey 
de Francia cerca de la aceptación de su desafío, y de 
otras cosas á esto tocantes; y sus muy Reales manos beso 
por la merced que me manda hacer, así en que yo su- 



01 

piese lo que pasa , como en que dé mi parecer sobre el 
caso : y en lo que toca á darlo _, ya por otra tengo escripto 
á V. M. la causa porque lo dejo de hacer _, y aquella mes- 
ma me excusa agora. Solamente digo que doy gracias á 
nuestro Señor que tanto cuidado tiene de hacelle merce- 
des tan señaladas y notorias^ las cuales dan á entender 
la justificación y buenos deseos de V. M. j y conociendo 
esto el Rey de Francia y viendo como le subcede en to- 
das las cosas que con V. M. debate, antes debe querer 
sufrir su falta, que llegar la cosa al último fin deUa, pues 
el camino que lleva, esto queria dar á entender. Noto- 
rio es que Y. M. ha cumplido lo que un Príncipe de toda 
excelencia era obligado , y así lo es de no haberlo fecho 
el Rey de Francia , y aquí se puede bien decir : que cuan- 
do uno no quiere^ dos no barajan. Plega á nuestro Se- 
ñor que para con Dios y para con el mundo siempre á 
V. M. le subcedan las cosas de manera que él sea servi- 
do, y la Persona de V. M. en extremo grado ensalzada 
como lo queda del caso presente. Nuestro Señor guarde 
y prospere la vida y muy Real Persona de V. M. con 
acrecentamiento de mas señoríos. De Escalona 10 de 
octubre de 1528.=:De V. S. G. G. M. servidor que sus 
M. R. M. B.=E1 Marques. 

En el membrete. A. S, M.==Del Marques de Yille- 
na 10 de octubre. 



CARTA DEL DUQUE DE NAJERA AL EMPERADOR. 
19 tle junio de 1528- 

S. G. G. M.=A diez y ocho de junio en la noche re- 
cibí una carta de V. ]M. y lo que el Rey de Francia es- 



es 

cribió después que con él se hizo la capilulacion en Ma- 
drid. J3eso las Reales manos de V. M. por la merced 
que rae hace en mandarme liacer saber este negocio, 
que no pequeña pena nos da á vuestros siervos pensar 
el cuidado que V. M. terníí en dar el campo que el Rey 
de Francia pueda tener por seguro, aunque ninguno ler- 
na por tal, que por esto se atreve á pedille y á decir pa- 
labras excusadas. Yo quisiera mas servir á V. M. con 
mi persona como le supliqué en Rurgos, que decir á 
V. M. mi parecer como manda, pues es mas para ha- 
cerme merced que por necesidad que del liaya , para el 
cual quisiera agora ser mas viejo y tener el experiencia 
de mi padre , el cual creo que dijera que para haber esta 
batidla la causa habia de ser secreta y no tan pública 
como el Rey de Francia lo da firmado y selhido. Piado- 
samente se puede creer que pues no ha cumplido en lo 
pasado, que se desdirá en lo venidero, teniendo V. M. 
tanta justicia y razón juntamente con el gran valor de su 
Real Persona j mas mucho se debe pensar si conviene 
hacer al Rey de Francia requeridor ó no, porque mi- 
rando á su cartel parece que llama á Y. M. á la batalla, 
y si vemos lo que Y. M. pasó en Granada con su emba- 
jador, y después con el rey de armas y lo que escribió 
V. M. al mismo embajador, parece que Y. M. provocó 
al Rey de Francia ; mas por eso no parece que del todo 
Y. M. se hiciese requeridor de este desafío por no ha- 
ber pasado en cosas que para requerir convenian. Mas 
no sé. Señor, cual será mejor, darle campo cierto ó to- 
malle dudoso : él no se ha de fiar de ningún príncipe , ni 
Y. M. parece que tiene ninguno que mas justamente pu- 
diese dar este campo que el Señor Rey de Portugal por 
ser antiguo amigo de Francia y liermano de Y. M. Si 



69 

esto no basta , fíese de sí mismo ^ y V. M. también de sí, 
juntando ejércitos^ y que de estos V. M. escoja un ca- 
ballero de allá con tantos caballeros , y el Rey de Fran- 
cia otro de acá con otros tantos_, para que apartados dos 
ó tres leguas de estos ejércitos tenga el Rey de Francia 
el campo seguro y V. M. tiempo para vencellej y pues 
V. M. pasó con el embajador y rey de armas y después 
escribió lo que he dicho, y asimismo habelle V. M. ha- 
bilitado y no liaber campo seguro que el Rey de Francia 
os pueda dar sino engañoso • • . • y aunque no dejo de ver 
que es muy grave cosa que V. M. le dé el campo y que 
él haya de escoger las armas , pero por cumplir el man- 
damiento de V. M. mirando solo á la honra de vuestra 
Real Persona , por quien yo lie de poner mil vidas si tan- 
tas tuviese como su muy leal criado y tan antiguo vasa- 
llo, digo que es muy bien que V. M. acepte lo que el Rey 
de Francia pide y muy mayor cumplimiento envialle el 
campo por acabar de concluille. Seguridad de rehenes 
ya no pueden bastar pues no aprovecharon las de sus 
hijos ^ y pues V. M. ha de ver otros pareceres, y el suyo 
como mas sabio y experimentado será el mejor ^ á él me 
remito. Los bienaventurados dias y Reales estados de 
V. M. nuestro Señor acreciente. De Madrid á 19 de ju- 
nio. =De V. S. G. G. M. muy humilde siervo que S. R, 
M. B.-=E1 Duque de Nájera. 

En el sobre. A la G. G, M. del Rey nuestro Señor. 

CARTA DEL DUQUE DE ALBA AL EMPERADOR, 
19 de junio de 1528. 

S. G. G. M.==Hoy viernes de noche á diez y nueve 
de junio recibí una carta de V. M. con el cartel que el 



70 

rey de armas del Rey de Francia trujo á V. M. y con los 
actos que sobre él pasó , y pienso que se afiücia mas el 
Rey de Francia en la imposibilidad que le parece que 
puede baber en la seguridad del campo, que en el babi- 
lidad de su persona y en la verdad de su dereclio j y la 
grandeza del negocio es tal cual V. M. vee, que para 
hablar en ello eran menester mucbos dias de pensamien- 
to, especial quien para sus negocios pequeños le falla 
juicio como á mí; mas por cumplir el mandamiento de 
V. M. como soy obligado, á la lealtad que os debo como~ 
á mi Señor y mi Rey, y al amor que os tengo como á buen 
caballero, diré lo que me pareciere teniendo respeto 
mas á vuestra honra que al peligro de vuestra Persona, 
porque sé que esto es lo que vos queréis. Muy poderoso 
Señor : lo que en tal caso todos los caballeros cristianos 
usan es tener justificada su causa y jusliílcalla con Dios, 
y después no popando su vida hacer lo que cumple á sus 
honras, así en el hecho como en los modos que tocan á 
la negociación. En este caso á mí, muy poderoso Señor, 
me, parece, hablando con el acatamiento que debo, que 
en tan gran caso no puede hombre bablar sin hacer mu- 
chas j)rotestaciones , que el Rey de Francia os responde 
pasados dos años de la primera plática que V. M. bobo 
con su embajador en Granada, y para cosa de tanta im- 
portancia no ba tomado muy largo tiempo. Y porque el 
vuestro es major que el suyo, seria mi parecer que 
V. M. difiriese la respuesta hastii que viniésedes á estos 
vuestros reinos, pues no pueden ser los dias muchos y 
son bien menester para que V. M. y vuestros servido- 
res pensemos en este negocio. Y si esto V. M. no hobie- 
re por bien , por cumplir vuestro mandamiento diré lo 
que pie parece, y es que aunque Y. M. tenga privillegio 



71 

como recuestador, si lo sois, de dar el campo ^ que re- 
nunciéis este privilegio en el Rey de Francia , y así co- 
mo él se ofrece á dar las armas _, que le deis el cargo de 
dar el campo seguro^ y que dándole _, que luego estáis 
presto y aparejado de ir á cumplir con él^ y en esto jus- 
tificáis mas vuestro negocio y mostráis mas la gana que 
tenéis de venir con él á las manos j pues el privilegio que 
á vos os da por gracia la ley de escoger el campo, le re- 
nunciáis en vuestro enemigo. Y en caso que baya impo- 
sibilidad de baber el campo, quedará el cargo sobre él 
y no sobre vos, y esto es, muy poderoso Señor, lo que 
me parece incontinenti, y de aquí á que venga yo toma- 
ré trabajo de pensar lo que demás de esto conviene en 
este negocio , y seré luego á besaros las manos en vinien- 
do á Castilla para poder bablar mas largamente en ello. 
Esto es cuanto á lo de V. M. 

Cuanto á mí suplico á V. M. que si la cosa se liobie- 
re de entender mas de vuestra Persona sola, que no me 
liagóis tan grande agravio que me olvidéis á mí para ser- 
viros en esto si hobiere lugar, porque yo os prometo 
que si en ello me ponéis, que ni os parezca viejo ni fla- 
co. Paréceme Sacra M. que si alguna cosa se detienen 
las Cortes, que es muy justa causa para que os vengáis á 
Madrid esta de este deáafío, para que juntéis allí vues- 
tros leales servidores para concluir el negocio como á 
vuestra autoridad cumple. Guarde nuestro Señor V. C. 
y C. M. De San Felices X"^ de junio.=S. C. C. M. S. M. 
R. B.=E1 Duque. 

En el sobre. A la S. C. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. Del Duque de Alba á 1 9 de ju- 
nio. 



TI 

SEGUNDA CARTA DEL DUQUE DE ALBA AL EMPERADOR. 
14 de octubre de 1528. 

S. C. G. M.-=La carta de V. M. recibí con los actos 
que vuestro rey de armas hizo al Rey de Francia , y 
por ellos parece que él dijo al Rey de Francia que el le- 
vaba el campo seguro _, lo cual el Rey de Francia ni qui- 
so ver ni examinar; y no me parece fué loco en ello^ por- 
que mas sin trabajo pudiera mandar callar al rey de ar- 
mas en Paris, que cumplir con lo que V. M. le enviaria 
á ofrecer ; y aunque para tan grande cosa como cualquier 
que toque á V. M. , especialmente á vuestra lionra _, es 
menester tener mucho tiempo para pensar quien hubie- 
re de hablar en ello^ pero pues V. M. manda que yo di- 
ga mi parecer, diré lo que supiere por la voluntad que 
siempre tengo de hacer lo que fuere de vuestro servicio. 
En tal caso _, muy poderoso Señor , entre caballeros de 
otra calidad muy diferente de la vuestra y de la del Rey 
tle Francia , acostúmbrase cuando uno da campo seguro 
á otro y el otro no cumple _, correlle el campo con aque- 
llos actos y solemnidades que en tal caso se requiere; 
mas en este vuestro caso yo no estoy muy determinado 
en que esto se deba hacer, porque como acaecen muy 
pocas veces entre semejantes personas estas cosas _, por 
experiencia no se pueden sacar , y por discreción sobra 
la cuantidad del caso á mi seso. Lo que me parece que 
os consejaria seria liacer saber en vuestros reinos lo que 
ha pasado y el cumplimiento que habéis feclio, y no a 
muchas personas , y en Italia á vuestro Capitán General 
é algunas personas pocas de vuestro ejército, y no liaria 
mucho caudal de hacer grandes cumplimientos con los 
otros Príncipes cristianos, porque todo lo que V. M. si- 



guiere íliciendo verdad^ siguirá otro lanío el Rey de 
Francia diciendo lo que él quisiere; y pues V. M. está 
satisfecho y todos vuestros servidores lo debemos estar 
de haber cumplido con vuestra honra ^ y os hizo Dios 
tanta merced que habia dado caso para que pudiésedes 
realmente cumplir y señalar campo seguro al Rey de 
Francia por lo que él mismo habia aprobado para sí y 
para sus hijos _, lo cual era imposible dar si aquello no 
hubiere pasado^ V. M. se debe satisfacer con lo hecho, 
porque yo aunque soy un escudero me parece que me sa- 
tisfaria para mí de haber fecho lo que vos habéis fecho. 
Y pues nuestro Señor á vuestra persona y vuestro ejér- 
cito favorece tan claramente, V. M. no se debe olvidar 
de servírselo en trabajar de pacificar la cristiandad y en 
estorbar tanto derramamiento de sangre y tantos malos 
inconvenientes como nacen de la guerra, y esto no lo 
podéis hacer si queréis todas las cosas que os pertenecen. 
Plega á nuestro Señor de alumbrar á V. M. de manera 
que vos le serviréis tan bien como él os trata á vos. 
Nuestro Señor la Imperial Persona de V. C. M. guarde 
y prospere. De San Leonardo de Alba 1 4 de octubre. = 
3. G. G. M. L. R. M de V. M. B.--=E1 Duque. 

En el sobre. A la S. G. G. M. el Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.^=E1 Duque de Alba. 

CARTA DEL MARQUES DE DENIA. 

19 de junio de 1528. 

No dice á qTiion va dirigida , pero creemos que á D. Francisco de los 
Cobos Secretario del Emperador. 

Lo que á itií me parece en el cartel que el Rey de 
Francia envió á S. M. con Guiana su rey de armas á Mon- 

5* 



74 

zoii en 7 de junio de 528 , es que no habiendo cumplido 
lo que juró y prometió al Emperador nuestro Señor, no 
ha lugar de poder desafiar á S. M. siendo claramente su 
prisionero como lo es. Ya que el Rey de Francia quiera 
^ en esto posponer la poca honra que le queda , hablando 
con el acatamiento que se debe á un Príncipe como él, 
y que el Emperador nuestro Señor como Príncipe tan 
animoso y como quien piensa que por esta via se ha de 
conseguir la paz que tantos años ha que procura , quisie- 
re responder al Rey de Francia como á persona que tie- 
ne libertad para desafiarle, la cual él no tiene, paréceme 
que el Emperador nuestro Señor debe señalar las armas, 
pues conforme á la costumbre que en esto se tiene, se ha 
de hacer así, y que el Rey de Francia señale el campo y 
le asegure. Esto es lo que á mí me parece so enmienda 
de los que mas sabrán. Fecha en Tordesillas á 19 de ju- 
nio de 528 años.=^El Marques de Denia . 



CARTA DEL MARQUES DE DENIA AL EMPERADOR. 
19 de junio de 1528. 

S. C. G. M.=Recibí la carta de V. M. de 14 del 
presente, y vi la escritura de lo que antes V. M. habia 
pasado con el Rey de Francia y con sus embajadores, y 
así mismo el cartel de desafío que agora ha enviado con 
-' Guiana su rey de armas ; y las diligencias y autos que 
V. M. le dejó hacer, fué muy bien conforme á las otras 
cosas que V. M. hace y ordena. Los pies de V. M. beso 
por mandarme hacer saber esto; y Dios es testigo que si 
yo tuviese veinte vidas las pornia de mejor voluntad en 
servicio de V. M., que consejalle ni suplicalle lo que en 



"5^ 

este caso debe hacer ; pero como yo sea tan oLligado co- 
mo vuestro vasallo y leal servidor á lo que conviene á 
vuestro servicio^ así por esto como por cumplir el man- 
damiento de V. M. yo envío aquí mi parecer. V. M. re- 
ciba mi intención^ á la cual suplico que en las palabras y 
demostraciones V. M. satisfaga tan cumplidamente al 
Rey de Francia^ cuanto yo espero en nuestro Señor que 
si esto llega al cabo^ le satisfará en la obra y según la 
verdad é justicia que V. M. tiene en esto, y la poca que 
él ha tenido en no cumplir lo que él prometió , dejado 
á parte las otras calidades que en vuestra Cesárea Perso- 
na concurren y las que en la suya en contrario de esto 
hay, las cuales nuestro Señor no menos suele favorecer 
é ayudar en semejantes casos , que la justicia y verdad. 
Y porque es este negocio tan grande que no puede ser 
mayor, puesto caso que el parecer de V. M. y los que es- 
tan cerca de su Cesárea Persona basta para esto , quisie- 
ra yo que V. M. mandara llamar muchas personas que 
liay en sus reinos y que en su Real presencia se platicara, 
porque las cosas que se han de llevar al cabo, es muy gran 
razón que vayan muy bien sustanciadas y justificadas con 
Dios y con el mundo ; y pues en esto no puede haber 
mucha dilación, yo suplico á V. M. humildemente así lo 
haga. Ruego á nuestro Señor guarde vuestra Cesárea 
y Católica Majestad bienaventuradamente con acrescen- 
tamiento de su Real corona, como yo deseo. De Torde- 
sillas á 19 de junio de 528 años.=Siervo y vasallo de 
y. M. que sus Reales manos besa.=El Marques. 

En el sobre. A la S, C. G. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 



76 

SECUNDA CARTA DEL MARQUES DE DENIA AL EMPERADOR. 
11 de octubre de 1528. 

C. S. G. M.=Recibí la carta de V. M. de primero 
de setiembre y vi el traslado del cartel que Y. M. envió 
al Rey de Francia con Borgoña su rey de armas en res- 
puesta del que Guiayna su rey de armas á V. M. trujo, 
y llame parecido muy bien lo que V. M. respondió: y 
agora he recibido la carta de V. M. de nueve del presen- 
te , y he visto las diligencias que Borgoña rey de armas 
de V. M. hizo en Francia, y como no le dejaron hacer 
su oficio, por donde parece que el Rey de Francia debe 
tener fin á que se le dé la patente del campo, pretendien- 
do que esto hecho, á él quedará el señalar de las armas, 
y en esto podria usar de alguna cabtela de las suyas. E 
como quiera que á mi ver V. M. ha cumplido tan larga- 
mente, que todos los subditos y vasallos debemos dar gra- 
cias á nuestro Señor de liabernos dado Príncipe que tan 
bien haya cumplido con su honra y con la de sus reinos 
cuanto en este caso conviene j y cuando demás de los 
cumplimientos hechos V. M. quisiere hacer otro para 
mas satisfacer á su ánimo, paréceme que V. M. debria 
de enviar á pedir salvo conducto al Rey de Francia , y 
enviar un caballero con el mismo rey de armas y con el 
mismo cartel que V. M. envió sin mudar ninguna pala- 
bra , y enviar á decir con este al Rey de Francia que 
V. M. le envió con Borgoña su rey de armas la respues- 
ta del cartel que con Guiayna su rey de armas le envió, 
el cual volvió sin respuesta suya y sin haberle dejado 
liacer las diligencias que en tal caso se requieren ; y co- 
mo quiera que V. M. ha cumplido, que para mas cum- 
plimiento envia á fulano con su rey de armas y con la 



77 

patente del campo , y para que en lo de las armas se de- 
termine conforme á lo que V. M. responde en su cartel. 
Y si el Rey de Francia esto aceptare , espero en nuestro 
Señor que mostrará la verdad y justicia que V. M. tie- 
ne como lo hace en semejantes casos _, y si no lo hiciere 
parecerá claramente que queda por él_, y así V. M. aun- 
que con lo pasado ha cumplido _, quedará mas satisfecho 
de haber hecho este cumplimiento. Beso los pies y las 
manos á V. M. por hacerme saberla vitoria que su ejér- 
cito hobo en Ñapóles de que doy gracias á nuestro Se- 
ñor^ y así espero en él que pues la intención de V. M. 
es enderezada á su servicio _, encaminará lo que mas á 
V. M. toca como sus servidores y vasallos lo deseamos. 
Ruego á nuestro Señor guarde nmy bienaventuradamen- 
te la Cesárea Persona de V. M. con acrescentamiento 
de su Real corona. De Tordesillas á 1 í de octubre. --= 
Siervo y vasallo de V. M. que sus Reales manos beso.= 
El Marques. 

En el sobre. A la S. C. C. M. del Emperador y Rey 
de Romanos y de España nuestro Señor. 

En el membrete. A. S. M.==E1 Marques de Denia 
i I de octubre. 

CARTA DEL DUQUE DE ALBüRQUERQUE AL EMPERADOR. 
20 de junio de 1528^ 

En lo que V. M. respondió de palabra al rey de ar- 
mas se presume toda sustancia que puede llevar la res- 
puesta en escrito , y por esto son excusados todos los 
otros pareceres; mas pues V. M. manda que 37^0 diga el 
mió , aunque sea mas excusado que todos , lo haré y es 
que y. M, procure que en palabras no gane lionra el 



78 

Rey de Francia , pues en ellas y en obras la lia ganado 
hasta ahora con él V. M. ^ y que esto sea con toda la mo- 
deración y templanza que el caso sufriere, porque lo 
contrario siempre fué re2)robado entre grandes personas 
en semejantes autos. Y porque no hay manera para que 
este pueda llegar á efecto aunque V. M. lo desee tanto 
como todos vemos, no hablo en la ventaja que el Rey 
de Francia toma desde ahora en el señalar de las armas 
ni en otros inconvenientes que no se podrian dejar de 
decir y de sentir cuando esto llevase camino de conclu- 
sión , porque son para vuestros reinos muy mayores y 
de mas notable daño, que cuanto derramamiento de san- 
gre y de fuego en ellos puede haber : y cuando para el 
sosiego de ellos esto se hubiese de determinar por desa- 
fio , habia de ser entre personas particulares de Castilla 
y Francia , y no poner la de V. M. en ello quedándonos 
todos fuera , porque es cosa muy nueva y desusada po- 
ner el Rey y su persona en peligro de batalla por sus 
subditos estando ellos fuera de ella ; pero ya el negocio 
no puede venir á estos términos sin responder V. M. á 
lo del campo que el Rey de Francia pide, del cual él no 
se ha de contentar ni terna ninguno por seguro para él 
en todo el mundo, porque V. M. no creo que se fiará ya 
de lo que él puede asegurar debajo de su firma, y la mis- 
ma causa que él ha dado á V. M. para esto, bastará para 
que temiéndose él de sí mismo , no se fie de cosa que 
V, M. pueda asegurar; y vista esta imposibilidad á que 
por su parte no se ha de hallar remedio, ni recil)irse el 
que V. M. hallase, paresce que de allí podia resultar 
como he dicho en los subditos; y pues yo lo soy , y no 
con menos voluntad para servir á V. M. que otro, si en 
este caso se ofreciere en qué , lo que pueda hacer suplí* 



79 

co á V. M. se acuerde de mandármelo. Y por no con- 
fiar tanto en mi diligencia como en la de este correo pa- 
ra allegar al tiempo que V. M. manda ^ dejo jo de ser 
el mensajero _, y guarde nuestro Señor la Sacra ^ Cesárea, 
Católica y Real Persona de V. M. con acrecentamiento 
de mas reinos y señoríos. De Cuellar hoy viernes 20 
de junio. -=S. C. C. M.=De su servidor de V. M. que 
sus R. M. B.=E1 Duque de Alburquerque. 

En el sobre. A la S. C. C. M. del Emperador Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. Del Duque de Alburquerque 20 
de junio. 

CARTA DEL CONDESTABLE DE NAVARRA AL EMPERADOR. 
20 de junio de 1528. 

S. C. C. M.=Una carta de V. M. lie recibido^ hecha 
á 15 de este mes. Las Imperiales manos y pies de V. M. 
beso por la merced tan señalada que me ha hecho en 
mandarme dar parte de los negocios que entre V. M. 
y el Rey de Francia se tratan, y por la carta dice V. M. 
que demás del desafío general que en Burgos le hicieron 
los reyes de armas de Francia é Inglaterra por ciertas 
palabras que entonces V. M. dijo al embajador del Rey 
de Francia y á su rey de armas _, agora de nuevo ha tor- 
nado á enviar un faraute con el cual desafía á V. M. per- 
sona por persona. Yo creo bien que V. M. con el seso 
y tiento que ha tenido y tiene en todas las otras cosas, 
mandará responder lo que en tal caso conviniere; por- 
que yo pienso que él quiere adobar con esto los yerros 
y faltas de honra en que ha caido. Si en algo yo puedo 
servir á V. M., suplico á V. M. se mande acordar de mí, 



80 

pues mi persona con los años que me quedan de vida , es- 
toy presto y aparejado para lo emplear todo en servicio 
de V. M. con la fe y voluntad en que siempre he vivido 
y viviré. La Imperial Persona de V. M. guarde nuestro 
Señor y su Real estado acreciente con mas reinos y se- 
ñoríos. De Lerin á 20 de junio. í=^De V. M. obediente 
servidor y vasallo que las Reales manos y pies de V. ¡Vi . 
beso.=El Condestable. 

En el sobre. A la S. C. G. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.=Del Condestable de Na- 
varra . 

CARTA DEL OBISPO DE AVILA AL EMPERADOR. 
20 de junio de 1528. 

S. C. C. M.==La carta de V. M. recibí acerca del 
desafío del Rey de Francia y por tan grande merced 
beso los Reales pies y manos de V. M. _, y el caso es tim 
grande y que tan pocas veces suele acaecer entre tan 
grandes príncipes, que no sabría que decir sino que co- 
mo el Apóstol dice, los juicios de Dios son incompren- 
sibles y sus vias investigables , y que él solo sabe el se- 
creto porque lo ha permitido y el fruto que de ello en- 
tiende sacar. Es verdad que estoy muy alegre de dos 
cosíís, la una por el santo zelo y fin que V. M. tuvo y la 
intincion con que dijo las palabras de donde el Rey de 
Francia tomó ocasión para diclio desafío, porque fué 
por la honra de Dios y por pensar que por esta via , pues 
por otras muchas no habia podido ser, le alcanzaría la 
paz universal de la cristiandad y el remedio de los gran- 
des y universales males de su jiueblo. Porque sobre tal 



fundamento no se puede esperar sino próspero suceso y 
glorioso triunfo del competidor. La segunda es porque 
tengo á V. M. por tan excelente y valeroso príncipe y 
tan sabio que no ignora cuan delicada sea la honra de los 
caballeros^ mayormente de los príncipes de quien tanto 
pende _, y que liabido primero maduro y deliberado con- 
sejo, la respuesta será tal que convenga al honor de Dios 
y de V. M. y de sus reinos, y que en este caso no per- 
derá punto de todo aquello que deba y sea obligado á 
hacer _, ni menos excederá de^jnanera que provoque la 
saña del Señor, cuya causa principalmente V. M. de- 
fiende ;, sino que se acordará de lo que está escripto por 
el profeta: honor Regís judicium diligit: et justus est 
Dominus et rectum judicium ejus , y también que tengo 
creído que este caso no ha de confiar en su propia vir- 
tud y brazo sino en el divino, con lo cual y con saber 
la sobrada y notoria justicia de V. M. como he dicho, 
yo no dudo la victoria ; y porque sabe V. M. que los sa- 
cerdotes no podemos ni tenemos entera libertad de ha- 
blar particularmente en semejantes cosas, como nues- 
tras armas sean mas espirituales que temporales, y nues- 
tro oficio sea encomendarlas á Dios; sea cierto V. M. 
que tal cual yo soy , en mis oraciones y sacrificios tengo 
y terne muy especial cuidado de este caso , y suplico á 
V. M. que si para algo de lo accesorio á lo sobredicho se 
ha de servir de algunas personas de mi profesión , que 
no reciba tanto agravio que permita que yo no sea pues- 
to en el número de ellos. Ansimismo doy muchas gra- 
cias á Dios por la grande merced que á V. M. y á todos 
sus reinos ha hecho con la nueva Infanta : plega á él sea 
para su servicio y para el bien y consolación de ellos , y 
que del fruto que hasta aquí se ha dado y de aquí adelan- 

TOMO 1. 6 



32 

te se ílaní, vea muy cumplido gozo y le dé mucLos rei- 
nos y sefioríos para que les pueda dejar con tan larga y 
bienaventurada vida como todos sus subditos y naturales 
deseamos y babemos menesler. De Avila 20 de junio 
de 1528.-^E1 bumildísimo siervo y indigno orador de 
V. M .=^Episcopus Abulensis. 

CARTA DE LA CIUDAD DE SANTO DOMINGO DE LA CALZADA AL 
EMPEP^DOR. 

22 (le junio de 1523. 

S. G. G. M.=Lunes en 8 del presente esta su ciudad 
de Santo Domingo de la Galzada recibió la carta de 
V. M. sobre la novedad ofrescida de parte del Rey de 
Francia , é general é particularmente todos con el debi- 
do amor é veneración que debemos^ besamos los pies é 
manos de V. M. por la crescida é grand merced que en 
bacérnoslo saber nos bizo_, é suplicamos al Señor de los 

cielos nos deje ver á Y. M en la tierra. E pues 

estos é semejantes trances ofrece Dios por las culpas de 
los pueblos é subditos _, no queda sin sentimiento de mu- 
cho cuidado esta su ciudad de tan grande ingratitud 
contra tan grande clemencia^ y piedad y misericordia 
causada^ é de ver puesto en ello á V. M. por el bien 
común á que V, M. ha tenido é tiene respeto. E no nos 
entrometiendo á decir en esto el parecer que nuestro 
amor entrañable nos da á sentir, porque no nos sea 
imputado á atrevimiento indebido, de cualquier manera 
que Dios toviere por bien ordenar el negocio, ofrecemos 
á V. M. nuestras personas é haberes con la acostum- 
brada fidelidad á V. M. debida : cuyos hechos Dios To- 
dopoderoso ordene de tal manera que á solo V. M. vea- 



83 

mos Serior del mundo todo : cuja Imperial y Real Per- 
sona por luengos tiempos la Santa Trinidad prospere 
con acrecentamiento de mayores reinos é señoríos^ é 
vencimiento de sus contrarios y enemigos _, é bienaven- 
turado deje vivir ^ imperar y reinar. De esta su ciudad 
de Santo Domingo de la Calzada á 22 dias del mes de ju- 
nio de 1528 años.^^Por el Goncejo_, Justicia y Regidores 
de la ciudad de Santo Domingo de la Calzada. = Juan 
de la Canal. 

En el sobre. A la S. C. C. M. 



CARTA DEL CONDE DE MIRANDA AL EMPERADOR. 

23 ele junio de 1523. 

S. C. C. M.==Recibí la carta que V. M. me mandó 
escribir y así mismo todos los otros memoriales y tras- 
lados que con ella vinieron. Yo B. L. R. M. de V. M. 
por la merced que me hace en mandarme comunicar 
negocio tan grande y en pedirme parecer para lo que en 
adelante será servido de hacer _, especialmente teniendo 
V. M. cerca de sí personas tan señaladas y experimen- 
tadas que no es de creer que se le pueda asconder nin- 
guna de las que para esto fueren necesarias. Bien puede 
creer V. M. que si yo confiase tanto de mi parecer como 
de lo mucho que deseo acertar á aconsejar á V. M. en 
caso tan nuevo y tan grande como este , que no queda- 
rla cosa por decir de cuanto conviene al verdadero ser- 
vicio de V. M. 5 pero de cualquier manera que sea por 
obedecer lo que V. M. me manda, diré en algunas lo 
que me pareciere con aquella fidelidad y voluntad que 
V. M. sabe que yo he siempre tenido y tengo á su serví- 



84 

cío. y lo primero es que yo beso las R. M. de V. M. 
por lo que dice que le movió á desear que eslas querellas 
que V. M. tiene con el Rey de Francia, se acabasen por 
batalla singular de sus personas, porque se nmestra cuan 
gran amor liene V. M. á sus subditos, pues por ellos 
quiere V. M. tomar este trabajo; y esto es nmy gran ra- 
zón que todos lo conozcamos , y que por ello deseemos 
hacer muy grandes y señalados servicios á V. M. como 
requiere y se debe á tan nueva y excesiva merced, y esta 
nos obliga á que todos los servidores de V. M. deseemos 
ponernos antes y después en el niesmo peligro, y reci- 
biré muy señalada merced de V. M. en que en todo lo 
que yo pudiere servir en este caso se le acuerde de man- 
dármelo. 

En lo á la respuesta del cartel digo que á mi 

juicio se debe tener por notorio que las palabras que 
V. M. mandó decir y después escribir, son tales que 
como muy verdaderas V. M. las puede y debe mante- 
ner, pues las dijo constando como consta claramente 
por los capítulos de la paz y por sus cartas haber faltado 
el Rey de Francia en todo lo que prometió , y no sola- 
mente en aquello que le pudiera excusar en algo la dili- 
cultad , pero aun en todo lo que ha estado y está entera- 
mente en su mano de cumplir, que era volver á la pri- 
sión como juró y prometió : que de aquella su excusa 
que dice que todo hombre guardado no puede haber 
obligación de fe, como de cosa notoriamente falsa por 
el derecho de las gentes y por toda costumbre guardada, 
no hay necesidad que yo la diga. A lo quél dice que 
V. M. no le responda sino que le asegure el campo, me 
parece que V. M. ni puede ni debe dejalle de responder, 
así para justificar y declarar su querella como para car- 



85 

galle de aquello que V. M. por su consejo liallare que 
le puede cargar j que aunque á todos es notorio que 
son muchas y muy grandes causas^ siempre parecerá 
cosa dina (1) de V. M. que se pongan las importantes y 
necesarias y claras con la lionestad de palabras que se 
requiere por decillas V. M._, y que las otras se callen. 
Parece también que seria razón que pues V. M. por su 
magnanimidad y grandes respetos le quiso de inluíbil 
hacer hábil ^ que en la respuesta del cartel se debe ha- 
cer de esto expresa mención, para que se conozca en es- 
to la grandeza del Real corazón de V. M. y que crean 
que no se pudo esto hacer sino con tan gran causa y tan 
justa como es la que V. M tiene para decille lo que le 
dijo, y esto se debe hacer con gran consejo porque no 
pueda parecer soberbia ó inadvertencia habelle liecho 
tanta gracia como fué habilitarle. Y porque parece á 
muchos que el Rey de Francia escoge las armas contra 
razón, pues él no ha oido decir á V. M. sino que le man- 
terná , que es lo mismo que defenderá , por 1« cual no 
se concluye necesariamente desafío, parece que en la 
respuesta V. M. hablase como quien acepta esta batalla 
con las causas y justificaciones que V. M. tiene de que 
ha resultado la guerra universal en la cristiandad • pare- 
ceria siendo V. M. servido que de esto se tuviese mucho 
cuidado, pues va en ello tanto como V. M. ve, porque 
si á V. M. compete la elección de las armas, no es razón 
que el Rey de Francia usurpe esto porque se desvergüen- 
za á pedillasj que aunque V. M. con su grande ánimo 
no mire en esto por loque toca á su persona Real, mu- 

(1) Di fia jior digna. 



86 

cho debe y es obligado á mirarlo por lo que toca á sus 
reinos j á toda la cristiandad. Escogiendo V. M. las ar- 
mas parece que el asegurar el campo incumbe al Rey de 
Francia por la costumbre que hoy se guarda ; mas si 
V. M. le hobiese de asegurar, hecho discurso de todos 
los Reyes , parece que nadie le puede mas conveniente- 
mente al presente asegurar que el Rey de Portugal si á 
V. M. pareciere j pero por quél dice, asegurarmeheis,y 
no se pueden llamar menos peligrosos algunos otros rei- 
nos que los propios , y él puede venir seguro á algún lu- 
gar de la frontera que V. M. fuere servido de nombrar, 
parece que seria servicio de V. M. que mandase platicar 
en esto en su Consejo, y si pareciese nombrar el lugar, 
podria ser causa de mayor brevedad porque se señalaria 
el campo antes que llegase el tiempo que las leyes señala- 
ron para esto; y ofreciendo V. M. honestas seguridades 
para ello, si las comienza rehusar, verán las gentes cuan 
poca gana tiene ni derecho de defender lo que él llama 
su honra , y á aquella palabra de su rey de armas que 
llevaría la seguridad, se podria interpretar claro que la 
tomarla de V. M. , pues la de otros Reyes mucho tiem- 
po es menester para pedírsela y para que ellos se deter- 
minasen á darla. Y si por ventura como es de creer fué 
su intención no tener ningún camino por seguro , y cum- 
plir con sus subditos con decir que ya habia respondido 
ó desafiado á V. M. , él quedará mas conocido de todos 
y V. M. terna probado lo que dijo y lo que dijere , y ga- 
nará toda aquella honra que se puede ganar en tal caso. 
Dios guárdela Imperial y muy Real Persona de V. M. 
con acrecentamiento de mas reinos y señoríos. De Ma- 
drid á 23 de junio á las ocho horas de la mañana.=De 



87 

V. S. G. G. M. mayor servidor que las M. R. M. de V. A. 
beso.=El Gonde de Miranda. 

En el sobre. A la S. G. G. M. del Invictísimo Em- 
perador y Rey de España. 

En el membrete. A S. M.^-^Del Gonde de Miranda. 

CARTA DE DIEGO GARCÍA DE PAREDES AL E3IPERAD0R. 
24 de junio de 1528. 

S. G. G. M.=V. M. por su carta hizo saber á esta su 
cibdad como agora nuevamente el Rey de Francia de 
persona á persona ha desafiado á V. M.^ y la causa es 
que no cumpliendo el dicho Rey los capítulos entre 
V. M. y el asentados^ ni queriendo venir á otros medios 
que por la pacificación de la cristiandad V. M. le movió, 
cuando los haraotes (1) de Inglaterra y de Francia en 
J3urgos demandáronla guerra á V. M., V. M. dijo álos 
embajadores de Francia y al dicho haraote que por evitar 
tantas muertes y derramamiento de sangre y que la paz 
entre los cristianos se hiciese _, que V. M. le combatiria; 
que si quitaba de la verdad , que de su persona á la suya 
se difiniese. Antes que V. M. dijese las palabras á su 
haraote _, el Rey de Francia seyendo como es prisionero 
de V. M._, era inhábil para poder desafiar á V. M. ni á 
otro ningún príncipe por toda razón y ley de justicia^ si 
V. M. por las dichas palabras no le habilitara para ello^ 
y era obligado á se tornar á la prisioir. Y como en todas 
las calidades de hombres que estiman sus honras y la 
verdad, sea antigua costumbre que las cosas dichas se 
han de sostener , mayormente un tan alto , poderoso y 

(1) Haraotes por harautes 6 farautes. 



88 

claro príncipe como V. M. ^ y aunque á V. M. le parez- 
ca atrevimiento que una persona tan de poco traja á la 
memoria de V. M. estas cosas _, deseando la honra y ser- 
vicio de V. M. mas que otro ninguno vasallo suyo_, le su- 
plico reciba mi voluntad que nunca errará á su servicio, 
y á cualquiera determinación que V. M. en esta causa 
tomare , se sirva de mí , que yo espero en Dios y en su 
gloriosa madre y en la mucha justicia que V. M. tiene, 
que nuestro Señor dará entera vitoria á V. M. y le tor- 
nará otra vez á su poder donde por la voluntad de Dios, 
por su ingratitud y soberbia por mano de V. M. será 
castigado. Nuestro Señor la Real Persona de V. M. 
guarde con tanto acrecentamiento de vida , reinos , y se- 
ñoríos y vitoria como V. M. desea y todos sus reinos 
lian de menester. De Trujillo 24 de junio de 528 años. 
=De V. M. fiel siervo y vasallo que sus pies y manos 
besa.^=^Diego Garcia de Paredes. 

CARTA DE D. PEDRO GIRÓN AL EMPERADOR. 
25 de junio de 1528. 

S. G. G. M.^=^Recibí la carta de V. M. , y sus Reales 
manos y pies beso por mandar V. M. que yo sepa lo que 
el Rey de Francia ha enviado á decir con su faraute, á 
lo cual yo no pongo nombre de desafío , pues podello él 
poner está en las manos y licencia de V. M. , porque es- 
tando su fee y palabra en prisión, no puede estar su per- 
sona libre para üd caso. Y cuando V. M. le permitiese 
hablar en esto, la justificación y verdad de V. M. pien- 
so que le ha de poner silencio; y lo que en esto falta por 
su parte en tal confusión, que él busque y finja ocasio- 
nes para no venir en lo que ahora dice ni responder á 



89 

lo que sobre ello se le dijere , pues se lia de tener por 
cierto que á él se le representará que cuanto mas barato 
él vende sus palabras , tanto le seria mas cara la defensa 
dellas. Remito el hablar desto á quien con mas experien- 
cia y mas buen entendimiento lo j)uede mejor hacer. 
Yo quedo esperando lo que V. M. me manda en que 
sirva, y nwxy satisfecho de lo que en esto deseo y mal- 
contento de lo que en ello puedo. Y guarde nuestro Se- 
ñor y bienaventuradamente prospere la muy R. Perso- 
na y estado de V. M. con acrecentamiento de muchos 
mas reinos y señoríos. De Peñafiel 25 de junio. :^=De 
V. S. G. G. M. servidor y vasallo. =E1 Gonde. 

En el sobre. A la S. G. G. M. del Emperador y Rey 
de España nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.=^De D. Pedro Girón. 

CARTA DE LA CIUDAD DE BURGOS AL EMPERADOR. 
25 de junio de 1528. 

S. G. G. M.=Una carta de V. M. nos fué dada en 20 
de este mes de junio en la cual V. M. nos hizo merced 
de hacernos saber el desafío que el Rey de Francia ha 
enviado á V. M. , y besamos los R. P. y manos por la 
merced que en ello nos hace, porque claramente se co- 
noce el entrañable amor que V. M. tiene á estos reinos 
y voluntad de les hacer merced , queriendo ofrecer su 
Real Persona por evitar los trabajos y fatigas de todos 
sus reinos y de toda la cristiandad- Y aunque esta mer- 
ced sea tan grande que no pueda ser mayor , no por eso 
estos reinos dejan de quedar en mucha mayor fatiga \)0x- 
que ninguna les pudiera suceder que igualara con la 
que agora tienen en veer á V. M. en tal cuidado, aun- 

6* 



> 90 

que V. M. haya heclio lo que á su valeroso é gran ánimo 
'convenia. Muy humildemente suplicamos con el acata- 
niienlo que debemos á V. M. nos dé licencia para que 
le supliquemos antes se pongan lodos sus reinos y seño- 
ríos en lodo el peligro y trabajo que se puedan poner, 
que no en el que agora V. M. nos pone_, é para esto 
ofrecemos vidas , hijos y haciendas. Nuestro Señor la 
S. C. C. Persona de V. M. guarde con acrecentamiento 
y con nmchos mas reinos y señoríos. De Burgos á 25 
de junio de 1528. =^De V. S. M. humildes y muy mas 
leales vasallos que sus R. P. y manos besan. =E1 Conce- 
jo, Justicia y Regidores de la muy noble y muy leal ciu- 
dad de Burgos cabeza de Castilla y Cámara de V. iM. , 

por cuyo acuerdo yo Gerónimo de escribano del 

Ayuntamiento lo escribí y firmé de mi nombre. == Geró- 
nimo de 

En el sobre. A la S. C. C. M. del Emperador y Rey 
nuestro Señor. 

En el membrete. A. S. M.-=La ciudad de Burgos 
25 de junio. •''' 

•líí oh : 

CARTA DE LA CIUDAD DE MURCIA AL EMPERADOR. 

«i 

-< ' 25 de junio de 1528. 

S. G. C. M.=La ciudad de Murcia besamos las Rea- 
les manos de V. M. Recibimos su carta en que nos hace 
saber el desafío que el Rey de Francia con un su farau- 
te ha enviado á hacer á V. M. de persona á persona; é 
por la parte quedello V. M. nos da, besamos sus R. P. 
é manos. Bien creemos, niuy Poderoso Señor, que le 
dará V. M. tal respuesta como en tal caso conviene; mas 
también no sin recelo y gran cuidado pensamos que la 



91 

Real foriuleza del ánimo de V. M. y la consideración y 
coníianza que de su muy valerosa persona tiene _, tan 
bien dispuesta en las armas , le podrian incitar á que pu^ 
siese en efecto el cauteloso desafio y temerario atrevi- 
miento del Rey de Francia^ y que en esto Y. M. ante- 
pusiese su incitamento al bien universal de estos sus rei- 
nos: y por tanto _, muy Católico Señor ^ esta ciudad y su 
reino nos pareció suplicar bumildemente á V. M. que 
cuando fuese conmovido á poner esto en efecto y consi- 
dere la mayor obligación que es la que tiene al bien uni- 
versal de tantos reinos j señoríos y de toda la religión 
cristiana que en su vida consiste ^ y con ella se conserva 
y aumenta , para que este tan gran bien no se perturbe 
con inconveniente de las formas y cautelas del Rey de 
Francia, en quien ya ha mostrado bien la experiencia 
no haber seguridad ni verdad en sus palabras por ser 
como es fementido y desconocido á la muy grande mer- 
ced que V. M. le hizo en prestalle libertad sobre su fe 
y palabra ;, y habella él así quebrado: cuanto mas que 
seyendo como fué y es prisionero de V. M. , es escluido 
de poder desafiar ú ninguno^ cuanto mas á su Señor cu- 
yo prisionero es, demás de ser como Rey inferior sub- 
dito á V. Imperial M. Bien creemos que por estas cau- 
sas y por los deméritos del Rey de Francia , y como á 
perturbador del bien y paz de la cristiandad^ ya V. M. 
habrá acordado hacelle guerra en su reino y aba j alie de 
su soberbia y excusalle de los daños que á la cristiandad 
procura, para lo cual suplicamos á V. M. muy afectuo- 
samente j pues en esta ciudad y su reino siempre ha ha- 
bido y hay belicosa gente , y deseamos como somos obli- 
gados con toda nuestra facultad servir á V. M. especial- 
mente en este caso que todos sus reinos debemos tomar 



92 

por propio _, mas que el de nuestras vidas y haciendas^ 
tenga del y de nosotros especial cuidado y memoria para 
su servicio. Cuya Real é Imperial Persona guarde y 
prospere nuestro Señor con acrecentamiento de mas rei- 
nos y señoríos^ y vitoria contra sus adversarios. Fecha 
25 de junio de 1528 aíios.=^Yo Francisco de Palafox 
escribano mayor del Ayuntamiento de la ciudad de 
Murcia fice esta súplica por su acuerdo. 

En el sobre. A la S. Cesárea M. del Emperador y 
Católico Rey nuestro Señor. 

En el membrete. A S. M.=^De la ciudad de Murcia. 

CARTA DEL DUQUE DEL INFANTADO AL EMPERADOR. 

10 de octubre de 1528 (•). 

Recibí la carta de V. M. y vi la intención que tiene 
con ella ^ y en verdad , muy poderoso Señor ^ por ello 
he visto una cosa muy nueva ^ nunca vista ni oida , y es 
que el Rey de Francia quiera limitar la respuesta de 
V. M. diciendo si trae la patente del lugar de la batalla, 
y que de otra manera no ha de oir del rey de armas 
la respuesta de su demanda, especialmente señalando 
V. M. lo mismo que pide y tan enteramente; lo cual 

(*) Alonso Nunez de Castro publicó en sn histori.'» de Gnadalnjnra 
la famosa carta que en 15 de junio de 1528 escribió Carlos V al Du- 
<|ue del Infantado, y la no monos celebre respuesta que este dio en 20 
del mismo mes y año sobre el desafío de S. M. con Francisco 1?, ]x)r 
cuyo motivo dejamos de insertarlas. En la suya manifestando al Em- 
igrador la intención de venir á las manos con su ri>al, creido de que 
este seria el medio de impedir guerras ulteriores y asentar la paz, de- 
cía á fuer de cumplido y valiente caballero: tut'C por bueno mrnlu- 
rar mi persona á trance de batalla; y el anciano Duque con altivex 
de ánimo y acendrada lealtad í'i su Rey, contextaba: en i'crdady Señor, 
si mi edad lo sufriera , quisiera mas tomar parte del peligro que oi/i' 
sor del consejo. 



93 

V. M. pudiera excusar con muclias y grandes causas. 
Por cierto , Señor ^ nunca vi ni oí que en honra agena el 
enemigo tuviese poder para que conforme á esto cada 
uno dejase de responder conforme la estimación en que 
su dueño la tuviese; porque si el enemigo tuviese poder 
para limitar la respuesta de su demanda _, todos los que 
desafian quedarian muy honrados , porque la resj3uesta 
seria á su contentamiento. Paréceme^ Señor ^ que el 
mejor parecer que á Y. M. se puede dar entre vuestros 
vasallos y subditos que somos, es el que el mismo Pvey 
de Francia le da por su ejemplo callando y no oyendo 
vuestra respuesta , y no querer mas que en esta cosa se 
platique , y que V. M. se contente con lo hecho ; que esto 
quiere decir en buen entendimiento, que así Dios me 
salve, que como otras veces le he escrito, tantas venta- 
jas le tiene V, M. en la honra de esto que ha pasado, 
cuanta siempre le hace y ha hecho el campo de V. M. 
al suyo en Italia ; y creo que publicado esto en vuestros 
reinos , todos estarán de este parecer que en esta cosa no 
se hable mas; que pues el Rey de Francia calla, V. M. 
debe hacer lo mesmo : que bien creo que se le debe lia- 
ber quitado la pasión con que á V. M. escribió, pues tan 
injusta causa le hizo no querer oir al rey de armas. Ple- 
ga á nuestro Señor que de todas las cosas que á V. M. 
tocaren en honra y acrecentamiento de vuestro Peal es- 
tado , salga como en esto ha salido : que Dios que tanto 
cuidado tiene de favorecer las cosas de V. M. , lo subi- 
rá todo en la cumbre, si mas puede subir, como vemos 
por experiencia muy clara que lo hace; y lo que yo des- 
to huelgo y tengo contentamiento , él es testigo dello. 
Nuestro Señor S. S. G. G. M. guarde y su Real estado 
prospere. De Guadalajara 10 de octubre de 528 años.=^ 



94 

Poderoso Seiior.=^Las M. de V. M. B.=E1 Duque. 

Eq el sobré. Ala S. G. C. M. del Emperador y Vxey 
Duestro Señor. 

En el meinbrele. Del Duque del Infantado á íOde 
octubre. 

CAIITA DEL DUQUE DE MEDINACELI AL EMPERADOR. 
17 de octubre de 1528 (*). 

S. G. G. M.==x\unque teniendo tanta experiencia en 
todas las cosas _, cuanto mas en este negocio que tanto 
importa , habia poca necesidad de mi parecer ; por cum- 
plir el mandamiento de V. M. no dejaré de decdlo, y 
es que pues el Rey de Francia envió á desaliar á V. M, 
con su rey de armas _, y V. M. aceptó el desafio y envió 
la respuesta del cartel con Borgoña rey de armas y la 
patente para el campo _, certiíicantlo por él que irían ca- 
balleros de cada parte con poderes bastantes á entender 
en el asiento y seguridad de él , y elección de las armas, 
que pues no quiso oirle ni dejar bacer su oficio como se 
acostumbra , que V. M. ba cumplido con lo que es obli- 
gado á su lionra ^ porque si de aquí adelante el Rey de 
Francia quisiese bablar mas en ello, á aquello podria 
V. M. responder como á cosa nueva; aunque parecien- 
do á V. M. , figúraseme á mí que no seria inconveniente 
demás de todas las diligencias que V. M. ba lieclio, que 
lian sido tan bien guiadas que no se podrían mejor orde- 
nar, se biciese alguna diligencia pública, ansí para lo 
que conviene al caso como para que todo el mundo co- 

. ](*) Ya en 12 ^e juuio de este mismo año había e:icríto el Duque de 
Medinaceli viiia carta breve y respetuosa á S. M., en qtie se le ofrecía 
con su per^na y casa, coiitextando á otra del Emperador. ^ , 



95 

nociese claramente cuan bien se habia cumplido por 
parte de V. M. ^ como porque si el Pvey de Francia qui- 
siese hacer alguna diligencia para dar á entender lo que 
á él le pluguiese _, supiesen como sabemos que por V. M. 
no ha quedado ninguna cosa por hacer para efecto de 
ver el ün de la batalla. Y si alguna cosa de estas pare- 
ciere á V. M. no se dice tan al propósito como se requie- 
re, á V. M. suplico reciba mi voluntad y la regle con su 
discreción y prudencia tomando de mí la intención con 
que lo digo , pues es deseando el servicio de V. M. ^ cuya 
Real Persona nuestro Señor guarde y ensalce por largos 
años.=Las R. M. de V. M. besa.=El Duque. 

En el sobre. A la G. G. M. del Emperador y Rey 
de los reinos de España. 

En el membrete. A S. M.:=^Del Duque de Medina- 
celi á los 17 de octubre. 



PRISIÓN 

de Antonio Pérez y de la Princesa de EyoH. 



Sacado de las memorias escritas por Fr. Juan de S. Gerónimo monge 
del Escorial, que vivia en tiempo de Felipe II, códice señalado 
j-k-7. fol. 129. de la Biblioteca de aquel monasterio. 



En 9 de julio de 79 (1579) el Rey D. Felipe nuestro 
Señor se partió deste monasterio para Madrid, dejando 
á la Reina nuestra Señora en esta su casa, y fué según se 
entendió á negocios muy importantes al gobierno de sus 



96 

reinos , porque concurrieron muchas ocasiones y causas 
para ello^ como fué lo de Flandes, y lo de Portugal, y 
los Procuradores del reino de España estaban en Madrid 
aguardando á S. M. para tratar del concierto de las alca- 
halas. En este tiempo estaba el Rey de Portugal D. En- 
rique muy malo^ y noiiabia señalado subcesor del rei- 
no porque era Cardenal. El Rey de Portugal señaló on- 
ce personas de ilustre sangre para que muriendo queda- 
sen estos por Gobernadores del reino de Portugal entre- 
tanto que anduviese el pleito sobre quien habia de subce- 
der, por haber muchos pretensores &c. 

Y estando S. M. en Madrid á estos y otros negocios 
y habiéndose confesado y comulgado, á 26 de julio de 
79 dia de Santa Ana, mandó prender á la Princesa de 
Eboli , muger que fué de Rui-Gomez , y madre del pri- 
mer Duque de Pastrana , señora de ilustre sangre ^ y la 
llevaron ú la fortaleza de Pinto. Asimismo fué preso el 
secretario Antonio Pérez que tenia los negocios de Ita- 
lia, y muy privado de S. M., y al parecer muy bien 
quisto de todas gentes por su manera de negociar ; el 
cual esa misma noche que le prendieron estuvo nego- 
ciando con S. M. hasta las diez de la noche, y á las once 
horas le prendieron , y le llevaron á muy buen recaudo. 
Y en este dia dio vuelta S. M. para este su monasterio 
donde habia quedado la Reina nuestra Señora. 



97 

DOCUMENTOS 

relativos á Hernán Cortés. 



Los (los primeros, que son dos cartas de Cailos V. á Cortes, se han 
sacado del archivo de Simancas. Los otros se copiaron del archivo 
del marques del Valle en Me'jico, y de ellos existe un traslado en- 
tre los manuscritos de la Academia de la Historia, autorizado por 
su secretario D. José' Miguel de Flores. 



CARTA DE CARLOS V. A HERNÁN CORTES EN QUE SE DA POR 
SATISFECHO DE SUS SERVICIOS EN NUEVA ESPAÑA. 

Valladolid 15 de octubre de 1522. 

El Rey.=Hernan(lo Cortés nuestro Gobernador é 
Capitán General de la Nueva España llamada Aculvacan 
é Uloa. Luego como á la divina clemencia plugo de me 
traer á estos reinos, que desembarqué con toda mi ar- 
mada Real en la villa é puerto de Santander á diez y seis 
dias del mes de julio de este presente año, mandé que 
se entendiese con mucha diligencia en el despacho de las 
cosas del estado de esas partes como en cosa tan princi- 
pal j especialmente quise por mi Real Persona ver y en- 
tender vuestras relaciones é las cosas de esa Nueva Espa- 
ña, é de lo que en mi ausencia de estos reinos en ella ha 
pasado , porque lo tengo por cosa grande y señalada , y 
en que espero nuestro Señor será muy servido, y su san- 
ta fe católica ensalzada y acrecentada , que es nuestro 
principal deseo, y de que estos reinos rescibirian mucho 
provecho é noblecimiento , en que por la dicha mi au- 
sencia no se ha podido entender. E para que mejor se 
Tomo I. 7 



98 

pudiese hacer y proveer mandé oir á Martin Cortés vues- 
tro padre , y Alonso Hernández Puertocarrero y Fran- 
cisco Montejo vuestros procuradores y de los pueblos de 
esa tierra , y los procuradores del Adelantado Diego 
Velazquez , así mismo el Veedor Gristoval de Tapia que 
después llegó , que liabia seido proveido de la goberna- 
ción de esa tierra por nuestros Gobernadores en nuestro 
nombre^ y por todo ello parece cuan dañosa ha sido 
para la población de esa tierra é conversión de los na- 
turales de ella , y estorbo para que Nos no fuésemos ser- 
vidos, y estos reinos é naturales de ellos aprovechados, 
las diferencias que entre vos y el diclio Adelantado ha 
habido _, é como aquellas y la ida de Pánfdo de Narvaez, 
é la armada que llevó, fué causa de se alzar é perder la 
gran ciudad de Tremistitan (Méjico) que está fundada 
en la gran Laguna , con todas las riquezas que en ella ha- 
bia, y de los males é muertes de cristianos é indios que 
ha habido , de que nuestro Señor ha seido muy deservi- 
do, y Nos habemos rescibido desplacer. E Nos querien- 
do proveer en ello de manera que lo pasado se remedie, 
y adelante pueda haber camino para que en esa tierra se 
haga el fruto que es razón é Yo tanto deseo para el acre- 
centamiento de nuestra santa fe católica y salvación de 
las ánimas de los indios naturales y habitantes en esas 
partes , é por vos quitar de las dichas diferencias haber 
mos remitido las dichas diferencias y debates que entre 
vos y el dicho Adelantado hay ó ])ueda haber á justicia, 
y lo habemos cometido y mandado al nuestro gran Can- 
ciller é á los del nuestro Consejo de las Indias para que 
ellos conozcan de ellas y brevemente os hagan y admi- 
nistren entero cumplimiento de justicia , y envió á man- 
dar al dicho Adelantado que no arme ni envíe contra vos 



99 

gente ni fuerza _, ni haga otra violencia ni novedad algu- 
na. E porque soy certificado de lo niuclio que vos en ese 
descubrimiento é conquista y en tornar á ganar la di- 
cha ciudad é provincias habéis feclio é trabajado^ de que 
me he tenido é tengo por muy servido , é tengo la vo- 
luntad que es razón para vos favorecer y hacer la mer- 
ced que vuestros servicios y trabajos merecen _, y con- 
fiando de vuestra persona é creyendo que me serviréis 
con la lealtad que debéis _, y que en todo pornéis la bue- 
na diligencia é recaudo que conviene como persona que 
tanta experiencia tiene de lo de allá ^ vos habemos man- 
dado proveer del cargo de nuestro Gobernador y Capi- 
tán General de la Nueva España y provincias de ella por 
el tiempo que nuestra merced é voluntad fuere ^ ó Nos 
mandamos proveer otra cosa , como veréis por las pro- 
visiones _, é poderes é instrucciones que vos mando en- 
viar. Porende Yo vos mando y encargo que uséis de 
los dichos oficios conforme á ellos ^ con aquella diligen- 
cia é buen recaudo que á nuestro servicio , y á la eje- 
cución de la nuestra justicia y población de esa tierra 
convenga _, é Yo de vos confio: que como dicho es Y^o 
envío á mandar al dicho Adelantado que no haga cosa 
alguna que pueda ser perjudicial á la dicha vuestra go- 
bernación , é á la paz é sosiego de esa tierra , y que prin- 
cipalmente tengáis grandísimo cuidado y vigilancia de 
que los indios naturales de esa tierra sean industriados é 
doctrinados para que vengan en conocimiento de nues- 
tra santa fe católica , atrayéndolos para ello por todas las 
buenas mañas é buenos tratamientos que convenga^ pues 
(á Dios gracias) según vuestras relaciones tienen mas 
habilidad y capacidad para que se haga en ellos fruto y 
se salven , que los indios de las otras partes que hasta 



100 

agora se han visto _, porque este es mi principal deseo é 
intención, y en ninguna cosa me podéis tanto servir. 

Y para lo que toca al recaudo de nuestra hacienda , y 
porque haya con vos personas cuerdas é oficiales nues- 
tros, enviamos á Alonso de Estrada contino de nuestra 
casa por nuestro tesorero, y á Rodrigo de Albornoz 
nuestro secretario por nuestro contador , y Alonso de 
Aguilar por nuestro factor , é á Peralmindez Cherino 
por nuestro veedor , á los quales vos encargo miréis é 
tratéis bien como á criados é oficiales nuestros , é les 
deis parte de todo lo que os pareciere que conviene á 
nuestro servicio, é que por razón de sus oficios la deben 
haber, de manera que ellos usen y ejerzan, y puedan 
usar y ejercer como conviene ; que ellos ansimismo lle- 
van de mí mandado que os honren y acaten como es ra- 
zón , y en todo los favorezcáis como de vos confio. 

Las instrucciones tocantes , así para la buena goberna- 
ción de esa tierra como para que los dichos indios sean 
bien tratados, doctrinados é industriados en las cosas de 
nuestra santa fe católica , que es lo que principalmente 
deseamos, como á la forma é manera que los dichos nues- 
tros oficiales han de tener en sus oficios , llevan ellos , las 
cuales vos mostrarán por mi servicio; que vos por lo 
que toca á vuestro oficio las guardéis é cumpláis, y ha- 
gáis guardar é cumplir, é á ellos para que las guarden 
hagáis dar todo favor é ayuda, é tened siempre cuidado 
de me escribir muy largo de todas las cosas de allá , é 
de lo que á vos os parece que debo mandar proveer para 
el buen gobierno de esas tierras. De Valladolid á quin- 
ce dias del mes de octubre de quinientos y veinte é dos 
años. =^ Yo el Rey.=Por mandado de S. M.=Francisco 
de los Cobos. 



101 



CARTA DE CARLOS V. A HERNÁN CORTES AVISÁNDOLE QUE HA- 
BÍA MANDADO TOMARLE RESIDENCIA. 

Toledo 4 de noviembre 1525. 

El Rey.=^Doii Hernando Cortés nuestro Gobernador 
é Capitán General de la Nueva España _, vi vuestra letra 
de quince de octubre del año pasado de mil é quinientos 
y veinte y cuatro años que con Diego de Soto é los pro- 
curadores de esa Nueva España me escrebistes, é ansi- 
mismo la relación larga é particular que con ellos me 
enviastes de las cosas de esas partes de lo sucedido en 
cada cosa de ello, é por lo uno é por lo otro mostráis 
bien la voluntad que tenéis á mi servicio , é la gran di- 
ligencia é cuidado con que en ellas babeis siempre en- 
tendido^ de lo cual Yo be tenido la confianza que es ra- 
zón ; é como quiera que esto sea ansí _, y Yo conozco cuan 
provecbosa ba sido vuestra persona para la pacificación 
de esa tierra é la reducir á nuestro servicio j porque des- 
pués que vos mandé proveer de ese cargo de nuestro 
Capitán General y Gobernador, por mucbas personas y 
cartas lie tenido mucbas relaciones contra vos y vuestra 
gobernación _, é como quiera que según vuestros servicios 
se debe pensar que los que lo escriben é dicen, es con 
alguna pasión ó envidia de lo que vos Nospodríades ser- 
vir ; pero por cumplir con lo que soy obligado á la justi- 
cia, y conformándome con las leyes é costumbre de 
estos reinos, lie acordado de mandaros tomar residencia 
para me informar de la verdad, porque sabida baya me- 
jor lugar para bonrar vuestra persona ^ y os bacer las 
mercedes que Yo tengo voluntad, y para ello envío al 



102 

Licenciado Luis Ponce de León que es persona de con- 
ciencia _, é que con toda rectitud liará su oficio. Por en- 
de Yo vos encargo é mando que luego como llegare, 
proveáis como sea rescibido conforme á su provisión , é 
le sean entregadas las varas para que con brevedad pue- 
da tomar la residencia dentro del tiempo de su comi- 
sión, porque Yo le he mandado que luego pasado aquel, 
me envíe la relación de ello para que con toda brevedad 
la mande ver é proveer como convenga. 

E porque como veis el dicho Licenciado Luis Ponce 
de León no tiene experiencia de las cosas de esa tierra, 
ni de lo que convernia á los principios hacer é proveer 
para la pacificación é gobernación de ella , vos como 
persona que tanta nolicia tiene de ello, é tan buen servi- 
dor nuestro le podréis informar é consejar la forma que 
debe tener para no lo errar- vos encargo mucho que 
en todo lo que el dicho Licenciado Luis Ponce de León 
de vuestro consejo é industria se quiera aprovechar, ge» 
lo deis é ayudéis en lo que de mi parte os dijere como 
Yo de vos lo espero , que me terne por servido. 

Vi lo que decis cerca del salario que vos mandamos 
señalar con ese cargo de nuestro Gobernador é Capitán 
General de esa tierra, que os parece bajo para según los 
gastos, é calidad de esa tierra. Vos tenéis razón , y Yo lo 
mandaré proveer para adelante como es menester, é 
como vos tengáis causa de estar contento. De Toledo á 
cuatro de noviembre de mil y quinientos y veinte é 
cinco afios.=Yo el Rey.=Por mandado de S. M.«* 
Francisco délos Cobos. 



103 

CÉDULA DEL EMPERADOR CARLOS V. NOMBRANDO GOBERNADOR 
Y CAPITÁN GENERAL DE NUEVA ESPAÑA A HERNÁN CORTES. 

Dada en Barcelona á 6 de julio de 1529. 

Don Garlos por la divina clemencia Emperador sem- 
per augusto _, Rey de Alemania : Doña Juana su madre 
y el mismo D. Carlos por la gracia de Dios Reyes de 
Castilla _, de León, de Aragón, de las Dos Sicilias, de 
Jerusalen, de Navarra , de Granada, de Toledo, de Va- 
lencia, de Galicia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerde- 
ña , de Córdoba , de Córcega , de Murcia , de Jaén , de 
los Algarbes, de Algecira, de Gibralfcir, de las islas de 
Canaria, y de las Indias, islas y Tierra Firme del mar 
Océano , Condes de Barcelona , y Señores de Vizcaya y 
de Molina, Duques de Atenas y Neopatria, Condes de 
Rosellon y Cerdania , Marqueses de Oristan y de Gocia- 
no , A rcliiduques de Austria , Duques de J3orgoña y de 
Brabante , Condes de Flandes y de Tirol &c. Por cuan- 
to vos D. Hernando Cortés Marques del Valle liabeis he- 
cho muchos, y grandes y señalados servicios á los Ca- 
tólicos Reyes nuestros Señores Padres y Abuelos, que 
santa gloria hayan , y á Nos , y de cada dia nos los ha- 
céis , é esperamos y tenemos por cierto que nos los ha- 
réis de aquí adelante continuando vuestra lealtad y íide- 
lidad, é tenemos respecto á vuestra persona y servicios, 
y confiando de vuestra suficiencia y habilidad; y porque 
entendemos que así cumple á nuestro servicio , y á la 
paz y sosiego de la Nueva España , y costa , y provincia 
de la mar del Sur de ella que vos descubristes y poblas- 
tes , que son en los límites y paraje de la dicha Nueva 
España; es nuestra merced y voluntad que ahora y de 
aquí adelante , cuanto nuestra voluntad fuere, seáis nue&- 



104 

tro Capitán General de la dicha Nueva España , y costa 
y provincia de la mar del Sur de ella , é por esta nues- 
tra carta vos mandamos poder y facultad para que po- 
dáis usar y uséis de dicho oficio y cargo en los casos y 
cosas á él anexas y concernientes , así por mar como por 
tierra , por vos y por vuestros lugarestenientes , que es 
nuestra voluntad que en el dicho oficio podáis poner , y 
los quitar y admover cada que quisiéredes^ y por bien 
tuviéredes y viéredes que conviene á nuestro servicio. 
E mandamos á nuestro Presidente y Oidores de la nues- 
tra audiencia y chancillería Real de la Nueva España, 
y á los Consejos, Justicias, y Regidores, Caballeros y 
Escuderos , Oficiales y omes buenos de todas las ciuda- 
des y villas y lugares de la Nueva España, y provincia 
del mar del Sur , é á cualesquier capitanes y gente de 
guerra que en ellos estuvieren, é á otras cualesquier 
personas de cualesquier cualidad, preeminencia ó dig- 
nidad que sean , que vos hayan , y reciban y tengan por 
nuestro Capitán General en las dichas tierras, é usen 
con vos y con vuestros lugarestenientes ; é mandamos 
que vos guarden y hagan guardar todas las honras , gra- 
cias , mercedes , franquezas , y libertades , preeminen- 
cias, prerogativas , y inmunidades, y todas las otras 
cosas y cada una de ellas que por razón de ser nuestro 
Capitán General de las dichas tierras debéis haber y 
gozar , y vos deben ser guardadas segund se usó y usa , 
y debió y debe usar y guardar á los otros nuestros Ca- 
pitanes Generales de estos nuestros reinos , y de las In- 
dias, islas y Tierra Firme del mar Océano, de todo bien 
y cumplidamente , en guisa que vos no mengüen de cosa 
alguna , y que en ello ni en parte de ello embargo ni 
contrario alguno vos non pongan nin consientan poner ; 



105 

que Nos por la presente vos recibimos y habernos por 
recibido al dicho oficio^ y al uso y ejercicio de él, é 
vos damos poder y facultad para lo usar y ejercer, caso 
que por ellos ó por alguno de ellos á él no seáis recebi- 
do j y mandamos que todos se conformen con vos, y vos 
den y hagan dar todo el favor y ayuda que les pidiére- 
des y menester hubiéredes para el uso y ejercicio del di- 
cho oficio, é para todo lo demás que dicho es; que por 
esta nuestra carta os mandamos poder cumplido con to- 
das sus incidencias y dependencias , anexidades y cone- 
xidades : é los unos ni los otros no fagades ni fagan en- 
de al por alguna manera so pena de nuestra merced é 
de diez mil maravedís para la nuestra cámara. Dada en 
Barcelona á seis dias del mes de julio año del nacimien- 
to de nuestro Salvador Jesucristo de mil y quinientos 
y veinte y nueve años. = Yo el Uey.= Yo Francisco de 
los Cobos Secretario de sus Cesáreas y Católicas Majes- 
tades la fice escribir por su mandado. ^^^^Señalado con 
una rúbrica. =Fr. G. episcopus Oxomen.=El Doctor 
Beltran.:=^El Licenciado de la Corte. --=^Registrada.= 
Francisco de Bribiesca. 

CÉDULA DEL EMPERADOR CARLOS V. CONCEDIENDO tÍtULO DE 
MARQUES DEL VALLE A HERNÁN CORTES. 

Dada en Barcelona á 20 de julio de 1529. 

Don Carlos por la divina clemencia Emperador sem- 
per augusto, Rey de x\lemania : Doña Juana su madre 
y el mismo D. Carlos por la gracia de Dios Reyes de 
Castilla , de León , de Aragón , de las Dos Sicilias , de 
Jerusalen, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Va- 
lencia , de Galicia , de Mallorca , de Sevilla , de Cerdeña, 

7* 



106 

de Córdoba y de Córcega , de Murcia , de Jaén , de los 
Algarbes^ de x\lgecira _, de Gibraltar^ de las islas de Ca- 
naria , y de las Indias _, islas y Tierra Firme del mar 
Océano , Condes de Barcelona , y Señores de Vizcaya 
y de Molina _, Duques de Atenas y Neopatria^ Condes 
de Rosellon y de Cerdania ^ Marqueses de Oristan y de 
Gociano _, Archiduques de Austria , Duques de Borgoña 
y de Brabante^ Condesde Flandes y de Tirol &:c. Por 
cuanto Nos por una nuestra carta firmada de mí el Rey 
habernos hecho merced á vos D. Hernando Cortés nues- 
tro Gobernador y Capitán General de la Nueva España, 
de veinte y tres mil vasallos en la Nueva España que vos 
descubristeis y poblasles_, señaladamente en ciertos pue- 
blos del valle de Guajaca que es en la dicha Nueva Es- 
paña , y en otras partes de ella , como mas largo en la 
provisión que de ello vos mandamos dar se contiene; 
por ende acatando los muchos y señalados servicios que 
habéis hecho á los Católicos Reyes nuestros Señores Pa- 
dres y Abuelos, que hayan santa gloria, y á Nos, especial- 
mente en el descubrimiento y población de la dicha Nue- 
va España de que Dios nuestro Señor ha seido tan ser- 
vido , y la corona Real de estos reinos acrecentada , y lo 
que esperamos y tenemos por cierto que nos haréis de 
aquí adelante , continuando vuestra fidelidad y lealtad; 
teniendo respecto á vuestra persona é á los dichos vues- 
tros servicios, é por os mas honrar y sublimar , é por- 
que de vos y de vuestros servicios quede mas perpetua 
memoria, é porque vos é vuestros sucesores seáis mas 
honrados y sublimados, tenemos por bien, y es nuestra 
merced y voluntad que agora y de aquí adelante vos po- 
dáis llamar, firmar é titular, é os llamedes é intiluledes 
Marques del Valle , que ahora se llamaba Guajaca , como 



107 

en la dicha merced va nombrado _, é por la presente vos 
hacemos é intitulamos Marques del dicho Valle llama- 
do Guajaca ^ é por esta nuestra carta mandamos al Ilus- 
trísimo Príncipe D. Felipe nuestro muy caro y muy 
amado hijo y nieto, é á todos los Infantes _, Duques, 
Marqueses , Perlados , Condes, Ricos homes. Maestres 
de las órdenes , Priores , Comendadores , y Sub-comen- 
dadores , Alcaides de los castillos y casas fuertes y lla- 
nas, é á los del nuestro consejo. Presidentes y Oidores 
de las nuestras A udiencias y Chancillerías de estos reinos 
y de la dicha Nueva España, Alcaldes , Alguaciles de la 
nuestra casa y Corte , y Chancillerías , é á todos los Con- 
sejos, Corregidores, Asistentes, Gobernadores é otras 
cualesquier Justicias y personas de cualquier estado, pre- 
minencia, condición ó dignidad que sean nuestros t^- 
sallos , y subditos y naturales que sean de estos nuestros 
reinos y de las Indias, islas y Tierra Firme del mar Océ- 
ano, así á los que agora son como á los que serán en 
adelante , y á cada uno y cualquier de ellos , que vos ha- 
yan , y tengan y llamen Marques del dicho Valle de Gua- 
jaca , é vos guarden y hagan guardar todas las honras, 
gracias , mercedes , franquezas y libertades , preminen- 
cias , ceremonias y otras cosas que por razón de ser Mar- 
ques debéis de haber y gozar, y vos deben ser guarda- 
das de todo bien y cumplidamente en guisa que vos non 
mengue ende cosa alguna : é los unos ni los otros non 
fagades nin fagan ende al por alguna manera so pena 
de la nuestra merced y de diez mil maravedís para la 
nuestra cámara, á cada uno y á cualquier de ellos por 
quien fincare de lo ansí facer y cumplir. Dada en la ciu- 
dad de Barcelona á veinte dias del mes de julio, año del 
nacimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mil y qui- 



108 

nientos y veinte y nueve años. =^ Yo el Rey.=Yo Fran- 
cisco de los Cobos Secretario de sus Cesáreas y Católicas 
Majestades lo fice escribir de su mandado. ==Seiialada 
con una rúbrica. =Fr. G. episcopus Oxomen.=El Doc- 
tor I3eltran.=El Licenciado de la Corte. ^Registra- 
da. =Francisco de Bribiesca. 

ASIENTO HECHO POR EL EMPERADOR CARLOS V , Ó SEA POR 

LA EMPERATRIZ EN SU NOMBRE^ CON EL MARQUES DEL VALLE 

SOBRE EL DESCUBRIMIENTO Y CONQUISTA DE LAS ISLAS Y 

TIERRA FIRME DEL MAR OCÉANO. 

27 de octubre de 1529. 

La Reina. ==Por cuanto vos D. Fernando Cortés 
Marques del Valle nos fecistes relación que con deseo de 
nos servir^ y del bien y acrecentamiento de nuestra co- 
rona Real como siempre lo habéis fecho , queríades des- 
cubrir^ conquistar é poblar cualesquier islas, tierras é 
provincias que hay en la mar del Sur de la Nueva Espa- 
ña , que no sea en paraje de las tierras en que hasta agora 
hay proveidos Gobernadores, todo á vuestra costa é min- 
cion , sin que en ningún tiempo seamos obligados á vos 
pagar los gastos que en ello ficiéredes, mas de lo que en 
esta capitulación vos fuere otorgado , y me suplicasteis 
y pedistes por merced vos mandase encomendar y dar 
licencia para facer la conquista de las dichas tierras , y 
vos concediese y otorgase las mercedes , y con las con- 
diciones que de yuso serán contenidas ; sobre lo cual Yo 
mandé tomar con vos el asiento y capitulación siguiente. 

Primeramente vos damos licencia, poder y facultad 
para que por Nos y en nuestro nombre y de la coro- 
na Real de Castilla podáis descubrir, conquistar é po- 



109 

blar cualesquier islas que hay en el mar del Sur de la 
dicha JNueva España que estén en su paraje, y todas las 
que fallárades hacia el poniente de ella , no siendo en el 
paraje de las tierras en que hoy hay proveidos Goberna- 
dores. Y ansimesmo vos damos la dicha licencia y fa- 
cultad para que podáis descubrir cualquier parte de 
Tierra Firme que falláredes por la dicha costa de el Sur 
fácia el poniente , que no se halla fasta agora descubierto 
ni entre los límites é paraje norte é sur de la tierra que 
está dada en gobernación á Pánfdo de JNarvaez _, ni ISuño 
de Guzman. 

Ítem entendiendo ser tan preciso al servicio de Dios 
nuestro Señor y nuestro, y por honrar vuestra persona, 
y por vos facer merced prometemos de vos facer nues- 
tro Gobernador de todas las dichas islas é tierras que co- 
mo dicho es descubriéredes y conquista redes por todos 
los dias de vuestra vida ^ y de ello vos mandaremos dar, 
y vos serán dadas nuestras provisiones en forma. 

Ansimesmo vos facemos como por la presente vos 
la fago del oficio de nuestro Alguacil mayor de las di- 
chas tierras por todos los dias de vuestra vida , y de ello 
vos será dada provisión en forma. 

Otrosí por cuanto vos rae suplicastes vos faciésemos 
merced de la dozava parte de todo lo que descubriére- 
des en la dicha mar del Sur, perpetuamente para vues- 
tros herederos y sucesores, por la presente digo que 
habida información de lo que vos descubriéredes, y sa- 
bido lo que es , tendremos memoria de vos facer mer- 
ced y satisfacción que el servicio y gasto que en ello fi- 
ciéredes , mereciere , y que en ello se terna respecto á 
vuestra persona ; y para entretanto que venida la dicha 
relación lo mandásemos proveer como dicho es^ habi- 



tío 

do respecto á los gastos y costas que en la dicha conquis- 
ta y descubrimiento habéis de facer _, tenemos por bien 
que gocéis de la dozena parte de todo lo que como di- 
cho es descubriéredes por el tiempo que nuestra merced 
é voluntad fuere, con el señorío é jurisdicion en prime- 
ra instancia , reservando para Nos y nuestra corona Real 
todas las cosas concernientes á la suprema. 

E porque Nos siendo informados de los males y de- 
sórdenes que en descubrimiento y poblaciones nuevas 
se han fecho y facen , y para que Nos con buena concien- 
cia podamos dar licencia para los facer ; para remedio 
de lo cual con acuerdo de los del nuestro Consejo , y 
consultado nuestro, está ordenada y despachada una 
provisión general de capítulos sobre lo que vos habéis 
de guardar en la dicha población y descubrimiento, la 
cual aquí mandamos incorporar , su tenor de la cual es 
este que se sigue. 

Cédula de Carlos V. sobre el buen tratamiento de los indios de 17 de no- 
viembre de 1526. 

Don Garlos por la gracia de Dios Rey de Romanos, 
Emperador semper augusto : Doña Juana su Madre y el 
mismo D. Carlos por la misma gracia Reyes de Castilla, 
de León , de Aragón , de las Dos Sicilias , de Jerusalen, 
de Navarra , de Granada, de Toledo, de Valencia , de 
Galicia , de Mallorca , de Sevilla , de Cerdeña , de Cór- 
doba, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algar- 
bes, de Algecira, de Gibraltar, de las islas de Canaria, 
de las Indias, islas y Tierra Firme del mar Océano, Con- 
des de Barcelona , Señores de Vizcaya é de Molina , Du- 
ques de Atenas é Neopatria , Condes de Ruisellon é de 
Gerdania , Archiduques de Austria , Duques de JBorgo- 
fia, de Rrabant, Condes de Flandes, de Tirol , &c. 



111 

por cuanto Nos somos certificados y es notorio que por 
la desordenada codicia de algunos de nuestros subditos 
que pasaron á las nuestras islas é Tierra Firme del mar 
Océano ^ por el mal tratamiento que ficieron á los in- 
dios naturales de las dichas islas é Tierra Firme , ansí en 
los grandes y excesivos trabajos que les daban _, tenién- 
dolos en las minas para sacar oro _, y en las pesquerías 
de perlas , y en otras labores y grangerías , faciéndolos 
trabajar excesiva é incómodamente ^ no les dando el ves- 
tir ni el mantenimiento necesario , peor que si fueran 
esclavos 5 lo cual todo lia sido é fué causa de la muerte 
del gran número de los dichos indios, en tanta cantidad 
que muchas de las islas y parte de Tierra Firme queda- 
ron yermas y sin población alguna de los dichos indios 
naturales de ellas, y que otros huyesen, é se fuesen é se 
ausentasen de sus propias tierras é naturalezas, é se fue- 
sen á los montes é otros lugares para salvar sus vidas y 
salir de la dicha sujeción y mal tratamiento , lo cual fué 
también grande estorbo á la conversión de los dichos in- 
dios á nuestra santa fee católica, y de no haber venido 
todos ellos entera y generalmente en verdadero conoci- 
miento de ella , de que Dios nuestro Señor es muy de- 
servido; y ansimismo somos informados que los capita- 
nes y otras gentes que por nuestro mandado y con nues- 
tra licencia fueron á descubrir y poblar alguna de las 
dichas islas é Tierra Firme, seyendo como fué y es 
nuestro principal intento y deseo de traer á dichos in- 
dios en conocimiento verdadero de Dios nuestro Señor 
y de su santa fee con predicación de ella y enjemplo de 
personas doctas y buenos religiosos, con les facer bue- 
nas obras y tratamientos de prójimos , sin que en sus 
personas ni bienes no recibiesen fuerza ni premia j daño 



112 

ni desaguisado alguno , y habiendo sido todo ansí por 
Nos ordenado é mandado^ é llevándolo los diclios nues- 
tros capitanes y otros nuestros oficiales y gentes de las 
tales armadas por mandamiento é instrucción particu- 
lar, movidos con la dicha codicia , olvidando el servicio 
de Dios nuestro Señor é nuestro firieron é mataron á 
muchos de los dichos indios en los descubrimientos é 
conquistas , y les tomaron sus bienes , sin que los dichos 
indios les hobiesen dado causa justa , ni hobiesen prece- 
dido ni heclio las amonestaciones que eran tenidos de les 
facer, ni fecho á los cristianos resistencia ni daño algu- 
no para la predicación de nuestra santa fee ; lo cual de- 
mas de haber sido en grande ofensa de Dios nuestro Se- 
ñor , dio ocasión y fué causa que no solamente los di- 
chos indios que recibieron las dichas fuerzas , daños ó 
agravios, y otros muchos comarcanos que tovieron de 
ello noticia é sabiduría, se levantaron é juntaron con 
mano armada contra los cristianos nuestros subditos é 
mataron muchos de ellos , é aun á los religiosos é perso- 
nas eclesiásticas que ninguna culpa tuvieron, y como 
mártires padecieron predicando la fee cristiana ; por lo 
cual todo suspendimos y sobreseímos en el dar de las 
licencias para las dichas conquistas y descubrimientos, 
queriendo proveer é practicar, ansí sobre el castigo de 
lo pasado como en el remedio de lo venidero , y escu- 
sar los dichos daños é inconvenientes , y dar orden que 
en los descubrimientos y poblaciones que de aquí ade- 
lante se hobieren de facer , se fagan sin ofensa de Dios é 
sin muerte ni robo de los dichos indios , é sin captivar- 
los por esclavos indibidamente , de manera que el deseo 
que habernos tenido y tenemos de ampliar nuestra san- 
ta fee^ y que los dichos indios é infieles vengan en co-" 



í\3 

nocimiento de ella ^ se faga sin cargo de nuestras con- 
ciencias , y se prosiga nuestro propósito , y la intención 
é obra de los católicos Reyes nuestros Padres é Abuelos 
en todas aquellas partes de las islas é Tierra Firme del 
mar Océano que son de nuestra conquista^ y quedan 
por descubrir é poblar; lo cual visto con grande delibe- 
ración por los de nuestro Consejo de las Indias , y con 
Nos consultado, fué acordado que debíamos de mandar 
dar esta nuestra carta en la diclia razón , por la cual or- 
denamos y mandamos que agora y de aquí adelante, ansí 
para remedio de lo pasado como en los dcscubriníientos 
y poblaciones que por nuestro mandado y en nuestro 
nombre se íicieren en las dichas islas é Tierra Firme del 
mar Océano , descubiertas y por descubrir en nuestros 
límites é demarcación, se guarde y cunq:)la lo que de 
yuso será contenido en esta guisa. 

Primeramente ordenamos y mandamos que luego 
sean dadas nuestras cartas é provisiones para los oidores 
de la nuestra audiencia que reside en la ciudad de San- 
to Domingo en la Isla Española, y á los Gobernadores 
y otras Justicias que agora son ó fueren de la dicha isla, 
y de las otras islas de San Juan, y Cuba y Jamaica, y 
á los Gobernadores y Alcaldes mayores, é otras Justi- 
cias, ansí de Tierra Firme como de la Nueva España, 
y de las otras provincias de Panuco , é de las Igueras , ó 
de la Florida , ó Tierra Nueva , ó para las otras personas 
que nuestra voluntad fuere de lo cometer y encomen- 
dar, para que cada uno con gran cuidado é diligencia, 
cada uno en su lugar é jurisdición , se informe cuales de 
nuestros subditos y naturales , ansí capitanes como ofi- 
ciales, y otras cualesquier personas, íicieron las dichas 
muertes, y robos, y excesos, é desaguisados, y herra- 
ToMo I. 8 



114 

ron indios contra razón y justicia j y los que se fallaren 
culpados en su jurisdicion envíen ante Nos en el nues- 
tro Consejo de las Indias la relación de la culpa , con su 
parecer de el castigo que se debe sobre ello facer , lo 
que sea á servicio de Dios nuestro Señor y nuestro , y 
convenga á la ejecución de nuestra justicia. 

Otrosí ordenamos y mandamos que si las dichas 
nuestras Justicias por la dicha información ó informa- 
ciones vieren que algunos de nuestros subditos de cual- 
quier calidad ó condición que sean ó otros cualesquier 
tobieren algunos indios por esclavos^ sacados é traidos 
de siis tierras é naturalezas injusta é indebidamente, los 
saquen de su poder ^ y queriendo los tales indios _, los 
fagan volver á sus tierras é naturaleza _, si buenamente é 
sin incomodidades se pudiere facer ; y no se podiendo 
esto facer cómoda y buenamente, los pongan en aque- 
lla libertad ó encomienda que de razón é justicia, según 
la calidad é capacidad de sus personas hobiere lugar , te- 
niendo siempre respecto y consideración al bien y pro- 
vecho de los dichos indios para que sean tratados como 
libres y no como esclavos , y que sean bien mantenidos y 
gobernados , y que no se les dé trabajo demasiado, y que 
non los traigan en las minas contra su voluntad, lo cual 
lian de facer con parecer de el perlado ó de su oficial 
habiéndolo en el lugar , y en su ausencia con acuerdo y 
parecer de el cura ó su teniente de la iglesia que ende 
estoviere, sobre lo cual encargamos mucho á todos las 
conciencias ; é si los dichos indios fueren cristianos , no 
se han de volver á sus tierras aunque ellos quieran si no 
estovieren convertidos á nuestra santa fee católica por 
el peligro que á sus ánimas se les puede seguir. 

Otrosí ordenamos y mandamos que agora é de aquí 



115 

adelante cualesquiera capitanes y oficiales , é otros cua- 
lesquier nuestros subditos é naturales de fuera de nues- 
tros reinos que con nuestra licencia y mandado liobie- 
ren de ir é fueren á descubrir y poblar^ ó rescatar en 
alguna de las islas ó tierra de el mar Océano en nues- 
tros límites y demarcación ^ sean tenidos y obligados^ 
antes que salgan de estos nuestros reinos cuando se em- 
barcaren y á facer su viaje ^ á llevar á lo menos dos reli- 
giosos ó clérigos de misa en su compañía, los cuales 
nombren ante los de el nuestro Consejo de las Indias, y 
por ellos habida información de su vida, doctrina y 
ejemplo sean aprobados por tales cuales conviene al ser- 
vicio de Dios nuestro Señor y para la instrucción y lu- 
cimiento de los dichos indios , é predicación y conver- 
sión dellos, conforme á la bula de la conservación (i) 
de las dichas Indias á la corona Real de estos reinos. 

Otrosí ordenamos é mandamos que los dichos reli- 
giosos ó clérigos tengan muy gran cuidado é diligencia 
en procurar que los indios sean bien tratados como pró- 
jimos, mirados é favorecidos, y que no consientan que 
les sean fechas fuerzas ni robos , daños ni desaguisados, 
ni maltratamiento alguno , y si lo contrario se ficiese por 
cualquier persona de cualquier calidad ó condición que 
sean , tengan muy grand cuidado é solicitud de nos avi- 
sar luego en pudiendo particularmente de ello, para que 
Nos é los del nuestro Consejo lo mandemos ver é casti- 
gar con todo rigor. 

Otrosí ordenamos é mandamos que los dichos capi- 
tanes y otras personas que con nuestra licencia fueren 
á facer descubrimiento, ó población, ó rescate, cuando 

(1) Tal vez: concesión. 



liobieren de salir en alguna isla ó Tierra Firme que fa- 
cen durante la navegación é viaje en nuestra demarca- 
ción ó en los límites de los cuales fueren particularmen- 
te señalados en la dicha licencia , lo hayan de facer é fa- 
gan con acuerdo é parecer de nuestros oficiales que para 
ello fueren nombrados , y de los dichos religiosos ó clé- 
rigos que fueren con ellos , é no de otra manera , so pena 
de'^íerdimento de la mitad de todos sus bienes al que íi- 
ciere lo contrario , para nuestra cámara é fisco. 

Otrosí mandamos que la primera é principal cosa 
que después de salidos en tierra los dichos capitanes _, é 
nuestros oficiales e otras cualesquier gentes hobieren de 
facer, sea procurar que por lengua de intérpretes que 
entiendan los indios é moradores de la tierra ó islas _, les 
digan é declaren como Nos los enviamos para les enseñar 
buenas costumbres , y apartarlos de vicios y de comer 
carne humana , yk instruirlos en nuestra santa fee y pre- 
dicársela para que se salven _, y atraerlos á nuestro seño- 
río para que sean tratados muy mejor que lo son , y fií- 
vorecidos y mirados como los otros nuestros súbdiloá 
cristianos, y les digan todo lo demás que fué ordenado 
por los dichos Reyes Católicos que les había de ser di- 
cho, manifestado y referido; y mandamos que lleven el 
dicho requerimiento firmado de Francisco de los Co- 
bos nuestro Secretario y de el nuestro Consejo, y que se 
lo notifiquen y fagan entender particularmente por los 
dichos intérpretes una é dos y mas veces , cuantas pa- 
reciere á los dichos religiosos é clérigos que conviniere 
é fuere necesario para que lo entiendan, por manera 
que nuestras conciencias queden descargadas, sobre lo 
cual encargamos á los diclios religiosos, ó clérigos, ó 
descubridores ó pobladores sus conciencias. 



117 

Otrosí mandamos que después de fecha y dada á 
entender la dicha amonestación y requerimiento á los 
dichos indios ^ según y como se contiene sobre el capi- 
tulo supra projcimo , si viéredes que conviene y es ne- 
cesario para servicio de Dios y nuestro , y seguridad 
nuestra y de los que adekmte hobieren de vivir y morar 
en las dichas islas é tierras^ de facer algunas fortalezas, 
ó casas fuertes ó llanas para vuestras moradas _, procura- 
rán con mucha diligencia y cuidado de las facer en las 
partes y lugares donde esté mejor y se puedan conser- 
var y perpetuar , procurando que se fagan con el menos 
daño y perjuicio que ser pueda _, sin les herir ni matar 
por causa de las facer , y sin les tomar por fuerza sus 
bienes y facienda- antes mandamos que les fagan buen 
tratamiento y buenas obras, y les animen, y alleguen y 
traten como á prójimos, de manera que por ello y por 
exemplo de sus vidas de los dichos religiosos ó clérigos, 
é por su doctrina , predicación é instrucción vengan en 
conocimiento dé nuestra fee y en amor é gana de ser 
nuestros vasallos, y de estar y perseverar en nuestro 
servicio como los otros nuestros vasallos, subditos y na- 
turales. 

Otrosí mandamos que la misma forma y orden guar^ 
den y cumplan en los rescates y en todas las otras con- 
tractaciones que hobieren de facer é facieren con los di- 
chos indios, sin les tomar por fuerza ni contra su volun- 
tad, ni les facer mal ni daño en sus personas, dando á 
los dichos indios por lo que tovieren , y los dichos espa- 
ñoles quisieren haber, satisfacción ó quivalencia de ma- 
nera que ellos queden contentos. ..; 

Otrosí mandamos que ninguno no pueda tomar ni 
tome por esclavo á ninguno de los dichos indios so pena 



118 

de perdimiento de todos sus bienes, y oficios , y merced 
y las personas _, ó lo que nuestra merced fuere , salvo en 
caso que los dichos indios no consintiesen que los dichos 
religiosos ó clérigos estén entre ellos é los instruyan en 
buenos usos é costumbres , é que les prediquen nuestra 
santa fee católica, y no quisieren darnos la obediencia, ó 
no consintieren, resistiendo ó defendiendo con mano 
armada , que no se busquen minas ni saquen de ellas oro 
ó los otros metales que se fallaren ; sí en estos casos per- 
mitimos que por ello y en defensión de sus vidas y bie- 
nes los dichos pobladores puedan con acuerdo y parecer 
de los dichos religiosos , seyendo conformes y firmándo- 
lo de sus nombres , facer guerra ó facer en ella aque- 
llo que la dicha nuestra santa fee y religión cristiana 
permiten y mandan que se faga y pueda facer, y no 
en otra manera ni en otro caso alguno so la dicha pena. 
Otrosí mandamos que los dichos capitanes ni otras 
gentes no puedan apremiar ni compeler á los dichos in- 
dios á que vayan á las minas de oro , ni otros metales, 
ni á pesquería de perlas , ni á otras grangerías suyas pro- 
pias , so pena de perdimiento de sus oficios é bienes para 
nuestra cámara; pero si los dichos indios quisieren ir á 
trabajar de su voluntad, bien permitimos que se puedan 
servir y aprovechar como de personas libres, tratándo- 
los como tales, no les dando trabajos demasiados, tenien- 
do especial cuidado de ellos , enseñarles buenos usos y 
costumbres, y de apartarlos de los vicios de comer car- 
ne humana y de adorar los ídolos , y del pecado y delito 
contra natura, y de los traer á que se conviertan en nues- 
tra fee y vivan en ella , é procurando la vida y salud de 
los dichos indios como las suyas propias, dándoles y pa- 
gándoles por su trabajo y servicio lo que merecen y fue- 



119 

re razonable , considerando la calidad de sus personas é 
condición de la dicha tierra^ y á su trabajo^ siguiendo 
cerca de todo esto que dicho es el parecer de los dichos 
religiosos ó clérigos^ de lo cual todo é en especial el 
buen tratamiento de los dichos indios _, les mandamos 
que tengan particular cuidado^ de manera que ninguna 
cosa se faga con cargo y peligro de nuestras conciencias, 
y sobre ellos les encargamos la suya_, de manera que 
contra el voto y parecer de los dichos religiosos y cléri- 
gos no puedan facer ni fagan cosa alguna de las susodi- 
chas contenidas en este capítulo , y en los otros que dis- 
ponen la manera y orden con que han de ser tratados los 
dichos indios. 

Otrosí mandamos que si vista la calidad, ó condi- 
ción, ó habilidad de los dichos indios pareciere á los di- 
cho» religiosos ó clérigos para el servicio de Dios é bien 
de los dichos indios , que para que se aparten de sus vi- 
cios, y especial del delito nefando é de comer carne hu- 
mana , y para ser instruidos y enseñados en buenos usos, 
costumbres y en nuestra fee é doctrina cristiana, y 
para que vivan en policía , conviene y es necesario que 
se encomienden á los cristianos para que se sirvan de 
ellos como de personas libres ; que los dichos religiosos 
ó clérigos los puedan encomendar, siendo ambos con- 
formes, según é de la manera que ellos ordenaren, te- 
niendo siempre respecto al servicio de Dios , bien , é uti- 
lidad y buen tratamiento de los dichos indios, y á que 
en ninguna cosa nuestras conciencias puedan ser encar- 
gadas de lo que ficiéredes y ordena redes, sobre lo cual 
les encargamos las suyas, y mandamos que ninguno va- 
ya ni pase contra lo que fuere ordenado por los dichos 
religiosos ó clérigos en razón de la dicha encomienda so 



120 

la dicha pena ^ y que con el primero navio que viniere á 
estos nuestros reinos^ nos envíen los dichos religiosos ó 
clérigos la información verdadera de la calidad é habili- 
dad de los dichos indios , é relación de lo que acerca de 
ello hobieren ordenado para que Nos lo mandemos ver 
en el nuestro Consejo de las Indias para que se apruebe 
y confirme lo que fuere justo y en servicio de Dios ¡ y 
bien de los dichos indios^ y sin perjuicio ni cargo de 
nuestras conciencias _, y lo que no fuere tal se enmiende 
y se provea como convenga á servicio de Dios y nues- 
tro , sin daño de los dichos indios , é de su libertad ó 
vidas, é se excusen los daños é inconvenientes pasados. 
ítem ordenamos é mandamos que los pobladores é 
conquistadores que con nuestra licencia agora é de aquí 
adelante fueren á rescatar , é poblar é descubrir dentro 
de los límites de nuestra demarcación , sean tenidos é 
obligados de llevar la gente que con ellos hoviesen de ir 
á cualquier de las dichas cosas de estos nuestros reinos 
de Castilla _, ó de las otras partes que no fueren especial- 
mente prohibidas , sin que puedan llevar ni lleven de 
los vecinos _, y moradores y estantes en las islas y Tierra 
Firme del mar Océano ni de alguna de ellas _, sino fue- 
re una ó dos personas en cada descubrimiento para len- 
gua é otras cosas necesarias á los tales viajes, so pena de 
perdimiento de la mitad de todos sus bienes para la nue»^ 
tra cámara, del poblador ó conquistador ó maestre que 
los llevare sin nuestra licencia especial; é guardando é 
cumpliéndolo los dichos capitanes é oíiciales , é otras 
igentes que agora y de aquí adelante hobieren de ir c 
^eren con nuestra licencia á las dichas poblaciones, 
é rescates é descubrimientos, hayan de llevar é gozar^ 
é gozen é lleven los salarios, é quitaciones, provechos, é 



121 

gracias é mercetles que por Nos y en nuestro nombre 
fueren con ellps asentado é capitulado : lo cual todo por 
esta nuestra carta prometemos de les guardar é cumplir, 
si ellos guardaren é cumplieren lo que por Nos en esta 
nuestra carta les es encomendado é mandado ^ é no lo 
guardando ni cumpliendo, ó viniendo ó pasando contra 
ello ó contra alguna parte de ello , demás de incurrir en 
las penas de suso contenidas, declaramos é mandamos 
que hayan perdido y pierdan todos los oficios y merce- 
des que por el dicho asiento é capitulación habrán de 
gozar. Dada en Granada á diez y siete dias del mes de 
noviembre de mil é quinientos é veinte y seis años. == Yo 
el Rey.=Yo Francisco de los Cobos Secretario de su 
Cesárea y Católica Majestad la fice escrivir por su man- 
dado .=F. Garcia episcopus Oxoraensis .=E1 Doctor 
Carvajal. =1. episcopus Canariensis.=El Doctor Bel- 
tran.^=G. episcopus Civitalensis (l).=Registrada.= 
Juan de Sámano.:^=Urbina por el Canciller. = Por en- 
de por la presente faciendo vos lo suso dicho á vuestra 
costa , é según é de la manera que de suso se contiene, é 
guardando é cumpliendo lo contenido en la dicha provi- 
sión que de suso va incorporada , é todas las otras ins- 
trucciones que adelante vos mandásemos guardar é fa- 
cer , y á la dicha tierra , y al buen tratamiento é con- 
versión á nuestra santa fee católica de los naturales de 
ella, digo é prometo que vos será guardada esta capi- 
tulación y todo lo en ello contenido en todo é por to- 
do, según que de suso se contiene, y no lo faciendo 
ni cumpliendo ansí , Nos no seamos obligados á vos man- 

(1) Ponemos los nombres de estos consejeros según se hallan en un 
extracto que hace de esta ce'dula D. Juan Bautista Muíioz, pues en 
el manuscrito que copiamos están equivocados. 

8» 



122 

dar guardar ni complir lo suso dicho ni cosa alguna de 
ello. E de ello vos mandé dar la presente^ firmada de 
mi nombre y refrendada de mi infrascripto Secrelario. 
Fecha en Madrid á veinte é siete dias del mes de octu- 
bre de mil é quinientos é veinte y nueve años. == Yo la 
Reina.==Por mandado de S. M.=Juan de Sámano. 



irSFORME 

que Lorenzo Galindez Carvajal dio al Empe- 
rador Carlos V. sobre los que componian el 
Consejo Real de S. M. 



Copiado de un códice en folio de Misceláneas de la Biblioteca del Es- 
corial, señalado ij-4¡^-7., letra del siglo xvi. 



Los que agora son del Consejo Real, así absentes 
como presentes , y las partes que cada uno tiene para 
saber bien gobernar, es todo de la manera que se sigue. 

El Presidente es hombre de muy buen linaje de ca- 
balleros de todas partes, que es de los Rojas y Manri- 
ques : es fidebsimo y limpio de manos y de su persona 
cuanto un hombre lo puede ser , y recto y celoso de la 
justicia. Algunos ímpetos é indignaciones tiene: débese 
en esto tolerar y decírgelo por buena manera , en espe- 
cial en el tratar de la lengua mal á los que con él tienen 
que hacer. Creo que no se hallará hombre mejor que él 
ni tal para el oficio que tiene. 

El Doctor de Oropesa está absenté y ha muchos años 
que por sus enfermedades y vejez no reside en el Conse- 
jo. Es varón entero y fiel, y de muchas letras y bondad 



123 

y experiencia ^ de quien la Reina Católica confió mu- 
cho^ y nunca quiso recebir obispado ni otra renta ^ por- 
que muchas veces le fué ofrecida. No se cree que jamas 
venga al Consejo por su vejez é indispusicion. Dásele ca- 
da año su salario como si residiese. Tuvo nota ó defecto 
en el tiempo que residió _, ser muy largo en los despa- 
chos _, y no creo que le pesaba á la Reina Católica. Era 
muy escrupuloso de conciencia , que apenas se determi- 
naba en los negocios; pero muy recto y que ninguna 
cosa por pequeña que fuese determinaba ni pasaba sin la 
reveer muchas veces. Es cristiano viejo de linaje de la- 
bradores. 

El Licenciado Zapata es hombre de mucha experien- 
cia porque es el mas viejo de los que agora residen en 
el Consejo _, y fiel. No tiene muchas letras : es buen ami- 
go á los que se le dan y áspero á los que no se le subjec- 
tan, esto por condición natural. Es ya muy viejo y en- 
fermo. Solo por sí no creo que cumplia en ninguna co- 
sa, pero es hombre pertenesciente para consejo donde 
haya otros. Es cristiano viejo, y limpio y hombre de 
bien. De su honestidad dicen muchas cosas y mas agora 
en la vejez. 

El Licenciado Sanctiago es hombre de buena condi- 
ción y uno de los antiguos en el Consejo, y limpio de 
sus padres porque es de todas jiartes de linaje de labra- 
dores. Alguna experiencia tiene de negocios, no mucha. 
Sus letras y autoridades poco todo. Sigue al Presidente. 

El Licenciado Polanco es mediano letrado, buen 
cristiano , y fiel y tiene mucha experiencia. Es hidalgo 
y hombre limpio : de defectos personales y honestidad 
de su persona ninguno en este mundo se excusa. Es 
hombre asaz conveniente para consejo. 



124 

El Doctor Palacios Rubios es grande letrado y de 
grande experiencia de negocios. Hombre limpio por- 
que es de linaje de labradores. Es muy viejo y enfermo 
(jue no puede residir en el Consejo. Es tanto bien acondi- 
cionado que no tiene condición sino la que quiere su 
amigo^ de lo cual viene daño á los negocios. Débese pro- 
veer lo de la mesta de que este tiene cargo, porque está 
muy perdido y es cosa que mucbo importa al reino. 

El licenciado Vargas es á lo menos hombre lim])io de 
sus padres y asaz vivo en cualquier negocio en tanta ma- 
nera que muchas veces se convierte su agudeza en mal. 
Tiene tantos oficios, que solo él tiene de salarios tanto co- 
mo todo el Consejo. Antes de agora nunca venia al Con- 
sejo sino cuando queria hacer algún negocio que le toca- 
ba , ó de sus amigos y debdos j y como pagaba ;í los del 
Consejo , podia hacer mal en lo que queria ponerse. En 
la hacienda ha sido cobdiciosísimo , y según la poca que 
é.l trujo, en poco tiempo ha allegado y gastado tanto que 
no parece posible poderlo un hombre hacer. De su ])er- 
sona y honestidad dicen que se ha sollado mucho en ab- 
sencia de vuestra Majestad. 

El Licenciado i\guirre es hombre limpio porque es 
hidalgo y ha entendido en la Inquisición. Es hom])re 
fiel : tiene medianas letras y buena experiencia, aunque 
en muchas cosas no tiene moderación ni con los supe- 
riores ni con los iguales, y es hombre de opinión. 

Don Alonso de Castilla es hombre muy noble en con- 
dición y linaje como es notorio. Tiene buen juicio y al- 
guna experiencia : letras no las tiene. Dicen que tiene 
un poco de converso de parle de los de Castilla. 

El Doctor Cabrero es mediano letrado , y tiene razo- 
nable experiencia, y muestra en algunas cosas zelo de 



125 

justicia. No es natural del reino. Dicen por cierto que 
tiene un poco de converso. En algunas cosas no tiene 
moderación en el Consejo : que toma las partes del Pre- 
sidente_, y habiendo mas antiguos que él^ sale muchas ve- 
ces de regla. Es muy amigo del Presidente. 

El Doctor Beltran tiene buenas letras y es agudo. 
Sus defectos son tantos según lo que públicamente se 
dice^ que no bastaria papel para los decir; y por eso no 
es honesto particularizarlos. Todos tienen que seria bue- 
na provisión poner otro en su lugar porque ni su linaje 
ni manera de vivir, ni sus costumbres y fidelidad _, ni 
secreto del Consejo son para ser consejero de ningún 
Señor, cuanto mas de tan gran Rey y Emperador. 

El Licenciado Quoalla es muy buen hombre, amigo 
de sus amigos. Sus letras no deben ser muchas. Otras 
cosas dicen porque le juzgan indigno del Consejo , que 
porque yo no las sé , no las digo. Podrá vuestra Majestad 
informarse de otros; pero en el oficio de contaduría de 
cuentas que traspasó en su hijo , seria menester que él 
entendiese por sí ó otra persona conveniente para el di- 
cho oficio. 

El Licenciado Acuña es buen letrado, y bien acon- 
dicionado, y virtuoso, y experto medianamente, y lim- 
pio de linaje , noble y fiel. Verdad es que dicen que es 
pariente y amigo del Marques de Villena y de sus parien- 
tes, pero parece hombre conveniente para consejo. 

El Doctor Guevara es hombre bien acondicionado. 
No tiene experiencia , que ha poco que está en el Conse- 
jo , y antes no tuvo otro oficio. Sus letras no parece que 
sean muchas ni su autoridad. No sé si es hombre limpio : 
dicen que lo es y que su muger es conversa. El es de 
Madrid y ella de Burgos. 



126 

El Doctor Tello es hombre limpio de linaje de Caba- 
lleros y muy buen letrado. Verdad es que oí decir mu- 
cho ha que tenia una raza de converso j pero no debe 
ser verdad : á lo menos yo no lo sé de cierto. Alguna 
sospecha se tiene de su limpieza de manos por haber ad- 
quirido tanta hacienda en tan poco tiempo como fué el 
que tuvo el oficio de contaduría. Debe quedar en el Con- 
sejo Real ó en el de las órdenes donde estaba primero^ y 
no en entrambos ni en la contaduría. 

El Fiscal Pero Ruiz es buen oficial y cristiano viejo. 
El otro que se llama Prado ^ es nieto de condenada por 
la Inquisición. Es vergüenza que tal persona sea Fiscal 
del Consejo. Antes del no habia mas de un Fiscal en el 
Consejo. Aunque la ley del reino dice que haya dos^, no 
se usaba de haber dos^ cuando vuestra Majestad le man- 
dó rescebir desde Flandes. 

Escribanos del Consejo hay muchos demasiadamen- 
te, y dellos muchachos y otros que saben poco, y conver- 
sos. Seria bien escoger de los mejores un cierto número 
como lo hicieron el Rey y Reina Católicos al liempo que 
reformaron su Consejo. 

-' Si se quitasen tantos del Consejo que faltasen algu- 
nos para henchir el número que vuestra Majestad es ser- 
vido que quede, serian personas pertenescientes para ello 
el Doctor Vázquez y el Licenciado Medina oidores de 
Valladolid, que son muy buenos letrados , de los bue- 
nos del reino, y hombres virtuosos y limpios. Son de 
nacimiento de labradores. Porque para se hacer buena 
provisión, ninguno habia de entrar en el Consejo de pri- 
mer boleo , sino que habían de ser tomados de las chan- 
cillerías, que estoviesen ya experimentados y aprobados. 

Aquí vernia bien ordenar lo de los alcaldes de corte 



127 

después del Consejo _, porque son jueces mas preminen- 
tes que los otros del reino en la corte en las causas cri- 
minales en que tanto va. 

A esta alcaldía de la corte que está vaca se lian opues- 
to muchos, en especial tres, el uno es el Licenciado 
Zarate alcalde de la cliancillería _, el otro es un Licen- 
ciado Lerma alcalde del adelantamiento, el otro es el 
Licenciado Calderón hijo del aposentador Calderón. 
Debe vuestra Majestad saber el número antiguo y no ex- 
ceder del consumiendo esta alcaldía que vacó por muer- 
te del alcalde Cornejo, y si fuere servido que haya cua- 
tro alcaldes , débense tomar los pareceres del Consejo 
para quien lo será de los ya dichos y de todos los otros 
que se hallaren hábiles para ser alcaldes dé corte (1). 



(1) En la crónica de Felipe 1? escrita por D. Lorenzo de Padilla ar- 
cediano de Ronda j que se conserva manuscrita en la Biblioteca del 
Escorial , se dice que muerto aquel Monarca , se juntaron varios Gran- 
des j con ellos el Cardenal Cisneros para deliberar lo que dcbia ha- 
cerse en tales circunstancias, y añade que se resolvió contra la volun- 
tad de muchos llamar al Rey Católico para que volviese á encargarse 
de la gobernación de estos Reinos, y que mientras venia « entcndie- 
« sen en la administración de la justicia dellos D. Fr. Francisco Jime- 
« nez Cardenal, y D. Alonso de la Fuente Sanz, Doctor y Obispo de 
« Jaén, Presidente del Consejo, y los Doctores carvajal y oropésa, 
o y Licenciados teu>o, y moxica y polanco oidores del Consejo.» 



128 



INSTRUCCIÓN 

que en 1527 dio Carlos V. á Lope Hurtado de Mendoza, nombrado 
embajador extraordinario cerca del Rey de Portugal , para que 
solicitase la alianza de este reino contra la Francia é Inglaterra 
con motivo de querer repudiar Enrique VIII á su mugcr Doña 
Catalina hija de los Reyes Católicos. 



Se ha copiado de la colección de D. Juan Bautista Muñoz, tomo 78, 
que existe entre los manuscritos de la Academia de la Historia. 



El Emperador y Rey.==Lo que vos habéis de decir 
de nuestra parte al muy alto é poderoso Rey de Portu- 
gal nuestro muy caro é muy amado hermano , y á la Se- 
renísima nuestra hermana la Reina su muger^ es lo si- 
guiente. 

Primeramente tomando vuestro camino por las pos- 
tas con la mayor diligencia que podiéredes , iréis dere- 
cho á donde estoviere el dicho Rey nuestro hermano , y 
después de presentada nuestra carta al dicho Señor Rey 
y hermano , la cual va en vuestra creencia , y hechas las 
encomiendas debidas y acostumbradas le diréis de nues- 
tra parte que por ser entre Nos y él tanto vínculo de 
consanguinidad y afinidad , y el deudo tan cercano en- 
tre los dos , juntamente con el amor recíproco y entra- 
ñable que entre Nos siempre ha sido y es , que cuanto á 
Nos toca no lo podriamos tener mayor ^ y no dudamos 
que así sea recíprocamente de su parte _, nos ha parecido 
que así como los bienes^ prosperidades y cosas de ale- 
gría que se ofrecen al uno de Nos deben ser comunes al 
otro , así los males ^ adversidades y congojas que aconte- 
cen al uno de tales deudos y amigos , los debe sentir el 



129 

otro , y tanto mas siendo el caso de cualidad que toque 
á la honra ^ á la sangre y á la estimación de entrambos. 
Y por ser lo que agora se ofrece de tal cualidad que non 
menos lo debe razonablemente sentir el dicho Rey nues- 
tro hermano que Nos mismo , os habemos enviado con 
la mas prisa que hemos podido por comunicarle y darle 
la parte que es razón de todo lo que se nos ofrece y que 
es menester que sepa como partícii^e y como nuestro 
verdadero hermano y amigo. Y por comenzar á lo que 
mas toca á la honra y deudo común de los dos_, le diréis 
como la Reina de Ingleterra nuestra tia nos ha significa- 
do por cartas de su mano_, y hecho escribir por nuestro 
embajador 'que allá está, como el Rey de Ingleterra su 
marido á siniestra persuasión del cardenal de Yorck ten- 
taba de querer impugnar el casamiento hecho entre ellos 
y continuado tantos años , diciendo que la dis])ensacion 
no era buena y no se habia podido así hacer , y que á 
esta causa queria el dicho Rey dejarla y apartarse del 
dicho casamiento , y que ya ella estaba retraida y apar- 
tada en un monasterio, rogándonos que secretamente é 
sin mostrar que ella nos hobiese escrito sobre ello, qui- 
siésemos tener la mano con el Papa que no hiciese pro- 
visión alguna en perjuicio del dicho casamiento , antes 
supliese por nueva bulla cualquier defecto que se podie- 
se hallar en la dicha dispensación, y que aquella le en- 
viásemos muy secreta , pues la causa no esíaba aun di- 
vulgada y le parecia ser mejor de no mas escandalizar el 
negocio. 

Pero pareciéndonos que esta no era cosa de disimu- 
lar, ni convenia á nuestra honra ni al bien del negocio 
llevarla por tal camino, especialmente que esta plática 
no podiaya estar secreta, y que no solamente se sabia 
Tomo I. 9 



130 

en Iiigleterra^ mas aun se publicaba por Francia donde 
pensábamos haber tomado el dicho cardenal fundamen- 
to de su plática por poder con esle color atraer al dicho 
Rey de Ingleterra á otro casamiento que mas fuese á su 
propósito , y que estando el Papa como estaba , no fuera 
bueno de emplearle en tal negociación en la cual podie- 
ra mas dañar que aprovechar , especialmente habiendo 
acá hallado una bulla y un breve de dispensación del 
Papa Julio en tan ampia forma que liarlo bastaba por la 
validad y corroboración del dicho casamiento sin poder- 
se impugnar de cualquiera subrepción y obrepción _, co- 
mo se puede ver por los traslados de las dichas dispensa- 
ciones que con vos lleváis; habiamos acordado de enviar 
al dicho Rey de Ingleterra un consejero nuestro , buen 
letrado y muy experto^ con las dichas bulla y breve de 
dispensación por sostener y defender la causa de la di- 
cha Reina nuestra tia, y mostrar al dicho Rey y á los de 
su Consejo cuan injustamente y sin razón se procuraba 
la separación de la dicha Reina y disolución del dicho ca- 
samiento , pues las dichas dispensaciones no se podian 
lícitamente impugnar ni contradecir si no quisieren alle- 
gar que el Papa no tuviese autoridad por dispensar en 
tal caso , que fuera cosa muy escandalosa y que podria 
tocar á muchos, especialmente á Nos y al dicho Rey 
nuestro hermano, queriendo por tal objeción inferir y 
dar á entender que la dicha Reina nuestra tia hobiese es- 
tado tantos años como manceba del dicho Rey y no co- 
mo Reina, y que la Princesa su hija nuestra prima ho- 
biese de quedar bastarda y ser desheredada de la suce- 
sión de dicho reino, que después de los dias del dicho 
Rey, no habiendo hijo lejítimo, justamente la apperte- 
nece ; y queriendo esto poner en plática que el Papa no 



131 

hobiese podido dispensar en tal grado ^ pareceria que 
por la misma razón quisiesen atribuir el mismo defecto 
de illegitimacion al mismo Rey nuestro hermano y á 
todos sus hermanos y hermanas , y por consiguiente á la 
Emperatriz nuestra muy cara y muy amada muger, por 
los cuales, cuanto en Nos es^ y por non dejar sufrir tal 
mácula ni tan grande injuria y afrenta^ querriamos em- 
plear no solamente todos nuestros reinos y señoríos, 
mas aun la persona y la vida y todo lo que Dios y natura 
nos ha dado , pareciéndonos que por este caso tan feo y 
abominable, y la justicia de la dicha Reina nuestra tia 
tan clara, Dios no hauria de faltarnos á defender su 
buen derecho. 

Verdad es que estando ya á punto el dicho nuestro 
consejero con todos sus despachos para irse al dicho 
Rey de Ingleterra como es dicho, antes que podiese par- 
tir ni ir á embarcarse sucedió el desafio que nos hicie- 
ron los reyes darmas de Francia y de Ingleterra , del 
cual luego escribimos al dicho Rey nuestro hermano, y 
ahora con vos le enviamos todo el discurso de los car- 
teles y respuestas , y de todo lo que ha pasado en los di- 
chos desafíos para que mejor entienda y conozca nues- 
tras justificaciones, y cuan frivolas é injustas son las ra- 
zones en las cuales se fundan los dichos desafíos , y en 
cuanta razón nos habernos puesto por haber paz, dejando 
tanto de nuestro derecho que mas no podíamos, no sien- 
do quedado la conclusión de la paz sino por un solo 
punto que no habemos querido dejar la puerta abierta á 
que otra vez nos engañasen. 

Y por cuanto á causa del dicho desafío no parecía 
conveniente ni seguro de enviar allá el dicho nuestro 
consejero por el dicho negocio de la dicha Reina nuestra 



i 32 

tia no liaLiendo salvo conducto á este efecto , y dudan- 
do que las dispensaciones y otras escripturas que liabia 
de llevar no se perdiesen^ y que por esto él fuese maltra- 
tado y no bien oido, y también habiendo Nos mandado 
quedar acá los embajadores de Francia y de Ingleterra 
y los de la liga hasta que los nuestros volviesen á los con- 
íines de nuestros reinos para poder trocar los unos con 
los otros; por estas razones no habernos dejado partir 
ni embarcar el dicho nuestro consejero^ pareciéndonos 
que en üd coyuntura de desafio y enemistad declarada 
era mas razón de comunicar primero este negocio al di- 
cho Rey nuestro hermano y haber sobre ello su parecer 
y consejo, juntamente con el ayuda y favor que el caso 
requiere y como conviene á la honra y bien común de 
entrambos, y al deudo y obligación que tenemos á de- 
fender la justa causa de la dicha Reina nuestra tia y á 
preservalla de tan grande injuria , afrenta y sinrazón. 

Por este efecto os enviamos agora al dicho Rey nues- 
tro hermano para que lo informéis bien largamente do 
todo lo susodicho, y le digáis de nuestra parte que pues 
él puede claramente conocer cuanto esto toca á la honra 
y bien común de los dos , y cuanto le va en ello así bien 
como á Nos, y que verisimilmentc el dicho Cardenal 
de Yorck sacó la ponzoña de esta plática de Francia con 
las vistas que hicieron en Compiena entre él y el Rey 
de Francia para tirar mejor á su intincion el dicho Rey 
de Ingleterra con nuevo casamiento, y con color de 
quererse vengar que por el casamiento de la Emperatriz 
dejamos de casarnos con su hija, agora la quiere no de 
derecho mas de heclio hacer bastarda y privarla de la 
sucesión, apartándose tan inicuamente de la diclia Rei- 
na nuestra tia, y pensando juntamente con sus ligas y 



133 

mañas que han tenido en estos desafíos^ ponernos en ne- 
cesidad que ni podamos socorrer ni asistir á la defensión 
del buen derecho de la dicha Reina. Y pues sabe cuan 
feamente nos ha faltado el dicho Rey de Francia su fee y 
palabra_, habiendo recibido tanta honra y tan buen tra- 
tamiento de Nos y nuestros reinos^ y que él solo ha sido 
causa de turbar la paz y tranquilidad de la cristiandad, 
y que el dicho Rey de Ingleterra y otros colligados que- 
riendo sostener y favorecer tal perfidia y pensando de 
forzar S. M. con tales artes á lo que con razón no pue- 
den , se renden maculados de la misma fachía ( 1 ); por 
ende le diréis que le rogamos y requerimos cuanto 
podemos que por todas las razones arriba dichas nos 
quiera aconsejar, asistir y ayudar tanto en defender y 
preservar el buen derecho de la dicha Reina nuestra tia, 
que en lo que nos toca (2) por la defensión y conserva- 
ción de nuestros reinos y señoríos como nuestro bueno 
y verdadero hermano^ y como del confiamos y querria- 
mos hacer por él en caso semejante. 

Habiéndole comunicado y declarado lo susodicho, 
podrá ser que él os pida que le declaréis cual asistencia 
ó ayuda querriamos de él ; é pidiéndolo así , y aunque 
no lo pidiese , podréis decille que la ayuda y asistencia 
que en tal caso podría dar _, podría ser en tres cosas : la 
una que en lo de la dicha Reina nuestra tía , con cartas 
y con mensajeros comunes enviemos á decir y significar 
al dicho Rey de Ingleterra que si él quiere ^ así como se 



(1) La frase se renden maculados de la misma f achia , que á 
uuestr» juicio quiere decir, se manchan con la misma falsía 6 engaño , 
hace sospechar que esta iustruccion la cxlendcria algiui extrangera 
empleado en servicio de Carlos V. 

(2) Dehia decir : cuanto en lo que nos toca. 



134 

publica, atentar la separación y disolución del dicho 
casamiento y poner en controversia y disputa la validad 
de las dispensaciones , las cuales están en nuestro poder, 
que en tal caso los dos juntos por nuestra honra, y por 
nuestro interese y de la dicha Reina entendemos asistir 
á la defensión de su buen derecho y hacer parte con 
ella, y que á este efecto y para que la justicia se pueda 
ver rectamente y sin sospecha le enviamos á requerir 
que sea contento de elegir por su parte algunos buenos 
letrados no sospechosos , y que Nos eligiremos otros tan- 
tos por parte de la dicha Reina y nuestra para que todos 
juntos vean y determinen el dicho negocio mediante jus- 
ticia , y que entretanto la dicha Reina esté en lagar se- 
guro y goce de su dote y arras como es razón sin impe- 
dimento ninguno , y que si lo non quisiere hacer y per- 
severase á apartarse de la dicha Reina de hecho y no 
de derecho, que en tal casO terniamos la injuria y afren- 
ta hecha á Nos mismos y seriamos forzados de hacer 
contra él lo que á nuestras honras mas cumpliese. 

La segunda seria que por la defensión de nuestros 
reinos y estados , y para que todo el mundo conozca la 
verdadera amistad y hermandad que es entre Nos , ser 
fundada no solamente en aparencia , mas en obras y efec- 
tos , pues podrá ver y entender muy claramente cuan 
justa causa tenemos de defender y sostener la guerra con- 
tra los dichos Reyes de Francia y Ingleterra y sus co- 
Uigados, y cuan sin razón nos hayan mandado ahora de- 
safiar , no ignorando el dicho Rey nuestro hermano la 
necesidad que tenemos por los gastos padecidos y soste- 
nidos en las guerras pasadas de ser socorrido de él y de 
todos nuestros buenos deudos y amigos de las cosas ne- 
cesarias á la dicha nuestra defensión , tanto por la tierra 



135 

como por la mar^ de las cuales cosas no alcanzamos al 
présenle ninguno de dichos nuestros deudos y amigos 
mas proveido ni mas á la mano para podernos de pres- 
to socorrer y ayudar en nuestra necesidad que el dicho 
Rey nuestro buen hermano, tanto en dineros que en na- 
vios j artillería y municiones ; por ende con la confianza 
que el deudo y el amor de entre Nos requiere, nos ha 
parecido recorrer primero á él como el principal de to- 
dos y mas vecino al remedio de lo que conviene, y os 
habemos encargado de decirle y rogar de nuestra parte 
muy encarecidamente que no nos falte en esta coyuntu- 
ra de su ayuda y socorro , dándonos emprestados los mas 
dineros, navios, artillería y municiones que buenamen- 
te pudiere con las seguridades razonables de restituirle 
todo lo que así nos prestare , pues se puede tener cierto 
que en ello no habrá falla , y que si otro tal caso á él se 
ofreciere , lo que Dios no quiera , no solamente le quer- 
riamos con tales cosas ayudar y socorrer, mas aun em- 
plear en ello todo lo que tenemos juntamente con la per- 
sona y la vida por la conservación de su estado y honra, 
y esperamos que en esto no tendrá él menos voluntad á 
Nos , que Lerniamos á él en semejante caso. 

La tercera cosa que el dicho Rey nuestro hermano 
razonablemente podria y debria hacer por Nos , es que 
todo el mundo conociese que nuestros enemigos son los 
suyos y que no fuesen recibidos ni favorecidos en su rei- 
no, antes desechados y tratados como enemigos comu- 
nes, de manera que entendiesen que el bien o el mal del 
uno de nos dos es común al otro, y que somos amigos 
de amigos y enemigos de enemigos como el deudo, la 
sangre y la amistad de entre nos lo requiere : que con 
tales demostraciones es de creer que los dichos nuestros 



136 

enemigos irán mas retenidos en la ofensión tanto en la 
mar que en la tierra , y podremos mas presto alcanzar la 
paz de la cristiandad que en esta sazón parece tan nece- 
saria. 

A este efecto diréis al dicho Rey nuestro hermano 
cuan mal ha parecido á todos que Honorato Gahyz , liom- 
bre de tan poca cualidad _, que otra vez ha sido echado 
de aquel reino de Portugal como persona vagabunda^ ha- 
ya sido agora allá aceptado como embajador del Rey de 
Francia con tanta honra y tan gran recibimiento que mas 
no se podria hacer á una persona muy principal que allá 
fuese de nuestra parte ; y pues esto ha sido heclio en tal 
sazón que ha dado mucho en qué hablar á los moradores, 
pareciéndoles ser este un señal que entre Nos y el dicho 
Rey nuestro hermano no hobiese la conformidad que es 
razón y que el deudo requiere^ y para que parezca lo 
contrario y no quede ocasión de nial juzgar de nuestra 
hermandad , amistad y buena correspondencia ^ le ro- 
garéis de nuestra parte que con algún honesto medio 
quiera licenciar el dicho Honorato y no sufrir que que- 
de mas en su reino, excusando el recibimiento que se le 
lia hecho haber sido antes del desafío y con esperanza de 
la paz ; pero que después del desafío á Nos lieclio y la 
declaración de la inemistad no seria razón de retenerlo, 
y que se vaya enhorabuena _, revocando asi mismo su 
embajador que tiene en í" rancia por no poner sospeclia 
ni causa de difidencia en Nos y el diclio Rey nuestro lier- 
mano, teniendo nuestros reinos tan vecinos y conjuntos 
como son. 

Y en caso que el dicho Rey nuestro hermano se ex- 
cusase de no poder así licenciar el dicho Honorato con 
color del comercio de la especiería ó conciertos de ca- 



137 

samientos ó otras cosas tocantes á su estado _, dando á en- 
tender que no fuese por tratar cosa alguna en nuestro 
perjuicio _, y queriendo en esto contentarnos de palabras 
por poder entretener el diclio Honorato en su corte , le 
podréis decir que lo que mas conviene al bien de nues- 
tros negocios es que nuestros dichos enemigos no pue- 
dan haber nuevas de acá ni sepan lo que hacemos ni en- 
tendemos de hacer ^ j que á esta causa habernos manda- 
do proveer los pasos j puertos de estos nuestros reinos 
para que no dejen salir cartas ni mensajeros que puedan 
dar nuevas á los dichos enemigos , y los que entraren 
en dichos nuestros reinos _, viniendo de otras partes _, que 
los hagan venir á Nos por saber lo que traen y refieren; 
y esta provisión se ha hecho por toda España , excepto 
los pasos y raya dentre Castilla y Portugal^ pareciéndo- 
nos que fuese cuasi una misma cosa ^ y que de allá no 
nos podiese venir daño; pero si allá se entretuviese el 
dicho Honorato por ser de la cualidad que es y tan gran 
finador ( 1 )^ no podriamos pensar que allá sirviese sino 
de enviar cada dia espías por acá á saber lo que hacemos 
y invistigar nuestros secretos por avisar de todo al Rey 
su amo_, que seria muy grande inconveniente; y por ob- 
viar á esto seriamos forzado de mandar cerrar todos los 
pasos dentre estos nuestros reinos y el de Portugal^ que 
ninguno podiese pasar allá ni venir de allá acá ^ excepto 
solamente los que trajesen cartas suyas enderezadas á 
Nos ó llevasen las nuestras enderezadas á él; y aun le 
podréis decir como de vos mismo que si él entretiene el 
dicho Honorato por el comercio de la especiería _, debe 
considerar á donde podria hacer mayor distribución de 

(1) Parece que \)oy finador quiere darse á entender aquí un hom- 
bre astuto, sagaz, mañero. 

9* 



138 

ella, ó en las tierras solas de nuestros enemigos, ó en 
nuestros reinos de España y señoríos de Flandes , Ale- 
mania y Hungheria, que lodos se han de proveer por 
nuestra mano; y si lo hace por concertarse con Francia 
en casamientos , alianzas y amistades, debe considerar 
donde puede haber mas provecho y mas seguridad, ó 
de concertarse con el dicho Rey de Francia en tal co- 
yuntura, ó de conservar nuestra amistad, y si es menes- 
ter, acrecentarla , pues no tenemos menores partidos de 
casainientos y alianzas que los que podria ofrecer el di- 
cho Rey de Francia por cualquier de sus hermanos , aun- 
que fuese el casamiento de Madama Renea, la cual pa- 
rece se ponga en venta para engañar todo el mundo, ha- 
biendo ya habido tantos maridos sin alcanzar ninguno 
de ellos, que aun agora ha tratado casamiento de ella 
con el hijo de Ferrara y aun la han ofrecido al Conde de 
Geneva. Y con estas razones y otras que os parecieren 
hacer al propósito , haréis todo extremo para que si es 
posible haya de desechar y licenciar el dicho Honorato, 
ayudándoos en ello del favor y asistencia de la Reina 
nuestra hermana y de aquellos de su Consejo que cono- 
ceréis menos afectados á la amistad de Francia y mas in- 
clinados á conservar la nuestra , á los cuales viniendo á 
propósito si os hablasen que seria bien de enviar residir 
allá un embajador de nuestra parte 2:>or ser siempre avi- 
sado délo que se ofreciere, podréis decir como de vos 
que estando allí el dicho Honorato, no seria razón en- 
viarle embajador nuestro para que no pareciese que lo 
enviásemos á hacer competencia al otro, pero que él 
])artido de ahí bien creéis que no dejariamos de proveer 
de embajador ordinario para residir allá, y sobre esto 
les dejaréis pensar insistiendo siempre sobre la ayuda y 



139 

socorro de los dineros y navios con las seguridades ra- 
zonables como es dicho. 

Y si acerca de esto del impréstido de los dineros se 
os dijese que ya estaba platicado de hacer cierto concier- 
to en lo de las islas de Maluco , con el cual nos podié- 
ramos servir y ayudar de alguna razonable suma de di- 
neros, y que mostrase el diclio Rey nuestro hermano de 
querer tornar á la dicha plática sin buscar otras seguri- 
dades , en tal caso podréis decir que sobre ello no tenéis 
comisión alguna sino de pedir el empréstido como arri- 
ba es dicho y ofrecer las dichas seguridades razonables, 
y que de la dicha plática de Maluco no estáis informado 
y no sabríades hablar en ella ; pero si os quiere declarar 
sobre ello alguna particularidad, que vos nos haréis la 
relación de ella, ó sino que escriba á su embajador que 
acá está lo que entiende liacer en el dicho negocio para 
que ó de un modo ó de otro podamos haber el dinero 
bastante para socorrer á la presente necesidad. 

Todo esto que arriba es dicho comunicaréis á la di- 
cha Reina nuestra hermana en virtud de la carta de cre- 
encia que lleváis para ella , y asimismo lo que se os res- 
pondieren el Rey y los suyos, implorando su favor y ayu- 
da á donde conoceréis ser menester, y en lo demás usa- 
réis de vuestra acostumbrada prudencia y diligencia vol- 
viendo con la respuesta lo mas presto que pudiéredes. 



140 



que escribieron al arzobispo de Toledo el Emperador Carlos V, la 
Emperatriz su muger y D. Fernando Rey de Romanos , Infante 
de España, en que ademas de otras cosas tocantes á su servicio, 
pedian socorros de dinero para los gastos de las guerras contra el 
Gra/i Turco Solimán y moros de África. 



ElxUten originales en la Biblioteca del Exorno. Sr. Duque de Osuna. 

CARTA DE LA EMPERATRIZ AL ARZOBISPO DE TOLEDO (1). 
20 de diciembre de 1529. 

La Reina. ==Muy reverendo in Ghristo Padre arzobis- 
po de Toledo j Primado de las Espafias , Chanciller ma- 
yor de Castilla, del nuestro Consejo. Sabed que nuestro 
muy Santo Padre viendo que el grand turco enemigo de 
nuestra santa fe católica, con grandísimo ejército de 
gente de pie é de caballo é muy grand copia de artillería 
y gruesa armada por mar é por tierra vino sobre el rei- 
no de Ungría, ques del Serenísimo Piey nuestro herma- 
no , y gelo tomó y ocupó , y pasó adelante é puso cerco 
sobre la cibdad de Viena ques de la sucesión é patrimo- 
nio del Emperador mi Señor , haciendo en las tierras 
que ha tomado y por donde viene muy grandes cruelda- 
des y muertes en los fieles cristianos, y grandes excesos 
en las iglesias é monesterios destruyéndolas y haciendo 
muchos vituperios en ellas en ofensa de Dios nuestro Se- 
ñor, y sabiendo su Santidad como el Emperador mi Se- 

• (t") Era D. Alonso de Fonscca. 



141 

ñor con la voluntad que tiene del remedio é defensa de- 
11o y de la conservación de nuestra santa fee j religión 
cristiana , está determinado de ir en persona á lo resistir 
é procurar con el cuidado de Dios nuestro Señor de des- 
baratar el ejército del dicho turco , é asimismo de hacer 
guerra á los dichos turcos é á los moros enemigos de 
nuestra santa fee católica que han perseguido é persiguen 
á los fieles cristianos que están en la guarda é defensa de 
los lugares^ que mediante nuestro Señor tenemos en 
África é en la costa destos reinos^ que son tan principal 
guarda y defensa dellos^ é que para ello su Majestad tie- 
ne hechas y hace muy grandes é gruesas armadas^ ansi 
por mar como por tierra ; su Santidad proprio niotu con 
piedad de los males y dapnos que ha padecido é jjadece 
la religión cristiana^ movido con santísimo zelo é por la 
obligación que como Vicario de Dios tiene á remediar ó 
socorrer el peligro en que está la cristiandad, para ayu- 
da de los grandes é diversos gastos que en lo susodicho 
su Majestad hace y ha de hacer _, ha impuesto por uña su 
bulla en todos los reinos é señoríos de su Majestad una 
entera y verdadera cuarta parte de todos los frutos é ren- 
tas eclesiásticas dellos deste presente año é del año veni- 
dero de quinientos é treinta , en la cual nombró por co- 
misario é juez ejecutor general al Reverendo in Christo 
padre obispo de Zamora del nuestro Consejo segund ve- 
réis por el traslado abténtico de la dicha bula que os será 
presentado _, en la cual se contiene que fuese acudido con 
lo que en ello montase á la persona que su Majestad para 
ello nombrase, y su Majestad nombró y señaló para lo 
cobrar é recibir á Alonso de Baeza nuestro criado : por 
virtud de la cual dicha bulla el dicho obispo nombró 
é subdelegó por jueces ejecutores della en la diócesis al 



142 

protonotario Don Juan Ruiz^ é Diego López de Ayala 
vicario^ canónigos de la iglesia, é á cada uno dellos in 
solidum para que por todo rigor de derecho hagan acu- 
dir é que sea acudido al dicho Alonso de ]3aeza ó á quien 
su poder hobiere , con lo que montare la dicha cuarta 
de los dichos frutos é rentas segund veréis por el pro- 
ceso que sobrello el dicho obispo discernió. E porque 
agora habernos sabido que la gente de dicho turco com- 
batió la dicha cibdad de Viena , é rescibieron muy grand 
dapno que en ellos hicieron los caballeros é gente que 
estaban en la guarda de la dicha cibdad^ en tal manera 
que convino al dicho turco retirar su ejército de sobre 
ella y volverse al dicho reino de Ungría _, donde al pre- 
sente está fortaleciéndose en él; conviene al servicio de 
Dios nuestro Señor proveer en ello con toda brevedad, 
é así mismo proveer en la guarda de la costa de la mar 
de África por el mucho peligro que hay en ella después 
que Barba Roja ganó la fortaleza del Peñón y tomó las 
galeras que su Majestad habia enviado para la guarda de 
la dicha costa , que era cosa tan necesaria , especialmen- 
te habiendo el Rey de Tremecen después questo supo , 
quebrado las ¡^aces que con su Majestad tenia asentadas. 
E porque para ello hay necesidad del dinero que se ha 
de haber de la dicha cuarta, é por estar su Majestad ab- 
senté, tengo desto aquella congoja que podéis sentir; yo 
vos ruego y encargo mucho que deis orden como en la 
cobranza é paga dello en esta vuestra diócesis se ponga 
toda diligencia é recabdo para que con brevedad se pro- 
vean cosas que tanto importan al bien universal de la 
cristiandad , y se cumpla y ejecute todo lo contenido en 
las dichas letras apostólicas é proceso sobrello discerni- 
do por el dicho obispo , por manera que cada uno cum- 



143 

pía é pague la dicha cuarta parte conforme á la dicha 
bula de su Santidad á los términos contenidos en el di- 
cho proceso , é deis para ello á los dichos jueces subde- 
legados del dicho obispo é á las otras personas que en 
ello entendieren^ todo el favor é ajuda que fuere nece- 
sario para que mejor é mas cumplidamente se cobre : 
que demás de complir como sois obligados los manda- 
mientos ajDOstülicos y yo recibiré en ello mucho placer é 
servicio. De la villa de Madrid á 20 dias del mes de di- 
ciembre de mili é quinientos é veinte é nueve años.= 
Yo la Reina.==Por mandado de su Majestad. ==Juan de 
Bosmediano. 

En el membrete. Al arzobispo de Toledo sobre lo 
de la cuarta. 

En el sobre. Por la Reina. =A1 muy Reverendo 
in Christo Padre arzobispo de Toledo^ Primado de las 
Españas^ Chanciller mayor de Castilla , del nuestro Con- 
sejo. 

CARTA DE LA EMPERATRIZ AL ARZOBISPO DE TOLEDO. 
23 de febrero de 1532. 

La Reina. =^Muy reverendo in Christo Padre arzobis- 
po de Toledo^ Primado de las Españas^ Chanciller ma- 
yor de Castilla^ del nuestro Consejo. Desde Tordesillas 
os escrebí la venida de D. Miguel y que os avisaria de lo 
que su Majestad me escribia en negocios y acá se platica- 
se y y así os envío con este correo traslado y relación de 
lascarlas del Emperador mi Señor y mias, que van con 
esta^ por do veréis lo que su Majestad me ha escripto é yo 
le he respondido cerca de las cortes que ha mandado jun- 
tar para pedir á estos reinos el ayuda que veréis para los 



144 

gastos de su venida y armada contra A rgel. Y por queste 
negocio es tan importante como vedes y cosa en ques 
razón tomar vuestro parescer como de persona tan pru- 
dente y que tanto amor y zelo tiene á nuestro servicio, 
ruégoos y encargóos ( 1 ) muy afectuosamente lo veáis to- 
do con el atención y cuidado que de vos coníiamos_, é nos 
aviséis de lo que osparescerá sobrello porque mejor nos 
podamos determinar á lo que se debiere hacer , y enviar- 
noshéis la dicha relación y traslados porque ya veis lo 
que va en questa cosa esté secreta. 

Asimismo vos envío una carta que su Majestad os es- 
cribe j y pues por ella y por el dicho despacho veréis 
cuanto afirma su venida en este año y el deseo que tiene 
de efectuar lo de la armada , ruégoos mucho que pues 
veis la gran suma de dinero que para estos efectos es me- 
nester y el mal aparejo que liay para lo haber de presen- 
te, y que faltando aquello cesará todo, y los inconve- 
nientes é daños que dello pueden subceder _, y el conten- 
tamiento particular que á mí daréis en ayudar para ello, 
hayáis por bien de socorrer con lo que ofrecistes á su 
Majestad para el armada , y quel pan lo deis en dinero 
como os lo escribe, y questo sea con brevedad. Y porque 
para escrebir á su Majestad sobre todo no espero sino á 
vuestra respuesta , enviarlahéis con mucha presteza, que 
en todo me haréis muy agradable placer y servicio. De 
Medina del Campo á 23 dehebrero de 532 años.=Yola 
Reina. =Por mandado de su Majestad. -= Juan Vázquez. 

En el sobre. =Por la Reina. =A1 muy Reverendo 
in Christo Padre arzobispo de Toledo, Primado délas 
Españas, Chanciller mayor de Castilla, del su Consejo. 

(1) El original dice: ruegos y encargos. 



145 

CARTA DE LA EMPERATRIZ AL ARZOBISPO DE TOLEDO. 
24 de marzo de 1532. 

La Reina. =Muy Reverendo in Ghristo Padre arzo- 
bispo de Toledo ;, Primado de las Es23añas_, Chanciller 
mayor de Castilla^ del nuestro Consejo. Vi vuestra le- 
tra de 27 de Lebrero y la que después me escre vistes 
con Maldonado; y el servicio que habéis hecho al Em- 
perador y Rey mi Señor con el socorro de los quince 
mili dineros^ os agradezco mucho ^ que ha sido como 
de vos se esperaba. A su Majestad lo he escrito para que 
os envíe las gracias _, y así no me queda que decir sino 
que Maldonado dirá de la manera que se libraron estos 
y los otros tres mili dineros que prestastes en Burgos. 
Y como hasta agora no ha venido correo de su Majes- 
tad^ cada dia le espero: de lo que trujere seréis avisado 
como es razón. De Medina del Campo 24 de marzo de 
quinientos é treinta y dos años.=Yo la Reina. =Por 
mandado de su Majestad.= Juan Vázquez. 

En el sobre. -=Por la Reina. =A1 muy Reverendo 
in Christo Padre arzobispo de Toledo^ Primado de las 
Españas^ Chanciller mayor de Castilla, del su Consejo. 

CARTA DE LA EMPERATRIZ AL ARZOBISPO DE TOLEDO. 
7 de julio de 1532. 

La Reina. =Muy Reverendo in Christo Padre arzo- 
bispo de Toledo^ Primado de las Españas y Chanciller 
mayor de Castilla, del nuestro Consejo. Bien sabéis co- 
mo para el proveimiento y guarda de las cibdades, y 
villas y fortalezas que tenemos en África , y para la paga 
del sueldo de las galeras que guardan la costa de la mar 
Tomo I. 10 



146 

del reino de Granada ^ en el asiento que se tomó el año 
pasado de quinientos y treinta (1) sobre la bulla de la 
cruzada y otras cosas _, fué asentado que se predicasen 
otras dos bullas de gracias é indulgencias concedidas 
por los sumos Pontífices de gloriosa memoria ó por nues- 
tro muy santo Padre Clemente séptimo para que la pre- 
dicación dellas se hiciese por la orden y según que se 
suelen predicar las bullas de la cruzada , para que lo que 
dellas se hobiese se gastase y convertiese en los dichos 
proveimientos y gastos; y porque los tesoreros que tie- 
nen cargo de la predicación de las dichas bullas _, tienen 
las dichas dos bullas que se han de predicar , que son la 
bulla de la Sancta iglesia de Santiago y la bulla de Sant 
Juan de Letran _, y nuestro muy Santo Padre ha dado un 
su breve, cuyo traslado aucténtico veréis, para que las 
bullas que el Reverendo in Christo Padre obispo de Za- 
mora del nuestro Consejo, Comisario general déla Cru- 
zada , nombrare , se prediquen y publiquen sin que en 
ello sea puesto impedimento alguno; el cual nombró las 
susodichas y es necesaria vuestra licencia para en esa 
vuestra diócesis ; he acordado de mandar enviar á la sa- 
car á Diego López de Horozco nuestro aposentador, que 
la presente vos dará. Por ende yo vos ruego y encargo 
que pues sabéis la mucha necesidad que hay de lo pro- 
veer , deis luego la dicha vuestra licencia al dicho Diego 
López Horozco conforme al dicho breve , porque con 
brevedad se pueda entender en la dicha predicación, 
que por ser cosa tan necesaria mando ir á ello oficial de 
nuestra casa. Mucho placer y servicio rescibiré que con 



(1) Debió decir: quinientos treinta y uno y supuesto que la Ein- 
])rratrÍ7. escribía en 1552, y se refería a! año pasado ó anterior. 



147 

brevedad sea despacliado. De Medina del Campo á 7 de 
jullio de 1532 afios.^=Yo la Reina. ^=Por mandado de 
su Majestad. =Juan de Eosmediano. 

En el sobre. Por la Reina. =x\l muj Reverendo in 
Ghristo Padre arzobispo de Toledo, Primado de las 
Españas, Chanciller mayor de Casulla^ del su Consejo. 

CARTA DE D. FERNANDO REY DE ROMANOS AL ARZOBISPO DE 

TOLEDO. 

13 de julio de 1532. 

Don Fernando por la gracia de Dios Rey de Roma- 
nos semper augusto , Rey de Alemania , Ungría _, Bohe- 
mia &c.. Infante de España, Archiduque de Aus- 
tria &c.=Reverendísimo in Christo Padre arzobispo, 
nuestro caro y amado amigo. Porque las cosas de acá 
quedan en el estado que de Martin de Guzman nuestro 
camarero mas largamente entenderéis, acordamos de 
enviarle á daros cuenta dello como es razón , y comuni- 
caros la necesidad grande en que á la cabsa quedamos, 
en la cual os rogamos afectuosamente queráis ajudarnos 
conforme á la virtud y valor de vuestra Excelentísima 
Persona y á la confianza grande que en ella tenemos; eii 
lo cual no solamente no perderéis lo que diéredes según 
podréis entender del dicho Martin de Guzman, pero 
ganaréis mucho acerca de nuestro Señor cuya es esta 
empresa principalmente, y toda la cristiandad alcanza- 
rá parte del beneficio , y el Papa y Emperador mi Señor 
á quien esta cabsa tanto toca , recibirán dello muy se- 
ñalado placer y contentamiento , y yo tan conocida bue- 
na obra , que os quedaré por ella en perpetua obligación 
para emplearme en las cosas que tocaren á la honra y 



148 

acrecentamiento de vuestra Excelentísima Persona que 
nuestro Señor guarde y prospere. De Ratisbona 13 de 
juUio de 532.--=El Rej.=Gastille¡o. 

En el sobre. Al Reverendísimo in Gliristo Padre 
arzobispo de Toledo, Primado de las Españas, Chan- 
ciller mayor de Castilla nuestro caro j amado amigo. 

UESPUESTA DEL ARZOBISPO DE TOLEDO AL REY DE ROMANOS. 

1.° de agosto de 1532. 

Esta respuesta, aunque de k^tra coetánea, no está firmada. 

Muy alto y muy poderoso Rey y Señor. =^ La carta 
de V. M.'me dio Martin de Guzman con la relación del 
estado de las cosas de allá , y por ella y por la confianza 
que V. A. muestra de nú voluntad á su servicio, beso 
muchas veces sus Reales manos : que cierto , Señor , 
hay razón para que así se tenga. Y sabe Dios la pena 
que yo recibo en ver que la obra no pueda responder á 
ella en lo que V. A. me envía á mandar como yo lo qui- 
siera , y como el tiempo y tan justas causas lo reque- 
rían; mas los gastos que de poco tiempo acá yo he he- 
cho , así en cosas tocantes á la disposición de mi ánima 
y de mi casa como en algún socorro de las necesidades 
de acá son tan grandes, que verdaderamente me han 
puesto en necesidad , como acá es muy notorio. Y así 
me halló Martin de Guzman en cuidado buscando co- 
mo poder enviar á complir en algo con el servicio del 
Emperador mi Señor en esta empresa , de la cual pues 
cabe tanta parle á V. A. , creo que no se terna por me- 
nos servido de mí que su Majestad en esto poco que por 



149 

agora aquí se puede hacer. Y porque á Martin de Guz- 
man di de todo lo que aquí digo mas larga razón, á 
vuestra Majestad suplico le mande dar crédito. Cuya 
Real Persona y muy alto eslado nuestro Señor guarde y 
con mucha prosperidad acreciente largos tiempos. En 
Alcalá jjrimero de agosto 1532. 

CARTA DE LA EMPERATRIZ AL ARZOBISPO DE TOLEDO. 

5 de agosto de 1532. 

La Reina. =Muy Reverendo in Ghristo Padre arzo- 
bispo de Toledo, Primado de las Españas, Chanciller 
mayor de Castilla^ del nuestro Consejo. Por otras mis 
cartas os he encargado proveyésedes que en vuestra igle- 
sia y en las de su diócesis se hagan plegarias é otras ora- 
ciones á nuestro Señor para que fuese servido de ende- 
rezar al Emperador y Rey mi Señor en las cosas tocan- 
tes á nuestra santa fee católica en que entiende^ y de le 
dar victoria contra el turco enemigo della que venia por 
la parte de Ungría á invadir la cristiandad. Agora su 
Majestad os hace saber por su carta el esüido en que que- 
dan las cosas de aquellas partes^ y porque hay nueva 
cierta (1) que ya el turco es entrado en tierra de la cris- 
tiandad con poderoso ejército haciendo grande daño, el 
cual viene enderezado contra Viena ques en el Archidu- 
cado de Austria y muy cerca de donde su Majestad está 
apercibiéndose con grande diligencia para le salir á resis- 
tir y ofender. Y pues veis cuanta confianza se debe tener 
en los sacrificios y devociones de los religiosos y perso- 
nas eclesiáslicas , y otras oraciones del pueblo cristiano, 

(1) Lo mismo que si dijera: y que hay nuei'a cierta. 



150 

para que nuestro Señor sea servido de dar á su Majestad 
la vitoria que se debe esperar que le dará por ser la cau- 
sa suya , vos ruego y encargo proveáis luego con gran 
deligencia que se hagan y continúen las dichas plegarias^ 
sacrificios y otras oraciones en todas las dichas iglesias_, 
jiroveyendo ansimismo que en todas las misas mayores y 
rezadas que en ellas se dijeren , se haga otra oración par- 
ticular por ello con gran devoción , y qué también se ha- 
gan procesiones hasta que sea acabada esta empresa en 
que está puesta su Real Persona ^ como tenemos por cier- 
to que todos lo harán con la voluntad y afición que nos 
deben , y por importar tanto al servicio de nuestro Se- 
ñor y bien universal de toda la cristiandad^ que en ello 
recibiremos de vos mucho placer y servicio. De Medi- 
na del Campo á cinco dias del mes de agosto de mili é 
quinientos é treinta é dos años. == Yo la Reina. =Por 
mandado de su Maj estad. = Juan Vázquez. 

En el sobre. Por la Reina.=Al muy Reverendo in 
Ghristo Padre arzobispo de Toledo^ Primado de las 
Españas_, Chanciller mayor de Castilla , del su Consejo. 

CARTA DE LA EMPERATRIZ AL ARZOBISPO DE TOLEDO. 
27 de setiembre de 1532. 

La Reina. =Muy Reverendo in Christo Padre arzo- 
bispo de Toledo , Primado de las Españas , Chanciller 
mayor de Castilla , del nuestro Consejo. Vi vuestra le- 
tra de 20 del presente , y no os habia enviado á dar las 
gracias del servicio que decís que enviastes á ofrecer al 
Emperador y Rey mi Señor para la empresa del turco 
porque no lo sabia por carta vuestra , mas que me fué 
dicho que lo habian oido á un vuestro. Agora que lo es- 



151 

crebís, lo tengo yo por cierto, y ansí os lo agradezco 
mucho y lo estimo en lo que es razón, y creo lo hará 
así su Majestad cuando lo sepa ; que cierto ha sido el ofre- 
cimiento y servicio tal y en tiempo que no se debe olvi- 
dar : á lo demás responderá su Majestad. De Segovia á 
27 dias de setiembre de 532 afios.=Yo la Reina. =Por 
mandado de su Majestad. =^^= Juan Vázquez. 

En el sobre. Por la Reina. =A1 muy Reverendo in 
Christo Padre arzobispo de Toledo , Primado de las Es- 
pañas, Chanciller mayor de Castilla , del su Consejo. 

CARTA DEL EMPERADOR AL ARZOBISPO DE TOLEDO (1). 
16 de febrero de 1546. 

El Rey.^=^Muy Reverendo in Christo Padre arzo- 
bispo de Toledo , Primado de las Españas , Chanciller 



(1) Era D. Juan Martínez Silíceo, maestro de Felipe 2?, que el 
Emperador lialjia nombrado un año antes Primado de las Españas tras- 
ladándole de la iglesia de Cartagena á la de Toledo. Y porque la car- 
ta de nombramiento, que también se halla original en la Biblioteca 
del Excmo. Señor Duque de Osuna, tiene relación con la presente, la 
insertamos por nota. Dice así: 

« El Rey .=Re verendo in Christo Padre obispo de Cartagena del 
nuestro Consejo, maestro del Serenísimo Príncipe nuestro muy caro y 
muy amado hijo. Teniendo memoria de vuestra virtud y bondad, y 
los otros méritos y calidades que en vuestra persona concurren, y del 
zelo que continuamente habéis tenido al sei'vicio de Dios nuestro Señor, 
y por la ispiriencia que se tiene de lo bien que habéis gobernado vues- 
tra iglesia, y asimismo acordándonos con el cuidado que habéis ense- 
ñado y dotrinado al dicho Serenísimo Príncipe, y el gran amor y afición 
í[ue le tenéis, y lo que siempre nos ha escrito del contentamiento y 
satisfacción que de vos tiene, y especialmente cuando vacó el arzobis- 
]>ado de Toledo ; y sobre todo siendo cierto que nuestra conciencia se- 
rá descargada y esta dinidad bien regida y gobernada, Nos habemos 
resuelto de nombraros al dicho arzobispado segund lo entenderéis del 
Comendador mayor de León del nuestro Consejo de Estado á quien 
escrevimos particularmente nuestra determinación. Rogamos os y en- 
cargamos os mucho le deis fee y creencia a lo que de nuestra parte os 



152 

mayor de Castilla , del nuestro Consejo. Vi vuestra le- 
tra de 27 del pasado^ y ya liabia dias que teniamos avi- 
so de Juan de Vega como habiades sido nombrado jí su 
Sanctidad de nuestra parte á esta dignidad ( 1 ) , y pro- 
puéstose en consistorio conforme á lo qu« le enviamos á 
mandar , y por lo que decís he entendido lo que pasó lle- 
gado el breve que os envió para tomar la posesión , y el 
Comendador mayor de León del nuestro Consejo de Esta- 
do nos escribió mas particularmente la voluntad y afición 
con que respondistes á lo que de nuestra parte en presen- 
cia del Serenísimo Príncipe mi hijo os dijo en virtud de 
nuestra creencia á él remitida , y lo que en ello ofrecis- 
tes de hacer ^ lo cual os agradezco mucho, que no se es- 

comunlcará como si Nos mismo en persona os lo dijésemos, que no dnl)- 
tlamos sino que en aquello liareis lo que se espera de >uestra bondad, 
conosciendo lo que os habemos honrado, favorescido y acrescentado, y 
las mercedes que os habernos fecho, especialmenle esta ques tan prin- 
cipal, y la voluntad que nos queda para lo (jue os tocare. Y pues lu 
presentación se ha hecho ;í su Santidad, proveeréis lo que conviniere 
jKira la expedición de las bullas. 

Ya sabre'is como su Santidad por contenq>lacion y permisión nues- 
tra concedió sus bullas en forma para quel dicho Comendador mavor 
pudiese haljer y tener el y sus subcesores perpetuamente el adelanta- 
miento de Cazorla, y como aun después de despachadas Nos lo tovimos 
por bien y lo confirmamos por lo que nos tocaba, y mandamos dar 
nuestras ejecutoriales para que se cumpliese y efectuase; y siendo fa- 
Uescido el muy Reverendo Cardenal de Toledo, usó dellas con nuestra 
licencia que tenia. Agora habemos entendido «'on cuanta conformidad 
los del cabildo de Toledo han venido en ello y se tonu) de nuevo la 
posesión y la tiene, de q»ie halxímos holgado jKinpie la merced (pie le 
hecimos, se cumpla y haya efeto sin pleitos y dilaciones. Y |X)r(|ue la 
razón y obligación que hay pjira esto, es la que inerescen los muchos 
y continuos servicios del Comendador mayor, os encargamos tengáis 
por bien lo que cerca desto está hecho |)or su Santidad y por Nos pa- 
ra que se guarde y cumpla sin que haya impedimento ni alteración 
alguna; que aunque no estoviera en los términos en c|ue está, por ha- 
l)er precedido lo que ha precedido, nos han'is en ello agradable pla- 
cer y servicio. De Gante 23 de octubre 1645.^=Yo el Rry.=rPor mali- 
ciado de S. M.=Francisco de Eraso.» 
(i) El arzobispado de Toledo. 



153 

peraba menos de vuestra bondad y del zelo que siempre 
habernos conocido tenéis á nuestro servicio; y así soy 
cierto lo que en este caso decís que es tan cumplidamen- 
te que no dubdamos sino que con efecto lo pornéis en 
obra^ como veemos lo habéis empezado á hacer en lo 
de los cien mili ducados que nos enviáis á ofrescer para 
la empresa de Argel, que tanto deseáis se acabase por 
ser en servicio de Dios y bien común de estos reinos y 
de los naturales dellos; y aunque por esta causa no lo 
deseamos menos, por el presente están las cosas en es- 
tado que conviene esperar buena sazón. Placerá á nues- 
tro Señor que lo endereszará de manera que brevemen- 
te se pueda poner esto en ejecución y volver las armas 
contra los infieles, para lo cual ó otra cosa desta calidad 
creemos haréis lo que decís, y así os agradescemos el 
uno y el otro ofrescimiento , de los cuales usaremos á 
su tiempo. Entretanto por cierto tenemos que visto las 
necesidades que se nos ofrescen , haréis lo que de vos 
confiamos. 

Lo mismo decimos en lo que toca á los treinta y 
cuatro mili ducados que el obispo de Badajoz os dejó. 
El secresto que se puso por nuestro mandado , provee- 
mos que se alce, que no se ha podido hacer por algunos 
respectos otra cosa. Allá os defenderéis por justicia. 

En lo del adelantamiento de Gazorla habeislo fecho 
tan bien y á mi contentamiento , por lo que deseaba que 
se efectuase la merced que en esto tengo fecha al Gomen- 
dador mayor, y no puedo dejar de daros por ello mu- 
chas gracias y tenéroslo en particular servicio como lo 
hago. De Venelo á 16 de hebrero de 1546.=Yo el 
Rey. = Por mandado de su Majestad. :=^ Francisco de 
Eraso. 

10* 



154 

En el sobre. Por el Rey.==Al muy Reverendo iu 
Ghristo Padre arzobispo de Toledo, Primado de las Es- 
pañas, Chanciller mayor de Castilla, del su Consejo. 



CONQUISTA 

de Túnez y la Goleta por el Emperador 
Carlos V. en 1535. 



CARTA DEL EMPERADOR CARLOS V. A TODAS LAS CIUDADES 
DEL REINO, SU FECHA EN BARCELONA A 9 DE MAYO DE 1535, 
PARTICIPANDO COMO HABÍA RESUELTO EMBARCARSE EN LA AR- 
MADA QUE SE JUNTÓ EN DICHA CIUDAD PARA LA JORNADA 
DE TÚNEZ. 
i' 

Hállase de letra del Doctor Juan Paez de Castro en un códice en 4?, 
lo mas escrito de su mano, estante J-iij n? 23. de la Biblioteca del 
Escorial. 

Concejo, Justicia, Regidores, Caballeros, Escude- 
ros, oficiales y ornes buenos de la cibdad &c. Aunque 
antes lo habíades entendido en las Cortes últimas de esos 
reinos que mandé celebrar en la villa de Madrid, di 
particularmente noticia á los procuradores dellas como 
á personas que las representaban, de la venida de Bar- 
barroja con armada gruesa y fuerzas del turco, enemi- 
go común de la religión cristiana, para invadir en ella 
y señaladamente hacer todo el daño que pudiese en nues- 
tros reinos, y de lo que para la resislencia y ofensión 



\55 

della y conservación de los diclios nuestros reinos y se- 
guridad de la cristiandad habiamos determinado de ha- 
cer este verano, y los aparejos y provisiones que pariV 
ello se hacian; y después habréis entendido como con- 
tinuándose aquellos _, los cuales con ayuda y socorro 
destos reinos _, siguiendo lo que siempre hicieron, y de 
algunos de los otros nuestros estados habemos rescebido, 
se han heclio tan cumplidos como para tal empresa se 
requerian , y como para dar mas priesa y favor á la ex- 
pedición della y proveer mejor lo que conviniese, acor- 
damos de venir como venimos á esta cibdad desde don- 
de habemos usado de tal diligencia y proveimiento que 
ya todo lo que en estos reinos, Genova, Ñapóles y Sici- 
lia se habia de aderezar, está proveido y en orden, y ya 
el Príncipe de Melfi Andrea Doria es venido á esta cib- 
dad con sus galeras; asimesmo la parte del armada con 
que nos ayuda el Serenísimo Rey de Portugal nuestro 
hermano, y esperamos que dentro de muy pocos dias 
con ayuda de nuestro Señor se juntará toda. Y siendo 
aquella tan poderosa en cualidad y en cantidad de gale- 
ras y otros géneros de navios (1) y gente y de las otras 
provisiones como conviene para tal empresa, conside- 

(1) En un papel en 4? impreso en Medina del Campo, de letra 
coetánea, que se halla en la Biblioteca del Escorial en un códice en 
folio de Misceláneas, señalado ij-V-4, que se intitula: «Tratado de 
la memoria que S. M. embió á la Emperatriz nuestra Señora del ayun- 
tamiento del armada, reseña y alarde que se hizo en Barcelona » etc., 
se da noticia de los buques aprestados para la expedición de Túnez con 
estas palabras: « El Marques del Gasto (Vasto) es salido de Genova 
con 45 naos gruesas, entre las cuales vienen muy hermosas carracas: 
en las cuales vienen ocho mil alemanes y dos mil y quinientos españo- 
les de los viejos que estaban en Italia. Y con toda esta gente, y otros 
muchos caballeros de los ciiales aquí no se hace mincion al presente, 
está esperando á S. M. en Cerdeña. 

Andrea Doria trajo 17 galeras y en ellas mil y ochocientos hora- 



156 

rando lo que importa á la lionra y servicio de nuestro 
Señor, defensión y bien común de la religión cristiana, 
conservación y seguridad de nuestros reinos, y á nues- 
tra autoridad y reputación, he determinado embarcar- 



bres de guerra i j én cada galera ciento cincuenta hombrfs^ de remo»^ 
^. {Alvaro de Bazan 15 galeras con la misma orden., , 

.i.. ,.-.r-., . ^ f y LAS GALERAS DE ITALIA. , „ í, ^ J f „„ 

*Já (;-!3-i<[in') ií;í<;'í' . ijo íh-J 0ír)3a nuil oe 

El Papa 9 galeras.— Genova 8 galeras.— Ñapóles i galeras.— La 
Religión 6 galeras— Cecilia 4 galeras. ^*^'í ^'''■'' 

Otros Señores Grandes de Italia, cada uno con lo que puede: que 
son por todas setenta galeras. En estas viene la gente de Italia que 
vienen con las naos y con el Marques del Gasto (Vasto). 

El Rey de Portugal envió 23 carabelas muy ataviadas con dos mil 
hombres de guerra, y un galion muy hermoso. 

De Vizcaya 23 zabras con mil y quinientos hombres de gtterra, y. 
dos galeones. .r¡ ^ oln-'fíyí'. i:}í^ , -11;^ yi'.yhü oíj ; _t 

Aquí en Barcelona 7 en estas costas- se han- tomado 80 escorchapi- 
nes para caballos y otras cosas. 

Saldrán de aquí con S. M. y sus guardas y gente de su casa, y 
señores y caballeros y otros muchos aventureros : desta tierra gran nú- 
mero de gente que no se puede contar al presente, y todos muy bien 
acompañados, que es cosa muy admirada. Y cada dia viene mas gen- 
te, portugueses y españoles. » , . ;, 

Mas arriba se lee: «De Málaga vienen 80 naos, las cuales están 
en Salou ... en las cuales vienen ocho mil hombres de paga y mil gi- 
netes, que por lo menos no hay ninguno que no trae uno ú dos con- 
sigo, de manera que en esto serán quince mil hombres.» 

En el mismo impreso se cuenta el alarde que hizo el Emperador ci^ 
Barcelona, de las tropas destinadas á la expedición de Túnez del modo si- 
guiente: «Jueves á trece de mayo (1535) S. M. mandó pregonar que 
todos los Señores y Caballeros que han de pasar con el, para otro dia 
viernes á las tres de la mañana estuviesen todos á punto, armados y.á 
caballo, para hacer reseña y muestra, y que sidiesen jxir el portal mie- 
vo y por el portal de Santa Clara al campo de la marina, y que allí 
iria S. M. á hallarse jKira en la reseña á las cuatro de la mañana, }ior- 
que ya en el campo habia mucha gente del pueblo. Mandó S. M. ir a 
su» guardas de pie, española y alemana, jiara que tuviesen el caminO) 
y el camjKi desembarazado. 

Salií'ron estas guardas vestidos con líbica nueva de las colores de 
S. M. , y con muchos tafetanes picados, y sus tenientes de capitanes 
con ellos. Y lu^o comenzaron de salir muchos calwUeros al campo^: 
rauy aderezados ellos y los suyos, en muy buenos caballos. i 

S. M. salió con su» cabaíleiizos y pajes delante, y su guarda de 



i57 

me en ella para mejor proveer con nuestra presencia lo 
que para todos los dichos fines converná j oviar á los 
daños quel dicho Barbarroja podria hacer, y para visin 
tar de camino si oportunidad se ofreciere los dichos 

íK . ;.[■■■'■ ■ ■■0..:i í.:) 

á caballo, y llevan vestidos encima de los arneses un sayo de red de 
oro y seda de grana, asentada la red sobre el carmesí mny lucido, y 
un chapeo de la misma manera con una pluma blanca. S. M. se fué á 
poner en lugar donde los quiso ver á todos, que hasta que el salió, no 

habia salido ninguno 

Después de salido al campo S. M., salió de los Señores el primero 
el Conde de Coruua vestido de terciopelo sobre las aiinas, con sns dos 
hijos á los lados, vestidos ricamente de brocado, bordadas sillas y cu- 
biertas. Llevaban delante á pie quince arcabuceros, y á caballo arma- 
dos veinte bombines vestidos de seda de sus colores , y pajes suyos. 

Luego salieron el Conde de Aguilar, y D. Pedro de Znniga y 
D. Pedro de Guzman con otros caballeros parientes y amigos, ricamen- 
te aderezados sus personas de tela de oro , y plata y bi ocado : treinta 
y cinco caballeros armados, que son todos los que han de ir en su ga- 
lera, y sus mozos de espuelas con arcabuces. .'. -.1) 
Luego vino el Conde de Orgaz con otros caljalleros deudos y ami- 
gos suyos, muy bien aderezados de brocado y recamados, con veinte y 
cinco hómbies armados á caballo, vestidos de seda de las mismas colo- 
res, y sus mozos de espuelas con sus arcabuces á pie. 

Luego salieron D. Luis Fajardo, hijo del JVIarques de los Velez, 
y el Conde de Chinchón con otros caballeros y amigos suyos, y sus. 
personas muy bien aderezados, con veinte calialleros vestidos de seda 
y sus colores. Diez arcabuceros. 

El Conde de Valencia y sus hermanos y tios, D. Lorenzo IManuel 
y otros deudos y amigos suyos, muy aderezados de bordados, con 
cuarenta de á caballo, vestidos de seda de sus colores, y veinte y cnstn 
tro hombres í\ pie. ,. 

Salió el Marques de Aguilar con otros sus deudos y amigos, rica- 
mente aderezados, y cubiertas de brocado, con treinta de caballo, ves- 
tidos de seda de sus colores , y con doce arcabuceros á pie. 

El Marques de Cogolkulo salió desarmado con uu sayo de paño 
negro, que estaba mal dispuesto, y tres hermanos, el uno bastardo, 
ricamente aderezados, con veinte y cinco de caballo vestidos de seda 
de colores, con diez arcabuceros de pie. 

El Conde de Fuentes con algunos caballeros aragoneses, sus perso- 
nas muy bien aderezados de brocado con veinte y cinco de á jcalHillo, 
vestidos de seda de sus colores, con quince arcabuceros de pie. < ,.■ 

El Marques Delche con otros deudos y caballeros de Madril, muv 
en orden de bordados de brocado, con veinte y cinco de á caballo, 
vestidos de seda de sus colores, y doce arcabuceros.'í loj <it'j!-' jí: í ^ ' > 



158 

nuestros reinos de Ñapóles , Sicilia , Cerdeña ; y hecho 
esto _, en lo cual me déteme el menos tiempo que me sea 
posible, entiendo, placiendo á Nuestro Señor, volverá 
esos reinos lo mas presto que se podrá hacer para estar 
en ellos con mas reposo y atender á lo que convenga al 

El Marques de Lonibay (*) salió con el Jorge de Merlo y otros 
caballeros valencianos, sus personas nmy adei-ezadas, de brocados sus 
cubiertas, veinte de á caballo vestidos de seda de colores: diez arca- 
buceros de pie. 

Luego salió Villalta y Micer Vuzelli caballerizos de la gineta , de- 
sai'mados, el uno á la brida y el otro á la gineta: detras dellos venian 
veinte y cuatro pajes, los cuatro primeros vestidos á la morisca de 
raiiy ricas marlotiis, con armas, ginetas, y lanzas, y rodelas y dar- 
gas, con diferentes armaduras de calx^i, y los otros veinte pajes iban 
á la brida con diferente armadura, así en las cabezas como en las ma- 
nos: unos llevaban arcabuces, otros lanzas, otros espadas de ;» dos ma- 
nos y otras armas. 

Luego venia Musior de Xeni armero mayor con otros dos armeros 
de S. !M. Luego venian ocho trompetas y cuatro reyes darmas. 

Detras dellos venia D. Luis de la Cueva y JNIusior de Conde ca- 
jMtanes de las guardas, ricamente aderezados. 

Luego venia S. M. solo y dos pages detras del con armaduras di- 
ferentes de calx^za, y sus lanzas. 

Luego venia Mosior de Precuesta por camarero mayor en lugar 
del Marques de Cénete. 

Lu^o venia el CalwUerizo mayor con el Duque de Alba y el Con- 
de de Benavente, y detras del Caballerizo venia un paje grande con 
el estandarte Real figurado un Crucifijo. 

Detras destos Señores venian los mayordomos de S. M., y luego 
venian todos los Señores por su orden como S. M. lo había ordenado, 
jx)r cuadrillas. 

Detras de todos los Señores y Caballeros venían sus gentes de ar- 
mas, y totlos traían, los unos y los otros, lanzas de armas con vele- 
tas de tafetán colorado. 

Detras destos venia el teniente de los de la guarda de á caballo 
con cinco archeros armados de librea nueva de S. M. , y delante su 
bandera. 

Y acabando de pasar por la marina, disparó el artillería de la 
tierra y de los galeras y de toda la armada, que paroscia que se hun- 
día la ciudad. Así fueron todos con S. M. hasta su posada á donde 
se apeó. • 



(•) Fué después Son Francisco de Borja. 



159 

bien público dellos , de lo cual durante mi absencia no 
me faltará el cuidado que su gran lealtad meresce , y en- 
tre tanto la Serenísima Emperatriz y Reina mi muy cara 
y amada mujer, á quien dejo por mi Lugarteniente ge- 
neral, que no menos que Yo los ama, lo terna de lo que 
conviniere: á la cual os encargo é mando que obedez- 
cáis y sirváis, y cumpláis sus mandamientos como los de 
mi misma Persona, viviendo en quietud y buen sosiego 
según de vuestra fidelidad lo confío. Feclia en Barcelona 
á 9 dias de mayo de 1535 años. == Yo el Rey.=Por man- 
dado de S. M.=Gobos Comendador mayor. 



RELACIÓN DE LO QUE SUCEDIÓ EN LA CONQUISTA DE TÚNEZ 
Y LA GOLETA. 

Hállase esta relación de letra coetánea en un códice en folio de Mis- 
celáneas, estante ij-n? 3. de la Biblioteca del Escorial. 

Lo de la Goleta y Túnez, año de 1535 (1), 

Es Puerto Fariña entre los de África el mas nombra- 
do, así por su grandeza como por ser el mas frecuenta- 
do de la región á causa del trato de Túnez. A este llegó 
el armada imperial martes á 15 de . ... (2). No liay en 
él pueblo ninguno sino memoria de liaber habido uno, 
el cual por opinión de algunos se piensa haber sido Uti- 
ca ; la cual opinión confirman los que por tierra han an- 
dado por aquella banda • mas la pequenez de los edifi- 



(i) Así va encabezada esta i'elaciou en el manuscrito Escurialense. 

(2) Igual vacío en el manuscrito; mas por otra relación de Juan 
Paez de Castro que se halla en otro códice, se ve que era el 15 de 
junio. 



160 

cios hace que esta opinión no tenga tanta fuerza, porque 
se sabe ser Utica una de las principales ciudades de 
África después de Cartago, tanto que por su grandeza 
debia quedar allí mas memoria della. Puede ser haya 
sido allí ; mas desde la mar vestigio ninguno della pare- 
ce. Gomo en Cartago es el puerto tal y tan grande, que 
es el mejor de África, hace que se crea no liaya estado 
siempre sin ser habitado, porque aunque el lito marino 
es estéril , la comarca es fértilísima. 

Eran ya dos horas de dia cuando de la atalaya fué 
descubierta la armada, y como la guardia vidit cequatis 
classein procederé veliSj liizo la señal acostumbrada 
con fuego y humo , y aun (\) no la liizo de las armadas 
acostumbradas en nuestros tiempos, porque cuando 
S. M. llegó, llevaba setenta y tres galeras, y doscientíís 
y sesenta velas cayras (2) en que iban muchas carracas 
y galeones , y veinte galeotas y fustas , y otras muchas 
fragatas y bajeles pequeños que seguían el armada , to- 
das á sueldo de S. M. , sino seis galeras del Papa, y 
cuatro de Rodas, tres de la Señoría de Genova, y vein- 
te y dos carabelas y un galeón del Rey de Portugal (3), 
Allí S. M. mandó que el marques del Vasto (4) con vein- 
te y dos galeras fuese adelante y descubriese el cabo de 

(1) Aunque dice el ms., en cuyo caso no baria sentido la frase. 
Por esto sustituimos aun. 

(2) P'^í'las cayras creemos que son velas cuadras. 

^3) No concuerda exactamente esta relación en el número de hom- 
bres y de Jjuques api-eslados ])ara la jornada de Tnnez con la noticia 
que se envió á la Emjjeratriz, entonces Goliernadora del reino en au- 
sencia de Carlos V, ni con lo que cuentan los historiadores Sandoval 
y Gonzalo de Illescas, ni estos tamjxK'o convienen entre sí. Esta dife- 
rencia puede depender de muchas causas que seria largo enumerar; 
solo advertiremos que el autor de esta relación sí^un el mismo dice al fin 
de ella , fue testigo ocular de cuanto sucedió. 

(4) En el ms. siempre se le nombra por el marques del Gasta 



161 

Cartago, porque si galeras de Barbaroja que ya era Rey 
de Túnez , anduviesen fuera , no descubriendo toda la 
armada, mas fácilmente se pudiesen tomar, y juntamen- 
te diesen una vista á la Goleta. Estas galeras descubrie- 
ron dos velas latinas, y pensando que eran de turcos les 
dieron caza , y en muy f)OCo camino vieron que eran dos 
fragatas proenzales y las alcanzaron , y tomándolas todas 
envió el Marques la una á S. M . con el capitán de ambas, 
el cual era proenzal, y decia ser venido allí por rescatar 
una nao que le babian tomado. Traia letras del Barón 
de San Planearte capitán de galeras del Rey de Francia, 
y un salvo conducto del mesmo Rey y una carta en res- 
puesta de Barbaroja Rey de Túnez. Si esto era fingido 
ó no, no lo determino, aunque lo que se dijo, este ve- 
nia avisar á Barbaroja de la venida del Emperador : co- 
sa es verisímile quel Rey le avisase ó mandase avisar, 
pues tan pública amistad tenia contratada con él. S. M. 
mandó detener á este por algunos respectos; algunos 
dias después fué dado al embajador de Francia que en 
el armada venia. 

De allí el mesmo dia S. M. se levó la vuelta de Túnez 
que son treinta millas, y pasando el cabo de Cartago una 
fragatica , le trajo un griego captivo del cual se supo que 
Azanaya ques un favorido de Barbaroja, que ya ellos 
llamaban Príncipe, Labia estado en el jardín del Rey, y 
que vista la armada se iba huyendo. Y porque esto me- 
jor se endeuda , me declararé mas. El cabo de Cartago 
es una montañeta alta y áspera que entra en la mar entre 
Puerto Fariña y Túnez donde Cartago era asentada , y 
agora se parecen los edificios , y en la manera dellos se 
parece la que ella tenia cuando era Señora de toda aque- 
lla región. Al pie desta montaña á la banda de Puerto 
Tomo I. 11 



162 

Fariña está el jartliu del Rey que es una huerta muy 
grande y muy llena de todas las aguas y frescuras que un 
jardín requiere, y en ella una casa con muy muchos apo- 
sentos y muy ricamente labrados, obra hecha de los Re- 
yes de Túnez cuando mas sosegados y poderosos esta- 
ban. Agora todo estaba en poder de Earbaroja, el cual 
de muy bajos principios y oscuro linaje habia venido en 
tanta grandeza que su poder en África era el mismo quel 
del Gran Turco en Asia. Esta fuerza le habia dado tan- 
ta soberbia que ya le enfastidiaban los nombres pasados; 
ya le parecía bajeza no tener nombre del señorío que ha- 
bia ganado, y así se llamaba Sultán Zayrredin , que quie- 
re decir el Rey Zayrredin, y á este su favorido Aza- 
naga le llamaban Azambey, que á su modo este sobre- 
nombre es muy grande. Este Azambey es sardo de na- 
ción ; fué tomado pequeño , dícese que guardando unos 
puercos : es hombre de ruin disposición , mas de gran 
ingenio, y muy acomodado á dar contentamiento al 
Barbaroja , de lo cual se aprovecha tan bien que es el 
principal de los suyos , así en negocios como en cualquie- 
ra otra cosa que se ofrezca. Este habia estado con otros 
capitanes en el jardín, y viendo el armada, á gran prie- 
sa cabalgaron y se fueron la vía de Túnez , poniéndose 
primero sobrel cabo de Cartago para mirar mejor el ar- 
mada y ver el número de las naves, y contarlo después 
al Rey Zayrredín. Después que este con otros renegados 
hubo mirado el armada y la grandeza della, y que ve- 
nían las galeras en tanta orden , y las naos mas á la mar 
á la mano izquierda y tan ordenadas sin salir unas de 
otras, con la priesa que salió del jardín se fué la vuelta 
de Túnez donde dijo al Rey lo que habia visto, y dióle 
cuenta de todo. Es fama quel Barbaroja le preguntó 



163 

¿qué te parece desta armada? y quél le dijo : Sefior, pa-. 
réceme que nos dice que aparejemos las manos; y quel 
Barbaroja le dijo ¿parécete que no la podré deshacer ? y 
quél dijo : Señor ^ paréceme que no. Y Barbaroja res- 
pondió como burlando del ¡ó cornudo! todavía eres 
cristiano: pues sábete que sí desharé. Esto se supo de 
un renegado que se pasó con otros que á Barbaroja de- 
jaron. Pues pasado S. M. del cabo de Gartago vino a 
surgir entrél y la Goleta, y tomando algunas galeras 
que . . . ando la otra armada surta , fué al remo la vuel- 
ta de la Goleta por ver el sitio della y del pais, la cual 
está asentada desta manera. 

EL ASIENTO DE LA GOLETA. 

Deste cabo de Carlago á la Goleta hay seis ó siete 
millas, la cual está asentada cuasi al medio del golfo en- 
trél estaño que va á Túnez y la mar. Este estaño es un 
lago que tiene de largo doce millas y de ancho nueve : 
entrél y la mar es la tierra tan angosta que en lo mas 
ancho no hay quinientos pasos, y lo ordinario serán 
trecientos ó cuatrocientos pasos de anchura. Dura esta 
angostura seis millas, porque desde que comienza esta 
angostura hasta la Goleta hay cuasi tres , y desde la Go- 
leta hasta Rada , que es un casal de la otra parte de la 
Goleta, hay tres; y en medio de esto está la Goleta asen- 
tada , que es una torre ó casa cuadrada con algunas tor- 
res hechas en la mesma muralla , no muy grande ni 
muy fuerte cuanto á sí, mas éralo harto por la industria 
de los turcos como adelante se dirá. De la una ban- 
da á mediodía está asentada sobrel canal que sale del es- 
taño para la mar; por la otra banda está levante sóbrela 
mar , la otra mira poniente á Túnez , la otra tramontana 



164 

al cabo de Cartago. En este canal tenia BarLaroja muchas 
de sus galeras metidas; y por este canal se llama ella 
Goleta, que en lengua arábiga alcanel quiere decir cue- 
llo del rio , y de ahí se ha disminuido á Goleta porque 
es diminutivo de gola. El sitio es fuerte porque á la ban- 
da de levante la mar, y al mediodia el canal, y á la de 
poniente el eslaño, y á la de tramontana un llano la ha- 
cen fortísi?na. A esta parte que era donde el campo se 
asentó , habia un reparo muy grueso con una gran ban- 
da de artillería , á la de la mar habia una muralla nueva 
que salia de la torre á juntarse con el reparo que estaba 
contra el llano y tomaba desde treinta pasos de la mar 
liasta el estaño con diez y ocho cañoneras, y en ellas 
muy buenos cañones y culebrinas sin los que estaban en 
la casa ó torre que he dicho , que eran muchas piezas 
grandes y pequeñas. 

Pues como dicho es, aquella tarde S. M. no se des- 
embarcó porque otro día de mañana lo pensaba hacer; 
mas con algunas galeras dio una vuelta por el golfo hacia 
la Goleta , y desde ella tiraron á unas galeras que se acer- 
caban; mas dícese que aquel dia habia pocos turcos en 
la Goleta; mas luego esa noche entraron cuatro ó cinco 
mili, los cuales siempre se iban reforzando hasta el dia 
del salto que habia dentro ocho mili. Hay en la ribera 
entrel cabo de Cartago y la Goleta dos torres con una mu- 
ralla á la redonda , la una se llama la torre de la sal por 
unas salinas que tiene junto , la otra se llama del agua 
por unos pozos que están cabella (1) : desde la una á la 
otra hay poco menos de una milla. Desde estas dos tira- 
ban á nuestras galeras, y ellas á las torres hasta que fué 

(1) r«¿c//fl, es decir, cabe ella ú jmito á elUi. 



165 

de noclie. Ya pasada la prima guardia _, el Príncipe de 
Oria envió al cómitre y un piloto de la Capitana á ten- 
tar el fondo del desembarcadero , el cual se halló muy 
bueno en aquella parte; porque aunque primero se ha- 
bla platicado y acordado que la desembarcacion se hi- 
ciese de la otra banda del cabo de Cartugo hacia el jar- 
din del Rey _, era allí el sitio tan malo que no se pudo ha- 
cer, y por esto se ordenó que fuese entre las dos tor- 
res del agua y de la^al ; mas no se hallando allí buen fon- 
do, se resumió que fuese entrel cabo y las torres, y así 
se hizo al otro dia de mañana por la orden que aquí se 
dice : ordenóse que las galeras se llegasen á las naos y to- 
masen toda la infantería que pudiese entrar en ellas , y 
juntamente todas las barcas de todas las naos y carracas y 
galeones tomasen la que pudiesen , y así desta manera se 
hizo, porque la mar era bonanza , y las galeras aborda- 
ban con las naos y muy presto echaron de un golpe en 
tierra doce ó trece mil infantes, así españoles como tu- 
descos y italianos, porque destas tres naciones constaba 
nuestro ejército : eran siete mili y seiscientos alemanes, 
eran cuatro mili españoles viejos que vinieron de Italia 
y nueve mili que vinieron de España , y de cuatro á cin- 
co mili italianos. Los que de la infantería primero des- 
embarcaron , comenzaron á subir por la montaña arri- 
ba que dije ser el cabo de Gartago, sin que ninguno de los 
enemigos quel dia de antes hablan parescido , saliese á re- 
sistir. 

Tomada aquella montaña, todo el resto del ejército 
se desembarcó, y nuestras galeras se acercaron á estas 
dos torres y batiéronlas de tal modo qué los que estaban 
dentro las desampararon. Habia tres casales, uno alto 
cuasi al medio de la montaña, y los dos en lo llano, los 



166 

cuales fueron desamparados de los enemigos , y en es- 
tos fué hecho el alojamiento del campo por aquel dia, 
aunque hasta la noche convino estar en escuadrón y todos 
en orden porque los sacomanos y marineros que habían 
saltado en tierra , se metieron á saquear ^ y poco á poco 
se alongaron del campo de manera que los caballos ene- 
migos los asaltaron_, mas fué en parte que los arcabuceros 
nuestros que allí se hallaron^ mataron muchos y tomaron 
muchos caballos porque fué entre casas y unos arcos an- 
tiguos que están derribados por los cuales antiguamente 
venia el agua á Gartago. Estos vienen muy de lejos , por- 
que aun detras de Túnez se ven hoy día los que están 
enteros ir la vuelta de una gran montaña donde tomaban 
el agua_, porque en toda aquella tierra hay muy poca, y 
así convenia traella de tan lejos , como se parece en es- 
tos acueductos. Allí mataron los moros algunos mari- 
neros y perdieron algunos caballos suyos como dicho 
es, y se retiraron; y S. M. mandó entender en el alojar 
del campo, el cual ordenado de alojarse, ya á la tarde 
viéronse muchos caballos alárabes y algunos turcos y es- 
copetería en buen número , y estos nos dieron arma , y 
nuestros arcabuceros adelantándose se comenzó una bue- 
na escaramuza. Ellos traian dos piezas de campo bue- 
nas y tan en orden que volaban con ellas donde querian; 
S. M. mandó á los españoles viejos que caminasen, que- 
dando los alemanes en escuadrón para sostener ^ y así 
S. M. delante de todos con el escuadrón de españoles 
caminó la vuelta de los enemigos, los cuales con una 
presteza increíble volvieron las- espaldas y tan presto se 
alejaron que no se pudieron en ninguna manera seguir 
mas adelante , porque su arte es esta; huir de los que 
van determinados y en orden , y acometer á los que vuel* 



167 

ven sin ella , y estas dos cosas las hacen con igual pres- 
teza. Ya después que los enemigos se retiraron^ S. M. 
mandó volver la gente á su alojamiento j que recreasen 
del trabajo del dia, y comiesen y reposasen porque des- 
de la mañana habian estado en escuadrón , y con ellos 
todos aquellos Señores y Caballeros de su casa que así 
de España como de otras partes habian venido _, sus picas 
y coseletes en la orden como caballeros debian estar. 
Aquella noche se pusieron sus guardias y centinelas co- 
mo se suele hacer, y así reposó el campo hasta otro dia. 
Otro dia se comenzó platicar si seria bien sitiar la 
Goleta y acordóse que sí, porque este consejo pareció el 
mas conforme á razón, así por no haber medio de lle- 
var el artillería á Túnez ni la vitualla, como por no de- 
jar á las espaldas un número de enemigos tan grande y 
de tan buena gente como eran , y también porque toma- 
da la Goleta parecía mas fácil la empresa de Túnez. De- 
terminado S. M. en esto, mandó desembarcar la artille- 
ría y los gastadores que en el armada venian, con las 
cosas que para ellos eran necesarias. En este medio los 
caballos enemigos y la gente de pie que tenían, y las 
piezas quel dia antes habian sacado , no dejaban de dar 
armas y tentar el campo por las partes que podían mas. 
S. M. saliendo á ellos como el primer dia, los hacia re- 
tirar : esto hicieron todos los dias quel campo estuvo alo- 
jado en los lugares que he dicho; mas S. M. viendo que 
estos no querían sino ocupar el tiempo que se había de 
gastar en la principal empresa que era el sitio de la Go- 
leta, parecióle que era bien bajar á lo llano, y así se hi- 
zo el alojamiento entre las dos torres que he dicho de la 
sal y de la agua ; allí se alojó nuestro campo y se sacaron 



íes 

pozos para ella agua (1) porque no habia sino la que con 
las manos se sacaba , y mandó que se comenzasen las 
trinclieas y las cosas necesarias á la expugnación. 

Había cabe de la torre de la agua á doscientos pasos 
della, poco mas ó menos ^ á la banda de la Goleta, un 
canal que Barbaroja liabia comenzado desde la mar has- 
ta el estaño, tan ancho que pudiese una galera entrar 
por él, creyendo que con el agua del mar creceria la 
del estaño y que podría mas holgadamente meter por 
allí sus bajeles que por la Goleta. Tan seguro le parecia 
ya á él que estaba , que hacia edificios nuevos y de tanta 
espensa, que mas imitaban á los antiguos que á los mo- 
dernos; mas como no le sucediese ansí, dejó aquella 
obra imperfecta. A este canal se hizo un bestión á la 
banda del estaño , de manera que por una banda el ca- 
nal y de la otra el estaño le fortalecían: délas otras dos 
se hizo á mano el fuerte. Desde aquí se defendía el paso 
á los caballos enemigos que no pasasen desdel olivar que 
estaba á mili pasos de nuestro campo á la Goleta , que 
pasaban por el estaño que por allí era bajo, y por todas 
las partes que podían daban armas; mas como sus inten- 
ciones fuesen de la misma razón que las pasadas, S. M. 
mandaba estar el campo recogido porque se perdía mas 
en el tiempo que se gastaba en ir á ellos y poner el cam- 
po en orden, de lo que se ganaba en desbaratallos, y el 
enemigo aunque no mataba gente , parecia que ganaba 
mucho en el tiempo que nos hacia perder. A este bes- 
tión se puso en guardia una coronelía de italianos del 
marques del Final , el cual con su gente la habia hecho, 

(1) Debió decir : para el ag-ua. 



169 

y desde allí adelante los enemigos no pasaron por el es- 
taño; mas desdel olivar tiraban con piezas de campaña 
y algunas veces mataban gente ^ mas poca. Ya desde la 
Goleta con el artillería gruesa tiraban en nuestro campo 
muchas pelotas _, délas cuales murieron pocos, y era 
cosa milagrosa , porque acaecía dar en medio de un es- 
cuadrón y no herir ni matar hombre. 

Las trincheas se comenzaron mas adelante quinien- 
tos pasos, y se hicieron los bestiones para comenzar á 
llevar el artillería : fué puesta en guardia una coronelía 
de italianos del conde de Sarno. Otro dia de mañana 
salieron de la Goleta los turcos y vinieron al bestión del 
conde , el cual escaramuzó con ellos, y él fué muerto 
allí con algunos soldados y Gentiles hombres. Murieron 
algunos turcos; mas no fué tanto su daño como el que 
hicieron. Culj)aban algunos al conde porque habia saca- 
do su gente del bestión , y otros le desculpaban porque 
decían que la gente habia comenzado á salir sin licen- 
cia , y que la quiso retener. Otros creen que como él 
era valiente , pensó entrar á la revuelta con ellos en la 
Goleta ; mas este pensamiento era vano por ser el espa- 
cio de los bestiones á la Goleta largo. Aquel dia se pasó 
sin otra cosa mas de los otros dias _, que era parecer ca- 
ballos de alárabes y escaramuzar con nuestros arcabuce- 
ros, y siempre quedaban algunos dellos. 

Otro dia fueron puestos los españoles viejos en la 
guardia de los reparos donde habia estado el conde de 
Sarno, y al principio estuvo con parte dellos el Maestre 
de Campo : en este medio los enemigos salieron un dia 
mas temprano quel que habían salido contra los italia- 
nos y dieron en los reparos de los españoles, los cuales 
liabian trabajado toda la noche en las trincheas, y á la 

11 • 



170 

niuñana estaban dormidos de cansados, y por esto desa- 
percebidos. Recibieron algún daño los enemigos, mas 
mayor nuestros soldados; mas aprovechó para que des- 
de allí adelante estuviesen mas sobre su guardia, y quel 
trabajo de la noche no les hiciese dormir la mañana. 

Cada dia iban las trincheas adelante y los reparos , 
y lo mas hecho por los mismos soldados conforme á la 
antigua milicia romana , y siempre nos acercábamos á 
la Goleta con gran admiración de los enemigos, los cua- 
les decian que caminaba nuestro bestión como culebra 
dando vueltas. Ellos procuraban estorbar nuestra labor 
con tirar siempre infinitos cañonazos con que hacian 
harto daño no solo á los de los reparos , mas aun á los 
que de nuestro campo iban á ellos , y no solo de la Go- 
leta , mas del olivar tiraban siempre dos ó tres piezas de 
campaña en nuestros pabellones pasando junto á la tien- 
da del Emperador y haciendo algún daño ; por lo cual 
S. M. determinó de tomarles aquellas piezas y pelear con 
ellos, porque había aparencia de tomalles parte de la 
gente antes que huyesen. Y así se pusieron en orden dos 
mili alemanes , y dos mili italianos y cuatro mili espa- 
ñoles , y esos Señores Caballeros (que no habia otros ca- 
ballos armados) y los ginetes que trajo el marques de 
Mondejar, y así se caminó contra los enemigos, los cua- • 
les al principio cabel olivar se envolvieron con los gi- • 
neles , y el marques fué herido de una lanza y estuvo 
muy peligroso de la herida ; y así se detenian bien has- 
ta que nuestra gente darmas é infantería caminó , y ellos 
se fueron retirando hasta un llano donde pensaron apro- 
vecharse de la multitud de los caballos contra el poco 
número de los nuestros, y así hicieron una carga en 
nuestros ginetes que no eran doscientos, y serian dos 



171 

mili lanzas moros los que los seguían. S. M. viendo 
esto ^ diciendo SANTIAGO _, arremetió con la gente de 
caballo armada que con él venia , y los moros dieron la 
vuelta con ]a misma ligereza que venian; mas fué con 
pérdida dellos, y entrellos un su capitán llamado Cay- 
dezen , hombre muy estimado de todos _, y de su artille- 
ría. Era ya tarde ^ y el sol y la calor tan grande que 
la arena quemaba los pies_, y las armas parecia que ar- 
dian. Los moros se habian retirado muy dentro de los 
olivares _, y nuestra infantería cansada; y por esto S. M. 
mandó retirar en muy buena orden con las presas que 
se ganaron , y se volvió al campo. Los de la Goleta ha- 
bían enviado el ayuda que podían que era una barquita 
por el estaño _, la cual con una pieza que traia _, tiraba por 
franco á nuestro escuadrón de caballo y al de infantería 
que iba al estaño: hizo poco daño por quel fondo del 
estaño era poco y así no podía llegar cerca á tirar, y á 
esta causa no enviaron mas, y por estar ocupadas las 
otras con traelle agua de Túnez _, la cual les venia cada 
día en estas barquitas , porque en la Goleta no tenían otra 
ninguna sino la que en una cisterna pequeña echaban de 
la que en estas barquitas les venia. 

En este tiempo vino de Túnez un moro , el cual de- 
cía que era panadero del Barbaroja y ofrecióse de enlo- 
sígalle , lo cual el Emperador jamas quiso aceptar por- 
que no fuese traición el camino por do alcanzase la Vi- 
toria. ¡Gran ánimo, cierto, y digno de Emperador! 

Pasaron en este tiempo algunos renegados del Bar- 
baroja , entre los cuales fué un tesorero suyo , de los 
cuales no se supo otra cosa sino como el Barbaroja cada 
día reforzaba la guardia de la Goleta, como cosa que 
tanto á él le importaba ; mas no supieron enteramente 



172 

dar cuenta de la fortificación della mas de decir quel re- 
paro era muy ancho ^ y la gente que era seis mili turcos 
y dos mili moros ^ y gran cantidad de artillería gruesa^ 
lo cual se mostraba bien porque siempre echaban en 
nuestro campo gran número de bolas ^ y eslo fué sin 
cesar ningún dia ; y no contentos con mostrar la artille- 
ría gruesa desta manera ^ parentaban ( 1 ) mostrar su ar- 
cabucería haciendo salvas cada noche _, en que mostraban 
tener gran número de arcabuceros , y esto hacíanlo por 
la causa sobredicha y por fiesta de cuatrocientos turcos 
que Zaleraiz les trajo de Bona. 

En todos estos dias no se supo nueva del Rey de Tú- 
nez ^ el cual estaba con Xaquebudía amigo suyoj mas 
después que se comenzó apretar la cosa en la Goleta^ 
envió ciertos moros suyos al Emperador hacelle saber 
quél vernia á echarse á sus pies y á suplicalle que le re- 
mediase. El Emperador respondió con la sólita benig- 
nidad que á los que se le encomiendan responde , y el 
Rey vino otro dia con trecientos caballos alárabes, los 
que les envió luego á su xeque, y él quedó en el cam])0 
donde S. M. le mandó aposentar y servir conforme á su 
nombre y no á la presente fortuna en que se via. 

En estos dias Azanaga no volvió á tirar mas con sus 
piezas , mas ordenó de combatir á vista de nuestro cam- 
po una torre en que habia diez soldados arcabuceros de 
los que vinieron de Málaga , que servían desde allí de 
descubrir los olivares y con señas avisar al campo de lo 
que los enemigos hacían, los cuales por no ser descu- 
biertos acordaron de tomar aquellos soldados, y vinien- 
do con gran número de caballos y moros á pie comba- 

'': ' (1) Asi leemos esta palabra , pues cslá en abreviatura. 



173 

lieron la torre con tanta furia que en nmy breve espacio 
los tomaron _, aunque se defendian valentísimamente _, si 
S. M. no socorriera con la gente de caballo _, y dos mili 
alemanes y la infantería de Málaga ^ la cual salió por la 
montaña con tan buen ánimo ^ que veinte mili moros 
que la tenian_, no esperaron golpe de pica, que todos 
volvieron huyendo y muertos algunos dellos, entre los 
cuales es fama que murió un morabito que quiere decir 
moro Santo , que venia con ellos animándolos al modo 
suyo, echando papeles delante dellos. Cobrados nuestros 
soldados, que poco aprovechaban allí, vuelta la gente al 
campo se ocupó en lo de los bestiones , porque esta era 
la empresa verdadera y lo demás era perder el tiempo, 
y cumplía en esto darse mucha prisa porque los enemi- 
gos hacían lo mismo en fortilicarse cada dia mas , aun- 
que ya lo estaban tanto que Sinam Raíz que comunmente 
es llamado el Judío, el cual tenia el principal cargo en 
la Goleta , cuando algunas veces iba á Túnez , hallando 
al Barbaroja le decia : Señor , tu puedes descuidar en la 
Goleta , que ella está tal, que no puede ser tomada sino 
acaece algún desastre; mas la razón no lo quiere. Tan 
confiados estaban ya de su fortificación , que habían ce- 
sado de trabajar en ella ya, y esperaban cuando los nues- 
tros vernian á las manos; mas como fuese guiado por 
razón, aguardábase á hacello á tiempo convenible, y así 
se esperaba que nuestros reparos estuviesen en ser. Para 
la batería habíase ordenado de ir por vituallas otro dia, 
y esta fama hizo desmandar ciertos sacomanos , los cua- 
les el Señor Alarcon fué á recoger por ser muchos 
con cierta infantería; mas los moros fueron tantos que 
vinieron, quel retirar fuera muy diíiculloso , y por esto 
escogiendo un lugar fuerte avisó al Emperador de la ne-- 



174 

cesidad en que estaba, y S. M. mandó poner en orden 
algunos alemanes y españoles , y fué con esta gente j por- 
que no se contentaba de hallarse en todo como capitán, 
mas pelear como buen soldado s¡ fuese menester , y por 
esto no perdía ninguna ocasión donde pensaba podia ha- 
cello ; de modo que se puede decir por él aquello de Ho- 
mero : Iinperator bonus piilesque acérrimas (1): hasta 
caminando con estos y con algunos caballos llegó á do 
estaba Alarcon , y pasando delante del hizo retirar loa 
moros y turcos que eran grandísimo número, y recogió 
la gente de Alarcon y todos los sacomanos , de los cua- 
les se habían perdido algunos, y ninguno después quel 
socorro llegó. ,,, . . ,• 

Otro día se acordó quel Duque de Alba con la gen- 
te de caballo que S. M. le dio de su casa, y cierta infan- 
tería alemana y española, y Alarcon con los caballos 
ligeros, fuesen 4 hacer la escorta ^ porque aunque de 
la armada se proveía el campo, para los caballos fal- 
taban , y así muy de mañana un Domingo á tres de ju- 
lio fué el Duque á los lugares del cabo de Gartago, y los 
moros con mayor número quel día de antes pensando 
hacer mayor daño en nuestros sacomanos que nunca, y 
así comenzaron á escaramuzar, mas no tan cerca que 
viniesen á las manos con los nuestros , aunque por todas 
partes acometían; mas la vitualla se trajo en mucha 
abundancia á pesar dellos y de su artillería de campaña, 
de la cual se aprovechaban todo lo que podían. Ya nues- 
tra gente era junto al alojamiento, cuando los turcos de 
la Goleta, por ver nuestra gente fuera y parte de las ga- 



(1) Esto inferimos que quiso decir el autor de la relación en este 
pasaje latinOj que en el manuscrito es iuiuteligible. 



Í7Í 

leras que eran idas por fagina , ó pensando que podian 
dañar á nuestra infantería española que guardaba los re- 
paros ^ salieron con gran número; mas los españoles irri- 
tados de lo pasado no aguardaron que llegasen á los repa- 
ros , mas saltando dellos comenzaron á combatir de ma- 
nera que los metieron por los suyos ^ matando muchos^ 
y así llegaron hasta ponerse sobre su reparo con tanto 
ánimo ^ que mostraron bien cuanto mejores soldados te- 
nia el Emperador quel Turco. Hubo algunos que se me- 
tieron por sus mesmas defensas sobre sus cañones ; mas 
allí perdieron sus vidas , habiéndola aventurado como 
valiente hombre un alférez español llamado Juan de Avi- 
la^ honrado caballero^ y así honró su patria y nacion_, el 
cual puso su bandera sobrel reparo ', y volviendo con ella 
retirando los suyos ^ fué muerto de un mosquetazo y de 
cuchilladas , porque como los nuestros llegasen y fuesen 
sin escalas^ aunque subieron algunos, entre los cuales 
fueron algunos alemanes que acometieron con el esfuer- 
zo acostumbrado _, mas no habiendo escalas ni mas gente _, 
no se pudo expugnar , y así se retiraron hasta nuestros 
bestiones , que eran trecientos pasos _, donde desde la Go- 
leta les tiraban con cincuenta piezas gruesas que por 
aquella banda estaban ,_ sin gran número de mosquetes y 
escopetería innumerable^ y tantas flechas que parecía el 
campo ser un trigo muy hazado (\)j muy espeso^ y el 
artillería tan apriesa que parecía un trueno perpetuo ó 
continuo; y por esto los nuestros recibieron allí harto 
daño^ 'así de heridos como muertos^ porque no quedó 
capitán que no fuese muy herido. Mas desde aquel dia 
los nuestros tuvieron en tan poco á los enemigos, y los 

(1) Esto es, un campo muy lleno de haces de trigo. 



176 

enemigos en tanto á los nuestros , que cada día deman- 
daban los soldados que se diese la batalla sin batir _, y los 
turcos eran tan malos de traer á la guardia quel Judío 
fué á Túnez á comunicar esto con el Barbaroja , porque 
fué tanto el temor de los suyos , que cuando los nuestros 
llegaron al reparo _, salieron huyendo por la otra banda 
mucha gente de la que estaba en la Goleta , aunquel Ju- 
dío y Aydin Arrayz quel volgo llamaba Cacha Dia- 
blo (1)^ los detenían todo lo posible. 

Este día dieron á una galera con una pelota que pesa- 
ba noventa y cinco libras. S. M. aquel día por no perder 
punto de lo que un Príncipe humano y buen capitán ha 
de hacer _, mandó visitar los heridos y proveellos de todo 
lo necesario demás de lo que en el hospital ordenado se 
les podía dar. Nuestros reparos eran acabados, nuestra 
artillería comenzaba asentar j quedaba por efectuar una 
cosa que se había platicado , que era meter barcas en el 
estaño para tomar el canal por do venían las de Túnez 
con agua , porque pudiéndose hacer esto , podríase mas 
fácilmente expugnar aquella plaza , pues estaba sin agua. 
Tomaron desto cargo por mandado de S. M. el capitán 
Artietay un hijo de Martin de Rentería , y comenzaron 
á poner en orden treinta y seis barcas tan bien adreza- 
das que para mostrar la voluntad con que se hacia , no 
les faltaba nada. En este medio vino de España Martin 
de Rentería con su galeón y otra nao con victuallas : á 
este mandos. M. que fuese cabeza de aquella empresa, 
así por ser hombre experimentado en tales casos como 
por ser de la nación. Ya las barcas estaban á la boca del 

(1) Con este apodo le nombran comunmente nuestros historiado- 
riadoreSy y tamhica con el de Cachidiablo. En el manuscrito que co- 
piamos, unas veces se llama Cacha Diablo, y otras Catha Diabla 



" 177 

estaño por el canal que se lia diclio quel Barbaroja La- 
bia comenzado^ y no faltaba otra cosa sino tentar el fon- 
do dél_, jasí una noche el Martin de Rentería con una 
barca y los quél escogió (1)^ le navegó y en niuclias 
partes se encalló de manera que no pudo llegar al canal^ 
y así se volvió con mucho trabajo de los marineros que 
á fuerza de brazos desencallaban la barca , y esta em- 
presa se dejó sin haber efecto por no poder llegar las 
barcas al canal; y así se puso toda la fuerza en lo prin- 
cipal y se ordenó lo de la batería. Ya el reparo de los 
españoles (2) que tomaba desde la mar hasta el de los 
italianos , porque este comenzaba desde donde los espa- 
ñoles dejaban el suyo hasta el estañó; y aunquel reparo 
era todo uno , las labores estaban divididas desta mane- 
ra : los españoles viejos habían heclio el suyo á sus plata- 
formas para asentar veinte y dos cañones y cuatro cule- 
brinas, y los italianos que era la coronelía del marques 
del Final, el cual con ella había trabajado muy bien, 
hicieron el suyo á sus plataformas para asentar doce ca- 
ñones y dos culebrinas ; mas el marques no gozó de su 
trabajo, porque pocos días antes que se acabase todo es- 
to , fué herido de un escopetazo , del cual después murió 
en Trápana. A cien pasos adelante de los reparos habia 
uno pequeño do estaban asentados seis cañones dobles. 
Pues hechos los reparos y asentada la artillería , ordenó 
S. M. con el Príncipe (3) lo que tocaba á la batería de 
la mar, porque por dos partes fué batida la Goleta , y 

(1) Al parecer debió decir: y los hombres 6 marineros quél es- 
cogió. 

(2) Ya el reparo de los españoles. Aquí falta para el sentido de 
la oración estaba acabado ú otras palabras equivalentes. 

(3) Seria el Príncipe Doria. 

Tomo I. 12 



178 

ordenóse clesta manera: y porque mejor se entienda, 
diráse la orden que se tuvo por mar , y después la que 
se tuvo por tierra , y así se verá cuan bien se hizo por 
ambas á dos las partes. 

Pocos dias antes liabian venido de Sicilia algunas ga- 
leras^ de manera que ya habia en nuestra armada ochen- 
ta y tres galeras _, todas á sueldo de S. M. _, excepto las 
que arriba se nombraron. De todas el Príncipe escogió 
sesenta , porque dejó á la guardia al cabo de Cartago al- 
gunas, que aunque estaban tomados por S. M. ciertos 
castillos y torres que habia en el cabo , que guardaban 
que desde ellos no se dañase nuestra armada, todavía 
era necesario que se guardasen algunos pasos por donde 
solían venir caballos y poner en arma nuestro campo. 
Parte de las galeras envió arriba de la Goleta para que 
por la via de Rada no le entrase socorro; todas las otras 
desarboladas y hechas sus reparos de ropa estuvieron á 
punto, y con ellas el galeón del Príncipe , muy singular 
bajel y muy armado, y el galeón de Portogal, también 
muy excelente pieza , y el del Belliomo y la gran nao 
de la Religión, y junto con esto seis carabelas, de las 
cuales llegaron dos de las veinte y tres del Rey de Por- 
togal, tan bien armadas que á ningún bajel de la arma- 
da daban ventaja. Detúvose un dia la batería por ser el 
viento contrario y no servir para los navios sin remos ; 
mas otro dia miércoles que fueron catorce de julio en 
amanesciendo comenzó la batería de la tierra y luego la 
de la mar. Los cañoneros de los españoles batían la casa 
de la Goleta y un pedazo de muralla nueva que estaba 
delante, y parte del reparo: los italianos hasta el eslaño 
y hasta el lado que los turcos habían fortalecido con un 
pequeño foso y unos remos atados unos con otros muy 



179 

fuertes , y esta era la banda del estaño. La batería de 
tierra se hizo de modo que de la casa de la Goleta no 
pudieron mas tirar con las piezas que allí tenían ; y la 
muralla blanca porque estaba hacia la mar^ por toma- 
lia nuestra artillería por franco era mal defendida _, las 
galeras se allegaban y los artilleros dellas tiraban tan ga- 
llardamente que deshicieron todas las defensas de la mu- 
ralla nueva , y así se hallaron después por aquella banda 
muchas piezas rotas de los enemigos. 

Tenia Barbaroja en el canal de la Goleta todas las 
galeras que podían caber ^ y fuera del todas las otras fus- 
tas y galeras y galeotas que no cabían _, y estas estaban 
¡unto á la casa de la Goleta^ parte en tierra varadas, par- 
te en mar, y entrellas algunas con sus palamentos, de 
las cuales una habia dos ó tres días antes venido por íían- 
co (1) á nuestros reparos á tirar á nuestra gente, mas 
no hizo daño y volvióse porque desdellos la tiraron con 
una culebrina , y esto no lo tentaron mas porque se pro- 
veyó con poner allí dos culebrinas. Destas galeras que 
estaban fuera del canal tiraban á las nuestras cuando ve- 
nían á la batería , y hicieron harto daño porque mataron 
harta gente; mas la mas era chusma. En la capitana de 
Ñapóles en que venia D. García de Toledo hijo del Vi- 
sorey , que traía las doce de aquel reino , mataron el pa- 
trón de la galera que era un muy buen marinero y bien 
gentil hombre ; en una del Príncipe de Salermo mata- 
ron quince hombres , y aquella se virio luego desarma- 
da ; en una de Mesina mataron al Barón de la Escaleta : 
de todas las otras partes que podían tirar tiraban , aun- 
que de muchas no podían , ya por haber nuestras gale- 

(1) Fianco ^r Jlanco. 



180 

ras tirádoles las defensas , y así siempre se allegaban ga- 
llardamente aunque les tiraban los enemigos con muchas 
piezas j y lo mismo á nuestra batería de tierra ; mas no 
hicieron otro daño de matar un artillero con un mos- 
quete por la cabeza. A todo esto S. M. solicitaba las co- 
sas necesarias, y el marques del Vasto andaba dando á 
todos los artilleros priesa y poniendo la diligencia posi- 
ble y la que convenia hasta que la batería se acabó, que 
ya no se podia batir mas, así por ser tierra pleno lo que 
quedaba , como por estar de manera que nuestras piezas 
no podían batir mas bajo. Las galeras se habían allega- 
do nmcho , y aquella banda de la mar parecía desampa- 
rada , y nuestra artillería de tierra había batido todo lo 
que podia batir, y los seis cañones dobles que se dijo que 
estaban puestos adelante , habían hecho muy buen efec- 
to , de manera que por aquella banda estaba razonable 
la batería, tanto que no fuesen menester escalas porque 
no se había podido derribar tanto del reparo que era 
muy grueso, que no quedase mas alto de lo que se qui- 
siera ; y esto causaba no ser la de los italianos buena por 
ser toda en reparo de lino y tierra y cosas que no 
caían (1). 

■-< Viendo S. M. la batería en el ser que estaba , ordenó 
el campo poniendo arcabuceros en las trincheas de los 
alojamientos , y toda la gente que no había de combatir, 
en orden, porquel desino de Barbaroja era al tiempo 
que la Goleta se combatiese, acometer con todos los 
alárabes, los cuales ya se habían juntado todos desdel 
tiempo que S. M. bajó alojar al llano, desde los lugares 



(1) El final de este párrafo no es fácil de entender; pero así se ha- 
lla en el manuscrito Escurialeuse. 



181 

que tomú al desembarcar^ y con ellos y con toda la 
gente de pie acometer por las espaldas; mas á todo 
S. M. proveyó tan bien que á cualquier parte que vi- 
niera, hallara el campo proveido de defensa, y des- 
pués de lieclio esto , él se fué á do estaba un pequeño 
reparo mas allá de la batería liácia la Goleta , y allí con 
el marques del Vasto y el Príncipe de Oria determinó 
que se diese la batalla , la cual deseaban tanto los solda- 
dos cuanto después lo mostraron. S. M. se volvió á los 
reparos pasando á pie por do tiraban los turcos hartos 
mosquetazos, y fué á los soldados, á los cuales habló en 
breves palabras , diciéndoles que él no venia allí á ha- 
blalles para animallos , pues sabia que ellos lo estaban 
tanto cuanto era menester, mas para acordalles que hi- 
ciesen agora en su presencia lo que otras muchas veces 
en su ausencia habían hecho; que mirasen lo que tenían 
delante de sus ojos, porque lo que dejaban á sus espaldas 
él se lo aseguraría, y que fuesen en nombre de Dios. 
Fué con tanta alegría oído ques cosa maravillosa , y ellos 
quedaban diciendo ¿quien no ha de querer morir por 
este Emperador? Habían aquel día y el de antes los mas 
dellos confesadose y comulgado , y deslo les daba ejem- 
plo S. M. que en medio de tantas armas y ocupaciones 
no olvidaba lo de Dios cujía empresa era aquella. Pues 
dejando así S. M. á estos, fué á hablar á los alemanes 
que juntamente habían de ir , j)orque la orden de la ba- 
talla estaba de esta manera : eran cuatro mili españoles 
viejos los que estaban en guarda de los reparos , porque 
ya habían sanado algunos de los heridos del domingo, 
y habían venido algunos de Italia en las naos y galeras 
que cada día se juntaban á nuestra armada ; había otros 
tantos italianos del marques del Final del Espíndola; de 



182 

los dos hermanos de Sango liabia dos mili alemanes^ los 
cuales desde la mañana que los turcos dieron en los es- 
pañoles viejos, por mandado de S. M. estaban en aque- 
llos alojamientos de los reparos. Toda esta gente se ha- 
bia repartido así : los españoles según su usanza hicieron 
tres tercios para arremeter en esta orden , y ciertas com- 
pañías que llevaban las escalas ; los italianos á la parle 
del estaño se ordenaron encomendando á ciertas com- 
pañías las escalas , tantas por compañía , los dos mili ale- 
manes estaban en escuadrón para que en medio de los 
españoles y italianos arremetiesen y fuesen en medio pa- 
ra ayudar á la parte donde mas necesidad hobiese porque 
si los españoles y italianos por la parte que les cabia de 
entrar, fuesen rebutados, socorriesen los alemanes: 
¡tanto es el valor de aquella nación, que es fortaleza pa- 
ra la compañía que con ella va! S. M. prometió al que 
primero entrase , si fuese hombre de cargo, cuatrocien- 
tos ducados de renta , si no, trecientos; al segundo dos- 
cientos , al tercero ciento : sobre lo cual después preten- 
dían ser cada uno el primero un soldado llamado Fran- 
cisco de Toro, y otro llamado Juan de Bejar Herrera, 
y otro llamado Pedro de Avila de Isla capitán de una 
galeota; á estos mandó S. M. averiguar su razón de cada 
uno para cumplir con ellos. 

Dejado ya todo en orden , fué á poner la resta del cam- 
po en do habia de estar y así se puso , porque ya se sabia 
lo que Barbaroja desinaba desde que vio la determinación 
de sitiar la Goleta , y así aquel dia todos los moros que 
pudo , á pie y á caballo , envió á que llegasen á nuestras 
trincheas y procurasen reconocellas ; mas los arcabu- 
ceros que en ellas estaban , no los dejaban allegar tan 
cerca que pudiesen hacello. Más andaban al derredor 



183 

escaramuzando , y algunos dellos _, según se creia , re- 
negados, diciendo en italiano que dejasen de tomar la 
Goleta _, cuasi diciendo : toma mi consejo, no os pongáis 
en tomar la Goleta; mas poco les duró aquel bravear 
porque de ahí á pocas lioras aquella fué tomada. Aza- 
naga que traía aquella gente en viendo perdida la plaza, 
huyó con tanta priesa que dejó su campo y lo que en él 
tenia; sus alárabes se lo saquearon porque se viese cuan 
buen tratamiento harían á sus enemigos cuando á sus 
amigos se lo hacian tal : tan poca es la fe de aquellas 
gentes. 

Después de proveídas las trincheas de arcabuceros, 
y la otra infantería en orden, S. M. hizo de los Señores 
que allí estaban, y de su casa, un escuadrón, y este 
puso en un campo donde tenia comodidad de socorrer á 
la parte del campo donde mas enemigos cargasen, y en 
otro lugar puso los ginetes donde pudiesen aprovechar 
si fuese necesario. Todo estaba en tan buena orden pues- 
to, que se parecía en ello cuanta esperanza se podia y 
debía tener de la victoria. 

Pues estas cosas así ordenadas, S. M. mandó dar la 
señal de la batalla , y los soldados fueron con tanta vo- 
luntad que parecía que volaban. Los turcos se pusieron 
á la defensa y dispararon su arcabucería y flechas , y 
toda la artillería gruesa que estaba de aquella banda ; mas 
la presteza de los nuestros no les dio espacio que dispa- 
rasen otra vez, porque llegando á los reparos y subien- 
do pareció que todo había sido uno , y aunque los ene- 
migos porfiaron la defensa , no fué tanto que pudiesen 
resistir la fuerza de los nuestros , y así fueron derriba- 
dos de los bestiones , y huyendo se comenzaron á reha- 
cer en la plaza que había dentro ; mas los españoles que 



184 

entraron primero con los alemanes y italianos que en- 
traban , ya los apretaron de modo que ni sus galeras don- 
¿de podian defenderse^ ni el canal que les bastaba por 
foso, les aprovechó que no fuesen otra vez rotos; de ma- 
nera que hicieron dos partes, los unos huyeron por el 
estaño la via de Túnez , de los cuales muchos se ahoga- 
ron porque las vestes largas tomaban tanta agua que los 
ayudaban á anegar, especialmente los que caian en el 
canal por do las barcas iban : los que de allí se aparta- 
ban se podian salvar sino fueron los que por las heridas 
que llevaban, no tenian tanta fuerza; porque como la 
retirada era larga y siempre la agua hasta los pechos , y 
algunas partes mas , estos y los sanos pasaron muy gran 
trabajo; y así después se hallaban los cuerpos muertos 
por las riberas del estaño en gran número.' Era cosa de 
ver aquella gente con tanto miedo del peligro que habían 
pasado en la tierra , que no se les acordaba el que podian 
pasar en el agua. La otra banda de los enemigos fué la 
via de Rada el Casal que está á la banda de mediodía de 
la Goleta , los cuales fueron secutados ( 1) de los nuestros 
dos ó tres millas hasta que á los nuestros les faltó el alien- 
to para correr mas , y ellos se alargaron tanto que no pu- 
dieron ser mas seguidos. 
i'^ Acaeció aquel día una cosa grande , y fué que al mis- 
mo tiempo que los enemigos perdieron la plaza , y unos 
por el estaño y otros por la tierra fueron huyendo , un tur- 
co esclavo del Príncipe de Oria en la galera Condesa, que 
vio como los suyos habían perdido , fué tanta su rabia, 
pues es este el vocablo mas natural , que tomando una 
navaja que acaso la halló , se degolló él ante de todos y 

,.(1) Seguidos. 



185 

tan presto que de ninguno pudo ser socorrido. Olro gení- 
zaro en la Capitana estuvo tres dias sin comer ni beber: 
tanto estimaban estos bárbaros el perder ó ganar de su 
gente , que lo que les quedaba fuera de la libertad, tan 
liberalmente lo perdían, con lo que los suyos babian 
perdido. Murieron aquel dia dos mili de los enemigos, 
entre los cuales fueron doscientos genízaros , los soldados 
que ellos en mas tienen, y un turco muy principal 
llamado Oruso. Fueron tomadas ochenta y seis velas 
de remo, de las cuales las cuarenta eran galeras, y las 
otras fustas y galeotas. Fueron tomadas las capitanas de 
Bárbaro ja y del Judio, las cuales estaban tan doradas y tan 
adrezadas que se parecia bien por cuan perpetuas cosas las 
tenian sus dueños. Tomóse toda la provisión de velas y 
remos que para estas fustas y para mas era necesario, y 
cuatrocientas piezas de artillería de bronce entre gruesas 
y pequeñas , y tanta munición que la artillería parecia po- 
ca según la munición habia para ella. Tomóse tanta mu- 
nición de saetas que es cosa increible. Seria cosa fasti- 
diosa contar por menudo las cosag que allí se bailaron : 
allí se conocian las piezas que algunos capitanes de S. M. 
liabian perdido, y las que á los de los otros Príncipes y 
Señores habían tomado. Y porque no solo lo temporal se 
cobrase, se cobró una cruz que los turcos allí tenian, no 
se sabe si por improperio , ó si algún renegado la guar- 
daba , de los cuales por nuestros pecados habia mas de 
los que fuera razón, aunque algunos se pasaban y recon- 
ciliaban, y otros que eran tomados pagaban su bellaque- 
ría. Halláronse también los libros que se tomaron en la 
iglesia de Rodas de la orden de San Juan. Es cosa de 
notar lo que los alemanes hicieron á uno de los suyos 

12* 



186 

que por huir la sifia (í) de ser pasado por las picas, se 
pasó á los enemigos, el cual tomada la Goleta quiso huir 
por el estaño , y fué derribado en el paso y conocido de 
sus compañeros , los cuales le hicieron tantos pedazos, 
que ellos mismos no pudieran después conocelle. 

Hay en Túnez en el Alcazaba y Alcázar dos torres 
altas; en la una de ellas que mira sobre la ciudad estaba 
Barbaroja con sus Moathathos (2) mirando lo que desde 
allí podia ver con sus antojos (3) , y lo que no alcanzaba 
de vista , sabialo por relación de los que vian mas quél; 
y siempre preguntaba qué era lo que de allí juzgaban, 
hasta que supo que nuestras galeras estaban tan junto á 
la Goleta que parecia estar debajo della, y enarboladas; 
porque tomada la Goleta, luego nuestras galeras se enar- 
bolaron todas súbito : fué hermosa cosa porque casi pa- 
recia que ellas sintian la alegría de la victoria. Enton- 
ces se bajó como hombre que juzgaba no ser aquello 
buena señal; yendo á su aposento estuvo en él hasta la 
tarde que llegó un caballo alárabe y le dijo que la Go- 
leta era tomada , la cual nueva él recibió con tanta im- 
paciencia que dijo al moro que mentia y que era un per- 
uy porque la Goleta no bastaban cristianos á tomalla. 
Luego vino otro con la misma nueva , y él mandó echa- 
llos fuera y cerrar la puerta , y que ningún capitán en- 



(1) Siña ó mejor sfna es palabra antigua castellana que sipiifica 
seña, bandera ó estandarte. Quiz^í en el original diria : que por huir 
la sina y no ser pasado por las picas , se pasó á los enemigos ; y en- 
tonces se entendería bien que el delito del soldado alemán lúe deser- 
tar de sus banderas, por cuyo motivo se pasó á los contrarios. 

(2) Eraa seguu parece los ^efes j^rincipales de las tropas de Bar- 
baroja. . . • . 

(3) antojos |X)r anteojos. 



187 

trase allá. Así se estuvo aquel dia. Ya la gente que huia 
era llegada á la ciudad ^ la cual iba tal que pudiera ha- 
ber lástima della quien era causa que así fuese ¡ porque 
unos iban quemados^ otros heridos en las cabezas , otros 
en el cuerpo : los que habían ido por tierra , con la san- 
gre revuelto el sudor y el polvo, hacíales los aspectos 
miserables , y mucho mas á los que habían ido por el 
agua y que con ir mojados y cansados y heridos mucho^ 
parecían mas triste gente que los otros. Chifut Sinam 
que es llamado el Judío_, y Aydini Raes que es llamado 
Gatha Diablo , habían andado á caballo _, y procurando 
de detener la gente haciendo oíicio de buenos capitanes; 
mas como vieron que no les aprovechaba ^ procuraron 
salvar la vida con la de sus soldados : ya habían estos 
llegado á Túnez, mas no ido al castillo porque Barbaroja 
estaba intratable y no les pareció tiempo de velle contra 
su mandamiento ; mas fuéronse á sus casas á donde es- 
tuvieron hasta otro dia. 

Entretanto S. M. mandó llevar á enterrar los muer- 
tos que allí estaban de los nuestros, los cuales podían 
ser hasta veinte y cinco ó treinta _, los mas de artillería 
gruesa , porque su arcabucería hizo aquel dia triste 
prueba en no pasar coselete sino muy pocos. Los he- 
ridos de los nuestros serian hasta cuarenta , á los cuales 
S. M. de uno en uno anduvo haciéndoles levantar y lle- 
var á curar y y esforzándoles de manera que tomaban 
por consuelo de su muerte ser en servicio de Príncipe 
que tan bien se lo merecía , y así el Emperador por su 
humanidad, ánimo y esfuerzo era amado, y por su justi- 
cia temido , que son dos cosas que á un príncipe hacen 
invencible. Es cosa digna de memoria que diez mil hom- 
bres fueron los que acometieron y tomaron una plaza 



188 

que la defendían oclio mil turcos viejos en la guerra y 
mostrados á pelear y ganar , y que se via el uno al otro 
lo que liacia , y que guardaban una plaza donde liabia 
cuatrocientas piezas de artillería, y junto con ello una 
armada de ochenta velas y y que importaban tanto que 
no solo era la importancia una fuerza y una armada, 
mas un reino, y no solo un reino , mas toda África, y 
si mas se quiere decir , todo lo mas de la cristiandad , ó 
toda si verdad se quiere confesar, y con lodo esto se 
expugnó de la gente que he dicho ; que aunque buenos 
soldados viejos, y mas tratados á victorias, la causa des- 
to principal después de la voluntad de Dios , se tiene 
por cierto ser haber militado delwjo Príncipe tan cris- 
tianísimo y que tiene razón de holgar con tales soldados, 
y ellos mayor con tal capitán. 

Otro dia Barbaroja mandó adrezar en la mezquita 
que tiene en el Alcázar un lugar con tapetes para liablar 
á los capitanes que en la Goleta tenia , los cuales veni- 
dos, enderezó su palabra al Judío por ser él el princi- 
pal que en ella estaba , las cuales fueron injuriosas y lle- 
nas de furor y dignas de la ira de un bárbaro , y junto 
con las injurias le trajo á la memoria las cosas que habia 
liecho sin el ayuda suya , porque de todas las armadas de 
que en Argel se defendió fué sin ayuda suya , las galeras 
que tomó sin su ayuda , la ida á Constantinopla no sola- 
mente no le ayudó , mas que habia huido de su compa- 
ñía , después lo que á la vuelta hizo en Calabria , todo 
sin su ayuda; que agora que la tenia ofrecida y que te- 
nia á su cargo aquella fuerza tan en orden, que se ala- 
baba de tenerla inexpugnable, y que si los enemigos no 
entraban por el cielo, que por la tierra no podian , ¿qué 
cuenta le daba della? y él ¿que tal la daría al Señor de 



189 

su armada , y que estas dos cosas tenia encomendadas 
y á su cargo? Que viese si merecia que le cortasen la ca- 
beza , pues le habia perdido la plaza ,, sus bajeles y los 
del Señor j que asi él quedaba destruido sin lo uno , y 
el Señor sin lo otro. Toda su habla fué llena de congo- 
ja y de desesperación. El Judío respondió quejándose 
que en su vejez oyese del aquellas palabras, y junto con 
esto excusándose diciendo que la fuerza de los cañones 
le habia echado , y quél no podia pelear contra ellos^ 
y quél habia puesto la gente á la defensa _, mas que los 
nuestros le habian echado ; que todo lo quél pudo y de- 
bió hacer , hizo ; que los unos y los otros vieron como 
él en ello habia cumplido con su oficio , y esto si él lo 
viera lo creyera y no le dijera lo que le decia • y esto fué 
por traelle á la memoria como nunca el Barbaroja habia 
ido á la Goleta , y que un dia habia enviado á decir al 
Judío que cortase el puente del canal porquel dia que 
los nuestros llegaron á sus reparos , habian huido por 
allí algunos turcos ;, el Judío le habia respondido que vi- 
niese él y la corlase, de modo que estas palabras se pue- 
de creer que á este fin las dijo. 

Acabado esto Barbaroja le pareció que ya aquello no 
se podia remediar con palabras , que era bien con las 
obras poner remedio en lo que le quedaba , que era el 
reino todo , y mandó llamar todos los arrays principa- 
les, que quiere decir capitanes, y los principales del 
reino de Túnez, y á todos juntamente habló consolán- 
dolos de su propia pérdida , y dijo : que ya veian la ma- 
nera de como los negocios pasaban hasta allí, y que la 
Goleta era perdida con el armada; y que aunque era co- 
sa que á él le parecia que los cristianos se debian de con- 
tentar de haber hecho j sin tentar de nuevo la fortuna ^ 



190 

que á su parecer no era tan grande la pérdida que por 
eso hablan de perder el ánimo j esfuerzo; que la arma- 
da era cosa que se podia hacer j que perder madera no es 
mucho , pues cada dia nace j y que perder una plaza no 
era mucho á quien tantas le quedaban , que la gente que 
era lo mas, que no habia sido tanta , que no le quedaba 
mayor número cuatro veces; que la artillería con el di- 
nero se podia restaurar, y que aunque fuesen cosas que 
para cobrarse habia menester tiempo , que todo lo tenia 
en nada, pues le quedaba la gente que le quedaba , y sus 
capitanes, y aquella ciudad, y sus vecinos, hombres que 
tanta fe con él tenian , que pensaba que todos moririan 
por él con aquella voluntad quél moriria por ellos. To- 
dos alzaron las voces diciendo que aparejados estaban pa- 
ra declaralle por las obras lo quél en sus palabras mostra- 
ba confiar dellos; que luego hiciese escribir la gente y 
ponella en orden y se hiciese reseña ; que no les pesaba 
sino que creian los cristianos no tenian ánimo de venir 
á la batalla ; que cuando estuviese , él confiase en ellos 
que serian los que delante del muriesen. Esto respondie- 
ron los de Túnez porque los turcos no era menester que 
Barbaroja supiese su respuesta , pues sabia que habian de 
hacer lo quél quisiese. Luego se puso en orden el tomar 
la reseña , y así toda la ciudad y la tierra se juntó , y el 
alarde se hizo en el castillo entrando por la una puerta 
y saliendo por la otra todos los alárabes. Se juntaron ya 
todos los turcos que faltaban ; armas se les dio ; ya todo 
estaba lleno de esperanza y de alegría : ya nadie sentía 
la pérdida de la Goleta viendo las fuerzas que les que- 
daban para sostener lo principal , y no solo sostenello, 
mas deshacer nuestro campo según su confianza. 

En todo este tiempo no hubo moro de Túnez que 



Í9i 

viniese al Rej con aviso de nada que importase cosa, 
ni sus amigos quél pensaba tener allá _, no inovaron cosa 
en su servicio, antes toda la ciudad instigaba al Barba- 
roja para combatir, y los que peor trataban á los prisio- 
neros eran ellos porque no solo querian mal á su Rey, 
aunque con alguna razón, mas á los que le favorecian, 
de modo quel Rey ninguna cosa ayudó á la empresa , 
antes estorbó y mucho , y la ciudad que si se reduciera 
en tiempo pudiera merecer perdón, fué tan obstinada 
que pasó por la pena que su contumacia merecía. 

S. M. deseando la ida de Túnez, luego habló en ella, 
y la noche que siguió al dia de la expugnación de la Go- 
leta, se pensó hacer el camino sino lo estorbara la dificul- 
tad de las victuallas y otras cosas, y así dejó para hablar 
el medio que habria para hacerse; mas eran tantas las 
dificultades que habia que no parecía tener remedio, 
porque les parecia á los capitanes de S. M. que ir á Tú- 
nez sin caballos de artillería , que llevalla á brazos era 
dificultosísimo (1), que ir sin gastadores mayor dificul- 
tad, y que aunque esto no hubiese, ser el pais sin agua 
y la calor tan grande que no era de sol sino de fuego, 
que todas estas cosas se habian de mirar, especialmente 
donde iba su Persona , que importaba mas cualquier pe- 
queño inconveniente que le pudiese venir, que toda Áfri- 
ca que se pudiese ganar. Mirábanlo por cierto bien y 
como personas que era razón que estuviesen sobrel aviso 
de lo que importaba la persona del Patrón; mas S. M. 
no se satisfacía sin hacer lo que quedaba , y aunque era 
mucho lo hecho , parecíale que lo que estaba por hacer 

(1) Tal \ez: que ir á Túnez sin caballos de artillería y llcmlla 
« brazos era dijicullosísimo. 



192 

era lo principal , y que haber deshecho la armada del 
turco , que mucho era ; mas que también era bien des- 
hacer un Rey de Túnez tan poderoso como aquel queda- 
ba. Pues estando en esto habló con el Señor Infante 
D. Luis su cuñado (1) que en toda la jornada anduvo 
como muy gentil Príncipe , y hallóle del mismo parecer 
quél estaba^ y el Duque de Alba que lo mismo deseaba, 
habló á S. M. apretando el negocio, el cual dio una vuel- 
ta por todos esos Señores , los cuales vinieron á su voto, 
ya que habian cumplido con decir los inconvenientes 
que les parecia haber en la cosa como era razón que lo 
mirasen. Así que S. M. como hombre de quien solo sa- 
lía la determinación de ir á Túnez, mandó aparejar las 
cosas necesarias, y que se llevase la artillería á brazos 
por los forzados de las Galeras , y que cada uno llevase 
de comer para cinco dias. Fué este un mandamiento 
aceptado con grande alegría de todos , no solos los sol- 
dados , mas los mismos que llevaban el artillería que era 
seis cañones , que parescia que volaban con ellos , y los 
alemanes dos medias culebrinas, y otras dos los españo- 
les que vinieron de Málaga. 

Pues determinada desta manera la jornada, S. M, 
partió con el campo martes veinte de julio dejando en 
la Goleta todos los dolientes y cosas que no podían seguir 
el campo , y caminó la via de Túnez llevando á mano 
derecha olivares y á la izquierda el estaño. Es el cami- 
no para Túnez desde do el campo estaba , llano y de pais 

(1) Era el Infaute D. Luis, Duque de Bcja, hijo del Rey D. Ma- 
nuel oe Portugal, hermano de la Emperatriz muger de Carlos V., 
que por orden de *su hermano Juan 3? Príncipe reinante , había veni- 
do en ayuda de la eápcdicion de Tuuez con muchos buques y gente 
de armas. 



193 

arenoso ; es entrel estaño y los olivares _, como es diclio, 
tan ancho que del uno al otro puede haber mili pasos 
por do mas ancho es; por otras partes es mas angosto 
según los olivares lo alargan ó lo estrechan , y en parte 
lo hacen tanto que están en medio cuasi del camino , de 
modo ques menester pasar por entrellos . Es todo sin 
agua hasta cuatro millas de Túnez que hay unos pozos. 
Desdel campo á Túnez habia doce millas largas porque 
en el tiempo que se anduvieron que era de calor y gran- 
dísima , y tierra arenosa sin sombra ni agua , parecian 
mas largas álos que las andaban á pie y á caballo. S. M. 
ordenó que fuese adelante el secretario Alarcon con los 
caballos ligeros y algunos gastadores que habia para que 
adrezasen los pasos para nuestra artillería , que tanto mas 
necesidad tenia desto cuanto menos caballos habia para 
tiralla _, y luego fuese la infantería española á la banda de 
los olivares, y en el mismo paraje la italiana al del es- 
taño _, y poco mas atrás entre estas dos los alemanes y la 
artillería á su lado dellos junto á los italianos; y el escua- 
drón de la gente de caballo de la casa de S. M. fué hecho 
dos partes, y la una tomó S. M. para sí, la cual iba al 
lado de los alemanes , entrellos y la italiana ( 1 ) , porque 
por ser aquella la parte del estaño , el poco número de 
nuestros soldados no podia ser rodeado ni descubierto 
de los enemigos, y á esta causa S. M. sabiamente colo- 
có (2) allí aquellos pocos caballos, aunque muchos en 
la voluntad de serville. Allí iban aquellos señores y ca- 
balleros que de España y de otras partes de sus reinos 
habian venido á le servir. La otra meitad quedó á la re- 
taguarda, la cual era de nueve mili españoles, hechos 

(1) Es decir: la infantería italiana. 

(2) El manuscrito dice colloquó. 

Tomo I. 13 



194 

dos escuadrones^ el uno á la banda de los olivares 
que llevaba D. Felipe de Ger vellón, el otro á la banda 
del estaño Alvaro de Grado; en medio destos iban la 
meitad de los caballos de la casa de S. M. y sus arche- 
ros : la retaguarda llevaba en cargo el Duque de Alba. 
El bagaje que lo mas constaba de gente de pie y no de 
acémilas, iba por la oriDa del estaño, de manera que en 
ningún modo podia ser molestado de los enemigos. S. M. 
mandó quel Rey ( 1 ) fuese con sesenta alárabes que tenia 
junto al bagaje porque no podia aprovechar y pudiera 
recebir algún revés yendo en otra parte que por socor- 
relle se desordenara nuestra orden. 
P Todas estas cosas puestas en esta orden, S. M. co- 
menzó á caminar á las nueve horas antes de medio dia, 
al cual tiempo un caballero alárabe fué con la nueva á 
Barbaroja quel campo de los cristianos caminaba, y no 
para embarcarse como él habia publicado pocos dias 
habia, sino la vuelta de Túnez, y en la orden que iba. 
Barbaroja luego mandó á sus capitanes que pusiesen en 
orden su gente , y él mismo les ayudó á ello , y fué á ha- 
cer salir los moros de la tierra porquél queria ver si la 
victoria pasada habia sido por fortaleza de nuestros sol- 
dados ó por üaqueza de los suyos. Quiso tentar la for- 
tuna que le parecia á él que liabia faltado á sus capitanes, 
y pensaba con su presencia restituirse en todo lo que en 
su absencia se habia perdido. Y así con gran diligencia 
salió á poner en orden la gente, la cual vino con tanta 
voluntad , que antes que anduviese la nuestra cuatro mi- 
llas , la tenia él toda en orden y parada á la sombra de 
los olivares y refrescándola con muchas cargas de agua 

(1) El Rey de Túnez. 



195 

« 

que con camellos y otras bestias traían de Túnez , y dán- 
doles tanto descanso como si ya hobiera vencido ; lo cual 
todo era á nuestra gente al contrario , porquel camino 
arenoso , el sol grandísimo _, la sed muy mayor , el saber 
que no habia agua hasta el alojamiento que la acrecenta- 
ba _, causaba que cada una cosa destas se acrecentase la 
una con la otra. Tenia Barbaroja en campaña cient mili 
infantes ordenados á su modo , entre los cuales eran on- 
ce mili turcos frecheros ( 1 ) y escopeteros ; y no se ma- 
raville nadie tener tantos habiendo perdido los que per- 
dió en las cosas pasadas , y no habiendo traido mas de 
doce mili , porquél estaba ya tan seguro Señor de África^ 
que cada dia le venian á todas las partes della gente nue- 
va de Turquía ^ y en todas las partes quél tenia turcos^ 
los habia sacado y y no solo los de guerra , mas los que 
solia traer al remo. Sin estos tenia también mili caba- 
llos turcos y catorce mili alárabes , y estos no se tenian 
por gran número por el grandísimo que dellos se puede 
juntar. Habíanle quedado en Túnez diez piezas de cam- 
paña que son como sacres^ los cuales ellos llaman zar- 
bazanas que los traen cuatro caballos en unos carros de 
cuatro ruedas tan ligeros que al mismo correr de sus ca- 
ballos va su artillería. Con esto salió en campaña el Ca- 
pitán General del Turco , que con poco mas podia salir 
su mismo Señor _, y tuvo su gente fresca hasta que le pa- 
reció que la nuestra podia llegar á do él esperaba y co- 
mo esperaba , que era con la calor , sed y cansacio que 
llegó. Caminando S. M. dos millas, llegó á él el Rey de 
Túnez y díjole : Señor, los pies tenéis do nunca ejército 
cristiano llegó. Al cual S. M. dijo : adelante los porné- 

(1) Frecheros ^r flecheros. 



196 

nios placiendo á Dios. Habia andado (1) cinco millas sin 
que viésemos enemigo sino eran algunos alárabes y lui'^ 
eos que lejos corrian delante de nosotros , y así como el 
campo marchaba _, así se alejaban hasta que llegando dos 
millas de los pozos que están cuatro millas de Túnez, se 
comenzaron á veer las banderas turcas y sus caballos , y 
los de los alárabes , y la infantería delante , y esto toma- 
ba todo aquel campo, porquel Barbaroja con sus turcos, 
hechos una ala , tomaban desdel estaño hasta los olivares, 
y desde los olivares venia otra ala de los alárabes y cenia 
todo nuestro lado , y el de la retaguarda y las espaldas 
della hasta el estaño , de modo que como un medio cír- 
culo sus caballos rodeaban todo nuestro ejército sino el 
lado que llevábamos al estaño. 

Habia Barbaroja usado de consejo de buen capitán, 
porque considerando el calor inmenso y cansacio de 
la gente , via que la sed habia de ser igual , y por esto lle- 
gó antes que llegásemos á la agua , lo uno porque con 
verla tomada nosotros desmayásemos, lo otro por estar 
en un sitio tan fuerte que con menos gente se podia de- 
fender, porque hay allí unas tapias de huertas y unas 
torres á los pozos aparejadas harto para aquel efecto; y 
consideraba que si no nos rompía , á lo menos podia 
defendernos aquel sido de la agua , y que defendiéndolo 
nosotros nos rompíamos. Pues poniéndose con su gen- 
te una milla mas hacia nosotros de los pozos, comenzó 
á marchar en tanta orden contra nuestro ejército , que 
no parecía sino que todos venían atados unos con otros: 
tanta era la medida que en su manera de orden traía. 
S. M. discurrió por sus soldados y los habló brevemen- 

(1) Debía decir: Habíase andado ó kabiamos andado. 



197 

te conforme al tiempo , diciéndoles : Hermanos , lioy es 
el dia que yo lie deseado mucho liá para veros y para 
que me veáis. Yo espero que lo liaréis como soléis y ha- 
béis hecho otras veces _, y muy mejor _, pues lo otro era 
en mi servicio y esto es en el de Dios. Y poniéndose 
delante de su gente de caballo de su casa tanto cuanto 
cuatro cuerpos de caballo con sus Gentiles hombres de 
caballo y dos capitanes de guardia^ caminó con el ejér- 
cito la vuelta de los enemigos^ los cuales dispararon 
junta su artillería en nuestra gente _, la. cual como cami- 
naba no recibió mucho daño. La nuestra le respondió; 
mas ellos se daban tanta priesa que en muy breve tiem- 
po la descargaron en nosotros cinco veces _, y principal- 
mente en el escuadrón de los caballos _, porque debian de 
conjecturar que S. M. venia allí. Algunas piezas daban 
delante junto al escuadrón: otras ])asaban. Mataron un 
caballo de los que traian los pages de S. M. para él. Los 
españoles con quien iba el marques del Vasto , los ale- 
manes con quien iba Maximiliano ( 1 ) ^ los italianos con 
quien iba el Príncipe de Salerno , hecha su oración , fue- 
ron en su orden contra los enemigos _, los cuales dispa- 
raron su arcabucería y frechas tan lejos que los nues- 
tros conocieron en aquello que tenían mas temor que 
esfuerzo, y diéronse mas priesa de modo que nuestros 
arcabuceros españoles que cabe el olivar tenían mas cer- 
ca los enemigos, comenzaron el fato de armas y así dis- 
pararon ellos , de manera que su infantería comenzó á 
retirarse poco á poco , no de manera que sus caballos no 
caminasen siempre contra nosotros; mas llegando los 



(1) Serla Maximiliano Eberstenlo, quien según dice Gonzíjo de 
lUescas, trajo de Alemania ocho mil tudescos. 



198 

que venían al estaño contra nuestros arcabuceros italia- 
nos, fueron gallardemente rebotados. S. M. con la gen- 
te de su casa apretó por la parte do estaba yendo siem- 
pre en paraje de la infantería por no dar espacio vacío 
por do el enemigo entrase , y los alemanes que venían 
detrás un poco , con tanta voluntad embestían que venían 
al igual de todos y mas adelante. Los enemigos comen- 
zaron á retirarse viendo su infantería del todo deshecha, 
y nuestro ejército los siguió hasta milla y media mas allá 
de los pozos , de modo que fueron secutados dos millas 
y media : tanta era la voluntad del seguillos , que infan- 
tería armada y con sed y cansada siguió á caballos tanto 
trecho como el que digo, y lo que es de tener en mas, 
que alemanes , gente pesada y no mostrada á calor , se- 
guía tan ligeramente que parecía salir de su alojamiento. 
Los alárabes que por los olivares rodeaban nuestro cam- 
po , enviaron parte de su gente , hasta seis mil caballos, 
que acometiesen nuestra retaguarda , la cual llevaba el 
Duque de Alba ; mas él los traía tan en buena orden , 
que lo que ganaron en acometelle , fué perder de sus ca- 
ballos y volver huyendo por no perdellos todos. Así 
que si en un tiempo por todas partes nos acometieron, 
por todas los rompimos y por todas huyeron. Murieron 
de los nuestros diez ó doce y pocos mas heridos; dellos 
murieron quinientos ó seiscientos hombres : perdieron 
su artillería sino fué una pieza que por su ligereza se es- 
capó de nuestro cansacio. De sus caballos (1) 

pocos , porque los nuestros iban tan cansados como nues- 
tra infantería , y aunque no lo fueran , los suyos vuelan 
y los nuestros corren. Ya la sed en nuestra gente y la 

(1) Aquí hay uoas palabras Ijorradas que no se pueden leer. 



199 

calor no se podia sufrir , ni agora se puede encarecer, 
porque hubo muchos que cayeron de los caballos y mo- 
rieran si no fueran remediados. Nuestra infantería pa- 
saba ya tanto peligro de ser ahogada ^ que estaba en gran 
trabajo. 

S. M. viendo los enemigos huidos ^ el agua y el alo- 
jamiento, que era lo quél queria_, por nosotros, su ar- 
tillería ganada , muchos muertos , ellos rotos y irse la 
vuelta de Túnez, vio su gente cuanto mas peligro tenia 
por la sed del que parecía, y acordó de volver á los po- 
zos; y así mandó hacer el alojamiento y en todo enten- 
dió él con todo el trabajo de aquel dia. Y en el tiempo 
que se hacia el aposento , andaba por los soldados ha- 
ciéndoles guardar la orden hasta que estuviese hecho, 
y los que se le quejaban de sed que eran muchos , les 
mostraba como él tenia tanta que no podia escopir, y 
así era. Pues hecho el aposento, S. M. mandó reposar 
la gente, curar los heridos que como digo fueron pocos, 
y él con esotros caballeros que con él estaban , se fué á 
su tienda y se desarmó, y hizo colación bebiendo de 
una agua que unas fragatas por el estaño habían traído, 
las cuales venían con algún bizcocho para el campo, en- 
viadas por el Príncipe de Oria, y acostáronse (1) á do 
el fato darmas se hacia , aunque no llegaron á la ribera 
por ser el fondo poco. Había entre los pozos algunos 
buenos , y otros de tan pestífera agua que morieron 
dos ó tres soldados en bebiéndola , lo cual puso sos- 
pecha ser el agua atosigada; mas era tanta la sed que 
con creer esto nadie guardaba de beber; y aunque 
S. M. habia hecho proveer los soldados de barriles y 

(1) Esto es, se acercaron. 



200 

borrachas _, lodo se liabia gastado por ser la calor intole- 
rable y la sed que della se causaba, terrible. El Rey de 
Túnez con sus alárabes andaba mirando los muertos que 
especialmente en aquellos fuertes se pensaron defender, 
habia , y tan admirado cuanto alegre ; y nunca con todas 
estas victorias le acudió hombre de Túnez de quien se 
pudiese hacer cuenta : siempre los de aquella ciudad es- 
tuvieron en su propósito, si fué por el odio que al Rey 
ó por la fe que á Barbaroja tenian , no lo sé , ó porque 
andaban allegando méritos para que fuesen tratados co- 
mo merecian. 

Puestas las centinelas en el campo y la gente reposa- 
da y refrescada , S. M. mandó avisar que otro dia , antes 
de dia, estuviesen en orden para caminar la vuelta de 
Túnez , el cual luego que Barbaroja llegó á él, halló lle- 
no de turbación y de la gente que habia huido de la ba- 
talla ; y luego comenzó á poner en orden unos cañones 
que en el alcazaba tenia y hacer las cosas que eran nece- 
sarias para mostrar que queria defenderse , y aunque en 
este medio se dice que deliberaba de quemar los capti- 
vos , lo cual le estorbó el Judío , y créese porque otras 
veces ha estorbado semejantes crueldades ; mas aquella 
noche no se intentó nada por los enemigos contra nues- 
tro campo , y así toda la noche se pasó sin desasosiego de 
nuestra gente. La mañana venida S. M. liizo poner en 
orden el campo, que fué de la manera quel dia antes ha- 
bia venido, los arcabuceros á la banda de los olivares, y 
todo lo demás por la orden que primero habían venido; 
mas parecía allí mejor la orden por ser el espacio mas 
ancho enlrel estaño y las olivas. 

Barbaroja en este tiempo habia cabalgado, y el Judío 
y Gatha Diablo con él y otros capitanes, y andaba visi- 



- 20Í 

tando los lugares de la ciudad do le parecía que era me- 
nester defensa , y entendía en esto con toda diligencia ; 
mas nuestro campo marchaba ya muy adelante, y los 
alárabes que liabian sido rotos, habian vuelto, y por 
nuestra mano derecha atravesaban una montañeta y se 
iban , y un xeque dellos habia venido á rendir el burgo 
que á la parte donde íbamos , estaba , diciendo á S. M. 
que si era servido , que aquel burgo que á la parte don- 
de íbamos , estaba _, quél le rendiría y que ellos le servi- 
rían; el cual ofrecimiento por ser tan fuera de tiempo 
que no importaba , pues S. M. lo tenia cuasi en la mano, 
fué remitido él y el ofrecedor al Rey de Túnez , y S. M. 
caminó adelante no viniendo enemigo al encuentro sino 
unos pocos de caballos turcos que parecieron y se fueron 
luego, y los alárabes que á nuestra mano derecha iban 
huyendo. 

Pues llegando S. M. cerca de la tierra , se vio como 
de la torre mas alta de la alcazaba se campeaba una ban- 
dera, y luego llegaron los que dijeron como Barbaroja 
no esperaba en la ciudad á probar la fortuna que en la 
campaña habia experimentado , y se iba , y que los cap- 
tivos se habian soltado y cerrado las puertas del castillo, 
y que no las habian abierto al Barbaroja , el cual habia 
procurado entrar otra vez , no se sabe si para quemallos 
y matallos como primero habia designado, ó para morir 
antes que veer perder todo lo que allí dejaba. S. M. man- 
dó que dos mili arcabuceros españoles fuesen al castillo 
para que aquello estuviese seguro contra Barbaroja y 
contra la tierra porque los captivos no tenían sino pie- 
dras , y él se llegó á la ciudad , la cual nunca hizo mues- 
tra sino la que á ella no cumplía , porque no se vio moro 
sino los que con arma en mano andaban por la muralla. 

13* 



202 

Ya Barbaroja se habia alongado la via de Jiiserli (1) con 
los turcos que tenia á caballo y algunos á pie , los cuales, 
quinientos , de allí á doce millas fueron ahogados de sed, 
y entre ellos Ilaydin Arráez que llaman Gatha Diablo, 
el cual con ser hombre grueso y lleno de calor bebió 
una agua podrida y rebentó por beber, y los otros por 
no podello hacer. Ansí se fué aquel (2) no pudiéndole 
seguir sino los alárabes sus amigos y así le acompañaron 
liasta cerca de Biserti _, y él tomó la via de Bona á do te- 
nia catorce ó quince galeras, las cuales puede alguno 
preguntar porqué no se le quemaron; y quien vio el su- 
ceso de las cosas , puede muy bien veer que todo el tiem- 
po que estuvimos sobre la Goleta, era harto necesaria 
toda la gente que teniamos, porque toda ella trabajaba y 
peleaba y no liabia ningún hombre ocioso sino necesa- 
rio, y para enviar á Bona era menester que fuesen vein- 
te y ocho ó treinta galeras , y que estas llevasen gente de 
guerra, y tanta que bastase para tomar quince galeras 
defendidas por quinientos turcos y mili moros , y mas 
los de la ciudad de Bona de la cual se defendia el rio 
donde ellas estaban bien arriba metidas. Pues deshacer 
parte de nuestro campo en tiempo que en todas las del 
se reforzaban las guardias por las salidas de los turcos, 
no parecía cosa razonable, cuanto masque atenta ala 
principal empresa no se habia de divertir la gente á otra. 
Pues tomada la Goleta parecerá á alguno que hubo tiem- 
po : aquel fué el menos cómodo para ello , porque luego 
se habló en ir á Túnez , y esta jornada era tan principal 
y tan grande, que fuera gran locura repartir la gente 
<jue para ello era muy necesaria , en otra cosa que no 

01- 

Hoy Biserta. 
Barbaroja. 



203 

importaba con muclio tanto j y desLacernos de la gente 
en tiempo que la liabia mas menester mas de la que te^ 
niamos_, no fuera consejo sano : pues se vee (1) que estas 
dos razones (2) no hubo modo de enviar. Tomado Tú- 
nez _, fué mas imposible _, lo cual al que lo oyere parece- 
rá luego que no lleva razón ^ y oido verá como la lleva 
y grande _, porque sacar la gente del saco fué tan dificul- 
toso, que los dias que pasaron de dos que ahí S. M. se 
detuvo, fué por sacar el campo de la tierra, y no solo 
los soldados , mas los marineros que poco á poco al olor 
del saco habian venido^ era mayor dificultad sacallos 
que á la gente de guerra : todos se liabian venido , y el 
armada estaba tan sin quien la marease , que cuasi pare- 
cian algunas galeras estar en atarazanal y no surtas á do 
estaban , de manera que en todos estos tres tiempos no 
fué posible. Ya que S. M. volvió á la armada , el Prín- 
cipe habia enviado quince galeras , las cuales no pudie- 
ron llevar hombre dellas , y por esto no pudiendo hacer 
efecto se volvieron , y cuando la gente de mar fué reco- 
gida y quel Príncipe pudo ir con treinta , ya las del Bar- 
baroja eran idas con la gente que por tierra no pudo ir 
con él á Argel , y así la envió por mar yendo con ella 
Ghifut Sinan que es el judío , y el Príncipe se volvió con 
alguna artillería que tomó en Eona. Así se pudo veer 
como aquellas galeras no se hubieron , porque en una 
gran empresa las particulares cosas della no se pueden 
todas juntas acabar sino por sus medios conforme á la 
razón y tiempo que hay para hacerse , y aunque la vic- 
toria haya sido tan grande , que harta á quien bien la co- 
nociere , y conocida se vee cuan poco importa una cosa 



1^ Como si dijera: por consiguiente se ^>ee S^e, 
2) Tal vez: sazones. 



204 

poca y háse puesto esto para satisfacer á quien fuere tan 
curioso _, que de tan general y gran victoria quiera des- 
cender á hablar en esta particularidad. 

S. M. entró en la ciudad, la cual fué dada á los sol- 
dados , y ellos se aprovecharon della como suelen de lo 
que se les da á saco. Entrando S. M. en el castillo fué 
tanta la grita de los captivos que era cosa maravillosa, 
porque habia seis ó siete mili cristianos sin los de la ciu- 
dad que serian diez ó once mili , y entrellos muchas per- 
sonas de rescate, dellos en poder del Barbaroja, dellos 
en el de los moros de la tierra. Fué el saco grande de 
ropa y algunos dineros , especialmente en el castillo don- 
de dejó Barbaroja todos los que tenia , de los cuales gran 
parte y la mayor hubieron los captivos, los otros otras 
personas á quien S. M. hizo merced. Ropa en el castillo 
hubo mucha, y S. M. no consintió que á los captivos se 
les quitase nada de lo que habian habido ; pues Dios les 
habia dado libertad , no queria que perdiesen cosa de lo 
que con ella les habia dado. El Rey vino luego al casti- 
llo, y S. M. le dio sus mugeres, las cuales el Barbaroja 
tenia allí en un aposento á parte, la mayor parte dellas 
negras. Fué cosa de veer lo que con él hicieron de ale- 
grías á su modo. Mas fué de veer lo que S. M. con unos 
captivos franceses hizo , los cuales serian ciento , y en- 
trellos catorce criados del Delíin de Francia que se per- 
dieron con Portundo (1) Juntados estos S. M. les liabló 
y les dijo : que aunque el Rey de Francia estando con él 

(1) Era Rodrigo de Portundo que en 25 de octubre de 1529 fue 
vencido con su armada en las aguas de Ihiza j)or Haydin llamado Ca- 
chadiablo, uno de los famosos corsarios comi>añeros de Barliaroja. Por- 
tundo murió valerosamente en el combate, y jKjrdió sois galeras en las 
cuales iljan los cautivos franceses de que aquí se habla. V. Saudoval 
Ub. 18 k 11. 



205 

en paz ^ tenia sus vasallos en galera _, y que por esta ra- 
zón podía él ponellos á ellos en las suyas ^ que no que- 
ría^ sino que pues Dios les Labia dado libertad, quél se 
la daba y les ayudaría á pasar en sus tierras; mas que di- 
jesen á su Rey que cuando él le pedía los criados del Del- 
fín, que no pudo dárselos porque los tenia Barbaroja; 
que agora que los podia dar, que no solo ellos, mas to- 
dos los que habia hallado sus vasallos , se los enviaba ; 
que pues él le hacia esta buena obra _, quél la hiciese ú 
sus vasallos en dalles libertad , pues por esto y por los 
tratados se lo debía. Todos se lo prometieron de decíllo 
así, afirmando qne S. M. tenía razón de tratallos como 
decía; mas que tuviese piedad dellos que no tenían cul- 
pa. S. M. les confirmó en lo que primero les dijo, y 
ellos se echaron al suelo á besalle el píe, y levantáronse 
diciendo IMPERIO. Pareció á los que lo vieron cosa pa- 
ra poner por memoria , y así es razón que parezca á los 
que lo oyeren. Húbose alguna artillería en el castillo, 
pólvora cosa maravillosa , bizcocho infinito , otras mu- 
niciones tanto número cuanto era bastante á las empre- 
sas quel Barbaroja tenía pensadas. Otras muchas cosas 
se hubieron de joyas y cosas de valor grande así en la 
tierra como en el castillo , porque se hubo toda la ropa 
de aquellos capitanes y Barbaroja , de lo cual S. M. no 
quiso para sí sino la mas preciada que fué la honra de la 
victoria. Y así fué el día de Santiago á oír misa á San 
Francisco en el arrabal de los cristianos que allí había, 
y á dar gracias á Dios por la victoria y por la honra que 
allí ganó. Y vio Túnez lo que nunca vieron reinos de 
moros, y fué los caballeros de Santiago, orden institui- 
da contra ellos , con sus hábitos hacer la fiesta de aquel 
santo que tantos milagros ha mostrado en estos casos. 



20G 

Hubo gran número de prisioneros porque pasaron 
de veinte mili : los que se salvaron con Jiarbaroja fue- 
ron pocos, porque aunque huyeron muchos ^ la sed los 
mató, que toda aquella campaña de Túnez hasta el rio 
de Biserti no tiene agua ; y también los alárabes por ro- 
ballos mataron su parte, y nuestros soldados que aca- 
bando lo de la ciudad salieron á los castilletes de al der- 
redor, y trajeron muchos y mataron muchos , porque 
ninguna cosa se esconde á la codicia del que con ella 
busca. Súpose después que fueron los que faltaron de 
solo Túnez entre prisioneros y muertos cuarenta mili 
personas de toda suerte. 

Sacada la gente de la tierra , S. M. vino á alojar á 
Rada , y de allí junto á la torre del agua donde primero 
habia alojado. Allí proveyó en lo de la fortificación de 
la Goleta y puso á Don Bernaldino de Mendoza con 
mili hombres dentro. Y hizo el Rey de Túnez su capi- 
tulación con S. M. dándole veinte mili ducados de pa- 
rias y el derecho del coral ques grande , y volviendo to- 
dos los captivos que en todo el reino se hallaren cristia- 
nos de cualquier nación que fuesen , y otras cosas que 
escrevirán los que particularmente tienen cargo de ha- 
cello ; que esto no lo escribió quien lo escribió sino por 
una relación breve verdadera de las cosas que vio , y pa- 
ra que se sepa el modo que S. M. tiene en la guerra, 
pues se sabe el que tiene en la paz , y vea el mundo con 
cuanta honra hizo esta expedición y ganó aquel reino, y 
cuanto daño recibió el que lo tenia , pues perdió su pia- 
ra tan importante , su artillería , su armada, su gente, 
su tesoro, sus captivos, su reino que fué gran pérdida, 
y su reputación que fué muy mayor." 

En el códice en folio de Misceláneas , existente en la 



207 

Biblioteca del Escorial _, señalado i j-V-4 se liallan las no- 
ticias siguientes que pueden servir de suplemento á esta 
Relación. « Salió el Emperador de Barcelona para esta 
jornada con su armada postrero día de majo año 1535^ 
y fué de allí á Mallorca , y él se desembarcó y entró en la 
cibdad quedando toda su gente en la mar , y habiendo 
estado allí dias se tornó á embarcar , y de allí fué á Ger- 
deña donde también se desembarcó j y fué á Gallar ^ y 
de allí quedando la armada en la mar se tornó á embar- 
car y fué la via de Túnez año 1535^ y llegó en África en 
13 dias de junio y desembarcó al catorceno." 



que moño el Emperadur Carlos V. con Barharoja en el tiempo tras- 
currido desde la conquista de Túnez en 1555 hasta la desgracia- 
da expedición de Argel en 1541 ^ por medio del Príncipe Juan 
Andrea Doria y de D. Fernando Gonzaga Virey de Sicilia. 



Se han copiado estos documentos, escritos con caracteres del siglo xvi 
de un tomo en folio, encuadernado en pergamino, que se halla en- 
tre los manixscritos de la Academia de la Historia. 



CARTA DE CREENCIA DADA POR CARLOS V. AL PRINCIPE JUAN 
ANDREA DORIA Y A D. FERNANDO GONZAGA PARA QUE PUDIE- 
SEN TRATAR CON BARBAROJA EN NOMBRE DE S. M. 

Gante 3 de marzo de 1540. 

D. Garlos por la divina clemencia Emperador de los 
Romanos semper augusto. Rey de Alemana, de las 
Españas, de las dos Sicilias, de Jerusalen, de Ungría, 



208 

de Dalmacia, de Croacia ^ Scc. Por cuanto por parte de 
Cajredin(l)Basa^ llamado Barbarosa^ senos ha dicho 
y ofrescido tener voluntad de venir á nuestra confede- 
ración y estar so nuestra protección y amparo , con al- 
gunas condiciones que por su parte nos han sido pro- 
puestas; queriendo por lo que toca al bien común de la 
república cristiana en general _, y por el de nuestros rei- 
nos en particular , aceptando su voluntad y ofrescimien- 
to _, tomar con él un buen concierto ^ asiento y confede- 
ración ; confiando de la fe _, experiencia _, grande pruden- 
cia _, celo y aficcion singular del servicio de Dios nuestro 
Señor y nuestro , que conoscemos en los ilustres Andrea 
Doria, Príncipe de Melfi, Caballero de nuestra orden 
del Tusón de oro _, del nuestro Consejo y nuestro Capitán 
General en el mar mediterráneo , y D. Fernando de Gon- 
zaga _, Príncipe de Molfeta , nuestro Visorey y Capitán 
General en el reino de Sicilia , y teniendo por cierto que 
por su medio esto se podrá mejor tractar y asentar, que 
por el de otro ninguno ; por el tenor de la presente de 
nuestra cierta ciencia y ánimo deliberado, y por la me- 
jor via y forma que de derecho podemos y debemos, 
damos y otorgamos á los dichos Príncipes Andrea Doria 
y D. Hernando de Gonzaga, á ambos juntamente y á ca- 
da uno y cualquier dellos in solidum, nuestro poder y 
autoridad bastante para que en nuestro nombre puedan 
platicar , tractar , capitular , concertar , asentar 3'^ hacer 
con el dicho Cayredin Basa, ó con sus procuradores, ó 
personas que él para ello nombrare ó enviare , todos y 
cualesquier capítulos y asientos , condiciones y capitula- 



(1) Cayredin, Cayradin, Zayredrin, Haradln, Hariadeno. De to- 
dos estos modos nombran á Barbaroja nuestros liistoriadores. 



209 

clones _, que bien vistas les fueren _, así cerca de lo que 
toca al beneficio de la cristiandad y á nuestro servicio, 
como al particular del dicho Cayredin Basa_, y prome- 
ter , otorgar y dar en nuestro nombre sobre lo que así 
se platicare, tractare, concertare y capitulare, todas 
las escripturas y seguridades que serán necesarias para 
su cautela y seguridad , prometiendo que todo lo que 
así los dichos Príncipes, ambos juntamente ó cualquier 
dellos capitularen y asentaren en nuestro nombre , será 
por nuestra parte observado y cumplido entera é invio- 
lablemente sin falta ni excepción alguna, y generalmen- 
te para hacer , tractar y concluir en nuestro nombre to- 
do lo que cerca de lo susodicho y de lo dello dependien- 
te les pareciere y vieren ser conveniente, y lo que Nos 
haríamos ó hacer podríamos si presente personalmente 
nos hallásemos: que Nos por el tenor de la presente pro- 
metemos en fé y palabra de Emperador, Rey católico y 
Príncipe cristiano de guardar y cumplir enteramente 
todo lo que por los dichos Príncipes Andrea Doria y 
D. Hernando de Gonzaga ó por cada uno dellos fuere 
tratado, dicho, escripto, prometido, concluido y asen- 
tado en nuestro nombre con el dicho Cayredin Basa , ó 
con los que su poder, orden y comisión tuvieren, y que 
no iremos ni vernémos, ni permitiremos que se vaya ni 
venga contra ello ni parte dello en ningún tiempo ni por 
alguna manera. En testimonio de lo cual mandamos dar 
la presente firmada de nuestra mano y sellada con nues- 
tro sello secreto, fecha en Gante á 3 días del mes de mar- 
zo de mili y quinientos y cuarenta años. Yo el Rey.= 
Idiaquez. 



Tomo I. U 



2Í0 

CARTA DEL EMPERADOR CARLOS V. A D. FRANCISCO DE TO- 

VAR ALCAIDE Y CAPITÁN DE LA GOLETA PARA QUE HAGA EN 

TODO LO QUE LE MANDAREN EL PRÍnCIPE ANDREA DORIA Y 

D. FERNANDO GONZAGA. 

Gante 3 de marzo de 1540. 

D. Carlos por la divina clemencia Emperador de los 
Romanos^ semper augusto^ Rey de Alemana : Doña Jua- 
na su madre y el mismo D. Carlos por la gracia de Dios 
Reyes de Castilla &c. A vosD. Francisco de Tovar nues- 
tro Alcaide y Capitán de la fortaleza de la Goleta de Tú- 
nez: porque habiéndonos Barbarosa diversas veces envia- 
do'á ofrescer de dejar el servicio del Turco^ enemigo de 
nuestra santa fe católica^ y pasarse al nuestro _, Nos por 
consideración del bien público de la cristiandad y nues- 
tro , habernos dado poder á los ilustres Príncipe de Melíi 
Andrea Doria ^ nuestro Capitán General de la mar , y 
D. Hernando de Gonzaga^ Príncipe de Molfeta , nuestro 
Visorey^ Lugarteniente y Capitán General en el nuestro 
reino de Sicilia , para que ambos juntos , ó cualquier de- 
llos por sí , según la oportunidad del tiempo y de las co- 
sas y tracten con él y viniesen á conclusión de la pláti- 
ca , y capitulen con él en nuestro nombre ; y siendo una 
de las cosas que el dicho Barbarosa pide que se haga con 
él, que le consintamos que se haga Señor de Túnez y le 
entreguemos esa fuerza de la Goleta , Nos por la dicha 
consideración habemos dado comisión á los dichos Prín- 
cipes, quienes viniendo á la conclusión de la dicha plá- 
tica , le concedan y otorguen en nuestro nombre nuestro 
consentimiento para hacerle Señor de Túnez , capitulan- 
do , si ser pudiere , que la dicha fuerza de la Goleta que- 
de en nuestro poder y en nuestra mano como agora está. 



211 

y que cuando por esta causa se hubiese de romper la 
dicha plática , se capitule que se derrueque la dicha fuer- 
za de la Goleta y saliendo nuestra gente que está dentro^ 
con el artillería y municiones y otras cosas que hay en 
ella ; y porque nuestra voluntad determinada es y á nues- 
tro servicio conviene que lo que los dichos Príncipes, 
ambos juntos, ó cualquier dellos por sí, por virtud del 
dicho nuestro poder y en nuestro nombre capitularen, 
asentaren y otorgaren sobre lo tocante á la dicha fuerza 
4e la Goleta, se cumpla y haya efecto sin falta alguna ; 
por la presente os mandamos expresamente que cada y 
cuando que los dichos Príncipe Doria y D. Hernando de 
Gonzaga, ambos juntos, ó cualquier dellos por sí, os 
enviasen esta nuestra patente y con ella fuéredes reque- 
rido por su parte, hagáis desa fuerza de la Goleta , y de 
la gente , artillería , municiones y bastimentos que en ella 
hubiere, todo lo que ambos ó cualquier dellos por car- 
ta firmada de su mano y nombre os escribieren y orde- 
naren, sin que en ello haya falta alguna, obedesciéndo- 
lo y cumpliéndolo enteramente , bien así como si Nos en 
persona os lo mandásemos , sin nos mas consultar , ni 
requerir, ni esperar otra nuestra carta, ni mandamien- 
to, segunda ni tercera yusión, ni poner en ello dubda, 
dificultad, interpretación, ni dilación alguna , no obs- 
tante que no intervenga portero conoscido de nuestra 
cámara , ni las otras solemnidades que para ello se re- 
quieren : que Nos por la presente os alzamos y quitamos 
para este efecto cualquier pleito homenaje, fidelidad, ó 
seguridad que por la dicha fortaleza nos tengáis hecho, 
y debáis y seáis obligado, y os damos por libre y quito 
del á vos y á vuestros bienes, herederos y sucesores para 
siempre jamas , haciendo lo que los dichos Príncipes, 



212 

ambos juntos^ ó cualquier dellos os escribieren y orde- 
naren por carta firmada de su nombre según dicho es ; 
lo cual así mandamos á la gente y oficiales nuestros que 
están en esa fuerza ^ que obedezcan y cumplan por lo que 
les tocare^ sin que en ello por ninguna causa se ponga 
impedimento alguno, y que vos y ellos no hagáis lo con- 
trario so pena de caer en mal caso y de las otras penas 
en que caen é incurren los que detienen las fortalezas y 
no las entregan con mandamientos de sus Reyes y Seño- 
res naturales. Datum en Gante á 3 dias del mes de mar- 
zo de mili y quinientos y cuarenta años.=Yo el Rey.= 
Yo Alonso de Idiaquez, secretario de sus Cesáreas y Ca- 
tólicas Magestades , la hice escribir por su mandado. 

Otra carta del mismo tenor se despachó el mismo 
dia para Alvar Gómez Zagal , Alcaide y Capitán del cas- 
tillo y fuerza de Bona. 

CARTA DEL EMPERADOR CARLOS V. A BARBAR OJA_, AVISÁNDO- 
LE QUE había nombrado AL PRINCIPE JUAN ANDREA DORIA Y 
A DON FERNANDO GONZAGA PARA QUE TRATASEN CON EL EN 
SU REAL NOMBRE. 

Gante 3 de marzo de 1540. 

D. Carlos por la divina clemencia Emperador de los 
Romanos semper augusto &c. Honrado y preciado en- 
tre los turcos Cayredin Basa : de Juan Gallego, contador 
de nuestras armadas , habemos entendido lo que le man- 
dastes que de vuestra parte nos dijese , de que habemos 
rescibido gran placer y contentamiento, y de conoscer 
la voluntad que tenéis de complacernos, la cual agrade- 
cemos mucho , y así la tenemos para reconocerla en lo 
que se ofreciere j y porque el rescate de los captivos que 



213 

se ha platicado se concluya _, habernos acordado de tor- 
nar á enviar á Vos el dicho Juan Gallego y con él en- 
viarnos comisión á los ilustres Príncipe A ndrea Doria 
nuestro Capitán General y D. Hernando de Gonzaga 
nuestro Visorey de Sicilia para que sobre ello tomen 
asiento con vuestra honrada y preciada persona^ y de 
esta vez se acabe de concluir ; y lo que con ellos , ó con 
cualquier dellos asentáredes ó capituláredes , Nos damos 
nuestra palabra Imperial Real y os aseguramos como 
Emperador y Rey de lo guardar y cumplir sin falta al- 
guna , y así lo habernos dicho á boca á nuestro Visorey 
de Sicilia ; y las otras particularidades entenderéis del 
dicho Juan Gallego, al cual os rogamos deis entera fe 
y creencia á todo lo que de nuestra parte y de los dichos 
Príncipe y Visorey os dijere. Datum en Gante á 3 dias 
del mes de marzo de 1540. 

SALVO CONDUCTO DADO POR EL PRÍnCIPE JUAN ANDREA DO- 
RIA Y D. FERNANDO GONZAGA A LAS PERSONAS QUE CERCA 
. DE ELLOS ENVIARE BÁRBARO JA. 

Genova 10 de abril de 1540. 

Andrea Doria, Príncipe de Melfi^ Capitán Gene- 
ral de la mar por la Majestad Cesárea, y D. Fernando 
de Gonzaga Príncipe de Molfeta y duque de Ariano, 
Visorey y Capitán General por S. M. en el reino de Si- 
cilia : A todos los que la presente vieren, que Dios hon- 
re y guarde de mal , hacemos saber , que Nos enviamos 
á Juan Gallego contador de las armadas de S. M. á la 
armada turquesca para que procure de rescatar y sacar 
de cativerio los españoles y otros cristianos que el año 
próximo pasado quedaron vivos y presos en ella al tiem- 



214 

po que se perdió la ciudad de Gastilnovo (í); y porque 
podría ser que deste viaje no se concluyese el dicho res- 
cate y que fuese necesario que el Serenísimo Cayradin 
Basa _, Rey de Argel, dicho Barbaroja, tuviese por bien de 
enviar á nosotros algún criado ó persona suya para po- 
der platicar y concluir sobre ello lo que convenga ; Nos 
por la presente , como tales Capitanes Generales del Em- 
perador y Rey nuestro Señor , y en nuestro propio nom- 
bre, damos licencia y salvo conducto con toda firmeza 
y seguridad á todas y cualesquier personas de cualquier 
estado, grado, ó condición, ó ley que sean, así cris- 
tianos como turcos ó moros que el dicho Serenísi- 
mo Cayradin Basa enviare de su parte á nosotros, 
para que libre y francamente puedan venir á don- 
de quiera que el armada de la Majestad Cesárea estu- 



(1) Antes de la toma de Castelnovo se entablaron negociaciones 
enlie el gobierno de Carlos V. y Barbaroja, que no tuvieron bueu 
éxito. He aquí el contenido de ellas según se hallan en una nota de 
letra del siglo xvi, puesta al márjen de un manuscrito que trata de 
los sucesas de aquel tiempo y existe en la Biblioteca del Excmo. señor 
Duque de Osuna. <■ Año de 1539 teniendo Barbaroja sitiado á Gastil- 
novo, movió estos tratos. Pedia que le diese el Emperador á Argel, 
Tripol, Biigía, Túnez, Bona y la Goleta. Prometía ser amigo de ami- 
gos y enemigo de enemigos; que serviria con 55 ó 60 galeras; que 
enviarla su hijo á Elspaña; que desjirmaria todas las galeras, y baria 
los arráeces tílcaides ; que ayudarla contra el Turco con todas sus fuer- 
zas, y lo mismo contra el Rey de Francia si moviese guerra: libre 
contratación entre los vasallos como si todos fuesen de una ley. Que 
dejarla coralar (pescar coral) libremente en las islas de Tabarca y 
Macalharez; que ayudarla con todas sus fuerzas contra venecianos si 
moviesen guerra. Rstas condiciones se admitieron por entonces en cuan- 
to á lo que ofrecia, añidiendo que alz;ise el cerco, entr^ase ó quema- 
se la armada del turco. Y en cuanto ú lo que pedia , se le daba li- 
bertad de conquistar á Túnez por haber desobligado aquel Rey del 
cumplimiento de lo capittdado con el; que se le dejaba libremente á 
Argel: no se le concedía á Oran ni Bugía por ser del patrimonio 
Real, lo mismo la Goleta, y Tripol por ser este de la religión de San 
Juan.* 



215 

viere j ó al reino de Sicilia, ó cualquiera otra parte 
que Nos ó cualquiera de Nos estuviéremos , y para que 
venidos puedan estar los dias y tiempo que por bien tu- 
vieren, y volverse cuando quisieren á la dicha su arma- 
da turquesca, ó á donde por bien tuvieren con todos sus 
criados, y servidores, y ropa, y hacienda y navio o navios 
que trujeren sin que en ello ni en parte dello en la ve- 
nida , ni estada , ni vuelta les sea puesto embargo ni im- 
pedimento alguno. Por ende por las presentes ordena- 
mos y mandamos á todos los subditos y vasallos del Em- 
perador y Rey nuestro Señor , do quier que se hallaren, 
y rogamos, y encargamos y pedimos por merced á los 
subditos y vasallos de la Ilustrísima Señoría de Venecia, 
ó de cualquier otra Señoría, ó República, ó reino par- 
ticular de cristianos , amigos ó confederados de la Ma- 
jestad Cesárea , donde llegaren ó aportaren , ó con quien 
se encontraren las personas ó navios que para el dicho 
efecto vinieren dirijidos á Nos por fortuna de mar ó por 
su elección, que no les digan ni hagan ofensión ni de- 
tención alguna directa ni indirecta , sino que libre y des- 
embargadamente les dejen y consientan hacer su viaje, 
ansí en la venida como en la vuelta , y si menester lo hu- 
bieren se les den y hagan dar por sus dineros los man- 
tenimientos y otras cosas de que tuvieren necesidad en 
precios justos y honestos , como Nos haríamos y hare- 
mos lo que á cada uno dellos tocase en general y parti- 
cular , pues las tales personas que enviará el dicho Sere- 
nísimo Rey Gayradin Basa han de venir y vernán ase-~ 
gurados y guiados por Nos y debajo de nuestra fe y pa- 
labra en virtud deste salvo conducto. Para firmeza y cer- 
tidumbre de lo cual damos la presente firmada de nues- 
tros nombres y sellada con nuestros sellos , fecha en la 



216 

ciudad de Genova á diez dias del mes de abril, año del 
nascimiento de nuestro Salvador Jesucristo de mili y 
quinientos y cuarenta años. == Andrea Doria. =Fernan- 
do Gonzaga. 

INSTRUCCIÓN DADA POR EL PRINCIPE JUAN ANDREA DORIA Y 

D. FERNANDO GONZAGA A JUAN GALLEGO ^ CONTADOR DE 

LAS ARMADAS DE S. M. , SORRE LO QUE HABÍA DE TRATAR 

CON BARBAROJA. 

Genova 10 de abril de 1540. 

Lo que vos Juan Gallego , Contador de las armadas 
del Emperador é Rey nuestro Señor , habéis de hacer y 
procurar en este viage en que vais de parte de S. M. y 
nuestra en su nombre á contratar y asentar lo que se ha 
platicado y resuello sobre lo tocante á la confederación y 
reducimiento al servicio de S. M. de la persona y arma- 
da del Serenísimo Gayradin Basa , dicho Barbarosa , es 
lo siguiente : en siendo en Mesina se os dará una galera^ 
la que pareciere mas al propósito, en que vais hasta Cor- 
fú _, y llegado allí procuraréis de saber si el dicho Barba- 
roja con el armada turquesca será salido del estrecho de 
Consta ntinopla para venir la vuelta de poniente , y si hu- 
biere salido trabajaréis por las vias posibles y que mas 
seguras os parecieren de darle aviso de vuestra ida , y de 
como estaréis en Corfú esperando su respuesta , si ya no 
Imbiésedes liabido letras del capitán Vergara que fue á 
Exio , ó del capitán Mardones que fue á Corfú para in- 
formarse de los progresos del dicho Barba roja y del ar- 
mada turquesca , y sabiendo que sea llegado al golfo de 
Lepante ó á la Prevesa y que es pasado de Candía á esta 
parte hacia la Morea , daréis el dicho aviso de vuestra He- 



217 

gada en Corfú y le pediréis que envíe una persona ó mas 
de confianza con quien podáis platicar y concluir lo que 
se hubiere de asentar y capitular _, y en caso que el dicho 
Barbaroja no tenga por bien de enviar tal persona para 
este efecto^ y quisiere que vos vais á donde él estuviere, 
enviándoos su salvo conducto en forma para vuestra se- 
guridad _, debéis de ir á él dejando en Corfú la galera que 
llevaréis desde Mesina con orden que allí espere vuestra 
vuelta dentro en el puerto de Corfú ^ ó á la redonda de 
la isla^ como mejor viéredes que se debe hacer con salr 
vamento de la galera según el tiempo y subceso de las co- 
sas , y vos podréis ir en tal caso en una fragata á donde 
Barbaroja estuviere con nombre de que vais á procurar 
el rescate de los cristianos que quedaron vivos de la pre- 
sa de Gastelnovo y el trueque de los Arráez turcos que 
le Uevastes el año pasado , porque no se pueda tener sen- 
timiento de otra cosa _, como vos lo sabréis guiar y os par 
reciere cuando allá estuviéredes. Llegado á donde Barr 
baroja estuviere y habiéndole dado las cartas en vuestra 
creencia que le lleváis de S. M. y nuestras ^ y viniendo á 
particularizar lo que se ha de hacer _, le diréis como S. M. 
es servido y tiene por bien que el dicho Barbaroja venga 
á su amistad , confederación y alianza _, y holgará de tOr 
do su bien , honra y acrecentamiento como de buen ami- 
go^ y se contenta de darle la confirmación de Argel y 
de la ciudad é reino de Túnez con la ciudad de Bona , la 
cual se le entregará luego , sacando de allí la gente , ar- 
tillería é otras cosas de S. M. que allí hay ; y que toman- 
do él lo demás del reino y apoderándose una vez en ello, 
que S. M. le favorecerá siempre é se lo ayudará á defen- 
der y conservar á él y á sus herederos con sus fuerzas, é 
vasallos y galeras contra cualesquier Príncipes ó perso- 

14* 



218 

uas que le den molestia, ó le hicieren guerra por mar ó 
por tierra perpetuamente , y que en esto jamas liabrá 
falta. 

« En lo tocante á la Goleta de Túnez habéis de procu- 
rar con todas las razones posibles que Ikrbaroja se con- 
tente en dejar aquella fuerza en mano y poder de S. M. 
cómo agora lo está , aunque se le haya de soltar y fran- 
quear el tributo de los doce mili ducados por año , que 
ha pagado y paga el Rey de Túnez ; pero si por causa 
desto viéredes que Barbaroja quisiere romper la plática 
y que no se pueda hacer otra cosa , diréis que S. M. ter- 
na por bien y nosotros en su nombre concederemos 
que la dicha fuerza de la Goleta se derribe y deslía ga 
por el pie , con tanto que el alcaide y gente que allí es- 
tá pueda salir libremente y pasarse á los reinos de S. M. 
con toda el artillería _, armas y municiones , y ropas é 
bastimentos que allí hubieren , y con condición que liar- 
baroja prometa que en ningún tiempo él ni sus subceso- 
res en el reino de Túnez no tornarán á hacer ni fundar 
allí otra fortaleza , sino que perpetuamente quedará alla- 
nada y deshecha , y que en reconoscimiento del benefi- 
cio que desto y de lo demás recibirá de S. M. , se con- 
tente de prometer y dar en cada un año él y sus subceso- 
res en el reino de Túnez á S. M. y á los Reyes de Espa- 
ña sus subcesores algún tributo , aunque no sea de dine- 
ros ni cosas de precio , sino de algunos caballos y halcón 
por la superioridad solamente , porque de otra manera 
S. M. no quiere conceder que se deje la Goleta. Habéis 
de decir y dar á entender á Barbaroja como la ciudad 
y fortaleza de Tripol no es ni está en manos de S. M. 
por la haber dado mucho tiempo há á la religión de 
Sant Juan de Rodas ^ y exortadle que se contente sin 



219 

ella ; pero no pudiéndose hacer otra cosa , y porque 
la plática no se rompa , se la prometeréis de nuestra 
parte, certificándole que procuraremos por complacer- 
le que el gran Maestre y la dicha religión nos la conce- 
dan; pero que ha de ser con condición que la fortaleza 
se derribe por el pie y que en ningún tiempo Barbaroja 
ni sus subcesores en el reino de Túnez puedan tornarla 
á reedificar ni hacer allí otra fortaleza. 

En lo de Bujía no hay que decir, porque resoluta- 
mente S. M. está determinado de no la dar ni conce- 
der á nadie por estar unida é incorporada con los rei- 
nos de España ; y si Barbaroja dijere que el capitán 
Alonso de Alarcon le prometió agora dos años de nues- 
tra parte con Andrónico que procuraríamos con S. M. 
que se la concediese , fué por razón que no hablase ni 
pidiese el reino de Túnez , y porque entonces se apar- 
tase luego con sus galeras y las de sus amigos y cria, 
dos del armada del Turco ; y pues no se siguió aquel 
efecto y agora S. M. le concede el reino de Túnez por 
los deméritos de la persona del Rey y por no haber cum- 
plido lo que era obligado , no conviene hablar en lo que 
toca á Bujía , pues S. M. está resuelto y determinado 
de no la dar á nadie. 

Todo lo suso contenido podréis ofrecer al dicho 
Cayradin Basa de parte de S. M. , y prometerle de la 
nuestra que inviolablemente será cumplido y observa- 
do á buena fe , y con toda lealtad y buena amistad y en 
conformidad de todos, con tanto que él deje luego el 
servicio del Turco , y se pase y reduzga al servicio y 
alianza de S. M. con las cincuenta y cinco ó sesenta 
galeras que antes de agora ha ofrecido, y según lo pro- 
metido á vos el dicho Juan Gallego el año pasado , y 



220 

con que prometa de ser siempre él y su liijo y sus sub- 
cesores en el reino de Túnez é Argel con todo su poder 
y fuerzas de mar y tierra amigo de los amigos y enemi- 
go de los enemigos de S. M- , así cristianos como tur- 
cos ó moros , ó de cualquier ley _, estado ó condición 
que sean ó puedan ser^ aunque sean Reyes ó grandes 
Príncipes y señores , ó repúblicas ó comunidades _, ó 
particulares, sin que ninguno pueda ser exceptado ni se 
deje de comprender en especialidad debajo destas pa- 
labras generales , y que haciendo los tales ó cualquier 
dellos guerra á S. M. ó á los Reyes de España sus sub- 
cesores , ó teniéndola con ellos en cualquier manera ó 
por cualquier parte , causa ó razón que sea, que el di- 
cho Barbaroja y sus herederos y subcesores sean siem- 
pre tenidos y obligados de ayudar á S. M. y á los suyos 
con todas sus fuerzas , gentes y galeras y con cuales- 
quier navios de remos que tuvieren durante las tales 
guerras, y que siendo para ello llamados y requeridos 
por parte de S. M. ó de sus subcesores, sin esperar se- 
gundo llamamiento , vernán ó enviarán luego sus ar- 
madas á la parte ó partes que S. M. tuviese por bien 
para que hagan ó ayuden á hacer cualesquier efetos que 
convengan á S. M. según se les pidiere ó ordenare, y 
con condición expresa que el dicho Barbaroja nos dará 
y encargará luego personalmente á su hijo mayor para 
que lo podamos enviar á España ó á donde S. INI, estu- 
viere para que haya de estar y esté con S. M. y en su 
corte por tres años con el honor y buen tratamiento que 
conviene á tal persona, lo cual se ha de hacer para se- 
guridad que el dicho Barbaroja cumplirá por su parte 
la capitulación que sobre esto se hubiere de hacer con 
él ^ y en ella habéis de señalar seis ó ocho meses de tieni- 



221 

po solamente para que la haya de cumplir^ declarando 
que si mas tiempo de los dichos tres años estuviere el 
hijo del dicho Barbaroja en la corte de S. M. _, sea con 
satisfacción y voluntad suya y no de otra manera , por- 
que cumplidos los dichos tres años ha de quedar libre 
y en su potestad para poderse ir á Túnez ó á donde quie- 
ra ó como quiera quél por bien tuviere , ó según quel 
dicho su poder ( 1 ) se lo tuviere y ordenare , jurando y 
confirmando de nuevo la capitulación que sobre estos 
conciertos se hubiere hecho. 

ítem que siendo S. M. servido que el dicho Barba- 
roja desarme todas sus galeras ó alguna parte dellas_, que 
cada y cuando que se le pidiere ó ordenare lo cumplirá 
efectualmente , haciendo alcaides en las fortalezas y lu- 
gares de tierra del reino de Túnez y Berbería á los ca- 
pitanes y hombres principales que tienen cargo agora 
de sus galeras porque se puedan entretener honrada- 
mente. 

ítem que limpiará y terna siempre limpia la mar de 
cosarios, piratas, turcos y moros , de tal manera que 
no anden ni naveguen por ella sino los navios de mer- 
caderes con toda seguridad y sin ofensa ni daño gene- 
ral ni particular de ninguno. 

Así mismo se ha de capitular y hacer el dicho asien- 
to con condición que todos los vasallos y subditos de 
S. M. y sus confederados, y especialmente ginoveses 
por ser tan servidores de S. M. y sus aliados puedan ir 
en Berbería libremente á contratar, y los turcos y mo- 
ros vasallos é aliados del dicho Barbaroja puedan ir asi- 
mismo á contratar con toda seguridad á los reinos y tier- 

(1) Tal vez: su padre. 



222 

ras de S. M. sin ninguna diferencia ^ sino como si los 
unos y los otros fuesen todos de una misma ley é na- 
ción , y que los unos y los otros vayan y se entienda que 
van seguros y asegurados por durante el tiempo que tar- 
daren en los viajes que hicieren con todas sus mercadu- 
rías y ropas é navios que llevaren ó quisieren llevar pa- 
ra su navegación, así de remos como caifos, y que los 
tales cristianos no hayan de pagar ni ser obligados á la 
paga y contribución de nuevos derechos ni impusicior 
nes, si algunos se pusieren, sino solamente que paguen 
los derechos ordinarios , que en tiempo de los Reyes pa- 
sados de Túnez é Argel y de las otras partes de Berbe- 
ría se solían y suelen al presente pagar por ley é costum- 
bre usada y guardada , y que esto mismo se haga , guar- 
de y observe recíprocamente en los reinos y tierras de 
S. M. y de sus confederados con los turcos y moros que 
á ellos fueren á contratar siendo vasallos ó aliados del 
dicho Barbaroja, y con sus mercaderías y navios, porr 
que no se ha de permitir ni consentir que paguen ni se 
les pida derecho ni impusicion nueva ni vieja , salvo so- 
lamente los proprios derechos que los cristianos y vasa- 
llos de S. M. suelen y deben pagar de ordinario confor- 
me al uso y costumbre de las tales tierras y reinos, é 
no de otra manera. 

Otrosí que el diclio Barbaroja prometa por sí y sus 
herederos y subcesores que libre y desembargadamente 
y sin ninguna contradicion dejará ir á coralar y hacer 
la pesca del coral á los cristianos naturales de los reinos 
y señoríos de S. M. y á otras cualesquier personas que 
llevaren licencia suya , ó de sus Capitanes Generales , ó 
ministros que para ello tuvieren poder ó facultad espe- 
cial de S. M. y no á otros ningunos, en la isla de Tabar- 



223 

ca y Macliarez y sus comarcas de mar en la cosía del 
reino de Túnez y Berberíaj y que las tales personas pue- 
dan hacer la pesca del dicho coral en y para beneficio 
de S. M. en todo y por todo, según la orden y provisio- 
nes que para ello mandare dar , consintiendo el dicho 
Barbaroja por sí y sus subcesores que en la isla de Ta- 
barca se haga una torre y algunas habitaciones y reduto, 
donde la gente que fuere á pescar el coral se recojan y 
tengan guardadas y seguras sus municiones de provisión, 
y lo que hubieren menester para el diclio ejercicio. 

ítem que no receptará en sus tierras el dicho Barba- 
roja ni dará favor á ningunos moriscos de los reinos de 
Granada y Valencia é Aragón , si algunos vinieren ó pa- 
saren á vivir en el dicho reino de Túnez ó de Argel, an- 
tes los terna por enemigos y como á tales los echará de 
sus tierras y les hará y mandará hacer todo el mal y da- 
ño que pudiere como á desleales y deservidores de 
S. M., y que direte ni indirete no les dará ni consenti- 
rá dar en público ni en secreto ningún favor ni ayuda. 

Y porque una de las cosas de mas importancia y que 
primero conviene poner en ejecución es procurar de 
deshacer y desbaratar el restante del armada de mar del 
Turco, para que con ella no pueda hacer ofensa á nin- 
gunas tierras de cristianos ni al mismo Barbaroja tam- 
poco, habéis de tentar y platicar diestramente esta par- 
ticularidad con él , diciéndole el placer é servicio que 
hará á S M. en darnos aviso y orden para que se pueda 
hacer , y el beneficio particular que á él proprio verná 
dello , pues quedará mas libre y asegurado para poder 
sin ofensión de nadie tomar el reino de Túnez é gozarlo. 
Para lo cual seria gran bien que dejase el dicho resto 
del armada turquesca , ó la ponga en parte que las gale- 



224 

ras y armada de S. M. la puedan quemar^ ó deshacer, 
diciéndoos á vos ó dándonos después á nosotros aviso 
particular con persona de confianza suya , del lugar y 
del dia en que esto se podrá hacer con mayor seguridad 
nuestra y daño de los enemigos , y que diga para cuan- 
do se determinará el dicho Barbaroja de apartarse del 
armada del turco con sus galeras y donde dejará el res- 
to dellas_, y concertaréis que cuando él se apartare del 
servicio del turco y se declare por servidor y amigo y 
aliado de S. M. , se vaya la vuelta de Berbería con todas 
sus galeras , ó que enviando en Berbería la mayor parle 
dellas para asegurar la mar de cosarios y para los otros 
efectos que le convinieren _, se venga el dicho Barbaroja 
con el resto de sus galeras y con su hijo á la ciudad de 
Mesina , porque allí se le hará el recibimiento y trata- 
miento que se debe á su persona Real, y allí se dará la 
orden que convenga para todas las cosas que le tocaren. 

Habéis de procurar y hacer toda instancia con el di- 
cho Barbaroja para que se contente y prometa que lle- 
gado á Túnez soltará y porná en libertad todos los cris- 
tianos cativos que tuviere en sus galeras que sean vasa- 
llos de S. M. , naturales de sus reinos y señoríos, pues 
habiendo de quedar en amistad y alianza con S. M. no 
será justo que tenga sus vasallos en prisión especialmen- 
te habiendo como ha de desarmar alguna parte de sus 
galeras cuando esté en Túnez , y que así mismo suelte 
los esclavos que tuviere genoveses _, por ser como son 
tan amigos y confederados y servidores de S. M. 

En caso quel dicho Barbaroja no tuviere por bien 
ni quisiere hacer lo susodicho , le pediréis y haréis ins- 
tancia para que á lo menos se contente de soltar y poner 
en libertad todos los cristianos cativos que hobiere en 



225 

sus galeras de los que se perdieron en Castelnovo y en la 
nave de Villegas de Figueroa , y en caso que tampoco 
quiera conceder esto libremente _, trabajaréis de concer- 
tar de darle por el rescate de todos los dichos cristia- 
nos juntamente treinta ó liasla cuarenta escudos de oro 
por cada uno ^ uno con otro ^ pues todos son pobres sol- 
dados y miserables ^ y que en toda su vida por sí solos se 
podrán rescatar si el Emperador nuestro Señor no les 
ayuda con esta su limosna _, y en esto del rescate señala- 
damente de los cristianos que se perdieron en Castelno- 
vo habéis de trabajar todo lo posible por todas las vias y 
maneras que os fueren convenientes, de manera que 
haya efecto, pues sabéis la voluntad que S. M. tiene de 
saber que es acabado. 

Al tiempo que se hablare en esto que toca al rescate 
de los cristianos que se perdieron en Castelnovo y de los 
otros que arriba se ha dicho, habéis de pedir é hacer 
instancia al dicho Barbaroja y señaladamente por parte 
de mí, Andrea Doria, para que en cumplimiento de lo 
que me envió á prometer en pago y recompensa de los 
siete Arráez turcos que yo le envié con vos desde Me- 
sina el año pasado , habiéndomelos enviado á pedir , pon- 
ga en libertad y haga soltar de la prisión en que están 
los catorce cristianos que tiene presos de los que se to- 
maron en Castelnovo, que de yuso serán nombrados, 
los cuales son los mismos que vos el dicho Juan Gallego 
le dejastes por memoria al tiempo que allá estuvistes y 
son estos: el capitán Luis de Haro, el capitán Ruy 
Diaz Cerón, el capitán Maxquefa, el obispo de Castelno- 
vo, D. Bernaldino de Velasco, el alcaide Luis de Go- 
doy , el pagador Hernando de Molina , Juan Descoriaza 
que era mayordomo del artillería , Sebastian de Cazalla 
Tomo I. 15 



22d 

que era contador , el Doctor Romero , médico , en lu- 
gar de Estevan Buzalin , ginovés , que era tenedor de los 
bastimentos y es ja muerto en la prisión , el hermano 
del dicho Estevan Buzalin, Garci Méndez de Sotoma- 
jor, el alférez de Francisco Sarmiento, el alférez Mo- 
rillo, Julián Gentil, ginovés, el cual no es de los que 
se tomaron en Gastelnovo, ni puede haber ninguna difi- 
cultad en su libertad , pues antes de lo del Gastelnovo le 
habian prendido en una galeota suya. 

Y si por caso el dicho Barbaroja no se conteníase 
de dar ó hacer poner en libertad estos catorce cristianos 
en trueque de los siete Arráez turcos que yo le envié, 
háse de procurar de haberlos, aunque nosotros hayamos 
de dar por parte de S. M. algunos dineros, los que pa- 
recieren que se pueden y deben dar por el rescate delios, 
puesto que las personas sobredichas son harto pobres, 
aunque tienen alguna calidad, aunque no ternian ni tie- 
nen modo ni forma para rescatarse de otra manera; y 
pues yo tan liberalmenle envié los Arráez que Barbaro- 
ja me envió á pedir sin querer ni hacer precio por ellos, 
y siendo como él es hombre de tanta honra , no creo que 
se querrá quedar con ellos sin enviarme la recompensa, 
habiéndome confiado de su palabra ; y podrá ser que si 
yo tengo ó tuviese algunos otros turcos ó moros sus ser- 
vidores en mis galeras, que enviándomelos á pedir con 
los nombres delios, holgaria ^o con buena voluntad de 
complacerle, y con esta misma se le procura y procura- 
rá por nosotros de hacer todo el placer y servicio posi- 
ble en todo tiempo , así por el valor y méritos de su pei^ 
sona , como porque querriamos ya haberlo con efecto 
reducido al servicio y amistad de la Majestad Gesárea. 
«i . Y porque vos el dicho contador Juan Gallego sabéis 

et Á Olí . 



227 

lo que en esto ha sido servido S. M. que se platique y con- 
cluya , y tenéis copia de las instrucciones é poderes que 
nosotros tenemos^ remitiéndonos en lo demás á ellas, 
pues con vuestra prudencia lo sabréis mirar, y apuntar 
y negociar como mas convenga al servicio de S. M. , no 
parece necesario decir aquí por escrito ni recordaros 
mas de lo sobredicho; y en virtud de las creencias que 
lleváis para el dicho Cayradin Basa y de la presente po- 
déis afirmar y certificarle de parte de S. M. y nuestra que 
todo lo sobrediclio se cumplirá y guardará sin falta, y 
se porná en efecto según que vos lo asentáredes, y cuan- 
do nos juntemos, si menester fuere, se hará la capitula- 
ción sobre todo mas copiosa , y firmada y sellada del di- 
cho Barbaroja y de nosotros la enviaremos á S. M. para 
que la confirme y apruebe. Y dello vos damos la pre- 
sente firmada de nuestros nombres y sellada con nues- 
tros sellos, fecha en Genova diez de abril de mili é qui- 
nientos y cuarenta afios.=^Andrea Doria. =Fernando 
Gonzaga. 



228 
EXPEDlCIOrV 

de Argel por el Emperador Carlos V. en 154 1. 

Esta expedición tiwo un resultado muy diferente de la que seis 
años antes se había emprendido contra Túnez y la Goleta. A pesar 
de un ejercito aguerrido de i'einte y dos mil hombres de desembarco 
y de una numerosísima escuadra de mas de trecientas sesenta i>elas, 
el Emperador después de oclio días de conúatcs en que la misma vic- 
toria casi mas dañaba a nosotros que á los contraríos , se ^'ió forzado 
á abandonar aquella empresa, siendo probable que á no haberlo he- 
cho tan pronto , hubiera perecido todo el ejército y sepultádose en 
las olas la armada entera. Pero este mal suceso no se debió á falta 
de i'alor ó de pericia militar , sino á una de las mas recias tormen- 
tas que jamas se han visto , que dio al través con ciento cincuenta 
buques entre grandes y pequeños , y que puso á prueba la experien- 
cia consumada del Príncipe Doria y de nuestros mas hábiles mari- 
nos. Intentada la expedición en la estación del otoño contra el voló 
de las personas inteligentes en la materia^ á que sin embargo no se 
rindió la voluntad inflexible y áspera del Emperador , era casi impo- 
sible prevenir la catástrofe que sobrevino , de antemano vaticinada. 
Asi que con buen acuerdo determinó el Cesar levantar el campo y re- 
tirarse de las playas de Argel , habiendo antes oído el parecer de 
los famosos capitanes que le acompañaban. Dicen que Hernán Cortés 
manifestó que se atrevía á ganar á Argel con la gente que allí es-" 
taba , y que salía responsable del buen éxito ; pero que el Emperador 
desdeñó su dictamen , así como antes no le había llamado á consejo 
en las varias juntas de generales que se tuvieron para conferenciar 
sobre la guerra. Puede que á Cortés le engañase su indomable ánimo 
cuando opinaba contra lo que sentían el Duque de Alba, D. Bcrnar- 
dino de Meruloza, D. Fernando Gonzaga , el Principe Doria y otros 
célebres caudillos tan briosos como probados en los combates. Reembar- 
cculo el ejército , del cual debe decirse para gloria de nuestra nación 
que los españoles fueron siempre los primeros en acometer y los úl- 
timos que se refugiaron á las naves , el Emperador se dirigió á Bu- 
gía , y sucesivamente á Caller , Mallorca y Cartagena , y así acabó 
aquella malhadada expedición , una de las mas desastrosas que cuen- 
tan nuestros anales. 



229 

CARTA DEL COMENDADOR VAÑUELOS SOBRE LO OCURRIDO EN 
LA EXPEDICIÓN DE ARGEL ^ Y DESGRACIADO SUCESO QUE TU- 
VIERON LAS AR3IAS DEL EMPERADOR. 

Cartagena 10 de noviembre ele 1541. 

Copióse de un manuscrito de letra contemporánea, encadenada y de 
difícil lectura que se halla al folio 173 de un códice de Misceláneas 
de la Biblioteca del Escorial, señalado ¡j-V-4. No dice á quien \a 
dirijida la carta. 

Muy Magnífico Señor : desde Ibiza escreví una car- 
ta á mi muger, y en ella dije que la amostrase á vuestra 
merced para que supiese lo que de acá entonces habia 
que decir, y lo que después acá ha habido^ aunque en 
parte me paresce que rescibo tanta pena como en haber- 
lo pasado. 

Lunes que fueron diez y seis del pasado octubre, nos 
levamos del puerto de Ibiza y fuimos la via de Mallorca 
donde teniamos nueva que el Emperador era ya arriba- 
do, y al camino nos vinieron cinco galeras de quien su- 
pimos que el Emperador era ido ya la via de Argel, y 
ansí nosotros tomamos luego la vuelta de allí, y sien- 
do llegados á la costa de Berbería , obra de seis leguas 
mas al poniente de Argel, nos dio un levante, tiempo 
contrario, que en tres dias nunca podimos doblar una 
punta que habia para llegar allá , salvo dos ó tres naos 
vizcaínas que por ser ligeras y muy buenas de la vela 
lo pudieron hacer, é una de ellas fué la en que iba 
nuestro general Duque de Alba ; de modo que el Empe- 
rador llegó en la playa de Argel sábado veinte y dos del 
pasado ( 1 ) y en llegando luego se desembarcó con lo- 

(1) Esto es, 22 de octubre de 1541. 



230 

dos sus soldados que por todos serán veinte rail infan- 
tes y cuatrocientos hombres de armas de los del reino 
de Ñapóles^ sin los cortesanos y caballeros napolitanos 
que en la jornada venian : no se sacó bastimento mas de 
para tres dias _, ni monición ni artillería porque todo lo 
que desto hacia al caso iba en la armada que traíamos 
los de poniente , la cual después de haber trabajado y 
hecho toda la fuerza posible por doblar la punta que 
he dicho ^ el lunes veinte y cuatro del mesmo mes octu- 
bre nos dio tiempo con que lo podimos hacer ^ y aquel- 
dia llegó la mas de la armada á la playa donde esta- 
ba surta la armada de levante, y parte de la armada 
no pudo llegar porque se hallaron algunas naos tan de- 
caídas que no pudieron alcanzar allá. La nao en que 
D. Luis (1) é yo Íbamos, llegó el dicho lunes dos ho- 
ras de la noche , que fué harta parte para darnos la vida 
porque á esta causa surgimos detras de todas las naos. 
El martes al amanecer se comenzó la desventura, en el 
principio de la cual hubo un relámpago y trueno muy 
grande , é el agua é viento fué tal que dentro de cuatro 
dias habiendo dado al través cerca de sesenta navios de 
los nuestros , y entre ellos catorce galeras, el recibi- 
miento que hallaban en la tierra los cuales (2 j por su 
ventura escaparon del agua de la mar, eran muclios 
alárabes que en llegando los alanceaban c hacían peda- 
zos sin querer tomar á vida mochacho , ni muger , ni 
persona de ninguna calidad que fuese. Eran señores del 
campo los moros porque S. M. tenia su Real asentado 
en un valle cerca de Argel un reasto arriba donde está 

(1) G)mo había mas de uno de este nombre que iba en la expe- 
dición , no se puede saber quien era el D. Luis de quien aquí se habla. 

(2) Debió decir: los que. 



231 

la fuente que dicen de las Palmas , y no inviaba á so- 
correr los que en la marina morían^ paresciéndole 
que si lo hacia , las mas de las naos se desamarrarian 
y dejarian ir al través paresciéndoles que en la tier- 
ra se liabian de salvar : y tampoco en este tiempo S. M. 
estaba despacio porque los moros animados con ver el 
estrago de la mar , y el ejército de la tierra con hambre 
é cansancio, salieron á escaramuzar, é la escaramuza 
habia sido tal que si los españoles , los cuales habian su- 
bido á ganar la montaña que está sobre la tierra , se lio- 
bieran hallado allí como se hallaron los italianos, los cua- 
les se retiraron vergonzosamente, aquel dia se ganara 
Argel , porque onde ( 1 ) tudescos que hicieron rostro y 
cincuenta caballeros de la Religión que acometieron va- 
lientemente, tornaron los moros con tanto desatino, que 
dos comendadores, de siete que allí moriercn, los ma- 
taron dentro de las puertas de la cibdad. Ansí que co- 
mo tengo dicho, si como se halló allí la cobardía de los 
italianos y la pereza de los tudescos , se hallara el ánimo 
y presteza de nuestros leones, la jornada era acabada. 
Volviendo al tiempo á los que en la mar estábamos, digo 
que la tormenta duró todo el dicho martes de dia y de 
noche hasta el miércoles de mañana, aunque no tan re- 
cia como al prencipio , pero cual una cual otra no deja- 
ron de ir naos al través. Otro dia miércoles de mañana 
S. M. movido de piedad, viendo que Dios no era servi- 
do que esta jornada por el presente se acabase, determi- 
nó de mover su Real y bajar á la marina , y socorrió al- 
gunos de los que perecían, y tuvo otro dia jueves todo el 
dia asentado su Real en la dicha costa , la cual es de tal 

(1) Tal '\cz: once. 



232 

calidad que cOn ser sosegada la tormenta , y ser ella por 
todas las faldas llana y arenal , nunca se pudo desem- 
barcar un solo barco para socorrer el campo de basti- 
mento y otras cosas necesarias, porque la resaca de la 
mar era tal que nadie podía llegar sin anegarse ; de 
manera que liubo necesidad de levantar el Real ó irse al 
cabo de Metafus que es en el cabo de la playa de la banda 
de levante^ y hasta llegar allí se tardaron dos dias, y con 
estos y en los otros tres pasados se pasaron necesidad de 
bastimentos porque no habia que comer sino palmitos 
y caballos. Llegado S. M. al cabo de Metafus , se co- 
menzó á embarcar la gente é acabóse de hacer el jue- 
ves pasado que fueron dos de este mes de noviembre^ y 
fué el acabar de embarcar á tiempo que cuando se le- 
vantó la armada, se comenzaba otra tormenta mayor 
que la pasada , que si en la playa nos tomara , nos acabá- 
ramos de perder todos, y no salimos tan limpios que 
antes no dejáramos tres ó cuatro naos gruesas que se 
nos anegaron. Esta tormenta que fué recísima, pasó 
nuestra nao en el golfo de Narbona , y ansí con harto 
trabajo é peligro llegamos á este puerto de Cartagena 
donde aun el tiempo nos quiere ser tan contrario, que 
la nao no ha podido tomar el puerto, y nos hobimos de 
desembarcar en uua montaña, dos leguas de aquí, é ve- 
nimos á pie como gentiles infantes , y esperamos á des- 
embarcar nuestros caballos y bagajes y que S. M. man- 
de que se haga de esta pobre gente, que viene tan arrui- 
nada que no se puede decir. Digo que al tiempo que 
por la fuerza del tiempo salimos del cabo de Metafus, 
S. M. quedaba dentro con todas las galeras, y árbol se- 
co estuvimos esperando á ver lo que hacia, é vímosla 
salir é tomar la vuelta de Bugía, que para ir allá hacia 



233 

tiempo seguro, y el engolfarse les era peligroso por no 
ser navios de alto borde : esperamos que será aquí muy 
presto, porque á este puerto dijo que vendría á desem- 
barcar. Remitiéndome que el daño recibido (1), digo 
que se perdieron 120 navios, y los catorce fueron ga- 
leras , las once dellas fueron del Príncipe Doria y una 
de España , y la capitana de Ñapóles, y otra de Marcelo 
Doria, y obra de veinte naos gruesas : todo lo demás fue- 
ron bajeles como son carabelas é tafureas , é abogarseian 
y matarían los moros cuatro mil personas , y morirían 
mil y quinientos caballos. Perdióse muclia vitualla , mu- 
nición y artillería , de manera que el dapno en todo lia 
sido notable. Olvidábaseme de decir que en toda esta 
jornada S. M. mostró el semblante que el un ánimo tal 
como el suyo lo requiere. Quiero ya acabar porque creo 
que cuando vuestra merced aquí llegare , estará tan can- 
sado de leer como yo de escrebir. Nuestro Señor guar- 
de &c. De Cartagena á 10 de noviembre (2). 

Falta aquí de decir que cuando el Emperador em- 
barcó en Metafus para ir la vuelta de Bugía, mataron 
todos los caballos porque los moros no se aprovechasen 
dellos , pues no podían ir en galeras ni había espacio pa- 
ra los embarcar en otros navios, ni aparejo tampoco. 

ri) Debió decir : Remitiéndome al daño recibido. 
(2) Aunque no pone el año no cibe duda que serla en noviembre 
de 15Í1 , que fue' el año de la expedición. 



15 



234 

CARTA DEL EMPERADOR AL CARDENAL TAVERA SOBRE LA JOR- 
'r;,,_ NADA DE ARGEL DEL AÑO 1541 (1). 

Sacado de una copla contemporánea que se halla al folio 281 de uu 
' , yodice de Misceláneas de la Biblioteca del Escorial, estante ij-V-n. 3. 

D. Garlos por la divina clemencia Emperador semper 
augusto , Rey de Alemana , de España , de las dos Seci- 
lias, de Ihielursalen ^ (Scc. Muy Reverendo in Cliristo 
Padre Cardenal , arzobispo de Toledo, Gobernador de 
nuestros reinos y señoríos de Gastilla , nuestro muy caro 
y muy amado amigo. A los 15 del pasado os escrebimosy 
dimos aviso de nuestra navegación y llegada á Mallorca 
con las galeras y armada que trujimos de Italia , y des- 
pués el lunes 1 7 de octubre llegó allí una galera de las 
de España por la cual entendimos que las otras y las naos 
del armada deila estaban en la isla de Ibiza ya era diez 
ó doce dias_, y que no liabian podido navegar ni pasar 
adelant por causa del tiempo contrario, la cual dicha ga- 
lera mandamos volver á la misma hora con la orden que 
ya antes habíamos enviado que aquella armada así como 
habia de ir á Mallorca , hiciese derecho la derrota de Ar- 
gel; y habiendo hecho partir aquella noche las naos del 
armada de Italia que estaban en aquel puerto para que 
luciesen también la navegación á Argel , nos embarca- 
mos y partimos de allí con las galeras martes 18 de otu- 
bre , y fuimos aquel día á la isla de la Cabrera hasta on- 
ce ó una millas (2) de Mallorca , donde surgimos y esto- 



(1) Era á la sazón el Cardenal Goliernador del reino en ausencia 
de Carlos V. 

(2) Así está en el original, pero es equivocación manifiestn, pues 
la distancia de Mallorca á Cabrera es muy corta, y por lo demás hay 
grande disparidad entre una ó once millas que aquí se ponen. 



235 

vimos la noche. Y al dia siguiente miércoles por la ma- 
ñana nos engolfamos con buen tiempo , y aquel dia y la 
noche siguiente se navegó con buen tiemjDO de manera 
quel jueves amanescimos sobre la costa de Berbería , y 
se descubrieron también las naves del armada que par- 
tieron de Mallorca y las galeras de P2spaña_, y aunquel 
viento se mudó y corrió este dia contrario, todavía se 
continuó la dicha navegación hasta llegar á la playa de 
Argel , y por quel tiempo arreció con gran viento y gran 
mar, fuimos con la parte de las galeras á ponernos en el 
cabo de la playa á la parte de levante, y las otras se 
apartaron otra la parte de poniente. Las na- 
ves andovieron barlavenleando y la mayor parte de- 
Uas fueron á surgir en la misma plajea, y otras fueron 
aquella noche á quince ó veinte millas mas abajo de Ar- 
gel á pouiente al mismo cabo donde las galeras, y á las 
de España ordenamos que estoviesen y esperasen en 
aquella parte para acompañar las naves que venian de 
allá , que por faltar el viento y haberse vuelto contrario, 
no pudieron llegar, y las habia echado allá. El viernes 
y sábado siguiente hizo viento contrario con tan gran 
mar que las naves ni galeras que fueron á la parte de po- 
niente, se pudieron juntar con nosotros, ni la mar es- 
tuvo para hacer ninguna desembarcacion. El sábado en 
la noche abonanzó, y el domingo 23 del mes, por la 
mañana las galeras que estaban á la parte del poniente 
se juntaron con las que estaban con nuestra persona á la 
de levante y también las naves que surgieron en aquella 
parte , y se desembarcó toda la infantería seis ó siete mi- 
llas de Argel. Y porque de medio dia en adelante la 
mar se comenzó á engrosar y no estaba j)ara desembar- 
car los caballos ni vituallas , y las naves estaban surtas 



236 

mas cerca de Argel, se caminó aquella tarde con algu- 
na poca provisión que se pudo desembarcar hasta tres 
millas donde habia una fuente cerca de la marina _, y 
allí se hizo el alojamiento y se estuvo aquella noche al 
tiempo de la desembarcacion. Aun aquella tarde en lo 
que se caminó , aunque lejos del campo se mostraran 
muchos moros é alárabes á caballo derramados en di- 
versas partes, no se llegaron á él ni dieron ninguna mo- 
lestia ; pero esa noche desde un monte que estaba enci- 
ma del alojamiento, le tovieron desasosegado con grita 
y vocería y escopetería , la cual no hizo ningund daño 
porque luego fueron echados del, y al dia siguiente por 
llegarnos mas á Argel y porque para la desembarcacion 
para la victualla y artillería y municiones habia allí me- 
jor dispusicion y mas comodidad porque la marina esta- 
ba mas encubierta de Argel, se caminaron otras Ires 
millas y se asentó el campo á dos millas poco mas ó me- 
nos de la cibdad, tomando con los españoles el monte 
que estaba encima della porque los enemigos no pudie- 
sen molestar desde allí, en el cual ellos se alojaron y las 
galeras se llegaron también allí , en las cuales ni en el 
campo aunque tiraron desde xArgel muclios tiros de arti- 
llería, no hicieron ningund daño. En estos dos dias 
llegaron á la playa la mayor parte de las naves de las del 
armada de España y se comenzaba á ver en la mar las 
que faltaban que con el tiempo contrario pasado se des- 
parcieron y corrieron todas con gran dilicultad , cada 
una como mejor pudo, hasta que con la bonanza pudie- 
ron tener y siguir el curso. A la tarde se comenzó á tur- 
bar el cielo y en anocheciendo comenzó á llover con vien- 
to de tramontana que es la travesía de aquella playa , el 
cual y el agua fué creciendo de manera que la noche 



237 

fué para el campo de tierra muy trabajosa , y para las 
galeras y armada de mar muy tempestuosa y de gran 
peligro _, porque el viento de travesía , el cual era muy 
violento , y con la groseza del mar y la abertura sin nin- 
gund reparo de la playa , se sostuvieron con gran difi- 
cultad de no dar en tierra; y al romper del dia los ene- 
migos viendo lo que se padescia así en la tierra como en 
la mar , ayudándose desta ocasión y conosciendo que 
con la grande agua que sin ninguna intermisión habia 
llovido y llovía , no podían ser ofendidos de nuestra 
arcabucería , juntándose todos los alárabes de la tierra y 
saliendo también los turcos y moros que estaban en 
Argel en gran número , en un mismo tiempo cargaron 
con gran ímpetu en las guardas del campo , así por la 
montaña que tenían los españoles como por la parte de 
la marina que guardaban los italianos, y hacían la guar- 
da al campo y á los de la corte , y los de la montaña 
fueron repelidos , echados y puestos luego en huida con 
daño suyo ; y de la parte que tenían los italianos, aun- 
que al principio por el ímpetu y fuerza de los enemigos, 
los de la guarda fueron costrenidos á retirarse hasta el 
cuerpo de su escuadrón , después resistieron y cargaron 
sobrellos con espaldas que se les hicieron con los ale- 
manes y los de la corte , de tal manera que los pusie- 
ron en huida y los siguieron matando muchos dellos has- 
ta meterlos y encerrarlos dentro de las puertas de Argel. 
En este medio continuándose y cresciendo siempre la 
tempestad del agua, y viento y la groseza de la mar, no 
pudiendo las galeras resistirlo ni sostenerse mas, fue- 
ron catorce dellas forzadas á dar en tierra , y las otras 
no sin gran dificultad echando en la mar del artillería y 
cosas que traían para descargar^ se pudieron detener, y 



238 

de las naves del armada dieron en tierra todos los bajcr 
les pequeños y algunas de las gruesas , y de otras cor- 
taron y derribaron los árboles y las obras muertas , y 
de todas echaron á la mar para poderse sostener , de 
la vitualla j provisión, artilluria y municiones y carga 

que habia, y estuvieron todas, así galeras como 

naves, sin esperanza de poder resistir ni sostenerse mas 
si la tempestad continuara. Plugo á Nuestro Señor que 
á la tarde el viento dejó de crescer, y aunque la mar 
estaba muy gruesa , se sostuvieron aquel dia , y la noche 
siguiente la fuerza del viento se remitió y la mar se 
amansó de manera quel miércoles de mañana las gale- 
ras se pudieron llegar á la tierra á la misma parte don- 
de estuvieron cuando se comenzó la tempestad ; pero 
levantándose el sol fué también cresciendo el viento , y 
no quedando del trabajo pasado para hacer otra fuerza, 
y habiendo dado esta mañana un cañonazo la capitíma 
del Príncipe donde Nos venimos , fueron forzadas á le- 
vantarse é ir á buscar reparo al cabo de la playa, donde 
cuando se llegó á ella habían estado , quedando todavía 
las naves del armada en el mismo peligro pasado. Lo 
cual visto , no habiendo en el campo ninguna cosa que 
comer , porque lo poco que se pudo sacar , ya era comi- 
do y consumido en los dos dias primeros , y ya al ter- 
cero de la tempestad no habia comido la gente , y que 
no habia medio ninguno de poderse sacar ninguna vi- 
tualla de las naves ni de las galeras , por no dejar peres- 
cer todo el campo de hambre á la cual no se puede re- 
sistir, fuimos necesitado della á levantar el campo para 
llegarnos á la marina y á las galeras , y aquel dia se an- 
dovieron cinco ó seis millas hasta una ribera de agua 
doode se alojó y reposamos. Otro dia se hicieron todas 



239 

las diligencias que fueron posibles para ver si se podría 
sacar alguna vitualla de las naos , y no se pudo hacer 
por la groseza de la mar y diíicullad de la plajea , y la 
gente pasó estos dosdias con palmitos que se hallaban en 
el campo y con carne de caballos que se mataron y re- 
partieron por ella ; y partiendo de allí se caminó otros 
dias ( 1 ) con la misma necesidad y socorro hasta el cabo 
donde estaban las galeras no sin gran dificultad , así por 
la falta de la vitualla como de los grandes rios que se pa- 
saron en estas dos jornadas. Allí se sacó alguna vitualla 
de las galeras y se trajeron algunas naves del armada que 
estaban en la playa mas cerca de Argel , remolcándolas 
con galeras para proveer el campo , con la cual y con la 
carne de caballos como esUí dicho _, fué socorrida y re- 
parada la gente que ciertiimenle tenia gran necesidad. 
En estas tres jornadas siguió continuamente al canqio 
gran número de alárabes á caballo y otra gente que sa- 
lió de Argel; pero fácilmente eran siempre apartados 
del campo y pudieron dar poca molestia. La gente de 
las galeras y naves se recogió y salvó por la mayor par- 
te , y en los que se perdieron y fueron muertos no ovo 
hombre de cuenta. Llegados aquí^ visto lo que ha sub- 
cedido y lo qué se ha perdido del armada , vituallas /ar- 
tillería^ municiones _, y la dificultad del tiempo y de la 
playa , y de la poca seguridad que se puede tener dély 
por no aventurar todo lo que por clemencia de nuestro 
Señor ha quedado, se ha resuelto ^ dejando por agora la 
empresa para otro tiempo que con su ayuda se podrá 
mas convenientemente hacer , embarcar la gente en las 
naves que han quedado é irnos á España para proveer 

(1) Quizá: otros dos dias. 



240 

en las cosas della y también por consideración del incon- 
veniente que de detenernos mas tiempo aquí se podria 
seguir en las otras de nuestro estado y bien público de 
la cristiandad para hallarnos donde mejor podamos 
atender á todas. 

De los españoles que trujimos de Ñapóles y Secilia 
considerando el estado en que dejamos las cosas de Ita- 
lia y Francia y otras públicas^ nos ha parescido conve- 
niente enviar de presente hasta dos mili dellos á Lom- 
bardía para que con los otros que hay en Milán y Pia- 
nionte se puedan emplear en lo que conviniere segund 
la necesidad que podrá haber. 

El restante de los dichos españoles por aliviar á aque- 
llos reinos del peso que con ellos han sostenido _, envia- 
mos á Gerdeña para que por agora se sostengan allí don- 
de estarán á propósito para que se puedan de allí llevar 
á donde conviniere segund la necesidad que se ofres- 
ciere. 

Los alemanes é italianos mandamos enviar á desem- 
barcar á Liorna y Especal (1) y Genova, y al Príncipe 
Doria y al marques del Guasto remitimos que si cuando 
allá llegaren segund los términos de las cosas oviere ne- 
cesidad demás de los dichos españoles ó de alguna parte 
dellos , retengan y entretengan los que verán ser necesa- 
rios para proveer y remediar á ella. 

La gente de caballo que vino de Ñapóles se vuelve á 
aquel reino. 

La de España allá con lo demás que vino della. 

El Principe Doria va con Nos hasta Mallorca ó Ibiza 
ó Formentera que está cerca de la navegación para esos 

(1) Tul vez : Spezza 6 Spezzia. 



241 

reinos , y yéndonos desde allí á desembarcar á Cartage- 
na en las galeras de España ^ él atravesará á Cataluña é 
irá de allí á Genova con las once galeras que han que- 
dado de las suyas , y las de Ñapóles _, Monagon j Antonio 
Doria y el conde del Angeylara. 

El Visorey de Secilia se vuelve desde aquí con las 
galeras de aquel reino : iránse también en su compañía 
las de la Religión , y harán la navegación por la costa de 
África por ser mas breve , y atravesará el golfo para pa- 
sar en Secilia desde los Gelves , ó segund el tiempo les 
ayudare. 

Y pues^ como está dicho ^ mi desembarcacion será 
en Cartagena, placiendo á Dios, llegado allí os avisaré 
dello, y donde segund el estado en que hallare las cosas, 
converná que vamos á parar. Entretanto paresce quel 
Príncipe y vos con la corte os estéis alií quedos. ==Muy 
Reverendo in Christo Padre Cardenal, nuestro muy ca- 
ro y muy amado amigo. Nuestro Señor os haya en su 
especial guarda y recomienda. De nuestra galera impe- 
rial á 3 de noviembre 1541 años en el cabo de Metefús.» 



De la custodia de los Delfines hijos de Fran- 
cisco 1.° Rey de Francia en la fortaleza de 

Pedraza. 

Líl/rc Francisco 1? de la prisión en que le tenia Carlos l^., fue- 
ron entregados en rehenes ^ según se hahia convenido en las capitula- 
ciones de Madrid de 14 de enero de 1526, los Deljines sus hijos, 
qué entraron en el territorio español cí 19 de marzo de aquel arlo y 
no salieron hasta 19 de julio de 1531. A su llegada fueron puestos 
bajo la inmediata custodia de D. Juan de Toi^ar marques de Berlan- 
Tomo L 16 



242 

ga , quien los recibió en nombre del Condestable su padre, principal 
encargado de la guarda de los dos Príncipes. Estuvieron sucesiva- 
mente en varios lugares , pero lo mas del tiempo de su triste cauti- 
verio lo pasaron en la fortaleza de la villa de Pedraza , propia del 
señorío de dicho Condestable , donde fué dura y estrecha su prisión 
por la enemistad que á la sazón existia entre el Emperador y Fran- 
cisco 1?, de manera, dice Sandoval, que los inocentes pagaban cnlpas 
agenas. El modo como se hacia el servicio de la fortaleza de Pedraza 
y las prevcTu:iones y formalidades con que eran guardados allí los 
Delfines , se declara en el documento siguiente que de letra coetánea 
nos proporcionó en 1829 el archivero de Simancas D. Manuel Gonzá- 
lez , y que parece ser una minuta de las instrucciones que tenia el 
Condestable D. Pedro Fernandez de P^elasco por los años de 1530 
poco mas ó menos. 
'JlEíá 

TRESLADO DEL MEMORIAL DE LA GUARDA Y SERVICIO 
. DE ESTOS PRÍNCIPES (1). 

*'LA GUARDA Y SERVICIO DE ESTOS PRINCIPES V SU APO- 
SENTAMIENTO ES DE ESTA MANERA: 

Posan en un aposentamiento alto : salen las ventanas 
del á un rio que va bien hondo que es por donde está 
mas alta esta fortaleza. Entran de un corredor á la sala 
por un callejón , y á la una mano de esta sala está una 
cámara^ y á la otra mano otra. A todas las ventanas de 
estas piezas se han puesto rejas dobladas para que no 
puedan asomarse á la ventana. Pasan entrambos á dos 
en la una cámara, y detras della hay una cámara que 
se manda por ella posentamiento del marques de J3er- 
langa; y tiene una puerta con su llave para entrar desde 
su aposentamiento á la cámara donde estos Príncipes 
posan. En el callejón que he dicho duermen criados del 



(1) Este epígrafe se hulla en la cubierta del manuscrito. 
8): 



243 

marques y mios (1), y en la cámara de la otra mano de 
la sala también duermen criados nuestros ; y encima de 
la cámara donde duermen estos Principes también duer- 
men criados nuestros. En la sala duerme el capitán An- 
drés de Prada con algunos soldados, deudos suyos, 
dentro. En la cámara duerme Riva Martin camarero 
que era del Condestable , que en su vida durmia también 
allí. Demás del están en la misma cámara dos criados 
mios , que el uno vela hasta media noche y el otro de 
media noche abajo : estos dos criados mios no salen de 
la cámara hasta que vienen otros dos que han de ser de 
guarda otro dia y otra noche, de manera que nunca es- 
tán ningún hora del dia ni de la noche estos Príncipes 
sin que los vean criados nuestros. Demás de los dos que 
he dicho, que ha de haber siempre, hay otros cuatro 
que no guardan de noche sino de dia ; guardan un dia 
dos , y otro dia otros dos : demás de esto han de estar 
siempre en casa los otros á quien no cabe la guarda. 

No se han de llegar á. hablar con estos Príncipes si- 
no los criados nuestros que están señalados para su 
guarda y el capitán Andrés de Prada. Hay tres ó cuatro 
pajecillos para jugar con estos Príncipes. 

No han de entrar en la fortaleza sino solamente 
criados nuestros , y los de su guarda y la gente de ser- 
vicio que no se puede escusar. 

En la sala del Delíin hay siempre un cabo de escua- 
dra velando, y en el patio otro, y en los corredores 
otrOj y en lo alto de la casa de los desvanos (2) otro^ 
y en lo mas alto de la casa por la cerca otro. 



1^ Del Condestable según inferimos 
2) Lo mismo que desganes. 



244 

Hay sobreronda sobre estos. 

Hay guarda en el campo de caballo. 
•i La villa no tiene mas de una puerta : en esta hay 
un hombre de bien que duerme en una torre encima, 
que abre y que cierra la puerta de la villa , y que está 
allí para que no entre nadie sin que sepa quien es. 

Todos los mozos de lodos los criados del marques 
y de los otros son mozos conocidos : no sale de la villa 
ninguno de los de la guarda de estos Príncipes. 

Está algunas horas del dia alzada la puente levadiza 
desta fortaleza , y también lo está cuando estos Prínci- 
pes salen á 1^ barrera (i). 
<^'tomt% mtea édocut el 



Ȓ; 



DOCUMENTOS 

relativos á Juan Sebastian del Cano. 



i; 



Fue Juan Sebastian del Cano natural de Guetaria , villa marí- 
tima de Guipúzcoa, y fueron sus padres Dominico Sebastian del 
Cano y Doña Catalina del Puerto. Dedicado desde sus primeros años 
a la navegación estuvo luego mandando una nave de 200 toneles con 
la cual hizo importantes servicios al Estado én levante y en África, 
y tal vez este concepto le proporcionó ser elegido para maestre de la 
nao Concepción, una de las cinco de que se compoma la armada que 
se preparaba para ir á la India, al mando de Fernando de Maga- 
llanes por otro camino que el que hallaron los portugueses. Salieron 
de S. Lucar el 27 de setiembre de 1619, / después de explorada la 

(1) Barrera según el diccionario de la Academia era una «especie 
de fortificación de que antiguamente se usaba en la forma que hoy se 
usan las trincheras para expugnar las plazas. Llamóse así pwqne era 
compuesta de barras de madera y fagina.» 



245 

costa mcridioual del Nuei'o-mundo , de haber hallado y reconocido el 
famoso estrecho que tomó el nombre de su descubridor , de navegar 
por la mar del Sur descubriendo nuci'as islas y reduciendo algunos 
de sus régulos á la obediencia del Emperador , hallándose en la de Ma- 
tan se empeñó Magallanes en que su Rey ofreciese parias á su rival 
el de Zebú, de cuyas resultas fué muerto peleando con uno délos in- 
dios á 27 de abril de 1521. ha tripulación eligió entonces por su su- 
cesor á Juan López Car aballo , pero luego le depuso por su mala con- 
ducta, y en su lugar nombró á Cano , quien inmediatamente se di- 
rigió á las Molucas , llegó ci Tidore , cultivó la amistad de sus sobe- 
ranos , cargó de especería las dos únicas naos que le quedaban y de- 
jando allí la nombrada Trinidad por no poder seguir el viaje , salió 
con la Victoria e/ 21 de abril de 1522 y navegando por el cabo de 
Buena-esperanza entró en S. Lucar el 8 de setiembre con solos 17 hom- 
bres , triunfante y glorioso por ser el primero que hubiese dado la 
vuelta al mundo al cabo de 3 aíios menos 18 dias de su salida. Lle- 
gado á Sevilla partió Cano para P^alladolid donde presentó á Car- 
los V los indios que traia , los regalos de sus reyes , pájaros raros, 
producciones esquisitas y mas que todo las preciosas especerías adqui- 
ridas por los españoles. Complacido el Emperador colmó á todos de 
honores y distinciones , y en particular á Cano á quien concedió una 
pensión de 500 ducados de oro anuales , un escudo de armas cuyos 
cuarteles aludían á varias circunstancias del viage y la cimera era 
un mundo con esta letra Primus circumdedisti me. Para componer las 
dfcrencias que por entonces se suscitaron entre las cortes de Castilla 
y Portugal sobre la pertenencia de las Molucas , se reunieron jueces 
instruidos de ambas naciones entre Yelves y Badajoz. El Empera- 
dor tmmbró á Cano con otras personas doctas , cuyas razones y doc- 
trinas dejaron decidida la cuestión á favor del Emperador, á lo que 
contribuyó poderosamente la opinión de nuestro navegante que acaba- 
ba de ser testigo ocular de la verdadera situación de aquellas islas. 
Concluida esta junta pasó Cano á Portugalete para acelerar la cons- 
trucción de cuatro naos que unidas á otras tres que se aprestaban 
en la Coruña debían componer la nueva expedición para las Molucas 
al mando del Comendador Fr. D. García de Loaisa. Cano estuvo en- 
tonces en Guetaria y desde allí se trasladó á la Coruña con varios 
maestres, pilotos y gente de mar , en cuyo número contaba dos her- 



246 

manos y otros parientes. Habilitada así la expedición salió á la mar 
el 24 de julio de 1525 llc^'ando á Cano por segundo gefe: sufrie- 
ron tal tormenta sobre la costa del Brasil que se le separaron dos 
naos ; las otras cinco tupieron después otra tempestad Junto al cabo 
de las J^irgenes que causó la pérdida de la nao en que iba Cano, 
quiert inmediatamente trasbordó á otra, logrando al jin desembocar 
el estrecho el 26 de mayo de 1526 con innumerables trabajos. Ya 
en el mar Pacíjico hubo nuei>as separaciones , y las enfermedades y 
escasez de víveres causaron irreparables pérdidas de gente. El 30 de 
julio falleció el Comendador Loaisa , y en su lugar tomó el mando 
Cano , conforme ci una provisión secreta del Emperador , con gran 
júbilo de aquellas gentes ; pero este consuelo fué poco permanente por- 
que cinco dias después terminó también Cano su gloriosa carrera el 
4 de agosto, dejando á sus ilustres compañeros llenos de luto y de 
dolor y en situación muy crítica y apurada. ¡Qué dignas de admi- 
ración deben parecemos ahora unas empresas tan extraordinarias al 
nivelarlas con los escasos conocimientos científcos de aquellos siglos! 
Aun sin entrar en estas comparaciones decía entonces el italiano Ra- 
musio: <iEl viage hecho por los españoles en el espacio de tres años 
» al rededor del mundo es una de las cosas mas grandes y maravillo- 
» sas que se han ejecuteulo en nuestro tiempo y aun de las empresas 
«que sabemos de los antiguos.» (Ram. Colee, de Viag. tomo 1? de la 
4? edición , fol. 346 v.) V nuestro cronista Gonzalo Fernandez de 
Oviedo que se informó de los que regresaron en la nao Victoria y del 
misnw Cano dice: «el cual y los que con él vinieron me parece á mí 
» que son de mas eterna memoria dignos que aquellos argonautas que 
» con Jason navegaron ti la isla de Coicos en demanda del vellocino de 
«oro:... cosa en la verdad que no se sabe ni está escripta , ni vista 
• otra su semejante ni tan famosa en el mundo.» (Hist. gen. de las 
Indias P. 2. L. 20. C. 1? al fin). Posteriormente se ha conservado con 
honra y aprecio la memoria de un hombre tan ilustre. D. Pedro de 
Echave y Asu, caballero del hábito de Calatrava le erigió un decoro- 
so sepulcro en 1671 ; y D. Manuel de Agote , natural de Guetaria, 
le dedicó uiui magnífica^ estatua , trabajada por D. Alfonso Bcrgaz, 
Escultor de cámara de S. M. y Director de la Academia de S. Fer- 
naiulo , que se colocó en la plaza pública de aquella villa el año de 
1800 con varios adornos é inscripciones en latín, vascuence y caste- 



247 

llano que explican la hazaña memorable de este singular héroe de la 
marina española. (Véanse las relaciones de estos viages en los tomos 
4?j- 5? de nuestra Colee, imp. en ÍS37J (*). (M. F. de N.) 



Copias sacadas por D. José Vargas Ponce, existentes en el Depósito 
Hidrográfico, de los originales que poseia D. Miguel de Lardizabal, 
heredero de la casa y hacienda de Juan Sebastian del Cano. 



CARTA DEL EMPERADOR CARLOS V. A JUAN SEBASTIAN DEL 
CANO PARA QUE VAYA A DARLE CUENTA DE SU VIAJE. 

"Valladolid 13 de setiembre de 1522 (1). 

El Rey.=Gapitan Juan Sebastian del Cano : vi vues- 
tra letra que me escribistes de San Lucar en que rae ha- 
céis saber vuestra llegada en salvamento con la nao nom- 
brada la Victoria , una de las cinco naos que fueron al 
descubrimiento de la especería , de que Le holgado mu- 
cho por vos haber traido nuestro Señor en salvamento, 
y le doy por ello infinitas gracias; y porque yo me quie- 
ro informar de vos muy particularmente del viaje que 
habéis hecho y de lo en él sucedido _, vos mando que lue- 
go que esta veáis ^ toméis dos personas de las que han 
venido con vos^ las mas cuerdas y de mejor razón ^ y os 
partáis y vengáis con ellos donde yo estuviere ; que con 
este correo escribo á los oficiales de la casa de la con- 
tratación de las Indias que os vistan y provean de todo 
lo necesario á vos y á las dichas dos personas. Y cuan- 
do viniéredes traeréis con vos todas las escrituras^ reía- 
is*) El autor de este artículo es el mismo que escrihió el epítome 
de Juan Sebastian del Cano en la colección de retratos de españoles 
ilustres de la imprenta Real. 

(1) Dice Vargas Ponce que el original estaba muy maltratado y car- 
comido, y por esto se notan algunos vacíos. 



248 

clones de autos que en el dicho viaje habéis feclio .... 

veintena parte que nos pertenece á quin- 

tídadas. Yo lie por bien acatando vuestros servicios y tra- 
bajos de vos facer merced^ é por la presente vos la hago 
de la dicha cuarta parte de la dicha veintena si á Nos 
pertenece de las dichas vuestras cajas aquintaladas , é 
mandamos á los nuestros oficiales de la casa de la con- 
tratación de la especería que nos no impidan ni lleven 
cosa alguna de la dicha cuarta parte et veintena si á Nos 
pertenece la dicha veintena de la dicha nao nombrada 
la Victoria. 

En los trece hombres que vos fueron tomados en las 
islas de Cabo Verde ^ yo he mandado proveer para su de- 
liberación lo que conviene. De Valladolid 13 de setiem- 
bre de 1522 años.=Yo el Rey.=Por mandado 

Francisco de los Cobos. 

EL EMPERADOR CARLOS V. HACE MERCED DE QUINIENTOS DU- 
CADOS DE ORO A JUAN SEBASTIAN DEL CANO. 

Valladolid 23 de enero de 1523. 

Nos el Rey Emperador seraper augusto. Rey de 
Romanos : la Reina su madre y el mismo Rey su hijo. 
Hacemos saber á vos los nuestros oficiales de la nuestra 
casa de la contratación de la especería, que acatando lo 
que Juan Sebastian del Cuno capitán de la nao Victoria, 
una de las cinco naos de la armada que enviamos al des- 
cubrimiento de la especería , de que fué por Capitán Ge- 
neral Fernando de Magallanes ya difunto , nos ha servi- 
do en el dicho descubrimiento de la dicha especería , y 
á los muchos y grandes trabajos que en él ha pasado y 
en traer la dicha nao Victoria con su buena industria y 



249 

trabajo cargada ele especería^ y con ser el primero que 
descubrió el trato de la dicha especería de estos nuestros 
reinos^ y enmienda y gratificación dello_, nuestra merced 
y voluntad es que haya y tenga de Nos por merced asen- 
tados en esa casa para en toda su vida quinientos ducados 
de oro en cada un año. Porende Nos vos mandamos que 
lo pongades y asentedes así en los nuestros libros y nómi- 
nas de las mercedes y asientos desa casa que vosotros te- 
neis , é libréis é paguéis al dicho capitán Juan Sebastian 
del Cano este presente año desde el dia de la feclia deste 
nuestro alvalá hasta el fin del é dende en adelante en ca- 
da un año para en toda su vida los dichos quinientos du- 
cados de oro á los tiempos et según et de la manera 
que se librare é pagare á las otras personas que de Nos 
tuvieren semejantes mercedes é asientos en esa casa , é 
asentad el traslado de este nuestro alvalá en los dichos 
libros^ é sobrescrito é librado de vosotros _, este original 
volved al dicho Juan Sebastian para que lo él tenga y lo 
en él contenido haya efecto. Y no fagades ende al. Fe- 
cha en Valladolid á 23 dias del mes de enero del naci- 
miento de nuestro Salvador Jesucristo de 1523 años.= 
Yo el Rey.=Yo Francisco de los Cobos secretario de sus 
cesáreas y católicas Majestades lo fice escribir por su 
mandado. 

CÉDULA DE CARLOS V. PARA QUE EL CAPITÁN JUAN SEBAS- 
TIAN DEL CANO PUEDA TRAER DOS HOMBRES EN LA GUARDA 
DE SU PERSONA^ ARMADOS DE TOJJAS ARMAS. 

Burgos 20 de mayo de 1524. 

El Rey.=Por cuanto por parte de vos Juan Sebastian 
del Cano capitán de la nao Victoria que vino de la espe- 

16* 



250 

cería^ me fué fecha relación que á causa que algunas per- 
sonas os quieren mal, vos teméis ó receláis que vos he- 
rirán, matarán, ó lisiarán, ó harán otro mal ó daño ó de- 
saguisado alguno en vuestra persona, para defensa de la 
cual tenéis necesidad de traer armas ofensivas y defen- 
sivas vos y dos hombres que anden con vos, y me supli- 
castes y pedistes por merced vos diese licencia y facul- 
tad para las poder traer como la mi merced fuese , é yo 
acatando lo susodicho é por vos facer merced tóvelo por 
bien ; porende por la presente, dando vos primeramen- 
te fianzas ante un alcalde de mi corte, ó ante otra justi- 
cia de cualquier cibdad, villa ó lugar de estos nuestros 
reinos é señoríos , en que se obliguen que con las dichas 
armas no ofenderéis á persona alguna, y que solamente 
las queréis para guarda y defensa de vuestra persona, 
vos doy licencia y facultad para que vos é los dichos dos 
hombres que anden con vos, podáis traer é traigáis las 
dichas armas ofensivas é defensivas por el tiempo que 
nuestra merced é voluntad fuere, por todas las cibdades, 
villas é lugares de los nuestros reinos y señoríos donde 
anduviéredes y estuviéredes sin caer ni incurrir por ello 
en pena alguna , no embargante cualquier prohibición, 
vedamiento 6 cartas nuestras que en contrario haya, que 
para en cuanto á ésto yo dispenso con ellas y con cada 
una de ellas , y las abrogo , y derogo y doy por ningu- 
nas y de ningún valor y efecto , quedando en su fuerza 
y vigor para en lo demás. E por esta mi cédula , ó por 
un traslado signado de escrivano público , mando á los 
del mi Consejo, Presidentes é oidores de las mis audien- 
cias , alcaldes , alguaciles de la nuestra casa y corte , y 
chancillerías , y otros jueces y justicias cualesquiera de 
todas las cibdades, villas é lugares de los nuestros reinos 



251 

y señoríos , así á los que agora son como á los que serán 
de aquí adelante^ que vos guarden é cumplan^ é hagan 
guardar é cumplir esta mi cédula é licencia de traer ar- 
mas en ella contenido^ y contra ella vos no vayan ñipa- 
sen, ni consientan ir ni pasar en tiempo alguno por al- 
guna manera so pena de la nuestra merced é de diez mil 
maravedís para la nuestra cámara á cada uno que lo con- 
trario ficiere. Fecha en Burgos á 20 dias del mes de ma- 
yo de 1524 afios.=Yo el Key.=Por mandado de S. M. 
=Luis de ... . 

ORDEN DEL EMPERADOR CARLOS V. A LOS OFICIALES DE 
LA CASA DE LA CONTRATACIÓN DE LA ESPECERÍA PARA 
QUE PAGUEN A JUAN SEBASTIAN DEL CANO A LA VUELTA 
DE SU SEGUNDO VIAJE LOS QUINIENTOS DUCADOS DE ORO 
DE QUE S. M. LE HABÍA HECHO MERCED. 

Madrid 15 de abril de 1525. 

El Rey.=Nuestros oficiales de la casa de la contra- 
tación de la especería. Juan Sebastian del Gano á quien 
Nos liabemos proveído de nuestro capitán de una de las 
naos de esta armada que agora mandamos ir á la conti- 
nuación y contratación de la especería, me ha fecho re- 
lación que bien sabíamos como Nos le habíamos fecho 
merced de quinientos ducados en cada un año por los 
dias de su vida librados en esa caja , para le ser pagados 
del provecho nuestro que nos viniese de la dicha espe- 
cería, de lo cual hasta agora diz que no le ha sido paga- 
do cosa alguna no embargante que hasta agora se le de- 
ben desde que le hicimos la dicha merced, y me supli- 
có y pidió por merced le mandase pagar lo que de ello 
se le debe ó como la nuestra merced fuese; porende 



252 

yo vos mando que después que con la bendición de 
nuestro Señor sea venida la dicha armada con la espe- 
cería á estos nuestros reinos _, del provecho nuestro que 
de ella nos viniere, paguéis al dicho Juan Sebastian 
del Gano ó á quien su poder hobiere^ todo lo que has- 
ta entonces conforme á la dicha merced le estuviere 
por pagar. E no fagades ende al. Fecha en Madrid á 15 
dias del mes de abril de 1525 años=Yo el Rey.=Por 
mandado de S. ]VI.=Francisco de los Cobos. 

Testamento de Juan Sebastian del Gano 

otorgado á bordo de la nao Victoria , una de las del Comendador 
Jofre de Loáis a en el mar del Sur ^ á 26 de julio de 1526. 

Copiado del original que existe en el archivo general de Indias en Sevi- 
lla, y remitido y autorizado por el actual archivero D. José' de la 
Higuera y Lara (1). 

EN LA CUBIERTA DEL TESTAMENTO. 

En la nao Vitoria en el mar Pacífico á un grado de 
la línea equinocial á veinte é seis dias del mes de julio 
año del Señor de mil é quinientos é veinte é seis , en 
presencia de mí Iñigo Ortés de Perea contador de la di- 
cha nao Capitana por sus Majestades ^ el capitán Juan 
Sebastian del Cano vecino de Guetaria_, estando enfermo 
en la cama de su cuerpo _, é sano de su juicio é entendi- 
miento natural, tal cual nuestro Señor plugo de le dar, 
temiéndose de la muerte ques cosa natural, estando 

(1) En este testamento, que sea dicho de paso está escrito con 
harta incorrección como de marino mas dado a doscubrimicnlos que 
á letras, es nolable (¡ue Cauo nu diga su edad ni quien fuese su padre. 



253 

presentes los testigos infrascriptos^ presentó esla escrip- 
tura cerrada y selJada que dijo ser su testamento y últi- 
ma voluntad _, el cual dijo que otorgaba é otorgó por su 
postrimera é última voluntad^ é mandaba é mandó que 
se guardase é cumpliese é efectuase todo lo en él conte- 
nido é cada una cosa é parte de ello. Testigos que fueron 
presentes é le vieron firmar de su nombre ^ Martin Gar- 
ciadeCarguizano, é Andrés de (jorostiaga^ é Martin de 
Uriarte, é Joaues de Zabala, é Hernando de. Guevara^ 
é Andrés de Aleclie é Andrés de Urdaneta^ los cuales 
firmaron de su nombre en uno con el dicho Juan Se- 
bastian del Cano dentro de este dicho testamento é fue- 
ra. ==Juan Sebastian del Gano.=-Hernando de Gueva- 
ra. = Martin de Uñarte. =Marlin Garcia de Carguiza- 
no.=Andres de Gorostiaga.=Joanes de Zabala.=^ An- 
drés de Urda neta. == Andrés de Aleche.=Pasó ante mí. 

— Ortés de Perea. 

TESTAMENTO. 

In Dei nomine amen. Sepan cuantos esta carta de tes- 
tamento vieren como yo el capitán Juan Sebastian del Ca- 
no vecino de la villa de Guetaria , eslando enfermo de mi 
persona^ é sano de mi entendimiento é juicio natural, 
tal cual Dios nuestro Señor me quiso dar, é sabiendo que 
la vida del hombre es mortal, é la muerte muy cierta é 
la hora muy incierta, é para ello cualquier católico cris- 
tiano ha de estar aparejado como fiel cristiano para cuan- 
do fuese la voluntad de Dios; porendeyo creyendo fir- 
memente todo lo que la Santa madre iglesia cree fué ver- 
daderamente ( 1 ) , ordeno é fago mi testamento é postri- 
mera voluntad en la forma siguiente. 

(1) En semejantes clausulas suele decirse: creyendo firmemente 
todo lo que la Santa madre iglesia cree Jiel é verdaderamente. 



254 

Primeramente mando mi ánima á Dios que me la 
crió é me redimió por su preciosa sangre en la Santa 
cruz ^ é ruego é suplico á su bendita madre Señora San- 
ta María , nuestra Señora , que ella sea mi abogada delan- 
te su precioso hijo, que me quiera alcanzar perdón de 
mis pecados é me lleve á su gloria santa . 

ítem mando que se me hagan mis aniversarios y exe- 
quias en la dicha villa de Guetaria en la iglesia de San 
Salvador segund á persona de mi estado , en la huesa 
donde están enterrados mi señor padre é mis antepa- 
sados. 

ítem mando á las órdenes de la Redención para sa- 
car cautivos , seis ducados ; que son tres órdenes , á ca- 
da orden dos ducados, é con tanto los aparto de todos 
mis bienes: los cuales mando quesean pagados después 
que S. M. é sus tesoreros hubieren pagado todo lo que 
me debe S. M. , é fasta tanto no sean obligados mis bie- 
nes ni herederos á pagar los dichos seis ducados ni otra 
pia ni manda segund ( 1 ) , salvo después con los dichos 
dineros que S. M. me diere. 

ítem mando para la obra de la iglesia de Señor San 
Salvador de la dicha villa de Guetaria, seis ducados de 
oro. 

ítem mando á la iglesia del Señor San Martin ques 
en la jurisdicion de la dicha villa, doce ducados de oro 
para una cláusala (2) é diácono é sodiácono, é capa de 
muy buen paño colorado que cueste cada vara un du- 

(1) Falta aquí alguna palabra después de segund que el mismo 
testador dejaria olvidada, á no ser que leamos ni otra pia ni manda 
siguiente. 

(2) Por esta palabra quiso signilicarse sin duda una casulla, y co- 
mo habla del diácono y subdiácono y de una capa, resulta que lo que 
mandaba el testador era hacer un temo para la iglesia de San Martin. 



255 

cado de oro, é que si alguna cosa faltare en los dichos 
doce ducados, que cumplan hasta el cumplimiento. 

ítem mando á la iglesia de San Prudencio ques en 
la jurisdicion de la dicha villa, un ducado de oro. 

ítem mando á la iglesia de la Madalena de la dicha 
villa un ducado. ^ 

Ítem mando para los pobres del Señor San Lázaro 
un ducado. 

ítem mando á la iglesia del Señor San Antón de la 
dicha villa un ducado. 

ítem mando á la iglesia de Señor San Pedro de la 
dicha villa un ducado. 

ítem mando á la hermita de Señor San Gregorio de 
la dicha villa un ducado. 

ítem mando al hospital de la dicha villa dos ducados. 

ítem mando á Santa Cruz de la dicha villa un ducado. 

ítem mando á la iglesia de nuestra Señora de Heziar 
cuarenta ducados de oro para que hagan con ellos unos 
ornamentos que á mis cabezaleros é testamentarios bien 
visto fuere, que cuesten los dichos cuarenta ducados. 

ítem mando á Santa María de Guadalupe seis duca- 
dos de oro. 

ítem mando á nuestra Señora de Aranzazu un duca- . 
do de oro. 

ítem mando á nuestra Señora de Iruniraunzu un du- 
cado de oro. 

ítem mando al monasterio de Sasiola diez ducados 
de oro. 

ítem mando á Santa Engracia de Ayazna (1) un du- 
cado de oro. 

(1) También puede decir Ayazua porque es difícil conocer si la 
penúltima letra es n ó m. 



256 

ítem mando por cuanto tengo prometido de ir en 
romería á la Santa Verónica de Alicante é porque jo 
no puedo cumplir , que se haga un romero , é mando 
para el dicho romero seis ducados. Allende de ello man- 
do que le sean dados al dicho romero veinte é cuatro 
ducados para que los dé á la iglesia de la dicha Santa 
Verónica é traiga fe del prior é los mayordomos que 
recibieren los dichos veinte é cuatro ducados. 

ítem mando á S. Pelayo de Zarauz un ducado. 

ítem digo que yo concerté con el guardián é frailes 
del monasterio de S. Francisco de la Coruña para que di- 
jesen una misa de Concepción cada dia , é tuviesen car- 
go de rogar á Dios por mi ánima é de todos cuantos en 
esta armada veniamos, é por la dicha armada fasta tanto 
que yo volviese á España, é para ello hice una obligación 
de sesenta ducados por ante Cristoval de Polo , escriva- 
no del número de dicha cibdad para les pagar cuando 
la dicha armada volviese á la dicha cibdad de la Coru- 
ña : mando que sean pagados al dicho guardián , é mo- 
nasterio é frailes. 

ítem mando á la iglesia del Señor Santiago de Gali- 
cia seis ducados. 

ítem mando que se den á treinta pobres de la juris- 
dicion de la dicha villa de Guetaria, á las mas necesita- 
das, sendas sayas de cordélate blanco que á mis cabe- 
zaleros pareciere. 

ítem mando que se digan por mi ánima, é la de 
mi padre é por quien yo soy en cargo, en la dicha igle- 
sia de S. Salvador, una misa añal, la cual mando que 
diga D. Lorenzo de Sorazabal, é otra misa añal mando 
que se diga en la Madalena de la dicha villa, é la dicha 
misa diga mi hermano D. Domingo, é otra misa añal 



257 

sea dicha en la iglesia de San Sebastian é diga D. Rodri- 
go de Ainza mi sobrino_, é mando que sean pagados de 
su capilanía lo acostumbrado en la dicha villa. 

Todas las mandas susodichas mando que sean paga- 
das de los dineros que S. M. me debe, é hasta tanto los 
otros mis bienes no sean obligados á pagar ni complir 
ninguna de las dichas mandas, y que los comisarios de 
la Santa Cruzada de los dichos seis ducados de la dicha 
redención no puedan pidir, ni ningún mayordomo ni 
tesorero, ni oficial de otra las dichas iglesias, ni otra 
persona alguna, de las dichas mandas. 

ítem mando á Mari Hernández de Hernialde, madre 
de Domingo del Gano mi hijo, cient ducados de oro 
por cuanto sejendo moza virgen hube (1), é mando que 
le sean pagados los dichos cient ducados dentro de dos 
años después que este mi testamento fuere en España. 

ítem mando que la hija que yo tengo en Vallado- 
lid de Maria de Vida Urreta, que si fuere viva, que en 
cumpliendo cuatro años lleven á la dicha villa de Gue- 
taria é la sostengan fasta que venga á edad de se casar, 
é después le sean cumplidos cuatrocientos ducados de 
oro á su arreo, é ajuar é vestido conforme la dote, con 
tal condición é pacto que ella sea casada con consenti- 
miento é por mano de mis testamentarios , é cabezale- 
ros é de mi heredero ; é si se casare sin licencia dellos, 
que no le den blanca ni cornado , é desde agora hago la 
desheredación como si entonces fuere vivo : así mesmo 
que si por ventura antes de casar la dicha mi hija falles- 
ciere desta presente vida, en tal caso no le mando na- 
da , antes digo que los dichos cuatrocientos ducados , é 

(1) Debió decir: la hube, ó le hube refiriéndose al hijo. 
Tomo I. 17 



258 

el arreo é vestidos dejo al mi heredero; asimismo des- 
pués de casada si muriere ella sin hijos; é puesto caso 
que haya (1), si los tales sus hijos murieren sin llegar 
á perfecta edad, en tal caso mando que la dicha su do- 
te haya mi heredero ó herederos que fueren. 

ítem mando á la dicha Maria de Vida Urreta, ma- 
dre de la dicha mi hija, por la crianza della é por des- 
cargo de mi conciencia cuarenta ducados , los cuales 
mando que le sean pagados dentro de un año después 
quel dicho mi testamento fuere en España. 

ítem mando á Isabel del Puerto mi prima , una sa- 
ya de cuatro ducados. 

1. ítem mando á mi sobrino hijo de Sebastian del Ca- 
no mi hermano, veinte ducados: digo á Martin. 

ítem mando á Domingo del Cano mi sobrino, hijo 
del dicho Sebastian otros veinte ducados. 

E para complir é pagar las mandas susodichas nom- 
bro é declaro por mis bienes mil é sietecientos é cin- 
cuenta ducados que S. M. me debe en la Casa de la 
Contratación de la Especería , é para los dichos mil é 
setecientos é cincuenta ducados S. M. me los dio en el 
armazón desta armada cient mil maravedís, de los cua- 
les cient mil maravedís de la dicha armazón para cierta 
necesidad que tuve , me pagó cincuenta mil maravedís 
Cristoval de Haro, los cuales dichos cincuenta mii 
maravedís están en su cabeza de Cristoval de Ilaro é á 
su cargo , é. mas otros once ó doce mil maravedís que 
me los dio, é á la cantidad dellos me refiero á una cé- 
dula que le hice al diclio Cristoval de Haro , los cuales 
dichos once ó doce mil maravedís están en cabeza de 

(1) Debió decir: c puesto caso que los haya. 



259 

Gristoval de Haro de la forma é manera de los dichos 
cincuenta mil maravedís. 

E mas declaro por mis bienes los dichos cincuenta 
mil maravedís en el armazón ^ los cuales se han de res- 
cibir con la ganancia ó pérdida segund que fuere paga- 
do, conforme á los otros armadores: destos cincuenta mil 
maravedís se han de sacar los diclios once ó doce mil 
maravedís de la diclia cédula de Gristoval de Haro , de 
manera que teniendo en la dicha armazón en la forma 
susodicha losdiclios cient mil maravedís, S. M. me que- 
da á deber para los dichos mil é setecientos cincuenta 
ducados en fin deste presente mes de julio de 1526 años, 
de mi acostamiento^ mil é cuatrocientos é ochenta é cua- 
tro ducados. 

ítem mas declaro por mis bienes los mil ducados que 
S. M. me da de mi salario de la capitanía^ é para ellos 
he recibido de S. M. é de Gristoval de Ilaro en su nombre 
cincuenta mil maravedís en dinero ^ é otros cincuenta 
mil maravedís en el armazón. 

ítem mas declaro por mis bienes ochocientas hachas 
poco mas ó menos. 

ítem mas nueve quintales de fierro poco mas ó me- 
nos, que son setenta y nueve cubos : deste fierro se ha 
de dar un quintal á Luzon y otro quintal á Benavides. 

ítem mas declaro las mercaderías siguientes á me- 
dias con Diego de Govarrubias Engliasea, las cuales es- 
tan en una caja. 

Primeramente siete piezas de nabal grueso. 

Nueve piezas de nabal lino. 

Dos piezas de holanda fino n.*^ 4. 

Tres piezas de media holanda á largo. 

Una pieza de manteles de ocho cuarteles. 



260 

Cincuenta é una bacinejas grandes é pequeñas. 

Cient mazos de mata mundo. 

Gient mazos de abaloros. 

Cient libras de crispalino (1) azul de lo común. 
-, Una pieza de angeos de veinte é siete anas. 
f ; Monta todo esto cinquenta mil nuevecientos sesenta 
é dos maravedís. 

Mas en la dicha caja cient piezas de bacinejas que 
pesaron ciento cuarenta é dos libras é media. 

Treinta é nueve platos que pesaron ciento veinte é 
cuatro libras é media. 

Mas cincuenta manillas que pesaron veinte é cinco 
libras. 

Mas veinte aguamaniles. 

Mas cincuenta saleros. 

Mas cient libras de crispalino común. 
.- Una resma de papel. 

Doscientos mazos de mata mundo é abalorio. 

Seis libras de margaritas. 

Cient docenas de cascabeles medianos é cincuenta 
de los pequeños. 
-., Veinte decías de cochillos. 
¿j i Mas otras seis docenas. 

Cuatro docenas de tijeras. 
-.'j Doce madejas de hilo de manicordio. 
-^ Diez é ocho sombreros vedejudos. 

Una pieza de ágeos que tiene veinte é siete anas ^ que 
son á razón de 142 el ciento treinta é ocho varas y 
cuarto. 

Siete piezas de nabal de lo mas basto que tenían doce 

(1) En un traslado de este testamento qiic se halla en la eolec- 
clon de Vargas Ponce en el Depósito Hidrográíico, se lee : cristalino. 



261 

anas , catorce anas _, once anas , trece anas , catorce anas, 
diez anas _, doce anas _, que son ochenta é seis anas : á ra- 
zón de 1 42 el ciento son ciento é veinte é dos varas. 

Nueve piezas de nabal fino que tenian catorce anas, 
diez é seis anas y cuarto, trece anas, once anas, doce 
anas, diez anas tres cuartos, trece anas y medio, trece 
anas, trece anas, que son ciento veinte é seis anas dos 
cuartos: á razón de 170 el ciento son ciento noventa é 
ocho varas. 

Dos piezas holandas bajas que tenian cuarenta anas, 
cuarenta é cinco anas : son ochenta é cinco anas : á razón 
de 82 el ciento son sesenta é nueve varas. 

Tres piezas de holanda á largo que tenian treinta é 
seis anas, cuarenta é tres anas y medio, treinta é siete 
anas : son ciento diez é seis anas y media : á razón de 
ochenta é dos el ciento son noventa é cinco varas y 
medio. 

Una pieza de manteles de ocho cuarteles que tienen 
cuarenta é tres anas á razón de ochenta é dos el ciento, 
que son treinta é cinco varas : de manera que estas mer- 
caderías susodichas tenemos á medias Diego de Govarru- 
bias é yo , á saber telas anchas , é el resto son mias , é las 
siguientes también mias sin parte de ninguna persona. 

Mas diez piezas de bretaña con una camisa, que fueron 
del fardel que temamos Diego de Covarrubias é yo, que 
partimos á medias , é sus cabezaleros rescibieron lo su- 
yo; en que son trescientas é cincuenta é dos varas é dos 
tercios, las cuales están en la caja de las ropas de vestir. 

Mas ocho docenas de archileos que tiene Martin Pérez. 

ítem mas una caja y dentro en ella lo siguiente, todo 
mió sin que tenga parte otra persona alguna. 

Veinte sartas de abalorio amarillo. 

ítem mas veinte é tres sartas de margaritas mayores. 



262 

ítem mas diez é nueve sartas de margaritas menores. 

Cinco sarticos de mata mundo amarillos. 

Nueve sarticos de abalorio pequeños. 
. Una caja de antojos. 

Nueve varas tres cuartas de cordélate colorado en 
un pedazo. 

Otro pedazo de cordélate colorado, dos varas y tres 
cuartos. 

Seis varas dos tercios de frisa amarilla. 
. ítem mas un fardel que tiene dentro lo siguiente: 
»f,%v/Un pedazo de paño amarillo fino de cuatro varas dos 
tercios. 

Otro pedazo de paño colorado fino de seis varas me- 
nos una cuarta. 

Otro pedazo de cordélate amarillo , ocho varas. 

Otro pedazo de paño colorado fino de diez é siete va- 
ras una cuarta. 

Mas otro fardel y dentro del lo siguiente : 

Una pieza de media holanda , treinta é una varas. 

Otra pieza de media holanda de treinta é dos varas y 
media. 
f;.¿ Otra pieza de media holanda de treinta varas dos 

tercios. J Í7-iíJ>'{ Lilir. f.LUli iiv: 

ítem mas un jarro de plata que pesa dos marcos y 
medio pasados. 

Otro tazón que pesa dos marcos pasados. 

Otro tazón que pesa un marco y medio. 

Tres cuchares de plata que pesa cada uno doce reales. 

ítem mas cuarenta sombreros vedejudos, los cuales 
sombreros están en la caja de la mercaduría que son 
mias propias los dichos sombreros (1). 

(1) Así dice el original, en vez de que son míos propios los di- 
chos sombreros. De estos defectos está plagado todo el testamento. 



263 

Mas (los anillos de oro con sus piedras. 
Mas uno de á cuatro ducados. 

ROPAS DE VESTIR. 

Una capa aguadera traida^ de grana. 

Una chamarra verde de paño. 

Una chamarra de chamelote leonado. 

Una chamarra de paño verdescuro fino- 

Un sayo de raso todo aforrado. 

Un sayo añileto, su cuerpo de terciopelo plateado 
aforrado. 

Un sayo de Valencia negro fajado de terciopelo, 
traido. 

Un sayo morado viejo. 

Un jubón de tafetán doble. 

Un jubón de terciopelo plateado^ traido. 

Un jubón de terciopelo negro, traido. 

Un jubón de terciopelo leonado y cubierto. 

Un jubón de raso colorado cubierto de tafetán acu- 
chillado é traido. 

Un jubón de cañamazo cochillado, traido. 

Un jubón de cotilina (1) blanco, traido. 

Una cuera de paño verdescuro, traido é aforrado. 

Una jaqueta de paño colorado. 

Unas calzas de grana con fajas de brocado, traidas. 

Otras calzas negras traidas. 

Otras calzas blancas nuevas. 

Otras calzas negras traidas. 

Otras calzas argentines traidas. 

Otras calzas de paño plateado, traidas. 

Unos calzones colorados traídos. 

(1) Será cotonía. 



264 

Unas medias calzas coloradas traídas. 
Dos pares de medias calzas coloradas. 
Un bonetillo colorado de grana ^ nuevo. 
Un sacóte colorado traído. 
Un papahígo de terciopelo negro, traído. 
Paño plateado para unas calzas. 
Unas medias calzas negras, viejas. 
Dos gorras de grana colorada é una negra. 
Una escofia de oro é de seda. 
Unos saragueles de sarga verde. 
Un chapeo francés con tafetán plateado. 
Dos bonetillos colorados de grana , viejos. 
Un pedazo de paño colorado fino. 
Dos colchones. 
Una manta frazada blanca. 
Una escablina. 
Dos abnuadas. 
Siete sábanas. 
Una chamarra encarnada. 
Diez é nueve camisas. 
Tres cobertores de almuadas. 
Tres ollas de cobre, una con su cobertor. 
Un puchero de estaño. 
Ocho platos de estaño. 
Dos pares de trébedes de fierro. 
Tres sartenes de fierro, é tres asadores é tres parri- 
llas de fierro. 

ítem mas dos espadas. 

Una esfera (1) roma del mundo. 

Un libro llamado almanaque en latín. 

En cuanto á las deudas y recibos míos, digo que yo 

(1) El original dice: espera. 



265 

no debo á persona alguna que supiese; mas de cuanto si 
alguna persona de crédito pareciese á pedir alguna cosa 
que tuviese de recibir en mí , que sea creido por su ju- 
ramento hasta un ducado é sea pagado de mis bienes , á 
tal persona ó personas de calidad ( 1 ) ; y en cuanto á los 
recibos suyos, que me referia á las escrituras é cédulas 
que tengo _, que mando que sean rescibidas. 

ítem mas otro libro de astrología , é si toparen á Kdt 
dres San Martin, que se lo den los dos libros (2) al di- 
cho Andrés de San Martin. 

ítem mando que se le den al dicho Andrés San Mar- 
tin tres varas de paño colorado de Londres para una 
chamarra. 

De todos los bienes que están en esta nao , las mer- 
caderías que están en esta nao mando que mis cabezale- 
ros é testamentarios de yuso declarados é nombrados 
vendan en esta manera : las mercaderías é cosas de resá- 
cate por rescate en las Indias como é de la manera que 
se vendieren los otros rescates de hombre de mi calidad. 

ítem mas mando que de las ropas de vestir, que se 
haga lo siguiente : 

ítem mando el jubón de tafetán plateado que se le dé 
á Andrés de Urdaneta. 

ítem mando á Hernando de Guevara el jubón de 
carmesí cubierto de tafetán acochillado. 

ítem mando á Esteban tres pares de calzas, toman- 
do Martin Pérez las mejores qüél quisiere , tres pares é 
mas la cuera de paño verdescuro, é el jubón de coto- 
niné, la jaqueta colorada é la almejía colorada. 

_; (1) Es decir, con -tal que -sean persona ó personas de calidad. 

(2) Los dos libros serán el de Astrología que aquí nombra, y el 
Almanaque en latín que niencioiía mas arriba. 



266 

Todos los otros vestidos si topare Martin Pérez con 
sus hermanos , los cuatro que lo repartan como herma- 
nos sin deferencia ninguna , é si no se toparen aquí en 
las Indias , que los tenga el dicho Martin Pérez para sí, 
é digo que con Guevara son los cuatro. 

ítem dijo quél tenia recibidos cuatro ducados y me- 
dio de Juan de Iraela marinero del palax que fué en 
San Gabriel y dos ducados de Juan Urtiz de Vildosola: 
mando que al dicho Juan de Iraeta se le paguen los di- 
chos cuatro ducados y medio de mis rescates al precio 
que costaban en la Coruña , é al dicho Juan Urtiz los di- 
chos dos ducados en la misma manera en rescates; é si 
no se fallaren ellos en la India , mando que sean carga- 
dos en el armazón con los otros mios é se le paguen co- 
mo pagaren á mí en la Coruña. 

ítem mas mando que la jarra, é los dos tazones é 
las tres cucharas que se vendan á rescate como las otras 
mercaderías. 

J ítem mando á Martin Pérez mi hermano que le den 
de mis rescates todo lo que hubiere de rescatar como pi- 
loto en todas las partes que llegaren , así donde hay oro, 
perlas, piedras preciosas, seda , droguería , especia , co- 
mo de otras cualesquier cosas que se rescataren para 
que pueda rescatar sus quintaladas é caja de la manera 
susodicha. jÍ.Ííí j jstuíiihj 

ítem mas mando que de mis rescates les sean resca- 
tados de especia sus quintaladas é caja á Andrés de Ur- 
daneta , é á Hernando de Guevara c á Esteban mi so- 
brino, .{íl'tij íJ 

ítem mas mando al dicho Esteban mi sobrino cua- 
renta ducados, los cuales mando que le paguen del pri- 
mer oro ó hacienda que para mí se rescatare , é ruego 



267 

é suplico al Señor Comendador que así lo quiera man- 
dar é coniplir. 

ítem mando que del trigo é de la harina que yo ten- 
go aquí, que den una lianega de trigo é otra de harina, 
é del aceite una arroa á Andrés de Urdaneta é á Her- 
nando de Guevara , é mas de los pulpos treinta é tres 
quesos. 

ítem mas mando que den al Capitán General un bar- 
ril de quesos, que están diez quesos. 

ítem mas mando que los otros quesos hayan el dicho 
Martin Pérez y Esteban , é que coman con los que co- 
men agora en la mesa , y el trigo y la harina y los pul- 
pos é congrio lo mismo que coma con sus compañeros 
que tiene agora. 

Digo que yo truje tres barricas de vino blanco, y el 
uno dellos (1) recibió Montemayor para la desjjensa de 
su merced, el cual mandé á su merced, y el otro de 
los tres uno es de Martin Pérez, é de D. Juan é de Mar- 
tin Ochoa. Mando á Martin Pérez que él tome lo suyo 
é cumpla con sus compañeros , é la otra barrica mando 
á Martin Pérez que lo beba. 

ítem mas el vino que te di á Diego de Govarrubias é 
se trujo, el cual recibió Montemayor, que le suplico á 
su merced que lo reciba para sí é mando que sea para él. 

ítem mas mando que den á Ayala cordélate colorado 
con su forro para unas calzas que le debo. 

ítem mas mando á maestre Hernando, é al botica- 
rio é al barbero que le den del acey te cada media arroa 
á todos tres, 

ítem mas mando que le den á Torres el capellán, 

-0'n(l) Debió decir: y la ana dellas. 



268 

que le den de la harina é del trigo media hanega , é me- 
dia arroa de acejte é dos camisas. 

ítem declaro que yo traia dos barriles de clavazón 
en la nao Sancti Espíritus mios é de Francisco de Burgos 
á medias ó á riesgo délos dos ^ é cuando se perdió la di- 
cha nao se escapó de la clavazón dos millares , é todo lo 
otro se perdió. Mando que se rescate é que le acudan 
con su meitad á Francisco de Burgos. 

ítem mando todas las otras cosas de comer y el vino 
y aceite que Martin Pérez que reparta con sus herma- 
nos si topare con ellos , y que los coma con sus compa- 
ñeros. 

E complido é pagado todas las mandas é deudas su- 
sodichas, en lo remanesciente dejo por mi heredero uni- 
versal de todos mis bienes , así muebles como raices , é 
de todo lo que á mí me perlenesce de cualquier causa 
é razón á Domingo del Cano mi hijo é de Mari Hernán- 
dez de Hernialde^ con esta condición é pacto que mi 
señora Doña Catalina del Puerto sea señora é usufrutua- 
ria de todos mis bienes en su vida , é que los resciba 
todos los dichos mis bienes habidos é por haber por in- 
ventario , é que goce del usufruto dellos en toda su vida 
ó antes hasta que fuese su voluntad della ; y después de 
sus dias d€je los dichos bienes al dicho Domingo mi he- 
redero. 

E si por ventura la voluntad de Dios fuere quel di- 
cho Domingo fallezca desta presente vida , en vida de 
la dicha mi señora madre , en tal caso quel dicho Do- 
mingo, ni su madre, ni pariente cercano del tenga de- 
recho ni acción del, antes dejo por mi heredero univer- 
sal de todos mis bienes á la dicha mi señora madre pa- 
ra que como mi madre lejítima pueda heredar é dispo- 



2G9 

ner de toda la hacienda como á ella bien visto fuere. 

E por cuanto todos los bienes mios son bienes cas- 
trenses é ganados en servicio de S. M._, é mercedes de 
S. M. , é puedo disponer dellos como á mí voluntad 
fuere ; digo que la donación que hago á mi madre en 
falta de mi hijo, que hago con esta condición é poder 
que dov á ella que ella pueda heredar é tomar por he- 
redera de todos mis bienes á la dicha mi hija, si viva 
fuere, con las condiciones é pactos que ella quisiere, 
sin que para ello tenga acción ni derecho alguno nin- 
guno de sus hijos de mi señora , c suplico é pido á la 
dicha mi señora que seyendo la dicha mi hija obe- 
diente á ella é seyendo cual debe de ser semejante 
persona, que en tal caso en falta de mi hijo, que lo 
tome (1) á la dicha mi hija por mi heredera, é pa- 
ra ello doy todo mi poder bastante según é de la ma- 
nera que mejor é mas cumplidamente lo puedo dar. 

Así mismo si por ventura mi señora madre muriere 
sin que el dicho mi hijo se casare ó hobiere hijos , é 
después de muerto ella si el dicho mi hijo muriere 
sin haber herederos, en tal caso dejo por mi heredera 
universal á la dicha mi hija seyendo obediente á mis ca- 
bezaleros é testamentarios , é casándose por mano de- 
llos. E si muriere ella sin haber hijos, dejo por mi he- 
redero universal á Martin Pérez del Cano mi hermano. 

E para cumplir é mandar pagar é efectuar todas las 
mandas susodichas, dejo por mis testamentarios, é ca- 
bezaleros, é administradores é ejecutores de las perso- 
nas de mi hijo é hija é de mis bienes al muy magnífi- 
co Señor Comendador Loaisa Capitán general desta ar- 

(1) Debió decir que la tome. 



270 

niada de S. M. , é á la dicha mi señora doija Catalina del 
Puerto, é al dicho Martin Pérez del Gano, é á D. Ro- 
drigo de Gainza mi sobrino, é á Santiago de Guevara 
mi cuñado é á maestre Martin de Urquiola é á Do- 
mingo Martinez de Gorostiaga, é á cada uno dellos in 
solidum y juntamente ; y especialmente á la goberna- 
ción de los dichos mi hijo é hija dejo á mi señora, é á 
mi hermano D. Domingo é á Domingo Martinez de Go- 
rostiaga, para que la dicha mi señora, é mi hermano 
D. Domingo, é Domingo Martinez de Gorostiaga é Ro- 
drigo de Gainza mi sobrino administren sus personas é 
gobierno, é cuando fueren de edad los casen, é ruego 
é pido que como buenos administradores é goberna- 
dores quieran mirar por ellos é por sus cosas : é para 
todo lo susodicho doy poder cumplido á todos los suso- 
dichos. 

ítem mando á la dicha mi señora pueda disponer 
hasta cantidad de cient ducados de mis bienes en cosas 
que fueren su voluntad della , é no sea obligada á dar 
cuenta dellos á mi heredero ó herederos. 

Revoco todos é cualesquier testamento ó testamen- 
tos é codicilos que fasta agora yo he hecho, los cuales 
mando que sean en sí ningunos é de ningún valor já 
efecto, é mando que no valgan nada , é quiero y es mi 
voluntad de que este mi diclio testamento valga é sea fir- 
me en todo tiempo del mundo , é mando que valga por 
testamento, é si no valiere por testamento, porcodici- 
lo, é sino por mi postrimera é última voluntad, por 
cuanto quiero y es mi voluntad así, é dejo por mi testa- 
mento este dicho mi testamento segund que mejor é mas 
cumplidamente lo puedo dejar de fecho é de derecho. 

Suplico al dicho muy Magnííico Señor Comendador 



271 

que tenga el cargo de las cosas de acá é de la corte de 
S. M., j mire en mis cosas así acá como en la corte^ 
como quien es é como yo espero en su merced, y tenga 
por encomendado á Martin Pérez é mis hermanos, y 
en las cosas de acá vendan mis cosas é tengan cargo de 
todas mis cosas su merced é Martin Pérez mi hermano. 

Así mismo ruego é pido á mi señora é á los otros ca- 
bezaleros que tomen é aceten el cargo deste dicho mi 
testamento é mis hijos segund é de la manera ó cada uno 
en la forma susodicha , é quieran usar é gozar como 
buenos. 

Fué fecho é otorgado este dicho mi testamento den- 
tro de la nao Vitoria en el mar del sur estando á un gra- 
do de línea equinocial, á veinte é seis dias del mes de 
julio año del Señor de mil é quinientos é veinte é seis 
años. Testigos que fueron presentes por testigos , Mar- 
tin Garcia de Carguizano, é Andrés de Gorostiaga, é 
Hernando de Guevara, é Andrés de Urdaneta, é Juanes 
de Zabala, é Martin de Uriarte é Andrés de Aleche, los 
cuales firmaron en uno conmigo en este dicho mi testa- 
mento. =Juan Sebastian del Gano.=Andres de Goros- 
tiaga , Joanes de Zabala _, Martin Garcia de Carguizano. 
r=Por testigo Martin de Uriarte. =Hernando de Gue- 
vara.=Andres de Aleche.===Andres de Urdaneta. 



COMUNIDADES DE CASTILLA 

Él documento que sigile^ sumamente interesante bajo todos aspec- 
tos , no lleva fecha , ni se dice el lugar donde se hizo ni las perso- 
nas que intervinieron en su redacción, por cuya circunstancia ignora- 
mos sifué obra de la junta de Tor desillas ó de la de Avila, llama- 



272 

dá Santa. No obstante nos inclinamos á creer que pudo redactarse 
en esta última ciudad , 12 porque estos capítulos no son los de Tor- 
desillas como cualquiera puede ver y cotejar en el historiador Sondo- 
val: 'ít porque están escritos con singular osadía, lenguaje propio de 
los comuneros de Avila, no solo á causa de haberse reunido cuando 
ardia vivo el fuego del levantamiento popular , sino también porque 
allí, si cabe , se mostraron los ánimos mas enconados que en Tordesi- 
llas: 3? porque en la carpeta dentro la cual se halló este documento, 
se leía el nombre de Martin Muñoz de las Posadas , pueblo que quizá 
concurrió por medio de sus procuradores á Avila , estando cerca dedi-r- 
cha ciudad. Sin embargo no damos todo esto siiw como meras, coi\jetu- 
ras. Pudiera ser también que este papel no fuese mas que una minuta 
de los capítulos que en coiferencias privadas discutían ó acordaban los 
comuneros , que después corrijieron y ampliaron ya en Avila ya en 
Tordesillas , y á esta sospecha da cierto fundamento el que se diga 
en e{ título ó epígrafe: Capítulos que ordenaban (^y no ordenaron) de 
iiedlr los de la Junta. Últimamente el nombre que se lee al Jin del Ba- 
chiller Denciso , ora sea Martin Fernandez Denciso, autor de la Su- 
ma de Geografía impresa por primera vez, en Sevilla en 1519, ora 
cualquier otro , no añade nueva ilustración para aclarar el origen y 
f celia de este célebre documento , cuya copia sacada del original- ^d el 
archivo de Simancas , debimos á la bondad de su archivero D. Tomas 
Q(mzcUe.:ija^(ítfunto. 

-^o■l(^D^h^i^ CAPÍTULOS 

.oíitisiuií'ííiu} í)I) t^íii"' :l\ ':}¡j rOí\i'.u}j .í.í^il 

DE LO -^UE ORDENABAN DE PEDIR ,1^^ ^^.'Mi ^}?ílE- 

Sucesión. 

La primera que después del f1) no pueda suceder 
muger ninguna en el reino ; pero que no habiendo hi- 
jos ;, que puedan suceder hijos de hijas é de nietas sien- 
do nascidos é bautizados en Castilla ; pero que no pue- 
dan suceder sino fueren nascidos en Castilla. 

(1) Querrían decir después del Rey reinante, esto es cuando lle- 
gase á faltar el Emperador Carlos V. 



273 

Consejo. 

La otra con que en el Consejo haya de liaber tantos 
oidores como obispados hay en estos reinos de Castilla, 
en esta manera : que en cada un obispado ellijan tres le- 
trados de ciencia é conciencia é de edad de cada cuaren- 
ta años y é quel Rey ó su Gobernador escoja el uno dellos 
é queste sea oidor por aquel obispado toda su vida; é 
cuanto este fallesciere elijan otros tres por la misma 
manera : é que de esta forma elija cada un obispado 
uno, y queslos sean los oidores del Consejo, é quel Rey 
no pueda poner otros, ni quitar estos, ni pueda impe- 
dir ni suspender las sentencias ni mandamientos questos 
dieren. 

Procuradores. 

La otra con que cada cuando se hubieren de hacer 
Cortes, los logares realengos de cada un obispado é ar- 
zobispado elijan dos procuradores que vayan á las Cor- 
tes, el uno de los hidalgos y el otro de los labradores, 
é questos no puedan haber merced ninguna ni el Rey 
gela pueda dar, é que de cada uno de los (1) obispados 
elijan un clérigo para que vaya á las Cortes, é de los ca- 
balleros elijan dos caballeros , é de los órdenes de los 
oservantes dos frayles , el uno francisco y el otro domi- 
nico , é que sin todos estos no se puedan hacer Cortes ; 
é que de los obispados del reino de Galicia no haya mas 
de dos procuradores porque son pequeños : é que si al- 



(1) Antes de la palabra obispados se lee en el original are. ; pero 
está tachado. 



Tomo I. 18 



274 

guno se quejare del Rey en Cortes , que le sea feclia jus- 
ticia antes que se acaben las (1). 

Gobernador. 

La otra con que si el Rey fuere me 

to (2), ó se ausentare del reino, que los procuradores 
de Cortes é los del Consejo se junten en Cortes y elijan 
un Gobernador del estado de los caballeros, y este é los 
del Consejo gobiernen el reino é provean de tutor é cu- 
rador al menor ó mentecato , é de oficiales de su casa _, é 
quesLos puedan amoverse, quitar á los tutores, é cura- 
dores é oficiales cada é cuando les paresciere, é poner 
otros. 

Justicia. 

Lo otro á condición quel Rey no pueda poner Cor- 
regidor en ningún logar , sino que cada ciudad é villa 
elijan el primero dia del año tres personas de los hidal- 
gos é otras tres de los labradores , é quel Rey ó su Go- 
bernador escojan el uno de los tres hidalgos y el otro 
de los labradores, é questos dos que escojeren sean al- 
caldes de cevil é criminal por tres años , é pasados los 
tres años elijan otros por la misma via ; é que los del 
Consejo invien un juez á que tome residencia á los al- 
caldes , é quel juez que gela fuere á tomar, no tome las 



(1) En todos los huecos que se ven en esta copia est<í roto el pa- 
pel. Aquí (liria naturalmente el original: antes que se acalten las 
CORTES. 

(2) En este hueco puede faltar: ñor o mcnteca- como se infiere 
claramente de lo que se dice mas abajo, y unido : menor ó mentecato. 



275 

varas á los alcaldes que hubieren sacado ni conozca de 
causa ninguna sino solo de las causas de residencia , é 
que cuando se elijerenlos alcaldes, elijan alguaciles pa- 
ra cada un logar, y en el logar mas principal de cada 
un obispado elijan dos personas llanas é abonadas para 
que resciban todas las rentas Reales de todo el obispado 
en todo el tiempo de los tres años porque se elijen los 
alcaldes , é que el Rey pueda poner en cada un obispa- 
do un Gobernador para que gobierne la tierra é tenga 
cargo de castigar los crímenes, é maleficios é fuerzas, y 
queste no conozca en lo civil sino en grado de apelación 
y en los casos que son casos de Cortes. 

Oficios. 

Lo otro á condición que los oficios de regimientos, 
veintecuatrías , juraderías, escribanías, alguaciladgos é 
otros oficios se hayan de dar cuando vacaren á los nas- 
cidos é bautizados en los mismos logares á donde vaca- 
ren los tales oficios ó en sus aldeas, é que no se puedan 
dar á otras personas. 

Beneficios. 

Lo otro á condición que los beneficios, é dignida- 
des , é abadías , prioradgos , obisjoados , é arzobispados 
é fortalezas se hayan de dar é den cuando vacaren á per- 
sonas que sean nascidos é bautizados dentro de los lími- 
tes de los obispados é arzobispados donde vacaren, é 
que no se puedan dar á otras personas; pero si el Rey 
tuviere fijos ó nietos ó hermanos, que los pueda proveer 
á donde él quisiere con tanto que sean nascidos é bauti- 
zados en estos reinos de Castilla. 



276 

Encomiendas. 

- ; Lo Otro á condición que los maestradgos y enco- 
miendas é prioradgo de San Juan se hayan de dar á 
personas que sean nascidos é bautizados en Castilla, é que 
no se puedan dar á otras personas. 

Oficio Real. 

Lo otro á condición que los oficios de la casa Real 
se hayan de dar á personas que sean nascidos é bautiza- 
dos en Castilla , é quel Rey no pueda servirse durante 
estuviere en Castilla sino de personas que sean nascidos 
en Castilla. 

Un oficio. 

Lo otro á condición que á ninguna persona pueda 
ser dado sino un oficio, ó un beneficio, ó una dignidad 
ó una encomienda, agora sea oficio de la casa Real, ó 
del Consejo , ó de ciudad , ó villa ó una fortaleza, é que 
si á alguno le fueren dados mas de uno é lo acetare, que 
los pierda dambos é quede inhábile para haber otros, 
é quel Rey no lo pueda habilitar. 

Edades. 

-t; 

Lo otro á condición que los que hubieren de ser 
elegidos para á alcaldes ó regidores de los logares hayan 
de ser á lo menos de edad de cada treinta años, é los 
del Consejo de cuarenta porque tengan alguna expe- 
riencia. 

Encabezamiento. 

Lo otro á condición que las rentas Reales queden por 



277 

encabezamiento en los pueblos en los préselos en que 
estaban al tiempo que la Reina Doña Isabel murió é 

que no se puedan pujar mas é nu (1) ques ó fuere 

no pueda agora ni en ningunt tiempo echar servi... (2) 
al reino. 

Moneda. 

Lo otro á condición quel Rey no pueda sacar ni dar 
licencia para que se saque moneda ninguna del reino ^ 
ni pasta de oro ni de plata , é que en Castilla no pueda 
andar ni valer moneda ninguna de vellón sino fuere fun- 
dida é marcada en el reino. 

Saca de pan é de carne. 

Lo otro á condición quel Rey no pueda dar licencia 
para que se saque pan ni carne fuera del reino sin que 
la saca sea otorgada por Cortes con información de co- 
mo no es menester en el reino _, é que cuando alguna 
vez se diere _, quel que lo sacare pague de cada hanega 
de pan un real de derechos ^ é de cada res menor de ga- 
nado un real, é de cada res mayor ocho reales_, é questos 
sean para á la guerra de los moros ó á redención de cau- 
tivos demás de los derechos Reales, é quel Rey no pue- 
da tomar cosa alguna dellos. 

Enage.nacion. 

Lo otro á condición quel Rey no pueda enagenar nin- 
gunas ciudades, villas ni logares , ni las rentas dellos de 
los que hoy son de la corona Real ni de los que de aquí 
adelante se reducieren á la corona por confiscación ó en 

1") Quizá: e nunca el Rey Sfc. 

2) Aquí se ve claro que decía el original seri>ic¿o ó ser^'icios. 



278 

otra manera, ni los pueda vender _, ni empeñar, ni dar, 
cambiar ni trocar, ni pueda vender ni empeñar ningu- 
na de sus rentas é derechos ordinarios ni extraordina- 
rios ni parte dellos , é que si lo hiciese que no valla ni 
sea obedescido ni complido lo que sobre ello mandare . 

Restitución. 

Lo otro á condición quel Rey restituya á las ciuda- 
des é villas todos los términos, é montes, é dehesas é lo- 
gares que los Reyes pasados les han tomado para á dar á 
personas particulares , é que si no lo luciere que las ciu- 
dades é villas se los puedan tomar por su autox'idad é 
ayudarse unas á otras para ello, é quel Rey no gelo pue- 
da vedar ni estorbar. 

Armas. 

Lo otro á condición que todos puedan traer las ar- 
mas que quisieren ofensivas é defensivas , é que ningu- 
na justicia gelas pueda tomar ni vedar que no las trayan, 
é que todos sean obligados á tener armas en esta mane- 
ra : que cada un vecino de los del menor estado sea obli- 
gado á tener una espada , é un puñal , é un casquete , é 
una lanza é un pavés ó una rodela : entiéndase ser del 
menor estado el que no tiene cinquenta mil maravedís 
de hacienda. E los del mediano estado que sean obliga- 
dos á tener cada uno una espada , é un puñal , é un cas- 
quete, é una pica é un coselete ó unas corazas é una ro- 
dela : entiéndese ser del mediano estado el que tuviere 
mas de cinquenta mil maravedís de hacienda é no pa- 
sare de doscientos mil. ... (1) Y los del mayor estado 

(1) Sin duda maravedís. 



279 

que sean obligados á tener cada uno dos espadas é dos 
puñales par asir á un mozo^ é una pica, é una alabarda, 
é una rodela é un coselete entero con su celada y gorjal 
é falda : entiéndese ser del mayor estado el que tuviere 
de hacienda mas de doscientos mil maravedís : é por 
questo se guarde mejor , que los alcaldes é regidores de 
cada un logar hagan hacer cada un año el día de Santia- 
go alarde á todos los vecinos , é que cada un vecino sal- 
ga á la alarde con sus armas , é quel que no las sacare 
todas, que pague de pena si fuere del menor estado tres- 
cientos maravedís, é si del mediano seiscientos, é si 
del mayor mil maravedís, é questa pena gela esecuten 
luego é no gela puedan perdonar é sea para á los muros 
del logar, é que demás desto los alcaldes é regidores 
les compren las armas que les faltaren é gelas den é 
gelas hagan pagar. 

Posadas. 

Lo otro á condición que los pueblos no sean obliga- 
dos á dar posadas francas al Rey ni á sus gentes mas de 
tres dias , é que pasados los tres dias todos paguen las 
posadas como las pagan en Aragón; pero que en cada lo- 
gar donde el Rey estoviere le dé el pueblo diez posa- 
das de su casa , é á cada uno de los del 

Consejo una para á su p los otros las paguen. 

Caballos. 

Lo otro á condición que todos los que mantovieren 
continuamente armas é caballo sean libres é no pechen 
en otras cosas salvo en las que contribuyen los hijosdal- 
go, é quel que desto quisiere gozar, se escriba por tal 



280 

é salga cada año á la alarde con sus armas é caballo é 
jure que lo tiene continuamente, é ques suyo é lo tiene á 
su costa , é sea tal el caballo que valga cinco mil mara- 
vedís , é que si se le muriere que dentro de cuatro meses 
compre otro. 

Revocación de oficios. 

Quel Rey revoque é quite todos los oficios , é benefi- 
cios _, é dignidades , y encomiendas é fortalezas questan 
dados á las personas que no son nascidos é bautizados en 
el reino , é las dé á los naturales é nascidos en los rei- 
nos , é que no dé fortaleza ninguna á ningún gran Señor 
sino á personas que ellos por sí estén en ellas en perso- 
nas , ni dé capitanía á ninguno que por su persona no 
la sirviere. 

Ordinacion de (jente. 

Lo otro á condición que en cada un obispado se ha- 
ga un libro en que se asienten todas las ciudades _, villas 
é logares , fortalezas é rentas quel Rey tiene en aquel 
obispado , é que asienten los vecinos que cada un logar 
tiene , é los que tienen sus aldeas , é cuantos dellos son 
hidalgos é cuantos pecheros ;, é lo que renta cada un lo- 
gar, é se nombren dos personas que resciban las rentas 
de todo el obispado, é que toda la renta se haga cuatro 
partes, é la una cuarta parte se dé al Rey para el gasto 
de 5U casa y estado , é que las otras tres partes las ten- 
gan en sí los que recaudaren las rentas , é se nombren 
tantos hidalgos de los del obispado para á la guerra cuan- 
to bastaren las rentas para á pagar á cada uno dellos diez 



281 

mil maravedís cada un año , é questos que fueren nom- 
brados sean pagados á diez mil maravedís por año en to- 
do el tiempo que estovieren en la guerra , é que en el 
tiempo que estuvieren en sus casas no les den mas de á 
tres mil maravedís por año , é que todo lo que quedare 
en poder de los recaudadores é pagadores del tiempo en 
que la gente no estuviere en la guerra , que se guarde é 
lo resciban é tomen la cuenta dello cada un año las justi- 
cias é regidores de los logares do fueren nombrados y 
estovieren los que bubieren de rescibir é recaudar las 
rentas. 

Gente de gcnerra. 

E lo que se alcanzare se ecbe en un arca de tres llaves 
é se guarde para á cuando bubiere necesidad de guer- 
ra _, é que las llaves tengan la una los alcaldes^ é la otra 
los regidores, é la otra una persona cual el pueblo nom- 
brare. E que cuando se nombraren los bijosdalgo para 
á la guerra _, se nombren otros tantos de los labradores 
é pecberos para á la guerra , é questos que se nombra- 
ren no pechen en otras cosas salvo en aquellas en que 
pagan los hidalgos: é que cuando estos fueren á la guerra 
les den é paguen á razón de diez mil ( 1 ) por año. E que 
cada é cuando alguno destos que se nombraren para á la 
guerra muriere sea hidalgo ó pechero , se nombre otro 
en su lugar porquel número esté todo tiempo entero. 

Guerra. 

Lo otro á condición que cada é cuando el Rey qui- 

(1) Serán diez mil maravedís. 

18* 



282 

siere hacer guerra llame á Cortes á los procuradores ^'é 
á ellos é á los del Consejo diga la causa de la guerra para 
que ellos vean si es justa ó voluntaria. E si fuere justad 
contra moros, vean la gente que para ella es menestei? é 
tomen las cuentas de las rentas, é sepan si hay de que pa- 
garla é provean lo que fuere menester para ello segunt la 
necesidad de la guerra é del tiempo y é que sin su volun- 
tad destos no pueda el Rey hacer guerra ninguna. 

««' ftiílas. 

• Que las bulas.se prediquen sin suspensión de otras, 
é que lo que dellas se hubiere se gaste en guerra de mo- 
ro6' ; '. .' * '. -1*1 i'^ ifla' ninguna , é que los procuradores de 
Górtesnómbren personas •. I J^iui -i- !. - ^ ] -■■■■. u^^ -j- j 
Que en Toledo este un . . .' í ;t.t6*i'( 1)106 copiííd deW- 
dos los libros de los logares é rentas de los obivspados, 
é todas las copias de las rentas ordinarias y extraordina- 
rias que el Rey tiene , é que se asiente en él todo lo que 
se reduciere á la corona , é que después de asentado en 
él no pueda el Rey darlo, ni venderlo, ni empeñarlo, 
ni trocarlo ni cambiarlo, é si lo hiciere que no valla ni 
sea obedescido ni cumplido lo que «obre ello mandare 
porquesto es la conservación de la Cloraha Real. 

Jui'iílitíento. 

Que cada é cuando alguno hubiere de suceder en el 
reino, antes que sea rescibido por Rey, jure de cumplir 



(1) Por los fragmentos de letras que se ven parece puede leerse; 
libro en ques- y unido libro en questcn. 

6Í 



283 

é guardar todos estos capítulos é confiese que rescibe el 
reino con estas condiciones , é que si fuere contra ellas 
que los del reino gelo puedan contradecir é defender 
sin caer por ello en pena de aleve ni traición , é que nin- 
gunt alcaide le entregue fortaleza ninguna. sin que le 
muestre por testimonio como lia jurado estas condicio- 
nes. ante los procuradores del reino é sin que uno de los 
mismos procuradores vaya é gelo diga en persona como 
lo ha jurado. E que ansí mismo jure de guardar á todas 
las ciudades é villas de la corona todos sus previllegios 
que tienen é que los jure antes que sea rescebido por 
Rey. 

Al pie del documento, de, tinta y letra diferente, aunque coetá- 
nea, pero muy gastada, se lee: Bachiller Denciso. 



Sentencia y condenación contra Juan de Pa- 
dilla, Juan Bravo y Francisco Maldonado. 



Copia del original que existe en el archivo de Simancas según se halla 
en la Academia de la Historia. 



En Villalar á veinte é cuatro dias del mes de abril 
de mil é quinientos é veinte é un años el señor alcalde 
Cornejo por ante mí Luis Madera escribano , recibió ju- 
ramento en forma debida de derecho de Juan de Padi- 
lla, el cual fué preguntado si ha seido capitán de las 
comunidades^ é si ha estado en Torre de Lobaton pe- 
leando con los Gobernadores de estos reinos contra el 
servicio de SS. MM. : dijo que es verdad que lia seido 
capitán de la gente de Toledo é que ha estado en Torre 
de Lobaton con las gentes de las comunidades _, é que 



284 

lia peleado contra el Condestable é Almirante de Casti- 
lla Gobernadores de estos reinos , é que fué á prender 
á los del Consejo é alcaldes de sus Majestades. 
-< Lo mismo confesaron Juan Bravo é Francisco Mal- 
donado haber seido capitanes de la gente de Segovia é 
Salamanca. 

Este dicho dia los señores alcaldes Cornejo , é Sal- 
merón é Alcalá dijeron que declaraban é declararon á 
Juan de Padilla , é á Juan Bravo é á Francisco Maldo- 
nado por culpantes en haber seido traidores de la coro- 
na Real de estos reinos ^ y en pena de su maleficio dije- 
ron que los condenaban é condenaron á pena de muerte 
natural é á confiscación de sus bienes é oficios para la 
cámara de sus Majestades como á traidores _, é firmá- 
ronlo. ==Doctor Cornejo. =E1 Licenciado Garci Fer- 
nandez. ==E1 Licenciado Salmerón. 

E luego incontinente se ejecutó la dicha sentencia é 
fueron degollados los susodichos. E yo el dicho Luis 
Madera escribano de sus Majestades en la su corte é en 
todos los sus reinos é señoríos que fui presente á lo que 
dicho es, é de pedimiento del Fiscal de sus Majestades 
lo susodicho fice escribir é fiz aquí este mió sino atal. 
=^En testimonio de verdad. ==Luis Madera. 

di D. Tomas González archivero que fué de Simancas en vista de 
.r^ arios documentos originales de aquel archivo ^ sobre Juan de Pa- 
I diUa Y su muger Doña María Pacheco. 

*'' Juaii de Padilla fue nombrado capitán de genlc de armas de 
SV M. por Real ce'dula fecha en Zaragoza de 22 de agosto de 1518. 
Sé conserva el despacho original en Simancas que dice así: «Nos la 



285 

Reina é el Rey su hijo. Hacemos saber á vos los nuestros contadores 
mayores que nuestra merced e' voluntad es de tomar é recibir por 
nuestro capitán de gente de armas á Juan de Padilla, hijo de Pero 
López de Padilla nuestro capitán, por cuanto e'l nos lo envió á pedir 
por merced, é acatando sus servicios lo habemos tenido por bien, e' 
que haya é tenga de Nos por salario por nuestro capitán en todo un 
año con el dicho oíicio otros tantos maravedís como el dicho Pero Ló- 
pez de Padilla su padre tenia : porque vos mandamos que lo pongades 
e asentedes así en los nuestros libros del sueldo que vosotros tenéis, e' 
quitedes é testedes al dicho Pero López de Padilla el asiento que en 
ellos tiene con el dicho oficio para que no goce de el desde el dia de 
la fecha deste nuestro albalá, é libredes al dicho Juan de Padilla los 
dichos maravedís este presente año desde el dia de la fecha de este 
nuestro albalá é dende en adelante en cada un año , segund e' como e 
cuando libráredes á los otros nuestros capitanes de gente de armas que 
de Nos tienen. E asentad el treslado de este nuestro albalá en los di- 
chos libros, é sobrescripto e librado de vosotros, este oreginal tornad 
al dicho Juan de Padilla para que lo él tenga, por virtud del cual 
mandamos que le sean guardadas las honras, gracias, é mercedes, fran- 
quezas e' libertades que se han guardado e' deben ser guardadas á los 
otros nuestros capitanes de gente de armas. E non fagades ende al. 
Fecha en Zaragoza á veinte é dos dias del mes de agosto de mil e' 
quinientos é diez y ocho años.=Yo el Rey.=Yo Bartolomé' Ruiz de 
Castañeda secretario de la Reina é del Rey su hijo nuestros Señores, 
la fice escribir por su mandado.» 

En virtud del título anterior se asentaron á Juan de Padilla en 
los libros del sueldo doscientos ochenta mil maravedís de salario en 
cada un año por la dicha capitanía, los doscientos mil para el y los 
ochenta mil para los tenientes. 

La renuncia y súplica de que se hace mención en el título ante- 
rior , fue' hecha por Pero López de Padilla capitán de cien hombres 
de armas en Castilla , «vecino de la muy noble e' muy leal cibdad de 
Toledo , en esta cibdad el dia siete del mes de agosto de mil é qui- 
nientos é diez y siete, siendo testigos Alonso de Heredia, García de 
Panlagua y Francisco Saser.» Y fue' autorizada y otorgada por ante 
Francisco Rodríguez de Canales escribano público del número de la di- 
cha ciudad de Toledo. 



286 

Después de ajusticiado Juan de Padilla de resullas de la LataUa 
de Villalar entró á sertir su capitanía Juan de Tovar. 
, Nombrado D. Diego de Muros, obispo que fue de Oviedo, ret-ep- 
tgr y depositario general de los bienes de los comuneros ajusticiado;), 
se comisionó al Factor Payo Romero para que fuese á Toledo á secues- 
trar los bienes de Juan de Padilla y de Doña María Pacheco su mu- 
ger con otros exceptuados del jierdon, vecinos de afjuella ciudad, y rf>-, 
quiriendo sobre ello al corregidor en 30 de junio de 1522 se practi- 
caroa varias diligencias al intento. Por lo respectivo á los bienes de 
Pero López de Padilla padre de Juan de Padilla, resultó que Pedro 
de Acuña yerno de Pedro López, tutor de los hijos menores de este, 
habia ganado una cédula Real para que no se hiciese secuestro en los 
bienes del suegro hasta ser oídas las partes en justicia , y en efecto así 
se hizo, y los hermanos de Juan de Padilla fuerou puestos en posesión 
de sus legítimas. 

r En cuanto á bienes propios raices de Juan de Padilla no aparecie- 
ron mas que un juro de doscientos mil maravedís situados en Ubcda, 
Baeza y Torre de D. Jimeno , y otro juro de cien mil maravedís situa- 
do en Ciudad Real, los cuales se testaron y consumieron en favor de 
la Real Hacienda. 

La casa que vivia Juan de Padilla , fué arrasada por el pueblo y 
quemados la mayor parte de sus muebles y efectos. 

Los bienes de Doña María Pacheco se hallaron en poder del cabil- 
do catedral en prendas de varias partidas de plata que habia tomado, 
pi-opia de la iglesia , habiendo metido en el alcázar lo que pudo , de lo 
que después llevó mucho á Portugal. 

Por Real despacho de Carlos V. firmado de su mano en Valladoltd 
á 25 de noviembre de 1522 se comisionó á Francisco de Prado para 
(lue fuese á Toledo á practicar nuevas diligencias en averiguación de si 
habia algunos bienes de Juan de Padilla y su muger; pero no resul- 
taron mas que los expresados trescientos mil maia vedis de juro., Sin 
embargo se averiguó que Doña María Pacheco tenia parte en un ju- 
ro que el Conde de Tendilla su padre poseía de ciento cincuenta mil 
maravedís situados en Valdeanclia, Auñon, Brea, Alvarez, Fuente- 
iiovilla, Fuente-encina y Moratilla del partido de Zorita. El mismo 
Factor cobró del prior de la Sisla de Toledo un cordón de oro de pe- 
so de trescientos veinte y dos castellanos que resultó ser de Doria Ma- 



287 

ría Pacheco. También recogió del mismo Prior una gargantilla de oro 
que pesó noventa j tres castellanos , la cual le, Labian entregado las 
monjas de S. Pablo de Toledo como propia de la misma Pacheco. El 
cordoA de oro rebajada la armazón de madera que tenia y la seda, 
fué apreciado por Bartolomé Diaz platero en ciento treinta y seis mil 
eiénto sesenta y siete maravedís, y la gargantilla en cuarenta y cuatro 
mil ciento cincuenta y seis maravedís. 

Dicho cordón y gargantilla los regaló Carlos V. á su secretario 
Francisco de los Cobos por cédula fecha en Burgos á 20 de junio 
de 1524. 

Refugiados á Portugal Doña María Pacheco, Fernando Dávalos y 
otros exceptuados del perdón de las comunidades de Castilla, se hicie- 
ron vivas instancias por Carlos V. y por sus Vircyes el Cardenal Adria- 
no, el Almirante y el Condestable para que el Rey de Portugal los 
prendiera ; pero según carta de Cristoval Barroso embajador de España 
en aquella corle, fecha en Lisboa á 19 de agosto de 1521, el Rey 
D. JManuel contestó que no podia acceder á ello porque lo resistía el 
tenor de las capitulaciones entre ambas coronas, y que ademas les ha- 
bía empeñado su palabra Real : solamente consintió que se publicara un 
edicto mandándoles sahr de aquel reino dentro de dos meses, lo que no 
se verificó. El embajador de Francia favorecía descubiertamente á los 
refugiados los cuales casi todos se hallaban en Braga. 

A Cristoval Barroso sucedió en la embajada de Portugal el Comen- 
dador Juan de Zúñiga, el cual repitió las mismas instancias con la 
corte de Lisboa, pero siempre sin fruto. Con fecha 9 de setiembre de 
1524 avisaba desde Evora á Carlos V. que Doña María Pacheco per- 
manecía en una casa de campo cerca de Braga; que se deshacía de bue- 
nas alhajas para mantenerse á sí, á Fernando Dávalos, á diez y seis 
personas de las que le habían seguido en Toledo, y hasta otras trein- 
ta entre mozos y dependientes; que á aquella corte había llegado un 
Mexía á vender una hermosa cruz de diamantes y rubís por la cual 
pedia seiscientos ducados; que Doña María Pacheco tenia todavía mu- 
cho de lo que había salvado de Castilla ; que el araobíspo de Braga la 
socorría con cierto pan, j que de España le enviaban también socor- 
ros de tiempo en tiempo. 

Se hace mención de dichos comuneros en la correspondencia de 
Portugal hasta el año 1528. 



288 

En consulta del G}nsejo Real á Felipe II , fecha en Valladolid á 
35 de junio de 1557, se dice que Gutierre López de Padilla hijo de 
Pero López y hermano de Juan de Padilla, solicitó en 1525 que se le 
diese el solar de las casas qiic se derribaron en Toledo donde mora- 
ba Juan de Padilla respecto de estar amayorazgado, y que se quitase 
el padrón que allí se habia puesto ; y que habiéndose seguido autos en 
la chancillería territorial sobre el particular, habia ganado ejecutoria 
en el n^ocio; pero que por ser asunto de tanto bulto no habia llega- 
do á tener ejecución : el Consejo opinaba que era de justicia concederle 
la posesión del solar, aunque el fiscal Contreras en dictamen de 10 
de junio de dicho año lo contradecía, y pedia que en caso de dársele 
la posesión mencionada se trasladase el padrón á otra parage público 
de Toledo. Felipe II resoUió que se hiciese justicia. Ya en el año 
1552 el referido Gutierre habia solicitado lo mismo de Carlos V., 
quien por despacho fecho en el camjx) sobre Metz á 28 de diciembre 
de dicho año, se lo negó redondamente, escribiendo en particular á su 
hijo Felipe II que le templase y procurase desviar de semejante pre- 
tensi(Hi. 

Gutierre López de Padilla era uno de los contadores mayores de 
Castilla. Se le despachó el título de tal en Bruselas á 5 de febrero de 
1557, y en el se le llama mayordomo del Rey y del Consejo de Ea- 
tado. 



289 

Sentencias contra los comuneros Alonso de 

Sarabía, D. Pedro Pímcntel, el Licenciado 

Bcrnardlno y Francisco de Mercado. 

Copias del arclilvo de Simancas según se hallan en la Academia de la 
Historia. 

SE>5TENCIA CONTRA ALONSO DE S/UIABIA. 

Este es traslado bien é fielmente sacado de una car- 
ta de sus Majestades, sellada con su sello é librada del 
su Consejo, su tenor de la cual de verbo ad verbum es 
este que se sigue. 

D. Carlos por la gracia de Dios Rey de Romanos é 
Emperador semper augusto : Doña Juana su madre j el 
mismo D. Carlos por la misma gracia Reyes de Casti- 
lla &:c. A los del nuestro Consejo, é oidores de las 
nuestras abdiencias, alcaldes, alguaciles de nuestra casa 
é corte, é chancillerías , é á todos los corregidores, 
asistentes, alcaldes, é alguaciles, merinos é otras justi- 
cias cualesquier, así de la viila de Valladolid como de 
todas las otras cibdades é villas é lugares de los nuestros 
reinos é señoríos que agora sois é serán de aquí adelan- 
te, é á cada uno de vos en vuestros lugares é juredicio- 
nes á quien esta nuestra carta fuere mostrada ó su tras- 
lado sinado de escribano público, salud é grncia. Sepa- 
des que pleito cleminal (i) fué pendiente ante los del 
nuestro Consejo entre partes de la una acusante el Li- 
cenciado Pedro Ruiz nuestro Fiscal, é de la otra reo 
defendiente acusado Alonso de Sarabia vecino de esta 

(i) Así dice el ms. que copiamos. 

Tomo 1. 19 



290 

dicha villa _, que en la cárcel Real tle nucslra corle esla- 
ba preso , sobre razón que le acusó que en los levanta- 
mientos é escándalos pasados el dicho Alonso de Sara- 
bia fué en la dicha villa de Valladolid uno de los mas 
prencipales inventores de la reprobada junta que eslaba 
en la villa de Tordesillas, y seta y errores en ella causa- 
dos _, y que después que fué tomado por los nuestros Go- 
bernadores, él é los de la junta habian venido á esta di- 
cha villa de Valladolid persistiendo en sus traiciones c 
tiranías con corazón diabólico endurecido como fur- 
cion (1), é como mas prencipal sostuvo la opinión é 
seta de la dicha junta , procurando disminuir nuestro 
estado é cetro Real é de los caballeros é personas que 
seguian nuestro servicio, á quien él é los otros sus con- 
sortes facian guerra guerreada fasta que se dio la bata- 
lla de Villalar é fueron vencidos é desbaratados como 
traidores á Nos , de lo cual é de otros muy grandes ma- 
les que se han seguido él habia sido causa en ocasión en 
que muchas veces se hubiera reducido la dicha villa de 
VaUadolid á nuestro servicio é por su causa no se redu- 
jo, que le seguian como profeta de maldad con formas 
é cautelas diabólicas é con cartas falsas que facia escre- 
bir é enviar por los dichos nuestros reinos é señoríos, é 
con avisos que daba á los otros traidores sus consortes, 
é como tal ficingioso é prencipal traidor é tirano fué 
eceptado en el perdón que dimos á la dicha villa de Va- 
lladolid porque sola su persona habia seido la mayor 
ocasión de las dichas traiciones, é tiranías, é daños é 
niales que en estos dichos reinos é señoríos se han fecho 



(1) Si las palabras romo furcion están hion copiadas, no vemos 
que aplicación tienen aquí. Tal vez: con Jicaon. 



291 

después ue Nos partimos de ellos , en que liabian sei- 
do muertos en ellos mas de veinte rail personas, é fe- 
chos muclios robos _, é salteamientos de caminos^ é que- 
mas é derribamientos de casas, é sacrilegios, é fuerzas 
é corrompimiento de mugeres vírgenes, é habían seido 
ocasión que entrasen los franceses poderosamente en los 
nuestros reinos de JNavarra é lo ocupasen, como lo en- 
traron c ocuparon, é combatieron otros muclios luga- 
res por consejo é cartas del dicho Alonso de Sarabia é 
los otros traidores sus consortes, á cuya causa estuvie- 
ron los dichos nuestros reinos é señoríos á punto de se 
perder si no fuera por los dichos nuestros (jobernado- 
res que dieron batalla á los dichos franceses , y los des- 
barataron é vencieron cabo Pamplona; é que habia 
hecho é cometido otros muchos grandes, é enormes é 
feos delitos, é maldades y eccsos juntamente con los 
otros traidores sus consortes siendo el mas principal de 
ellos ; los cuales dijo é alegó (í) ser notorio en estos di- 
chos nuestros reinos é señoríos , é sobre ello pidió le 
condenasen al dicho Alonso Sarabia como traidor á Nos, 
en las mayores é mas graves penas que fallase por de- 
recho, que sobre todo pidió serle fecho complimiento 
de justicia , é conforme á la dicha su acusación lomasen 
su confesión al dicho Alonso de Sarabia por donde cons- 
tara ser verdad lo contenido en la diclm su acusación, 
é fizo el juramento é solenidad que en tal caso se requie- 
re. La cual dicha acusación por los del nuestro Conse- 
jo fué recibida, é habiendo tomado su dicho é confe- 
sión al dicho Alonso de Sarabia é vista por los del nues- 
tro Consejo, le fallaron muy culpante de los dichos de- 

(1) El fisoíil. 



292 

utos, é atenta la causa ó notoriedad de ellos juntanicnle 
con los que , como diclio es , confesó en su confesión, 
dieron ó pronunciaron contra el dicho Alonso de Sara- 
Lia sentencia difinitiva _, su tenor de la cual es esta que 
se sigue. 

En el pleito que ante nos pende entre el Licenciado 
Pedro Piuiz Procurador Fiscal de sus Majestades autor 
acusante de la una parte ^ é Alonso de Sarabia vecino de 
Valladolid que está preso en la cárcel Real de esta cor- 
te é su procurador en su nombre de la otra, fallamos 
atentos los autos é méritos del dicho proceso é la noto- 
riedad de los dichos excesos de traición por él fechos é 
cometidos en deservicio de S. M. , é vista la confesión 
por él fecha espontáneamente, que le debemos conde- 
nar é condenamos á pena de muerte, la cual mandamos 
que le sea dada de esta manera : que sea sacado de la 
cárcel donde agora está preso , é llevado á la plaza pú- 
blica á Alonso de Sarabia con voz de pregonero que 
publique sus delitos, é al pie del rollo de esta cibdad 
sea tendido encima de un repostero é allí le sea corlada 
la cabeza con un cuchillo (1) de hierro ó de acero de 
manera que naturalmente muera ; é así mismo le con- 
denamos á perdimiento de todos sus bienes, muebles é 
raices, é vasallos, é maravedís de juro, é rentas, é pe- 
chos é derechos que tenia al tiempo que fizo é cometió 
los dichos delitos de traición, los cuales aplicamos para 
la cámara é fisco de sus Majestades, y en las costas fe- 
chas por el dicho Procurador Fiscal en prosecución de 
esta causa , la tasación de las cuales en nos reservamos : 
é por esta nuestra sentencia difinitiva juzgando así lo 

(1) En el ms. faltan las palabras con un cuchillo que anadimos. 



293 

pronunciamos é mandamos en estos escritos é por ellos. 
-— Licentiatus de Santiago. =Licenliatus de Coalla. =E1 
Doctor Beltran.=El Doctor Guevara. =Acuña Licen- 
tiatus.==El Doctor Tello. 

La cual dicha sentencia fué ejecutada en la persona 
del dicho Alonso de Sarabia en la cibdad de Burgos es- 
tando en ella nuestra Corte é Consejo á diez é nueve 
dias del mes de agosto de mil é quinientos é veinte é un 
años. E agora ante los del nuestro Consejo pareció el 
dicho nuestro Fiscal é pidió mandásemos dar nuestra 
carta ejecutoria para cobrar los bienes del dicho Alonso 
de Sarabia pertenecientes á nuestra cámara _, é que so- 
bre ello proveyésemos como la nuestra merced fuese ; 
é por los del nuestro Consejo fué acordado que la de- 
biamos mandar dar_, é Nos tovímoslo por bien : porque 
vos mandamos á vos las dichas justicias é á cada uno de 
TOS que veades la dicha sentencia que de suso va encor- 
porada , é en cuanto á lo que toca á los bienes del dicho 
Alonso de Sarabia la faced cumplir y ejecutar en lodo é 
por todo segund que en ella se contiene , é contra el te- 
nor é forma de lo en ella contenido no vayades nin con- 
sintades ir ni pasar en tiempo alguno ni por alguna ma- 
nera so pena de la nuestra merced é de diez mil mara- 
vedís para la nuestra cámara é fisco, so la cual dicha 
pena mandamos á cualquier escrivano público que para 
esto fuere llamado , que dé ende al que vos la mostrare, 
testimonio sinndo cqn su sino porque Nos sepamos en 
como se cumple nuestro mandado. Dada en la villa de 
Valladolid á diez é ocho dias del mes de otubre de mil 
é quinientos é veinte é dos afios.==^Licentiatus Santia- 
go. --=E1 Doctor Beltran.-^^Doctor Guevara. =Acuña Li- 
centiatus.— El Doctor Tello. -= Yo Ramiro de Campo 



294 

escribano de Ciíniara de sus Cesáreas ó Católicas Majcs- 
lades la tiz escrebir por su mandado cou acuerdo de los 
del su Consejo. =Registrada.==LicentiatU8 Ximencz.= 
Orbina por chanciller. --^Que fué fecho é sacado este di- 
cho traslado de la dicha carta oreginal que de suso va 
incorporada en la villa de Valladolid á trece dias del 
mes de octubre de mil v quinientos é veinte é dos años. 
Testigos que fueron presentes á ver leer é concertar estie 
dicho traslado con la dicha carta oreginal , Juan de 
IIuete_, é Cristoval de Albadan t'; Rodrigo de Zaratán 
estantes en la dicha villa de Valladolid. =Va escripto 
entre renglones ó diz-=qiüer é o diz=gela=^JSo le em- 
pezca. E yo Juan de Getino escribano de sus Majestades 
en imo con los dichos testigos á ver leer é concertar 
este dicho traslado con el dicho oreginal presente fui, é 
porende fiz aquí este mió sino acostumbrado que es 
atal.=En testimonio de verdad.=Juan de Gelino no- 
tario. 

SENTENCIA CONTRA D. PEDRO PIMENTEL. 

Este es traslado bien é fielmente sacado de una sen- 
tencia original que los señores del Consejo de sus Alte- 
zas dieron é pronunciaron contra D. Pedro Maldonado 
Pimentel vecino y regidor de la cibdad de Salamanca 
por los delitos é traiciones por él fechos é cometidos en 
tiempo de las alteraciones pasadas, firmada desús nom- 
bres segund por ella parcela , su tenor de la cual es este 
que se sigue. 

En el pleito que ante nos pende entre el Licenciado 
Pedro Ruiz Fiscal de sus Majestades, actor acusante de 
la una parte ^ é D. Pedro Pimentel vecino é regidor de 



295 

la cibdad de Salamanca , capitán que fué de la comuni- 
dad de la dicha cibdad , reo acusado de la otra , falla- 
mos que el dicho Licenciado Pedro Ruiz probó bien é 
cumplidamente su acusación y todo lo que probar le 
con venia para haber vitoria en esta causa : damos é pro- 
nunciamos su acusación é intincion por bien probada, 
é que el dicho D. Pedro Pimentel no probó cosa algu- 
na que le excuse de los delitos de que fué acusado y da- 
mos su intincion por no probada ; porende que debe- 
mos condenar y condenamos al dicho D. Pedro Pimen- 
tel en pena de los delitos y traiciones cometidos contra 
S. M. apena de muerte natural , la cual le sea dada de 
esta manera : que sea sacado de la cárcel donde está 
preso en la villa de Simancas á caballo en una muía _, 
atados los pies y las manos _, con una cadena al pie , y sea 
traido por las calles acostumbradas de la dicha villa con 
voz de pregonero que publique sus delitos, y sea lle- 
vado á la plaza de la dicha villa é allí le sea cortada la 
cabeza con un cuchillo de fierro y acero por manera que 
muera naturalmente y salga el ánima de las carnes . por- 
que á él sea castigo y á los que lo vieren é oyeren ejem- 
plo, que no se atrevan á cometer semejantes delitos : y 
mas le condenamos á en perdimiento de todos sus bie- 
nes, é mayorazgo, y oficios, é juros, é hacienda que 
tiene, desde el dia que cometió las dichas traiciones, 
para la cámara é fisco de S. M. y en las costas. Que 
por esta nuestra sentencia difinitiva juzgando así lo pro- 
nunciamos y mandamos en estos escritos y por ellos. = 
Licentiatus Zapata.=^Doctor Carvajal.=Licenliatus de 
Santiago. =^Licentiatus Polanco.=Francif-co Licentia- 
tus. ^Licentiatus de Alcalá. =Doctor 13eltran.==Doc- 
lor Guevara. ==Acufia Licentiatus. =E1 Doctor Tello. 



296 

Fecho é sacado fué este diclio traslado de la diclja 
sentencia original que así por los señores del Consejo 
fué dada é pronunciada, que de suso va incorporada, 
en la villa de Valladolid estando en ella la Corle é Con- 
sejo de S. M. , á dos dias del mes de noviembre de mil 
é quinientos é veinte é dos años. Testigos que fueron 
presentes á la ver leer y concertar con el diclio origi- 
nal, Juan de Santillana é Gregorio Martinez escribanos 
de sus Majestades. Yo Diego Gómez Obario escribano 
de sus Majestades en la su corte é en todos los sus reinos 
é señoríos que á ver sacar _, leer é concertar este dicho 
traslado con la dicha original presente fui en uno con 
los dichos testigos , el cual va cierto é corregido ^ é por- 
eiide fice aquí este m\ gino atol en testimonio de verdad. 



SENTENCIA CONTRA EL LICENCIADO BERNARDLNO. 

Este es un traslado bien é fielmente sacado de una 
sentencia original firmada de algunos señores del Con- 
sejo de sus Majestades segund que por ella parecia , su 
tenor de la cual es este que se sigue. 

En el pleito que ante nos pende entre el Licencia- 
do Lobon Fiscal de sus Majestades acusador de la una 
parte , é de la otra el Licenciado Bernaldino vecino de 
Valladolid reo acusado en su ausencia é rebeldía. 

Fallamos atentos los autos é méritos del diclio plei- 
to que como quiera que el dicho Licenciado liernaldino 
fué citado, llamado y emplazado para que pareciese y 
presentase personalmente ante nos en el Consejo de sus 
Majestades á se salvar é tomar treslado de la acusación 
contra él dada , el cual no vino , ni pareció ni se pre- 



297 

sentó , é por el dicho Fiscal le fueron acusadas sus re- 
beldías en tiempo y en forma debidos , dárnosle y pro- 
nunciárnosle por rebelde y contumaz _, é le condenamos 
en la pena del desprez é homecillo , las cuales dichas 
penas mandamos que dé é pague á quien de derecho las 
debiere de haber ^ é mas le declaramos por hechor y 
perpetrador del delito que ante nos por el dicho Fiscal 
fué acusado, é haber sido traidor contra S. M. é come- 
tido los casos del crimen lesoe Majestatis , é haber sido 
uno de los primeros y principales inventores é fatores 
de la diabólica é malvada junta é comunidades que se re- 
beló contra su Majestad : en pena ó por pena de lo cual 
condenamos al dicho Licenciado Bernaldino que do 
quier y en cualquier cibdad é villa ó lugar destos rei- 
nos é señoríos de sus Majestades donde pudiere ser ha- 
bido _, sea preso é llevado á la cárcel pública, é de allí sea 
sacado y metido en un serón con un par de muías que le 
lleven arrastrando, é con voz de pregonero que mani- 
fieste su delito sea llevado por las calles acostumbradas 
de la tal cibdad, villa ó lugar hasta la horca ó rollo, é 
allí sea ahorcado é fecho cuartos , los cuales sean puestos 
en sendos palos por los caminos públicos porque á él sea 
castigo é á otros enjemplo de no hacer ni cometer seme- 
jantes traiciones y delitos; é mas le condenamos en per- 
dimiento de bienes é confiscación de todos sus bienes, 
los cuales aplicamos para la cámara é fisco de sus Majes- 
tades desde el dia que cometió la dicha traición con- 
tra sus Majestades: é mas le condenamos en las cos- 
tas justa é derechamente fechas en esta causa cuya tasa- 
ción nos reservamos. E por esta nuestra sentencia de- 
finitiva juzgando así lo pronunciamos y mandamos en 
estos escritos é por ellos. =Licentialus de Santiago. =^ 



298 

Licentialus de Gualla.==El Doctor Beltran.=Doctor 
Guevara. =Acuña Licenliatiis.=El Doctor Tello. '*^ 
' Dada y pronunciada fué esta sentencia por los seño- 
res del Consejo de sus Altezas, que en ella firmaron 
sus nombres , en la cibdad de Falencia á veinte é tres 
dias del mes de agosto de mil ¿ (Quinientos é veinte ó 
dos años/-^^^ ^'-^ '■' ! ^oxí íjIuií OíTr'.oJí!f)j> W.í * 

En la dicha cibdad de Falencia este dicho dia , mes 
y año susodichos notifiqué esta sentencia al dicho Li- 
cenciado Fedro Ruiz Fiscal en su persona é al diclio 
Licenciado Bernaldino en su ausencia en los estrados 
del Consejo de sus Altezas. '^ ■ bí^if-Dífílí na 
^ Fecho é sacado fué este dicho trcslado de la dicha 
sentencia original que de suso va incorporada en la villa 
de Yalladolid á cuatro dias del mes de noviembre de 
mil é quinientos é veinte é dos años. Testigos que fue- 
ron presentes á la ver leer é concertar, Diego Gómez é 
Janes Ramirez Guerra criados de Gaspar Ramirez se- 
cretario del Consejo de sus Majestades. Yo Juan de San- 
lillana escribano de sus Altezas é su notario público en 
la su corte é en todos sus reinos é señoríos presente fui 
á leer é concertar este dicho treslado con el dicho origi- 
nal, el cual va cierto é lo fice escribir é porende fice 
aquí este mi sino.=En testimonio de verdad. =Juan de 
Santi llana. 

SENTExMCIA CONTRA FRANaSCO MERCADO. 

Este es un treslado bien é fielmente sacado de uno 
sentencia firmada de algunos señores del Consejo de sus 
Majestades segund que por ella parccia, su tenor de la' 
cual es este que se sigue. 

En el pleito que ante nos pende entre el Licenciado 



299 

Pedro Ruiz Fiscal de sus Altezas de la una parte^ ó Fran- 
cisco del Mercado^ capitán que fué de la gente de caba- 
llo de la comunidad de la villa de Medina del Campo^ 
que fué uno de los eceptados en el perdón que se dio á 
la dicha villa ^ en su ausencia é rebeldía de la otra. 

Fallamos atentos los autos é méritos del dicho pleito 
que como quiera que el dicho Francisco del Mercado 
fué citado é emplazado para que viniese, é pareciese é 
se presentase preso naturalmente á se salvar é tomar 
treslado de la acusación contra él puesta por el dicho 
Licenciado Pedro Iluiz Fiscal , el cual no vino , ni pa- 
reció ni se presentó _, é por el dicho Fiscal le fueron acu- 
sadas las rebeldías en tiempo y en forma debidos de de- 
recho _, por lo cual le pronunciamos é damos por rebelde 
é contumaz, é le condenamos en la pena de la rebeldía, 
é desprez é homeciilo, las cuales aplicamos á quien de 
derecho las hubiere de haber, é mas le condenamos é 
declaramos por fechor é perpetrador del dicho delito de 
que ante nos por el dicho Fiscal fué acusado, en pena 
de lo cual condenamos é declaramos al dicho Francisco 
del Mercado por traidor contra S. M. á que do quier é 
en cualquier cibdad, villa ó lugar de estos reinos é se- 
ñoríos de S. M. donde pudiere ser habido el dicho Fran- 
cisco del Mercado, sea preso é llevado á la cárcel pú- 
blica é de allí sea sacado é metido en un serón con un 
par de muías que le lleven arrastrando con voz de pre- 
gonero que manifieste su delito, é sea llevado por las 
calles acostumbradas de la tal cibdad , villa é lugar 
hasta la horca ó rollo é allí sea ahorcado é fecho cuar- 
tos, los cuales sean puestos en sendos palos por los 
caminos públicos porque á él sea castigo é á otros en- 
jemplo de no hacer ni cometer semejantes delitos, é 



300 

mas le condenamos en perdimiento de todos sus bienes 
desde el dia que cometió é perpetró el dicho delito é 
los aplicamos á la cámara de fisco de sus Majestades, é 
en las costas justas é derechamente fechas en esta causa 
cuya tasación en nos reservamos. E por esta nuestra 
sentencia diíiniliva juzgando así lo pronunciamos é man- 
damos en estos escritos é por ellos=Licentiatus de San- 
tiago. =Licentiatus de Cualla.==El Doctor Beltran.= 
=Doctor Guevara.=Acufia Licenliatus.=El Doctor 
Tello. 

Dada é pronunciada fué esta sentencia por los seño- 
res del Consejo que en ella firmaron sus nombres, en 
la cibdad de Falencia á veinte é tres dias del mes de 
agosto de mil é quinientos é veinte é dos años. 

En la dicha cibdad de Falencia este dicho dia^ mes 
y año susodicho notifiqué esta dicha sentencia al diclio 
Licenciado Fero Ruiz Fiscal en su persona é al dicho 
Francisco del Mercado en su ausencia en los estrados 
de! Consejo de sus Altezas. 

Fecho é sacado fué este traslado de la dicha senten- 
cia original que de suso va incorporada en la villa de 
Valladolid á cuatro dias del mes de noviembre de mil 
é quinientos é veinte é dos años. Testigos que fueron 
presentes á la ver leer é concertar, Diego Martinez é 
Juan Esquera criados de Gaspar Ramirez secretario del 
Consejo de sus Altezas. Yo Juan de Santillana escriba- 
no de sus Altezas ])resente fui con los dichos testigos á 
leer é concertar este dicho treslado con el dicho origi- 
nal , él cual va cierto é lo fice escribir é porcnde fice 
aquí este mió sino atal.=En testimonio tle veixlatl.== 
Juan de Santillana. 



30 



PETICIÓN DE D. ALONSO DE LA CUEVA AL EMPERADOR 

CARLOS V. SOLICITANDO ALGUNA MERCED POR HABERSE 

APODERADO DE LA PERSONA DE JUAN DE PADILLA EN LA 

BATALLA DE VILLALAR. 

Copia sacada del archivo de Simancas y remitida jwr su archive- 
ro ya difunto D. Tomás González. 

A la S. C. G. M. del Emperador y Rey nuestro 
Señor. =Sacra Católica Cesárea Majestad: con D. Pedro 
de la Cueva escrebí á V. M. haciéndole saber como el 
día de la batalla prendí yo á Juan de Padilla y como lo 
di para que se hiciese justicia del porque me dijeron que 
en ello serviria á V. M.^ aunque se me rescatara en to- 
do lo que yo le quisiera pedir ; y pues este servicio con 
otros que habré hecho de que V. M. se puede informar, 
merecen alguna merced; suplico á V. M. me la liaga y 
quesea delaliacienda de Juan de Padilla si se ha de dar 
á alguno, pues de rescate me diera él mas quel valor 
della. Y esto suplico á V. M. pues es todo para su ser- 
vicio , cuya Sacra y Católica Cesárea Magestad acre- 
ciente nuestro Señor con muchps mas reinos y seño- 
ríos. De Segovia á 15 de mayo (1)= S.C. C. M. los pies 
y las manos de V. R. M. besa = D. Alonso de la 
Cueva. 

(1) No pone el afío, poro seria el de 1521. 



302 



LO QUE LA IVIUY NOBLE CIBDAD DE TOLEDO PIDE QUE SE 
HAGA Y CONCEDA EN SU FAVOR , HABIDA CONSIDERACIÓN 
QüE LA DICHA CIBDAD E VECINOS E MORADORES SIEMPRE 
HAN ESTADO Y ESTÁN Y ESTARÁN EN SERVICIO Y OBI- 
DIENCIA DE SS. MM., ES LO SIGUIENTE (*). 

Copla sacada del arcli¡\o de Simaucas y remitida por su aroliive- 
ro ya difunto D. Tomás González. 

Que SS. MM. ó la persona que para ello poder bas- 
tante tenga , mostrando ó incorporando el poder en el 
instrumento^ declaren la cibdad por leal, pues lo lia si- 
do é es; é por quitar para agora é para siempre toda 
duda y diferencia y daños generales é particulares se 
conceda perdón á todos los vecinos ó moradores de la 
dicha cibdad é su tierra é á todos los que fueron en su 
ayuda é favor é alianza , é á las villas é lugares que to- 
vieron voz é nombre de comunidad con esta dicha cib- 
dad, aunque no sean de su juredicion , de cualquier es- 
lado , orden é condición que sean , de todas las cosas 
pasadas é fechas _, é todos é cualesquier delitos é ecesos 

"'■'t^*} Este documento ño tiene féchá ; pero cómo en el se TiaWa do 
rojxnier la sentencia de Juan de Padilla y de rehabilitar su memoria, 
se deduce que í-s posterior á la batalla de Villalar; así como la ro- 
no\ion de sus capítulos con los de la concordia que iuserlauíos mas 
abajo, celebrada el 25 de octubre de 1521 en el monasterio de la 
Sisla entre los comuneros de Toledo y don Antonio de Zúñiga Prior 
de S. Juan nos hace cre'er que es anterior á esta e'poca, y aun que 
sirvió de base á dicha concordia salvas las modillcaciones (¡uc en sus 
conferencias y tratos estipularon los gefcs de la comunidad de 'J'oledo 
y los del partido Keal. Jiizpfamos pues que las peticiones aquí conteni- 
das lu>ieron lugar en el ikmÍíhIo trascurrido destle el 23 de abril de 
1521 en (|ue acaeció la batalla de Villalar haslii el 25 tle oclul)re del 
mismo año en que se concertó la capitulación del monasterio de la 
Sisla. 



303 

é todo aquello que es fecho en nombre de comunidad, 
aunque sean muertes, ó cortamientos de miembros ó 
otras heridas de personas , ó derrocamientos de casas, 
é fortalezas, é puertas é puentes, é quemas é robos ^ é 
de cualesquier otros robos é daños que se hayan fecho 
contra personas particulares desta dicha cibdad é fuera 
della, aunque los tales delitos, robos é daños sean fechos 
fuera desta dicha cibdad en cualquier parte del reino , é 
otras cualesquier injurias fechas contra cualesquier per- 
sonas en favor de la dicha comunidad, é á los que fue- 
ron en usar é usaron de cualquier juredicion cevil é 
criminal por abtoridad é mandado de la dicha cibdad 
é su ayuntamiento é congregación é comunidad sin te- 
ner otro poder ni facultad para ello, é á los que los 
nombraron é dieron é hicieron usar los dichos cargos, 
é á los que tomaron c mandaron tomar é han tomado 
é gastado é distribuido cualesquier cuantías de marave- 
dís é otras cosas de las rentas Reales , é de los subsi- 
dios , é cruzadas, é redenciones, compusiciones é ren- 
tas arzobispales , y toma y no paga de las alcabalas ni 
otras cosas pertenescientes á S. M., é de cualesquier 
repartimientos especiales é generales que se hayan echa- 
do en esta cibdad ó en sus perochias, ó término é jure- 
dicion, propios é montes della por cualesquier persona 
ó personas , é cualesquier precio mayor é sisas que hayan 
echado por cualesquier personas diputados ó no dipu- 
tados ó en otra cualquier manera que para ello fueron 
ó no fueron nombrados, así por congregación é con- 
gregaciones ó por mandado de perrochas ó en otra 
cualquier manera , así de dinero como de gente , é de 
otras cosas c bienes espirituales é temporales en la di- 
cha cibdad é su tierra : é otrosí á todas é cualesquier 



304 

personas de cualquier estíido c condición que sean de 
esla cibdad que Iiajan tenido cualesquier cargos de 
cobrar é repartir é pagar lo que dicho es, é de guer- 
ra ^ é deputaciones , é procuraciones , é de justicia, é 
de alcaidías , é de tenencias é otros oficios é cargos pú- 
blicos de la cibdad é tierra , é propios é montes de 
cualquier manera é condición que sean, así en esta 
cibdad como en otras cualesquier partes deste reino 
donde haya habido las tales comunidades ; 6 que por 
haber tenido é entendido en los dichos cargos ni en 
otros ni en cosa alguna á ello tocante é dello depen- 
diente no le sea puesto ni impedido ni imputado culpa 
alguna á sus personas , bienes é oficios , aunque en los 
otros lugares que hayan tenido los dichos cargos los 
hayan llamado é pedido é fecho contra ellos cuales- 
quier proceso ó procesos é otros abtos judiciales é ex- 
tra judiciales, que todo sea dado por ninguno. 

Otrosí que cualquier ayuntamiento ó congregación 
que se haya fecho, así en la junta del reino como den-' 
tro desta dicha cibdad, é otros cualesquier delitos é ece- 
sos, aunque sean mas graves é de otra calidad mas gra- 
ve en cualquier manera ó por cualquier ó contra cual- 
quier persona cometido por la diclia cibdad ó comuni- 
dad ó por personas particulares en su nombre (1), sin 
que persona alguna pague ó restituya cosa alguna á S. M. 
ni á otra persona en su nombre , ni á otro tercero ni 
persona , aunque tenga derecho para lo pedir , porquel 
dicho perdón ha de ser, así de la pena ó penas que por 
ello merescen como del daño é interese de las parles que 



(1) Aíjní fulta para el sentido Jo la frase que les sea perdonado 
ú otras jxi labras etjnivalentCd. 



305 

rescibieron los dichos daños é muertes é robos para que 
contra los tales delincuentes no se pueda proceder por 
la justicia de su oficio, ni á instancia é pedimiento de 
parte en ningund tiempo , por manera que no haya pu- 
nición ni castigo general ni particular, cevil ni crimi- 
nal de personas , ni bienes ni oficios ; é si de algunos 
bienes é oficios de los suso dichos ó de cualquier dellos 
está fecho merced _, se revoquen é no se hagan ; é si es- 
tan embargados se desembarguen, é cada uno quede con 
sus bienes é oficios libremente, é se revoquen cuales- 
quier proceso ó procesos que hasta agora se hayan fecho 
é cualesquier sentencias que se hayan dado cevil é crimi- 
nal de oficio de juez é á pedimiento de parte, aunque 
liaya pasado en cosa juzgada , sin que sean obligados á 
pena alguna personal ni de bienes ni perdimiento de ofi- 
cios algunos, por manera que la declaración é perdón 
se haga é conceda y otorgue desde el mayor caso hasta 
el menor , muy entero , conforme á un perdón quel po- 
deroso Rey D Juan el Segundo concedió á Toledo en la 
villa de Torrijos á veinte ¿ uno de marzo de mili é cua- 
trocientos é cincuenta é un años , que fué de cosas muy 
mas graves. 

ítem que si satisfacion hobiere de haber de daños de 
los terceros , que lo pague y haga el señor Prior de San 
Juan, pues ha guerreado crudamente á Toledo y su tier- 
ra , á todos los vasallos Reales é á los mercaderes é ca- 
minantes que por ellos han venido é ido de unas partes 
á otras del reino , lo cual ha fecho non mostrando pode- 
res de S. M. á estacibdad, ni requiriéndola ni hacien- 
do procesos segund é como las leyes destos reinos dis- 
ponen en los semejantes casos, salvo lo ha fecho de vo- 
luntad y contra el servicio de Dios é de sus Majestades, 

Tomo I. 20 



306 

é en granel perjuicio é daño desta cibdad é vecinos de- 
Ua é su tierra é comarca é reino de Toledo ; é que si el 
señor Prior no lo pagare, que S. M. dé satisfacion á 
los tales terceros de sus daños, pues sin perjuicio de sus 
rentas Reales ni de otras personas lo puede hacer hacién- 
doles mercedes de rentas, oficios é beneficios, pues que 
de presente hay para ello. 

ítem que porque el señor Juan de Padilla que haya 
gloria, fué en seguimiento de suplicar á S. M. por las 
libertades é previllegios desta cibdad y del reino que se 
consiguiese, la dicha cibdad le eligió é nombró por su 
capitán general , é fué de liecho é sin guardar ninguna 
orden de derecho , condenado liaber caido en caso de 
traición é otras penas, é se ejecutó la sentencia en su 
persona , lo cual fué ninguno é injustamente fecho, é sin 
oir al dicho señor Juan de Padilla ni menos á la cibdad 
que le envió; que SS. MM. quiten cualquier mácula é 
infamia que al dicho Juan de Padilla é á su posteridad 
se le podria cabsar de la dicha sentencia é lo restituyan 
en su honra é fama, declarando non haber caido en el 
dicho caso , reponiendo la dicha sentencia é dándola por 
ninguna, ó otra cualquier sentencia ó sentencias, man- 
damiento ó mandamientos que se hayan dado contra la 
persona del dicho Juan de Padilla é su posteridad é sus 
bienes por cualesquier jueces , así ordinarios como co- 
misarios é otros cualesquier de cualquier calidad que 
sean, é á su fijo é descendientes dejen libremente sus ofi- 
cios é hacienda , pues su intención é obra no fué delin- 
quir sino servir, é que se dé su cuerpo j:>ara lo traer li- 
bre é desembargadamente á Toledo á lo enterrar con sus 
antecesores , y que por cualquier sentencia ó sentencias 
ó mandamiento dado é procedido contra el dicho señor 



307 

Juan de Padilla no se entienda haber incurrido él ni sus 
subcesores ni la cibdad en mácula alguna ni infamia ni 
mal nombre , é que no se impida ni pueda impedir que 
se haga su memoria é bulto del dicho Juan de Padilla en 
lugares públicos de la cibdad á contentamiento de la cib- 
dad_, é esté perpetuo para siempre_, é que si las alcabalas 
se quitaren á la cibdad _, que los juros que por sucesión 
habian de venir á su hijo del dicho señor Juan de Pa- 
dilla y sucesores , su Alteza gelos dé é confirme en otras 
partes conforme á la renta en que habia de suceder en 
las alcabalas desta calidad y en otra tanta cantidad. 

ítem que pues el cabildo de la santa iglesia de Tole- 
do sede vacante tiene la juredicion é administración or- 
dinaria del prelado , que perdone á los clérigos favores- 
cedores de comunidad^ é á todos los que lian entrado é 
fecho é dicho cosas en particular é general contra cuales- 
quier clérigos _, aunque sean dignidades^ canónigos ó be- 
neficiados de la dicha santa iglesia , é en iglesias é mo- 
nesterios y hospitales. E así mismo el cabildo per- 
done las ofensas , é prisiones , é palabras é todas las otias 
cosas dichas ó fechas en perjuicio eclesiástico particular 
y generalmente con derogación de previllegios é esen- 
ciones eclesiásticas que hablan en favor de las cosas 
eclesiásticas; lo cual todo se conceda é otorgue con 
acuerdo de letrados en favor de la comunidad , é per- 
donen cualesquier tomas de rentas arzobispales é ecle- 
siásticas en cuanto en sí es. 

ítem que los previllegios , é libertades é franquezas 
de Toledo se concedan é otorguen como en ellos se con- 
tiene usados y por usar. 

ítem que las alcabalas no se paguen y se estén en el 
estado en que hoy están , y no se pidan ni puedan pedir 



308 

l)asta quel Rey nuestro Seilor en persona venga á este 
reino y las determine por justicia vistas las cédulas y 
confirmaciones é previllegios que esta cibdad tiene por 
las cuales es libre de las dichas alcabalas; y porque toca 
á los caballeros , y regidores ;, y iglesia mayor, y cabil- 
do, y monesterios y hospitales, es necesario que S. M. 
en persona lo determine y no ni caba- 
lleros ni letrados que son todos señalados y les dan de 
comer los caballeros é iglesias é monesterios , y por es- 
to la cibdad los tiene por sospecliosos. 

ítem quel alcázar , é las puertas é puentes que esté 
como está, y las provea la congregación y comunidad 
fasta que el Rey nuestro Señor venga en persona y las 
provea , y en tanto que se les paguen en las rentas Rea- 
les que se les solia pagar. 

ítem que el corregidor, é alcalde mayor, é alguacil 
mayor é alcalde de las alzadas se provea á contentamien- 
to de la cibdad y congregación y comunidad. 

ítem que pues ha constado y consta los diputados 
que las perrochas han fecho é hacen añales, é los pro- 
curadores generales de los tres estados que la congrega- 
ción elige han aprovechado é aprovechan al bien público 
de la cibdad; que los haya siempre é se provea como 
hasta aquí hasta que el Rey nuestro Señor venga en jier- 
sona á esta cibdad é haga información de lo que al bien 
público conviene y provea lo que su servicio sea , por 
manera que la congregación tenga perpetuidad , é los 
jurados que hoy son se consuman, é dende en adelante 
sean diputados ó jurados cadañeros. 

ítem que las personas desterradas é absentadas de la 
cibdad no entren en ella hasta que su Alteza venga á To- 
ledo por evitar los grandes daños , é escándalos é albo- 



309 

rolos que su entrada daria cabsa á la comunidad _, de 
donde podrían resultar mayores daños c inconvenientes 
que hoy hay. 

ítem que se vea la sentencia que hay en favor de la 
cibdad, pasada en cosa juzgada , de la tierra de Toledo 
que posee el conde de Benalcazar y ejecutoria que so- 
brella hay^ y se ejecute brevemente y sin dilación en 
manera que la cibdad se apodere en lo suyo conforme á 
la dicha sentencia , y no haya mas dilación , ni gastos 
ni pleitos. 

ítem se suplique á sus Majestades los capítulos que 
estaban conferidos é concedidos en Tordesillas por los 
señores Grandes en favor del reino ^ que se otorgue, 
pues esta cibdad se movió al principio por desagraviar 
el reino y que S. M. supiese los agravios del reino y los 
remediase y desagraviase. 

ítem que cualquier otra cosa que fuere concedida y 
de aquí adelante se concediere por sus Majestades y por 
los señores Grandes ó por otro quien quier con poder 
de sus Majestades en favor de cualquier ó cualesquier 
cibdades , villas é lugares con quien han contratado ó 
contrataren, que queriendo esta dicha cibdad gozar de- 
Uos é acebtarlos para en su favor , que los pueda acebtar 
é gozar dellos así como si expresa é especialmente fue- 
sen concedidos á esta dicha cibdad é vecinos é morado- 
res della. 

ítem que el corregidor é otras cualesquier justicias 
que á la dicha cibdad vinieren , juren de guardar todo lo 
asentado y de no conoscer de los ecesos pasados , y de 
no ir ni venir contra ello en cosa ni en parte , y esto se 
haga y guarde para siempre por todas las justicias que á 
esta cibdad vinieren j é si por no lo cumplir las diclias 



310 

justicias en el pueblo hobiere alteración^ que sea á cul- 
pa de la dicha justicia é al pueblo no se le impute culpa. 

Sobre lo cual todo y sobre lo que mas convenga y 
cumple á la cibdad se ha de hacer é otorgar la declara- 
ción , perdón y escritura que convenga , y sea sano , cla- 
ro y entero, y es sin falta alguna (1), á vista de letra- 
dos, encorporados los poderes del Rey nuestro Señor y 
con juramentos y pleitomenajes para que se cumpla y 
guarde sin achaque ni calunia por manera que tenga en- 
tera validación y perpetuidad sin falta , é que los dichos 
señores se obliguen de traer confirmación dello de sus 
Majestades dentro de un breve término. 

E que esto fecho la dicha cibdad , congregación y 
comunidad della dicen que porque se vea muy abierta- 
mente el deseo que tienen al servicio de SS. MM. , que 
se subjetarán á que se envíe corregidor á ella para que 
mediante justicia entienda en todas las cosas é negocios 
della , é para quel tal corregidor la haga le darán todo 
el favor é ayuda quél quisiere é fuere menester. 

RESPUESTA A LOS CAPÍTULOS DE TOLEDO (2). 

Cuanto al primer capítulo , que puestas las palabras 
con aquel acatamiento que conviene y se debe á su Rey 
y Señor natural, por el arzobispo (3) se procurará un 

(1) Tal voz: y esto sin falta alguna. 

(2) No se dice aquí quien respondió á estos capítulos; pero proba- 
blemente seria D. Antonio de Zúñiga prior de S. Juan, general de 
las tropas Reales que estaban sobre Toledo. 

(3) Era D. Esteban Gabriel Merino arzobispo do ftiri, ol)ispo de 
León y después de Jaén y cardenal, á la sazón Justicia mayor do Toledo: 
antiguo militar v gran favorecedor del partido Real contribuyó pelean- 
do a la rendición definitiva de aquella ciudad, verificada el 3 de febr^ 
ro de 1522 cuando se cumplían nueve meses y once dias que se habia 
dado la batalla de Villalar. 



311 

general perdón para loda la cibdad y personas particu- 
lares della de cualquier estado que sean ; y porque en 
esto hay alguna duda de algunas personas ecebtuadas, 
quel dicho arzobispo procurará con todas sus fuerzas 
que sean menos que ser pudieren ó no ningunas; y en 
lo que toca á las personas de fuera de la cibdad , que no 
tienen poder para hablar en ello _, ni le paresce que por 
agora se deba hablar. 

Al segundo capítulo de los daños de los particula- 
res, qne procurará que no se hayan ni puedan deman- 
dar á particulares personas _, salvo que se tome en ello 
un medio que la cibdad los pueda satisfacer con su co- 
modidad; y en los daños que se han fecho por una par- 
te y por otra de fuera de la cibdad _, su Señoría se quiere 
informar para responder. 

Cuanto á lo que toca al señor Juan de Padilla, así 
á sus sucesores y posteridad como á su hacienda , que 
procurará se haga todo lo que estaba concedido en los 
capítulos que se hicieron en Ajofrin (1)^ y que procu- 
rará si posible fuere que se reponga la sentencia , y to- 
do lo demás en el capítulo contenido cuanto en sí fuere 
posible. 

En lo que toca á los ecesos que se han fecho en 
el estado eclesiástico por otros clérigos ó legos , que se 
procurará de los prelados y superiores absolución y li- 
beración de todo ello , y si necesario fuere del señor 
Cardenal (2) que tiene las veces del Papa; y en lo de las 
sisas y repartimientos que con suplicación del pue- 



(1) De esto se deduce que anteriormenle á esta época había me- 
diado algún concierto en Ajofrin entre amlx)s partidos, cuyo tenor 
ignoramos. 

(2) Seria el cardenal Adriano. 



312 

blo y del cabildo se procurará de nuestro muy Santo 
Padre la absolución y liberación dello. 

Cuanto á los privillegios y libertades, que se pro- 
curará que se confirme lo contenido en los capítu- 
los de Ajofrin. 

Cuanto á las alcabalas, que se remite al capítulo 
hecho en Ajofrin, y en lo demás que se pague de las 
alcabalas y de donde se solia pagar y librar á los al- 
caldes y guardas. 

Cerca del corregidor y alcalde mayor y alguacil 
mayor, que se remite al capítulo de Ajofrin, y que se 
darán á personas bien afamadas , no odiosas á la cibdad, 
y á su contentamiento della. 

Cerca de los jurados é diputados se procurará se 
confirme lo contenido en el capítulo hecho en Ajo- 
frin, y lo demás se suplicará al Rey nuestro Señor. 

Cuanto al entrar de los caballeros en Toledo , que 
se consultará S. M. dando la cabsa por donde el pue- 
blo se mueve , y lo que S. M. mandare eso se hará; 
pero que en este medio no entren. 

En lo de Benalcazar , que los señores Gobernadores 
suplicarán á su Alteza que lo mande expedir conforme 
á justicia. 

En las cosas que demandaba el reino á los seño- 
res Gobernadores y tenian alguna provisión dellas, 
que se suplicará instantísimamente á S. M. para que 
las conceda , pues esto se hace mas por lo que toca al 
servicio del Rey nuestro Señor, que por otra cosa. 

Cuanto al gozar de los privillegios é esenciones 
que se han concedido á otras cibdades y villas des- 
tos reinos, que se remite á lo contenido en los ca- 
pítulos de Ajofrin. 



313 

Cuanto á lo que piden que las justicias y corre- 
gidor juren de observar etc., que se remite al capí- 
tulo hecho en Ajofrin. 

ítem que para todo lo sobredicho observar, se 
pornán todas las cláusulas necesarias que convengan al 
saneamiento de todo lo concedido. 

ESCRITURA 

de concordia que se celebró en el monasterio de la Sisla extramuros 
de esta ciudad (Toledo) entre D, Antonio de Zúñiga prior de 
San Juan y capitán general del reino de Toledo y de la pronuncia 
de Castilla á virtud de los poderes que SS. MM. le confirieron , y 
los procuradores y diputados de esta dicha ciudad, por medio del 
arzobispo de Bari obispo de León, por la que se perdonó á todos 
los vecinos y moradores de esta capital, j'urisdicion , propios y 
montes de ella en 25 de octubre de 1521. 



Es copia sacada por D. Manuel Rosel vecino de Toledo de otra antigua 
que se halló confundida entre una muchedumbre de papeles en las 
oficinas de amortización de aquella ciudad, donde probablemente 
iría á parar del archivo de algún convento suprimido, y que remitió 
á la Academia de la Historia en 18 de jimio del año pasado 1041 
su individuo correspondiente D. Ramón Fernandez de Loaisa. 



En el monesterio de nuestra Señora Santa María de 
la Sisla ques cerca de la muy noble y muy leal cibdad 
de Toledo, viernes veinte y cinco dias del mes de otu- 
bre año del nascimiento de nuestro Salvador Jesucris- 
to de mili é quinientos é veinte é un años. Este dicho 
dia ante mí el escribano público é testigos infrascrip- 
tos por el illustre ó muy magnífico señor Don Antonio 



314 

de Zúiiiga _, prior de San Juan _, capitán general de sus 
Majestades en el reino de Toledo é provincia de Casti- 
lla j por virtud de los poderes que ante mí tiene presen- 
tados de sus Majestades, é de los señores sus Goberna- 
dores é de los señores del su muy alto Consejo, otor- 
gó á la dicha cibdad de Toledo é concierto de sus pro- 
curadores é diputados della una capitulación , ó en la 
dicha capitulación están los capítulos que adelante di- 
rá, su tenor de los cuales es este que se sigue. 

Por ende nos el dicho prior Don Antonio de Zúñi- 
ga por virtud de las dichas comisiones é poderes suso 
encorporados , é dellos usando é usamos , decimos que 
nos de la una parte é de la otra la muy noble y muy 
leal cibdad de Toledo , é por ella é en su nombre los 
honrados Rafael de Vargas diputado de la iglesia de 
Santa María Madalena, é Antonio de Comontes dipu- 
tado de la iglesia de Sant Andrés é Clemente Sánchez 
diputado de la iglesia de Sant Lorenzo de la dicha cil> 
dad de Toledo, é por virtud del poder que para ello de 
la dicha cibdad tienen , el cual adelante será encorpo- 
rado , hacemos el concierto siguiente por medio del re- 
verendísimo señor don Graviel Merino arzobispo de 
Barri obispo de León é 6cc. 

Primeramente que acatando que la dicha cibdad 
meresce el nombre que tiene de muy noble é muy leal 
porque los vecinos é moradores della , los pasados ó 
presentes, con muchos servicios que han fecho é hi- 
cieron , ansí á sus Majestades del dicho Emperador Rei- 
na é Rey nuestros señores como á los otros señores Re- 
yes de gloriosa memoria sus progenitores , lo ganaron ; 
por tanto que sus Majestades ó nos en su nombre de- 
claramos á la dicha cibdad por leal é le confirmamos 



315 

el renombre de muy noble é muy leal para agora é pa- 
ra siempre jamas. 

Otrosí acatando que ante Dios ni ante su Rey non 
puede ninguno ser tan justo que non se requiera perdón 
de sus culpas é escesos , é ansí mismo porque verdade- 
ramente se causa pacificación é verdadera tranquilidad 
en la dicha cibdad de Toledo é en todo el reino , é por 
quitar para agora é para siempre jamas toda dubda é di- 
ferencia , é levantamientos , é guerras é daños generales 
é particulares ^ sus Majestades é nos en su nombre é por 
virtud de los dichos poderes concedemos perdón gene- 
ral á todos los vecinos é moradores de la dicha cibdad^ 
é su tierra, é juridicion, é propios é montes della, é á 
todos los que fueron en su ayuda é favor con sus bande- 
ras, aunque sean extrangeros é non de su juridicion, 
en servicio de la dicha cibdad de cualquier eslado ó or- 
den ó condición que sean , ansí á sus personas como á 
sus bienes, todas las cosas pasadas é fechas, é todos é 
cualesquier delitos, é excesos, é alborotos, é juntas de 
gentes, é apellidos, é congregaciones, é diputaciones é 
todo aquello que ha seido fecho en nombre de comuni- 
dad, ansí quitar justicias é tomar las varas é echar á las 
tales justicias fuera de la dicha cibdad, é buscarlos para 
los matar, como tomar é quitar los alcázares, puertas é 
puentes de la dicha cibdad á los alcaides é personas que 
las tenían por sus Majestades, tomando los dichos alcá- 
zares é puertas é puentes , é poniendo en ellos alcaides 
é guardas é otras gentes por cibdad é comunidad, é 
echando dellos é de la cibdad á las personas é alcaides 
que las tenían por sus Majestades, ansí con mano arriía- 
da como con otras maneras é formas, é ansí mismo el 
quemar de las puertas del alcázar é romper paredes , é 



316 

todas é cualesquier muertes de personas, é cortamien- 
tos de miembros é otras heridas, ó derrocamientos de 
casas é otros edificios é fortalezas, ansí en la dicha cib- 
dad de Toledo como fuera della , é puertas é puentes, 
como quemas de lugares é otras cosas, é robos é daños 
que se hayan fecho generalmente como contra personas 
particulares de la dicha cibdad de Toledo é de fuera 
della , aunque los tales delitos é robos é daños se hayan 
fecho fuera de la dicha cibdad ó en cualquier parte del 
reino, é otras cualesquier injurias fechas contra cuales- 
quier personas en favor de la dicha comunidad é en otra 
cualquier manera tocante á la dicha comunidad ó dello 
dependiente ; é los que fueron en usar é usaron de cua- 
lesquier oficios é juridicion cevil ó criminal por abtori- 
dad é mandado de la dicha cibdad , ó de su ayuntamien- 
to, ó congregación ó comunidad é de cualquier ó cua- 
lesquier dellos sin tener otro poder ni facultad para 
ello, é á los que los nombraron é dieron é hicieron usar 
los dichos cargos , é á todas otras é cualesquier personas 
de cualquier estado ó condición que sean que hayan te- 
nido en la dicha cibdad cualesquier cargos de diputa- 
dos, é de procuradores generales é escribanos, ansí de 
justicias é jueces é escribanos que lian usado con las di- 
chas justicias, é jueces, é acompañados é otras justicias 
puestas por la dicha cibdad é comunidad después de 
echadas é quitadas las que antes estaban , é á escribanos 
que han usado con las parrochas é con la congregación 
é en otras partes é en otra cualquier manera tocante á la 
dicha comunidad, é de cualquier pregón ó pregones 
que la dicha justicia , é diputados , é congregación é otras 
cualesquier personas hayan dado ó esecutúdolos, é á 
cualesquier otras personas que hayan tenido cargo de 



317 

cobrar, é repartir _, é esecutar é pagar lo que dicho es, 
é otros cualesquier repartimientos de cualesquier cosas 
é cantidades que sean de maravedís é otras cosas en per- 
rochas é fuera dellas , é á cualesquier diputados de guer- 
ra , é de sisa , é precio mayor é de otras cosas cuales- 
quier que hayan seido diputados , é á los alcaides é te- 
nientes de alcaides de puertas , é puentes , é de alcázares, 
é cárceles é torres, así de la santa iglesia de Toledo 
como de otras fuerzas, é á otras quier personas de las 
susodichas que hayan tenido oficios é cargos públicos é 
non públicos de la dicha cibdad , é á los coroneles , ca- 
balleros, é ginetes, é estradiotes ó hombres de armas, 
infantería, é otros cualesquier cargos é cosas de guerra 
é ejércitos é á ello tocantes é dello dependientes, é á to- 
das otras cualesquier personas que sean de los susodi- 
chos que cerca de lo susodicho é de la dicha comuni- 
dad hayan hablado, é aconsejado é dado paresceres, 
ansí en público como en secreto, é ansí en generales 
como en personas particulares , aunque hayan seido , é 
procedido, é guerreado é dado para ello consejo é pa- 
rescer general é particularmente con artillería é sin ella 
é en otra cualquier manera , é se hayan hallado en cual- 
quier ó cualesquier ejércitos , é batallas ó rompimien- 
tos^ ansí contra los señores Gobernadores é contra los 
ejércitos de sus Majestades como contra el ejército por 
sus Majestades puesto por nos el dicho prior , é cerco 
sobre la dicha cibdad , é contra otra cualquier persona, 
ansí de la tierra é juridicion de la dicha cibdad de To- 
ledo como fuera della, é en otras cualesquier parles 
destos reinos general é particularmente, é cualesquier 
tomas, robos, muertes, daños que hayan hecho en cual- 
quier manera en las tales guerras é fuera dellas , é en 



318 

cualesquier partes é logares deste reino que lo susodi- 
cho se haya fecho é sucedido en cualquier manera gene- 
ral é particularmente^ é por haber tenido ó entendido 
en los diclios cargos ó en alguno dellos ó en parte de- 
llos, ó en otra cosa á ello tocante é dello dependiente^ 
non le sea puesto ni se les ponga , nin pedido nin pida, 
ni imputado ni impute culpa ni dolo alguno á sus per- 
sonas ni á sus bienes é oficios é beneficios _, aunque en 
los otros lugares donde hayan tenido los dichos cargos 
los hayan llamado, é pedido é fecho contra ellos ó con- 
tra cualquier dellos proceso ó procesos , ó dado cédula 
ó cédulas generales ó particulares, ó fecho otros abtos 
judiciales é extrajudiciales, agora hayan seido citados ó 
no citados para ello, ó fecho con parte ó sin ella; que 
todo lo anulamos é damos por ninguno é de ningund 
efeto, valor. E otrosí perdonamos otros cualesquier 
pregones, abtos, juicios, procesos, é encartamientos, é 
sentencias é ejecuciones dellas ceviles é criminales, fe- 
cho, dado, procedido é ejecutado contra cualquier é 
cualesquier personas de las susodichas en todo este di- 
cho reino é en cualquier parte del por cualesquier per- 
sonas é en otra cualquier manera que sea , é otras cua- 
lesquier cosas, é delitos ó excesos, aunque sean mas é 
menos graves , de cualquier calidad é forma que sean é 
hayan seido, ansí pensados como no pensados, aunque 
sean inormes é inormísimos, aunque dellos ó de cual- 
quier dellos se requiriese especial declaración , por ma- 
nera que aunque aquí no se nombre se entiende ser aquí 
nombrados, é especificados é declarados, ¿especial c 
expresamente como si aquí fuesen especificados; é les 
remitimos é perdonamos todas las penas ceviles é cri- 
minales en que por lo susodicho ó por cualquier cosa o 



319 

parte dello hayan caido ó incurrido , ó estén condepna- 
dos ó sentenciados , para que no se les pueda pedir á 
ninguna de las dichas personas en tiempo ni manera ni 
por persona alguna ni por ninguna via en general ni en 
particular^ porque se lo remitimos _, é soltamos é perdo- 
namos por verdadera é entera remisión^ é les alzamos 
é quitamos cualquier mácula , infamia ^ vicio ó defelo 
que sobre ello haya habido en cualquier manera é de 
cualquier calidad que haya seido , é los restituimos en 
sus buenas honras é famas , é los reducimos é ponemos 
en el estado é manera que estaban antes é al tiempo que 
cosa alguna de lo susodicho se hobiese fecho é cometi- 
do; ansí mismo si alguno ó algunos oficio, ó dinidad, ó 
beneficios , ó oficios , ó dinidades ó beneficios de cual- 
quier calidad é manera é condición que sean , de cual- 
quier é cualesquier vecinos ó moradores de la dicha 
cibdad de Toledo, é de su tierra, é juridicion , é de los 
lugares de sus propios é montes, é de cualquier de las 
personas susodichas estuvieren enagenados ó dados ó fe- 
chos mercedes dellos por sus Majestades, 6 por los di- 
chos señores Gobernadores, ó por los señores del su 
muy alto Consejo , ó por nos el dicho prior, ó por otras 
cualquier ó cualesquier persona ó personas que haj'an 
tenido poder ó facultad de sus Majestades, ó de los di- 
chos señores Gobernadores, ó del dicho su muy alio 
Consejo, ó de nos ó de otras cualesquier personas en 
cualquier manera á cualquier ó cualesquier persona ó 
personas de cualquier estado é calidad que sean , así des- 
tos reinos como de fuera dellos, por sentencia 6 sen- 
tencias ó provisiones ó en otra cualquier manera , lo re- 
vocamos é damos por ninguno para que los tengan é 
posean , ansí en posesión como en propiedad , las perso- 



320 

ñas que los tenian , poseían é eran señores dellos , sin 
que para ello se requiera otra provisión, ni cédula , ni 
aprensión de posesión , ni otro abto ni cosa , ni soleni- 
dad ni diligencia alguna: del cual dicho perdón general 
que de suso se contiene, se ecebtan é sacan fuera las 
personas que fueron procuradores é oficiales en la junta 
é á la junta de Tordesillas, que en cuanto á estos no se 
entiende ni estiende el dicho perdón de suso porque 
quedan ecebtados fuera del, é para que sus Majestades 
manden é hagan cerca dellos lo que fueren servidos : é 
otrosí se ecebtan en cuanto á los que fueron en prender 
á los señores del Consejo é en detener al señor cardenal 
de Tortosa, é en cuanto á esto se perdona é perdona- 
mos á los vecinos, é moradores é naturales de la dicha 
cibdad de Toledo, porque se sabe que lo que ellos hi- 
cieron, que no solamente la cibdad no les dio poder 
para ello ni lo consintió, mas aun reclamó dello é lo 
contradijo. Ansí mismo perdonamos á todos é cuales- 
quier personas vecinos é moradores de la diclia cibdad 
de la forma é manera susodicha, á ellos é á sus perso- 
nas é bienes, aunque sean ó hayan sido ecebtados por 
cédula ó cédulas generales ó particulares de sus Majesta- 
des, ó délos señores Gobernadores, ó de los señores 
del su muy alto Consejo ó de otras cualesquier personas 
para que contra ninguno dellos ni contra sus bienes se 
pueda proceder cevil ni criminalmente segund é como 
en el perdón de suso se contiene que habla con los otros 
vecinos é moradores de la dicha cibdad; é en cuanto 
toca á los que no son vecinos é moradores de la dicha 
cibdad de Toledo que fueron en prender á los señores 
del Consejo é detener al señor cardenal de Tortosa , nos 
el dicho prior prometemos de trabajar con sus Majesta- 



321 

des , é con los señores Gobernadores é con el Consejo 
Real que á las personas que la dicha cibdad nombrare 
se les dé perdón segund é como se da á los vecinos é 
moradores de la dicha cibdad de Toledo , ecebto una 
persona exlrangera conLenida en una cédula de sus Ma- 
jestades que expresamente está ecebtada. 

Otrosí por cuanto los daños reccbidos es justo que 
las personas que los han recebido sean salisfeclios , é por- 
que si la tal satisfacion se hobiese de pedir á las perso- 
nas que los tales daños han hecho, de mas de ser cosa 
contra el perdón é declaración suso declarado é en de- 
rogación dellO;, lo cual por ninguna via se ha de permi- 
tir que en cosa ni en ningund tiempo ni por ninguna via 
se quebrante _, é seria cosa de donde nasciesen infinitos 
pleitos á lo cual conviene remedio; é remediando en 
todo es asentado é concertado que en cuanto á lo que toca 
al perjuicio, é daño, é interese é bienes de las personas 
que han seido daniíicadas, que esto que no se pueda pe- 
dir hasta que su Majestad del Emperador Rey nuestro 
Señor bienaventuradamente venga á estos sus reinos de 
Castilla, é que venido non se pueda pedir á persona ni 
contra persona alguna particular de la dicha cibdad ni 
su tierra ni fuera della cevil ni criminalmente sino á un 
procurador que la dicha cibdad ponga , el cual oido si 
fuere condepnado, la dicha cibdad sea obligada á pagar 
de la renta de sus propios ó de lo que bien visto les fue- 
re, ó que sus Majestades lo remuneren , con tal que la 
condenación sea pagada conforme á lo juzgado. E por 
cuanto en la dicha cibdad en el tiempo de los dichos 
movimientos por mandado de la dicha cibdad, ó de los 
regidores, ó de las justicias, ó de la congregación ó de 
cualquier dellos ó por otras cualesquier personas han 
Tomo I. 21 



322 

sido hechos repartimientos en la dicha cibdad , é su tier- 
ra, é propios, é montes, é juridicion, é fechas tomas 
de maravedís de rentas de sus Majestades de alcabalas, 
é del servicio, é de cruzadas, é de redención de cabti- 
vos , é sisas é precio mayor , como de otras tomas que 
se hayan hecho de rentas de sus Majestades c cosas su- 
sodichas ; que en lo questá tomado é gastado , que lo tal 
tomado é gastado se perdona é remite é perdonamos é 
remitimos para que la dicha cibdad é los que lo toma- 
ron é gastaron, ni á quien se dio, no sean obligados á lo 
pagar ; é que si alguna cosa está repartida de maravedís 
é por coger é sisas echadas, que las sisas cesen de aquí 
adelante é no se puedan echar ni echen ; é en cuanto á 
los repartimientos si están por coger de las cosas suso- 
dichas ó repartimientos , qne no se coygan ni cobren 
ecebto lo que fuere necesario é se debe é que se ha to- 
mado para pagar la gente hasta hoy; é en cuanto á las 
alcabalas no cobradas ni pagadas por razón del pregón 
que se dio que no se pagasen , que lo que hasta hoy no 
se ha pagado , que se perdona así mismo é lo perdona- 
mos para que la dicha cibdad ni personas particulares 
no lo paguen agora ni en algund tiempo á ningunas ni 
algunas personas, é en lo demás que se guarde el capí- 
tulo de yuso declarado que habla acerca de lo que toca 
á las alcabalas ; é que á la dicha cibdad de Toledo é á 
los vecinos é moradores della é de su tierra é juridi- 
cion é montes les reservamos é queda reservado é se 
les reserva su derecho á salvo si lo tuvieren para que 
jurídicamente puedan pedir desde el dicho tiempo de 
suso contenido los daños é intereses que ellos han re- 
cebido. E otrosí en cuanto á los bienes de los dichos 
vecinos é moradores de la dicha cibdad é de fuera, de 



323 

las personas que del dicho perdón gozan ^ que si esta 
sentencia dada, ó sus bienes confiscados é dellos fecho 
merced , ó ocupados ó depositados, ó de otra cualquier 
manera poseidos ó tomados por terceras personas, que 
en cuanto á los bienes raices que luego los tales posee- 
dores é tenedores en cualquier manera que los tengan 
los den é restituyan á los dichos vecinos é moradores é 
personas cuyos fueren para que los hayan é posean é go- 
cen , ansí en posesión como en propiedad , sin embargo 
de las dichas sentencias, é mercedes, ó títulos ó cual- 
quier razón otra que tengan; é en lo de los muebles ó 
semovientes, é dineros é debdas que se han tomado é 
cobrado, é (j) queda á la dispusicion deste capítulo en 
que reserva el derecho de las partes en la forma que de 
suso se contiene. Ansí mismo se entiende que todos los 
bienes muebles , é maravedís , é semovientes é debdas 
que hobieren é se hallaren depositado (2), qucl que lo 
tuviere estante é por gastar lo vuelva á sus dueños jun- 
tamente con los bienes raices , é en lo gastado é consu- 
mido que queda á lo que nos el dicho prior sobre ello 
determináremos é mandáremos. 

Otrosí se perdona á los vecinos de Mora para que 
gocen deste dicho perdón segund é como en él se con- 
tiene; é en cuanto á los de la comarca porque están ya 
en servicio del Rey é con sus condiciones ya concedi- 
das, que á estos de la comarca no se entienda (3) el di- 
cho perdón porque no se ha de alterar con ellos cosa 
alguna , pues con los naturales de Toledo é de su tierra 
se cumple largamente. 

(1) Sobra la partícula c. 

(2) Debió decir: depositados. 
(5) Tal vez; extienda. 



324 

En cuanto á lo que loca á Juan de Padilla que haya 
gloria y se concede é concedemos que á su fijo del dicho 
Juan de Padilla se le dará é damos é por la presente 
mandamos que se le den sus oficios é su liacienda ; é si 
algund embargo le tienen íccho en sus bienes , por la 
presente le alzamos é mandamos que agora ni en algund 
tiempo se les pueda pedir ni embargar por esta causa; é 
le concedemos que pueda heredar cualquier herencia 
sin que ninguna cosa destas le preste ni pare perjuicio : 
é en cuanto á la honra del diclio Juan de Padilla conce- 
demos que si Doña María Pacheco su muger quisiere de- 
mandar justicia en el caso por sí ó por sus procurado- 
res_, quel Rey nuestro Señor sea obligado á le dar juez 
competente é no sospechoso que la hagan, c yo el dicho 
prior prometo so cargo de juramento é pleito homenaje 
que de yuso será fecho _, de favorescer é ayudar á la di- 
cha Doña María para que alcance cumplimiento de jus- 
ticia _, é con esta negociación prometo que sotraerá ( 1 ) 
é haré traer cédula de sus Majestades para que el cuer- 
po del dicho Juan de Padilla se pueda traer donde su 
muger ó hijo quisieren dentro de cuatro meses después 
queslé Toledo pacifico de justicia é haya corregidor, 
é para que le pueda la cibdad hacer la gratificación que 
quisiere. 

ítem por cuanto algunos clérigos é legos favorcsce- 
dores de comunidad é oíros han entrado, ansí cu la 
santa iglesia de Toledo como en otras iglesias é mo- 
nesterios, é hospitales é otros lugares eclesiásticos, é 
fecho é dicho algunas cosas en particular é general 
contra algunos clérigos, ansí dignidades, canónigos é 

(1) Es probable que dijese el original se traerá. 



325 

beneficiaclos de la dicha sania iglesia de Toledo como 
otros, é fechóles ofensas , aprisiones, é destierros é 
otras cosas en perjuicio de eclesiástico particular é 
generalmente, ó fecho tomas de rentas arzobispales 
eclesiásticas é de campanas de iglesias para deshacer, 
é tomas de dineros, oro, é plata, é armas, é otros bie- 
nes é cosas de personas eclesiásticas é de las dichas 
iglesias, é monesterios, é hospitales é clérigos, é ansí 
mismo ha habido sisas , precio mayor , repartimientos 
que se haii echado á los eclesiásticos ; por ende que sus 
Majestades é nos el dicho prior en su nombre perdo- 
namos á los dichos clérigos é legos cualesquier ccc- 
sos é cualquier sisa ó precio mayor ó repartimientos 
que contra derecho se hayan puesto sobre las personas 
eclesiásticas, é prometemos que se otorgará é procura- 
rá absolución é perdón dello de su superior é máxime 
del Papa. 

ítem que sus Majestades é nos el dicho prior en su 
nombre confirmamos á Toledo todos los previlegios, é 
libertades, éfranquizas, é buenos usos é buenas cos- 
tumbres que la cibdad tiene. 

ítem en cuanto toca á las alcabalas que la cibdad pi- 
de é dice ser horra é libre de alcabalas, que la dicha 
cibdad sea obligada dentro de cuatro meses que comien- 
zan á correr desde el dia quel corregidor se recibiere, 
á mostrar é proseguir su justicia acerca de las dichas al- 
cabalas é esencion dellas, la cual justicia se les guarda- 
rá, é que entre tanto que esto se hace se les concede c 
concedemos questén como están de presente en lo tocan- 
te á las dichas alcabalas, é se les dará juez competente é 
sin sospecha para ello. 

ítem que las puentes , é puertas é alcázar de la di- 



326 

cha cibdad que se entreguen é entregarán á poi-sonas na- 
turales é vecinos de la dicha cibdad ó no sosj)echosos .'i 
ella , é que las tales personas fagan pleito homenaje á sus 
Majestades _, é que á las tales se les dé é dará el salario 
acostumbrado. 

ítem quel corregidor se dé á la dicha cibdad de To- 
ledo cual convenga á la diclia cibdad é no sospechoso, é 
el alcalde mayor ansí mismo no será sospechoso_, ó que 
el alcalde de las alzadas será puesto por sus Majestades 
ó por los señores sus Gobernadores é no por el corre- 
gidor ó asistente, é questo sea édure para siempre quel 
alcalde de las alzadas sea proveido por sus Majestades ó 
por los dichos señores sus Gobernadores é no por el cor- 
regidor ó asistente, é que el tal alcalde de alzadas no sea 
sospechoso. 

ítem por cuanto la dicha cibdad dice que después 
de los dichos movimientos ha habido é hay congrega- 
ción de diputados añales de las perroclias, que es que 
cada perrocha ha de elegir é elige dos diputados, ó los 
diputados de todas las perrochas juntos en su congrega- 
ción eligen tres procuradores generales del pueblo de los 
tres estados de caballeros é cibdadanos é oficiales, de 
cada estado el suyo , é escribano de congregación , lo 
cual todo se hace cada año por el mes de abril, é hacen 
su congregación los dichos diputados é procuradores 
generales cadañeros é con su escribano; cuanto á esto 
otorgamos é concedemos que los dichos diputados é con- 
gregación envíen á costa de la cibdad á ( 1 ) habida infor- 
mación con parte de lo que cumple á la gobernación del 
pueblo, á suplicar á su Majestad lo que les importa, é 

(1) O debe decir c habida ^ ú e$lá de sobra lu á. 



327 

que la envíen dentro de tres meses después quel corre- 
gidor fuere recibido, é que mientras traen la determi- 
nación de sus Majestades se estén como agora están los 
dichos diputados. 

ítem por cuanto se pidió por parte de la dicha cib- 
dad é congregación della que la dicha cibdad é re- 
pública della han recibido é reciben grandes daños 
á causa que los alguaciles han pagado é pagan renta 
por las varas que les dan , é por sacar la renta é para se 
sustentar se permiten cosas ende servicio de Dios é de 
sus Majestades é en gran detrimento del j)Ucblo_, que se 
2)roveyese que los tales alguaciles no paguen renta nin- 
guna , c otrosí que á causa que los escribanos del crimen 
pagan rentas por los tales oficios é han llevado dineros 
demasiados é otras cosas en gran perjuicio del pueblo 
segund dicen questií probado é se probará , pidieron que 
se provea que los tales escribanos del crimen sean escri- 
banos públicos del número de Toledo é no paguen ren- 
ta ninguna por las dichas escribanías ni lleven derechos 
si non conforme á las leyes é ordenanzas del reino ; nos 
el dicho prior prometemos de trabajar cuanto ¿i esto que 
se conceda é haga lo que á la cibdad cumpla , lo cual 
trabajaremos ansí con los señores Gobernadores como 
con el Consejo Real é con sus Majestades é donde mas 
convenga. 

ítem porque por parte de la república de la dicha 
cibdad se pidió que las rentas de cibdad que la comuni- 
dad ha quitado, almotacenadgos, é corredurías, é me- 
ajas, é peso, é coto é derecho del pan en grano é otras 
impusiciones é derechos que se llevaban en las carnesce- 
rías de las carnes que se mataban ó en otra cualquier 
manera que la dicha comunidad haya quitado, las di- 



328 

chas impusiciones que no se pudiesen llevar ni lleven, 
ni paguen ni arrienden hasta tanto que su Majestad ven- 
ga en esta cibdad é se reciba información de las tales 
impusiciones é provea lo que á su servicio sea é bien 
de la república de la cibdad_, ansí en las rentas é impusi- 
ciones seglares como eclesáslicas_, é se prevea que se qui- 
ten todas otras impusiciones que se han llevado é llevan 
en la cibdad perjudiciales á la república della ; nos el di- 
cho prior prometemos de trabajar é suplicar con toda 
instancia é buena fee , así á sus Majestades como á los 
señores Gobernadores é en el Consejo Real é donde mas 
convenga para que acerca de lo susodicho se faga lo que 
á la cibdad cumpla. 

ítem por cuanto algunas personas de las questan fue- 
ra de la cibdad que se han salido después de los dichos 
movimientos j ansí desterrados como salidos de su vo- 
luntad , su entrada podría dar causa á algunas altera- 
ciones que se conviene excusar; por ende concedemos 
que entrando el corregidor en la cibdad con los regido- 
dores, que está concertado que entren , que de allí á 
ocho dias entren los absentes que quisieren ecebto algu- 
nas personas que al dicho corregidor paresciere que no 
deben de entrar , habida información de cibdad é dipu- 
tados que por el bien é paz é sosiego de la dicha cibdad 
é por evitar escándalos no deben de entrar, é que los 
tales no entren fasta tanto que sus Majestades sean in- 
formados de la causa porque se les excusa la entrada 
é provea en ello que su servicio sea , á los cuales que 
ansí no han de entrar el dicho corregidor sea obligado 
á les hacer intimar que no entren. 

ítem por cuanto la cibdad pide que la sentencia que 
la cibdad dice que tiene en su favor, pasada en cosa jui- 



329 

gada , sobre la tierra de Toledo que posee el conde de 
Ceralcazar , se cumpla é ejecute luego en manera que la 
cibdad cobre é se apodere en lo suyo conforme á la dicha 
sentencia é no baja mas dilación ni gastos ni pleitos so- 
bre esto^ puesto se ha tenido ocultada la dicha senten- 
cia é la república no sabie nada dello; á esto nos el dicho 
prior decimos que prometemos de trabajar con toda ins- 
tancia é á buena fee é suplicar así á sus Majestades como 
á los señores Gobernadores é á los señores del su muy 
alto Consejo é donde mas convenga que se haga justicia 
con toda brevedad. 

ítem por cuanto se pide que los capítulos questaban 
conferidos é concedidos por los señores Gobernadores é 
Grandes en favor del reino se concedan; nos el dicho 
prior prometemos de trabajar con toda instancia é á bue- 
na fee é suplicar así á sus Majestades como á los señores 
Gobernadores é en el Consejo Real é donde mas con- 
venga que se haga justicia con toda brevedad. 

ítem concedemos quel corregidor é justicias que al 
presente é en lo porvenir entraren en la cibdad sean obli« 
gados de s de guardar los capítulos conce- 
didos é que se concedieren , é de no conoscer de los ex- 
cesos pasados por sí ni por otra persona alguna , é de no 
ir ni venir contra ell . . . . en alguna manera. 

Otrosí nos el dicho prior prometemos de dar é dare- 
mos toda el artillería que tuviéremos de lo que era de la 
dicha cibdad de Toledo para que le sea vuelto é se vuel- 
va á la dicha cibdad ^ é si alguna hobiere de la iglesia 
se dé á la dicha iglesia. 

ítem que por cuanto se pide que porque los vecinos 
de Toledo, ansí los que han tenido cargos en la cibdad 
cómelos otros vecinos della, tienen sospecha de algunas 



330 

personas é presumen que las justicias que vernán serán 
mas favorables á las tales personas que á ellos j de don- 
de resulta que serán molestados en sus justicias , é plei- 
tos é cabsas que les acaesciesen , é que para lo evitar hay 
necesidad que se provea de un juez acompañado con la 
tal justicia, nombrado por la congregación, para que 
juntamente él conozca de todas las causas é casos de to- 
dos los vecinos de Toledo que han seido de comunidad, 
é tenido oficios della é residido en la dicha cibdad; á 
esto nos el dicho prior decimos que no tenemos poder 
para agraviar á nadie ni queremos, é prometemos de 
trabajar con toda instancia é á buena fee é suplicaremos 
así á sus Majestades é á los señores sus Gobernadores é 
al Concejo Real para que se haga lo que á la cibdad cum- 
pla cerca desto. 

Itera por cuanto se pide que los vecinos de Toledo 
que han residido en él , han gastado é perdido muchas 
sumas de maravedís é perdido sus tratos, é mercaderías, 
é sus heredades , é casas , é viñas é esquilmos dellas , é 
tienen muchas necesidades, de cuya causa no pueden 
pagar al presente las debdas que deben , así de rentas 
como de tributos, é de alquilées é de otras cosas en 
cualquier manera, é que se dé plazo convenible para 
que lo puedan pagar sin acabarse de perder porque los 
acreedores quieren mal á los que han residido en la di- 
cha cibdad é los apretarán con toda brevedad i)ara los 
destruir; cuanto á eslo se dará por sus Majestades ó por 
los señores Gobernadores comisión á las justicias para 
que lo determinen é hagan conforme á las calidades de 
las personas é atento lo que pudieren pagar , é nos el di- 
cho prior lo prometemos. 

Lo cual todo nos el dicho prior otorgamos con lento 



331 

que todo lo susodicho contenido en la diclia capitulación 
en cada capítulo della la dicha congregación é diputados 
lo loen , consientan , é aprueben , otorguen todo lo con- 
tenido en la dicha capitulación é cada cosa é parte dello, 
é lo juren en forma por sí é en nombre de la dicha cib- 
dad é república della _, é todas las perrochas de la dicha 
cibdad é cada una dellas por sí consientan, é loen, é 
aprueben, otorguen é juren en forma así mismo lo su- 
so dicho por sí cada una á campana tañida , é ansí mis- 
mo con que reciban el corregidor é justicias que sus Ma- 
jestades é los señores Gobernadores enviaren á los 
oficiales que dicho corregidor nombrare, é reciban los 
absentes conforme á la dicha capitulación, é entreguen 
el alcázar , é puertas é puentes á las personas á quien 
nos mandáremos que se entreguen el dicho alcázar, é 
puertas é puentes conforme á la dicha capitulación de 
suso contenida, é con esta condición é condiciones otor- 
gamos lo suso dicho, é fecho é cumplido lo susodicho, 
esta condición sea ninguna é esta escriptura quede en 
su fuerza é vigor. 

Testigos que fueron presentes á la otorgacion de la 
dicha capitulación los señores Don Alvar Pérez de Guz- 
raan Conde de Orgaz alguacil mayor de Sevilla , é Don 
García de Villaroel adelantado de Cazorla , é Don Alva- 
ro de Ziíñiga, é Diego López de Avalos, é Don Diego 
Carrillo hijo de Gamez Carrillo, é Diego López de Aya- 
la Comendador de Mora , é Diego López de Ayala vica- 
rio é canónigo en la santa iglesia de Toledo, é Blas 
Caballero é Rodrigo de Acevedo canónigos en la dicha 
santa iglesia, é el Dolor Pero Diaz alcalde de dicho ejér- 
cito, é los Licenciados Juan de Hormaza de Vera, é 
Alonso Pérez de Ubeda é Alonso de Palma vecinos de 



332 

la dicha cibdad, é Hernando Dal va secretario deldiclio 
señor Prior de Sant Juan é otras muchas personas que 
ende fueron presentes á la dicha otorgacion. 

Del instrumento que ante nos los escribanos públicos 
infraescriptos pasó , hicimos sacar este traslado del . . 



suso va en do Rodrigo. 



=Diego Garcia.=A.*' 



NOTA: Esta cupitulacion no tuvo efecto, aunque ignoramos la 
verdadera causa. Lo cierto es que en lugar de seguir á estos conciertos 
la pacificación completa de la ciudad de Toledo como era natural, no 
llt^ó á conseguirse sino á viva fiierza y hasta tres meses después, y en- 
tonces dio la ley el vencedor. 



Sobre la confiscación de los bienes de los 
comuneros sentenciados. 



Copia sacada del archivo de Simancas y remitida por su archivero ya 
difunto D. Tomás González. 



Según aparece de este documento el Almirante de Castilla, uno 
de los Gobernadores del reino, daba cuenta al Emix-rador Carlos V. 
jK)r medio de una persona que no nombra, de lo que se hacia con 
respecto á la confiscaciou de los bienes de los comuneras sentenciados, y 
del orden y sistema que se guardaba. 



La manera que aquí habernos tenido en los bie- 
nes de los condenados, es esta. 

Hemos mandado á los corregidores que lomen todos 
los bienes, haciendo dcllos inventario en cada ciudad, 
y que pongan quien coja las rentas para que acudan con 
ellas á el obispo de Oviedo, y que para seguridad de 



333 

los dichos bienes se sacresten (í) en poder de perso- 
nas llanas y abonadas , y que no los tengan aquellos en 
cuyas manos antes los habiamos secrestado. 

Así mismo hemos mandado á los dichos corregido- 
res que aprecien los daños recibidos en cada ciudad, 
y entendemos concertarnos con ellas para que ellas 
con sus sisas ó repartimientos ó como les paresciere 
ayuden con la mitad á los que han recibido los dichos 
daños en sus haciendas , y que la otra mitad se pague 
de la venta de los condenados. 

No yendo S. M. contra esta orden haciendo merce- 
des de los dichos bienes, hará tres provechos muy gran- 
des. El primero que S. M. sin poner nada de su ca- 
sa satisfartí todos los daños que muchos han recibido 
por serville. Así mesmo tiene con que satisfacer á mu- 
chos caballeros y Grandes sus servicios con las pro- 
piedades de las dichas heredades, y antes de venir 
á esto habrá con los frutos satisfecho á muchos caba- 
lleros, escuderos y capitanes que á sus propias costas 
le han servido, y á muchos caballeros que han gasta- 
do sus haciendas y aventurado sus personas y casas en 
esta guerra. Hará S. M. otro beneficio; que los mesmos 
condenados viendo que no se dispone de la propiedad 
de sus haciendas , ternán esperanza de remedio , y en 
sus ciudades ternán forma como sirvan sus deudos y 
sus amigos porque haya pacificación en ellas , lo cual 
no harían si las viesen dadas y hecho merced dellas, 
que por tenerlos yo en sosiego he dicho que estas con- 
fiscaciones que se liacen es porque le quede al Rey en 
que hacelles merced, porque ninguna cosa cumple 

(1) Así el ms. 



334 

tanto al servicio de S. A. como adquirille el amor de 
los pueblos^ porque ó el castigo ha de ser tal que casti- 
gue , ó la gratificación tal que satisfaga. 

Y porque creemos que muchos habrán enviado á 
pedir mercedes, y si estas se hiciesen sin la orden 
que hemos dado, los unos y los otros todos desespera- 
rían, los unos perdiendo ell ( 1 ) esperanza de merce- 
des, los otros de paga , los otros de remedio ; diréis á 
S. M. que yo le suplico qne de todo lo que escribiere 
reciba mi voluntad , y así ni le pareceré largo en el es- 
crebir ni enojoso en lo que dijere. Fecha en Segovia 
á veinte y cuatro de mayo de mil quinientos veinte 
y uno.=-El Almirante. 

MEMORIAL 

del Condestable de Castilla D. Iñigo Fernandez de l^clasco para que 
el emperador Carlos V. mandase pagar ciertas cantidades de di- 
nero que había tomado á cambio para seri>icio de S. M. en tiempo 
de las comunidadades. 

Copla de un manuscrito de letra coetánea, remitido ca 1831 por D. 
Manuel González archivero de Simancas. No tiene fecha. 

Por fuera dice : '* El Condestable al Consejo sobre 
lo que le pedían de los dineros que le habían prestado 
cuando S. M. estaba ausente de estos reinos." 

Por dentro dice lo siguiente: 

" Sacra Cesárea Católica Majestad.=El Condesta- 
ble dice que estando V. M. ausente destos reinos él 
pidió muchos dineros prestados para cosas de vuestro 
servicio y se obligó por ellos , los cuales gastó en ser- 

(1) Así el ras. 



335 

vicio de V. M. y los recibió el Licenciado Vargas, el 
cual se los carga en la cuenta que ha dado y los acree- 
dores pídenlos al Condestable , y son á cargo de pagar 
á V. M. las cuantías siguientes: 

A Gerónimo de Castro vecino de Burgos se le 
quedan debiendo doscientos y cincuenta mil marave- 
dís de ochocientos noventa mili que dio prestados , é 
se los libraron los contadores y le salieron inciertos, 
de los cuales gana cambio mientras no se los pagaren. 

A Francisco de Salamanca é Rodrigo de Carrion 
se les deben ciento y setenta y cinco mili maravedís 
de mil ducados que dió_, y se los libraron los contado- 
res y no pudo cobrar esta resta , de lo cual gana cam- 
bios hasta que sea pagado. 

A Pedro Orense de Covarrubias se le deben setenta 
mili maravedís de un cuento ciento cincuenta y tres mil 
maravedís que hizo dar de paño á la gente de las guar- 
das porque se lo libraron los contadores y tardó mucho 
en cobrallo y montó en los cambios hasta que fué paga- 
do los dichos setenta mili maravedís 

Al monasterio de Miraílores se deben ciento y cin- 
cuenta mili maravedís de trescientos mili que prestaron 
sobre cierta plata del Condestable, la cual tienen toda- 
vía en prendas. 

Al Dean de Salamanca seiscientos y sesenta ducados 
que prestó el año de quinientos veinte y dos y no se le 
han pagado. 

Y pues estas deudas son de tan poca cantidad y ha 
tanto que se deben, suplica á V. M. mande que se cum- 
plan luego porque le hacen mucha fatiga sobre ello y 
V. ]M. es obligado á las pagar pues el dicho Condestable 
las tomó prestadas para cosas de la comunidad. 



336 

Otro memorial del Condestctble sobre el mismo asun- 
to cuja copia fué remitida por el referido D. AJa- 
Tiuel González. No tiene /echa. 

S. G. G. M. : el Gondestable de Gastilla dice que en 
el tiempo de las comunidades Pedro Orense vecino y re- 
gidor desla cibdad de Burgos en diversas veces obligó 
su hacienda por mas de treinta é seis mili ducados á 
personas que lo dieron de cambio y lo rescibió el Licen- 
ciado Vargas señaladamente para la batalla de Yillalar, 
de lo cual quedó de pagar un cuento y cient mili mara- 
vedís á Bonifaz Gorses y Diego Pardo vecino de Burgos; 
j que el dicho Gondestable les dio cédula que les daria 
á catorce por ciento todo el tiempo que no se les pagase^ 
y que agora los contadores no les quieren pagar los di- 
chos catorce por ciento sin que V. M. mande dar su cé- 
dula Real dello. Suplican á V. M. mande dar la diclia 
cédula para que se j:)ague conforme al asiento que el di- 
cho Gondestable con ellos dio porque han rescibido mu- 
cho daño en no se lo haber pagado ; y aunque á ellos se 
les da á catorce por ciento^ han perdido en lo traer á 
cambio mas de otro tanto. 



337 
DOCUMENTOS 

relativos á Juan Sebastian del Cano. 



CÉDULA DEL EMPERADOR CARLOS V. EN QtJE PERDONA A 
JUAN SEBASTIAN DEL CANO LA PENA EN QUE HABÍA IN- 
CURRIDO POR LA VENTA DE UNA NAO A EX.TRANGEROS. 

Copia sacada jwr D. Jom; Vargas Poiicc, cxisleiitc en el Depósito Ili- 
drognííico, del original que ]X)seia D. Miguel de I^rdiz^dKd, lieieilo 
i'o de lu casa y hacienda de Juan Sel>aslian del (^no. 

Valladolid 13 de febrero de 152S. 

Por cuanto por parte de vos Juan Sebastian del Ca- 
no capitán de la nao Victoria , una de las cinco naos que 
enviamos al descubrimiento de la especería, nos fué 
lieclia relación que vos siendo maestre de una nao de 
doscientos toneles, nos servistes en Levante y en Áfri- 
ca , y como no se vos pagó el salario que babiais de Iia- 
ber por el diclio servicio , tomasteis dineros á cambio 
de unos mercaderes vasallos del Duque de Saboya , y 
que después por no les poder pagar les vendisteis la di- 
clia nao ; y por cuanto j)or leyes y establecimientos de 
estos reinos vos no podiais vender la diclia nao á los su- 
sodicbos por ser extrangeros de estos reinos , en lo cual 
cometisteis crimen, y me suplicasteis é pedisteis por 
merced vos perdonase el dicbo delito ó crimen y cua- 
lesquier otras penas ceviles é criminales en que por 
baber así vendido la dicba nao á los dicbos extrange- 
ros bayais caido é incurrido , ó como la mi merced fue- 
^^ '■> y 30 acatando el señalado servicio que me babeis 
beclio en el dicbo descubrimiento de la especería y los 
Tomo 1. 22 



338 

trabajos que en ól liabcis pasado, lóvclo por Licn^ y 
por la présenle vos redimo y perdono cualquier pena, 
así cevil con)o . criminal en que Iiajais caido é incur- 
rido por haber vendido la diclia nao á los dichos ex- 
trangeros , y vos hago merced de cualquier derecho 
que Nos y nuestra cámara hayamos, y tengamos y po- 
damos haber y tener por la dicha causa contra vos y 
contra vuestros bienes, y vos doy por libre y quilo de 
ello á vos y á vuestros herederos y sucesores para ahora 
y para siempre jamas, no embargante cualesquier le- 
yes ó pragmáticas que en contrario deslo haya, con las 
cuales para en cuanto á eslo yo dispenso con ellas, y las 
abrogo y derogo, quedando en su fuerza y vigor pa- 
ra en lo demás adelante. Y mando ú los del nuestro 
(Consejo y oidores de las nuestras audiencias, alcaldes, 
alguaciles de nuestra casa y corte, y chancillerías y á 
todas las otras justicias y jueces de nuestros reinos y se- 
ñoríos que por la dicha causa no procedan contra vos 
ni contra vuestros bienes eu tiempo alguno ni por algu- 
na manera , y en todo vos guarden y cumplan esta mi 
cédula, merced y perdón en ella contenido, y contra 
ella vos no vayan ni pasen so pena de la nuestra merced 
y de diez mil maravedís ])ara la nuestra cámara á cada 
uno que lo contrario hiciere. Fecha en A'alladolid á l.i 
dias del mes de hebrero de 1523 años.— Yo el rey.=^ 
l*or mandado de S. ]\I.=- Francisco de los Cobos. 

MEMORIAL 

de Juan Sebastian del Cano pidiendo varias mercedes al Emperador 
Carlos y, 

-•:.hj1 !• ; > ' 

gí'.EstC documento que del ov)[;¡iial cxislenle en poder do D. Manuel 
de Lardlzabal copió ü. José Vargas l'oncc , y .^up ^Ut^i, 4¡9 ^ hulla en 

.i uvxíV 



339 

su colección manuscrita en el Depósito Hidrográfico, tiene muchos cla- 
ros por lo rolo y carcomido de su escritura antigua, motivo porque no 
pudo Vargas copiarle íntegro ni nosotros publicarle literalmente. Así 
nos limitamos á dar en extracto su conte))ido, advirtiendo (pu- dicho me- 
morial sin fecha cslalja todo escrito de puño de Juan Sebastian del Ca- 
no, y puesta al margen la resolución del Emperador de mano del se- 
cretario Francisco de los (^obos. 

Pedia Juan Sebastian del Cüíio en alencion á los ser- 
vicios que liaLia prestado y grandes trabajos j fatigas 
(le haniljres que liabia sufrido en sus viajes^ 1 ." que S. M. 
le hiciese merced de la capitanía mayor de cualquier 
armada ó armadas que se enviasen al Maluco ora á ha- 
cer nuevos descubrimientos, ora á guardar sus costas. 
2." que se le diese la tenencia de la fortaleza ó fortalezas 
que se mandasen construir en las tierras del xMaluco. 3.** 
que se le concediese elliúbito de Santiago como se ha- 
bía concedido á Fernando Magallanes: y 1.** que se aten- 
diese con alguna remuneración á sus parientes mas cer- 
canos supuesto que eran pobres y le liabian ayudado mu- 
cho en sus expediciones. 

A lo 1 .^ contexto el Em})erador que ya estaba pro- 
veído el cargo de la capitanía mayor delítrmada. 

A lo 2," que se le tendría presente cuando se cons- 
truyese alguna fortaleza en el Maluco. 

A lo 3." que no estaba en las facultades del Empera- 
dor conceder hábitos de Santiago/¿íe;Y¿ del capitulo , es 
decir sin ¡untarse é intervenir en ello la asamblea de la 
orden. 

A lo 4/' que ya se liabia dispuesto lo conveniente. 



.-:Í^ 



340 

EXTRACTO 

del proceso existente en el anhwo gcncrcd de Indias en Sci'ilhi, que 
remitió D. Juan Agustin Cean Bermudcz á D. José Vargas Poncc y 
que actualmente se /talla en el Depósito Hidrogrújivo , sobre ¡fa- 
go del sueldo de Juan Sebastian del Cano y de lo devengado de 
su pensión de quinientos ducados de oro que le concedió Carlos /'. 

PEDIMENTO 

de Doiia Cutuliita ilel Puerto madre de Juan Sel>a.sllan del Cano. No 

tieue t'cchaj, pero iulmmos que seria en 1553. Cano habiu nuicrlo en 

4 de agosto de Í52G. 

«S. G. C. M.=E1 bacliiller de Gainza ( 1) en nombre 
de D." Catalina del Pueilo^ madre del capitán Juan Se- 
bastian del Gano , dice : que puede haber i)oco mas ó me- 
no.s (2) que el diclio Juan Sebastian con otros sus lier- 
iiianos bijos de la dicha D." Gatalina , fueron en el arma- 
da que fué á Maluco, en la cual armada fué por capitán 
general el Comendador Loaisa, á cuya causa la diclia 
D.^ Catalina del Puerto madre del dicho capilan Juan 
Sebastian por darles y cumplirles para ir en la dicha ar- 
mada, ha vendido muchos de sus bienes, muebles y rai- 
ces, y ha venido en mucha nescesidad y fatiga, y hasta 
agora le ha proveído Cristoval de Ilaro factor de V^. M., 
y agora no le quiere proveer diciendo no tiene. Por tan- 
to humildemente suplica á V. M. pues el dicho capilan 
Juan Sebastian está en su servicio coh los dichos sus her- 
manos, sus hijos, V. M. le haga merced del sueldo de 

(í) Era sobrino de Juan .Sebastian del Gmo. 

(2) Antes de poco mas ó menos fídlan sin duda alfíunas palalxas 
para denotar el lieni|)o Iraseurrido desde (jue j)or primera \(n. íue al 
Malqco Juan Sebastian del Cano. 



3JP 



Si.. 



3^1 

los dichos sus fijos ú pnrte de ello para que ella pue- 
da salir de la extrema nescesidad que tiene ^ y en ello 
V. M. hará servicio á Dios^ y á ella señalado bien y 
merced.» 

Al pie (le esle inc. norial hay las notas siguienlcs de distinta letra. 

((En compaüía de Juan Sebastian del (^ano fueron dos 
hermanos suyos: el uno que se llama Martin Pérez del 
<^ano, fué por piloto en la nao Sancli Spíritus; llevó de 
salario á razón de 2,800 maravedís al mes. Tiene reci- 
bidos á cuenta de su sueldo 1 1 ,200 maravedís. No se 
j)uede saber lo que mas ha de haber por no tener razón 
de si es vivo ó muerto. 

Antón Martin del Cano fué en la carabela de Santa 
María del Parral por ayudante de piloto : llevó de sala- 
rio á razón de 2_,;')00 maravedís al mes; pagósele á cuen- 
ta de su sueldo 15,000 maravedís. No se jmede dar de 
lo que ha de haber mas claridad de la sobredicha. En 
Madrid 27 de noviend3re de 1533 afios.=^Cristoval de 
Haro. 

El capitán .1 uan Sebastian del Cano tiene de salario 
por el viaje 1,000 ducados, ú cuenta de los cuales se le 
pagaron cien mil maravedís, los cincuenta mil en dine- 
ro y los cincuenta mil en armazón; así que tiene resci- 
bido á cuenta de su salario cien mil maravedís. 

Mas hereda en la dicha armazón por cincuenta mil 
maravedís que S. M. mandó por una su provisión se le 
pusiesen en la dicha armazón ú cuenta de su salario que 
tiene de S. M. en la casa de la especería. 

Mas tiene rcscibido á cuenta de su sueldo 4,246 ma- 
ravedís que tomó de las mercaderías que fueron á la Co- 
ruña , que son de las que tornaron en la nao San Anto- 



342 

iiio y se vendieron á los del armada jxira en cuenta del 
sueldo que hubiesen de haber. 

Mas 1 1,250 maravedís en treinta ducados que ha da- 
do Gristoval de Ilaro á la madre de Juan Sebastian del 
Gano en dos veces , en una 20 ducados, y en otra 10. 

Que ansí parece tiene rescibidos para en cuenta de 
su salario é sueldo ciento sesenUí y cinco mil cuatrocien- 
tos noventa y seis maravedís : los ciento quince mil cua- 
trocientos noventa y seis á cuenta de su sueldo, y los 
cincuenta mil maravedís á cuenta de los 500 ducados 
que tiene de merced de S. M. de salario situados en la 
dicha casa. En Madrid á 27 de noviembre de 1533 == 
Gristoval de Ijaro.» 

En el dorso dice: « En Toledo ;í 22 de enero de 1534 la presen- 
tó Pi<dro Sanchci de Valtierra en nombre de su 

TECRETO. 

«Que declare lo que se le debe, y muestre con Gris- 
toval de Haro y dé la razón de ello. En Madrid á 25 de 
noviembre de 1533.» 

OXnO DECRETO. 

((Muestre el poder que tiene de sus Jiijos. En Madrid 
á t .^^ de diciembre de 1533.» 

En vigila de estos decretos nciidió Pedro Sánchez de Valliorra o|h>- 
derado de Juan Sebastian del Cano presentando el al bala de merced 
de los 500 ducados concedidos jX)r S. M. j la escritura de ¡loder en 
debida forma. El iKxiinícnto de V^altierra que damos en exirnclo, es 
como sigue. 

Pedro Sánchez de Valliorra en virtud de poder que 
acompaña y se copiará , conferido por el capitán Juan 



343 

Sebastian del Cano, pide á S. M. le paguen los caídos de 
sus sueldos y de una merced de 500 ducados anuales que 
S. M. le señaló en virlud de un albaLí que también acom- 
paña y se copiará, para poder socorrer á su madre ne- 
cesitada y para satisfacer los empeños que hizo en el pri- 
mer viaje, y que este pago se verifique en la casa de la 
contratación de Sevilla como se lia liecho con otros su- 
getos de menos servicios, por no existir entonces en la 
Coruña la de la especería á causa del concierto celebra- 
do con el Rey de Portugal de no traer especería del Ma- 
luco. 

A csle lícdimeutü sigtic el albalá tic la merced de los 500 duca- 
dos señalados á Cano por Carlos V. que \a inserto en la pág- 2í0 y 
la cscrllura de potler que dice así : 

((Sepan cuantos esta carta de poder vieren como yo 
el capitán Joan Sebastian del Cano que presente soy, 
otorgo y conozco por esta presente carta que en la me- 
jor forma é manera que puedo ó con derecho debo, que 
doy é otorgo todo mi poder complido según que de de- 
recho mas debe valer, á vos Cristoval de llaro factor de 
S. M. , é Francisco de Burgos, é Francisco de Ayala, 
é D. Domingo del Cano clérigo é Rodrigo de Gainza^ 
é cada uno é cualquier de vos in solidum , para que por 
mí y en mi nombre podades fenescer y averiguar cuan- 
tas dadas y tomadtis entre mí é los oficiales de la casa 
de la contratación de S. M. de la ida de Maluco, y para 
rescibir é recaudar todas é cualesquicr cuantías que me 
sean debidas en cualquier manera por cualesquier per- 
sonas, ó ansí mismo de mi sueldo é quintcladas que yo 
hobiere de haber del viaje en que agora voy á Malur 

CO OCC. (Siguen las fórmnlas de dercclio y faoullad de suslilnir, y 

concluye) Fué fccho é Otorgado en la ciudad de la Coru- 



344 

fia á 13 tlias del mes tle julio año del Señor de 1525 
años. Testigos presentes liartolomé de Santillaiia é Fer- 
nán Correas escribanos , é Gómez Prego ó Luis Pérez 
vecinos de la dicha ciudad. ==Juan Sebastian del Cano.:= 
E yo Cristoval de Poulo escribano de SS. M.M. y del 
número de la dicha ciudad de la Goruña en uno con los 
dichos testigos presente fui á todo lo que de suso dicho, 
é doy fé que conozco al dicho capitiin , é que queda otro 
tanto en mi poder firmado de su nombre^ y por ende 
lo íisce escribir é fisce aquí este mió nombre y signo 
que es así.==En testimonio de verdad. =Cristo val de 
X^oulo notario. ))=Signo, 

La sustíluclon de este poder se hizo en Madrid á 15 de dicienibro 
de 1533 en la persona de Pedro Sánchez de Valtierra procnrador de 
causas, y este la presentó en Toledo á 33 de enero de 153i. 

En este estado se mandó pasar el expediente al Li- 
cenciado Villalobos fiscal de S. M. y del patrimonio 
Keal, quien contradijo la demanda del apoderado de 
Cano, *^lo uno porque el dicho parte contraria es falles- 
cido de esta presente vida mucho tiempo y años ha_, y 
ansí se presume ansí por de ello es pi'iblica voz y fama 
que todos los que fueron con el dicho Comendador Loai- 
8a son defuntos, como por ser ultramar en tan longin- 
cuas y remotas parles; lo otro porque en caso negado 
que fuera vivo, la dicha quitación le fué señalada en la 
casa de la especería de la Coruña y que de las reñías de 
aquella se le pagase , el cual trato y casa no hay , antes ha 
cesado , y no podia pedir se le pagase de otra parle. " 

Presentada esta respuesta fiscal en Toledo á 23 de 
febrero de 1534 en el Consejo de las Indias, mandó es- 
te dar traslado á la olra parle, ]a cual conlcstó que no 



345 

constando que Cano liubiese fallecido debía conside- 
rársele vivo , y que por tanto procedía satisfacer á la 
madre el salario devengado del Lijo. Kn su vista acor- 
dó el tribunal en 1(S de marzo de 1534 que se recibiese 
á prueba lo expuesto ¡lor parle de la madre de Juan 
Sebastian del Cano. 

Declararon en esta probanza en Toledo á 4 de ma- 
yo de 1534 I."" Juan Males vecino de los Arcos de Na- 
varra , quien dijo haber visto embarcado á Cano en la 
nao Sancti Spíritus para ir segunda vez al Maluco en la 
expedición del comendador Loaisa ; que llegó al estre- 
cho donde surgieron las naos , y desde aquel sitio no le 
volvió á ver. 

2." Gristoval de Ilaro factor de S. M. depuso que 
era cierto lo del sueldo señalado por Carlos V. como 
igualmente la merced de los 500 ducados de por vida 
á favor de Cano; que le vio embarcar en la nao Sancti 
Spíritus, y que á algunos de los que fueron al Maluco 
se les satisfizo en la contratación de Sevilla. 

3'" Simoa de Alcazaba principie» y no acabó su de- 
claración por causa del escribano. 

4.*^ Juan de Súmano secretario del Emperador di- 
jo que era verdad haberse concedido á Cano 500 du- 
cados durante su vida por haber vuelto con la nao Vic- 
toria y y que á los herederos de Martin Méndez y de 
Gonzido Gómez de Mendoza que igualmente volvieron 
del Maluco y á quienes se habían hecho gracias pecu- 
niarias _, se habían pagado sus importes y caídos en la 
contratación de Sevilla. 

v5.*' y G." Francisco de Burgos vecino de la ciu- 
dad de este nombre y el tesorero Bernaldiuo Melendez 
quienes prestaron su declaración en dicha ciudad á 



316 

26 de junio de Í53íy convinieron en todo con lo dicho 
por los testigos anteriores. 

El procurador Pedro Sancliez de Valticrra presen- 
tó esta probanza al Consejo de Indias en Madrid ii 4 
de diciembre de 1534 , pidiendo que liabida por bas- 
tante se mandase lo que la madre de Gano tenia supli- 
cado. El Consejo dio auto de que pasase al fiscal Vi- 
llalobos^ y este expuso que lejos de tener la prueba 
presentada por suficiente , la consideraba contraria al 
mismo Cano, porque este liabia desamparado a su ge- 
neral Loaisa según se inferia de la declaración del pri- 
mer testigo Males quien confesaba que no le liabia vuel- 
to á ver desde el estrecho, y que por tanto se estaba en 
el caso de mandar á Cano que restituyese lo que habia 
percibido por no haber completado su viaje. Anadia 
que el no liaber Simón de Alcazaba tercer testigo aca- 
bado su declaración por causa del escribano , daba á 
entender que este se lo habia impedido temiendo que 
aquel no depusiese cuanto sabia contra el capitán del 
Cano. En su vista acordó el Consejo dar traslado al pro- 
curador Valtierra , y este presentó copia de la merced 
de los 500 ducados, otra del asiento hecho con Juan Se- 
bastian del Cano, una cuenta firmada por Cristo val de 
llaro en Burgos :í 11 de enero de 1535, y á mayor 
abundamiento una Real cédula nondjrando á í). Ro- 
drigo de Acuña por capitán de la cuarla nao que iba á 
l'i expedición de la especería al mando del Comenda- 
dor Loaisa, seriahíndolc trescientos sesenta y cinco mil 
maravedís desde que se hiciese á la vela en la Corufia 
hasta su vuelta, fecha en Madrid á 5 de abril de 15ü5. 

Presentados estos documentos el (Consejo en 3 de 
febrero de 1535 dio el auto que mostrándose parte se 



347 

Jtará justicia. En consecuencia la madre de Juan Se- 
bastian del Cano se mostró parte por medio de una es- 
critura de poder á favor del bacliiller Rodrigo de Gain- 
za , que dice así : 

«Sepan cuantos esta carta de poder vieren como yo 
Doña Catidina del Puerto viuda, muger legítima que 
fui de Domingo Sebastian del Cano difunto que santa 
gloria posea, vecina de la villa de Guetaria, como ma- 
dre legítima que soy del capitán Juan Sebastian del Ca- 
no mi hijo legítimo y del dicho mi marido así bien di- 
funto , que santa gloria posea , y como su heredera as- 
cendiente á falta que el dicho Juan Sebastian del Cano 
capitán no dejó hijos ni hijas legítimas ni naturales (1) 
y como mejor derecho debo y puedo , digo: que por 
cuanto agora puede haber nueve años, poco mas ó jnc- 
nos tiempo, que el dicho Juan Seljaslian del Cano ca- 
pitán jior mandado de SS. MM. y en su servicio fué pa- 
ra la especería del Maluco en la armada Real que 
SS. MM. enviaron para la dicha especería , seyendo ca- 
pitán general déla dicha armada el Comendador Loaisa, 
en el cual dicho viaje ha fallescido de esta presente vi- 
da el dicho capitán Juan Sebastian del Cano mi hijo , al 
cual SS. MM. le asentaron mil ducados de oro etc. 

(Aquí sigue refiriendo todo lo relittivo A sueldos y gracias y continuad 

Doy y otorgo todo mi poder cumplido y Ixístante al 
bachiller D. Rodrigo Sánchez de Gainza clérigo bene- 
ficiado , vecino de Ja diclia villa de Guetaria, para que 
pueda tomar la voz del pleito (dr quo se (rata) Fe- 
cha é otorgada en la dicha villa de Guetaria á 18 de no- 
viembre de 153 j.» 

(í) Sin duda á csla r'poca no lialiia llegado todavía á noticia de 
Dona Catalina del Pnorto (pie Jnan Schaslian del Cano dedaralta en 
su Icátamcnto tener dos hijos naturales, uno varón v otro fiembra. 



348 

El bacliiller Gainzn presentó este poder en el Consejo 
de Indias en Madrid á 8 de febrero de 1535 con una in- 
formación de tres testigos que se habia recibido en Gue- 
lí«ria á instancia de D." Calidina del Puerto á 18 de no- 
viembre de 1534, de la cual no resultaba mas sino que 
.Juan Sebastian del Cano y Martin Pérez del Cano , lier- 
manos^ fueron Iiijos legítimos de Domingo Sebastian del 
Cano y de D." Catalina del Puerto su muger, sin de- 
cir nada ni aun nombrar á Antón Martin del Cano de 
quien se habia expresado en una nota al jñe del primor 
pedimento, haber sido también hermano de Juan Sebas- 
tian y Martin y haber ido por ayudante de piloto en la 
carabela Santa María del Parral. Anadian los testigos 
que Juan Sebastian y Martin Pérez del Cano no habían 
sido casados ni dejado hijos ni hijas naturales (1). Apo- 
yado en estos hechos el bacliiller Gainza y dando por su- 
puesto haber ya muerto Juan Sebastian del Cano pidi»j 
que se pagase á la madre lo que la Real Jiacienda debia 
al hijo difunto. 

Dióse traslado al fiscal y al bachiller Gainza quienes 
reprodujeron lo alegado en sus anteriores escritos, y 
habiendo el Consejo el pleito por concluso falló : 

« Que se dé y pague á la dicha Doña Catalina del 
Puerto , como madre y heredera del dicho capitán Juan 
Sebastian, doscientos mil maravedís, los cuales le sean 
])agados por los oíiciales de S, M. que residen en la casa 
de la contratación de las Indias en la ciudad de Sevilla: 
)a tercia parte de los dichos doscientos mil maravedís en 
fin de este presente año de 535; la otra tercia parte 
en íin del año de 53(j, y la otra tercia parte á cum- 
plimiento de los dichos doscientos mil maravedís en 

(J) Vc'asc \d nuUi uiilciior. 



349 

fin del uño 537. = Fecha en Madrid á 16 de febrero 
de 1535.» 

Suplicó de esta sentencia el bachiller Gainza en aten- 
ción ú la corla cantidad que se mandaba pagar á D." Ca- 
talina del l^uerlo, y á los plazos demasiado largos que 
se señalaban. Para lo primero exponia que Juan Sebas- 
tian del Gano vivió cuatro años desames de haberle con- 
cedido el Emperador la gracia de los 500 ducados , y que 
así se le debian 2^000 ducados : y para lo segundo que 
siendo Doña Gatalina viuda y pobre con hijas, le eran 
muy gravosos tales plazos pitra poderse mantener. 

El Consejo mandó dar traslado al fiscal Villalobos 
quien dijo que la sentencia era nula _, y que Doña Cata- 
lina del Puerto debia restituirlo que llevaba percibido á 
cuenta del salario de su hijo por no haber este conclui- 
do su viaje y haber fallecido en él. (jainza á quien se dio 
traslado en fjeguida reprodujo lo que tenia alegado en su 
último pedimento^ y pasados de nuevo los autos al fiscal 
quien insistió en su pretensión, el tribunal hubo el 
pleito por concluso y falló en Madrid á 1 de marzo dtí 
¡535 f «que en lugar de los doscientos mil maravedís 
sean ciento setenta mil , y que de ellos se paguen á la 
Doña Catalina veinte mil niara vedis en el término de 
veinte dias, y los ciento cincuenta mil restantes á los 
plazos señalados en la anterior sentencia.» 

Sin duda Pii vista de las dos sentencias anteriores expidió la Em- 
peratriz una Real cédula mandando su cumpliníiento, la cual taniltien 
se halla en la colección de Vargas Ponce, copiada de los maimscntos 
de D. Manuel de Lardizíiba!, y dice asi: 

«Este es un treslado bien y fielmente sacado de una 
cédula é libramiento de S. M. que está en papel é firma- 



350 

da de su Real nombre según que por ella parcela ^ su 
tenor de la cual es esle que se sigue, 
-tí'} La I{eina.=Nueslros oficiales que residís en la cib- 
dad (le Sevilla en la casa de la contratación á las Indias, 
sabed: que en el nuestro Consejo de las Indias se ha 
tratado cierto pleito entre el capitán J uan Sebastian del 
Cano y Doña Catalina del Puerto como su madre y he- 
redera déla una parte, é déla otra el Licenciado Juan 
de Villalobos nuestro fiscal sobre el sueldo que el dicho 
capitán Juan Sebastian del Cano hubo de haber del tiem- 
po que nos sirvió en la armada que mandamos hacer pa- 
ra las islas de los Molucos de que fué por capilan gene- 
ral el Comendador F rey Carcia deLoaisa, y sóbrela 
paga de los 500 ducados que le mandamos dar en catla 
un año por todos los dias de su vida aculando lo que nos 
sirvió en el descubrimiento de la dicha especería , sobre 
las otras causas c razones en el proceso del dicho pleito 
contenidas: sobre que por los del nuestro Consejo fue- 
ron pronunciados dos autos en vista y en estrado tle re- 
vista , su tenor de los cuales es este que se sigue : 

SENTENCIA DE VISTA. 

Entre el capitán Juan Sebastian del Cano y Doña 
Catalina del Puerto como su madre y heredera de la 
una parte , y de la otra el Licenciado Villalobos Fiscal 
de S. M. , en la villa de Madrid á 17 dias ( 1) del mes de 
hcbrero de 1535 años, visto el proceso por los señores 
del Consejo de las Indias de S. M. , dijeron : que atento 
que por este proceso parece que el dicho capilan Juan 
Sebastian del Cano fué por mandado de S, M. con el 



(1) En rl extracto del proceso hecKo por Ccaii Benmidez se ¡to- 
ne 16 í/ias. 



351 

Goniciidador Loaisa en el viaje en que falleció, y en- 
mienda (^j y salisfacion de que .... cantidad que por 
ello se le debiese é otra cualesquicr deuda que S. M. le 
deba , así por rozón del sueldo de dicho viaje como de 
los 500 ducados de que tenia merced en cierta forma cu 
la casa de la contratación de las especerías de la cibdad 
de la Goruña , mandaban y mandaron que se dé y pa- 
gue á la diclia Doña Gatídina del Puerto como madre y 
Iieredera del dicho capitán Juan Sebastian del Gano, 
tloscientos mil maravedís _, los cuales sean pagados por 
los oíiciales de S. M. que residen en la cibdad de Sevi- 
lla en la casa de la contratación de las Indias; y la ter- 
cia parte de los dichos doscientos mil maravedís en fin 
deste año de 535 ^ y la otra tercia parte en íin del 
uño 536 , y la otra tercia parte á cumplimiento délos 
dichos doscientos mil maravedís en íin del año 537. 

SEÍÍTENCIA DE REVISTA. 

En la villa de Madrid á ÍO dias del mes de marzo 
de \535 años.=Visto este proceso por los señores del 
Consejo de las Indias de S. M. , dijeron : que debian de 
corfirmar y confirmaron en estrado de revista el auto 
por ellos fecho y promulgado sin embar- 
go de las suplicaciones por ambas las parles interpues- 
tas, con este aditamento y declaración que los doscien- 
tos mil maravedís en el diclio auto contenidos sean cien- 
to setenta mil , y que de ellos se le paguen dentro de 
veinte dias veinte mil maravedís, y los ciento cincuen- 
ta mil maravedís á los , 

(Falla aquí como una marta parte de una carilla en folio y conlimia) 

.... dias del mes de marzo de 1535. Lo que habéis de 

(1) Tal vez: en aimiaida. 



35'2 

j>agar es ciento cincuenta mil maravedís porque los 
otros veinte mil por otra nuestra cédula se los libramos 
en Diego de la Haya cambio de nuestra corte. =Yo la 
Reina. =Por mandado de S. M.=Juan Vázquez. 

Fecho é sacado fué este treslado de la dicha carta de 
libramiento é cédula original de S. M. , que de suso va 
incorporada^ en la villa de Madrid estando en ella S. M. 
de la Emperatriz á 27 dias del mes de marzo de 1535 
años. Testigos que fueron presentes á ver corregir y 
concertar el dicho traslado, Sancho de Goicoechea, é 
Francisco Uodriguez de Molina é Pedro de Melgar es- 
tantes en esta corte de S. M.=^Va escrito entre renglo- 
nes ú diz mili: vala no le empesca. E yo Cristo val de 
Mexía escribano de S. M. presente fui á todo lo que di- 
cho es en uno con los dichos » 

A j)esí»r de las ilas sciilencias del Consejo de Indias v de la cí'du- 
1.Í de la Emperatriz venios ¡Kir un doc-nniento de la colección de V^ar- 
gas Ponce <jne todavía en 1507 vn el rcisiado de reli[)e 2? el ha- 
cliillcr Rodrigo Sanclie¿ de (Jainza sobrino de Jnan Selüistian di'l 
Cano, otorgó poder en la villa de Guetaria A favor de Francisco de 
Gainza residente en la corle jwra cobrar todos c vualcsquicr viaravc- 
dís c otras cosas debidos & su lio |)or los servicios ile su í'aligosa car- 
ien» , de los cuales dice estas notables palabras : v no le fueron grati- 
Jlrados ¡os dichos scnñiios que así Iñzo á S. M. del Emperador nues- 
tro Señor. No sal)cnio.s si en esla ocasión, aunque tardía, se llegó á 
satisfacer á los herederos de Gmo lo que este marino de inmortal me- 
moria había tan justamente ganado, así en extender el imperio csp- 
iiol como en acrecentar los intereses de la Corona. 



Sobre el paradero de la famosa nao VICTORIA 
en que Juan Sebastian del Cano dló el prime- 
ro la vuelta al mundo. 

Habiendo sido el primer viaje al rededor del mun- 
do, lieclio por los españoles en tres años menos catorce 
dias, uno de los sucesos mas grandes y maravillosos del 
siglo XVIy de que mas puede envanecerse con justicia 
nuestra nación _, no es extraño que así como la nave Ar- 
gos mereció que los antiguos conservasen su memoria 
con veneración entre los astros ó constelaciones del cie- 
lo, del mismo modo se hubieran procurado custodiar 
entre nosotros los restos de la nao Fictoriay como úni- 
ca de las cinco de la expedición que concluyó tan nue- 
vo y asombroso viaje, para bonorífico y perpetuo bla- 
són de la marina castellana (*). Así deseáramos muy de 
corazón que se hubiera hecho según afirman algunos 
historiadores con mejor voluntad que criterio; pero 
desgraciadamente resulta de nuestro examen é investi- 
gaciones prolijas sobre esta materia que la f^ictoria se 



(*) Grande fue la admiración de los españoles por suceso tan ines- 
perado como inaudito. Celebráronle los jjoetas de aquella edad con en- 
tusiasmo, y entre otros se hallan en un códice del Escorial, señalado 
j. L. 12 los siguientes dísticos en loor de la nave Victoria: 

Deserit hispanum navis VICTORIA lilus 
Ambit et occeani claustra profunda maris: 

PRIMAque fecit ¡ter quod nidlis ante patebat 
Esset ut hispan! juris uterque polus. 

Navis ab hispano VICTORIA litore solvens 

Occeani túmidas undique cinxit aquas: 
Ignotamque viam mediis resera vit in undis 

Hesperia ut vasti subderet orbis opes. 

Tomo I. 23 



354 

perdió con toda su tripulación en uno de los viajes que 
Lizo desde la isla de Sanio Domingo con rumbo según 
parece á Sevilla. 

Nuestro consocio D. José de Vargas y Ponce(l) 
dijo que por varios autores que recopilan Solórzano y 
D. Juan Avello de Valdés se asegura que la nao Vic^ 
toria se custodió en Sevilla para eterna recordación. 
Prescindiendo de la inexactitud de algunas citas de aque- 
llos escritores, como ya lo notó Vargas, nosotros lie- 
mos leido en el Jardín de flores curiosas de Antonio de 
Torquemada , obra impresa en Medina del Ganipo año 
de 1599 (coloquio 5.° fol. 226 v.) que la nao que se 
llama f^ictoria está en las atarazanas de Sevilla ó á lo 
menos estuvo como cosa de admiración etc. 

En las Lecciones ó comentario á las obras de Don 
Luis de Góngora que escribió y publicó D. José Pelli- 
cer de Salas el año de 1630 se afirma (col. 473) que 
aquel poeta en el v. 512 de su soledad I."* aludiendo, 4 
la nao Victoria se expresa así: 

b 
Esta pues nave agora 

En el húmido templo de Neptnno 

Varada pende á la Inmortal memoria 

Con nombre de VICTORIA. 

Añadiendo el comentador: " esta nave dice que csl;í 
varada en el mar de Cádiz para memoria de prodigio 
tanto con el nombre de Victoria.'' Y mas adelante (col. 
475) "Las reliquias de la nao Victoria se guardan en Se- 
villa con razón para la posteridad y así lo refieren (sobre 



(1) Relación del viaje al estrecho de Magallanes en 1705 y OG Parí. 
2. pag. 197 en la nota 3? 



355 

haberlas yo visto) el Teatro de la vida humana (vol. 3. 
lib. 9. pag. 985 etc. _, y el P. Josef de Acosta lib. 1 .'* 
cap. 2 dice desta nao grandes alabanzas." 

D. José Martinez de la Puente en su Compendio de 
las historias de la India oriental , uti^yq^o en 1681 ^ re- 
firiendo el regreso á España de Juan Sebastian del Cano 
y las circunstancias mas notables de su viaje, añade: 
^^ Los fragmentos de esta nao Fictoria se guardan en Se- 
villa por memoria de haber sido ella sola quien dio vuel- 
ta entera á todo el orbe de la tierra y agua." 

De semejantes especies repetidas por otros escritores 
patricios las tomaron acaso los extranjeros como se ve 
en la Colección de pelajes que tradujo Prevost, en la 
Introducción á su viaje del célebre Bougainville y en 
otros muchos; pudiendo proceder en los extraños esta 
equivocación, como observó Vargas , de una frase mal 
entendida de Gomara cuando dice (Hiit. de las Indias 
cap. 98_, edic. de Barcia pag. 92 del tomo 2.°) : " La na- 
ve Argos de Jason que pusieron en las estrellas, navegó 
muy poquito en comparación de la nao Ficioria , la 
cual se DEBIERA guardar en las atarazanas de Sevilla 
por memoria." Reflexión fundada en la autoridad del 
nimio y exactísimo historiador de Indias Gonzalo Fer- 
nandez de Oviedo , testigo de todos estos hechos , cuan- 
do dice en el capítulo 1 "^ del libro último de la parte 
1 .** de su Historia general de las Indias impresa en 
1547 lo siguiente: " Salió aquella nao (la Victoria) del 
rio de Sevilla y dio una vuelta al pomo ó redondez del 
mundo é anduvo todo lo que el sol anda , en especial 
por aquel paralelo que la nave que he dicho boj ó el 
mundo ^ yendo por poniente y tornando por el levante; 
é volvió á la misma Sevilla, y aun después hizo aquella 



356 

nao un viaje desde España á esta ciudad de Sancto Do- 
mingo de la isla Española , y tornó á Sevilla y desde 
Sevilla volvió á esta isla y y á la vuelta que volvió á 
España se perdió , que nunca jamas se supo elella ni 
de persona de los que en ella iban." Parece pues que 
con tan auténtico testimonio queda desvanecida aquella 
fábula , que á no serlo era imposible que hubieran omi- 
tido noticia tan pública y honorífica Herrera en sus Dé- 
cadas de Indias y Zúñiga en sus játiales de Sevilla. 

M. F. de N. 



de Doña Catalina hija de los Reyes Católicos y lia del Emperador 



Carlos V. cuando casó en Inglaterra. 



Sacó estos apuntes de los papeles originales del archivo de Siman- 
cas D. Tomás González, y los autorizó cou su nombre y fuma scguu 
se verá al (in. 

Para el primer casamiento de Doña Catalina con Ar- 
turo Príncipe de Gales _, se concertó y capituló que sus 
padres habian de pagar en Londres por razón de dote 
doscientas mil coronas de oro de valor cada una de cua- 
tro sueldos y dos dineros de moneda eslcrling de Ingla- 
terra, las cien mil al tiempo de efectuarse el casamien- 
to, y las cien mil restantes en dos años y en dos plazos. 
La paga de las cien mil coronas primeras se hizo en Ri- 
chemont á 27 de noviembre de 150 1 como resulta de la 
carta de pago que obra en este archivo general, dada 
por el Rey Enrique VII y su hijo Arturo. 

Muerto dicho Príncipe Arturo se concertó y capitu- 



357 

ló entre los Reyes de España é Inglaterra que la Prince- 
sa Doña Catalina casase con Enrique (después VIII) 
hermano del difunto Arturo y segundogénito de Enri- 
que VIL Esta capitulación se ratificó por el Iley de In- 
glaterra en 3 de marzo de 1503 , y por los Reyes de Es- 
paña en Barcelona á 24 de setiembre de 1503 , estipu- 
lando que estos diesen á su hija doscientas mil coronas 
(del valor sobredicho) por via de dote j pero pasándoles 
en cuenta las cien mil dadas en 1 50 1 cuando casó con 
Arturo. Las cien mil restantes se hablan de pagar á pla- 
zos y en esta forma : sesenta y cinco mil escudos ó co- 
ronas en moneda contante _, y quince mil en vasos , al- 
hajas y preseas de oro , plata y piedras preciosas : los 
veinte mil restantes á cambio. 

Después que murió la Reina Doña Isabel de Castilla 
y vinieron á España su hija Doña Juana y Don Felipe 
de Austria su marido ^ no habiéndose satisfecho todavía 
los cien mil escudos de la dote del segundo casamiento, 
Fernando V partió para NájDoles y desde allí_, muerto 
ya su yerno D. Felipe _, se hallan muchas carias suyas á 
Enrique VII y á su hija la Princesa Doña Catalina en 
que pide diversas prorogaciones para el pago referido, 
y en efecto se le concedieron expresando en ellas Enri- 
que que aunque le habian ofrecido otros matrimonios 
para su hijo mas ventajosos y de mas que doble dote _, los 
habia rehusado por guardar los pactos y por el amor que 
tenia á Doña Catalina por su mucha virtud y hermosu- 
ra, y por la benevolencia y buen afecto que como buen 
hermano y confederado tenia á su padre Fernando. Este 
se disculpó siempre de la tardanza en el pago de dichos 
cien mil escudos ó coronas diciendo que su yerno D. Fe- 
lipe habia ocupado los fondos que él tenia destinados 



358 

para ello , y que estando él ausente en iNápoles y no pu- 
diendo valerse de sii liija Doña Juana por su retraimien- 
to, no habia podido veriíicarse como él deseaba; pero 
ofreció que en volviendo á España proveerla el pronta 
j)ago. Vuelto á España solicitó que en cuenta de dichos 
cien mil escudos se le admitiesen las alhajas de oro y 
plata que tenia su hija en Inglaterra; pero Enrique Vil 
y después su hijo se negaron é ello contra lo estipulado 
en 1503. 

Fernando^ pues, por el extraordinario amor que 
profesaba á Doña Catalina, diciendo él mismo que era 
la hija mas querida de su corazón y en quien tenia puest 
tos sus ojos, y por el vivo deseo que siempre tuvo dé 
ver realizado su casamiento que decia era el único que 
le convenia , se prestó á pagar toda la dote en moneda 
contante y con efecto la pagó de esta manera. 

Se libraron para el pago de dicha dote al mercader y 
factor Agustín Italian por cédula del Rey de 3 de enero 
de 1508 diez y seis cuentos de maravedís, cada trescien- 
tos cincuenta maraverlís castellanos un escudo, y para 
el cambio computado cada escudo á cuatrocientos doce 
maravedís y medio, cuya cantidad entregó al referido 
Italian el tesorero general de Castilla Francisco de Var- 
gas, y aquel le dio carta de pago en Valladolid á 29 de 
julio de dicho año. 

Se libraron y pagaron al mismo Agustín Italian para 
pago de la referida dote dos cuentos y cuatrocientos mil 
maravedís del mismo valor y cómputo que los anterio- 
res, y los pagó el mismo tesorero Vargas por cédula 
Real de 10 de abril de dicho año. 

Por cédula Real de 8 de mavo de 1509 se mandaron 
pagar y pagaron po? el exprestido tesorero : Vargas á 



359 

Agustin de VivalJo seis millones ciento odíenla mil nm- 
raveJís para pago de la dicha dolé del mismo valor y cóm- 
puto que los anteriores , de cuja cantidad dio carta de 
pago el mencionado Vivaldo. 

Por cédula Real de 30 de setiembre de 1509 pagó el 
mismo tesorero Vargas á Agustin Grimaldo y Agustin 
Vivaldo diez y ocho millones y nuevecientos mil mara- 
vedís ú razón de cuatrocientos veinte maravedís cada es- 
cudo, de que existe carta de pago, para cumplimiento 
de dicha dote. 

Las dos primeras cantidades las envió Fernando V 
á Londres á j)recaucion en 1508 para demostrar mas su 
voluntad de pagar, por el vivo deseo de que se efectua- 
se aquel casamiento. Las dos últimas se recibieron en 
1509, y todas ellas se pagaron por letras de cambio da- 
das por el embajador español en Londres Gutierre Gó- 
mez de Fuensulida, comendador de la Membrilla , á los 
mercaderes Francisco Grimaldo, Vivaldo y Nicolás Lo- 
melin, quienes las endosaron á favor de los sobredichos 
y pagaron en Londres el dinero en junio de 1509. 

Existe el recibo original de cincuenta mil coronas 
dado por Enrique VIH en 16 de junio del año primero 
de su reinado, firmado en Windsor. El otro no ha pare- 
cido; pero en carta del mismo Enrique á su suegro, da- 
tada á 17 de julio de 1509, le da cuenta de lo satisfecho 
y alegre que estaba con su muger, refiriéndole las fies- 
tas que habia habido para su coronación el 24 de junio 
anterior, y ya nada se habla de la dote, siendo así que 
en las cartas anteriores del mismo Enrique y de Doña 
Catalina y en las del embajador era aquel asunto el prin- 
cipal ó de los mas principales que se trataba. 

Posteriormente hay tratados y confederaciones entre 



360 

Fernando V y su yerno Enrique VIII en los años 1510, 
1511^ 1513 y 1515, y después entre el mismo Enri- 
que y Garlos V en 1522, 1523 y 1529. 

Existe también en Simancas el proceso de divorcio 
de dicha Doña Catalina con los dictámenes y alegacio- 
nes hechas por una y otra parte, y entre los varios mo- 
tivos que se daban por Enrique VIII , nunca habló de 
falta de pago de la dote. 

Así resulta de los tratados, cédulas, cartas, recibos, 
cuentas y demás papeles originales que obran en Siman- 
cas en la correspondencia diplomática con Inglaterra y 
en los libros de las contadurías generales. Y yo D. To- 
más González; del Consejo de S. ¡VI. , canónigo de la 
iglesia catedral de Plasencia, académico de la Historia, 
Comisionado por el Rey de España N. S. D. Fernán^ 
do VII de Borbon (que Dios guarde) para el arreglo y 
reconocimiento del mencionado archivo general, lo 
certifico y firmo así en él á 4 de mayo de 1820.=- 7b- 
más González. 

IVOTA: Después de formada esta apuntación se han 
hallado las cuentas originales, juradas y firmadas, que 
en audiencia púbUca de contadores dio el embajador 
Gutierre Goniez de Fuensalida en el año 152 1 del di- 
nero que se libró á Inglaterra para el pago de la dote de 
Doña Catalina, y de ellas resulta que en mayo de 1509 
se capituló nuevamente con Enrique VIII que se le die» 
ran cincuenta mil escudos ocho dias después de efectua- 
do su casamiento, y los cincuenta mil restantes para el 
dia de S. Miguel de dicho año (29 de setiembre de 1509) 
como así se verificó puntualmente. Fecha ul supra== 
Tomas González, 



361 
REAL DESPACHO , 

de Felipe 2? « D. Martin Enriquez Vircy de Méjico mandándole 
que habiendo S. M. nombrado sugcto para componer la historia de 
Indias f remita cuantas noticias pueda adquirir de las personas que 
hayan escrito sobre la conquista y población de aquellos reinos. 

Existe original en el archivo general de Indias en Sevilla entre los 
papeles enviados de Simancas, legajo 4 de Buen Gobierno de Indias , 
de donde se ha copiado. 

El Rey.=D. Martin Enriquez nuestro Yisorey^ go- 
bernador y capitán general de la nueva España^ y presi- 
dente de la nuestra audiencia Real que reside en la ciu- 
dad de Méjico della , sabed : que deseando que la me- 
moria de los hechos y cosas acaecidas en esas partes se 
conserve _, y que en el mi consejo de las Indias haya la 
noticia que debe haber dellas y de las otras cosas desas 
partes que son dignas de saberse, habernos proveido 
persona á cuyo cargo sea recopilarlas y hacer historia 
dellas ; por lo cual os encargamos que con diligencia os 
hagáis luego informar de cualesquier personas , así le- 
gas como religiosas , que en el distrito de esa audiencia 
hobieren escrito ó recopilado ó tuvieren en su poder al- 
guna historia , comentarios ó relaciones de alguno de los 
descubrimientos _, conquistas _, entradas, guerras ó fac- 
ciones de paz y de guerra que en esas provincias ó en 
parte dellas hobiere habido desde su descubrimiento 
hasta los tiempos presentes, y así mesmo de la religión, 
gobierno , ritos y costumbres que los indios han tenido 
y tienen, y de la descripción de la tierra, naturales y 
calidades de las cosas della , haciendo así mismo buscar 
lo suso dicho ó algo dello en los archivos, oficios y es- 



3G2 

criptorios de los escribanos de Gobernación y otras par- 
tes á donde pueda estar , y\o que se liallare original- 
mente, si ser pudiere, y sino la copia dello, daréis or- 
den como se nos envíe en la primera ocasión de flota ó 
navios que para estos reinos vengan. E si para cumplir 
lo que vos mandamos fuere necesario hacer algún gas- 
to j mandaréislo pagar de gastos de justicia : en lo cual 
vos encargamos entendáis con mucha diligencia y cui- 
dado, y de lo que en ello hiciéredes nos daréis aviso.- 
• Fecha en San Lorenzo el Real á 17 de agosto de 1572 
íifios.=Yo el Rey.=Por mandado de S. M.= Antonio 
de Eraso.=Y señalada de los del Consejo. ^Concuer- 
da con el asiento del libro. =Pedro de Ledesma. 



escritas a rclipe ¡I por su medico el Doctor rrancisco Hernández 
' 'desde la ciudad de Méjico por los años de 1572 á 157G sobre la 
'historia natural de Indias (¡iie escribió por mandado de S. M. (*). 
Hay una dirigida á D. Juan de Ovando , presidente del Consejo 
. .de Indias. 

Existen origínales en el archivo general dfc' Indias eñ Sevilla, enlre 
los pápelos etiiriaclos de Simancas, legajos 22, 25 y 26 de Cartas de \n^ 
diás, de donde sé han copiado. 

PRIMERA. 

Sacra Católica Real Majestad.=Recibí la de V. M. 
liecha en Madrid á 24 de mayo de este año: yo beso losf 

(^) Sonre la comisión cpié dio t*eli|)c II al Doclor Frán(is<(i ÍI.i- 
naiidez para e-^orihír la historia natural d«' las Indias, trae riin«Mis 
pormenores el Licenciado l^orreno en su oltra titulada: Los dichos y 
hrc/ios del Rey l'lt(lti>c II, iinpres;» en lírusela» ano de IGGO. «Envío 
dice, al Doctor Fr.uK'isco Hernández natural de Toledo a las Iiidia>« 



3G3 

Reales pies de V. M. por la que se me hace en mandar se 
me acuda con ló necesario para la historia que por 
mandado de V^ M. vine á hacer á estas partes; y por la 
memoria que V. M. tiene con mis trabajos para me 
hacer merced^ haré loque V. M. me manda en enviar 
lo que fuere haciendo con grande secreto _, dejando en 
esta tierra traslado , y ansí enviaré la parte que pudie- 
re cuando nuestro Señor sea servido se vaj'a el armada; 
Tengo hasta agora debujados y pintados como tres li* 
bros de plantas peregrinas , y por la mayor parte de 
grande importancia y virtud^ como V. M. verá, y ca- 
si otros dos de animales terrestres y aves peregrinas, 
ignotas á nuestro orbe, y escrito lo que he podido ha* 
llar é inqucrir de sus naturalezas y propriedades en 
borrador, cosa en que otro hobiera poi* ventura gastado 

occidentales á que escribiese una historia de todos los animales y plan- 
tas de aquellas remotas regiones:" c'l lo hizo como hombre docto y de- 
ligente en jwco mas de cuatro años y escribió quince libros grandes 
de folio que yo he visto en el Escurial, con sus mismos nativos colo- 
res de sus plantas y animales, poniendo el mismo color que tiene el ar- 
\xA y la yerba en raiz, tronco, ramas, hojas, llores, frutos: el qué tie^ 
ne el cayinan , la araña, la culebra, la serpiente, el conejo, el perro, y 
el pez con sus escamas: las hermosísimas plumas de tantas diferencias 
de aves, los pies y el pico, y aun los mismos talles, colores y vestidos 
de los hombres, y los ornatos de sus galas y de sus fiestas, y la mar 
ñera de sus corros y bailes y sacriücios, cosa que tiene singular de- 
leite y varietlad en mirarse. En los unos destos libros puso la figura, 
forma y color del animal y de la planta, partiéndolos como mejor pu- 
do, y en otros á quien se remite por sus números pone la hiítoiia de 
cada cosa, las calidades, propiedades y nom]>res de todo conforme á lo 
que pudo colegir de aquella gente biírljara y de los españoles que allá han 
nacido, vivido y criádose. Hizo fuera destos quince libros otros dos de jx>r 
sí, el uno es índice de las plantas, y la similitud y propiedad que tienen con 
las nuestras: el otro es de las costumbres, leyes y ritos de los indios, y 
descripciones del sitio de las provincias, tierras y lugares de aquellas re- 
giones y ntievo mundo repartiéndole por sus climas. A los gastos de 
todo esto acudió S. M. con larga mano y al adorno destos tomos que 
están encuadernados hermosamente, cubiertos y labrados de oro sobre 
cuem azid, mauezuelas, cai>loiieras y bullones de piala muy gruesos 
y de excelente labor y artificio» etc. : '';?,';<?-> 



364 

una vida entera , y aun se hobiera liecho mas si hubie- 
ra correspondido el ayuda á mi deseo ; y este cuidado y 
, pena pienso ha sido parte de una prolija y grave enfer- 
medad, de que al presente como por milagro Dios 
me ha librado, porque mis trabajos no quedasen por 
acabar, y V. M. por servir, de la cual voy al presente 
convaleciendo, y ansí por la extremada flaqueza con 
que quedo, no doy en esta á V. M. mas particular 
cuenta de todo ; darlahé placiendo á nuestro Señor con 
el navio de aviso que me dicen se partirá presto. Nues- 
tro Señor la Sacra Católica y Real Persona de V. M. 
guarde muchos años con aumento de mas reinos y se- 
ñoríos como sus criados deseamos. De Méjico 22 de sep- 
tiembre de í572.=Sacra Católica Real Maj estad. = Hu- 
milde criado y vasallo de V, M. que sus Reales pies y 
manos besa. =E1 doctor Francisco Hernández. 

SEGUNDA. 

i 

Sacra Católica Real Majestad. =La historia natural 
de estas Indias se va prosiguiendo con todo cuidado y 
diligencia , y ansí se han debujado de ocho meses á esta 
parte que se comenzó, con li guras grandes en papel de 
marca mayor , muy al natural y representadas todas las 
partes y medidas con mayor y mas nueva curiosidad 
que hasta este tiempo se ha hecho , mas de ochocientas 
plantas nuevas y jamas vistas en esas regiones, y es- 
cripto dellas grandísimas virtudes , y dellas de increi- 
ble y inmenso provecho, en latin y en romance, cosa 
en que otro por ventura ocupara todo el discurso de su 
vida ; y entiendo será tan grande empresa , que ni ha- 
brá necesidad traer alas Indias medicinas de Esi)aña, ni 
á España de Alejandría , y que no solo alegrará el mun- 
do, mas le espantará y dará á V. M. mas nombre y 



" 365 

eternidad de fama que han dado á muchos Príncipes 
pasados sus victorias y imperio : porque si á Alejandro 
dio tanto nombre escribir Aristóteles por su mandado 
lo de esas partes, ¿qué dará á V. M. doce tanto número 
de cosas , y ansí digo poco , nacidas en sus propias tier- 
ras, y de muy mas admirables virtudes, las cuales todas 
veo, toco, experimento, debujo, y clara y distintamen- 
te escribo en castellano y en estilo no desagradable, y 
voy apercibiendo para que se transfieran á España? Sabe 
Dios que digo verdad , que me desvelo pensando como 
sirva á V. M. mas acertada y brevemente y menos cos- 
toso , y ansí invento mil trazas para que antes de mi 
muerte quede hecho por mano de V. M. este beneficio 
al mundo. 

Mas como todas las cosas grandes y nuevas suelan te- 
ner contradicion y invidia , no se le ha escapado esta 
tampoco, y ansí ha sido otro segundo trabajo, ni me 
ha robado poco tiempo del servicio de V. M. , que es 
lo que me da mas pena; por lo cual, si V. M. es servido 
que este negocio se prosiga con la felicidad que se ha 
comenzado, es menester sea yo favorecido con su Real 
resuello y calor, mandando al Virey me dé continuo 
aquí y donde mas convenga todo el favor y ayuda que 
me ha dado hasta aquí , y mas si mas fuere necesario 
al servicio de V. M. y al negocio que me está manda- 
do, y que haga juntar en mi casa todas las veces que yo 
viere convenir los de la facultad, para que vean las 
plantas y me ayuden á especular sus virtudes y hacer 
dellas experiencia. 

El geógrafo (1) partió á describir la Nueva España con 

(1) El geógrafo Francisco Domínguez. 



366 

inslruccion habrá como mes y medio; irselia envian- 
do á Y. M. como él lo fuere haciendo y enviando. 

El número de plantas hechas ha visto el Virey jun- 
to con lo escrito, que es un buen volumen : no le pare- 
ció que se aventurase á la mar hasta que quede trasla- 
do _, y ansí no va agora con el armada: pienso á lo me- 
nos enviar á V. M. algunas cosas notables de plantas. 
' Lo que toca á mi cómodo, los gastos son acá gran- 
des; la merced que V. M. me hace, aunque es muy 
grande, no basta para sustentarme, ni yo procuro mas 
interese que servir á V. M. : suplico sea servido de me 
mandar dar alguna ayuda de costa porque haya mas facul- 
tad de emplearme en su servicio. Nuestro Señoría Sacra 
Católica Real Persona de V. M. guarde con acrecenía- 
miento de mas reinos y señoríos como sus criados y va- 
sallos desean. =De V. M. muy humilde criado y vasa- 
sallo, que sus Reales manos besa.=El Doctor Francisco 
llcrnaudez. iiooq < 

TERCERA. 

Sacra Católica Real Majestad. =Yo tenia acabados 
diez volúmenes de pintura, y cinco de escritura de plan- 
las, animales y antigüedades de esta tierra, según el 
Visorey Don Martin Hcnriquez que las vido, entiendo 
escribe á V. M. : pensé enviarlos en esta flota; mascón- 
ssiderando que yo he ya cumplido casi todo el tiempo 
¿[ije V. M; me mandó eátar en estas partes, y que lo 
<l[ílé en la Nuevu Espña habia que hacer, estará de hoy 
en un año, placiendo á Dios, acabado y barrido, y la 
grande necesidad que íiay en España de mi presencia 
para que este tan grande beneficio y merced que V. M. 
ha hecho á la república, quedando los libros por im- 



3G7 

priniir^ no se pierda^ me pareció seria cosa mas acerta- 
da y conveniente á la seguridad de los Uleros y servi- 
cio de V. M. yo mismo los llevase con la ilota que al 
])resente se está esperando _, que no enviarlos agora, pues 
el tiempo que interviene es tan corto : lo que toca al 
Perú y otras tierras nuevas ;, sabe Dios quisiera yo tener 
edad y salud , como tengo el brio y el deseo , para sur 
plicar á V. M. por mas tiempo y acabar la vida sirvien- 
do en este ejercicio, grato á V. M. y provechoso al 
nmndo; pero ni tengo lo uno ni lo otro por haber sido 
tan grandes los trabajos de cuerpo y espíritu, que no 
me han dejado salud , aliende de casi sesenta años de 
edad, y de que se puedan esperar muchos mps de vida; 
mayormente que hecho esto, lo que puede quedar en 
otras partes por hacer, ó es poco ó semejante en forma 
y virtud á lo que tengo ya escrito , ó de no tanta impor- 
tancia; y cuando fuese la voluntad de V. M. que lo que 
resta se persiguiese, yo he echado tales fundamentos aj 
negocio y dado tal orden , que queda abierta la puerta 
para que los que me hubieren de suceder puedan con 
facilidad acabarlo. Yo quedo agora por este año que res- 
ta remirando lo escrito y añadiendo lo que de nuevo síí 
descubre y ofrece, experimentándolo y trasladándolo 
en castellano, y en indio por el provecho de los natura- 
les, recogiendo semillas y esperando se hagan robustas 
las plantas que para llevar á V. M. están sembradas, y 
esperando se acabe de tomar la mas que se pueda de h.s 
alturas; y porque el tiempo que rae queda se me acaba 
mediado septiembre, y se^^á necesario todo el año, que, 
es hasta el tienipo de la partida , para que todas estas co- 
sas se hagan y pongan en razón, sin faltarme la ayuda 
que por mandado de V. M. se me dá, sin la cual todo 



368 

quedaría falto é imperfecto , conviene y es muj' nece- 
sario V. M. sea servido de mandar se me dé proroga- 
cion, la cual venga con tiempo _, y que corra el salario 
hasta que yo sea en España ; y por cuanto aun entonces 
el geógrafo no habrá acabado la demarcación , que la 
prosiga^ aunque yo sea ido, hasta que la acabe, y que un 
indio que interpreta mis libros en mejicano los acabe, 
si ido yo quedaren por acabar , porque no se pierda lo 
hecho y el bien que dello ha de resultar á los natura- 
les. Y si V. M. fuese servido que el salario que se me 
dá al presente no se me quitase, hasta tanto que V, M. 
vistos mis trabajos me haga, según lo que dellos se juz- 
gare, merced, serialo para mi muy cohiiada , porque 
yo entre tanto no padezca necesidad ni descaezca de la 
condición en que V. M. me ha puesto, mayormente ha- 
biendo yo renunciado á mi propio interese y comodidad 
por servir mas perfectamente á V. M. en que espero en 
Dios habré en alguna manera acertado , que es la mayor 
esperanza y premio de mis trabajos , y á lo que siempre 
he atendido olvidados todos los intereses que en esta 
tierra se han ofrecido , que han sido muclios , y gastan- 
do en este intento el salario de que V. M. me hace 
merced , y no habiendo recibido ni un alfiler en recom- 
pensa de mis salidas por la Nueva España , y gastos mios 
extraordinarios en servicio de V. M. , que han sido muy 
grandes , y ocupando un hijo que tengo conmigo de dia 
y de noche en lo mismo , y sin cuya ayuda no hubiera 
podido acabar en tan poco tiempo una tan grande obra, 
de todo lo cual de hoy en un año, ó poco mas, pla- 
ciendo á Dios, daré á V. M. cumplida razón y cuenta. 
Nuestro Señor guarde 8cc. De Méjico 20 de marzo 
de 1575.=S. C. R. M.=-=»Humilde vasallo y criado de 



369 

V. M. que sus Reales manos besa.=El Doctor Francis- 
co Hernández. 

NOTA. En la cublcrla de la carta original hay un decreto del 
Rey del tenor siguiente. "Vista: escríbase al Virey con relación que 
Cate Doctor ha prometido nuichas veces enviar los libros de esta obra, 
y ([ue nunca lo ha cumplido: que se los forme y los envíe en la pri- 
mera flota á buen recaudo.» 



CUARTA. 

Sacra Católica Real Majestad. =Porque con el na- 
vio pasado respondí á las de V. M. , y escribí como los 
quince cuerpos irán sin falta con el armada que al pre- 
sente está en el puerto , solo diré en esta que yo quedo 
agora haciendo experiencias y otras cosas necesarias á la 
perfección de la obra , y allegando cosas simples y com- 
puestas de esta tierra que llevar cuando me vaya ^ y dan- 
do orden en que se acabe la graduación de esta tierra. 

Por lo cual á V. M. suplico humildemente sea ser- 
vido mandar se me dé licencia para irme con la prime- 
ra flota que viniere de España, pues ya se ha hecho 
aquí lo posible, y yo no tengo salud para ir á otra parte 
de las Indias , y mi ida á España importa tanto para el 
aprovechamiento de lo que se ha escrito. 

Ansimismo suplico á V. M. , pues después que vine 
á estas partes no se me ha hecho mas merced que la del 
salario que truje, y esa he gastado en vuestro Real ser- 
vicio, sea servido mandar se declare si la cédula de la 
ayuda de costa que se me mandó dar por razón de mis 
salidas de Méjico, se entiende de las que precedieron á 
la cédula, porque no se me ha dado della un alfiler, y 
que no haya mudanza en mi salario acá ni en España, 
hasta que ido yo allá y vistos mis trabajos V. M. me lia- 
ToMo I. 24 



370 

ga merced conforme á lo que juzgare dellos, y se me 
mande dar alguna ayuda de costa con que pueda irme y 
aprestar mi partida , y entonces llevaré acabada la tra- 
ducción y comentarios en Plinio y otras cosas que espe- 
ro darán contento á V. M. y provecho á toda la repú- 
blica. Nuestro Señor la Sacra Católica Real Persona de 
V. M. guarde con aumento de mas reinos y señoríos 
como los criados y vasallos de V. M. deseamos. De 
Méjico 22 de octubre de 1575 años.=Sacra Católica Real 
Majestad. =numilde vasallo y criado de V. M. que sus 
Reales manos besa.==El Doctor Francisco Hernández. 

QUINTA. 

Sacra Católica Real Majestad. ==Por otras muchas 
tengo escrito que están acabados quince cuerpos de li- 
bros de plantas , animales y minerales desta tierra, de 
muy grande utilidad, ansí para la salud de todos, como 
para grande excusa de gastos en medicinas : no se envia- 
ron en la ilota pasada por pensar yo de ir con ellos en 
esta , y porque quedase traslado como queda de todo : 
después acá ha parecido convenir que se dilatase mi 
partida hasta la venidera, ansí para experimentar lo 
que está escrito como lo voy experimentando en los hos- 
pitales que yo visito sin interese alguno, fuera de lo que 
por la ciudad se experimenta, como para averiguar y 
dar perfección á todo y barrer lo que queda en cuanto 
me fuere posible. Ellos irán con la ilota que al presen- 
te está en el puerto mediante Dios , y por quince que 
tengo aprometidos serán diez y seis , y con todo eso que- 
dará acá la historia desta tierra por no estar del todo 
acabada , que creo dará gusto á V. M. cuando yo vaya y 



37Í 

la lleve, que será, mediante Dios, la flota venidera, dán- 
dome V. M. licencia para ello, ansí por estar lo natural 
de esta tierra por la mayor y me¡or parte escrito, como 
por mi edad y poca salud que no es en manera alguna pa- 
ra poder ir al Perú, ni aun sé si será para volver á Espa- 
ña, y la gran necesidad que hay de mí en esa tierra, ansí 
para la impresión, sin la cual se perdería todo, como 
para otras cosas que tocan al servicio de V. M. 

La cédula de prorogacion que se me envió venia 
con condición que se hubiesen enviado los libros en la 
flota pasada, y viendo el Virey convenir al servicio de 
V. M. que me detuviese y que los libros no se dejaron 
de llevar por falta mia , y que irán sin falta ninguna en 
la que está en el puerto, suplió de buena gobernación 
la cédula; los oficiales de V. M. han parado en ello: á 
V. M. suplico, pues ya van los libros, y yo he siempre 
trabajado y trabajo en el servicio de V. M. de noche 
y de dia, y nunca faltará en que servir mientras la vida 
me durare , sea servido que se envíe la prorogacion ab- 
soluta desde septiembre de 75 hasta que yo sea en Es- 
paña con V. M., y se me haga merced según lo que 
se juzgare de mis trabajos y utilidad de ellos. 

Cuando sea nuestro Señor servido que yo vaya lle- 
varé (quedando acá esquieos y traslados de todo) la his- 
toria y corografía de esta tierra, con otros cuatro li- 
bros muy necesarios á la perfección de la historia na- 
tural , los cuales están ya acabados en borrador, que 
son : método de conoscer las plantas de ambos orbes: 
tabla de los males y remedios desta tierra : las plantas 
de ese orbe que nacen en este y los provechos que 
tienen entre los naturales, y el délas experiencias y 
antidotario deste. También los treinta y siete libros de 



372 

Plinio acabados de traducir y comentar , sin otras co- 
sas con que V. M. recebirá gusto y servicio, sin ayuda 
de liombre Immano sino la de Dios, y de un hijo mió á 
quien V. M. debe hacer mucha merced; en todo lo 
cual lie procurado hacer el menos gasto que me ha sido 
posible, poniendo de mi casa muy muchos dineros, y 
perdiendo de ganar mas de veinte mil pesos en curar 
por la ciudad á trueco de emplearme totalmente en su 
Real servicio , dándolo todo por bien empleado si he 
acertado á servir y cumplir con la esperanza que se 
tiene de mis trabajos. Pienso asimismo llevar cuando 
me vaya la historia de las plantas traducida en indio por 
el provecho de los naturales , y en español para el con- 
tento de los que gustaren de leella ansí mas que enlatin, 
y también algunas cosas plantadas y muchas medicinas 
simples y compuestas desta tierra , para que comience 
V. M. á gozar de estos trabajos. 

A V. M. suplico se envíe la prorogacion como la 
tengo pedida , y la licencia de mi partida , y la declara- 
ción de la cédula para mis salidas de Méjico présenles 
y pasadas, y se me mande dar alguna ayuda de costa pa- 
ra aprestarme. Nueslro Señor la Sacra Católica Real 
Persona de V. M. conserve con aumento de mas reinos 
y señoríos como los vasallos y criados de V. M. desea- 
mos. De Méjico viernes 10 de hebrero de 1576 anos.--= 
Sacra Católica Real Majestad. = Vasallo y criado de 
V. M. que sus Reales manos besa.^=El Doctor Francis- 
co Hernández. 

SESTA. 

Sacra Católica Real Majestad ^Entregados tengo á 
los oñciales Reales para que se envíen á V. M. con el 



373 

armada que al présenle está para partir de aquesta Nue- 
va España , diez y seis cuerpos de libros grandes de la 
historia natural de esta tierra , de los cuales los dos pos- 
treros no van del todo llenos , porque no quedase acá na- 
da de lo que estaba acabado , que no se llevase luego á 
V. M. 

El trabajo , salud y interese propio que han costa- 
do , el provecho que de ellos se espera y se comienza 
ya á gozar _, y la fidelidad y diligencia con que se han es- 
crito^ y la cualidad del servicio, Dios nuestro Señor lo 
sabe, y y. M. podrá juzgarlo, principalmente habiendo 
yo sido el primero y postrero autor que con mandado 
y expensas de V. M. esta tan nueva y dificilísima empre- 
sa ha acometido. 

No van tan limpios , ni tan limados , ó tan por orden, 
ni ha sido posible , que no deban esperar la última mano 
antes que se impriman , en especial que van mezcladas 
muchas figuras que se pintaban como se ofrecian, las cua- 
les pertenecen y se han de pasar á la historia y antigüe- 
dades desta tierra , y va expresado en la pintura el tama- 
ño del natural. 

Va la tabla con sus etimologías , donde hallará V. M. 
el número de la pintura á la mano izquierda , y el de la 
escritura á la derecha , fuera de que en la escritura se ha- 
llará también el número de la pintura, y en la pintura 
el de la escritura. 

No se puso la escritura junta con el dibujo hasta que 
se impriman , por no estragar la pintura con las enmien- 
das que jamas se pueden excusar en la escriptura ; ni va 
aquí planta ó animal que haya en ese orbe, sacados al- 
gunos que se pintaron por error , y otros por no estar 
de los de Europa bien expresados. 



374 

Algunas cosas van debujadas dos ó mas veces , ó por 
no mirarse en ello , ó por mejorarse la pintura , ó por 
pintarse en diversas tierras y edades ; mas terna en la 
impresión fácil remedio. 

En las descripciones se toca con la brevedad que 
conviene la forma de la raiz, ramas ^ liojas_, flores^ y si- 
miente, ó fruto, la cualidad y grado della, sabor, y olor, 
y virtud, según la relación de los indios médicos, medi- 
do con la experiencia y reglas de medicina, y la región 
y partes do se crian, y aun algunas veces el tiempo en 
que se cogen , la cuantidad que se aplica , y la manera de 
cultivarlas. 

Queda traslado de la escritura , y aun tres traslados 
mas ; las pinturas solamente en pequeño , y por eso de- 
seo en extremo lleve el Señor los libros que van , salvos 
á manos de V. M. 

Servirán á ese orbe y á este, ansí para la salud uni- 
versal como para excusar grandes gastos , y aun para 
poderse ir poco á poco demandando y llevando á Es- 
paña, acomodado el sitio á su cualidad, y para que sea 
el Señor alabado en sus obras. 

Yo quedo agora acabando de escribir lo que mas se 
descubriere, y perfeccionando los libros que van en 
los borradores que quedan, y sacando en limpio otros 
cuatro libros que servirán á su uso, También traducién- 
dolos en castellano y en mejicano , y haciendo experien- 
cias de todo en dos hospitales donde solamente he cu- 
rado después que en esta tierra estoy sin interese ningu- 
no; y allegando simientes, y plantas, y medicinas sim- 
ples y compuestas desta tierra que llevar á V. M. Voy 
asimismo aderezando los libros de la corografía desta 
tierra, antigüedades y conquista que tengo liechos, y 



375 

los treinta y siete libros de Plinio que tengo acabados de 
traducir y comentar , los cuales con otras cosas de física 
y medicina^ con que sé recibirá V. M. gusto y servicio, 
llevaré acabados la flota primera que vendrá de España 
dándome V. M. licencia para ello. 

Para entonces suplico á V. M. se me envíe licencia 
que me vaya , pues esto es lo que conviene á su Real ser- 
vicio, ansí porque para entonces será acabado por la 
mayor parte lo desta tierra^ y yo no tengo salud para 
pasar al Perú^ ni aun sé si la tendré para llegar á Espa- 
ña _, según soy afligido de males viejos, como porque mi 
presencia y vida será allá necesaria para la perfección , 
impresión y uso de mis libros, y otras cosas que tocan 
al servicio de V. M. 

Y porque la cédula de prorogacion que en la flota 
pasada se me envió, venia con condición que hubiesen 
ido los libros en la flota antes della , y viendo el Virey 
convenir al servicio de V. M. que yo me detuviese , y 
que los libros no se dejaron de llevar por falta mia, an- 
tes agora irian como van , suplió de buena gobernación 
la cédula, y los oficiales de V. M han parado en elloj á 
V. M. suplico pues ya van los libros, y yo siempre he Ira- 
bajado y trabajo en su Real servicio de noche y de dia, 
y nunca faltará en que servir mientras viviere, sea ser- 
vido que se envíe la prorogacion absoluta y sin con- 
dición desde septiembre de 75 años , hasta tanto que yo 
sea en España premiado y honrado de V. M. (cuyo solo 
favor tengo sin fuera del de Dios) según lo que se juz- 
gare de mis trabajos, en los cuales no he tenido mas 
ayuda particular de la de un hijo mió que hizo esa ta- 
bla y la dedica á V. M. sin otras cosas que llevará he- 
chas muy necesarias é este trabajo, sin cuya ayuda no 



376 

pudiera yo liaber acabado lo que se ha hecho , por lo cual 
será muy justo V. M. sea servido de le hacer merced. 

En lo cual todo he procurado se hiciese el menos 
gasto que me ha sido posible^ poniendo de la merced que 
V. M. me ha hecho , una buena parte, y dejando de ga- 
nar mas de veinte mil pesos á curar , y á otros ejercicios 
usados en esta tierra muchos mas , á trueco de emplear- 
me totalmente en el servicio de Y. M. y consumación 
de esta obra , lo cual doy por bien empleado si he acer- 
tado á servir y cumplir con alguna parte de la esperan- 
za que de mis trabajos se tiene , que con expensas y man- 
dato de V. M, se han proseguido. t 

Ansimismo suplico á V, M. se declare la cédula que 
se me envió de ayuda de costa cuando saliese de Méjico, 
pues es tan justo entenderse también para lo pasado , pues 
fuera de mi salario no se me ha hecho hasta agora nin- 
guna merced, y se me dé también alguna ayuda de cos- 
ta para aprestar mi partida, y se mande al Virey desla 
tierra que no cesen de tomarse las alturas (pues queda 
poco) que se van tomando, aun después de yo ido, has- 
ta que toda ella acabe de medirse. 

Nuestro Señor la Sacra Católica y Real Persona de 
V. M. guarde con aumento de mas reinos y señoríos co- 
mo los vasallos y criados de V. M. deseamos. De Méji- 
co 24 de marzo de 1576.=Sacra Católica Real Majes- 
tad ==Griado y vasallo de V. M. , que sus Reales manos 
besa.«=>El Doctor Francisco Hernández. 

CARTA AL PRESIDENTE DEL CONSEJO DE INDIAS D. JUAN DE 

OVANDO. 

Uustrísimo y Reverendísimo Señor. == Yo tenia aca- 
Jiados diez volúmenes de pintura , y cinco de escriptura. 



377 

de plantas j aves, y antigüedades de esta tierra: pensé 
enviarlos en esta ilota , mas considerando que yo he ya 
cumplido casi todo el tiempo de mi comisión , y que lo 
que en la Nueva España habia que hacer , estará de hoy 
en un año , placiendo á Dios _, acabado y barrido ^ y la 
grande necesidad que hay en España de mi presencia 
para que este tan grande beneficio y merced que S. M. 
ha hecho á la república , quedando los libros por impri- 
mir, no se pierda^ me pareció seria cosa mas acertada 
y conveniente á la seguridad de los libros y servicio de 
S. M. yo mismo los llevase con la flota que al presente 
se espera , que no enviarlos agora , pues el tiempo que 
interviene es tan corto. Lo que toca al Perú y otras 
tierras nuevas , quisiera yo tener edad y salud , como 
tengo el brio y el deseo, para suplicar por mas tiempo 
y acabar la vida sirviendo en aqueste ejercicio, que sé 
es tan grato á V. S. lUma. , y al mundo tan provechoso, 
pero ni tengo lo uno ni lo otro, por haber sido tan 
grandes los trabajos en esta tierra de cuerpo y de espí- 
ritu , que aliende de casi sesenta años de edad , no me 
han dejado salud de que se puedan esperar muchos mas 
de vida ; mayormente , que hecho esto , lo que puede 
quedar en otras partes por hacer, ó es poco, ó semejan- 
te á lo ya escrito en forma y virtud , ó de no tanta im- 
portancia; y cuando fuese la voluntad de S. M. que lo 
que resta se prosiguiese, yo he echado tal zanja al nego- 
cio y dado tal orden, que queda abierta la puerta para 
que los que me hubieren de suceder puedan con facili- 
dad acabarlo. 

Yo quedo agora por este año que resta remirando lo 
escrito, y añadiendo lo que de nuevo se ofrece, experi- 
mentándolo y trasladándolo en castellano y en indio 



. , 378 

por el provecho de los naturales , recogiendo simientes, 
y esperando se hagan robustas algunas plantas , que es- 
tan sembradas, para llevar á S. M. , y que se acabe de 
tomar lo mas que se pueda de las alturas ; y porque el 
tiempo que me queda se me acaba mediado sepliembre, 
y será necesario todo el año, que es hasta el tiempo de 
la partida de la ilota, para que todas estas cosas se ha- 
gan y acaben de poner en razón sin faltarme los minis- 
tros y ayuda que por mandado de S. M. se medá, sin 
la cual todo quedaría falto y imperfecto, conviene y es 
muy necesario V. S. 111 ma. dé orden en que se envíe 
prorogacion que venga á tiempo , y en que dure y cor- 
ra mi salario á lo menos hasta que yo esté en España ; y 
porque aun entonces el geógrafo no habrá acabado la 
demarcación, se mande al Virey la haga proseguir 
aunque yo sea ido, hasta acabarla; y ansimismo que 
se prosiga la traducción de mis obras en indio para el 
bien y remedio destos naturales: y si S. M. fuese servi- 
do que el salario que se me dá al presente no se me 
quitase hasta tanto que vistos mis trabajos se me haga 
según lo que dellos se juzgare, merced, serialo para mi 
muy colmada, lo cual pareciéndole á V. S. lUma. en- 
tiendo no seria dificultoso , porque yo entre tanto no 
padezca necesidad ni descaezca de la condición en que 
S. M. me ha puesto, mayormente habiendo yo renun- 
ciado á mi propio interese y comodidad , y por servir 
mejor, en que espero en Dios habré qn alguna manera 
acertado, que es la mayor esperanza y premio de mis 
trabajos, y á lo que siempre he atendido olvidados todos 
los intereses de mi facultad que se han ofrecido en esta 
tierra , que han sido muchos , y gastado en este intento 
el salario de que S. M. me hace merced, y no habiendo 



379 

recibido ni un real en recompensa de mis salidas por la 
Nueva España ^ y gastos mios extraordinarios en servi- 
cio de S. M. que han sido muy grandes, y ocupando un 
hijo que tengo conmigo, de dia y de noche en lo mis- 
mo , sin cuya ayuda no hubiera podido acabar en tan 
poco tiempo tan grande obra , de todo lo cual de hoy 
en un año , ó poco mas , si place á Dios , daré á V. S. 
Illma. mas cumplida cuenta. Nuestro Señor la Ilustrí- 
sinia y Reverendísima persona de V. S. guarde y en es- 
tado acreciente , como los servidores de V. S. Illma. 
deseamos. =Ilustrísimo y Reverendísimo Señor. ^Ser- 
vidor de V. S. Illma. que sus manos besa. =E1 Doctor 
Francisco Hernández. =A1 lllustrísimo y Reverendísi- 
mo señor el Dr. Juan de Ovando Presidente del Conse- 
jo de Indias. 



del geógrafo Francisco Domínguez á Felipe II desde Méjico á 30 de 
diciembre de 1581 sobre que S. M. mande al Virey D. Martin 
Enriquez remita la descripción de ]\uei>a España que trabajó me~ 
jorando lo hecho por el Doctor Francisco Hernández , yjjlras 
cosas. 

Existe original en el archivo general de Indias en Sevilla entre los 
papeles enviados de Simancas legajo 59 de Cartas de Indias. 

Del geógrafo Francisco Domínguez se dice en el Epítome de la Bi- 
blioteca oriental y occidental de León Pinelo, Madrid i7 37, edic. de Bar- 
cia, col. 1409 que pasó á América por orden del Consejo de Indias el 
año 1570 á trabajar la Descripción de Nueva España, j (jtmc *' la hi- 
zo y envió amplísima con la de la China y i otras provincias.» 

Católica Real Majestad. =Muchas veces antes he 
estado con la pluma en la mano para poner en efecto lo 



380 

qiie agora pongo por obra, y considerando por una 
parte mi nimiedad y bajeza _, y por otra la majestad y 
alteza de vuestra Real Persona, me rendiay acobardaba 
mi flaqueza y rehusaba de proseguir el intento propues- 
to hallando por indigno de merecer poder escrebir á 
persona tan alta ; pero como la razón me estimulase é 
hiciese violencia, ha podido tanto en esta parte que 
criando en raí un nuevo ánimo , del saliese este atrevi- 
miento indiscreto , aunque humilde , el cual suplico á 
V. M. sea servido remitirme esta osadía y admitir mi 
carta con aquella benignidad y mansedumbre cual es 
la voluntad y deseo con que la escribo. 

Bien tengo entendido G. R. M. que estará patente 
en vuestra Real memoria el viaje que hizo en estas par- 
tes por vuestro Real mandado el Doctor Francisco 
Hernández vuestro Prolomédico* y aliende lo que á su 
cargo traia que era descrebir las propiedades y virtu- 
des de las yerbas y plantas _, ansí por teórica como por 
práctica, trujo fuera de su facultad comisión de 
V. R. M. para que se hiciese la descripción desta nue- 
va España, mediante la cual fuese puesta y regulada es- 
ta tierra debajo de razón de cuenta de esfera como ha 
heclio Tolomeo en su tiempo á todas las ]>artes orien- 
tales deste orbe según su cuenta; y siendo electo por 
vuestra Real cédula para este efecto, he servido cin- 
co años en los cuales concluí con todo el descripto to- 
cante á la jurisdicción desta Real audiencia de Méjico. 
Y como todas las cosas sean mas cosas por sus fines 
que por sus principios, parece que la razón obliga y á 
vuestra Real corona conviene ya que un negocio tan 
arduo y de Uuita importancia general tuvo principio, 
no carecer de fin, porque de su fin resulta una memo- 



381 

ria eterna en esle siglo y lumbre y claridad de mu- 
chas cosas que desde el principio hasta nuestros tiempos 
están ocultas, lo cual no pongo para defensa de esta 
verdad á otro autor que á Tolomeo porque siendo como 
fué el primer geógrafo , están tan patentes y vivas sus 
obras agora en nuestros tiempos como lo fueron en sus 
principios; y ansí como Tolomeo fué el primer descrip- 
tor de tablas geografías de las partes orientales, V. R. M. 
será el segundo en la imitación, mandándome, y junta- 
mente en estas el primero, prosiguiéndolo, porque que- 
dando lo hecho en el punto en que está, queda imper- 
fecto como obra que tuvo principio y careció de fin. 

El Doctor í^rancisco Hernández llevó á V. R. M. 
las tablas y algunas relaciones breves de lo que está he- 
cho, las cuales van cortas y no tan acomodadas cuan- 
to la obra y el estilo pide , y la causa dello ha sido la 
brevedad del tiempo y el andar siempre de camino, 
y ansí lo que llevó fueron los primeros borradores sin 
haber podido tener lugar de ampliación ni enmienda; 
y para restaurar parte del defecto quise con mis pocas 
y pobres fuerzas hacer á V. M. un pequeño servicio in- 
terveniendo en ello el consentimiento de D. Martin En- 
riquez vuestro Visorey, que fué hacer la descripción 
de todo lo hecho de esta nueva España en un cuerpo 
á manera de universal, el cual está descripto en ocho 
vitelas de Flandes; y al cabo de siete meses de tiempo 
que con trabajo me ocupé asistiendo de contino en ha- 
cerlo, entendiendo que lo enviaria á V. R. M. lo ad- 
judicó para sí, y ofreciendo estipendio por lo hecho, 
no lo he querido admitir : es pieza la cual hice en nom- 
bre de V. R. M. y para otro ninguno lo hiciera, ni 
convenia por razón de ser V. R. M. el autor de esta 



382 

obra , y no es razón ni justicia que se sirva de mis 
obras y trabajos pues tanto sudor y cansancio me han 
costado ; y pues es el primero que sale en el mundo to- 
cante á lo que está hecho de estas parles , y mi intento 
fué dirijirlo á V. R. M. , humildemente suplico sea ser- 
vido mandarle que lo envíe, que con enviarlo no quiero 
otra merced por premio y retribución de mis trabajos. 
Y no contento con esto me mandó que le hiciese las 
tablas conforme las que llevó el Doctor Francisco Her- 
nández á V. R. M.j aunque mas acomodadas por estar 
de asiento en esta ciudad y tener juntos los originales 
de todo lo hecho, en las cuales gasté de tiempo cinco 
meses, y aunque no me pagara mas que mi trabajo sin 
hacerme otra merced, me debia en conciencia mas de 
quinientos pesos, y en recompensa de ello aliende de 
haberme quitado el salario de V. R. M., no me dio va- 
lor de un real, y finalmente después que dejé de prose- 
guir esta obra, me ha ocupado mas de dos años acudien- 
do á todo lo que él era servido mandarme, así en los 
negocios de España que fué verificar los eclipses luna- 
res del año de 77 y 78 por mandado de V. R. M., y ha- 
cer todos los modelos y duplicados dellos y ponerlos 
de suerte que allá se pudiesen entender, ansí los desta 
ciudad como todos los demás que en otras provincias se 
calcularon, escrebiendo y avisando á vuestro Real Con- 
sejo aliende de los trasuntos, la variedad y poca certi- 
dumbre que tenia semejante regulación, y que era tiem- 
po perdido y lo regulado seria incierto, y juntamente 
todo lo que se ofrecía acerca desta tierra y Cliina, ha- 
ciendo los instrumentos y cosmografías con que pudie- 
sen los pilotos y marineros navegar; y por agora de 
todo lo hecho me hizo merced de ciento y sesenta pe- 



383 

sos de tepuzque_, los sesenta pagados de vuestra Real ca- 
ja, y los ciento librados en quitas y vacaciones^ que pro- 
meto á V. R. M. como cristiano que primero que lo 
cobrase se pasaron once meses de tiempo, que el me- 
nor servicio y obra que jo he hecho los merecía y te- 
nia de trabajo, y mas gasté de doscientos para cumplir 
con lo que á mí se me mandaba, fuera de mi industria 
é inteligencia. 

Otrosí: estando temerosa esta ciudad de Méjico por 
las muchas inundaciones que hubo en el año de 79, hu- 
bo consulta sobre el reparo della , donde convino que sa- 
liese el regimiento con todos los arquitectos, hombres 
mas suficientes y doctos en aquella facultad, para ver y 
tantear el lugar mas idóneo y acomodado para por él 
abrir una zanja por la cual se desaguase la laguna sobre 
que Méjico está fundado. A esta sazón me hizo llamar 
Don Martin Henriquez^ vuestro Visorey, y dándome 
parte de este negocio, me mandó que fuese allá, y que 
le trujiese la verdad de todo lo que convenia, y que mi 
trabajo él ternia cuenta con él, y lo mandaría pagar con- 
forme la calidad de semejante servicio : obedeciendo fui 
allá , y hallo que se había de abrir una zanja diez leguas 
medidas y reguladas por esfera , y se había de profundi- 
zar hacia el centro en partes 64 estados: era negocio 
que se aventuraba á gastar mas de 200 v¿) ducados, y esto 
indeterminable y no cierto. 

Otrosí : no habiendo otra gente que lo hiciese sino 
los naturales se ponía en condición de acabar los pocos 
que hay en este reino, porque la obra era grave, el áni- 
mo y brío de los naturales es poco ; dándoles mas traba- 
jo de lo que sus fuerzas y naturaleza pide , es matarlos: 
lodos los demás dieron voto, y fueron de parecer qne se 



384 

se hiciese: contradije á todos ellos dando razones y cau- 
sas bastantes y suficientes , por donde no tuvo efecto lo 
intentado : en recompensa de mi industria y trabajo no 
tuve una palabra de agradecimiento. 

Yo soy pobre y no tengo otro recurso para la vida 
humana sino mi trabajo; pero rico de ánimo y voluntad 
para servir á V. M. , á quien humildemente suplico sea 
servido mirar el segundo capítulo desta carta la cual irá 
duplicada ; y para la satisfacción y entereza de ló que 
dicho tengo, siendo V. M. servido, mande que envié 
las tablas geográlias de lo que tengo hecho destas partes, 
para que con evidencia conste lo que tengo arriba refe- 
rido, y si fuere cosa que convenga á vuestro Real servi- 
cio proseguirlo , mandándomelo con el recurso que pa- 
ra semejante trabajo se requiere, obedeceré; y en lo que 
toca á la fidelidad é inteligencia de la obra, y al trabajo 
y diligencia que para tal efecto conviene, yo soy cristia- 
no, y en todo cuanto otro hombre pudiere hacer con el 
auxilio y favor de Dios yo lo haré condicionalmenle 
mas , por razón de tener la tela urdida como la tengo. 
Fecha en la ciudad de Méjico de la Nueva España en 30 
dias del mes de diciembre año de 1581 , donde estiiré 
aguardando lo que por parte de V. R. M. me fuere man- 
dado, cuya muy alta y muy poderosa Persona nuestro 
Señor Dios guarde y en mayor estado prospere con au- 
mento de mayores reinos. =Gatólica Real Majestad. == 
Mínimo criado y geógrafo de vuestra Real Majestad que 
vuestros Reales pies muchas veces besa.==FranciscoDo- 
niinguez. 



385 

DOCUMENTOS 

por donde constan las primeras expediciones de Hernán Cortés, que 
acabaron con la gran conquista de Nueva España. 

Sacados de la colección manuscrita del Sr. D. Martin Fernandez Navar- 
tete, existente en el Depósito Hidrográfico. 

INSTRUCCIÓN 

que dio el capitán Diego V^elazquez , en la isla Fernandina , en 23 
de octubre í/e 1518 al capitán Hernando Cor tés, á quien con una 
armada eni'iaba al socorro de la que llei>ó Juan de Grijal^'ay ve- 
cino de la isla de la Trinidad; con derrotero á las islas de San- 
ta Cruz, Cozumel j Santa María de los Remedios, por otro nom- 
bre Ulua, Punta llana de la tierra que nuei>aj7iente descubrió 
Grijali'a, hasta llegar á la Bahía de San Juan, y Santa Ma- 
ría de las Nieves S^c, sondando y reconociendo todos los puertos, 
entradas, j aguadas de las dichas tierras : todas descubiertas por 
el expresado Grijalva. 

Hállase original en el archivo general de Indias de Sevilla, entre 
los papeles enviados del de Simancas, legajo 5? de los rotulados « de 
Relaciones y Descripciones.» 

En la ciudad de Santiago del Puerlo de esta isla Fer- 
nandina _, jueves 13 dias del mes de octubre año del na- 
cimiento de nuestro Salvador Jesu Ghristo de 1519 años, 
ante el muj'^ verluoso Señor don Diego de Duero, alcal- 
de en la dicha ciudad por sus Altezas , é en presencia de 
mí Vicente López, escribano piíblico del número de la 
dicha ciudad, é de los testigos juso escriptos, pareció 
presente el muy magnífico Señor Diego Velazquez, ade- 
lantado é gobernador de las islas é tierras nuevamente 
por su industria descubiertas é descubrieren, alcalde. 
Tomo I. 26 



é capitán _, é repartidor de los caciques ó indios de esta 
isla Fernandina del mar occéano por sus Altezas , é te- 
niente en ella por el señor Almirante, é dijo: que por 
cuanto al tiempo que él envió por capitán en la flota é 
navios que por él en nombre de SS. AA. fueron á po- 
blar las tierras é islas de San Juan de Ulua_, é Cozumel, 
é otras que Juan de Gri jaiva _, capitan_, que primeramen- 
te fué por el dicho señor Adelantado en nombre de 
SS. A A. descubrió, á Fernando Cortés el cual iba por 
el dicho señor Adelantado en nombre de SS. A A. á po- 
blar las dichas islas é tierras , é á descubrir otras ; é al 
tiempo que se partió á lo susodicho, el dicho señor Ade- 
lantado le dio una instrucción firmada de su nombre, 
en que se contiene é declara la forma é manera que el 
dicho Fernando Cortés habia de tener en el dicho viaje 
é cargo que llevaba , por lo cual se habia de seguir y ha- 
cer lo que en ella se contiene; el cual dicho Hernando 
Cortés llevó consigo la dicha instrucción al tiempo que 
se partió con el dicho cargo , de la cual quedó un regis- 
tro en esta dicha ciudad; é porque al presente él tenia 
necesidad de un treslado, ó dos ó mas de la dicha ins- 
trucción é capítulos della , para la enviar ó presentar á 
donde su merced quisiese , ó por bien toviese : por tan- 
to que pedia é pedió al dicho señor alcalde mandase sa- 
car de la dicha instrucción un treslado , ó dos ó mas, 
los cuales en pública formn, signados de mí el dicho es- 
cribano, é firmados del nombre del dicho señor alcal- 
de, se los mandase dar para los presentar según é como 
por su merced era dicho. '^** 

E luego el dicho señor Adelantíido dijo: que hacia é 
fizo presentación de la dicha instrucción, la cual el di- 
cho señor alcalde tomó é maridó á mí el dicho escriba- 



387 

no sacase ó íiciese sacar della un treslado, ó dos ó mas, 
los que su merced menester hobiese , su tenor de la cual, 
firmada del nombre del dicho señor Adelanlado, segund 
por ella parece, es este que se sigue. 

Por cuanto jo Diego Velazquez, alcalde, é capitán 
general , 'é repartidor de los caciques é indios de esta 
isla Fernandina por sus Altezas &c. , envié los dias pa- 
sados en nombre é servicio de sus Altezas á ver é bojar 
la isla de Yucatán , Santa María de los Remedios que 
nuevamente liabia descubierto, é á descobrir lo demás 
que Dios nuestro Señor fuese servido , y en nombre de 
sus Altezas tomar la posesión de lodo , una armada con 
la gente necesaria , en que fué é nombré por capitán 
della á Juan de Grijalva, vecino de la villa de la Trini- 
dad desla isla , el cual me envió una carabela de las que 
llevaba porque le liacia mucha agua, é en ella cierta 
gente que los indios en la dicha Santa María de los Re- 
medios le habían herido, é otros adolecido, y con la 
razón de todo lo que le habia ocurrido hasta otras islas 
é tierras que de nuevo descubrió, que la una es una isla 
que se dice Gozumel é le puso por nombre Santa Cruz, 
y la otra es una tierra grande que parte della se llama 
Ulua , que puso por nombre Santa María de las Nieves, 
desde donde me envió la dicha carabela é gente, é me 
escribió como iba siguiendo su demanda , principalmen- 
te á saber si aquella tierra era isla ó tierra firme; como 
ha muchos dias que de razón habia de haber sabido nueva 
del , de que se presume , pues tal nueva del hasta hoy no 
se sabe, que debe de tener ó estar en alguna ó extrema 
necesidad de socorro ; é asimesmo porque una carabela 
que yo envié al dicho Juan de Grijalva desde el puerto 
de esta ciudad de Santiago para que con él é la armada 



388 

que lleva se juntase en el puerto de Sant Gristoval de la 
Habana , porque muy mas proveído de todo , é como al 
servicio de sus Altezas convenia fuese, cuando llegó 
donde pensó liallarle, el dicho Juan de Gri jaiva se habia 
hecho á la vela é era ido con toda la diclia armada, 
puesto que dejó aviso del viaje que la dicha carabela ha- 
bia de llevar; é como la dicha carabela en que iban 
ochenta ó noventa hombres no halló la dicha armada, 
tomó el dicho aviso y fué en seguimiento del diclio Juan 
de Grijalva , y según parece é se ha sabido por informa- 
ción de las personas heridas é dolientes que el dicho Juan 
de Grijalva me envió, no se habia juntado con él, ni 
della habia habido ninguna nueva , ni los dichos dolien- 
tes ni heridos la supieron á la vuelta , puesto que vinie- 
ron mucha parte del viaje costa á costa de la isla de San- 
ta María de los Remedios por donde habían ido , de que 
se presume que con tiempo forzoso podría decaer hacía 
Tierra Firme, ó llegar á alguna parte donde los dichos 
ochenta ó noventa hombres españoles corran detrimen- 
to por el navio , ó por ser pocos ó por andar perdidos 
en busca del dicho Juan de Grijalva, puesto que iba muy 
bien pertrechado de todo lo necesario : ademas desto 
porque después que con el dicho Juan de Grijalva en- 
vié la dicha armada , he sido informado de muy cierto 
por un indio de los de la dicha isla de Yucatán, Santa 
María de los Remedios, como en poder de ciertos caci- 
ques principales della están seis cristianos cautivos, é 
los tienen por esclavos é se sirven dellos en sus hacien- 
das, que los tomaron muchos días ha de una carabela 
que con tiempo por allí diz que aportó perdida, que se 
cree que alguno dellos debe ser Nicuesa capitíui quel 
católico Rey don Fernando de gloriosa memoria man- 



389 

dó ir á Tierra Firme á redimirlos^ seria grandísimo ser- 
vicio de Dios nuestro Señor é de sus Altezas; por todo 
lo cual pareciéndome que al servicio de Dios nuestro 
Señor é de sus Altezas convenia enviar así en seguimien- 
to é socorro de la dicha armada quel dicho Juan de 
Grijalva llevó ^ y busca de la carabela, y tras él en su 
seguimiento fué como á redimir, si posible fuese, los 
dichos cristianos que en poder de los dichos indios es- 
tan cabtivos , acordé , habiéndolo muchas veces pensado 
é pesado, é platicádolo con personas cuerdas, de enviar 
como envío otra armada tal é tan bien bastecida é apa- 
rejada, ansí de navios é mantenimientos como de gente é 
todo lo demás para semejante negocio necesario^ que si 
por caso de la gente de la otra primera armada , ó de la 
dicha carabela que fué en su seguimiento, hallase en al- 
guna parte cercada de infieles, sea bastante para los so- 
correr é descercar, é si ansí no los hallare, por sí sola 
pueda seguramente andar é calar en su busca todas aque- 
llas islas é tierras, é saber el sustento dellas y facer 
lodo lo demás que al servicio de Dios nuestro Señor 
cumpla é al de sus Altezas convenga , é para ello he acor- 
dado de la encomendar á vos Fernando Cortés é os in- 
viar por capitán della por la experiencia que de vos ten- 
go del tiempo que ha que en esta isla en mi compañía 
habéis servido á sus Altezas , confiando que sois perso- 
na cuerda y que con toda prudencia é zelo de su Real 
servicio , daréis buena razón é cuenta de todo lo que por 
mí en nombre de sus x'^ltezas os fuere mandado acerca 
de la dicha negociación , y la guiaréis é encaminaréis 
como mas al servicio de Dios nuestro Señor é de sus 
Altezas convenga ; y porque mejor guiada la negocia- 
ción de todo vaya, lo que habéis de facer y tratar, é 



390 

con muchu vigilaacia y deligencia inqucrir ó saber, es 
JIo siguiciile. 

Primeramente el principal motivo que vos é todos 
los de vuestra compañía habéis de llevar , es y lia de 
ser para que en este viaje sea Dios nuestro Señor servi- 
do y alabado é nuestra santa fee católica ampliada, que 
no consentiréis que ninguna persona de cualquiera cali- 
dad ó condición que sea , diga mal de Dios nuestro Se- 
ñor, ni de su Santísima Madre, ni á sus santos, ni diga 
otras blasfemias contra su Santísimo nombre por algu- 
na ni en ninguna manera, lo cual ante todas cosas les 
amonestaréis á todos; é álos que semejante delito come- 
tieren, castigarlosliéis conforme á derecho con toda la 
jmas riguridad que ser pueda. 

Itera : porque mas cumplidamente en este viaje por 
dais servir á Dios nuestro Señor , no consentiréis nin- 
gún pecado público , ansí como amancebados pública- 
mente, ni que ninguno de los Cristianos españoles de 
vuestra compañía haya aceso ni ayunta carnal con 
ninguna muger fuera de nuestra ley , porque es pecado 
á Dios muy odioso, é las leyes divinas é humanas lo 
prohiben ; é procederéis con todo rigor contra el que 
tal pecado é delito cometiere, é castigarlohéis conforme 
á derecho por las leyes que en tal caso hablan é dis- 
ponen. 

ítem : porque en semejantes negocios toda concor- 
dia es muy útil é provechosa, y por el contrario las di- 
sensiones y discordias son dañosas, y de los juegos de 
dados é naipes suelen resultar muchos escándalos é 
blasfemias de Dios é desús santos, trabajaréis de no 
llevar ni llevéis en vuestra compañía persona alguna que 
sepáis que no es muy celoso del servicio de Dios nuqs- 



391 

tro Señor é de sus Altezas, é se tenga noticia que es 
bollicioso é amigo de novedades, é alborotador, y de- 
fenderéis que en ninguno de los navios que lleváis Laya 
dados ni naipes, ó avisaréis delio , así á la gente de la 
mar como de la tierra, imponiéndoles sobre ello recias 
penas, las cuales ejecutaréis en las personas que lo con- 
trario hicieren. 

ítem: después de salida el armada del puerto de 
esta ciudad de Santiago teméis mucho aviso é cuidado 
de que en los puertos que en esta isla Fernandina saltá- 
redes , no faga la gente que con vos fuere, enojo algu- 
no, ni tome cosa contra su voluntad á los vecinos é 
moradores é indios della j é todas las veces que en los 
dichos puertos saltáredes los avisaréis dello con aperci- 
bimiento que serán muy bien castigados los que lo con- 
trario hicieren, é si lo hicieren castigarloshéis conforme 
á justicia. 

Ítem : después que con el ayuda de Dios nuestro 
Señor hayáis recibido los bastimentos é otras cosas que 
en los dichos puertos habéis de tomar , é hecho el alar- 
de de la gente é armas que lleváis de catla navio por sí, 
mirando mucho en el registrar de las armas no haya 
los fraudes que en semejantes casos suelen facer , pre- 
sentándoselas los unos á los otros para el dicho alarde, 
é dada toda buena orden en los dichos navios é gente 
con la mayor brevedad que ser pueda , os partiréis en 
el nombre de Dios á seguir vuestro viaje. 

Ítem : antes que os fagáis á la vela, con mucha deli- 
gencia miraréis todos los navios de vuestra conserva é 
inqueriréis é faréis buscar por todas las vias que pudié- 
redes si llevan en ellos algún indio ó indios de los 
naturales de esta isla, é si alguno fallárcdes, lo entregad 



392 

á las justicias, para que sabidas las personas en que en 
nombre de sus Altezas están depositados se los vuelva, 
é en ninguna manera consintiréis que en los dichos na- 
vios vaya ningún indio. 

ítem : después de haber salido á la mar los navios, 
é metidas las barcas, iréis con la barca del navio donde 
vos fuéredes, á cada uno dellos por sí ^llevando con 
vos un escribano , é por las copias tornaréis á llamar la 
gente que cada navio llevare , para que sepáis si falta al* 
guno de los contenidos en las diclias copias que de cada 
navio hoviéredes fecho , porque mas cierto sepáis la gen- 
te que lleváis; é de cada copia daréis un Ireslado al ca- 
pitán que pusiéredes en cada navio; y de las personas 
que falláredes que se asentaron con vos, y les habéis 
dado dineros, y se quedaren, me enviad una memoria 
para que acá se sepa. 

Ítem : al tiempo que esta postrera vez visitáredes 
los dichos navios, njandaréis é apercibiréis á los capita- 
nes que en cada uno dellos pusiéredes, é á los maestres 
é pilotos que en ellos van é fueren , é á cada uno por sí, 
é todos juntos, tengan especial cuidado de seguir é acom- 
pañar el navio en que vos fuéredes , é que por ninguna 
via é forma se aparten de vos, en manera que cadal dia 
todos vos hablen , ó á lo menos lleguen á vista é compás 
de vuestro navio , porque con ayuda de Dios nuestro Se- 
ñor lleguéis todos juntos á la isla deCozumel, Santa 
Cruz, donde será vuestra derecha derrota é viaje, tor 
ruándoles sobre ello ante vuestro escribano juramento, 
é poniéndoles grandes é graves penas; é si por caso, lo 
que Dios no permita , acaesciese que por tiempo forztv 
so ó tormenta de la mar que sobreviniese fuese forzado 
que los navios se apartasen é no pudiesen ir en lu con- 



393 

serva arriba dicha , é allegasen primero que vos á la di- 
cha isla'_, apercebirleshcis é mandaréis so la dicha pena, 
que ningún capitán, ni maestre ni otra persona alguna 
de las que en los dichos navios fueren, sea osado de salir 
dellos, ni saltar en tierra por ninguna via ni manera, 
sino que antes siempre se velen é estén á buen recabdo 
hasta que vos lleguéis : porque podria ser que vos ó los 
que de vos se apartasen con tiempo, llegasen de noche 
á la dicha isla, mandarleshéis é avisaréis á todos, que á 
las noches faltando algún navio hagan sus faroles , por- 
que se vean é sepan los unos de los otros, é asimismo 
vos lo faréis si primero llegúredes, y por donde por \i\ 
mar fuéredes , porque todos os sigan é vean é sepan por 
donde vais; éal tiempo que desta isla os desabrazardes, 
mandaréis é faréis que todos tomen aviso de la derrota 
que han de llevar , é para ello se les dé su instrucción é 
aviso, porque en todo haya buena orden. 

ítem : avisaréis é mandaréis á los dichos capitanes é 
maestres é á todas las otras personas que en los dichos 
navios fueren , que si primero que vos llegaren á algu- 
no de los puertos de la dicha isla , é algunos indios fue- 
ren á los dichos navios, que sean dellos muy bien trata- 
dos y recibidos, é que por ninguna via ninguna perso- 
na de ninguna manera é condición que sea^ sea osado 
de les facer agravio, ni les decir cosa de que puedan 
recebir sinsabor, ni á lo que vais, sino como os están 
esperando , y que vos les diréis á ellos la cabsa de vues- 
tra ida; ni les demanden, ni interroguen si saben de 
los cristianos que en la isla de Santa María de los Re- 
medios están cabtivos en poder de los indios, porque 
no les avisen y los maten, é sobre ello pornéis muy re- 
cias é graves penas. 



394 

rf» ítem : después que en buen ora lleguéis á la dicha 
isla de Sania Cruz , siendo informado que es ella , así 
jK)r información de los pilotos como por JVlelchior in-r 
dio natural de Santa María de los Remedios, que con vos 
lleváis, trabajaréis de ver é sondar todos los mas puer- 
tos, é entradas, é aguadas que pudiéredes por donde 
fuéredes , asi en lá dicha isla como en la de Santa Ma- 
ría de los Remedios, é Punta llana, Santa María de las 
jNíieves; ¿todo lo que falláredes en los dichos puertos fa- 
réis asentar en las cartas de los pilotos, é á vuestro es- 
cribano en la relación que de las dichas islas é tierras 
Jiabeis de facer , señalando el nombre de cada uno de 
los dichos puertos é aguadas, é de las provincias donde 
cada uno esloviere, por manera que de todo hagáis 
muy complida é entera relación. 

ítem : llegado que con ayuda de Dios nuestro Se- 
ñor seáis á la dicha isla de Cozumel, Santa Cruz, fabla- 
réis á los caciques indios que pudiéredes della , y de to- 
das las otras islas é tierra por donde fuéredes diciéndor 
les como vos is por mandado del Rey nuestro Señor á 
los ver é visitar, é darleshéis á entender como es un Rey 
- muy poderoso cuyos vasallos é siiditos nosotros é ellos 
-somos , y á quien obedecen muchas de las generaciones 
íde este mundo, y que ha sojuzgado é sojuzga muchos 
^partidos é tierras, de la una de las cuales son estas partes 
del mar occéano donde ellos é otros muclios esUui, é 
relatarleshéis los nombres de las tierras é islas, convie- 
ne á saber, toda la costa de Tierra Firme hasta donde 
ellos están, é la isla Es[)añola, é San Juan é Jamaica, é 
esta Fernandina , é las que mas supiéredcs, é que á to- 
dos los naturales ha hecho é face muchas mercedes , é 
j>or esto en cada una dellas tiene sus capitanes é gente. 



395 

é yo por su mandado estoy en esta isla, é liabido in- 
formación de aquellas donde ellos están en su nombre 
os envío para que les habléis é requeráis se sometan de- 
bajo de su yugo é servidumbre é amparo Real, é que 
sean ciertos que faciéndolo así, é sirviéndole bien é leal- 
mente , serán de su Alteza , é de mí en su nombre, muy 
remunerados, é favorecidos é amparados contra sus 
enemigos ; é decirleshéis como todos los naturales des- 
tas islas ansí lo facen, é en señal de servicio le dan é 
envían mucha cantidad de oro , piedras , perlas, é otras 
cosas que ellos tienen, é asimismo su Alteza les face 
muchas mercedes; é decirleshéis que ellos ansimismo lo 
fagan, é le den algunas cosas de las susodichas, é de 
otras que ellos tengan, para que su Alteza conozca la 
voluntad que ellos tienen de servirle é por ello los gra- 
tiíique. También les diréis como sabida la batalla quel 
capitán Francisco Hernández que allá fué con ellos 
ovo, á mí me pesó mucho; y porque su Alteza no 
quiere que por él ni por sus vasallos ellos sean mal- 
tratados, yo en su nombre os envío para que les fableis 
é apacigüéis, é les fagáis ciertos del gran poder del Rey 
nuestro Señor , é que si de aquí adelante ellos pacifica- 
mente quisieren darse á su servicio , que los españoles 
no ternán con ellos batallas ni guerras, antes muclia 
conformidad é paz , é serán en ayudarles contra sus 
enemigos, é todas las otras cosas que á vos os parecie- 
ren que se les deben decir para los atraer á vuestro pro- 
pósito. 

ítem : porque en la dicha isla de Santa Cruz se ha 
fallado en muchas partes della, é encima de ciertas 
sepulturas y enterramientos, cruces, las cuales diz que 
tienen entre sí en mucha veneración , trabajaréis de in- 



396 

querir é saber por todas las vias que ser pudiere é con 
mucha deligencia é cuidado , la significación de porque 
las tienen , é si las tienen porque hayan tenido ó tengan 
noticia de Dios nuestro Señor y que en ella padeció 
hombre alguno, y sobre esto pornóis mucha vigilancia, 
y de todo por ante vuestro escribano tomaréis muy en- 
tera relación, así en la dicha isla como en cualesquie- 
ra otras que la dicha cruz falláredes por donde fué- 
redes. 

ítem: teméis mucho cuidado de inquerir é saber 
por todas las vias é formas que pudiéredes si los natu- 
rales de las dichas islas ó de algunas dellas tengan al- 
guna seta , ó creencia , ó rito , ó ceremonia en que ellos 
crean , ó en quien adoren , ó si tienen mezquitas , ó al- 
gunas casas de oración , ó ídolos , ó otras cosas seme- 
jantes _, é si tienen personas que administren sus cere- 
monias _, así como alfaquíes ó otros ministros ; y de to- 
do muy por extenso traeréis ante vuestro escribano niuy 
entera relación , que se le pueda dar fee. > 

ítem : pues sabéis que la principal cosa que sus Al- 
tezas permiten que se descubran tierras nuevas, es para 
que tanto número de almas como de inumerable tiempo 
acá han estado é están en estas partes perdidas fuera de 
nuestra santa fee, por falta de quien della les diese ver- 
dadero conocimiento j trabajaréis por todas las mane- 
ras del mundo, si por caso tanta conversación con los 
naturales de las islas é tierras donde vais, tuviéredes, 
para les poder informar della, como conozcan, á lo me- 
nos faciéndoselo entender por la mejor orden é via 
que pudiéredes, como hay un solo Dios Criador del 
cielo é de la tierra, y de todas las otras cosas que en 
el cielo y en el mundo son j y decirleshéis todo lo de- 



397 

mas que en este caso pudiéredes^ y el tiempo para ello 
diere lugar, y todo lo que mas y mejor os pareciere que 
ai servicio de Dios nuestro Señor é de sus Altezas con- 
viene. 

Ítem : llegado que á la dicha isla Santa Cruz seáis 
y por todas las otras tierras donde fuereis , trabajaréis 
por todas las vias que pudiéredes de inquerir é saber al- 
guna nueva del armada que Juan de Grijalva llevó, por- 
que podria ser que el diclio Juan de Grijalva se oviese 
vuelto á esta isla, é tuviesen ellos dello nueva é lo supie- 
sen de cierto, ó que estoviese en alguna parte ó puerto 
de la dicha isla, é asimismo por la dicha orden trabaja- 
réis de saber nueva de la carabela que llevó á cargo 
Gristoval Dolid qne fue en seguimiento del dicho Juan 
de Grijalva, sabréis si allegó á la dicha isla, é si saben 
que derrota llevó, ó si tienen ó sepan alguna nueva de 
á donde está é como. 

ítem : si dieren nuevas , ó supiéredes de la dicha ar- 
mada que está por allí, trabajaréis de juntaros con ella, 
é después de juntos si se pudiere haber sabido nueva de la 
dicha carabela , daréis orden y concierto para que que- 
dando todo á buen recabdo, é avisados los unos de los 
otros de adonde os podréis esperar é juntar, porque no os 
tornéis á derramar, é concertaréis con mucha prudencia 
como se vaya á buscar la dicha carabela é se traiga á don- 
de concertáredes. 

ítem : si en la dicha isla de Santa Cruz no supiére- 
des nueva de que el armada haya vuelto por allí, ó está 
cerca , y supiéredes nueva de la dicha carabela, iréis en 
su busca , y fallado que la hayáis trabajaréis de buscar 
é saber nueva de la dicha armada que Juan de Grijalva 
llevó. 



398 

vi'í ítem: fecho que hayáis todo lo arrilja dicho scguii 
é como la oportunidad del tiempo para ella os diere lu- 
gar , si no supiéredes nueva de la dicha armada ni cara- 
bela que en su seguimiento fué_, iréis por la costa de la 
isla de Yucatán, Santa María de los Remedios, en la 
cual están en poder de ciertos caciques principales dellas 
seis cristianos, según é como Melchor , indio natural de 
la dicha isla^ que con vos lleváis , dice é os dirá , é ira- 
bajaréis por todas las vias é maneras é mañas que ser pu- 
diere por haber á los dichos cristianos por rescate ó por 
amor^ ó por otra cualquier via donde no intervenga de- 
trimento dellos, é ni de los españoles que lleváis ni de 
los indios; é porque el dicho Melchor, indio natural 
de la dicha isla , que con vos lleváis , conoce á los caci- 
ques que los tienen cabtivos , haréis que el dicho Mel- 
chor sea de todos muj bien tratado , é no consintiréis 
que por ninguna via se le faga mal ni enojo, ni que na- 
die hable con él sino vos solo, é mostrarlehéis mucho 
cariño é amor , é facerlehéis todas las buenas obras que 
pudiéredes, porque él os le tenga y os diga la verdad 
de todo lo que le preguntáredes é mand/iredcs , é os en- 
señe é muestre los dichos caciques, porque como los di 
chos indios en caso de guerras son mañosos, podria ser 
que nombrasen por caciques otros indios de poca maña 
para que por ellos fablasen, y en ellos tomasen ispirien- 
cia de lo que debian facer por lo que ellos les dijesen; é 
teniéndoos el dicho Melchor buen amor, no consentirá 
que se os faga engaño , sino antes os avisará de lo que 
viere , y por el contrario si de otra manera con él se hi- 
ciere. 

ítem : teméis mucho aviso é cuidado de que á lo- 
dos los indios de aquellas parles que á vos vinieren, así 



399 

en la mar como en la tierra donde estoviéredcs_, á veros 
é hablaros , ó á rescataros _, ó á otra cualquier cosa^ sean 
de vos é de todos muy bien tratados é recebidos ^ mos- 
trándoles mucha amistad ú amor , é animándolos según 
os pareciere que al caso ó las personas que á vos vinie- 
ren lo demandan, é no consentiréis so grandes penas 
que para ello pornéis , que les sea fecho agravio ni des- 
aguisado alguno, sino antes trabajaréis por todas las vias 
é maneras que pudiéredes como cuando de vos se par- 
tieren vayan muy alegres é contentos é satisfechos de 
vuestra conversación é de todos los de vuestra compa- 
ñía , porque de facerse otra cosa Dios nuestro Señor y 
sus Altezas podrian ser muy deservidos , porque no po- 
dría haber efecto vuestra demanda. 

Ítem : si antes que con el dicho navio de Grijalva os 
juntáredes, algunos indios quisieren rescatar con vos 
algunas cosas suyas por otras de las que vos lleváis, por- 
que mejor recabdo haya en todas las cosas del rescate^ 
é de lo que dello se oviere, llevaréis una arca de dos ó 
tres cerraduras, que señalaréis entre los hombres de bien 
de vuestra compañía los que os pareciere que mas zelo- 
sos del servicio de sus Altezas sean , que sean personas 
de confianza , uno para veedor , otro para tesorero del 
rescate que se oviere é rescatáredes , así de oro como de 
perlas, piedras preciosas, metales, é otras cualesquier 
cosas que oviere; é si fuere el arca de tres cerraduras, 
la una llave daréis que tenga el dicho veedor, éla otra el 
tesorero, é la otra teméis vos ó vuestro mandado, é to- 
do se meterá dentro de la dicha arca é se rescatará por 
ante vuestro escribano que dello dé fce. 

ítem: porque se ofrecerá necesidad de saltar en 
tierra algunas veces, así á tomar agua y leña, como á 



400 

otras cosas que podrían ser menester ; cuando la tal ne- 
cesidad se ofreciere, para que sin peligro de los españo- 
les mejor se pueda facer _, enviaréis con la gente que á 
tomar la dicha agua é leña fuere , una persona que sea de 
quien tengáis mucha confianza y buen concepto, que es 
persona cuerda _, al cual mandaréis que todos obedezcan, 
y miraréis que la gente que así con él enviáredes , sea 
la mas pacífica é quieta, é de mas confianza é cordura 
que vos pudiéredes, é la mejor armada , é mandarles- 
héis que en su salida y estada no haya escándalo ni albo- 
roto con los naturales de la dicha isla, é miraréis que 
sea é vaya muy sin peligro, é que en ninguna manera 
duerma en tierra ninguna noche, ni se alejen tanto de 
la costa de la mar, que en breve no puedan volver á ella, 
porque si algo les acaesciere con los indios puedan de 
la gente de los navios ser socorridos. 

ítem : si por caso algún pueblo estoviere cerca de 
la costa de la mar, y en la gente del viéredes tal volun- 
tad que os parezca que seguramente por su voluntad é 
sin escándalo dellos é peligro de los españoles podéis ir 
á verle é os determináredes á ello , llevaréis con vos la 
gente mas pacífica é cuerda y bien armada que pudiére- 
des, y mandarleshéis ante vuestro escribano con pena 
que para ello les pornéis , que ninguno sea osado de to- 
mar cosa ninguna á los dichos indios de mucho ni poco 
valor , ni por ninguna via ni manera , ni sean osados de 
entrar en ninguna casa dellos, ni de burlar con sus mu- 
geres, ni de tocar ni llegar á ellas, ni las fablar, ni de- 
cir , ni facer otra cosa de que se presuman que se pue- 
dan resabiar, ni se desmanden ni aparten de vos por 
ninguna via ni manera, ni por cosa que se les ofrezca, 
aunque Ips indios salgan á vos facer que vos les mandéis 



40 í 

lo que deben y han de facer , según el tiempo é necesi- 
dad en que os falláredes é viéredes. 

ítem : porque podria ser que los indios por os enga- 
ñar c matar os mostrasen buena voluntad y os incitasen 
á que fuí'sedes á sus pueblos _, teméis mucho estudio é 
vigilancia de la manera que en ellos veis, é si fuéredes 
iréis siempre muy sobre aviso, llevando con vos la gen- 
te arriba diclia, y las armas muy á recabdo, é no con- 
sentiréis que los indios se entremetan entre los es- 
pañoles, á lo menos muchos, sino que antes vayan é es- 
ten por su parte, faciéndoles entender que lo facéis por-, 
que no queréis que ningún español les faga ni diga cosa 
de que reciban enojo; porque metiéndose entre vosotros 
muchos indios, pueden tener celada para en abrazándose 
los unos con vosotros salir los otros, é como muchos (1) 
podríades correr peligro y perecer; y dejaréis muy 
apercebidos los navios, así para que ellos estén á buen 
recabdo como para que si necesidad se os ofreciere po- 
dáis ser socorridos de la gente que en ellos dejais, y de- 
jarleshéis cierta seña, así para que ellos fagan si necesi- 
dad se oviere, como para que vos la fugáis si la tovié- 
redes. 

ítem • habido, que placiendo á Dios nuestro Señor, 
hayáis los cristianos que en la dicha isla de Santa Ma- 
ría de los Remedios están ca])tivos , y buscado que por 
ella hayáis la dicha armada é la dicha carabela, sigui- 
réis vuestro viaje á la Punta llana, que es el principio 
de la tierra grande que agora nuevamente el dicho Juan 
de Gri jaiva descubrió ^ y correréis en su busca por la 

(i) Quizá: «?' con muchos. 

Tomo 1. 26 



402 

costa Jella adelante , buscando todos los rios é puertos 
della fasta llegar á la bahía de San Juan y Santa María 
de las Nieves^ que es desde donde el dicho Juan de Gri- 
jalva me envió los heridos é dolientes, é me escribió lo 
que fasta allí le habia ocurrido , é si allí le falláredes jun- 
taroshéis con él ; y porque entre los españoles que lle- 
váis y allá están , no haya diferencias ni disensiones 
juntos que seáis, cada uno tenga cargo de la gente que 
consigo lleva, y entrambos juntamente é muy confor- 
mes consultaréis todo aquello que viéredes que mas é 
mejor al servicio de Dios nuestro Señor é de sus Altezas 
sea, conforme á las instrucciones que de sus paternida- 
des é mercedes el dicho Juan de Grijalva llevó , y esta 
que en nombre de sus Altezas agora yo os doy : y jun- 
tos, que placiendo A Dios nuestro Señor, seáis, si algún 
rescate ó presente oviere de valor por cualquier via , re- 
cíbase en presencia de Francisco de Peñalosa veedor 
nombrado por sus paternidades 

ítem : trabajaréis con mucha diligencia é solicitud 
de inquerir y saber el secreto de las dichas islas é tier- 
ras, y de las demás á ellas comarcanas y que Dios nues- 
tro Señor haya sido servido que se descubran é descu- 
brieren, así de la maña é conversación de la gente de 
cada una dellas en particular , como de los árboles , fru- 
tas, yerbas, aves, animabas, oro, piedras preciosas, 
perlas , é otros metales , especiería , é otras cualesquier 
cosas que de las dichas islas é tierras pudiéredes saber 
é alcanzar, é de todo traed entera relación por anle es- 
cribano : é sabido que en las dichas islas é tierras hay 
oro , sabréis de donde é corno lo han , é si lo oviere de 
minas y en parte que vos lo podáis haber, trabajar de 



403 

lo catar é verlo para que mas cierta relación dello po- 
dáis facer ^ especialmente en Sania María de las Nieves 
de donde el dicho Grijalva me envió ciertos granos de 
oro por fondir é fondidos^ é sabréis si aquellas cosas de 
oro labradas, se labran allí entre ellos, olas traen ó 
rescatan de otras partes. 

Ítem : en todas las islas que se descubrieren , salta- 
réis en tierra ante vuestro escribano y muchos testigos, 
y en nombre de sus Altezas tomaréis y aprenderéis la 
posesión dellas con toda la mas solenidad que ser pue- 
da , faciendo todos los autos é deligencias que en tal caso 
se requieren é se suelen facer _, y en todas ellas traba- 
jaréis por todas las vias que pudiéredes y con buena 
manera y órden^ de haber lengua de quien os podáis in- 
formar de otras islas é tierras , y de la manera y calidad 
de la gente della, ó porque diz que hay gentes de orejas 
grandes y anchas y otras que tienen las caras como per- 
ros , y ansimismo donde y á que parte están las amazo- 
nas que dicen estos indios que con vos lleváis, que están 
cerca de allí. 

ítem : porque demás de las cosas de suso conteni- 
das y que se os han encargado é dado por mí instruc- 
ción , se os pueden ofrecer otras muchas á que yo como 
ausente no podría prevenir en el medio é remedio de- 
llas , á las cuales vos como presente , é persona de quien 
yo tengo ispiriencia y confianza que con todo estudio é 
vigilancia teméis el cuidoso cuidado que convenga de 
las guiar, mirar, y encaminar é proveer como mas al 
servicio de Dios nuestro Señor é de sus Altezas conven- 
ga, proveeréis en todas según é como mas sabiamente 
se puedan é deban facer , é la oportunidad del tiempo 



404 

en que os liallarédes para ello os diere lugar^ confor- 
mándoos en lodo lo que ser pudiere con las dichas ins- 
trucciones arriba contenidas ^ é de algunas personas pru- 
dentes é sabias de las que con vos lleváis de quien ten- 
gáis crédito é confianza _, é por esperiencia seáis cierto 
que son zelosos del servicio de Dios nuestro Señor é de 
sus Altezas , é que os sabrán dar su parecer. 

Itera : porque podria ser que entre las personas que 
con vos fuesen de esta isla Fernandina^ oviese algunos 
que debiesen dineros á sus Altezas , trabajaréis por to- 
das las vias que pudiéredes en todos los puertos que en 
esta isla tocáredes_, y gente quisiere ir con vos^ si algu- 
na della debe por cualquier via en esta isla dineros algu- 
nos á sus Altezas^ é si los deviere fagáis que los pague^ 
é sino los pudieren pagar luego, que den fianzas en la 
isla bastantes que los pagará por la tal persona , é sino 
los pagare ó diere fianzas que por él los pague, no le 
llevaréis en vuestra compañía por ninguna via ni ma- 
nera. 

ítem : trabajaréis después que hayáis llegado á san- 
ta María de las Nieves , ó antes , si antes os pareciere ó 
oviéredes fallado el armada ó carabela , de con toda la 
mas brevedad que fuere posible de me enviar en un 
navio del que menos necesidad toviéredes , y que bueno 
sea, toda la razón de todo lo que os oviere ocorrido, y 
de lo que habéis fecho y pensáis facer , y enviarmeliéis 
todas las cosas , de oro , é perlas , é piedras preciosas, 
especiería é animabas, é frutas, é aves, é todas las otras 
cosas que pudiéredes aver habido , para que de todo yo 
pueda facer entera y verdadera relación al Rey nuestro 
Señor, y se lo envíe para que su Alteza lo vea y tenga 



^105 

muy entera é complida relación de todo lo que liay en 
las dichas tierras é partes^ é tengáis noticia que hay ó 
puede haber. 

ítem : en todas las cosas ansí civiles como crimina- 
les que allá entre unas personas con otras, ó en otra 
cualquier manera se ofrecieren ó acaescieren^ conosce- 
róis dellas y en ellas confornie á derecho é justicia, é 
no en otra manera ; que para todo lo susodicho é para 
cada una cosa é parte dello, é para todo lo á ello anexo 
é conexo é dependiente, y en nombre de sus Altezas 
vos doy é otorgo poder cumplido é bastante, como ó 
según que yo de sus Altezas lo tengo, con todas sus inci- 
dencias é dependencias, anexidades é conexidades: c 
en nombre de sus Altezas mando á todas é cualesquier 
personas de cualquier estado, calidad, é condición que 
sean, caballeros, hidalgos, pilotos, cómitres, é maes- 
tres, ó pilotos, contramaestres, é marineros, é hom- 
bres buenos, así de la mar como de la tierra , que van ó 
fueren ó estuvieren en vuestra compañía, que liayan é 
tengan á vos el dicho Fernando Cortés por su capitán, 
é como á tal vos obedezcan ó cumplan vuestros manda- 
mientos , é parezcan ante vos á vuestros llamamientos é 
consultas, é á todas las otras cosas necesarias é concer- 
nientes al dicho vuestro cargo, é que en todo é para 
todo se junten con vos, é cumplan é obedezcan vues- 
tros mandamientos , é os den todo favor é ayuda en todo 
é para todo so la pena ó penas que vos en nombre de 
sus Altezas les pusiéredes , las cuales é cada una dellas 
vos las poniendo agora por escrito como por palabra, yo 
desde agora para entonces é de entonces para agora las 
pongo é he por puestas, y serán ejecutadas en sus perso- 



406 

ñas é bienes de los que eu ellas incurrieren , é contra lo 
susodicho fueren, ó vinieren, ó consintieren ir ó venir, 
ó pasar , ó dieren favor é ayuda para ello , é las podades 
ejecutar é mandar ejecutar en sus personas é bienes. Fe- 
cho en esta cibdad de Santiago, Puerto de esta isla Fer- 
nandina á 23 de octubre de 1518 años.=Capitan Diego 
Velazquez. 

E fecho ensacado el dicho traslado de la dicha ins- 
trucción original en la manera é forma que susodicha 
es, el dicho señor alcalde dijo : que mandaba é mandó 
á mí el dicho escribano, que signada de mi signo é fir- 
mada del nombre del dicho señor alcalde en manera 
que hiciese fee, la diese é entregase al dicho señor Ade- 
lantado , segund é de la manera que por su merced era 
pedido é demandado : á lo cual fueron presentes por tes- 
tigos el bachiller Alonso de Parada , é Alonso de Esca- 
lante, escribano público en la dicha ciudad: é jo el di- 
cho Vicente López, escribano público del número de la 
dicha cibdad susodicho, que á todo lo que dicho es pre- 
sente fui con el dicho señor alcalde , que aquí firmó su 
nombre=Diego de Duero= fice escribir el dicho tras- 
ludo de la dicha instrucción original, segund é de la ma- 
nera que en él se contiene, el cual va cierto é concertado 
con el dicho original é va escrito en esas cuatro hojas de 
papel con esta en que va mi signo, é en fin de cada plana 
va señalado de la señal acostumbrada, en fee de lo cual 
fice aquí mi signo atal.=En testimonio de verdad. =? 
Vicente López escribano público. 



407 

MEMORIAL 

que presentó al Rey Benito Martínez en nombre del adelantado Die- 
go P^elazqiiez , en que expone que habiendo el Adelantado enviado 
á Hernando Cortés por capitán de una armada de siete natuos y 
cierta gente á calar la isla de S. Juan de Lúa , y á poblar donde 
le pareciese mejor, largo que se i>ió allá se habia alzado con toda el 
armada y gente; pidiendo á S. M. lo mandase castigar breve- 
mente. 

Hállase original en el archivo general de Indias de Sevilla entre 
los papeles enviados del de Simancas, legajo 10 de los rotulados de 
" Relaciones y Descripciones.» 



Sacra Cesárea Católica Majestad: Benito Martiiiez 
beso las manos de V. M. , á la cual suplica le plega sa- 
ber como Diego Velazquez, Adelantado de las islas de 
Yucatán y Uloa , envió habrá un año á Hernando Cor- 
tés por capitán de cierta gente _, y con siete navios, y to-^ 
do á su costa y misión , y que fuese á calar la isla de 
Uloa, y á poblar donde mejor le pareciere, y el dicho 
Fernando Cortés, capitán, desque se vido allá y vido 
la riqueza de la tierra, háse alzado como ya á V. M. 
es notorio, y si esto quedase sin castigo seria dar atre- 
vimiento á todos los que en aquellas parles tovieren car- 
go á hacer lo mismo, por donde se seguiria mucho in- 
conveniente é mal ejemplo, é mucho daño á las otras 
islas que están descubiertas é á los indios de ellas. Su- 
plica á V. M. lo mande remediar, y castigar brevemen- 
te confornje á justicia , porque si en el castigo é provi- 
sión de ello hoviese disimulación ó negligencia , ocurri- 
ria grande inconveniente , y lo mas brevemente que ser 
pueda le mande dar el despacho de ello. 



408 

Ansiinisnio dice : que porque esle Hernando Cortés 
capitán , se levantó otra vez cuando la isla Fernandina 
se empezó de poblar con una carabela y con ciertos 
compañeros, é Diego Velazquez le prendió, y á ruego 
de muchos buenos le perdonó, é ahora lia hecho esle otro 
buen hecho en se alzar con la isla , y para hacer su mal 
hecho bueno , dice mucho mal de Diego Velazquez , y 
todos los que en su nombre vienen; y porque ellos tie- 
iien pasión, y es este el postrer remedio que tiene para 
se labar de la culpa en que son caidos , suplica á V. M. 
habiendo respeto á los buenos servicios que el dicho 
Diego Velazquez ha hecho á V. M. que no se les dé cré- 
dito, porque si lo que ellos dicen fuese así verdad, en 
siete años que ha que tiene poblada la isla Fernandina 
de una suerte ó de otra ya se habría sabido , y no le se- 
guiria tanta gente como le sigue. 

Ansimismo dice : que la nao en que estos vinieron 
de la dicha isla Uloa , es de Diego Velazquez , é tiene 
necesidad de se calafetear y adobar, que V. M. mande 
que Juan López, contador de la contratación de Sevilla, 
tome en sí la nao , y la mande adobar , y ponga maestre 
é marineros j y la mande cargar y enviar á Diego Ve- 
lazquez; é si V. M. es servido, sé de dicho contador 
que enviará una de sus naos con gente, juntamente con 
esta otra nao , porque hay mucha necesidad de gente 
para aquellas partes, y en todo suplica mande proveer 
presto. 

Ansimismo dice : que el dicho Diego Velazquez ha 
enviado otras cuatro naos con 400 hombres á socorrer y 
á llevar refrescos al dicho Hernando Cortés, y podrá ser 
que hallándose ios unos diferentes de los otros se hagan 
algunos desconciertos^ por donde los unos y los otros 



409 

rescibiesen mucho daño y los indios muclia confusión, 
por donde se impidiese el servicio de Dios y de V. M. 
y la buena orden y manera que Diego Velazquez lleva 
para la conversión de aquellos indios^ porque suplica 
que con toda brevedad mande dar el despacho de ello. 

Asimesmo dice : que en esta isla Fernandina , por la 
grande contratación que en ella hay por estas islas nue- 
vas, se han subido y suben las rentas de almojarifazgo, 
y Diego Velazquez siempre rescibe las pujas, y hánle 
hecho ciertos requerimientos los arrendadores , que su- 
plica á V. M. le envíe á mandar lo que tiene de hacer. 

Ansimismo dice: que por ser la tierra buena, que 
agora que la han visto descubierta, muchas personas 
con codicia que se les ha movido, han demandado li- 
cencia á los frayles gerónimos que están en la Española 
para ir á rescatar y traer esclavos á la Española de aque- 
llas islas , y los frayles se la han dado, por donde se de- 
servirá mucho Dios , y los indios serán maltratados y 
muy aniquilados como en la Española , y muy alborota- 
dos , y muy grandísimo cargo de conciencia á V. M. si 
tul permitiere, porque suplica á V. M. lo mande reme- 
diar con toda brevedad , que 500 leguas al rededor de 
lo que él tiene descubierto , que no puedan rescatar ni 
cativar indios , porque seria alborotarlos , y siempre es- 
tarían resabiados como están en Tierra Firme, cuan- 
to mas que Diego Velazquez trae descubriendo catorce 
navios, y en todo suplica á V. M. le mande dar el des- 
pacho de todo con toda brevedad por evitar muchos 
peligros que de lodo esto se podrían seguír--=Benito 
Martínez. 



410 

RELACIÓN 

del descubrimiento y conquista de Nueva Espa- 
ña, hecha por la Justicia y Regimiento de la 
nueva ciudad de Vera-Cruz, á 10 de julio 
de 1519. 



Sacóse del códice manuscrito n° CXX de la Biblioteca Imperial de 
Viena, de que hay copia autorizada en la Academia de la Historia, 
remitida en 9 de abril de 1778 por D. Domingo de Iriarte á la sazón 
Encargado de negocios de España cerca del gabinete austríaco. 



Entre las muchas cartas escritas por Hernán Cortes, hay cinco que 
llevan el nomhre de Relaciones^ ora sea por ser mas largas que las 
otras, ora, y esto es lo mas probable, porque en ellas daba cuenta muy 
circunstanciada de sus empresas y conquistas en Nueva España. 

De estas cartas ó mejor relaciones de Corte's unas se publicaron 
desde que se recibieron en España y Alemania, y se tradujeron en 
varias lenguas y reimprimieron posteriormente, y otras han permane- 
cido inéditas hasta nuestros dias. Esta circunstancia nos obliga á dar 
una noticia de las ediciones y traducciones de las unas y del hallazgo 
de las otras, ya que todas pueden contribuir á ilustrar esta parte bi- 
bliográfica de nuestra historia americana. 

La 1? carta ó relación es la que el mismo capitán general Her- 
nán Corte's, la Justicia y Regidores de la nueva población que aquel 
acababa de fundar con el nombre de f^illa-rica de la f^cracruz, acor- 
daron de enviar con dos procuradores á la Reina Doña Juana y al 
Rey D. Carlos su hijo á 10 (a) de julio de 1519 con las primicias y 

(a) Esta es la fecha que expresa el manuscrito de la Biblioteca de Vie- 
na cuya copia existe en la Acaflcmia de la Historia. líol>ertson en el sucinto 
extracto que hizo de esta carta al fin de su historia de América, dice que la 
fecha es de G de julio de 1519, aunque, añade, Cortos escribe que la nao en 
que enviaba esta relación, la despachó el 16 de julio. Robcrtson se equivocd: 



^ 411 

muestras de la riqueza de aquella tierra que Cortes comenzaba á con- 
quistar eu voz y señorío de sus Altezas. No se hallaba en parte algu- 
na esta carta cuando juzgándola perdida, atribuia el Sr. Barcia su ex- 
travío á haber sido la que el Consejo Real mandó rea^er á instancia 
de Pánfdo de Narvaez, ó lo que parecía mas cierto, la que Juan Flo- 
rín quitó á Alonso de Avila ó se perdió en el combate que hubo en- 
tre ambos (a). Cuando Robertson escribía su historia de America, no 
habiendo logrado hallar en España una carta de Cortes á Carlos V, 
inédita aun y escrita poco tiempo después de su desembarco en la cos- 
ta del imperio mejicano, le ocurrió que estando el Emperador próxi- 
mo á partir para Alemania cuando los diputados de Cortés llegaron á 
Europa, era posible que la carta que estos llevaban á S. M. se hubiese 
eonservado en la Biblioteca Imperial de Víena. Comunicó esta idea al 
caballero Roberto Murray Keíth, y este obtuvo del gobierno austríaco 
la gracia de que se franquease copia no solamente de dicha carta en 
caso de existir en la Biblioteca, sino también de todos los papeles que 
sirviesen á ilustrar la historia en que entonces se ocupaba aquel cé- 
lebre escritor. Pero no se halló la carta que buscaba Robertson, mas 
otra, no original sino traslado auténtico legalizado por escribano pi'i- 
blíco, de la que enviaron al Emperador los magistrados de la nueva 
colonia de Veracruz fundada por Cortés, con fecha de 10 de julio de 
1519; carta según Robertson no menos desconocida y curiosa que la 
que era objeto de svis indagaciones, y que no habiendo llegado á sus 
manos hasta después de impresa la parte de la historia á que se re- 
fiere, extractó sucintamente al fin de las notas del líltimo volumen. 
Al mismo tiempo pareció otra carta (era la 5?) ó llámese relación de 
Cortés al Emperador Carlos V. sobre su expedición á Honduras (b) 
que no tiene fecha ; pero en la copia existente en la Biblioteca Real de 
Madrid se expresa haberse escrito en Temixtítan á 3 de setiembre 
de 1526. 

La 2? relación escrita en Segura de la Frontera á 30 de octubre 

la fecha de 6 de julio es la del recibo que dieron los comisionados de los 
presentes que traían de Nueva España: la del 10 es la fecha de la carta ó re- 
lación de Hernán Cortés y de la Justicia y Regimiento de Veracruz, y la 
del 16 es la del dia en que fu¿ despachado el buque para la metrópoli. 

(a) Barcia Bibliot. Occidental tit. 4. tom. 2. p. 598. 

(b) Robertson en el prefacio á su historia de América. 



412 

de 1520 se imprimió en Sevilla por Jnan CromLcrgcr alemán á 8 de 
noviembre de 1522 en folio : se reimprimió en la colección de Barcia 
en 1749 (a), y en la del arzobisjx) Lxirenzana en Méjico el ano de 
1770 (b). 

La 3? escrita en la ciudad de Ciiyoacan á 15 de mayo de 1522 
se imprimió en Sevilla por el mismo Juan Crombcrger á 30 de marzo 
de 1523 en folio, y reimprimióse en las dos expresadas colecciones de 
Barcia y Lorenzana. Ambas eran raras, y Barcia las obtuvo para dar- 
las á luz de la librería del consejero de órdenes D. Miguel Nuñez de 
Rojas (c). 

La 4? escrita por Corte's en la ciudad de Temixtitan á 15 de oc- 
tubre de 1524 debe de ser muy rara, aunque impresa en folio el año 
de 1525 según la cita Barcia sin expresar el pueblo ni la oficina don- 
de se hizo la impresión ni otras circunstancias. Brunet en su Manual 
del librero, Biniselas 1538, dice que Meusel después de haber descrito 
las cartas 2? y 3?, persuadido de que la 1? no se habia impreso, ase- 
gura que no pudo adquirir noticias sobre la primera edición de la 4? 
carta, aunque según Panser, habia sido impresa en Toledo por Gaspar 
de Avila en 20 de octubre de 1525 en folio. Este mismo año es el que 
señaló Barcia á la primera edición. 

La 5? es la que según hemos indicado, se halló en el códice cxx 
de la Biblioteca Imj)er¡al de Viena, y refiere la expeílicion á Hondu- 
ras. No tiene fecha j pero en un códice de la Biblioteca Real de Ma- 

{k) "Historiadores primitivos de las Indias occidentales" tom. 1,° des- 
de la pág. 1.* á la G2. 

(b) En una nota que puso el Sr. Lorenzana d la pág. 171 sobre la pri- 
mera edición hecha en Sevilla el año 1522 dice que "por esta fecha se 
conoce que la impresión de esta carta fué las primicias del arte de la im- 
prenta en Sevilla y acaso en toda España.'''' Este es un error grave que con- 
viene advertir, pues en Sevilla según el P. Méndez (Tipografía Española 
pág. 153) se imprimia por lo menos desde 1476; y por lo relativo á España, 
aunque el mismo Méndez íija la época en el año 1474 en Valencia, posterior- 
mente ha demostrado D. Jaime I^ipoll canónigo de la santa iglesia de Vique 
que esta primacía debe obtenerla basta ahora Barcelona por el l¡l)r¡to en 8." 
bailado en la Biblioteca de los Trinitarios descalzos de aquella ciudad ¿ im- 
preso allí por el alemán Juan Gherling á 7 de octubre de 1'U)8. 

(c) Barcia Biblioteca occidental trat. 4. tom. 2. pág. 598— líisloriadrr- 
res primitivos tom. I."' pág. 63 hasta 123. 



413 

(Irld que copió D. Juan Bautista Muñoz, se dice escrita: De la cihdcul 
de Temixtitan dcsta Nueí>a-España á tres del mes de setiembre año 
del nascimicnto de nuestro Señor é Salvador Jesu-Cristo de 152G, 
añadiendo Muñoz que cotejó su copia con el códice de la Biblioteca 
Real, el cual está sacado por Alonso Diaz del mismo original de Her- 
nán Cortes como consta de una nota del mismo Diaz que se ve al fia 
del códice. 

TRADUCCIONES LATINAS. 

La 2? y 3? de estas cartas se publicaron traducidas al latin en 
Nuremberg año de 1524 por el Doctor Pedro Savorgnani quien las 
dedicó al Papa Clcmeute VII con fecha en Nuremlx^rg cuarto idus 
Fchru. Añil. Domin. Millesimo qidngcntesimo vigésimo quarto. 

La 2? carta salió á luz con esta portada : 

"Pracclara Ferdinandi Cortcsii de nova marís Oceani Híspanla 
narratio Sacratissimo ac Invictissinio Carolo Romanorum Impcratori 
Semper Augusto Hispaniarum & é Regi Auno Doniini M. D. XX. 
transmisa: in qua coutinentur plurima scitu & admiratione digna circa 
egregias carum provintiarum urbes, Incolarum mores, puerorum sa- 
criticia et Religiosas personas, Potissimumque de ceiebri civitate Te- 
mixtitan Variisque illud mirabile quae legentem mirifice delectabunt 
per Doclorem Petrum Saguorgnanum Foro Juliensem Reven. D. Joan, 
de Rcvelles Episco. Vienensis Secrclarium ex Hispano idioma te in 
latinum versa Anuo Domini M. D. XXIIII. KL. Martii : Cum Gralia 
et Privilegio.» 

Y al fin se dice: "Explicit secunda Ferdinandi Corlesii Narratio 
per Doctorem Petium Savorgnanum Foro Juliensem ex hispano idio- 
niate in latinum conversa. Imprcssa in ceiebri civitate Norimberga. 
Conventui Imperiali presidente Serenissimo Ferdinando His|>an¡arum 
Infante & Archiduce Auslriae Sac. R. Inip. Locüt. Gcnerali Auno 
Dñi ]M. D. XXIIII : Quart. No. Mar. Per Fridericum Peypus Aithi- 
mesius.» 

La 3? carta se publicó con este título: 

"Tertia Ferdinandi Cortesii Sac. Caesar. et cath. Maiesta. In no- 
va maris Oceani Hyspania Generalis prajfecti preclara narratio. In qua 
celebris cívitatis Temixütan expugnatio, aliarumque Provintiarum quaí 
defecerant recujieralio continctur, In quarum cxptjgnatione, recu- 



414 

perationeque Pracfectus, una cum Hispanls Victorias a;terna memo- 
ria dignas conseqnutus cst, pra-tcrca In ea mare del Sur Corlosiu. . . . 
dctexisse recéset, quod nos Aüstralc Indicum Pelagus. .. ut. ... as in- 
númeras Provintias Aurisodinis, Unionibus eminarum gcncri- 

bus referías. Et postremo illis iimotuisse in. . . . voque Aromata con- 
'lineri. Per Doctorem Petrum Savorgnanum Foroluli enscm Reven, 
in Christo patrls Dñi lo. de Rcvelles Episcopi Viennensis Secretarium 
ex Hispano idiomate in latinum versa.» Y al final después de las fir- 
mas de Cortés y de sus oficiales Julián Alderete, Alonso de Grado y 
Bernardino Vázquez de Tapia, y de la fccba en Cuyoacan á 15 de 
mayo de 1522 concluye así: "Impressum in Imperiali Civitate Norini- 
bcrga, Per Discretum et providum Virum Foedericum Arlhcmcsium 
Civem ibidem, Anno Virginei partus Milésimo quingentésimo vigési- 
mo quarto.» 

De esta traducción latina del Doctor Pedro Savorgnani se reimpri- 
mieron las cartas 2? y 3?, únicas que tradujo, con otros documentos 
en un volumen con el título: "De insulis nuper inventis Ferd. Cor- 
lesii narrationes ^'"c. Col. 1532 en folio, y en el Noi'iis Oibis Basil. 
1555 también en folio. Así se hallan aun en el Nuci'o Orbe inqireso 
el año 1616 con esta portada: "Novus orbis id cst navigatiouos j)ri- 
míB in Americam : quibus adjunximus Gasparis Varrerii Discursum 
super Opbyra Regione. Roterodami apud Johannem Lconardi Bere- 
wout. Anno MDCXVI.» 

Barcia que al parecer no vio la edición del Doctor Savorgnano de 
1524, la citó con la autoridad ó testimonio de Valerio Taxandro y 
Abraham Ortelio; pero habla de tres cartas no siendo mas que dos, y 
añade otra edición hecha el año 1532 en fol. con el título: **De las 
islas de Fernán Cortés halladas poco ha , con el epítome de los pue- 
blos, idolatrías S^c. de los pueblos de la India descubiertos \yoco an- 
tes. ...» que parece son las que dice Taxandro , aunque este solo po- 
ne dos. 

Juan Hervagio añadió estas dos cartas, á saber la 2? y 3?, en el 
Nuevo Orbe de Juan Parvo año 1555 en fol. pág. 536. 

TRADUCCIÓN ALEMANA. 

Según D. Nicolás Antonio citiido por Barcia, un anónimo tradujo 



415 

en alemán las cartas do Cortes y se imprimieron ; pero no dice don- 
de ni cuales ó cuantas eran las cartas. 



TB ADUCCIONES ITALIANAS. 

La traducción latina de Savorgnani, Savorgnano ó Savorgnanus 
sirvió de texto á Nicolás Liburno píira trasladarla al italiano con este 
título: "La preclara narratione della nova Hispagna del mare Océano 
ncU auno 1520 trasmessa Venet. Bern. de Viauo 1524 en 4? Reim- 
primióse en el tercer volumen de Ramusio. 

M. Juan Rebelles la tradujo también al italiano con igual título, 
y se imprimió en el mismo año de 1524 en 4? 

Juan Bautista Ramusio incluyó en el tercer volumen de su colec- 
ción de viajes, impreso en Venecia el año de 1565 en folio, las Re- 
laciones de Cortes 2? 3? y 4?, dos de Pedro de Alvarado á Cortes, y 
una de Diego Godoy , traducidas todas al italiano , así como otras de 
varios españoles cpie se hallaron en aquellas conquistas. Al expresar 
que daba principio por la segunda relación de Cortes, añade: "por- 
que la primera dellas falta, y aunque diligentemente buscada por nú 
no he podido hasta ahora encontrarla.» 

TRADUCCIONES FBANCESAS. 

" Voyage et conquetes du Capit. Fcrdinand Cotirlois es ludes Oo- 
cident. Trad. de langue espagnole par Guill. le Brelon.» París 1588 
en 8? 

Esta obra no es una traducción literal de las cartas de Corte's, 
sino un extracto formado de las relaciones españolas que sobre aquellos 
sucesos incluyeron en sus historias Gonzalo Fernandez de Oviedo y 
Francisco I^pcz de Gomara. La única traducción francesa de las cartas 
de Cortes de qtie tenemos noticia y hemos reconocido, es la siguiente: 

"Correspondance de Fernand Cortés avec l'empereur Charles-Quint 
sur la conquéle du Mcxique. Traduite jwr Mr. le Vicomte de Flavig- 
[ ny, Lieutenant-Colonel de Dragons Si Chevalier de l'Ordre Royal fe 
Militaire de Salnt-Louis. A París chez Cellot & Jombert Fils jeune 1¡- 
braires» ^'"c: un tomo en 8? de 508 páginas. La epístola dedicatoria 
está dirigida á la_Señora Marquesa de Polignac, y parece que solo por 



416 

complacerla emprendió este trabíijo el traductor, y por consiguiente 
c¡ue á ella debia agradecer el público francés la comunicación en su 
idioma de este precioso monumento de literatura y de historia. ]No 
se expresa el año de la impresión ; pero estando dada por Mr. Suard 
la aprobación para hacerla, en Paris á 16 de febrero de 1776: con- 
cedido el privilegio del Rey el 15 de julio de 1778; y registrado en- 
tre los documentos de su clase en la Cámara Real el 4 de setiembre 
del mismo año, no puede dudarse que por aquel tiempo se daria á la 
estampa. 

La traducción parece haberla hecho Mr. Flavigniy con presencia de 
las cartas publicadas en Méjico por el Sr. Lorcnzana el ano 1770, á 
quien supone como el recopilador ó colector de estos preciosos docu- 
mentos, desconociendo la colección de Barcia y las demás anteriores de 
que hemos tratado. Asegura que desde Cesar hasta el siglo XVI es 
Hernán Cortes el único capitán que haya escrito sus propias expedi- 
ciones: alaba su prudencia, su valor, su penetración, sus planes ó de- 
signios, sus recursos y aun sus mismas preocupaciones y las de su si- 
glo que el respetó, y tanto contribuyeron á la asombrosa revolución 
que hizo con tan feliz e'xito, captándose así el aprecio y amor de los 
que contemplen en un héroe modesto y sincero el tono sencillo y na- 
tural de estas cartas que agradarán á la posteridad y serán lecciones 
lUiles á todos los hombres. 

Como el traductor altera el orden ó numeración de las tres car- 
tas de Cortes denominándolas 1? 2? y 3Í cuando el Señor Arzobispo 
y los demás editores las califican de 2? 3' y 4?, supone que aunque 
existe una 1? ó anterior, escrita en Veracruz el 16 de julio de 1519, 
cree que no puede ser interesante si se ha de juzgar jx)r su fecha 
comparándola con la de las otras cartas. Añade que jamas pudo con- 
seguir ó lograr eti España una copia manuscrita de ella ¡wr ser cier- 
to que nunca se hahia impreso, supuesto que la impresión de la 2? 
j>or el alemán Cromberger en 18 de noviembre de 1522 constituye 
la época cierta de la introducción de la imprenta en Sevilla y en to- 
da España: error notable que copió sin examen del Sr. Lorcnzana co- 
mo ya hemos advertido, pues en aquella fecha hacia ya 46 años (pie 
se imprimía cu Sevilla y 54 por lo menos en Barcelona. 

La traducción de Mr. Flavigny se reimprimió en Suiza año de 
1779 en O? ^_ fM. F. de N.J 



417 

(*) Claramente parece cuando en las historias falta el 
fundamento y principio del recontamiento de las cosas 
acaecidas, que queda todo confuso y encandilado; y por- 
que en este libro están agregadas y juntas todas ó la ma- 
yor parte de las escrituras y relaciones de lo que al se- 
ñor D. Fernando Cortés gobernador y capitán general 
de la Nueva España ha sucedido , y la conquista de aque- 
Uas tierras j por tanto acordé de poner aquí en el prin- 
cipio de todas ellas el origen de como y cuando y en 
que manera el dicho señor gobernador comenzó á con- 
quistar la dicha Nueva España, que es en la manera si- 
guiente. 

Estando en la isla Española el año del Señor de 1518 
años por gobernadores de aquellas partes de las Indias, 
islas y tierra firme del mar occéano^ los muy reveren- 
dos padres fray Luis de Sevilla (1) Prior de la Mejora- 
da , y fray Alonso de Santo Domingo Prior de San Juan 
de Ortega, frailes y profesos de la orden del bienven- 
lurudo (2) Señor San Gerónimo, á los cuales habian en- 
viado después de la muerte del Católico Rey D. Fernan- 
do con la dicha gobernación ios reverendísimos seño- 
res gobernadores de España D. fray Francisco Xime- 
nez arzobispo de Toledo y Cardenal de España y Mel- 
clior de (3) Dean de Lovajna embajador del 

(*) Este pieánilmlo de la relación que sigue, •primera ele las cin- 
co do Hernán Cortes, parece haberle escrito algisu curioso para me- 
jor declarar el contenido de lo que en ella se refiere. 

(1) Debió decir: Fray Luis de Figuerpa. 

(2) Así el ms. 

(3) Igual vacío se halla en el manuscrito de Vieiia que copiamos. 
El Dean de la universidad de Lovayna se llamaba Adriano Florencio. 
Fue maestro de Carlos V,, vino ;í España en 1515 y después fué Su- 
mo Pontífice con el ntnubre de Adriano VI. Yí'ase á Sandoval Hist. 
de Carlos V. lib. 1? § G y 58. 

Tomo I. 27 



418 

Rey D. Garlos nuestro Señor, que después fué Car- 
denal de Tortosa y finalmente Papa Adriano VI , Die- 
go Velazquez teniente de almirante de la isla de Cuba, 
envió el dicho año á suplicar á los dichos padres gober- 
nadores que residian en la isla Española , que le diesen 
licencia para armar ciertas naos que queria según cos- 
tumbre de aquellas partes enviar á su costa á una tierra 
que él deeia que habia descubierto hacia la parte occi- 
dental de la dicha isla de Cuba para saber y bogar ( 1 ) 
la dicha tierra y para traer indios cautivos de ella de 
que se pudiese servir en la isla de Cuba_, y para resca- 
tar en ella oro y las otras cosas que hubiese, pagando el 
quinto de todo ello á sus Altezas según la orden y cos- 
tumbre que en aquello habia ; lo cual los dichos padres 
gobernadores le concedieron y dieron licencia , y ansí 
armó tres navios y un bergantin y envió por capitán de 
ellos á un su pariente que se decia Juan de Quixalba (2) 
mandándole que rescatase todo el mas oro que pudiese. 
Y es de saber que los primeros descubridores de la di- 
cha tierra fueron otros y no el dicho Diego Velazquez 
según adelante parecerá , los cuales no sabiendo lo que 
se decian , la intitularon y llamaron Yucatán , porque los 
dichos primeros descubridores como llegasen allá y pre- 
guntasen á los indios naturales de la dicha tierra como 
se llamaba aquella tierra , los indios no entendiendo lo 
que les preguntaban , respondian en su lenguaje y de- 
cian YUCATÁN YUCATÁN quc quiere decir no entiendo no 
entiendo : así los españoles descubridores pensaron que 
los indios respondian que se llamaba Yucatán _, y en es- 



(1) Debió decir: bojar. 

(2) Dcl>c ser Grijalba o Grijalt'a. 



419 

ta manera se quedó impropiamente á aquella tierra este 
nombre Yucatán. Pues como el dicho Juan de Quixal- 
ba fué á la diclia lierra nuevamente descubierta , comen- 
zó á rescatar con los indios de la tierra las cosas que en 
sus navios llevaba según Diego Velazquez se lo habia 
mandado; y no se dando aquel rescate con tan buena 
manera como Diego Velazquez quisiera , volvió á Cuba 
con poco rescate^ á donde fué mal recibido de Diego 
Velazquez, el cual hablando con Fernando Cortes que 
á la sazón era vecino y Justicia de la ciudad de Santia- 
go y la dicha isla de Cuba ( 1 ) , que á la sazón estaba 
rico de dinero y tenia ciertos navios propios suyos , y 
era muy bien quisto y tenia muchos amigos en la dicha 
isla, concertóse Diego A^elasquez con él para que en- 
trambos hiciesen una buena armada y que el dicho Fer- 
nando Cortés fuese por capilan general de ella en nom- 
bre de sus Altezas por el poder que para ello le habian 
dado los padres gerónimos gobernadores de aquellas 
parles. Fecho y asentado entre ellos el concierto, puso 
el dicho Diego Velazquez solamente la tercia parte de 
las naos de la armada , y el dicho capitán Fernando Cor- 
tés puso de lo suyo propio las otras dos tercias partes de 
las dichas naos y todas las costas que se hicieron en la 
manda , y haciéndose á la vela en el mes de octubre del 
año del Señor de 1518 años y andando costeando por las 
costas de la dicha isla de Cuba con tiempos contrarios, 
finalmente salió de la dicha isla de Cuba el dicho Fer- 
nando Cortés capitán general de la dicha armada á doce 
dias del mes de febrero del año del Señor de 1519 para 



(1) Lo mismo (jue si dijera "Justicia de la ciudad de Santiago <■« 
la dicha isla de Cuba.» 



420 

ir á la dicha tierra inlitulada Yucatán con diez naos, las 
siete de las cuales eran propias del dicho capitán Fer- 
nando Cortés y las tres de Diego Velazquez, y después 
le alcanzaron otras dos naos que el dicho Diego Velaz- 
quez le envió ; ansí que fueron por todas las naos de la 
dicha armada doce entre pequeñas y grandes, en las 
cuales iban quinientos españoles. Pues como llegase á 
la dicha tierra llamada Yucatán, habiendo conocimien- 
to de la grandeza y riquezas de ella , determinó de ha- 
cer no lo que Diego Velazquez queria, que era resca- 
tar oro, sino conquistar la tierra y ganarla y sujetarla 
á la corona Real de S. M. ; y para proseguir su propósi- 
to sintiendo que algunos de los de su compañía temero- 
sos de emprender tan gran cosa se le querían volver, 
hizo un fecho troyano y fué que tuvo manera después 
que se eiiibarcó ( 1 ) toda la gente , de dar al través con 
todas sus armas y fustes de la armada , y haciendo jus- 
ticia de dos ó tres que le amotinaban la gente , anegó y 
desbarató todas las naos haciendo sacar la madera y cla- 
vazón de ellas á la costa con presupuesto que viendo los 
españoles que no tenían en que volver ni en que poder 
salir de aquella tierra se animasen á la conquistar y á mo- 
rir en la demanda, y este fué el principio de todas las 
buenas venturas del dicho capitán Fernando Cortés. Y 
acertó tan bien en esto , que si no lo hiciera , hobiera 
pocos de los que consigo llevaba que se atrevieran á 
aquella empresa, tan grande tierra y lan poblada de 
gentes belicosas; y aunque al capitán le pesara, según 
los aprietos y peligros en que después se vieron , si las 
naos estuvieran enteras, se le volvieran todos ó los mas 

(1) Es probable que dijese el orijiuul : después que desembarcó. 



421 

á la isla de Cuba. En esta manera comenzaron á con- 
quistar la tierra á donde hacia fechos hazañosos^ acome- 
tía y emprendía cosas inauditas _, y donde según juicio 
humano no era creído que ninguno de ellos pudiese es- 
capar como adelante parecerá. liabiendo pues el capi- 
tán Fernando Cortés calado algo de la tierra ^ acordó de 
fundar una nueva población en la cual hechos algunos 
autos y tomado su sitio ^ le puso por nombre y la llamó 
la Rica Villa de la Vera Cruz , y puestos en ella alcal- 
des y regidores &c. , y otros oticiales, el dicho capitán 
general Fernando Cortés, el justicia y regidores de la 
dicha villa acordaron de enviar á España dos procurado- 
res á la Reina Doña Juana (1) y «1 Rey D. Carlos su hijo 
nuestros Señores con las primicias y muestras de las ri- 
quezas de aquella tierra que comenzaba en nombre de 
sus Altezas á conquistar ; y partiéndose los procuradores 
de la dicha Rica Villa de la Veracruz , vinieron á Espa- 
ña y llegaron á Valla dolid en el principio del mes de 
abril del año de 1520 años, en la semana santa , estando 
el Rey D. Carlos nuestro Señor en propósito de camino 
para ir á Alemania á recibir la corona imperial , y pre- 
sentaron á S. M. lo que traían y una carta que el cabil- 
do, justicia y regidores de la dicha villa de la Veracruz 
escribieron á sus Alezas, cuyo tenor es el siguiente. 

Muy altos y muy poderosos excelentísimos Prínci|)es, 
muy católicos y iniiy grandes Reyes y Señores. 

Bien creemos que vuestras Majestades por letras de 
Diego Velazquez teniente de almirante en la isla Fer- 
nandina , habrán sido informados de una tierra nueva 

(1) Por equivocación se Ice en el nianuscrilo Doña Isabel. 



422 

que puede liaber dos años poco mas ó menos que en cslas 
partes fué descubierta, que al principio fué intitulada 
por nombre Cozumel y después la nombraron Yucatán, 
sin ser lo uno ni lo otro como por esta nuestra relación 
vuestras Reales Altezas podrán ver; porque las relacio- 
nes que hasta ahora á vuestras Majestades de esta tierra 
se han hecho, así déla manera y riquezas de ella como 
de la forma en que fué descubierta y otras cosas que de 
ella se han dicho , no son ni han podido ser ciertas por 
que nadie hasta ahora las ha sabido , como será esta que 
nosotros á vuestras Reales Altezas enviamos: y tratare- 
mos aquí desde el principio que fué descubierta esta tier- 
ra hasta el estado en que al presente está , porque vues- 
tras Majestades sepan la tierra que es, la gente que la 
posee y la manera de su vivir , y el rito y ceremonias, se- 
ta ó ley que tienen, y el fruto que en ellas vuestras 
Reales Altezas podrán hacer y de ella podrán recibir, 
y de quien en ella vuestras Majestades han sido servi- 
dos porque en todo vuestras Reales Altezas puedan ha- 
cer lo que mas servido serán : y la cierta y muy verda- 
dera relación es en esta manera. 

Puede haber dos años poco mas ó menos , muy es- 
clarecidos Príncipes, que en la ciudad de Santiago que 
es en la isla Fernandina donde nosotros hemos sido ve- 
cinos en los pueblos de ella , se juntaron tres vecinos de 
la dicha isla^ y el uno de los cuales se dice Francisco 
Fernandez de Córdova , y el otro Lope Ochoa de Cay- 
cedo y el otro Cristoval Morante; y como es costumbre 
en estas islas que en nombre de vuestras Majestades están 
pobladas de españoles, de ir por indios á las islas que no 
están pobladas de españoles para se servir de ellos, en- 
viaron los susodichos dos navios y un bergantín para 



423 

que de las islas dichas trujesen indios á la dicha isla Fer- 
nandina para se servir de ellos, y creemos, porque aun 
no lo sabemos de cierto, que el dicho Diego Velazquez 
teniente de almirante tenia la cuarta parte de la dicha 
armada ; y el uno de los dichos armadores fué por capi- 
tán de la armada llamado Francisco Fernandez de Gor- 
do va , y llevó por piloto á un Antón de Alaminos vecino 
déla villa de Palos, y á este Antón Alaminos trujimos 
nosotros ahora también por piloto : lo enviamos á vues- 
tras Reales Altezas, para que de él vuestras Majestades 
puedan ser informados. Y siguiendo su viaje fueron á 
dar á dicha tierra intitulada de Yucatán á la punta de 
ella, que estará sesenta ó setenta leguas de la dicha isla 
Fernandina de esta tierra de la rica tierra (1) de la Ve- 
racruz, donde nosotros en nombre de vuestras Reales 
Altezas estamos, en la cual saltó en un pueblo que se 
dice Campeche, donde al Señor de él pusieron por nom- 
bre Lázaro, y allí le dieron dos mazorcas con una tela 
de oro; y porque los naturales de la dicha tierra no los 
consintieron estar en el pueblo y tierra , se partieron de 
allá y se fueron la costa abajo hasta diez leguas, donde 
tornó á saltar en tierra junto á otro pueblo que se llama 
Machocobon y el Señor del Champoto, y allí fueron 
bien recibidos de los naturales de la tierra ; mas no los 
consintieron entrar en sus pueblos, y aquella noche 
durmieron los españoles fuera de las naos en tierra. Y 
viendo esto los naturales de aquella tierra pelearon 
otro dia por la mañana con ellos en tal manera que mu- 
rieron veinte y seis españoles y fueron heridos todos 
los otros , y finalmente viendo el capitán Francisco Fer- 

(1) Así dice el inanuscrilo en lugar de Rica filia. 



424 

nandez de Córdova esto, escapó con los que le queda- 
ron con acogerse á las naos. 

Viendo pues el dicho capitán como le habian muerto 
mas de la cuarta parte de su gente, y que lodos los que 
le quedaban estaban heridos, y que él mismo tenia trein- 
ta y tantas heridas, y que estaba cuasi muerto que no 
pensarla escaparse; volvió con los dichos navios y genio 
á la isla Fernandina , donde hicieron saber al dicho Die- 
go Velazquez como habian hallado una tierra muy rica 
de oro porque á todos los naturales de ella lo habian vis- 
to traer puesto, ya de ellos en las narices, ya de ellos 
en las orejas y en otras partes, y que en la dicha tierra 
liabia edificios de cal y canto y mucha cantidad de otras 
cosas que de la dicha tierra publicaron de mucha admi- 
nistración (1) y riquezas, y dijéronle que si él podia 
enviase navios á rescatar oro, que habria mucha canti- 
dad de ella (2). 

Sabido esto por el dicho Diego Velasquez, movido 
mas á codicia que á otro zelo, despachó luego un su 
procurador á la isla Española con cierta relación que 
hizo á los referidos (3) padres de san Gerónimo que en 
ella residían por gobernadores de estas Indias, para que 
en nombre de vuestras Majestades le diesen licencia por 
los poderes que de vuestras Altezas tenian, para que pu- 
diese enviar á bogar (4) la dicha tierra, diciéndoles que 
en ello hará gran servicio á vuestra Majestad con tal 
que le diesen licencia para que rescatase con los natu^ 
rales de ella oro y perlas y piedras preciosas y otras co- 

(1^ QuÍkÍ: cuhniraiÍ0H. 

(2j Así el nianuscrito ; pero quizá de ello por rlc él. 

(3) Ref erados dice mulaineiite el original por referidos^ 

(4) Debió decir : bojar. 



425 

sas^ lo cual todo fuese suyo pagando el quinto á vues- 
tras Majestades , lo cual por los dichos reverendos pa- 
dres gobernadores gerónimos le fué concedido _, ansí 
porque hizo relación que él habia descubierto la dicha 
tierra á su costa, como por saber el secreto de ella, y 
á proveer como á servicio de vuestras Reales Altezas 
conviniese, y por otra parte sin lo saber los dichos pa- 
dres gerónimos, envió á un Gonzalo de Guzman con 
su poder y con la dicha relación á vuestras Reales Al- 
tezas, diciendo que él habia descubierto aquella tierra 
á su costa , en lo cual á vuestras Majestades habia he- 
cho servicio , y que la queria conquistar á su costa , y 
suplicando á vuestras Reales Altezas lo hiciesen ade- 
lantado y gobernador de ella en ciertas mercedes (1) 
que allende de esto pedia como vuestras Majestades ha- 
brán ya visto por su relación , y por esto no las espre- 
samos aquí. 

En este medio tiempo como le vino la licencia que 
en nombre de vuestras Majestades le dieron los reve- 
rendos padres gobernadores de la orden de san Geróni- 
mo, dióse prisa en armar tres navios y un bergantin, 
porque si vuestras Majestades no fuesen servidos de le 
conceder lo que con Gonzalo de Guzman les habia en- 
viado á pedir, los hubiese ya enviado con la licencia de 
los dichos padres gobernadores gerónimos , y armados 
envió por capitán de ellos á un deudo suyo que se dice 
Juan de Grijalba y con él ciento sesenta hombres de los 
vecinos de la dicha isla , entre los cuales venimos algu- 
nos de nosotros por capitanes por servir á vuestras Rea- 
les Altezas, y no solo venimos y vinieron los de la di- 

(i) Quizá: con ciertas mercedes. 



426 

cha armada aventurando nuestras personas, mas aun 
casi todos los bastimentos de la dicha armada pusieron 
y pusimos de nuestras casas, en lo cual gastamos y gas- 
taron asaz parte de sus haciendas : y fué por piloto de 
la dicha armada el dicho Antón de Alaminos que pri- 
mero habia descubierto la dicha tierra cuando fué con 
Francisco Fernandez de Górdova , y para hacer este via- 
je tomaron susodicha derrota , que antes que á la dicha 
tierra viniesen, descubrieron una isla pequeña que bo- 
gava (1) hasta treinta leguas, que está por la parte del 
sur de la dicha tierra , la cual es llamada Cozumel , y 
llegaron en la dicha isla á un pueblo que pusieron por 
nombre San Juan de Portalatina , y á la dicha isla lla- 
maron Santa Cruz; y el mesmo dia que allí llegaron, 
salieron á verlos hasta ciento y cincuenta personas de 
los nidios del pueblo _, y otro dia siguiente según pareció 
dejaron el pueblo los dichos indios y acogiéronse al mon- 
te ; y como el capitán tuviese necesidad de agua h/zose 
á la vela para la ir á tomar á otra parte el mismo dia, y 
yendo su viaje acordóse de volver al dicho puerto y la 
isla de Santa Cruz, y surgió en él, y saltando en tierra 
halló el pueblo sin gente como si nunca fuera poblado, 
y tomada su agua se tornó á sus naos sin calar la tierra 
ni saber el secreto de ella, lo cual no tuvieran (2) ha- 
cer, pues era menester que la calara y supiera para hacer 
verdadera relación á vuestras Reales Altezas de lo que 
era aquella isla : y alzando velas se fué y prosiguió su 
viaje hasta llegar á la tierra que Francisco Fernandez de 
Górdova habia descubierto á donde iba para la bogar (3) 

^1) Debió 'decir: bojaba, 

{^S Así dice el niaimscrito ef¡uivocadamenlc por debieran. 

(3) Ha de ser bojar. 



427 

y liacer su rescate , y llegados allá anduvieron por la 
costa de ella del sur hacia el poniente hasta llegar á 
una bahía, á la cual el dicho capitán Grijalba y piloto 
mayor Antón de Alaminos pusieron por nombre la ba- 
hía de la iVscension, que según opinión de pilotos es 
muy cerca de la punta de las Veras que es la tierra que 
Vicente Yanes descubrió y apuntó, que la parte mi- 
de ( 1 ) aquella bahía , la cual es muy grande y se cree 
que pasa á la mar del norte ; y desde allí se volvieron 
por la dicha costa por donde habian ido hasta doblar la 
punta de la dicha tierra, y por la parte del norte de ella 
navegaron hasta llegar al dicho puerto Gampoche que 
el señor de él se llama Lázaro , donde habia llegado el 
dicho Francisco Fernandez de Górdova , y (2) así para 
hacer su rescate que por el dicho Diego Velasquez les 
era mandado, como por la mucha necesidad que tenían 
de tomar agua. Y luego que los vieron venir los natura- 
les de la tierra se pusieron en manera de batalla cerca de 
su pueblo para les defender la entrada , y el capitán los 
llamó con una lengua y intérprete que llevaba, y vinie- 
ron ciertos indios, á los cuales hizo entender que él no 
venia sino á rescatar con ellos de lo que tuviesen y á to- 
mar agua , y ansí se fué con ellos hasta un paraje de 
agua que estaba junto á su pueblo , y allí comenzó á to- 
mar su agua y á les decir con el dicho faraute que les 
diesen oro y que les darian de las preseas que llevaban, 
y los indios desque aquello vieron , como no tenían oro 
que le dar, dijéronle que fuesen (3), y él les rogó que 

(1) Hay aquí algiin yerro del copista, pues no se entiende lo que 
quiere decir que la parte mide. 

(2) Sobra la y. 

(3) Es decir (jruc se fuesen. 



423 

les dejasen tomar su agua y que luego se irian , y con 
todo esto no se pudo de ellos defender sin que otro dia 
de mañana á liora de misas los indios no comenzasen á 
pelear con ellos con sus arcos y flechas y lanzas y ro- 
delas por manera que mataron á un español y hirieron 
al dicho capitán Gri jaiba y á otros muchos, y aquella 
tarde se embarcaron en las carabelas con su gente sin 
entrar en el pueblo de los dichos indios , y sin saber co- 
sa de que á vuestras Reales Majestades verdadera rela- 
ción se pudiese hacer; y de allí se fueron por la dicha 
costa hasta llegar á un rio , al cual pusieron por nombre 
el rio de Grijalba y surgió en él casi á hora de vísperas, 
y otro dia de mañana se pusieron de la una y de la otra 
parte del rio gran número de indios y gente de guerra 
con sus arcos y flechas y lanzas y rodelas para defen- 
der la entrada en su tierra, y según pareció á algunas 
personas serian hasta cinco mil indios ; y como el capi- 
tán esto vio , no saltó á tierra nadie de los navios , sino 
desde los navios les habló con las lenguas y farautes que 
traia rogándoles que se llegasen mas cerca para que les 
pudiese dar la causa de su (1) venida, y entraron veinte 
indios en una canoa y vinieron muy recatados y acercá- 
ronse á los navios, y el capitán Grijalba les dijo y dio á 
entender por aquel intérprete que llevaba como él no 
venia sino á rescatar y que queria ser amigo de ellos, y 
que le trujesen oro de lo que tenian y que él les daria 
de las preseas que llevaban, y ansí lo hicieron. El dia 
siguiente en trayéndole ciertas joyas de oro sotiles, 
il (2) el dicho capitán les dio de su rescate lo que le pa- 



(1^ En el mamisrriío qiip copiamos falta el su. 
(2) Se puso sin duda cf|u¡vocadamei»le il ¡mr y. 



429 

recio y ellos se volvieron á su pueblo, y el dicho capi- 
tán estuvo allí aquel dia y otro dia siguiente se hizo á la 
vela y sin saber mas secreto alguno de aquella tierra , y 
siguió hasta llegar á una bahía á la cual pusieron por 
nombre la bahía de San Juan y allí saltó el capitán en 
tierra con cierta gente en unos arenales despoblados , y 
como los naturales de la tierra habian vislo que los na- 
vios venian por la costa, acudieron allí, con los cuales 
él habló con sus intérpretes y sacó una mesa en que puso 
ciertas preseas , haciéndoles entender como venian á res- 
catar y á ser sus amigos; y como esto vieron y enten- 
dieron los indios , comenzaron á traer piezas de ropa y 
algunas joyas de oro, las cuales rescataron con el dicho 
capitán, y desde aquí despachó y envió el dicho capitán 
Gri jaiba á Diego Velasquez la una de las dichas carabe- 
las con todo lo que hasta entonces habian rescatado ; y 
partida la dicha carabela para la isla Fernandina á don- 
de estaba Diego Velasquez, se fué el dicho capitán Gri- 
jalba por la costa abajo con los navios que le quedaron, 
y anduvo por ella hasta cuarenta y cinco leguas sin sal- 
tar en tierra ni ver cosa alguna, excepto aquello que 
desde la mar se parecia , y desde allí se comenzó á volver 
para la isla Fernandina y nunca mas vio cosa alguna de 
la tierra que de contar fuese. Por lo cual vuestras Rea- 
les Altezas pueden creer que todas las relaciones que de 
esta tierra se les han hecho no han podido ser ciertas, 
pues no supieron los secretos de ella mas de lo que por 
sus voluntades han querido escribir. 

Llegado á la isla Fernandina el dicho navio que el 
capitán Juan de Grijalba habia despachado de la bahía 
de San Juan, como Diego Yelazquez vio el oro que 



430 

llegaba (t), y supo por las cartas de Grijalba que le es- 
cribía las ropas y preseas que por ello habian ciado 
en rescate, parecióle que se liabia rescatado poco según 
las nuevas que le daban los que en la dicha carabela ha- 
bían ido y el deseo que él tenia de haber oro , y publi- 
caba que no había ahorrado la costa que habia he- 
cho en la dicha armada y que le pesaba y mostraba sen- 
timiento por lo poco que el capitán Grijalba en esta 
tierra habia hecho : en la verdad no tenía mucha razón 
de se quejar el dicho Diego Velazquez porque los gas- 
tos que él hizo en la dicha armada se le ahorraron con 
ciertas botas y toneles de vino y con ciertas cajas y 
de camisas (2) de presilla, y con cierto rescate de cuentas 
que envió en la dicha armada , porque acá se nos vendió 
el vino á cuatro pesos de oro que son dos mil marave- 
dís el arroba , y la camisa de presilla se nos vendió á 
dos pesos de oro , y el mazo de las cuentas verdes á dos 
pesos , por manera que ahorró con esto todo el gasto de 
vsu armada y aun ganó dineros; y hacemos desto tan par- 
ticular relación á vuestras Majestades porque sepan que 
las armadas que hasta aquí ha hecho el Diego Velazquez, 
han sido tanto de trato de mercaderías como de arma- 
dor y con nuestras personas y gastos de nuestras hacien- 
das, y aunque hemos padecido infinitos trabajos, hemos 
servido á vuestras Reales Altezas y serviremos hasta tan- 
to que la vida nos dure. 

Estando el dicho Diego Velazquez con este enojo del 
poco oro que le habia llevado^ teniendo deseo de haber 
mas, acordó sin lo decir ni hacer saber á los padres go- 

(1) Quizá: llevaba. 

(2) Parece que debió decir: cajas de camisas de presilla, ó bien 
cajas y camisas de presilla. 



431 

bernadores gerónimos, de hacer una armada veloz, de 
enviar á buscar al dicho capitán Juan de Grijalba su pa- 
riente , y para la hacer á menos costa suya habló con 
Fernando Cortés, vecino y alcalde de la ciudad de San- 
tiago por vuestras Majestades, y díjole que armasen am- 
bos á dos hasta ocho ó diez navios , porque á la sazón el 
dicho Fernando Cortés tenia mejor aparejo que otra 
persona alguna de la dicha isla , y que con él se creia 
que querria venir mucha mas gente que con otro cual- 
quiera; y visto el dicho Fernando Cortés lo que Diego 
Velazquez le decia , movido con zelo de servir á vues- 
tras Reales Altezas, propuso de gastar todo cuanto tenia 
y hacer aquella armada, casi (1) las dos partes della á 
su costa, así en navios como en bastimentos de mas (2), 
y allende de repartir sus dineros por las personas que 
habian de ir en la dicha armada, que tenian necesidad 
para se proveer de cosas necesarias para el viaje; y he- 
cha y ordenada la diclia armada , nombró en nombre de 
vuestras Majestades el dicho Diego Velazquez al dicho 
Fernando Cortés por capitán de ella para que viniese 
á esta tierra á rescatar y hacer lo que Grijalba no habia 
hecho; y todo el concierto de la dicha armada se hizo á 
voluntad del dicho Diego Velazquez , aunque no puso 
ni gastó él mas de la tercia parte de ella según vuestras 
Reales Altezas podrán mandar ver por las instrucciones 
y poder que el dicho Fernando Cortés recibió de Diego 
Velazquez en nombre de vuestras Majestades , las cua- 
les enviamos ahora con estos nuestros procuradores á 
vuestras Altezas. Y sepan vuestras Majestades que la ma- 



(1) El original dice que si por cuasi. 

(2) Quizá: de mar. 



432 

yor parte de la dicha tercia parle que el dicho Diego 
Velasquez gastó en hacer la dicha armada fué emplear 
sus dineros en vinos , y en ropas y en otras cosas de po- 
co valor para nos lo vender acá en mucha mas cantidad 
de lo que á él le costó, por manera que podemos decir 
que entre nosotros los españoles vasallos de vuestras 
Reales Altezas ha heclio Diego Velasquez su rescate y 
grangea de sus dineros cobrándolos muy bien. 

Acabado de hacer la dicha armada se partió de la 
dicha isla Fernandina el dicho capitán de vuestras Rea- 
les iVltezas Fernando Cortés para seguir su viaje con 
diez carabelas y cuatrocientos hombres de guerra , en- 
tre los cuales vinieron muchos caballeros y fidalgos y 
diez y seis de caballo, y prosiguiendo el viaje, á la pri- 
mera tierra que llegaron fué la isla de Gozumel que aho- 
ra se dice de Santa Cruz como arriba liemos dicho en el 
Puerto de San Juan de Portalatina, y sallando en tier- 
ra, se halló el pueblo que allí hay despoblado sin gente, 
como si nunca hubiera sido habitado de persona alguna. 
Y deseando el dicho capitán Fernando Cortés saber cual 
era la causa de estar despoblado aquel lugar, hizo salir 
la gente de los navios y aposentáronse en aquel ]>ueblo; 
y estando allí con su gente, supo de tres indios que se 
tomaron en una canoa en la mar que se pasaba á la isla 
de Yucatán, que los caciques de aquella isla visto como 
los españoles habian ajiortado allí, liabian dejado los 
pueblos y con todos sus indios se habian ido á los mon- 
tes por temor de los españoles por no saber con que 
intención y voluntad venían con aquellas naos; y el di- 
cho Fernando Cortés liablándoles por medio de una 
lengua y faraute que llevaba, les dijo que no iban ha- 
cerles mal ni daño alguno, sino para les amonestar y 



433 

atraer para que viniesen en conocimiento de nuestra 
santa fe católica^ y para que fuesen vasallos de vuestras 
Majestades y les sirviesen y obedeciesen como lo hacen 
todos los indios y gente de estas partes que están pobla» 
das de españoles vasallos de vuestras Reales Altezas; y 
asegurándolos el dicho capitán por esta manera , per- 
dieron mucha parte del temor que tenian y dijeron que 
ellos querian ir á llamar á los caciques que estaban la 
tierra adentro en los montes ; y luego el dicho capitán 
les dio una su carta para que los dichos caciques vinie- 
sen seguros, y ansí fueron con ella dándoles el capitán 
término de cinco dias para volver. Pues como el capitán 
estuviese aguardando la respuesta que los dichos indios 
le habian de traer y hubiesen ya pasado otros tres ó cua- 
tro dias mas de los cinco que llevaron delicencia_, y vie- 
se que no venian , determinó porque aquella isla no se 
despoblase de enviar por la costa de ella otra parte, y en- 
vió dos capitanes con cada cien hombres, y mandóles 
que el uno fuese á la una punta de la dicha isla, y el otro 
á la otra , y que hablasen á los caciques que topasen y 
les dijesen como él los estaba esperando en aquel pueblo 
y puerto de San Juan de Portalatina para les hablar de 
parte de vuestras Majestades, y que les rogasen y atraje- 
sen como mejor pudiesen para que quisiesen venir al di- 
cho puerto de San Juan, y que no les hiciesen mal algu- 
no en sus personas , ni casas ni haciendas , porque no se 
alterasen ni alejasen mas de lo que estaban. Y fueron los 
dichos dos capitanes como el capitán Fernando Cortés 
les mandó, y volviendo de allí á cuatro dias dijeron que 
todos los pueblos que habian topado estaban vacidos ( 1 \ 

(1) Será vacíos. 

Tomo 1/ £8 



434 

y trujeron consigo hasta diez y doce (1) personas que 
pudieron haber ^ entre los cuales venia un indio prin- 
cipal, al cual habló el dicho capitán Fernando Cortos 
de parte de vuestras Altezas con la lengua y intérpre- 
te que traia^y le dijo que fuese á llamar á los caciques, 
porque él no habia de partir en ninguna manera de la 
diclia isla sin los ver y liablar; y dijo que ansí lo haria, 
y así se partió con su carta para los dichos caciques, y 
de allí dos dias vino con él el principal, y le dijo que 
era señor de la isla y que venia á ver lo que quería: el 
capitán le habló con el intérprete y le dijo que él no 
quería ni venia á les hacer mal alguno sino á les decir 
que viniesen al conocimiento de nuestra santa fe, y que 
supiesen que teníamos por señores á los mayores Prín- 
cipes del mundo , y que estos obedecían á un mayor 
Príncipe de él, y que lo que el dicho capitán Fernando 
Cortés les dijo que quería de ellos, no era otra cosa sí- 
no que los caciques y indios de aquella isla obedeciesen 
también á vuestras Altezas, y que haciéndolo así serian 
muy favorecidos, y que haciendo esto no habrían (2) 
quien los enojase. Y el dicho cacique respondió que era 
contento de lo hacer así, y envió luego á llamar á todos 
los principales de la dicha isla, los cuales vinieron y ve- 
nidos holgaron mucho de todo lo que el dicho capitán 
Fernando Cortés habia hablado á aquel cacique señor 
de la isla, y ansí los mandó volver y volvieron muy 
contentos, y en tanta manera se aseguraron que de allí 
á pocos dias estaban los pueblos tan llenos de gente y 
tan poblados cómo antes y andaban entre nosotros todofe 
aquellos indios con tan poco temor , como si mucho 

(1) Quizá: diez adore. 

(2) Sin duda: no habría. 



435 

tiempo hubieran tenido conversación con nosotros. En 
este medio tiempo supo el capitán que unos españoles 
estaban siete años liabia cautivos en el Yucatán en poder 
de ciertos caciques, los cuales se habian perdido en una 
carabela que dio al través en los bajos de Jamaica, la 
cual venia de Tierra Firme, y ellos escaparon en una 
barca de aquella carabela saliendo á aquella tierra, y des- 
de entonces los tenian allí cautivos y presos los indios : 
y bien (í) traia aviso el dicho capitán Fernando Cortés 
cuando partió de la isla Fernandina j)ara saber de sus 
españoles, y como aquí supo imevas de ellos y la tierra 
á donde estaban, le pareció que baria mucho servicio á 
Dios y á V. M. en trabajar que saliesen de la prisión y 
cautiverio en que estaban, y luego quisiera ir con toda 
la flota con su persona á los redimir, sino fuera porque 
los pilotos le dijeron que en ninguna manera lo hiciese 
porque seria causa que la flota y gente que en ella iba se 
perdiese , á causa de ser la costa muy brava como lo es, 
y no haber en ello (2) puerto ni parte donde pudiesen 
surgir con los dichos navios; y por esto lo dejó y prove- 
yó luego con ciertos indios en una canoa, los cuales le 
habian dicho que sabian quien era el cacique con quien 
los dichos españoles estaban , y les escribió como si él 
dejaba de ir en persona con su armada para los librar 
no era sino por ser mala y brava la costa para surgir, pe- 
ro que les rogaba que trabajasen de se soltar y huir en 
algunas canoas y que ellos esperarian allí en la isla de 
Santa Cruz. Tres dias después que el dicho capitán des- 
pachó aquellos indios con sus cartas, no le pareciendo 
que estaba muy satisfecho, creyendo que aquellos in- 



(1) Quizá: tamhien. ' " ., 

(2) Sin duda: ella. i Q^p £' -í'-> » "í" 



436 

dios no lo sabrían hacer tan bien como él deseaba^ acor- 
dó de enviar y envió dos bergantines y un batel con cua- 
renta españoles de su armada á la dicha costa para que 
tomasen y recogiesen á los españoles cautivos si allí acu- 
diesen^ y envió con ellos otros tres indios para que salta- 
sen en tierra y fuesen á buscar y llamar á los españoles 
presos con otra carta suya^ y llegados estos dos bergan- 
tines y batel á la costa donde iban_, echaron á tierra los 
tres indios y enviáronlos á buscar á los españoles como 
el capitán les habia mandado , y estuviéronlos esperando 
en la dicha costa seis dias con mucho trabajo, que casi se 
hubieran perdido y dado al través en la dicha costa por 
ser tan brava allí la mar según los pilotos habían dicho. 
Y visto que no venían los españoles cautivos ni los indios 
que á buscarlos habían ido, acordaron de se volver á don- 
de el dicho capitán Fernando Cortés les estaba aguardan- 
do en la isla de Santa Cruz , y llegados á la isla , como 
el capitán supo el nial que traían, recibió mucha pena, 
y luego otro día propuso de embarcar con toda determi- 
nación de ir y llegar á aquella tierra, aunque toda la ilota 
se perdiese , y también por se certificar si era verdad lo 
que el capitán Juan de Grijalba habia enviado á decir á 
la isla Fernandina diciendo que era burla , que nunca á 
aquella costa habían llegado ni se habían perdido aque- 
llos españoles que se decía estar cautivos. Y estando con 
este propósito el capilan, embarcada ya toda la gente, 
que no faltaba de se embarcar salvo su persona con otros 
veinte españoles que con él estaban en tierra, y hacién- 
doles el tiempo muy bueno y conforme á su propósito 
para salir del puerto, se levantó á deshora un viento 
contrarío con unos aguaceros muy contrarios para sa- 
lir^ en tanta manera que los pilotos dijeron al capit^in 



437 

que no se embarcase porque el tiempo era muy con Ira- 
rio para salir del puerto. Y visto esto el capitán mandó 
desembarcar toda la otra gente de la armada^ y otro dia 
á medio dia vieron una canoa á la vela hacia la dicha 
isla: llegada donde nosotros estábamos, vimos como 
venia en ella uno de los españoles cautivos que se llamó 
Gerónimo de Aguilar , el cual nos contó la manera co- 
mo se perdió y el tiempo que habia que estaba en aquel 
cautiverio, que es como arriba á vuestras Reales Altezas 
hemos hecho relación, y túvose entre nosotros aquella 
contrariedad de tiempo que sucedió de improviso, como 
es verdad, por muy gran misterio y milagro de Dios, 
por donde se cree que ninguna cosa se comienza que en 
servicio de V. M. sea que pueda succeder sino en bien. 
De este Gerónimo de Aguilar fuimos informados que 
los otros españoles que con él se perdieron en aquella 
carabela que dio al través, estaban muy derramados por 
la tierra, la cual nos dijo que era muy grande y que era 
imposible poderlos recoger sin estar y gastar mucho 
tiempo en ello. Pues como el capitán Fernando Cortés 
viese que se iban ya acabando los bastimentos de la ar- 
mada , y que la gente padeceria mucha necesidad de 
hambre si se dilatase y esperase allí mas tiemjio, y que 
no habria efecto el propósito de su viaje, y (1) determi- 
nó con parecer de los que en su compañía venían de se 
partir, y luego se partió dejando aquella isla de Cozu- 
mel, que ahora se llama de Santa Cruz, muy pacífica y 
en tanta manera que si fuera para hacer poblador (2) 
de ella pudieran con toda voluntad los indios de ella 
comenzar luego á servir; y los caciques quedaron muy 

(1) Sobra el y. 

(2) Quizá: para ser poblador. 



438 

contentos y alegres por lo que de parte de vuestras Rea- 
les Altezas les habia dicho el capilan y por les haber da- 
do muchos atavíos para sus personas; y tengo por cier- 
to que todos los españoles que de aquí adelante á la di- 
cha isla vinieren^ serán también recibidos como siá olra 
tierra de las que ha mucho tiempo que están pobladas 
llegasen. Es la dicha isla pequeña, y no hay en ella rio» 
alguno ni arroyo, y toda el agua que los indios beben e& 
de pozos, y en ella no hay otra cosa sino peñas y piedras 
y montes, y la grangería que los indios de ella tienen 
es colmenares, y nuestros procuradores llevaban (1) á 
vuestras Altezas la muestra de la miel y tierra de los di- 
chos colmenares para que la manden ver. -foq 
Sepan vuestras Majestades que como el capitán res- 
pondiese á los caciques de la diclra isla diciéndoles que 
no viviesen mas en la seta gentílica que tenian , pidieron 
que les diese ley en que viviesen de allí adelante, y e\ 
dicho capitán los informó lo mejor que él supo en la fé 
católica, y les dejó una cruz de palo puesta en una casa 
alta y una imagen de nuestra Señora la Virgen María , y 
les dio á entender muy cumplidamente lo que debían 
hacer para ser buenos cristianos , y ellos mostráronlo 
que recibían todo de muy buena voluntad, y ansí queda-» 
ron muy alegres y contentos. Partidos de esta isla fui- 
mos á Yucatán, y por la banda del norte corrimos la 
tierra adelante hasta llegar al río grande que se dice de 
(irijalba, que es según relación á vuestras Reales Altezas 
á donde llegó el capitán de Grijalba, pariente de Diego 
Velasquez , y es tan baja la entrada de aquel rio que nin- 
gún navio de los grandes pudo en él entrar; mas como 

(1) Qiii¿;í: llevan. 



439 

el dicho capitán Fernando Corles esté tan inclinado al 
servicio de V. M- y tenga voluntad de les hacer verda- 
dera relación de lo que en la tierra Iiay , propuso de no 
pasar mas adelante hasta saber el secreto de aquel rio y 
pueblos que en la ribera de él están ( I) pOr la gran fa- 
ma que de riqueza se decia que tenian , y ansí sacó toda 
la gente de su armada en los bergantines pequeños y eu 
las barcas^ y subimos por el dicho rio arriba hasta llegar 
y ver la tierra y pueblos de ella ; y como llegásemos al 
primer pueblo ludíamos la gente de los indios de él pues- 
ta á la orilla del agua, y el dicho capitán les habló coiit 
la lengua y faraute que llevábamos y con el dicho Geroi 
nimo de Aguilar que habia como dicho es de suso esta- 
do cautivo en Yucatan_, que entendía muy bien y hablan 
ba la lengua de aquella tierra , y les hizo entender como 
él no venia á les hacer mal ni daño alguno^ sino á le» 
liablar de parte de vuestras Majestades y que para esloi 
les rogaba y (2) que nos dejasen y tuviesen por bien que 
saltásemos en tierra porque no teuiamos donde dormir 
aquella noche sino en la mar en aquellos bergantines y ' 
barcas, en las cuales no cabíamos aun de pies, porque 
para volver á nuestros navios era muy tarde porque que- 
daban en alta mar; y oido esto por los indios respondié- 
ronle que hablase desde allí lo que quisiese y que no 
habíase (3) de saltar él ni su gente en tierra sino que le 
defenderían la entrada^ y luego en diciendo esto comen- 
záronse á poner en orden para nos tirar flechas amena- 
zándonos y diciendo que nos fuésemos de allí , y por 
ser este dia muy tarde que casi era y^ que quería poner 

(1) Eli el manuscrilo se lee equivocadamente tsta. 

(2) Sobra la j. 

(3) Quizií: r que no hablase. 



440 

el solj acordó el capitán que nos fuésemos á unos aro- 
nales que estaban en frente de aquel pueblo _, y allí sal- 
tamos en tierra y dormimos aquella noche. Otro dia de 
mañana luego siguiente vinieron á nosotros ciertos in- 
dios en una canoa y trujeron ciertas gallinas y un poco 
de maiz que habria para comer hombres ( 1 ) en una co- 
mida , y dijéronnos que tomásemos aquello_, y que noí» 
fuésemos de su tierra; y el capitán les habló con los intér- 
pretes que temamos , y les dio á entender que en ningu- 
na manera él se habia de partir de aquella tierra hasta 
saber el secreto de ella para poder escribir á V. M. ver- 
dadera relación de ella , y que les tornaba á rogar que 
no recibiesen pena de ello ni le defendiesen la entrada 
en el dicho pueblo _, pues que eran vasallos de vuestras 
Reales Altezas; y todavía respondieron diciendo que no 
atreviésemos de entrar en el dicho pueblo sino que nos 
fuésemos de su tierra, y ansí se fueron, y después de 
idos determinó el dicho capitán de ir allá , y mandó á 
un capitán de los que en su compañía estaban que se fue- 
se con doscientos hombres por un camino que aquella 
noche que en tierra estuvimos se halló que iba á aquel 
pueblo, y el dicho capitán Fernando Cortés se embarcó 
con hasta ochenta hombres en las barcas y bergantines, 
y se fué á poner frontero del pueblo para saltar en tier- 
ra si le dejasen; y como llegó halló los indios puestos 
de guerra armados con sus arcos y flechas y lanzas y ro- 
delas diciendo que nos fuésemos de su tierra, sino si 
queriamos guerra que comenzásemos luego, porque 
ellos eran hombres para defender su pueblo. Y después 
de les haber requerido el dicho capitán tres veces, y pe- 

^1) A<}ui falta alguna palabra antes de hombres. 



441 

(lídolo por testimonio al escribano de vuestras Reales 
Altezas que consigo llevaba^ diciéndoles que no quería 
guerra_, viendo que la determinada voluntad de los di- 
chos indios era resistirle que no saltase en tierra , y que 
comenzaban á flechar contra nosotros_, mandó soltar los 
tiros de artillería que llevaba , y que arremetiésemos á 
ellos: y soltados los tiros al saltar que la gente saltó en 
tierra, nos hirieron algunos; pero finalmente con la prisa 
que les dimos y con la gente que por las espaldas le (1) 
dio de la nuestra que por el camino habia ido, huyeron 
y dejaron el pueblo, y ansí lo tomamos y nos aposenta- 
mos en la parte del que mas fuerte nos pareció. Y otro 
dia siguiente vinieron á hora de vísperas dos indios de 
parte de los caciques y trujeron ciertas joyas de oro muy 
delgadas de poco valor, y dijeron al capitán que ellos le 
traian aquello porque se fuese y les dejase su tierra como 
antes solian estar, y que no le hiciese (2) mal ni daño; y 
el dicho capitán le (3) respondió diciendo que á lo que 
pedian de no les hacer mal ni daño, que él era contento; 
y de dejarles la tierra dijo que supiesen que de allí ade- 
lante habian de tener por señores á los mayores Prínci- 
pes del mundo, y que habian de ser vasallos y les ha- 
bian de servir, y que haciendo esto vuestras Majestades 
les harían muchas mercedes , y los favores crecerían (4) 
y ampararían y defenderían de sus enemigos, y ellos 
respondieron que eran contentos de lo hacer ansí, pero 
todavía le requerían que les dejase su tierra : y ansí que- 
damos todos amigos , y concertada esta amistad , les dijo 

(1) Sin duda: les dio. 

(2") Sin duda: no les luciese. 

o) Debió decir: les. 

i) Sin duda: los fm>orescerian. 



442 

el capitán que la gente española que allí estábamos con 
él no teníamos que comer, ni lo habíamos sacado de las 
naos, que les rogaba que el tiempo que allí en tierra 
estuviésemos j nos trujesen de comer; y ellos respon- 
dían que otro día traerían , y ansí se fueron y tardaron 
aquel día y otro que no vinieron con ninguna comida, 
y de esta causa estábamos todos con mucha necesidad 
de mantenimientos , y al, tercer día pidieron algunos esr 
pañoles licencia al capilan para ir por las estancias de al 
derredor á buscar de comer, y como el capitán viese 
que los indios no venían como habían quedado, envió 
cuatro capitanes con mas de doscientos hombres á bus- 
car á la redonda del pueblo si hallarían algo de comer^ 
y andándolo buscando toparon con muchos indios , y 
comenzaron luego á flecliarlos en tal manera que hirie-^ 
ron veinte españoles, y sino fuera fecho de presto saber- 
se el capitán para que los socorriese como les socorrió, 
que créese que mataran mas de la mitad de I05 cristia-: 
nos , y ansí nos venimos y retrajimos todos á nuestro 
real y fueron curados los heridos y descansaron los que 
habían peleado. Y viendo el capitán cuan mal los indios 
lo habían hecho , que en lugar de nos traer de comer co- 
mo habían quedado los flechaban y hacían guerra , man- 
dó sacar diez caballos y yeguas de los que en las naos 
llevaban y apercebir toda la gente , porque tenía pensa- 
miento que aquellos indios con el favor que el día pasar 
do habían tomado vendrían á dar sobre nosotros al real 
con pensamiento de hacer daño ; y estando ansí todos 
bien apercebídos , envió otro día ciertos capitanes con 
trescientos hombres á donde el dia pasado habían habi- 
do la batalla á saber sí estaban allí los dichos indios, ó 
que había sido de ellos , y dende á poco envió otros dos 



443 

capitanes con la retaguardia con olr¡os cien liombres^ y 
el dicho capitán Fernando Cortés se fué con los diez de 
á caballo encubiertamente por un lado. Yendo pues en 
esta orden los delanteros toparon gran cantidad de inr 
dios de guerra que venian todos á dar sobre nosotros eu 
el real , y si por caso aquel dia no hubiéramos salido á 
recibirlos: al camino pudiera ser que nos pusieran en. 
harto trabajo. Y como el capitán de la artillería que iba 
delante, hiciese ciertos requerimiemtos por ante escri- 
bano á los dichos indios de guerra que topó , dándoles ú 
entender por los farautes y lenguas que alli iban con noH 
sotros, que no queríamos guerra sino paz y amor'coiij 
ellos ^ y no se curaron de responder con palabras sino 
con flechas muy espesas que comenzaron á tirar; y es-i 
tando ansí peleando los delanteros con los indios, llegá- 
ronlos dos capitanes déla retroguardiá; y habiendo dos 
horas que estaban peleando todos con los indios, llegó 
el capitán Fernando Cortés con los de á caballo por la 
una parte del monte por donde los indios comenzaron á 
cercar á los españoles á la redonda , y allí anduvo pe- 
leando con los dichos indios una hora, y tanta era. la 
multitud de indios, que ni los que estaban peleando con 
la gente de pie délos españoles veian á los de á caballo, 
ni isabian a que parte andaban, ni los mismos de á ca- 
ballo entrando y saliendo en los indios se veían unos á 
otros; mas desque los españoles sintieron á los de á ca- 
ballo arremetieron de golpe á ellos y luego fueron los 
indios puestos en huida, y siguiendo media legua el al- 
cance, visto por el capitán como los indios iban huyenr 
do, y que no habia mas que hacer, y que su gente esta- 
ba muy cansada, mandó que todos se recogiesen á una9 
casas de unas estancias que alli habia , y después de re- 



444 

cogidos se hallaron heridos veinte hombres , de los cua- 
les ninguno murió , ni de los que hirieron el dia pasado, 
y ansí recogidos y curados los heridos nos volvimos al 
real, y trujimos con nosotros dos indios que allí se to- 
maron los cuales el dicho capitán mandó soltar , y envió 
con ellos sus cartas á los caciques diciéndoles que si 
quisiesen venir á donde él estaba que les perdonaría el 
yerro que habían hecho y que serian sus amigos _, y este 
niesmo día en la tarde vinieron dos indios que parecían 
principales, y dijeron que á ellos les pesaba mucho de 
lo pasado, y que aquellos caciques les rogaban que los 
perdonase y que no les hiciese mas daño de lo pasado, 
y que no les matase mas gente de la muerta , que fueron 
hasta doscientos veinte hombres los muertos , y que lo 
pasado fuese pasado , y que dende en adelante ellos que- 
rían ser vasallos de aquellos Príncipes que les decían, y 
que por tales se daban y tenían , y que quedaban y se 
obligaban de servirles cada vez que en nombre de V. M. 
algo les mandasen , y así se asentaron y quedaron hechas 
las paces , y preguntó el capitán á los dichos indios por 
el intérprete que tenia , que qué gente era la que en la 
batalla se había hallado, y respondiéronle que de ocho 
provincias se habían juntado los que allí habían venido, 
y que según la cuenta y copia que ellos tenían, serían 
por todos cuarenta mil hombres, y que hasta aquel nú- 
mero sabían ellos muy bien contar. Crean vuestras Rea- 
les Altezas por cierto que esta batalla fué vencida mas por 
voluntad de Dios que por nuestras fuerzas, porque para 
con cuarenta mil hombres de guerra poca defensa fuera 
cuatrocientos que nosotros éramos. Después de quedar 
todos muy amigos, y (1) nos dieron en cuatro ó cinco 

(1) Sobra la j. 



445 

dias que allí estuvimos hasta ciento y cuarenta pesos de 
oro entre todas piezas y tan delgadas y tenidas de ellos en 
tanto , que bien parece su tierra muy pobre de oro^ por- 
que de muy cierto se pensó que aquello poco que tenian 
era traido de otras partes por rescate. La tierra es muy 
buena y muy abondosa de comida, así de maiz como de 
fruta _, pescado y otras cosas que ellos comen. Está asen- 
tado este pueblo en la ribera del susodicho rio por don- 
de entramos en un llano en el cual hay muchas estan- 
cias y labranzas de las que ellos usan y tienen ; repren- 
dióseles el mal que hacian en adorar á los ídolos y dioses 
que ellos tienen , y hizóseles entender como habían de 
venir en conocimiento de nuestra muy santa fé y quedó- 
les una cruz de madera grande puesta en alto, y queda- 
ron muy contentos y dijeron que la tendrían en mucha 
veneración y la adorarían, quedando los dichos indios 
en esta manera por nuestros amigos y por vasallos de 
vuestras Reales Altezas. El dicho capitán Fernando Cor- 
tés se partió de allí prosiguiendo su viaje y llegamos al 
puerto y bahía que se dice San Juan que es adonde el 
susodicho capitán Juan de Grijalva hizo el rescate de 
que arriba á vuestras Majestades estrecha relación se ha- 
ce. Luego que allí llegamos, los indios naturales de la 
tierra vinieron á saber que carabelas eran aquellas que 
habían venido _, y porque el día que llegamos muy tarde 
de casi noche, estúvose quedo el capitán en las carabe- 
las y mandó que nadie saltase á tierra , y otro día de ma- 
ñana saltó á tierra el dicho capitán con mucha parte de 
la gente de su armada , y halló allí dos principales de los 
indios , á los cuales dio ciertas preseas de vestir de su 
persona y les habló con los intérpretes y lenguas que 
llevábamos, dándoles á entender como él venia á estas 



44G 

partes por mandado de vuestras Reales Altezas á les lia'- 
jblar y decir lo que habian de liacer que á su servicio 
«onvenia , y que para esto les rogaba que luego fuesen á 
su pueblo, y que llamasen al dicho cacique ó caciques 
tjue alli hubiesen para que le viniesen hablar; y porque 
■viniesen seguros les dio para los caciques dos camisas y 
-dos jubones, uno de raso y otro de terciopelo, y sendas 
gorras de grana y sendos pares de cascabeles, y ansí se 
fuefon €on estas joyas á los dichos caciques , y otro dia 
siguiente poco antes de niedio dia vino un cacique con 
ellos de aquel pueblo, al cual el dicho capitán habló y 
le hizo entender con los farautes que no venia á les ha? 
cér mal ni daño alguno, sino á les hacer saber como ha- 
biaode ser vasallos de vuestras Majestades, y le hablan 
de servir y dar de lo que en su tierra tuviesen , como to- 
dos los que son ansí lo hacen , y respondió que él era 
muy contento de lo ser y obedecer, y que le placia de 
le servir y tener por seiiores á tan altos Príncipes como 
el capitán les habia hecho entender que eran vuestras 
Reales Altezas, y luego el capitán le dijo que pues tan 
buena voluntad mostraba á su Rey y Serior,que él veria 
las mercedes que vuestras Majestades dende en adelante 
le harían. Diciéndole esto, le hizo vestir una camisa de 
holanda y un sayón de lercioj^elo y una cinta de oro con 
lo cual el dicho cacique fu¿ muy contento y alegre , di- 
ciendo al capitán que él sé quería ir á su tierra y que lo 
esperásemos allí, y que otro dia volvería y traeria de lo 
que tuviese porque mas enteramente conociésemos la 
voluntiíd que del servicio de vuestras Reales Altezas tie- 
nen, y así se despidió y se fué. Y otro dia adelante vino 
el dicho cacique como habia quedado, y liizo tender 
una manta blanca delante del capitán, y ofrecióle cier- 



447 

tas preciosas joyas de oro poniéndolas sobre la manta, de 
las cuales y de otras que después se tuvieron hacemos 
particular relación á vuestras Majestades en un memo* 
rial que nuestros procuradores llevaban (1). 

Después de se haber despedido de nosotros el dicho 
cacique y vuelto á su casa en mucha conformidad, co- 
mo en esta armada venimos personas nobles, caballeros 
hijosdalgo zelosos del servicio de nuestro Señor y deí 
vuestras Reales Altezas, y deseosos de ensalzar su coro- 
na Real, de acrecentar sus señoríos y. de aumentar sus 
rentas, nos juntamos y platicamos con el dicho capitán 
Fernando Cortés , diciendo que esta tierra era buena, y 
que según la muestra de oro que aquel cacique habia 
traido , se creia que debia de ser muy rica, y que según 
las muestras que el dicho cacique habia dado, era de 
creer que él y todos sus indios nos tenían muy bue- 
na voluntad; por tanto que nos parecia que nos con- 
venia al servicio de vuestras Majestades y que en tal 
tierra se hiciese (2) lo que Diego Velasquez habia man- 
dado hacer al dicho capitán Fernando Cortés, que era 
rescatar todo el oro que pudiese y rescatado volverse 
con todo ello á la isla Fernandina para gozar solamen- 
te de ello el dicho Diego Velasquez y el dicho capitán, 
y que lo mejor que á todos nos parecia era que en nom- 
bre do vuestras Reales Altezas se poblase y fundase allí 
un pueblo en que hubiese justicia , para que en esta tier- 
ra tuviesen señorío como en sus reinos y señoríos lo tie- 
nen; porque siendo esta tierra poblada de españoles, de 
mas de acrecentar los reinos y señoríos dé vuestras Ma- 

. ■'! / >"i.,- :: : . ■. ■ -^-I. . '¡.VíOa ili i.!./ 

(1) Quix;í : llevan ó llevarán. 

(2) Quizá : que no convenía al servicio de vuestras Majestades que 
en tal /ierra se hiciese S!^c.'''-"^^*'''''""'"i <¡: *''. - 



448 

jestades y sus rentas nos podrían hacer mercedes á nos- 
otros y á los pobladores que de mas allá viniesen adelan- 
te. Y acordado esto nos juntamos todos en concordes 
de un ánimo y voluntad , y hicimos un requerimiento al 
dicho capitán en el cual dijimos que pues él veia cuanto 
al servicio de Dios nuestro Señor y al de vuestras Majes- 
tades convenia que esta tierra estuviese poblada , dándo- 
le las causas de que arriba á vuestras Altezas sé ha he- 
cho relación, que le requerimos que luego cesase de ha- 
cer rescates de la manera que los venia á liacer porque 
seria destruir la tierra en mucha manera, y vuestras 
Majestades serian en ello muy deservidos , y que ansí 
mismo le pedimos y requerimos que luego nombra- 
se para aquella villa que se habia por nosotros de ha- 
cer y fundar, alcaldes y regidores en nombre de vuestras 
Reales Altezas con ciertas protestaciones en forjiía que 
contra él protestamos si ansí no lo hiciese (1). Y hecho 
este requerimiento al dicho capitán, dijo que daria su res- 
puesta el dia siguiente : y viendo pues el dicho capitán 
como con venia al servicio de vuestras Reales Altezas lo 
que le pedíamos , luego otro dia nos respondió dicíen- 
do que su voluntad estaba mas inclinada al servicio de 
vuestras Majestades que á otra cosa alguna , y que no mi- 
rando al interese que á él se le siguiera si prosiguiera en 
el rescate que traía presupuesto de rehacer los gran- 
des gastos que de su hacienda había hecho en aquella 
armada juntamente con el dicho Velasquez , antes pos- 
poniéndolo todo le placía y era contento de hacer lo 
que por nosotros le era pedido, pues que tanto conve- 
nía al servicio de vuestras Reales Altezas, y luego co- 

(1) Ei manuscrito dice eqtiivocadomentc: hiciesen. 



449 

nienzó con gran diligencia á poblar y á fundar una villa 
á la cual puso por nombre la Rica villa de la Vera Cruz 
y nombrónos á los que la delantes subscribimos (l)por 
alcaldes y regidores de la dicha villa, y en nombre de 
vuestras Reales Altezas recibió de nosotros el juramen- 
to 3' solenidad que en tal caso se acostumbra y suele 
hacer _, después de lo cual otro dia siguiente entramos 
en nuestro cabildo y ayuntamiento _, y estando así jun- 
tos enviamos á llamar al dicho capitán Fernando Cor- 
tés y le pedimos en nombre de vuestras Reales Altezas 
que nos mostrase los poderes y instrucciones que el di- 
cho Diego Velazquez le habia dado para venir á estas 
partes, el cual envió luego por ellos y nos los mostró, y 
vistos y leidos por nosotros, bien examinados, según lo 
que pudimos mejor entender, hallamos á nuestro pare- 
cer que por los dichos poderes é instrucciones no tenia 
mas poder el dicho capitán Fernando Cortés y que por 
haber ya expirado no podia usar de justicia ni de capitán 
de allí adelante. Pareciéndonos, pues, muy Excelentísi- 
mos Príncipes, que parala pacificación y concordia den- 
tre nosotros y para nos gobernar bien con venia poner 
una persona para su Real servicio que estuviese en nom- 
bre de VV. MM. en la dicha villa y en estas parles por 
justicia mayor y capitán y cabeza, á quien todos acatá- 
semos hasla hacer relación de ello á vuestras Reales Al- 
tezas para que en ello proveyese (2) lo que mas servidos 
fuesen, y visto que á ninguna persona se podría dar me- 
jor el dicho cargo que al dicho Fernando Cortés, porque 
de mas de ser persona tal cual para ello conviene, tiene 



1) Quizá: á /os que (tenantes siiscrihlinos. 

2) Sin diuhi : prweyesen. 

Tomo I. 29 



450 

muy gran zelo y deseo del servicio de VV. MM. y ansi- 
niismo por la mucha experiencia que de estas partes y 
islas tiene^ de causa de los cuales ha siempre dado buena 
cuenta , y por haber gastado todo cuanto tenia por venir 
como vino con esta armada en servicio de VV. MM. ,y 
por haber tenido en poco como hemos hecho relación 
todo lo que podia ganar y interese que se le podia seguir 
si rescatara como tenia concertado, y (1) le proveimos 
en noQibre de vuestras Reales Altezas de Justicia y Al- 
calde mayor, del cual recibimos el juramento que en tal 
caso se requiere, y hecho como convenia al Real servi- 
cio de V. M. lo recibimos en su Real nombre en nues- 
tro ajuntamiento y cabildo por Justicia mayor y capitán 
de vuestras Reales armas, y ansí está y estará hasta tan- 
to que VV, MM. provean lo que mas á su servicio con- 
venga. Hemos querido hacer de todo esto relación á 
vuestras Reales Altezas , porque sepan lo que acá se ha 
hecho, y el estado y manera en que quedamos. 

Después de hecho lo susodicho , estando todos ajun- 
tados en nuestro cabildo, acordamos de escribir á vues- 
tras Majestades , y les enviar todo el oro y plata y joyas 
que en esta tierra habernos habido de mas, y allende de 
la quinta parte que de sus rentas y disposiciones Reales 
les pertenece , y que con todo ello por ser lo primero, 
sin quedar cosa alguna en nuestro poder, sirviésemos á 
vuestras Reales Altezas mostrando en cslo la mucha vo- 
luntad que á su servicio tenemos como hasta aquí lo ha- 
bernos hecho con nuestras personas y haciendas; y acor- 
dado por nosotros esto , elegimos por nuestros procura- 
dores á Alonso Fernandez Portocarrero y á Francisco 

(í) Sobra la y. 



451 

de Montejo, los cuales enviamos ¡í V. M. con todocllOj 
y para que de nuestra ¡larle besen sus Reales manos _, y 
en nuestro nombre y de esta villa y concejo supliquen 
á vuestras Reales Altezas nos hagan merced de algunas 
cosas cumplideras al servicio de Dios y de VV. MM. y 
al bien común de la villa según mas largamente llevan 
por las instrucciones que les dimos ^ á los cuales humil- 
demente suplicamos á VV. MM. con todo el acatamien- 
to que debemos^ reciban y den sus Reales manos para 
que de nuestra pártelas besen ^ y lodus las mercedes 
que en nombre de este concejo y nuestro pidieren y su- 
plicaren las concedan, porque de mas de hacer V. M. 
servicio en ello á nuestro Señor, esta villa y concejo re- 
cibiremos muy señalada merced, como de cada dia es- 
peramos que vuestras Reales Altezas nos han de hacer. 

En un capítulo de esta carta dijimos de suso que en- 
viamos á vuestras Reales Altezas relación para que me- 
jor VV. MM. fuesen informados de las cosas de esta 
tierra y de la manera y riquezas de ella, y de la gente 
que la posee , y de la ley ó seta , ritos y ceremonias en 
que viven : y esta tierra , muy Poderosos Señores , don- 
de ahora en nombre de VV. MM. estamos, tiene cin- 
cuenta leguas de costa de la una parte y de la otra de 
este pueblo: por la costa de la mar es toda llana, de 
muchos arenales que en algunas partes duran dos le- 
guas y mas. La tierra adentro y fuera de los dichos are- 
nales es tierra muy llana y de muy hermosas vegas y ri- 
beras en ellas , tales y tan hermosas que en toda España 
no pueden ser mejores, ansí de apacíbiles á la vista como 
de fructíferas de cosas que en ellas siembran, y muy apa- 
rejadas y convend^les, y para andar por ellas y se apa- 
centar toda manera de ganados. Hay en esta tierra todo 



452 

género de caza y animales y aves conforme á los de nues- 
tra naturaleza, ansí como ciervos, corsos, gamos, lobos, 
zorros , perdices , palomas, tórtolas de dos y de tres ma- 
neras , codornices , liebres , conejos , por manera que en 
aves y animales no hay diferencia de esta tierra á Espa- 
ña, y hay leones y tigres á cinco leguas de la mar, por 
unas partes y por otras amenos (1). Amas va una gran 
cordillera de sierras muy hermosas, y algunas de ellas 
son en gran manera muy altas , entre las cuales hay una 
que excede en mucha altura á todas las otras , y de ella 
se vee y descubre gran parte de la mar y de la tierra , y 
■ es tan alta que si el dia no es bien claro no se puede di- 
visar ni ver lo alto de ella, porque de la mitad arriba es- 
tá todo cubierta de nubes, y algunas veces cuando hace 
muy claro dia se ve por cima de las dichas nubes lo alto 
de ella, y está tan blanco que lo juzgamos por nieve, y 
aun los naturales de la tierra nos dicen que es nieve; 
mas porque no lo hemos bien visto, aunque hemos lle- 
gado muy cerca , y por ser esta región tan cálida no lo 
• afirmamos ser nieve : trabajaremos de saber y ver aque- 
llo y otras cosas de que tenemos noticia para que (2) de 
ellas hacer á vuestras Keales Altezas verdadera relación 
' de las riquezas de oro y plata y piedras, y juzgamos lo 
que VV. MM. podian mandar juzgar según la muestra 
que de todo ello á vuestras Reales Altezas enviamos. A 
nuestro parecer se debe creer que hay en esta tierra tan- 
to cuanto en aquella de donde se dice liaber llevado Sa- 
lomón el oro para el templo; mas como ha tan poco tiem- 
po que en ella entramos, no hemos pedido ver mas de 

(1) Parece que antes de amenos falta alguna palabra como caniims 
lí otra ec{uivulei)tc 

(2) Sobra el que. 



453 

liasla cinco leguas de tierra adentro de la costa de la mar, 
y hasta diez ó doce leguas de largo de tierra por las costas 
de una y de otra parte que hemos andado desque salta- 
mos en tierra , aunque desde la mar mucho mas se pa- 
rece y mucho mas vimos viniendo navegando. 

La gente de esta tierra que habita desde la isla de 
Gozumel y punta de Yucatán hasta donde nosotros esta- 
mos , es una gente de mediana estatura, de cuerpos y 
gestos bien proporcionada, excepto que en cada pro- 
vincia se diferencian ellos mismos los gestos , unos ho- 
radándose las orejas y poniéndose en ellas muy grandes 
y feas cosas , y otros horadándose las ternillas de las 
narices ha«la la boca, y poniéndose en ellas unas ruedas 
de piedras muy grandes que parecen espejos, y otros 
se horadan los besos de la parte de abajo hasta los 
dientes, y cuelgan de ellos unas grandes ruedas de pie- 
dras ó de oro tan pesadas, que les traen (1) los besos 
caidos y parecen muj? diformes, y los vestidos que traen 
es como de almaizales muy pintados, y los hombres 
traen tapadas sus vergüenzas y encima del cuerpo unas 
mantas muy delgadas y pintadas á manera de alquizales 
moriscos, y las mugeres y de la gente común traen unas 
mantas muy pintadas desde la cintura hasta los pies y 
otras que les cubren las tetas, y todo ]o demás traen 
descubierto; y las mugeres principales andan vestidas 
de unas muy delg^adas camisas de algodón muy grandes, 
labradas y hechas á manera de roquetes: y los manteni- 
mientos que tienen esmaiz y algunos cuyes como los de 
las otras islas, y potu yuca así como la que comen en la 
isla de Cuba , y cómenla asada , porque no hacen pan 

(1) El ms. dice: traer. 



454 

de ella; y lienen sus pesquerías y cazas, crian niuclias 
gallinas como las de Tierra Firme que son lan grandes 
como pavos. Hay algunos pueblos grandes y bien con- 
certados: las casas en las partes que alcanzan piedra 
son de cal y canto, y los aposentos de ellas pequeños 
y bajos muy amoriscados; y en las partes á donde no al- 
canzan piedra, hácenlas (1) de adobes y encálanlos por 
encima, y las coberturas de encima son de paja. Hay 
casas de algunos principales muy frescas y de muchos 
aposentos, porque nosotros habernos visto mas de cinco 
patios dentro de unas solas casas, y sus aposentos muy 
aconcertados_, cada principal servicio que ha de ser por 
sí (2), y tienen dentro sus pozos y albercas de agua, 
y aposentos para esclavos y gente de servicio, que tienen 
mucha; y cada uno de estos principales tienen á la en- 
trada de sus casas fu 3ra de ella un patio muy grande, y 
algunos dos y tres y cuatro muy altos con sus gradas pa- 
ra subir á ellos, y son muy bien hechos, y con estos tie- 
nen sus mezquitas y adoratorios y sus andenes, todo á la 
redonda muy ancho , y allí tienen sus ídolos que ado- 
ran, de ellos de piedra, y de ellos de barro, y de ellos de 
palos, á los cuales honran y sirven en tanta manera y con 
tantas ceremonias que en mucho pajiel no se podria ha- 
cer de todo ello á vuestras Reales Altezas entera y par- 
ticular relación; y estas casas y mezquitas donde los tie- 
nen son las mayores y menores mas bien obradas y (3) 
que en los pueblos hay, y tiénenlas muy atumadas (4) 



(i.'^ El ms. dice: híicctila. 

(2) Querrá decir fjuc cada persona princi|)al tenia casa 6 a|K)8on- 
to para sí sola. 

rS) Quizíi: son las mayores y mejores y mas bien obradas. 
(4) Qu¡¿;'r. aícu'iatlas. 



455 

con plumajes y j)arios muy labrados y con toda manera 
de genüleza; y lodos los dias anles que obra alguna co- 
niienzan^ queman en las dichas mezquitas encicnso^ y 
algunas veces sacriQcan sus mismas personas cortándo- 
se unos las lenguas y otros las orejas y otros acuchi- 
llándose el cuerpo con unas navajas _, y toda la sangre 
que de ellos corre la ofrecen á aquellos ídolos echán- 
dola (1) por todas las partes de aquellas mezquitas , y 
otras veces echándola hacia el cielo y y haciendo otras 
muchas maneras de ceremonias por manera que ninguna 
obra comienzan sin que primero hagan allí sacrificio. Y 
tienen otra cosa horrible y abominable y digna de ser 
punida que hasta hoy visto (2) en ninguna parte, y es 
que todas las veces que alguna cosa quieren pedir á sus 
ídolos _, para que mas aceptación tenga su petición to- 
man muchas niñas y niños y aun hombres y mugeres 
de mas (3) de mayor edad , y en presencia de aquellos 
ídolos los abren vivos por los pechos y les sacan el cora- 
zón y las entrañas , y queman las dichas entrañas y co- 
razones delante de los ídolos ofreciéndoles en sacrificio 
aquel humo. Esto habemos visto algunos de nosotros _, y 
los que lo han visto dicen que es la mas terrible y mas 
espantosa cosa de ver que jamás han visto. Hacen estos 
indios (4) tan frecuentemente y tan á menudo, que se- 
gún somos informados y en parte habemos visto por ex- 
periencia en lo poco que ha que en esta tierra estamos, 
no hay año en que no maten y sacrifiquen cincuenta 
ánimas en cada mezquita, y esto se usa y tienen por 



(1) El ms, dice: j echándola. 

(2) Sin (luda : no se ha i'islo. 
ó) Sobra: (íe mas. 

í) Tal vez: hacen cslo cslos indios. 



456 

costumbre desde la isla de Gozumel hasta esla tierra a 
donde estamos poblados; y tengan VV. MM. por muy 
cierto que según la cantidad de la tierra nos parece ser 
grande y las muchas mezquitas que tienen_, no hay año 
que en lo que hasta ahora hemos descubierto y visto, 
no maten y sacrifiquen de esta manera tres ó cuatro mil 
ánimas. Vean vuestras Reales Majestades si deben evi- 
tar tan gran mal y daño, y cierto Dios nuestro Señor se- 
rá servido si por mano de vuestras Reales Altezas estas 
gentes fuesen introducidas y instruidas en nuestra muy 
santa fe católica y comutada la devoción , fe y espe- 
ranza que en estos sus ídolos tienen , en la divina poten- 
cia de Dios^ porque es cierto que si con tanta fe, y fer- 
vor y diligencia á Dios sirviesen, ellos harían muchos 
milagros. Es de creer que no sin causa Dios nuestro Se- 
ñor ha sido servido que se descubriesen estas partes en 
nombre de vuestras Reales Altezas , para que tan gran 
fruto y merecimiento de Dios alcanzasen vuestras Ma- 
jestades mandando informar, y siendo por su mano 
traídas á la fe estas gentes bárbaras que según lo que 
de ellos hemos conocido , creemos que habiendo len- 
guas y personas que les (1) hiciesen entender la verdad 
de la fe y el error en que están, muchos dellos y aun 
lodos se apartarían muy brevemente de aquella ironía (2) 
que tienen y vendrían al verdadero conocimiento, por- 
que viven mas política y razonablemente que ninguna 
de las gentes que hasta hoy en estas partes se ha visto. 
Querer dar á V. M. todas las particularidades de esta 
tierra y gente de ella podría ser que en algo se errase 



(1) El nis. dice: le. 

(2) Quizá: crronía. 



457 

la relación , porque muchas de ellas no se han visto mas 
de por informaciones délos naturales de ella, y por esto 
no nos entremetemos á dar mas de aquello que por 
muy cierto y verdadero vuestras Reales Altezas podrán 
mandar tener de ello. Podrán VV. MM. si fueran ser- 
vidos hacer por cosa verdadera relación á nuestro muy 
Santo Padre para que en la conversión de esta gente se 
ponga diligencia y buena orden, pues que de ello se es- 
pera sacar tan gran fruto y tanto bien, para que su Santi- 
dad haiga por bien y permita que los malos y rebeldes 
siendo primero amonestados, puedan ser punidos y 
castigados como enemigos de nuestra santa fe católica, 
y será ocasión de castigo y espanto á los que fueren re- 
beldes en venir. en conocimiento de la verdad, y evita- 
rán tan grandes males y daños como son los que en ser- 
vicio del demonio hacen ; porque aun allende de lo que 
arriba hemos (1) relación á VV. MM. de los niños y 
hombres y mugeres que matan y ofrecen en sus sacrili- 
cios, hemos sabido y sido informados de cierto que to- 
dos son sodomitas y usan aquel abominable pecado. En 
todo (2) suplicamos á VV. MM. manden proveer como 
vieren que mas conviene al servicio de Dios y de vues- 
tras Reales Altezas, y como los que en su servicio aquí 
estamos, seamos favorecidos y aprovechados. 

Con estos nuestros procuradores que á vuestras Al- 
tezas enviamos, entre otras cosas que en nuestra instruc- 
ción llevan es una, que de nuestra parte supliquen á 
VV. M\I. que en ninguna manera den ni hagan merced 
en estas partes á Diego Velazquez teniente de almirante 



(1) Tul vez: hacemos ó hemos hecho. 

(2) El ms. dice: en lodos. 



458 

en la isla Feriiandina de adelantamiento ni gobernación 
perpetua ni de otra manera ni de cargos de justicia ^ y si 
alguna se tuviere hecha , la manden revocar^ porque no 
conviene al servicio de su corona Real que el dicho Die- 
go Velazquez ni otra persona alguna tenga señorío ni 
merced otra alguna perpetua , ni de otra manera^ salvo 
por cuanto fué ( 1) la voluntad de VV. MM. en esta tier- 
ra de vuestras Reales Altezas^ por ser como es á lo que 
ahora alcanzamos y á lo que se espera muy rica; y aun 
allende de convenir (2) al servicio de VV. MM. que el 
dicho Diego Velazquez sea proveido de oficio alguno, 
esperamos, si lo fuese, que los vasallos de vuestras Rea- 
les Altezas que en esta tierra hemos comenzado á po- 
blar y vivimos, seriamos muy maltratados por él, por- 
que creemos que lo que ahora se ha hecho en servicio 
de VV. MM. en les enviar este servicio de oro y plata y 
joyas que les enviamos, que en esta tierra hemos podido 
haber , no será su voluntad que ansí se hiciera según ha 
aparecido claramente por cuatro criados suyos que acá 
pasaron, los cuales desque vieron la voluntad que te- 
iiiamos de lo enviar todo como lo enviamos á vuestras 
Reales Altezas, publicaron y dijeron que fuera mejor 
enviarlo á Diego Velazquez y otras cosas que hablaron 
perturbando que no se llevase á VV. MM. ; por lo cual 
los mandamos prender y quedan presos para se hacer 
de ellos justicia, y después de hecha, se hará relación á 
VV. MM. de lo que en ello hiciéremos. Y j)orque lo 
que hemos visto que el dicho Diego Velazquez ha hecho, 
y por la experiencia que de ello tenemos, tenemos Ic- 



(2) Ta 



(i) Qni/ií : fuere. 

Tal vt'i; de no coiurnir. 



Ab9 

mor que si con cargo á esta tierra viniese ^ nos Iralaria 
nial, como lo ha lieclio en la isla Fernandina el tiempo 
<jue lia tenido cargo de la gobernación^ no haciendo 
justicia á nadie mas de por su voluntad y contra quien 
á él se antojaba por enojo y pasión, y no por justicia ni 
razon^ y de esta manera ha destruido á muchos buenos 
traiéndolos á mucha pobreza, no les queriendo dar in- 
dios y tomándoselos á todos para sí, y tomando el todo 
oro (1) que han cogido sin les dar parte de ello, tenien- 
do como tiene compañías desaforadas con todos los mas 
muy á su'propósilo; y por el hecho como sea goberna- 
dor y repartidor, con pensamiento y miedo que los ha 
de destruir no osan hacer mas de lo que él quiere : y de 
esto no tienen VV. MM. noticia , ni se les ha hecho ja- 
mas relación de ello , porque los procuradores que á su 
corte han ido de la diclia isla , son hechos por su mano 
y sus criados , y tiénelos (2) bien contentos dándoles 
indios á su voluntad , y los procuradores que van al (3) 
de las villas para negociar lo que toca á las comunida- 
des cúmpleles hacer lo que éi quiere porque les da in- 
dios á su contento, y cuando los tales procuradores 
vuelven á sus villas y les mandan cuenta de lo que ha 
liecho , dicen y responden que no envíen personas po- 
bres porque por un cacique que Diego Velazquez les 
da hacen todo lo que él quiere; y porque los regidores 
y alcaldes que tienen indios no se los quite el diclio 
Diego Velazquez, no osan hablar ni reprender á los pro- 
curadores que han hecho lo que no debían complacien- 
do á Diego Velazquez, y para esto y para otras cosas 

(1) Sin duda : fodo el oro. 
(2^ El tns. dior: )• /icufiilos. 
(o) Quizá: « el. 



460 

tiene él muy buenas (1), por donde vuestras Altezas 
pueden ver que todas las relaciones que la isla Fernan- 
dina por Diego Velazquez hizo , y las mercedes que pa- 
ra él piden son por indios que da á los procuradores , y 
no porque las comunidades son de ello contentas ni tal 
cosa desean^ antes querrian que Jos tales procuradores 
fuesen castigados; y siendo á todos los vecinos y mora- 
dores de esta villa de la Veracruz notorio lo susodicho 
se juntaron con el procurador de este concejo y nos pi- 
dieron y requirieron por su requerimiento firmado de 
sus nombres^ que en su nombre de todos suplicásemos 
á VV. MM. que no proveyesen de los dichos cargos ni 
de alguno de ellos al dicho Diego Velazquez, antes le 
mandasen tomar residencia _, y le quitasen el cargo 
que (2) la isla Fernandina tiene, pues que lo susodicho, 
tomándole residencia, se sabria que es verdad y muy 
notorio : por lo cual á V. M. suplicamos manden dar 
un pesquisidor para que haga la pesquisa de todo esto 
de que hemos hecho relación á vuestras Reales Alte- 
zas, ansí para la isla de Cuba como para otras partes, 
porque le entendemos probar cosas por donde vuestras 
Majestades vean si es justicia ni conciencia que él ten- 
ga cargos Reales en estas partes ni en las otras donde al 
presente reside, 

Hanos ansimismo pedido el procurador y vecinos y 
moradores de esta villa en el dicho pedimento que (3) 
en su nombre supliquemos á V. M. que provean y 
manden dar su cédola (4) y provisión Real para Fer- 

(1) Aqiií falta alguna palabra. Quizá : muy buenas mañas. 
^2) Debió decir: que en. 

(3) El ms. dice: y que. 

(4) Así el manuscrito. 



461 

liando Cortés capitán y Justicia major de vuestras Rea- 
les Altezas para que él nos tenga en justicia y goberna- 
ción hasta tanto que esta tierra esté conquistada y pací- 
fica y por el tiempo que mas á V. M. le pareciere y fuere 
servido, por conocer ser tal persona que conviene para 
ello : el cual pedimento y requerimiento enviamos con 
estos nuestros procuradores á V. M. ^ y humildemente 
suplicamos á vuestras Reales Altezas que ansí en esto co- 
mo en todas las otras mercedes en nombre (1) de este 
concejo y villa les fueron (2) suplicadas por parte de los 
dichos procuradores nos las hagan y manden conceder, 
y que nos tengan por sus muy leales vasallos como lo 
hemos sido y seremos siempre. 

Y el oro y plata y joyas y rodelas y ropa que á vues- 
tras Reales Altezas enviamos con los procuradores de 
mas del quinto que á V. M. pertenece de que suplica (3) 
Fernando Cortés y este concejo les hacen servicio, va 
en esta memoria firmada de los dichos procuradores co- 
mo por ella vuestras Reales Altezas podrán ver. De la 
Rica Villa déla Vera-Cruz á diez de julio de 1519. 

D. Juan Bautista Muñoz cotejó en 30 de marao de 1784 esta re- 
lación que sigue de los presentes enviados de Nueva España, con otra 
que halló en el libro llamado manual del tesorero de la casa de la 
contratación de Sevilla , y de este último manuscrito son las variantes 
que ponemos al pie. 

El oro y joyas y piedras y plumajes que se han ha- 
bido en estas partes (4) nuevamente descubiertas (5) 

(1) Sin duda : que en nombre. 

(2) Quizi» : fueren. 

(3) En vez de suplica es probable qne dijese el original: su capitán. 

(4) y plumas y plata que se ovo en las partes &'*c. 

(5) nuevamente descubiertas que el capitán Fernando Cortes en- 
vió desde la rica villa de la Vera-Cruz con Alonso Fernandez Porto- 



462 

después que estamos en ella , que vos Alonso Fernandez 
-Portocarrero y Francisco de Monlejo que vais por pro- 
curadores de esta rica villa de la Vera Cruz á los niuy 
altos y excelentísimos Príncipes y muy católicos y muy 
grandes Reyes y Señores la Reina Doña Juana y Don 
Carlos su hijo nuestros Señores lleváis _, son las siguien- 
tes. 

Primeramente una rueda de oro grande con una fi- 
gura de monstruos en ella ( 1) y labrada toda de follajes, 
la cual pesó tres mil ochocientos pesos de oro; y en esla 
rueda porque era la mejor pieza que acá se ha habi- 
do (2) y de mejor oro, se lomó el quinto para sus Alte- 
zas que fyié (3) dos mil castellanos que le pertenecía (4) 
de su quinto y derecho Real según la capitulación que 
trajo (5) el capitán general Fernando Cortés de los pa- 
dres gerónimos que residen en la isla Española y en las 
otras (6) : y los mil y ochocientos pesos reslantes á lodo 
lo demás que tiene á cumplimiento de los nñl y dos- 
cientos pesos (7), el concejo de esta villa (8) hace ser- 
vicio dello á sus Altezas (9) con lodo lo demás que aquí 
en esta memoria va , que era y pertenecía á los de esla 
dicha villa (10). 

ítem: dos collares (11) de oro y pedrería que el 
uno ( 1 2) tiene ocho hilos y en ellos doscientas y treinta 



carrero é Francisco ele IMoiitrjo para su Ccsíírea é Católicas Majesta- 
des, é se recibieron en esla casa ff/e la contra/ ación de Sevilla J en 
síílwdo cinco de noviembre de 1519 años, son las siguientes. 

(1) con una (igura de monstruo en medio. 

(2) (\\\c acíí se liabia habido. (V) el concejo de la villa. 

(3) fueron, í9) á sus Majestades dello. 

(4) que les pcrtcuescia. C^^) M"*^ '*** perlenesce. 

(5) trujo. C^Ó Ítem mas dos col la retes. 
(G) V en lodas las otras. (l2) que el uno dellos. 

(7) de los dicho» tres mili e ochocientos [wsos. 



463 

y dos piedras coloradas y ciento y sesenta y tres verdes, 
y cuelgan por el dicho collar (1) por la orladura de él 
venti siete cascabeles de oro _, y en medio de ellos hay 
cuatro figuras de piedras grandes engastadas (2) en oro, 
y de cada una de las dos en medio (3) cuelgan pujan- 
tes (4) sencillos , y de las de los cabos (5) cada cuatro 
pujantes (6) doblados. Y el otro collar tiene (7) cua- 
tro hilos que tienen ciento y dos piedras coloradas y 
ciento y setenta y dos piedras que parecen en la color 
verdes, y á la redonda de las dichas piedras veinte y seis 
cascabeles de oro, y en el dicho collar diez piedras 
grandes engastadas en oro de que cuelgan ciento y cua- 
renta y dos pujantes (8) de oro. 

ítem : cuatro pares de antiparras, los dos pares de 
hoja de oro delgado con una guarnición de cuero de ve- 
nado amarillo, y las otras dos de hoja de plata delgada 
con una guarnición de cuero de venado blanco (9) y 
las restantes de plumajes ( 1 0) de diversos colores y muy 
bien obradas, de cada una de las cuales cuelgan diez y 
seis cascabeles de oro, y todas guarnecidas de cuero de 
venado colorado. 

ítem mas cien pesos de oro por fundir para que sus 
Altezas (11) vean como se coge acá oro de minas. 

ítem mas una caja (12) una pieza grande de plumajes 
cnforrada en cuero que en las colores parecen martas, y 
atadas y puestas en la dicha pieza, y en el medio una pa- 



'1) y cuelgan del dicho collar. T?) y el uno tiene. 

^2) engastonadas. (tí) pinjantes. 

3) y en medio del uno. (9) de venado blanco la guarnición. 



4) cuelgan siete pinjantes. (^0) y las restantes de plumaje, 

5) y en los cabos de los dos. ?11) sus Reales 
(0) pinjantes. ^12) en una caja. 



464 

tena grande de oro (1) que pesó sesenta pesos de oro^ y 
una pieza de pedrería azul un poco colorada (2), y al 
cabo de la pieza otro plumaje de colores que cuelga 
de ella (3). 

ítem (4) un moscador de plumajes de colores con 
treinta y siele verguitas (o) cubiertas de oro. 

ítem mas una pieza grande de plumajes de colores 
que se pone (6) en la cabeza en que hay á la redonda 
de ella (7) sesenta y ocho (8) piezas pequeñas de oro^ 
que será cada una (9) como medio cuarto^ y debajo de 
ellas veinte torrecilas de oro ( 1 0). 

Itera una ristra (\\) de pedrería azul con una figu- 
ra de monstruos ( 1 2) en el medio de ella y enforrada en 
un cuero que parece en las colores martas con un plu- 
maje pequeño, el cual es de que arriba se hace men- 
ción son de esta dicha ristra (Í3). 

Itera cuatro arpones de plumajes (14) con sus pun- 
tas de piedra atadas con un hilo de oro y un cetro de 
pedrería con dos anillos de oro , y lo demás plumaje. 

Itera ( 15) un brazalete de pedrería_, y mas una pieza 
de plumaje (16) negra y de otras colores , pequeña. 

Ítem un par de zapatones de cuero de colores (17) 



(1) de oro grande. reclcas de oro. 

(2) é un poco colorada á manera (H) ""» mitra, 
(le rueda, y otra pieza de pe- (12) monstruo. 

drería azul un poco colorada. (13) el cual y el de arriba deque 

(3) que cuelga della de colores. se hace mención son desta dicha 
(iS ítem mas. mitra. 

(5) vergitas. C14) cuatro hurpares de plumaje. 

(6) que jx)uen. Í16) ítem mas. 

7) á la redonda del. (16; de pluma. 

8) setenta y ocho. (17) ítem un par de zapatos de 



9) que sera cada una tan grande. un cuero que en las colores áó\ 

10) e mas bajo delías veinte tor- parescen 8^\'. 



465 

que parecen martas, y las suelas blancas cosidas con 
liilosde oro (1). 

Mas un espejo puesto en una pieza de pedrería azul 
y colorada con un plumaje pegada (2), y dos tiras de 
cuero colorado pegados (3), y otro cuero que pare- 
ce (4) de aquellas martas. 

ítem (5) tres plumajes de colores que son de una 
cabeza grande de oro que paresce de caimán. 

ítem unas antiparas de pedrería de piedra azul (6) 
enforradas en un cuero_, que las colores parecían (7) 
martas, en cada (8) quince cascabeles de oro. 

ítem (9) un manípulo de cuero de lobo con cuatro 
tiras de cuero que parescen de martas. 

Mas unas barbas ( 1 0) puestas en unas plumas de co« 
lores, y las dichas barbas son blancas que parescen ( H ) 
de cabellos. 

ítem (12) dos plumajes de colores que son para dos 
caparates (13) de pedrería que abajo dirá. 

Mas otros dos plumajes de colores que son para dos 
piezas de oro que se pone (14) en la cabeza, becbas de 
manera (15) de caracoles grandes. 

Mas dos pájaros de pluma verde con sus pies y picos 
y ojos de oro que se ponen en la una pieza de las de oro 
que parecen caracoles (*). 

(1) con tiritas de oro. (8) con cada. 

(2) ppgado. (9) Ítem mas. 

(3) pegada. (10) Mas en unas barbas. 

(4) qne parescen. (11) é parescen. 

(5) Ítem mas. (12) ítem mas. 

(6) Mas unas antiparas de jie- (15) ca[)eceles. 
drería axid. (1^) l^i*^ ^f" ponen. 

(7) parescen. (15) á manera. 
(*) Falta esta partida en el manuscrito sevillano. 

ToHo I. 50 



466 

Mas dos guariques grandes de pedrería azul ( 1 ) que 
son para poner en la cabeza grande del caimán. 
I En otra caja cuadrada una cabeza de caimán grande 
de oro , que es la que arriba se dice para poner las di- 
clias piezas (2). 

Mas un caparete (3) de pedrería azul con (4) vein- 
te cascabeles de oro que le cuelgan á la redonda con 
dos sartas (5) que están encima (6) de cada cascabel, 
y dos guariques de palo con dos chapas de oro. 

Mas un pájara (7) de plumajes verdes, y los pies, 
pico y ojos de oro. 

ítem otro caparete (8) de pedrería azul con vein- 
te y cinco cascabeles de oro, y dos cuentas de oro enci- 
ma de cada cascabel que le cuelgan á la redonda con 
unas (9) guariques de palo con chapas de oro , y un 
pájaro de plumaje verde con los pies y pico y ojos de 
oro. 

ítem en una ha va de caña dos piezas grandes de oro 
que se ponen en la cabeza, que son hechas a manera de 
caracol de oro con sus guariques de palo y chapas de 
oro, y mas dos pájaros de plumaje verde con sus pies, 
pico y ojos de oro (*). 

( Mas diez y seis rodelas de pedrería con sus pluma- 
jes de colores que cuelgan de la redonda de ellas ( 1 0), y 
una tabla ancha esquinada de pedrería con sus plumajes 
de colores , y en medio de la dicha tabla hecha de la di- 



(i) de piedra azul. (6) que están en cañada. 

(2) para que son las piezas. f 7) Mas una pájara, 

capacete. (8) capacete. 



(9) unos, 

(5) con dos cuentas. (10) á la redonda dellas. 

(') Falta esta partida en el manuscrito sevillano. 



467 

cha pedrería una cruz de rueda (!)_, la cual está aforra- 
da en cuero que tiene los colores como martas. 

Otrosí un cetro de pedrería colorada hecho á mane- 
ra (2) de culebra con su cabeza y los dientes y ojos que 
parecen de nácar, y el puño guarnecido con cuero (3 j 
de animal pintado^ y debajo del dicho puño cuelgan seis 
plumajes pequeños. 

ítem mas un moscador (4) de plumajes puesto en 
una caña guarnecida en un cuero de animal pintado he- 
cho á manera de vélela^ y encima tiene una copa de plu- 
majes , y en fin (5) de todo tiene muchas plumas verdes 
largas. 

ítem dos aves hechas (6) de hilo y de plumajes , y 
tienen los cañones de las alas y colas y las uñas de los 
pies y los ojos y los cabos de los picos ^ de oro(7)_, pues- 
tas en sendas cañas cubiertas de oro , y abajo unas pellas 
de plumajes, una blanca y otra amarilla (8) con cierta 
argentería de oro entre las plumas, y de cada una de 
ellas cuelgan siete ramales de pluma. 

ítem cuatro pies hechos (9) á manera de lizas pues- 
tas en sendas cimas (lOj cubiertas de oro, y tienen (11) 
las colas y las agallas y los ojos y bocas de oro: abajo ( 1 2) 
en las colas unos plumajes de plumas verdes, y tienen 
hacia las bocas las dichas lizas (13) sendas copas de plu- 
majes de colores, y en algunas de las plumas blancas 

(1) de ruedas. de los pies puestas fsc. 

(2) de manera. (8) lu una blanca y la otra ania- 
(¡5) con un cuero. rilla. 

(4) un moxcador. (9) ítem tres piezas hechas. 

(5) que en tin. (^0) cañas. 

Cfi) Ítem dos ánades fechas. (ti) y que tienen. 

(7) e' tienen los cañones de las (12) y abajo. 

alas e las colas de oro, e las (13) e' hacia las bocas de las di- 
uñas de los pies ¿ ojos é calx)s chas lizas tienen ¿vfc. 



46S 

está (1) cierta argentería de oro^ y bajo cuelgan (2) de 
cada una seis ramales de plumajes de colores. 

ítem una vergita (3) de cobre aforrada en un cuero en 
que está puesto (4) una pieza de oro á manera de pluma- 
je^ que encima y abajo tiene ciertos plumajes de colores. 

Ítem mas cinco moscadores (5) de plumaje de co- 
lores, y los cuatro de ellos (6) tienen á diez (7) cafion- 
citos cubiertos de oro^ y el uno tiene trece (8). 

ítem cuatro -harpones de pedernal (9) blanco pues- 
tos en cuatro varas de plumajes ( 1 0). 

ítem una rodela grande de plumajes guarnecida del 
envés (11) y de un cuero de un animal pintado, y en el 
campo de la dicha rodela en el medio una chapa de oro 
con una figura de las que los indios hacen, con cuatro 
otras medias chapas en la orla , que todas ellas juntas 
hacen una cruz. 

ítem mas una pieza de plumajes ( 1 2) de diversos co- 
lores hecho á manera (13) de media casulla aforrada en 
cuero de animal pintado, que los Señores de estas par- 
tes que hasta ahora hemos, visto se ponen ( 1 4) colgada del 
pescuezo, y en el pecho tienen trece piezas (\5) de oro 
muy bien asentadas. \ 

ítem una pieza de plumajes de colores que los Señon 
res de esta tierra se suelen poner en las cabezas (16), y 

(1^ cuelga. ^li) guarnecido el envés. 

r2) y abajo del asidero cuelga. (^12) plumaje. 

^3) vergueta. (13^ de manera. 

(4) en un cuero puesta. (14) que los señores dcstas parles 

(5) ítem cuatro raoscadores. que hasta aqiu' eran se ponían. 
(G) que los tres dellos. (15) y en el pcílio trece piezas. 
"7) tienen á tres. (lfi_) que los señores en esla tierra 



(8^ y el uno tiene sí trece. se solian poner en las cal)ezns, 

^9) pedreñal. hecha á maíicra de cimera de 

(10) guarnecidas de plumajes. justador. ,i i 



469 

de ella cuelgan dos orejas (l)de pedrería con dos cas- 
cabeles y dos cuentas de oro, y encima un plumaje de 
plumas verdes ancho, y deb.ijo cuelgan (2) unos cabe- 
llos blancos. 

Otrosí cuatro cabezas de animales : las dos parescen 
de lobo y las otras dos de tigres (3) con unos cueros pin- 
tados, y de ello (4) les cuelgan cascabeles de metal. 

ítem dos cueros de animales pintados aforrados en 
unas matas de algodón (5), y parescen los cueros de 
gato cerval (G). 

ítem un cuero bermejo y pardillo de otro animal, y 
otros dos cueros que parecen de venado (7). 

ítem cuatro cueros de venados pequeños de que acá 
hacen los guantes pequeños adobados (8). 

Mas dos libros de los que acá tienen los indios. ''^ 

Mas media docena de moscadores (9) de plumajes 
de colores. 

Mas una poma de plumas de colores con cierta ar- 
gentería en ella (*). 

Otrosí una rueda de plata grande que pesó cuarenta 
y ocho marcos de plata ( 10): y mas en unos brazaletes y 
unas hojas batidas , un marco y cinco onzas y cuatro 
adarmes de plata (11). Y una rodela grande y otra pe- 



(1) orejeras. tíos pequeños adobíidos, y mas 

(2) le cuelgan. metlia docena de gnadamecileg 

(3) j las otras dos tigres. de los que acá hacen los indios, 

(4) y dellos. (9) de amoscadas. 

(5) mantas de algmlon. (^^0 ^^^ ^^^^^ V^^^ P"^ romana cua- 

(6) qne parescen de gato cerval. renta e ocho marcos de plata. 

(7) de otro animal (jiie paresce (11) Mas unos braceletes c' unas 
de león, y otros dos cueros de hojas batidas, un marco y cin- 
venado. co onziis y cuatro adarmes. 

(8) Mas cuatro cueros de vena- 

(*) Falta esta partida en el manuscrito do Viena. 



470 

quena de plata que pesaron cuatro marcos y dos onzas, 
y otras dos rodelas que parecen de plata que pesaron seis 
marcos y dos onzas ( I). Y otra rodela que paresce ensi- 
mismo de plata (2) que pesó un marco y siete onzas que 
son por todo sesenta y dos marcos de plata (3). 

ROPA DE ALGODÓN (*). 

ítem mas dos piezas grandes de algodón tejidas de 
labores de blanco y negro (4) muy ricos. 

ítem dos piezas tejidas de plumas (5) y otra pieza 
tejida de varios colores (6); otra pieza tejida de labo- 
res_, colorado, negro y blanco, y por el envés no pares- 
cenlas labores (7). 

ítem otra pieza tejida de labores, y en medio unas 
ruedas negras de pluma (8). 

ítem dos mantas blancas en unos plumajes tejidas (9). 
Otra manta con unas preseciUasy colores pegadas (10). 
Un sayo de hombre de la tierra. 
Una pieza (11) blanca con una rueda grande de plu- 
mas blancas en medio. 

Dos piezas de guascasa ( 1 2) pardilla con unas ruedas 
de pluma , y otras dos de guascasa ( 1 3) leonada . 

Seis piezas de pintura de pincel (14): otra pieza colo- 

(1) las cuales pesaron seis marcos color nc^ro blanco: por el en- 
y dos oiizas de plata. ves no se píuescen las labores. 

(2) que paresce así de plata. C8) de plunias. 

(3) Falta en el manuscrito sevilla- (9) con unos pbimajes tejidos. 

uo que son por (ocla sesenta y (lÜ) Otra maula con unas jxísesi- 
dos marcos de plata, cas pegadas de colores. 

(4) de blanco y negro y leonado. (11) Otra pieza. 

(5; de pluma. (12^ Dos piezas de guacaza. 

(6) e' otra jíicza tejida á escaques (13) guaeaza. 

de colores. (14) SoLs piezas de pincel. 

(7) otra pieza tejida de coloros, 

(*) Falta este título en el manuscrito de Viena. 



471 

ruda con unas ruedas _, y otras dos piezas azules de pin- 
cel y dos camisas de muger. 

Once almaisares (*). 

ítem seis rodelas que tienen cada una chapa de oro 
que toma toda la rodela, y media mitra de oro (1). 

Las cuales cosas cada una de ellas según que por es- 
tos capítulos van declaradas y asentadas, nos Alonso 
Fernandez Puerto Carrero y Francisco de Montejo pro- 
curadores susodichos , es verdad que las recibimos y nos 
fueron entregadas para llevar á sus Altezas de vos Fer- 
nando Cortés Justicia mayor por sus Altezas en estas 
partes , y de vos Alonso de Avila y de Alonso de Grado 
tesorero y veedor de sus Altezas en ellas. Y porque es 
verdad lo firmamos de nuestros nombres. --=Fecho á 
seis dias de julio de 1519 años.=Puerto Carrero. = 
Francisco de Montejo. 

Las cosas de suso nombradas en el dicho memorial 
con la carta y relación de suso dicha que el concejo de 
la Vera Cruz envió, recibió el Rey D. Carlos nuestro 
Señor como de suso se dijo, en Valladolid en la sema- 
na Santa en principios del mes de abril del año del Se- 
ñor de 1520 años. 

En lugar de los dos párrafos antecedentes que no se hallan en el 
manuscrito del manual del tesorero de la casa de la contratación de 
Sevilla, hay el que sigue. 

Todas las cuales dichas cosas así como vinieron en- 
viamos á S. M. con Domingo de Ochandiano por virtud 
de una carta que sobre ello S. M. nos mandó escribir, 

(*) Falta esta partida en el manuscrito de Viena. 
(1) Seis rodelas que tiene cada una chapa de oro que toma to- 
da la rodela.— ítem media mitra de <)ro. 



472 

fecha en Molin del Rey á cinco de deciembre de mili y 
quinientos é diez y nueve : y el dicho Domingo trajo 
cédula de S. M. por la cual le mandó entregar las cosas 
susodichas á Luis Veret Guarda-joyas de sus Majestades, 
y carta de pago del dicho Luis Veret de como las reci- 
bió, que está en poder del dicho tesorero. 

D. Juan Bautistci Mufioxuñade: «Consta del ni ismo libro (manual 
DEi> tesorero) (jue en cumplimiento de dicha ce'dula fueron vestidos 
ricamente los cuatro indios, dos de ellos caciques, y dos indias trai- 
dospor Monlejo y Puertocarrero, y enviados áS. M. áTordesillas donde 
estaba S. M. Skilieron de Sevilla en 7 de febrero de 1520, y en ¡d», 
estada y vuelta que fue' en ^2 de marzo se gastaron cuarenta y cinco 
dias. Uno de los indios no fué á la corte porque enfermó en Córdoba 
V se volvió á Sevilla. Venidos de la corte murió uno. Permanecieron 
los cinco en Sevilla muy bien asistidos hasta 27 de marzo de 1521, 
dia en que <■ partieron en la nao de Ambrosio Sánchez enderezados á 
Diego Velaz(|uez en Cuba para que dellos hiciese lo que fuese sersi- 
ciodeS. M.» 



que el culelantado Diego f^elazqiiez escribió á una persona que no 
nombra (seria el presidente del Consejo) en que se queja de Her- 
nando Cortés , f da cuenta como uno de los nam'os que llevó este 
j. capitán por su mandado á las tierras nuevamente descubiertas^ ha- 
,^ bia aportado á aquella isla (isla Fernaiudinaj y prQvejréndose se- 
cretamente en ella, habia seguido su viaje para J^spaña. 

Hállase original eii el archivo de Indias de Sevilla cutre los pajui- 
les enviados del de Siraaneos It^ajo 1» de los de «Cartas de ludias.» 

Muy lllustre Señor= Estando en esta isla Fernan- 
dina esperando nuevas del armada que yo Diego Velaz- 
quez en su nombre y servicio de S. M. habia inviado á 



473 

las islas é tierras que nuevamenle se han descubierto, é 
nosotros Gonzalo de Guzman é Panfilo de Narvaez teso- 
rero y contador de S. M. en las dichas tierras provej'én- 
donos é aparejándonos para ir á ellas á usar y ejercer 
los dichos oficios _, supimos como en 23 dias de agosto 
pasado habia llegado á la provincia de la Habana que es 
esta isla, abajo al cabo della, un navio de los que yo 
Diego Velazquez habia inviado en la dicha armada y 
que venia de las dichas islas é tierras , y dentro en él un 
Francisco de Montejo y Alonso Hernández Puerto Car- 
rero é Antón de Alaminos piloto mayor que fué en la 
dicha armada , los cuales liabian tomado puesto cabe una 
estancia del dicho Francisco de Montejo adonde oculta 
y secretamente se proveyeron de pan é carne é agua é 
de todos los otros mantenimientos que hubieron menes- 
ter y pudieron , y que proveidos desto tomaron usurpa- 
da mente ciertos indios de los de la dicha provincia sin 
hacerlo saber á la Justicia de la villa de S. Cristoval déla 
Habana que está cerca de la dicha estancia , ni registrar 
el oro ni hacer saber á otra ninguna persona cosa nin- 
guna sino fué á un hombre que se halló en la dicha es- 
tancia al tiempo que estaban tomando los dichos man- 
tenimientos , que por no ser del sentidos ni alcanzarse 
su propósito le dejaron entrar en el dicho navio, á don- 
de el dicho hombre supo de los marineros muchas co- 
sas y entre ellas del mucho oro que en el dicho navio 
venia , que era tanto que no traia otro lastre sino ello : se 
fueron secreta y hurtiblemente, de donde se ha creido 
y tiene por muy cierto según la derrota que les vieron 
tomar, que fué hacia las islas de los Lucayos y por parte 
y navegación no tratada ni sabida, é peligrosa é secreta, 
que llevan mal pensamiento , y se van á algunas tierras 



474 

y reinos extraños según los dichos indicios y la manera 
y calidad de sus personas , y especialmente por ser el 
dicho piloto Alaminos tan diestro en las costas de la mar 
y tomar la via y derrota por donde nunca por esos rei- 
nos se navegó. E entre todas las gentes desta isla se ha 
tenido por mucho atrevimiento y grande osadía, y ha 
havido y hay mucho rumor y escándalo diciendo que si 
estos no se castigan se porná á otros atrevimiento á ha- 
cer en estas partes otros delitos semejantes á estos de que 
padézcanlos vasallos de su Alteza _, especialmente estan- 
do tan lejanas desos reinos y no liaber en ellos tanto apa- 
rejo para poder seguir los delinquentes como en esas 
partes. Por todo lo cual yo Diego Velazquez y los di- 
chos oficiales de su Alteza acordamos que Gonzalo de 
Guzman como tesorero de S. M. de las dichas tierras 
nuevas fuese en busca é seguimiento del dicho navio y 
de los dichos Francisco de Montejo y Puerto Carrero y 
piloto Alaminos hasta esos reinos, y hiciese, si no los ha- 
llase, relación á su Alteza de todo para que mandase 
proveer por todas partes y puertos lo que mas á su Real 
servicio conviniese ; é Panfilo de Narvaez contador de 
su Alteza en las dichas tierras fuese á ellas á saber la ver- 
dad de como el dicho navio va y el oro que lleva y co- 
mo , y de todo lo que mas se ha habido y adquirido en 
ellas porque no haya fraude en lo que á las rentas de su 
Alteza pertenezca y para con brevedad hacer de todo 
verdadera relación á su Majestad. De todo lo cual hace- 
mos relación á su Alteza para que en lodo sea servido 
de mandar proveer lo que mas á su Real sei*vicio con- 
venga. 

A vuestra muy Illustre Señoría suplicamos porque 
nos parece que así cumple al Real servicio de S. M. é al 



475 

bien de todas estas partes _, que puesto que los dichos 
Francisco de Monte jo y Alonso Hernández Puerto Car- 
rero y piloto Alaminos y demás que van con ellos no se 
Layan ido á esos reinos y hayan dado algún oro á quien 
su Alteza liobiere mandado ó á los oficiales de la casa de 
la contratación de Sevilla j que vuestra muy llluslre Se- 
ñoría mande guardar y dar orden como su Alteza sea 
servido de los mandar tener á recabdo hasta tanto que 
de las dichas tierras nuevamente descubiertas á su Al- 
teza é á V. S. se haga relación del oro que llevan y co- 
mo _, porque por mucho que allá den, segund la grande 
cantidad que se dice que llevan , habrán podido hacer 
en ella muy grand fraude , y que así mesmo se remedie 
cosa tan fea y grave y tan en deservicio de Dios nuestro 
Señor y de su Alteza mandándolos castigar como mas á 
su Real servicio convenga porque sea ejemplo en seme- 
jantes delitos. Y porque el dicho tesorero Gonzalo de 
Guzman como testigo de vista que á todo se ha hallado 
presente, á vuestra muy Illustre Señoría hará muy lar- 
ga y particular relación de todo lo demás que convenga 
con la fidelidad que al Real servicio de S. M. debe, no 
dar¿Miios mas importunidad en esta á Y . S. muy Illustre. 
=Señor.=]N'uestro Señor la muy Illustre persona de 
V. S. por muy largos tiempos guarde y su estado pros- 
pere con acrecentamiento de todo lo demás que por 
vuestra Illustre Señoría se desea. De la ciudad de San- 
tiago Puerto desta isla Fernandina á 12 dias del mes de 
octubre de 1519 años.==Servidores de V. S. que sus 
muy illuslres manos besan. =^Diego Velazquez.=Gon- 
zalo de Guzman. =Pánfdo de Narvaez. 



476 
PARECER " 

que dio el Licenciado Afilón en la isla Fernandina al adelantado 
jj Diego P^elazquez sobre el armada que había aprestado para en- 
_ ( i'iar contra Fernando Cortés. 

Hállase original en el archivo de ludias de Sevilla entre los pape- 
les enviados del de Simancas legajo 1? de los rotulados de «Descrip- 
ciones y Relaciones». 



1 El parescer que yo el Licenciado A yllon di en la 
isla Fernandina al adelantado Diego Velazquez de lo 
que se debia hacer del armada que tenia presta para Fer- 
nando Cortés^ después de le haber mandado como .... 
. . . ( 1) lo que por la relación que á V. M. se envía , ve- 
rá, es el siguiente. 

<■ Por cuanto paresce que de se deshacer esta armada 
que estaba , el adelantado recibiria mucho daño é pér- 
dida: que tiene gastada mucha suma de dineros, así en 
sueldos como en navios é bastimentos é otras cosas , é 
S. M. del Emperador nuestro Señor ño es servido que 
lo gaste de manera que lo pierda , sino que tenga muy 
aprovechado, especialmente pues con tanta voluntad ha 
gastado é gasta en su Real servicio todo lo que tiene, é 
también porque por la mayor parte han gastado muchos 
de los que vienen para ir en el armada , parésceme que 
quedándose la gente necesaria en la isla é los indios de 
«lia , é cumpliéndose lo demás segund é como en el man- 

(1) Hay aqní unas palabi'as Iwrradas que no so pueden leer. 



477 

do que al adelantado hice se" contiene ^ se debe hacer lo 
siguiente. 

Lo primero que el dicho adelantado envíe si quiere, 
dos ó tres navios á la dicha tierra donde está Hernando 
Cortés con bastimentos con sola la gente que fué ( 1) me- 
nester para marinar los dichos navios é vender é repartir 
los dichos bastimentos. En enviar los dichos bastimentos 
se hace servicio á su Alteza porque aquella gente no pase 
necesidad , pues está claro que teniéndola lo han de to- 
mar á los indios, é de esto se ha de seguir alteración de 
los dichos indios épor consiguiente otros muchos daños 
é inconvenientes ; é los dichos bastimentos se venderán 
é aprovecharán. E así mismo me paresce que no será in- 
conviniente que en los mismos navios el dicho adelan- 
tado envíe si quisiere una ó dos personas muy cuerdas 
con poder suyo é las provisiones que de S, M. del Em- 
perador tiene, para que de parle del adelantado hablen 
á Fernando Cortés y á algunos de los que con él están, 
lo que paresciere, é pacíficamente presenten las di- 
clias provisiones Reales é pidan que sean obedescidas é 
resciban el cumplimiento ó respuesta de ellas, é fagan 
todo aquello que al dicho é justicia del dicho adelantado 
convenga sin aclaración ninguna , pues si no lo obedes- 
ciere, para entonces ó muy en breve su Alteza habrá 
proveido. 

Olrosí que el dicho adelantado envíe los navios que 
le paresciere con la gente que en la isla no ha de hacer 
falta, conforme á lo susodicho, á descubrir por la dicha 
tierra adelante todo lo que se pudiere descubrir, é que 

(1) Sin duda: fuere. 



478 

á este propósito Jemas de enviar muchos mantenimien- 
tos envíe una persona por capitán , muy cuerda y muy 
sabia é de confianza ( 1) , para que lo que descubriere pro- 
cure de lo dejar muy pacífico , é traiga toda la relación 
é muestras que ser pueda , é haga bastecer de muclia cla- 
vazón é jarcia é estopa é de calafates, de algún carpin- 
tero de ribera, porque por falta de los navios no se deje 
de descubrir, antes se descubra si conviniere, aunque los 
navios estén nial acondicionados , pues con el aparejo 
suso dicho podrán hacer navios de nuevo para la vuelta, 
necesario siendo, y esto es cosa en que S. M. del Empe- 
rador nuestro Señor se le hará muy grand servicio y el 
adelantado acrescentará mucho en las mercedes que su 
Alteza le tiene fechas , é le hará otras de nuevo , é será 
quitar la ocasión á algunos que han empezado á querer 
continuar á descobrir por la dicha costa é tierras , é des- 
cobrirsehá todo por una mano sin que haya diversidad 
de capitulaciones é juridiciones é cargos, de lo que su 
Alteza será mas servido, é se excusarán daños é inconvi- 
nientes adelante. E por cuanto para el tiempo que la dicha 
armada venga de descubrir, ya en lo de la tierra do está 
Fernando Cortés, S. M. habrá mandado proveer lo que 
su servicio será , ó ya el adelantado estará en posesión 
pacífica de sus mercedes , parésceme que se le debe man- 
dar al dicho capitán é gente cuando volviere de descu- 
brir , vuelvan á la dicha tierra do agora está Fernando 
Cortés y á la sazón estará el dicho adelantado ó terna 
proveído é mandado lo que han de hacer , porque si con- 
viniere, la gente que viniere de descobrir se quede allí á 

(1) El original solo dice: c confianza. 



479 

poblar con los que en la dicha tierra estarán _, y envíen 
al dicho adelantado la relación é muestra del dicho via- 
je para que pueda informar á su Alteza é proveer lo que 
á su Real servicio le paresciere que conviene. Y tal tier- 
ra é aparejo pueden toparlos que fueren á descubrir^ que 
si al capitán paresciere que allí debe empezar á poblar 
é convenga hacerse , ha de llevar comisión para lo hacer 
y enviar con presteza la relación porque se sepa é le pro- 
vean de lo necesario. 

Otrosí porque al presente están ochenta hombres en 
la isla de Cozumel que uno de los navios de esta arma- 
da^ que con la tormenta se despartieron_, que aportó á la 
dicha isla, dejó en ella, si paresciere que algunos de 
aquellos, pues se dice que tiene principio de pueblo y 
están á voluntad de los indios, deben quedar á poblar 
en la dicha isla habiendo de que se mantener sin que á 
los indios hagan daño, que conserven su amislad; parés- 
ceme que convernia que quedasen allí , é aunque se hi- 
ciese una fuerza, pues en la tierra hay aparejo para lo 
hacer los indios , é aprovecharía esto mucho , aunque la 
isla es pequeña y no se sabe que en ella hay riquezas, por 
eslar de barlovento de las otras islas é tierras, donde los 
que fuesen é viniesen harian escala , é también aprove- 
charía para conquistar é pacificar desde allí la isla de Yu- 
catán que está comarcana é rebelada , é se tiene noticia 
que sea buena tierra é rica. 

Proveído lo susodicho , quedarán pocos bastimentos 
de esta armada é pocos navios : de lo que quedare , me 
paresce que se debe hacer esto, que si algund navio fue- 
re grande é para navegar á Castilla, se envíe allá para 
escrebir á S. M. desde aquí é para que siga el viaje de ir 



480 

é venir á esta isla ó para otras tierras como otros navios 
]iacen, ó así no se perderá; é los navios pequeños pue- 
den llevar los bastimentos que sobraren á los pueblos 
de esta isla que están puerto de mar segund los que en 
cada pueblo fueren menester, é se gastarán é allí se ven- 
derán é aprovecharán; é los dichos navios pequeños son 
bien menester para la contratación de la costa de esta isla 
Fernandina , é asi los navios é bastimentos se ponen á 
recabdo é no se perderán , antes su Alteza será servido 
de lo que con ellos se proveyere é liiciere. 

Con esto se hace é provee lo que al servicio del Em- 
perador nuestro Señor conviene muy por entero, é el 
dicho adelantado añade mucho en sus servicios , é se ex-? 
cusarán muchos daños que se pudieran recrescer , é se 
entreterná el negocio hasta que el Emperador nuestro 
Señor mande en todo proveer, pues se espera que será 
muy en breve ó que está ya proveido.=El Licenciado 
Ayllon.=Al adelantado Diego Velazqucz en la isla Fer- 
nandina. 



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481 
DOS CARTAS 

escritas á S. M. por el Licenciado Afilan con fecha de O de enero y 
4 de marzo de 1520, dando cuenta en la primera de haberle nom- 
brado la audiencia de la Española para que fuese á la isla Fer- 
nandina á pro^fcer que el armada que juntaba el adelantado Diego 
P^elazquez para ir contra Hernando Cortés no verificase su salida; 
y en la segunda de haber acordado con el mismo adelantado que 
no pasaria con ella á la tierra de Ufua donde estaba Hernando Cor- 
tés , sino que quedando en la isla Fernandina enviaria la armada á 
descubrir otra tierra nombrando por capitán de ella éi Pcinfdo de 
Narvaez. 

Húllanse originales en el archivo general de Indias de Sevilla entre 
los papeles enviados del de Simancas legajo 1? de «Cartas de Indias.» 

Muy alto ó muy poderoso invictísimo Emperador 
católico Príncipe Rey y Señor nueslro=^Yo estaba de 
camino para ir á besar los muy Reales pies y manos de 
V. M. , y mi ida por el presente cesó ó se dilata por ha- 
berse ofrecido un negocio dé vuestra Cesárea Majestad 
en que al licenciado Figueroa juez de vuestra Alteza y 
á los jueces del abdiencia y oficiales de V. M, que en 
esta isla residen, les pareció que yo debia ir á servir, y 
es que después que Diego Velazquez gobernador de la 
isla Fernandina descubrió las islas y tierra de la parle 
del poniente de aquella isla para saber el secreto de la 
tierra y descubrir adelante, envió y proveyó una arma- 
da y por capitán del la á un Hernando Cortés vecino de 
aquella isla , el cual fué , y liabiendo pasado muchos me- 
ses que del no se sabia segund por información de car- 
tas de Diego Velazquez en esta isla , agora hemos sabido 
Tomo I. 51 



482 

diz que el Heniand Cortés lia hallado tierra muy rica en 
aquellas partes , la relación y muestra de lo cual en un 
navio de los que llevó ^ envió á V. M. sin dar parte de- 
11o ni haber escripto al Diego Velazquez ; y escriben que 
en aquellas partes estaban muy fortalecidos : lo cual sa- 
bido por Diego Velazquez , hizo un armada de todos los 
navios que pudo haber y la gente que de la isla pudo sa- 
car para enviar ó ir en aquellas partes contra el llernand 
Cortés. Visto esto por nos ^ y que deste ayuntamiento de 
gente y armada se podrán seguir escándalos y muertes 
y mucho daño parala población de la una tierra y de la 
otra , y que pues Hernán Cortés habia enviado el oro y 
muestra de la tierra á vuestra Alteza, y estaba en ella en 
su servicio , y V. M. con una provisión Real podrá man- 
dar proveer y remediar en lo susodicho , no con venia que 
Diego Velazquez con gente fuese ni enviase á ello, ni 
que entre los vasallos de vuestra Cesárea Majestad hobie- 
se guerra ni debates, y que por tanto que habia necesi- 
dad que fuese una persona con poderes desla Real ab- 
diencia para derramar el ayuntamiento de gentes que 
hubiese hecho , y para pacificar y poner en sosiego todo 
lo necesario y proveer en todo lo que al Real servicio de 
V. M. conviniese; y para ello fui yo señalado para que 
en su Real nombre fuese este viaje. Y como yo no desee 
otra cosa mas principalmente que ofrecerse en que pueda 
vivir y morir sirviendo á V. M. como siempre lo he 
hecho á la corona Real de sus reinos, acepté de ir á ser- 
vir con aquella voluntad y deseo que he dicho, y para 
ello me embarco en este puerto, placiendo á Dios nues- 
tro Señor, de aquí á dos dias, de donde llegado que sea 
haré relación muy cumplida de todo. Humilmente 
suplico á V. M. mande recebir la voluntad con que me 

ir, 



483 

ofrezco á servir en esto j la que me queda de gastar el 
tiempo de la vida en aquello que V. M. fuere servido. 
ÍSuestro Señor la muy alta y muy esclarecida Persona de 
V. M. con acrecentamiento de mayores reinos y seño- 
ríos prospere y guarde como su muy Real corazón de- 
sea. De Santo Domingo del Puerto de la Española 8 de 
enero de 1520.=S.G. G. M.=llumilde siervo y vasallo 
Q. S. 11. P. y manos besa.==El Licenciado Ayllon. 

Muy alto y muy poderoso invictísimo Emperador 
católico Rey y Señor nuestro. ==Desde la isla Española 
escribí haciendo relación á vuestra sacra Majestad de 
como al Licenciado Figueroa su juez de la dicha isla, 
con acuerdo de los jueces y oficiales de V. M. y de otras 
personas de consejo , le habia parescido que yo debia ve- 
nir con los poderes del abdiencia Real á esta isla Fernan- 
dina y á la tierra nuevamente descubierta por Diego Ve- 
lazquez_, adelantado é gobernador della, para atajar el de- 
bate é rotura que se temia entre la gente del armada (í) 
quel dicho Diego Velazquez enviaba á la tierra nueva _, y 
la que allá está con Hernando Cortés , alzada contra el 
dicho Diego Velazquez é con voz de V. M. Después de 
lo cual yo vine y hallé á Diego Velazquez con la gente 
y armada en cabo de la isla á la parte del poniente don- 
de son las dichas tierras , é hablé con él diciéndole lo 
mucho que V. M. se creia que seria deservido siconlra 
el dicho Hernando Cortés enviase, y el grande escánda- 
lo y alteración é daño que dello se seguiria , y defendíle 

(1) El original «lice: de armada. 



484 

so graves penas que no lo hiciese, sino que esperase lo 
que vuestra Majestad Cesárea mandaba proveer en el ne- 
gocio , pues de todo le estaba fecha relación y se espe- 
raba que seria con brevedad proveido; ó que antes que la 
dicha armada partiese para ninguna parte, quedase en 
la isla la gente que era necesaria, porque quedaba muy 
poca, é los indios della muy alterados, y se temia que 
se alzarian ó no querrian servir ó harian otro yerro ma- 
yor, que dellohabia habido muchas muestras y sospe- 
chas después que vieron que el dicho Diego Yelazqucz é 
tanta gente queria salir de la isla. Demás de lo cual , por- 
que me paresció que deshacer la dicha armada de todo 
punto no era servicio de V. M. , pues que con la gente 
que quedase proveida esta isla se podia descubrir mucha 
tierra, y estaban á la mitad del camino en estar en cabo 
desta isla, y tenian los navios é bastimentos prestos, é 
porque no era razón quel dicho Diego Velazquez que tan 
bien ha servido y se espera que servirá á V. M. , perdiese 
lo mucho que en esta armada ha gastado, pues se podia 
aprovechar, yo le di parescer por ante escribano de co- 
mo me parescia que cumpliendo con la población desta 
isla y no yendo contra Hernando Cortés y gente que con 
él está , podia encaminar esta negociación en mucho ser- 
vicio de vuestra Alteza y pro suyo sin que perdiese nada 
de lo gastado, antes lo aprovechase. Parescióle bien lo 
uno y lo otro y dijo que lo queria seguir y hacer : des- 
pués de lo cual ofrecióse que ciertas personas de poco 
consejo que aquí tiene, le alteraron y remontaron con 
decirle que era mengua suya quel abdiencia Real le en- 
viase á enmendar lo quél líücia, é que no tenia poder la 
dicha abdiencia para me haber enviado j' que era perjui- 
cio suyo, y á este propósito me hizo ciertos requeri- 



485 

mieiilos, sin embargo de los cuales tle parle de la dicha 
abdiencia mandé lo mandado; ó por no dar ocasión á 
que se estorbase la principal negociación á que vine é Lo- 
biese competencia de jurisdicioncs , temporicé con el di- 
cho Diego Velazquez poniéndole delante el servicio de 
V. M. é otras cosas que me paresció. E como él sea muy 
deseoso de acertar en todo lo del servicio de Y. M., lovo 
por bien de se quedar en la isla é no ir con la dicha ar- 
mada , y que así mismo se quedasen muchos vecinos é 
otras gentes de trabajo por lo que toca á la seguridad é 
población desta isla , y envía la otra gente y con ella por 
capitán á un Narvaez , hombre cuerdo y de espirencia 
y servidor de V. M.^ á que pacíficamente requiera á 
Hernando Cortes y á la gente que con él está con los po- 
deres y mandamientos que de V. M. tiene de goberna- 
dor é capitán de la dicha tierra ; y si le recibieren ^ pue- 
ble allí^ y de no ( 1) se pase á poblar adelante, y que en- 
víe ciertos navios á descubrir, y otras cosas según me 
mostró por la instrucción que le da , en la cual en mu- 
cho se conforma con el parescer que le di. Pero porque 
yendo allí el capitán y gente se podían ofrescer cosas ó 
ocasiones por donde hobiesen de pelear los unos con los 
otros , aunque los de acá lleven propósito de no lo ha- 
cer, parescióme que pues yo principalmente vine á es- 
torbar que no hobiese debates y escándalos, que debia 
seguir mi camino hasta los dejar pacíficos, y así lo pon- 
go por obra. Pasado que sea el dicho capitán de donde 
el Hernando Cortés está , me volveré y haré entera re- 
lación á V. M. de todo lo que á su Real servicio conven- 
ga. Guarde nuestro Señor la muy esclarecida Persona 

(1) El original dice; y do no. 



'486 

de vuestra Sacra Cesárea Majestad con acrecentamiento 
de mayores reinos y señoríos. Desta isla Fernandina en 
el puerto de Guaniguanico cuatro dias del mes de marzo 
de 1520 aiios.==De vuestra Sacra Cesárea Majestad muy 
humilde siervo que sus muy Reales pies y manos besa. 
=E1 Licenciado Ayllon. 

DECLARACIOIV 

que dieron en la ciudad de la Coruña en 29 de abril de 1520 los 
capitanes Francisco de Monte jo y y Alonso Hernández Por tocar re- 
ro¡ procuradores que vinieron á España en nombre de la i'illa de 
Veracruz, sobre la armada que hizo Diego Velazquez para el des- 
cubrimiento de Nucida España , nombramiento para capitán gene- 
ral de ella en Hernán Cortés , y otras noticias , así sobre el suce- 
so de este capitán, como de Juan de Grijalva- 

Ilálluse original en d archivo general de Indias de Sevilla, entre 
los pa|)elcs enviados del de Simancas, legajo 12 do los rotulados de 
«Buen Gobierno de Iiidia$.>» 

En la ciudad de la Coruña á 29 dias del mes de 
abril de 1520 años, en presencia del señor Doctor Lo- 
renzo Galindez de Carbajal del Consejo de sus Altezas, 
se tomó el dicho á Francisco de Montejo procurador de 
la villa déla Veracruz, el cual so cargo del juramento 
declaró lo siguiente: 

Dijo: que este testigo vino de la parte é tierras de 
XJluacan con el capitán Juan de Gri jaiba; que segundo 
viaje liabia ido al diclio descubrimiento por capilan de 
la segunda armada que Diego Velazquez envió con el 
dicho capitán Juan de Grijalba; que habia ido á resca- 



487 

tar por el poder é instrucción que los padres gerónimos 
dieron á Diego Velazquez para enviar una persona , la 
cual nombrase_, á bojar aquellas islas é tierras; é venidos 
al puerto^ á este testigo dieron una carta del dicho Fer- 
nando Cortés , en que le rogaba que se fuese á donde él 
estaba para ir con él en la tercera armada que llevaba, 
é que se fué este testigo al dicho Diego Velazquez con 
los navios que traía de la segunda armada^ é que el di- 
cho Diego Velazquez le dijo que el dicho Hernando 
Cortés volvia á aquella tierra, que rogaba que volviese 
allí con él, y así lo hizo. 

Que supo este testigo antes que partiese de donde es- 
taba el dicho Diego Velazquez , que aquella armada ha- 
bia rogado el dicho Diego Velazquez al dicho Hernan- 
do Cortés que la hiciese y pusiese en ella lo que tuvie- 
se, y no sabe de que manera pasó el concierto entre 
ellos, sino que supo porque oyó decir á los de la ciudad 
que el dicho Cortés habia gastado mas de 5,000 castella- 
nos , é que el dicho Diego Velazquez le habia prestado 
para ello 2,000 castellanos sobre cierto oro que tenia 
por fundir, é que oyó decir que el dicho Diego Velaz- 
quez habia puesto 1 ,800 castellanos en rescates é vinos 
é otras cosas, é tres navios, el uno era bergantin, é que 
el dicho Cortés demás de los 5,000 castellanos puso siete 
navios suyos, é de sus amigos é de efectos. 

Y que este testigo se partió con cierta gente en un 
navio con el dicho Hernando Cortés , que estaba en el 
cabo de la Isla de Cuba , é de allí supo que el dicho Die- 
go Velazquez habia puesto demás de lo suso dicho 1 ,200 
ó 1,300 cargas de pan que habia traido de Jamaica, é 
300 tocinos ; é lo demás restante de puercos é tocinos 
nescesarios para la dicha armada, que fué mucho, puso 



488 

el diclio llernandü Cortos, y así sostuvo toda la gente 
de armada cuatro ó cinco meses sin tocar en los bas- 
timentos de armada. 

Fué preguntado, que quien había fecho esta arma- 
da : dijo que sabe este testigo que la dicha armada hi- 
cieron el dicho Diego Yelazquez y el dicho Hernando 
Cortés, como arriba ha dicho. 

Fué preguntado á cual de los susodichos tenían por 
principal armador de la dicha armada. Dijo: que sabe 
que el dicho Hernando Cortés gastó mas en la dicJuí 
armada , é que iba por su capitán general , é que el di- 
cho Diego Velazquez les escribió que hiciesen todo lo 
que les mandase. 

Fué preguntado si sabia este testigo que Diego Ve- 
lazquez fuese el principal por respeto de ser goberna- 
dor por su A.ltezia en las tierras que se descubrieren : dijo 
que no lo sabe. 

Fué preguntado sí sabe que sea lugarteniente de 
gobernador y capitán de la isla de Cuba : dijo que por 
tal le tiene. 

Fué preguntado si la dicha armada se hizo é hacia 
por asiento que el dicho Diego Velazquez tomó con los 
padres gerónimos en nombre de sus xillezas, y por la 
instrucción que de ellos llevaron: dijo que la primera 
vez que este testigo fué con Juan de Gri jaiba al dicho 
descubrimiento , fué con |X)der que los dichos padres 
dieron al dicho Diego Velaaqucz , y que esla postrera 
vez no lo sabe ni lo ojó decir. , i míi 

Fué preguntado que como obedecían al dicho Her- 
nando Cortés : dijo que j)orque iba nondjrado por ca- 
j)itan con poder del dicho Diego ^'elazqucz como gO' 
licruador. 



489 

Después ele eslo dijo esle testigo que llegaron á la 
baliia de S. Juan que es en Coj'luacan, y que esle testi- 
go estuvo ausente algunos días, y cuando volvió Lalló 
que la gente liabia fecho pueblo y elegido alcaldes y re- 
gidores, y elegido al dicho Cortés por capitán general 
en nombre de S. M. hasta que su Alteza proveyese lo 
que fuese servido , y que es verdad que el dicho capitán 
dijo que él habia acabado de hacer su rescate y se que- 
ría volver, y que la gente le requirió que poblase, por- 
que ellos con tal pensamiento vinieron, y que el dicho 
Cortés lo hizo así. 

Fuésele preguntado porque no usaron con el dicho 
Cortés de los poderes que llevaba del diclio i3iego Ve- 
lazquez : dijo que porque les pareció que pues no lle- 
vaba poder para mas de rescatar, y él acabó dicho su 
rescate y se queria volver, que habiendo ellos poblado 
en nombre de S. M. sin él traer poder para ello, que les 
pareció que no podia usar de aquel poder después de 
haber poblado. 

Fuéle preguntiido que se hicieron los navios que lle- 
vaban en la dicha armada: dijo que porque eran viejos ■ 
tomaron información de maestros y pilotos, los cuales 
con juramento dijeron que no estaban mas de los tres 
de ellos para poder volver, y aun estos volverían con 
mucha costa , y que todos los echaron al través, escep- 
to los tres , que el uno es el en que vinieron los dichos 
procuradores, y los otros dos se quedaron aderezados, 
y algunos de ellos se hundieron antes , y que el di- 
cho Hernando Cortés pagó ó quedó de pagarlos á sus 
dueños. 

Dijo mas, que los bastimentos que el dicho Diego 
Yelazquez se les vendió á 100 castellanos cada bota de 



490 

vino, que costaba en Cuba á 9 castellanos, y el arroba 
(le aceite á seis castellanos , y así todas las otras cosas. 
=Francisco de Montejo. 

DECLARACIÓN DE ALONSO HERNÁNDEZ PUERTOCARREKO- 

En la ciudad de la Coruña á 30 dias del mes de abril 
de Í520 años se tomó el dicho é depusicion de Alonso 
Hernández Puertocarrero por mí Joan de Samano , el 
cual habiendo jurado en forma so cargo del juramento 
dijo lo siguiente. 

Primeramente dijo: que en el armada que hizo 
Francisco Hernández de Córdova, é Caizedo é su com- 
pañero, él no fué en ella; de la cual armada fué el di- 
cho Francisco Hernández de Górdova por capitán ge- 
neral é principal armador, é que ha oido decir como 
estos descubrieron la isla que se llama de Yucatán. 

ítem dijo: que en el armada de que fué capitán 
general Joan de Grijalba , este testigo no fué ; pero que 
vido un capitán que se dice Pedro de Albarado que en- 
vió Joan de Grijalba en una carabela con cierto oro é 
joyas á Diego Velazquez, é que oyó decir que des- 
de que Diego Velazquez vido que traían tan poco oro é 
el capitán Joan de Grijalba se quería luego volver, é 
no hacer mas rescate , acordó de hablar á Hernando 
Cortés para que hiciesen esta armada , porque al presen- 
te en Santiago no había persona que mejor aparejo tu- 
viese y que mas bien quisto en la isla fuese , porque al 
presente tenia tres navios: é fuéle preguntado como sa- 
bia lo susodicho : respondió que porque lo había oido 
decir á muchas personas de la isla. 

Dice mas , que se pregonó en el pueblo donde este 
testigo vivía, que todas las personas que quisiesen ir en 



49 1 

el armada , de lodo lo que se hobiese é rescatase liabrian 
la una tercia parle, é las otras dos parles eran para los 
armadores é navios. 

Fuéle preguntado quien hizo dar el dicho pregón é 
en cuyo nombre se hacia _, é quien se decia entonces que 
hacia la dicha armada : respondió que ojó decir que Her- 
nando Cortés habia escripto una carta á un alcalde de 
aquel pueblo para que hiciese apregonarlo, é que oyó. 
decir que Diego Velazquez habló con Hernando Cortés 
para que juntamente con él hiciesen la dicha armada , 
porque al presente no habia otra persona que mejor apa- 
rejo en la dicha isla para ello toviese, porque al presen- 
te tenia tres navios é era bien quisto en la isla , é que 
oyó decir que si él no fuera por capitán , que no fuera la 
tercera parle de la gente que con él fué, é que no sabe el 
concierto que entre sí tienen, mas de que oyó decir que 
ambos hacian aquella armada, é que pornia Hernando 
Cortés mas de las dos partes de ella , é que la otra parte 
cree este testigo que la puso Diego Velazquez, porque lo 
oyó decir; é después que fué en la dicha armada vido 
ciertos navios que puso Hernando Cortés, é que lo que 
gastaba con la gente , que le pareció que ponia las dos 
partes ó mas, é que de diez navios que fueron en la ar- 
mada, los tres puso Diego Velazquez é los siete Cortés, 
suyos é de sus amigos. 

Dijo que le dijeron muchas personas que iban en la 
armada como Hernando Cortés hizo pregonar que todos 
los que quisiesen ir en su compañía , si tuviesen necesi- 
dad de dineros, así para comprar vestidos como provi- 
siones ó armas para ellos, que fuesen á él, é que él los 
socorreria é les daria lo que hobiesen menester; que A 
todos los que á él acudian gelo daba : é que esto sabe 



492 

porque muchas personas, a quien él socorrió con dine- 
ros se lo dijeron ^ é que estando en la villa de la Treni- 
dad vio que él é sus amigos daban á toda la gente que 
allí estaba todo lo que habian menester, é asimesmo es- 
tando en la villa de San Cristoval en la Habana vio hacer 
lo mesmo é comprar muchos puercos é pan , que podrá 
hacer tres ó cuatro meses. 

Fuéle preguntado á quien tenia por principal arma- 
dor de esta armada _, é quien era público que la hacia : 
dijo que lo que oyó decir é vido que Hernando Cortés 
gastaba las dos partes _, é que los dichos Diego Velazquez 
é Hernando Cortés la hicieron , como dicho tiene j é que 
no sabe mas que esto de este artículo. 

Fuéle preguntado si sabia que el dicho Diego Velaz- 
quez fuese el principal por respecto de ser goberna- 
dor por su Alteza en las tierras é islas que por su indus- 
tria se descubrieren : que no lo sabe j porque no le era 
entonces llegado Gonzalo de Gadina é Narvaez. 

Fuéle preguntado si sabe que el dicho Diego Velaz- 
quez sea logarteniente de gobernador é capitán de la 
isla de Cuba : dijo que ha oido decir que es teniente de 
almirante. 

Fuéle preguntado si sabia del asiento é capitulación 
que el dicho Diego Velazquez tomó con los frailes geró- 
nimos en nombre de su Alteza , é de la instrucción que 
ellos para el descubrimiento le dieron : dijo que oyó 
decir que él les habia fecho relación que habia descu- 
bierto una tierra que era muy rica , é les envió á pedir 
le diesen licencia para bojalla é para rescatar en ella , é 
los padres gerónimos se la dieron , é que esto sabe por- 
que lo oyó decir. 

Fuéle preguntado si vio este asiento ó poderes algu- 



493 

nos de los dichos padres ó la dicha instrucción : dijo 
que bien los puede haber visto , mas lo que en ellos iba 
no se acuerda mas de lo arriba dicho. 

Fuéle preguntado si vio ó oyó decir que en los dichos 
poderes ó capitulación de los dichos padres gerónimos 
fuese nombrado Diego Velazquez ó el dicho Cortés : di- 
jo que en los poderes que los padres gerónimos envia- 
ron á Diego Velazquez , que á él seria é no á Fernando 
Cortés, por que el dicho Diego Velazquez lo envió á 
pedir. 

Fuéle preguntado como ó por que causa obedecia á 
Hernando Cortés por capitán general de aquella armada: 
dijo que porque Diego Velazquez le dio su poder en 
nombre de su Alteza para ir á hacer aquel rescate , é que 
lo sabe porque vio el poder é lo oyó decir á todos ellos. 

Fuéle preguntíido que fué la causa porque no usaron 
con el dicho Hernando Cortés de los poderes que lleva- 
ba del dicho Diego Velazquez : dijo que esta armada 
iba en achaque de buscar á Juan de Grijalba; que oyó 
decir que no tenia poder Diego Velazquez délos padres 
gerónimos para hacer esta armada ; é con este achaque 
que arriba dice hicieron esta armada, é que él usó del 
poder que Diego Velazquez le dio, y allí rescató. 

Fuéle preguntado que fué la causa porque cuando 
quisieron poblar le nombraron ellos por capitán general 
é justicia ma}or: de nuevo dijo que Hernando Cortés 
desde que habia rescatado é vido que tenia pocos basti- 
mentos, que no habia mas de para volver tasadamente á 
la isla de Cuba, dijo que se queria volver,, é entonces 
toda la gente se juntaron é le requirieron que poblase, 
pues los indios les tenian buena voluntad é mostraban 
que holgaban con ellos, é la tierra era tan aparejada pa- 



494 

ra ello, é S. M. seria de ello muy servido, é respondió 
que él no traia poder para poblar ; que él respondería é 
respondió que pues era servicio de su Alteza poblar, hol- 
gaba que poblasen , é hicieron alcaldes é regidores , é se 
juntaron en su cabildo, é le proveyeron de señoría ma- 
yor é capitán general en nombre de su Majestad. 

Fuéle preguntado que se hicieron los navios que lle- 
varon : dijo que desde que poblaron venian los maestres 
de los navios á decir al capitán que todos los navios se 
iban á fondo, que no los podían tener encima del agua, 
y el dicho capitán mandó á ciertos maestres é pilotos 
que entrasen en los navios é viesen los que estaban para 
poder navegar , é á ver si se podrían remediar , é los di- 
chos maestres é pilotos dijeron que no había mas de tres 
navios que pudiesen navegar é remediarse, é que liabia 
de ser con mucha costa, é que los demás que no había 
medio ninguno en ellos , é que alguno de ellos se hun- 
dió en la mar estando echada el ancla , é que con los de- 
mas que no estaban para poder navegar é remediarse, 
los dejaron ir al través; é que esta es la verdad, é firmó- 
lo de su nombre. 

Dijo : que se acuerda que oyó decir que Hernando 
Cortés había gastado en esta armada 5,000 ducados ó cas- 
tellanos, é que Diego Velazquez oyó decir que híibía 
gastado 1,700 poco mas ó menos, é que esto que gastó 
fué en vinos, é aceites, é vinagre, é ropas de vestir, las 
cuales les vendió un factor que allá está de Diego Ve- 
lazquez , en que les vendía el arroba de vino á 4 caste- 
llanos, que salía al respecto por una pipa 100 castella- 
nos, é la arroba del aceite á 6 castellanos, é á lo mesmo 
la arroba de vinagre , é las camisas á 2 pesos , y el par 
de las alpargatas á castellano, é un mazo de cuentas da- 



495 

valorio á 2 castellanos^ coslándole á él á 2 reales; é á 
este respecto fueron todas las otras cosas: é que esto que 
gastó Diego Velazquez , lo sabe porque lo vido vender, 
é á este testigo se le vendió harta parte de ello.==Alon- 
so Fernandez Portocarrero.===Declaró ante nií.=Joan 
de Samano. 



escrita al Rey por los oidores de la Real audiencia de la Española 
con fecha de 30 de agosto de 1520, dándole cuenta del suceso del 
viaje (pie por mandculo del adelantado Diego T-^elazquez hizo su 
capitán Pánjilo de Narvaez con la armada, compuesta de ÍG na- 
vios y 600 españoles desde la isla Fernandina á la isla de Ulua; 
y lo ocurrido con el mismo capitán al Licenciado Ayllon que por 
mandado de la audiencia fué en la armada con el fin de estor- 
bar que hubiese rompimiento entre Hernando Cortes y Narvaez, 
quien porque se le opuso á sus intentos de echar su gente en aque- 
lla tierra contra Hernando Cortés, le prendió y remitió en uno de 
los naríos de la dicha armada al adelantado Diego J^'clazqucz. 



Hállase original en el archivo general de Indias de Sevilla, entre 
los papeles enviados del de Simancas, legajo 1? de los de «Cartas de 
ludias.» 



Muy alto é muy poderoso Señor. =Ocho meses há 
que se hizo relación á Vuestra Majestad como su Real 
abdiencia que en estas partes reside^ invió á mí el Li- 
cenciado Ayllon con los poderes Reales de la dicha 
abdiencia á la isla Fernandina y á la tierra nuevamente 
descubierta que llaman Yucatán é Ulua para que estor- 
vase el rompimiento y escándalo que de la pasada del 
adelantado Diego Velazquez con gente contra Hernán- 



496 

do Cortés se podia seguir en deservicio de V. M., y 
alteración y desasosiego de aquellas partes^ y á que no 
se diese lugar que la gente de la dicha isla Fernandina 
saliese para ir á aquella tierra en tanta cantidad que la 
isla quedase a peligro de la población é de se alterar 
los indios_, de manera que no quisiesen servir ó hiciesen 
otro peor recabdo. Hasta agora no habiamos sabido lo 
subcedido en el viaje del dicho Licenciado Ayllon para 
poder informar á V. M. de lo que se habia hecho en 
este negocio, puesto quel dicho Licenciado desde la 
dicha isla Fernandina luego que allí llegó, y al tiempo 
que se partió para las dichas tierras nuevas escribió 
para V. M. y para esta abdiencia haciendo relación 
del estado en que halló la isla, y de lo que habia pro- 
veido y subcedido, y dejó las cartas para que aquí se 
enviasen, las cuales desde el mes de enero que eran las 
unas, y principio de marzo que eran las otras, no vinie- 
ron hasta habrá seis dias: no sabemos que haya sido la 
cabsa porque se detuvieron. Y estando esta nao para se 
partir llegó el dicho Licenciado Ayllon al tiempo que 
las dichas cartas recebimos. El secretario é alguacil ma- 
yor que con el dicho Licenciado fueron, no vinieron por 
Ja cabsa de que abajo haremos relación , y por esto no 
se invian á V. M. las informaciones y abtos de loque en 
la dicha isla Fernandina c tierra nueva pasó ablorizado, 
pero pareciónos que debíamos escrcbir la relación dello 
según quel dicho Licenciado la hizo en esta abdiencia, 
V es: ''' *^' '■•'^' '--^'^ 

Que yo el dicho Licenciado Ayllon llegué á la dicha 
isla Fernandina al puerto de Santiago della donde supe 
quel dicho Diego Velazquez con la mayor parte He h» 
genle de la isla habia partido para el puerto de la Tre- 



497 

iiidad^ y que con tiempos contrarios que por la mar le 
hizo no habia aportado allí _, ni hasta estonces se sabia 
donde. Seguí por la dicha costa la via del poniente , y 
llegué al puerto de la Trenidad donde supe que en el 
puerto de la Yagua , que es catorce leguas adelante, esta- 
ba Panfilo deJNarvaez, capitán de Diego Velazquez^ con 
la mayor parte de los navios é gente aderezando para se 
ir á juntar con la otra parte del armada que estaba en el 
puerto del Guaniguanico con el dicho Diego Velazquez 
que supo que habia allí aportado En la villa de la Tre- 
nidad yo el dicho Licenciado Ayllon recebí información 
de testigos por la cual constó que en la dicha armada 
que contra Hernando Cortés se enviaba _, iba la mayor 
parte de la genle española de la dicha isla Fernandina, 
por manera que quedaban muy pocos españoles ^ y los 
que quedaban eran hombres dolientes, é que la dicha 
isla quedaba á peligro de la población, é de no bastar 
para hacer servir á los indios , ni para les estorbar si se 
quisiesen alterar, de lo cual habia ya muchas muestras^ 
y que asimismo se llevaban en la dicha armada mucha 
cantidad de los indios de la dicha isla, los mas domésti- 
cos y mejores della, en daño de la isla é rentas Reales de 
vuestra Majestad é haciendas de los vecinos _, porque 
con los indios desta calidad que así se llevaban, se atraen 
muchos de los otros al servicio , y otras cosas y particu- 
laridades cérea de lo susodicho que constaron por la 
dicha información. Hecho esto partí yo el dicho Licen- 
ciado al puerto de Yagua, do hallé al diclio Pánlilo de 
Narvacz é gente, é mándele so graves penas que no se 
j)artiese fuera de la dicha isla él ni la gente que allí es- 
taba, ni ninguna parte della, antes tomase su derrota 
derechamente para el puerto del Guaniguanico donde 
Tomo I. 52 



498 

el dicho Diego Velazquez estaba é yo iba , porque pla- 
ticando con él se le diria y mandaria lo que habia de 
hacer la dicha armada : y de allí me partí para el di- 
clio puerto de Guaniguanico donde asimismo fué el 
dicho Páníllo de Narvaez , y hallé al dicho adelantado, 
al cual después de liaberle dicho como yo iba en nom- 
bre desta abdiencia Real , y de le haber notificado los jx)- 
deres que llevaba , le hablé diciéndole lo mucho que 
vuestra Majestad seria deservido si contra el dicho Her- 
nando Cortés inviase, y el grande escándalo y altera- 
ción y daño que dello se seguiria, y defendíle so graves 
penas que no lo hiciese , sino que esperase lo que vues- 
tra Cesárea Majestad mandaria proveer en el negocio, 
pues de todo le estaba hecha relación. Y mandé asimis- 
mo que antes que la dicha armada partiese para ninguna 
parte _, quedase en la dicha isla Fernandina la gente que 
era necesaria , porque quedaba muy poca , y los indios 
della muy alterados , é se temia que se alzarian ó no 
querrian servir ó harian otro yerro mayor , porque dello 
habia habido muchas muestras. Demás de lo cual por- 
que me paresció que en deshacer la dicha armada de to- 
do punto no era servicio de vuestra Majestad, pues con 
la gente que quedase proveída la isla él podría descubrir 
mucha tierra, pues estaban á la mitad del camino en estar 
en el cabo de la isla Fernandina , y tenían los navios y 
mantenimientos prestos, y no era razón quel dicho Die- 
go Velazquez perdiese lo mucho que habia gastiído en 
ella, pues se podía aprovechar; yo le di parecer por es- 
crito y antel dicho secretario, como me parecía que 
cumpliendo con la población de la dicha isla Fernandi- 
na, é no yendo contra el dicho Hernando Cortés y gen- 
te que con él estaba , que podia encaminar la díclia ar- 



499 

mada en mucho servicio de V. M. y pro suyo, sin que 
perdiese nada de lo gastado, antes lo aprovechase, del 
cual dicho parecer con la presente se envia el treslado á 
vuestra Alteza. Parecióle al dicho Diego Velazquez muy 
bien lo que le dije , y respondióme que lo queria así ha- 
cer. Otro dia siguiente segundyo fui informado, cier- 
tas personas de poco consejo que allí tiene le alteraron 
con decirle que era mengua suya quel abdiencia Real 
enviase á le enmendar lo quól hacia, é que no tenia po- 
der esta abdiencia para me haber inviado y que era per- 
juicio suyo, por lo cual el dicho Diego Velazquez me 
hizo ciertos requirimientos é alegaciones, diclinando 
jurisdicion del abdiencia , é justificándose que no iba ni 
inviaba contra Cortés; y sin embargo de los cuales , de 
parte de la dicha abdiencia le mandé lo mandado, según 
que todo pasó antel dicho secretario , y por no dar oca- 
sión á que se estorbase la principal negociación á que iba, 
temporicé con el diclio Diego Velazquez poniéndole de- 
lante el servicio de V. M. y otras cosas que me paresció, 
á cabsa de lo cual el diclio adelantado hovo por bien de 
se quedar en la dicha isla Fernandina, é así mismo que 
se quedasen muchos vecinos é otras gentes de trabajo, 
y quedó de proveer como no fuesen íos indios de la 
isla , y acordó de inviar la dicha armada , é con ella 
por capitán al dicho Panfilo de Narvaez , á que pacífi- 
camente requiriese sin sallar la gente en tierra al dicho 
Hernando Cortes y á la gente que con él estaba con los 
poderes y mercedes que de V. M. tiene de gobernador 
é capitán de la dicha tierra; é que si le recibiese pobla- 
se allí, ó do no se pasase á poblar adelante, y que in- 
viase ciertos navios de los que llevaba á descubrir. To- 
do lo cual se asentó de esta manera y lo dio por instruc- 



500 

cion en mi presencia al diclio Panfilo de Narvaez. Y por- 
que me paresció que yendo la dicha armada con tanta 
gente é de la manera que iba se podian ofrecer cosas 
y casos con el dicho Gortt's por donde hobiesen de pelear 
los unos con los otros, aunque llevasen propósito de 
guardar la dicha instrucción, parecióme que pues yo 
principalmente habia ido á estorbar que no hobiese de- 
bates y escándalos , que debia seguir mi camino hasta 
los dejar pacíficos, pues ya lo que tocaba á la dicha isla 
Fernandina _, que era quedar en ella gente que bastase 
para evitar que los indios no se alterasen é sirviesen, 
quedaba ya proveido, é así lo puse por obra. Partió la 
dicha armada desde el dicho puerto del Guaniguanico al 
principio del mes de marzo : fueron en ella mas de 600 
españoles en 16 navios pequeños y grandes que en ella 
iban ; y no embargante quel dicho Diego Velazquez que- 
dó conmigo que no irian los indios de la dicha isla Fer- 
nandina según dicho es, é proveyó á los sacar de los na- 
vios questaban en otro puerto, todavía sin que yo lo su- 
piese llevaron hastíi mil indios, que demás de la ñdta que 
en aquella isla han heclio y harán por la cantidad, é mas 
por la calidad, en aquellas tierras han hecho mucho da- 
ño , porque han pegado las viruelas á los indios dellas. 
Junto con la dicha armada me partí para las dichas tier- 
ras nuevas, y tocamos en la isla de Cozumel por recoger 
ciertos españoles que en ella estaban de los de la dicha 
armada, que habían dejado un navio della que aportó á 
la dicha isla , habiéndose despartido del armada al tiem- 
po que venían al puerto de la Trenidad, y en aquella isla 
habia muy poquitos indios naturales, porque la mayor 
parte se habían muerto de viruelas que los indios de la 
dicha isla Fernandina que con los españoles fueron^ les 



habían pegado. De allí seguimos el viaje por toda la costa 
de la isla de Yucatán de la vanda del norte hasta llegar 
al íin de la dicha isla que es muy junta con la otra tierra 
que llaman de Ulua^ que á lo que se cree é allá se pudo 
comprender _, es tierra firme y junta con la que Juan 
Diaz deSolis é Vicente Yañes descubrieron. Fuémos á 
un rio grande que se dice el deGrijalba por tomar agua 
é algunos bastimentos que comenzaban á faltar á la dicha 
armada , y como los indios de la tierra que según des- 
pués supimos estaban escarmentados de cierto daño é 
matanza que Hernando Cortes é la gente que con él iba 
en ellos hicieron^ viesen tantas velas juntas^ desmampara- 
ron una muy gran población que en el dicho rio estaba 
una legua de la mar é huyeron. Saltó la gente en tierra 
é fueron al dicho pueblo donde no bailaron sino un in- 
dio muy viejo é muy doliente; procuróse de haber al- 
gún indio para inviar á asegurar á los que se habian ab- 
sentado y que se volviesen á sus buhíos^ dándole á enten- 
der lo que á este propósito con venia. Tomáronse dos 
indios é con ellos se les invió á decir á los otros : vinie- 
ron algunos dellos j é por una lengua que allí iba se les 
dijo é dio á entender como no era la intincion de la gen- 
te que allí iba de les hacer daño _, y con esto se asegura- 
ron alguna cosay trujeron maiz^ é aves, é tres mugeres 
en presente que dieron al dicho capitán. Dende á cua- 
tro dias que salimos deste rio, con un tiempo que hizo de 
travesía todos los navios corrieron tormenta é se per- 
dieron seis de ellos , en los cuales se abogaron cincuen- 
ta hombres, é los demás escapamos con harto riesgo^ y 
con la dicha tormenta nos despartimos y cada uno si- 
guió el viaje de Ulua donde llegamos casi todos en un 
tiempo. Surgimos en la dicha tierra en un puerto que 



502 

Jos españoles llaman San Juan de Ulua , que es el puerto 
donde Hernando Cortés desembarcó con la gente al tiem- 
po que fué á aquellas partes; y estando en el dicho puer- 
to el navio en que yo iba é otros dos de la dicha armada 
esperando que los otros se recogiesen^ la noche que allí 
llegamos al alba vino uno de los españoles de la compa- 
ñía de Cortés en una canoa ^ que es de una pieza como 
barca en que los indios navegan en estas partes , é antes 
que llegase al bordo del navio en que yo estaba pidió que 
se le diese seguro _, é yo se lo di. Entró en el navio é dí- 
jome como Hernando Cortés estaba con la gente la tier- 
ra adentro sesenta leguas de alli en una población que se 
llama Tenestutan, é los españoles le habian puesto Vene- 
cia la Rica, que es fundada en una laguna ó mar muerta 
de grandeza de 20 leguas^ é que la dicha población tiene 
treinta casas de cal y canto con sus torres^ é muy gran- 
des é fuertes de edificio , é calles é plaza fundadas en 
el agua , á la cual población entran desde la tierra por 
tres calzadas de mucha grandeza, é que á partes de las di- 
chas calzadas hay puentes levadizas_, é que por la una de 
las calzadas viene al dicho pueblo agua dulce por cañas, 
no embargante que tiene agua con que se sostener dentro 
de un aljibe muy grande de cal y canto, y que en la di- 
cha laguna hay muy grandes poblaciones de casas de ma- 
dera cubiertas de paja, todas fundadas sobre el agua, de 
las cuales se sirven con la dicha pobhicion principal con 
canoas que andan por la dicha laguna; équel dicho Her- 
nando Cortés tenia en su poder detenido á manera de 
preso^ aunque con buen tratamiento, a un cacique el mas 
principal de todas aquellas provincias á quien todos los 
caciques é indios de aquellas parles ohedesccn, éque con 
este sojuzga muy gran parle de tierra é se hace é cum- 



503 

pie por los indios todo lo quel dicho Cortés les manda _, é 
que deste cacique lia habido mucha cantidad de oro ( no 
se pudo saber con certidumbre lo quesera) é que apar- 
tado el quinto de vuestra Alleza_, de lo demás de consen- 
timiento de la gente tomó para sí otro quinto, é lo otro 
partió entre los españoles que con él estaban, no por 
partes iguales , salvo á cada uno la parte que á él le pa- 
resció , porque todos le dieron poder para que lo divi- 
diese como á él bien visto fuese ; y quel dicho oro ques- 
taba en piezas labradas lo habia hecho fundir , é que así 
mismo tenia muchas joyas de piedras que dicen ser de 
valor , é ropa de algodón de diversas maneras labradas, 
é plumajes de mas perficcion que hasta agora se haya 
visto; é así mismo que tiene cantidad de plata é que los 
indios de la dicha población le labran todas las piezas de 
jarros y tazas é platos de la hechura y manera que se las 
pide , é que habia ahorcado ciertos caciques porque ha- 
bían sido en la muerte de un español é tenían concerta- 
do de le matar á él ; é que tenia pensamiento de no obe- 
decer á Diego Velazquez, ni á la gente que allí inviase 
sino esperar á lo que vuestra Majestad mandase proveer; 
é que temiéndose del dicho Diego Velazquez el dicho 
Hernando Cortés habia mandado ó dado á entender á los 
indios que si españoles allí fuesen, que era por les hacer 
daño; que en ninguna manera les acogiesen en la tierra. 
Y sabido esto hice quel dicho español saliese en tierra, é 
les dijese á los indios que no se alterasen, que toda era 
gente inviada por vuestra Alteza é que todos eran unos, 
así los que allí estaban como los que al presente iban, el 
cual así lo hizo é trujo al navio siete ó ocho de los in- 
dios que me hablasen , los cuales yo aseguré lo mejor 
que pude. Así mismo me dijo el dicho español que en 



50Í 

la diclia tierra habia muy grandes poblaciones é cdiíicios 
de cal y canto donde habia grandísimo número de in- 
dios , é que seguramente podia andar un solo español 
por toda la tierra sin que de los indios recibiese daño. 

Después de lo cual el dia siguiente vino el dicho ca- 
pitán Narvaez con los otros navios, é surto en el dicho 
puerto le invié con el secretario del abdiencia £»1 dicho 
español para que del se informase , el cual lo detuvo en 
su navio ; y otro dia se vino al navio de vuestra Alteza 
él é los otros capitanes de la dicha armada con él á me 
decir que pues Cortés estaba la tierra dentro y porque 
los navios no iban bien acondicionados, queria saltar con 
toda la gente en tierra á poblaren aquella provincia. Yo 
le dije que no lo podia hacer atento lo que yo habia 
mandadp en la isla Fernandina á Diego Velazquez é á 
él é á toda la otra gente, é lo que por instrucción el di- 
cho Diego Velazquez le habia dado, ni convenia que lo 
hiciese, pues aquel español decia que Cortés estaba de 
intincion de le no acoger , é que seria alterar los indios 
qu estaban sosegados y dar ocasión á que entre la una 
gente é la otra hobiese debales é diferencias é los indios 
se dividiesen; demás que en el dicho puerto no habia 
tierra en que se pudiesen sostener ni mantener, porque 
ya los bastimentos le fallaban, é que se debia ir á uno 
de los asientos que en la costa habíamos visto que tenian 
muy buena dispusicion, é aquel español decia que eran 
muy abastados de mantenimientos, é que allí poblaria 
en tanto que V. M. mandaba proveer ; sin embargo do 
lo cual de hecho el dicho capitán salló en lierra con 
toda la gente é desembarcaron los caballos ([ue llevaba, 
é mandó á los indios que le vinieron ú ver que le Iru- 
ieseu manleniniienlos, é hizo alcaldes ordinarios á Fram 



505 

cisco Verdugo, cuñado del dicho Diego Velazquez, casa- 
do con una liermana suya_, é á un Juan Yuste su criado 
é mayordomo _, é regidores á Diego Velazquez é Pedro 
Velazquez sus sobrinos, é á Gonzalo Martin de Salva- 
tierra é Juan de Gamarra , é señaló el dicho puerto para 
hacer en él población. Envió á un clérigo é otras dos 
personas doce leguas de allí á un asiento donde estaban 
cincuenta de los españoles de la compañía de Cortés , á 
les notificar los poderes de Diego Velazquez, los cuales 
españoles tomaron al dicho clérigo é dos hombres é los 
llevaron al dicho Cortés sin curar de dar respuesta nin- 
guna, é dejaron despoblado el dicho pueblo; é asimis- 
mo escribió á un Juan Velazquez cuñado sujo que ha- 
bía ido con Cortés que estaba hacia la parte de las minas 
con 200 españoles de la compañía del dicho Cortés, 
que se viniese para él : el dicho Juan Velazquez sin le 
dar respuesta, con la carta é gente se fué do el dicho Cor- 
tés estaba. Yo á la sazón estaba muy enfermo ; pero vis- 
to esta rotura é los daños que se podian seguir porque 
ya á los indios se les comenzaba á entender como la una 
gente de la otra era diferente , é como el dicho Panfilo 
de Narvaez les atraía que siguiesen á él é no al dicho 
Cortés , salí en tierra é hablé al dicho capitán diciéndo- 
le el gran yerro que hacia é las razones que me pares^ 
ció que convenían para le atraer á que no errase ni die- 
se ocasión que Hernando Cortés é los que con él estaban 
se alterasen : no le pude hacer en lo que convenia que 
era irse de allí é quitarse de debates con Cortés , antes 
insistía en estar en la dicha tierra quel dicho Hernan- 
do Cortés tenia , porque aquello le paresció que hacia 
mucho en el derecho del dicho adelantado Diego Ve- 
lazquez. Y puesto que noloriamente me cojislaba é cons" 



506 

tó que ecedia c erraba el dicho capitán en poblar en el 
puerto dicho é hacer las otras cosas por los términos 
que lo hacia; para se lo mandar por abto y que en todo 
tiempo parescíese por escrito la jusliíicacion de lo que 
se proveyese é mandase, comencé á recibir información 
antel dicho secretario, é recibí su dicho de aquel espa- 
ñol de la compañía de Cortés de quien arriba hago rela- 
ción, el treslado del cual porque acaso estaba en mi po- 
der de letra del dicho secretario é ñrraado del dicho 
testigo, porque me lo habia dado para continuar la in- 
formación, se invia con la presente á V. M. 

Y porque vi quel dicho capitán se alteraba de ver 
que recibía información , mandé al diclio secretario que 
hiciese un mandamiento en el cual relatadas las cabsas 
que para ello hubia, le mandaba so graves penas se fue-» 
se á poblar con la dicha gente á otra parle , é que lo hi- 
ciese con brevedad, porque los españoles amenazaban á 
entrar por la tierra adentro, é se desmandaban é toma- 
ban á los indios los mantenimientos é otras cosas que te- 
nían, é que no fuese ni ínviase gente contra Cortés, é 
si envíase pacíficamente á le notificar las provisiones, me 
lo hiciese saber para que juntamente yo ínviase persona 
que le notificase las provisiones del abdiencia , é á hacer 
los mandos que conviniesen al dicho Cortés é gente que 
con él estaba para que por su parte no viniese en rom- 
pimiento. Y el mismo día ya al sol puesto, acabado de 
hacer el dicho mandamiento , antes que se le notificase 
vinieron á una tienda mía do yo posaba, los dichos alcal- 
des é regidores quel dicho Panfilo de Narvaez había he* 
cho con su escribano á me pedir que les mostrase los 
jioderes que tenia de la dicha abdiencia , é yo mandé al 
dicho secretario que sentase su requeriniíenlo , é de pi- 



507 

labra les dije que ellos bien sabían los poderes que déla 
dicha abdiencia llevaba, los cuales liabia mostrado en la 
isla Fernandina al adelantado é al dicho capitán JNarvaez, 
poV virtud de los cuales les habia hecho los mandos é 
otras cosas que ellos habian visto é que demás les era no- 
torio; pero que á mayor abundamiento se los mostraría, 
é que quería responder á su requerimiento, é asiles dije 
que con mi respuesta (1). Los cuales luego se fueron, é 
segund después supe hicieron pregonar que no me hobie- 
se ninguno por juez, ni me acudiese ni diese favor, é in- 
continente tornaron á la dicha mi tienda con los algua- 
ciles é con gente armada con ellos á me decir que me 
embarcase, é do no con mano armada é con la dicha 
gente que consigo trajeron meterme en el navio que ha- 
bia ido. Yo mandé al alguacil mayor que llevaba que los 
prendiese, é así del que mas cercano hallé díciéndole 
que fuese preso, é en nombre de V. M. é de su Real jus- 
ticia é abdíencía pedí favor á la gente mas cercana, é 
ninguno me acudió porque llevaron para lo hacer las 
personas mas aceptas para su propósito, y porquel 
dicho capitán para los indignar daba á entender á to- 
da la gente que yo estorbaba que no fuesen aprovecha- 
dos, ni defender que no fuesen á do estaba el dicho Cor- 
fes, ni entrasen por aquella tierra, por manera que fué 
forzado de jne embarcaren el dicho navio. Todo lo cual 
desde el principio que me requerieron que les mostrase 
el poder hasta que me embarcaron, pasó en espacio de 
media hora. Y cuando me hobieron embarcado en el 
navio de vuestra Alteza en que yo iba, quitaron al 



(1) A(|iii falta algo para coiiiplclar el scnlitlo Jo lu frase. Qu¡¿á : é 
asiles dije que tal era mi respuesta. 



508 

maestre del dicho navio é á los marineros del, é pu- 
sieron de su mano á olro maeslre é piloto^ é niños, é 
á otra gente por guarda para que no me dejasen saltar 
en tierra ni comunicar con ninguna persona , y lo mis- 
mo hicieron al secretario de la dicha abdiencia que con- 
migo llevaba , que lo prendieron é embarcaron en otro 
navio de los de su armada porque yo no pudiese hacer 
antél ningún abto ni mando, y en otro navio pusieron 
al alguacil mayor _, á cada uno con guardas é á recabdo; 
y puesto que yo invié á que viniese un escribano á lu 
nao con propósito de les hacer algún mando é tomar 
por testimonio lo que conviniese so color que era para 
otorgar escrituras mias propias , porque para lo demás 
no daban lugar,- no lo quisieron consentir , antes de bor- 
do del navio quitaron á Hernando Alonso de Villanueva, 
escribano de V. A., que para ello iiabia venido. Allí me 
tuvieron en el dicho Puerto de Ulua ciertos dias em- 
barcado hasta que acordaron de me inviar en la nao de 
V. A. á la dicha isla Fernandina á Diego Velazquez, 
y para ello tomaron juramento á la gente de la mar ([ue 
no fuesen á otra parte ; y de la misína manera inviaron 
al dicho secretario é alguacil mayor en otra nao del ar- 
mada; y en el camino la una de las naos se partió de la 
otra, é á cabo de muchos días de navegación aportó el 
navio en que yo venia á la parte del norte de la dicha 
isla Fernandina en una isleta pequeña que llaman isla 
de Lobos que es sesenta leguas adelante de donde el di- 
cho Diego Velazquez quedaba , donde mandé al maes- 
tre é marineros que sin embargo del juramento que se 
les había tomado, que siguiesen la via desta isla para po- 
derlo hacer saber á esta abdiencia Real é se hiciese dello 
relaciona V. M., porque yendo en Cuba hobiera mu- 



509 

clios estorbos é dilaciones é se tuvieran formas como 
V. A. no fuera informado de la desobediencia é fuerza 
que á esta abdiencia Real se habia hecho. Y navegando 
para esta isla tocamos en un puerto de la dicha isla Fer- 
nandina donde se salieron en tierra un Juan Velazquez 
cuñado del dicho Diego Velazquez , y el piloto é otros 
que allí habian puesto por guardas. Dende el dicho puer- 
to escrebí al dicho Diego Velazquez haciéndole saber el 
insulto que allí habia pasado y el mal camino quel ca- 
pitán é gente quél envío llevaban, para que en tanto que 
V. M. lo mandaba proveer é castigar, él proveyese de 
manera que aquellas partes no se asolasen é destruyesen. 
Seguí mi viaje para esta isla donde llegué al cabo della 
en un puerto que se dice San Niculas con harto trabajo 
é peligro dende á tres meses y medio que partí del dicho 
puerto de IJlua, á cabsa de muy malos tiempos é del na- 
vio en que venia que se anegaba y estaba muy mal acon- 
dicionado. Luego que llegué á esta isla salté en tierra, y 
á pié me vine hasta hallar poblado , y habrá tres dias que 
llegué á esta cibdad de Saní(0 Domingo donde en esta su 
Real abdiencia he hecho esta misma relación que á V.M. 
se invia." 

Platicado entre nosotros en el abdiencia sobre lo su- 
sodicho, pareciónos que la ofensa é desobediencia que á la 
abdiencia é justicia Real de vuestra Majestad se ha hecho, 
es grave é digna de mucha castigo , y que demás desto 
en la dicha tierra de Ulua queda muy gran aparejo para 
se hacer yerros é desconciertos en alteración é división 
de los unos españoles con los otros , é de los indios que 
cada uno procurará atraer á sí, los que pudiere, como des- 
ta relación que á vuestra Alteza se invia consta é paresce; 
y para el castigo é remedio de lo suso dicho, aunque nos 



510 

paresció que convenia muclio inviar persona en nombre 
lie vuestra Alteza^ pero si de aquí se hobiera de proveer, 
como se babian puesto en desobedecer lo uno, desobe- 
decerían lo que mas se proveyera , si no fuera con espe- 
cial provisión ó riíandamiento de vuestra Majestad, ó 
gente para en favor de la justicia; y por esto y porque tam- 
bién creemos que vuestra Alteza habrá mandado proveer 
en lo de aquellas partes , no curamos de inviar á la di- 
cha tierra de Ulua; pero si de todo punto el abdiencia 
en ello dejara de entender , pensarían que se disimulaba 
é que habia de quedar sin castigo, é fuera dar atrevi- 
miento á que se osaran hacer algunas cosas de desobe- 
diencia é bullicio é escándalo ; y por esto en tanto que 
vuestra Majestad manda en ello lo que su servicio sea 
inviando de allá persona ó provisión especial para que 
acá se provea é castigue, acordamos de recibir infor- 
mación sobre lo susodicho é que se iiaga proceso con- 
tra los culpados absentes haciéndoles citar por edictos en 
la dicha isla Fernandina donde son vecinos , y en este 
medio tiempo que nosotros entendemos en hacer el di- 
cho proceso, antes que se haga el pronunciamiento ni 
cosa se ejecute, será venido lo que vuestra Alteza habrá 
mandado ó mandará proveer sobre lo susodicho. 

Y pues estas tierras son tan lejos de los otros reinos 
é señoríos de vuestra Alteza , é tan apartadas de donde 
está su Real Persona, y comenzadas á poblar nuevamen- 
te de j)ersonas de diversas parles é por la mayor parte 
de hombres muy osados é bulliciosos, y que con muy 
ligera ocasión osarían emprender cualquier cosa de 
grande atrevimiento, parécenos que conviene mucho 
que V. M. mande sobre este negocio proveerlo, de ma- 
nera que á todos los pobladores destas parles conste y 



511 

sea notorio quel abdiencia Real que en ella reside por 
V. M. ha de ser muy obedecida é sus mandamientos 
complidos, especialmente en este tiempo que han veni- 
do á estas partes nuevas de desasosiegos é bullicios que 
en otras partes de los reinos de vuestra Alteza se han 
intentado hacer, mandando queste insulto é desobedien- 
cia sea muy castigado como la calidad del negocio lo 
requiere, ó proveyendo en ello como mas sea su servicio. 
Nuestro Señor la vida y muy alto é Real estado de 
V. M. guarde y conserve como su Real corazón desea. 
De Santo Domingo de la isla Española á 30 dias de agos- 
to de 1520 años.=-De vuestra Católica é Cesárea Ma- 
jestad humillísimos siervos que sus imperiales manos 
y pies besan. =Licenciado Villalobos. =El Licenciado 
Malienzo.==Licenciado Figueroa.=Pasamonte.= Alon- 
so Dávila. 

INSTRUCCIOIV 

que dio la Real audiencia de Santo Domingo al Bachiller Pedro Moreno 
fiscal de ella , para el iñajc á que iba al golfo de las Higueras 
con despacho de S. M. para Gil González Dwila y Crisfof^'al Do- 
lid sobre las competencias que tcnian estos capitanes con los de 
Hernando Cortés y Pedrarias Dcu'ila acerca de los limites que 
a cada uno le correspondian en sus respectivas conquistas S^c. 

Hállase copia testimoniada en el archivo general de Indias de Se- 
villa entre los- papeles enviados del de Simancas legajo 10 de los ro- 
tulados «Relaciones y Descripciones.» 

Lo que vos el Bachiller Pedro Moreno , fiscal de es- 
ta Real audiencia é chancillería , habéis de hacer en este 
viaje que por mandado de la dicha Real audiencia vais 
á las Higueras, es lo siguiente. 



512 

Primeramente, salido que liayais de este puerto de 
Santo Domingo en este navio de S. M. en que vais , ha- 
béis de tomar vuestra derecha derrota á la isla Fcrnan- 
dina sin tocar en otra parte ni puerto alguno, al puer- 
to de Santiago de la dicha isla, é allí llegado, daréis una 
carta mia que con vos lleváis al teniente é los oficiales 
de S. M. de la dicha isla, por la cual se les hace saber 
como vos en nombre de S. M. vais á entender en esla 
negociación para que si de próximo algunas nuevas ó 
avisos tovieren de los capitanes Gil González Dávila,Gris- 
toval Dolit , ó de otra cualquier cosa á esto tocante, vos 
den relación de ello para que conforme á lo que hobiese 
en aquellas partes subcedido , vos mejor podáis hacer lo 
que se os comete. Procurad de informaros de los di- 
chos oficiales de todo lo que os paresciere que para me- 
jor acertar debéis hacer, y asimismo lomad allí piloto 
suficiente , si lo oviere, para los puertos do eslan los di- 
chos capitanes , pues que en esta isla no se ha podido 
hallar piloto que haya estado en ninguno de los dichos 
puertos, y con lo uno y con lo otro, hecho que lo ha- 
yáis lo mas en breve que ser pudiere, á lo menos que 
no os detengáis de dos días arriba , os partid del dicho 
puerto de Santiago, y por la misma derrota que habéis 
de llevar , en la costa de la dicha isla , está un puerto 
que se dice la Trinidad , á donde surgid é os informad 
si tienen algunas nuevas de los dichos capitanes ó del 
armada que Francisco de las Casas trae ; y si en el puer- 
to de Santiago no lialláredcs piloto, podría ser que lo 
hallásedes en el de la Trinidad , el cual en todo caso 
procurad de haber ; y si con vos no quisiere ir , lleviiis 
mandamiento de esla Real audiencia para las justicias 
de aquella isla para que les coslringan ó apremien á que 



513 

vayan en este viaje, y demás que para lo que se os ofre- 
ciere os den todo el favor necesario. 

Informado en la dicha isla Fernandina , en ambos 
puertos de ella , de lo que dicho es , y tomado el piloto 
si lo halláredcs , y algunas otras cosas si toviéredes nece- 
sidad _, como agua y yerba y lefia , sin os detener sino 
lo menos que pudiéredes , habéis de tomar vuestro de- 
recho camino por la derrota que al piloto é maestre pa- 
resciere _, platicándolo primero con ellos, y con los de- 
mas marineros de quien toviéredes confianza, que os 
darán mejor parecer , al golfo de las Higueras á cual- 
quier de los puertos do están poblando los dichos ca- 
pitanes Gil Gonzales Dávila é Cristoval Dolit , pro- 
curando que el primero puerto á do fuéredes é con quien 
comunicáredes las cosas de vuestra ida , sea con Gil Gon- 
zález Dávila. 

Pero porque tenemos relación que Francisco de las 
Casas con ciertos navios y gente que el gobernador Her- 
nando Cortés le dio, anda de armada en el paraje del di- 
cho golfo de las Higueras, por do han de entrar y salir 
los navios que á ellos fueren é vinieren , diz que á les em- 
barazar la entrada é salida del dicho golfo, con la relación 
nueva que de esto oviéredes sabido en la dicha isla Fer- 
nandina, habéis de procurar de ir por derrota que ha- 
lléis al dicho Francisco délas Casas, y en tal Caso hallán- 
dole en la mar ó en tierra por antel escrivano que con 
vos lleváis , le notificad una provisión que de esta au- 
diencia lleváis despachada por el Real nombre de S. M , 
por la cual como por ella veréis, en efecto se le manda 
que luego se torne con la dicha gente y armada á do sa- 
lió , y no ande perturbando la entrada ni salida del di- 
cho golfo , y tomaréis en vuestro poder testimonio de la 
Tomo I. 33 



o 



14 



iiotiücacion, demás que de palabra diréis al diclio Fran- 
cisco de las Casas cuanto conviene al servicio de S. M. 
que ansí lo Iiaga é cuinj)la, porque de hacer lo contra- 
rio seria dar ocasión á muchos inconvenienlesy daños; 
y si por caso no estuviere con la armada Francisco de 
las CasaSj notificaréis la dicha provisión á cualquier otro 
capitán ó gente que con la dicha armada esté, y en ra- 
zón de esto de Francisco de las Casas procurad de haber 
la mas información que pudiéredes. 

Jleclio que hayáis lo susodicho ó no hallando al di- 
clio Francisco de las Casas ó el armada , á donde os in- 
formaren que puede estar, prosiguiréis vuestro viaje 
al diclio golfo de las Higueras á los dichos puertos ó ú 
cualquier dellos do así están ó estuvieren los dichos 
capitanes ó alguno de ellos, principalmente procuran- 
do que el primero puerto sea á do está el dicho Gil 
(jonzalez Dávila , y llegado allí daréis al capitán á do 
primero llegáredes, que se entiende al capitán Gil Gon- 
zález Dávila, ó al ca[)ilan Christoval Dolit, porque pa- 
ra estos dos van ambos despacbos , una carta y provi- 
sión que el Emperador nuestro Señor le escribe, cuyo 
treslado lleváis con vos, por donde S M. en efecto le 
mandil que á do llegare y hallare otros españoles poblan- 
do no se entrometa en alterar ni inovar cosa alguna por 
el daño y escándalo que de lo contrario se podía seguir, 
é que demás haga é cumpla todo lo que nosotros en nom- 
bre de S. M. le inviáremos a mandar, lo uno y lo otra 
so graves penas, y junto con esta provisión le dad una 
carta mesiva mia que para él lleváis, y una provisión de 
esta Heal audiencia, despachada en nond»rc de S. M., 
por la cual se le manda lo que asimismo veréis; y lo uno 
y Id otro les dad en presencia del escrivano que con vos 



o 



15 



lleváis y de testigos que se hallen presentes , lomando 
vos por leslimonio las nolilicacioncs é presentaciones 
que (le todo ello les hacéis , firmándolas de vuestro nom- 
bre^ las cuales habéis de traer en vuestro poder autori- 
zadas para que se invien ú S. M. con la relación que 
demás convenga; j presentado que hayáis á cada uno 
de ellos todo lo que dicho es, les hablad parlicular- 
meiile conforme á lo que se les escribe que siempre 
tengan mucha conformidad el un capitán con el otro, 
sin que entre ellos consientan haber cosa que lo impida, 
porque de esta manera S. M. se tern¡i de ellos por nmj 
servido y les mandará hacer mercedes , demás que esto 
es lo que principalmente conviene á la buena población 
»'• descubrimiento de aquellas parles, y á este propósito 
les dircis lo que á vos mejor pareciere para que así lo 
hagan, y esto se entiende que habéis de hacer con el 
]>rimero capitán do así llegáredes, de estos dos sÍji os 
detener allí muchos dias, porque hecho que lo hayáis os 
habéis de partir luego á do estuviere el otro capitán á 
hacer con el lo mismo que con el primero. 

Asimismo se ha hecho relación en esta Real audien- 
cia que el gobernador l^edrarias de Avila enviaba á un 
Francisco l'ernandez por capitán de cierta gente é ar- 
mada á cierto descubrimiento por la otra mar del Sur, 
del cual se tenia nueva que por la otra mar estalla casi 
en el [)aritje de do los dichos Gil (íOnzakz Dávila é 
Crisloval Dolit están poblando, y aun se lia querido de- 
cir que esta armada del dicho gobernador Tedrarias 
venia á se encontrar ó poblar especialmente á do ti di- 
cho (iil (ionzalcz Dávila está; y porque si así fuese, }a 
veis el mucho daño y peligro que baria, así por l;>s 
muertes y danos que anilxis partes j)odria acaescer, co- 



5\6 

nio por la alteración de los naturales de aquellas tier- 
ras, llegado que liayais al diclio golfo de las Higueras, 
iulormaos de lo que en esto pasa, y eslando la gente del 
dicho Pedrarius en parle do buenamente vos con vues- 
tra persona podáis ir , liabéisle de notificar al capitán ó 
capitanes que con la dicha gente estuvieren, una provi- 
sión de esta Real audiencia , despachada en nombre de 
S. M., por la cual se le manda que deje libremente po- 
blar á los dichos capitanes á do ovieren llegado primero 
que su armada, sin les estorbar ni impedir en cosa algu- 
na, y que ellos con su gente prosigan su descubrimien- 
to y población sin perjuicio destotros so graves penas. 
E si la dicha gente estoviere en parte do vos por vuestra 
persona no podáis llegar , inviadle á notificar la dicha 
provisión al mejor recabdo que pudiéredes, segund la 
dispusicion obiere para ello, y teméis en esto y en lo de- 
mas todas las buenas maneras que pudiéredes para que 
por ninguna via vengan en rompimiento los unos con 
los otros, ni haya ningunos debates ni diferencias, sino 
que todos entiendan en sus poblaciones é descubrimien- 
tos en servicio de S. M., pues este es el principal inten- 
to que todos tenemos y lo que vos allá habéis de pro- 
curar. 

Asimismo somos informados que el gobernador 
Hernando Cortés ha inviado ó invia cierta armada por 
tierra, y por capitán de ella á Pedro de Albarado, diz 
que contra el dicho Cristcval Dolit, porque dicen que 
no le ha querido obedecer, de lo cual se podria seguir, 
mucho escándalo. En llegando á las dichas Higueras 
SI halLíredes que hay alguna nueva de esto, habéis de ha- 
cer con la dicha armada é gente del dicho Hernando 
Cortés lo mismo que con q\ armada de Pedi'arias, no.. 



517 

lificHiidole otra provisión que para él lleváis de la ma- 
nera é por la forma que en el capítulo antes de este se 
contiene. 

Podría ser que cuando llegásedes á las dichas tierras 
obiese habido entre las unas armadas y las otras algún 
rompimiento é desbarato^ ó que estoviesen diferentes 
los unos con los otros : en tal caso no dejéis de les no- 
tificar á todos las dichas provisiones que con vos lleváis 
amonestándoles é atraj'éndoles por todas las vias que pu- 
diéredes á que se aparten de entender en semejantes al- 
borotos y escándalos ^ é que estén en toda paz é sosiego 
porque la final intención de todos los proveimientos que 
al presente con vos se hacen es estorbar que entre ellos 
no haya diferencia ninguna , salvo que cada uno se este- 
poblando é pacificando do primero obiere llegado _, sin 
que el otro altere ni inove en cosa alguna hasta que se- 
paraos el estado en que está y se provea lo que mas con- 
venga, é de todo ello se faga relación al Emperador 
nuestro Señor , y S. M. provea lo que á su servicio y 
bien é sosiego de aquellas partes convenga. Y á este 
propósito os encargamos mucho que por vuestra parte, 
por la mejor via que os paresciere encaminéis con los 
unos y con los otros como lo susodicho se haga_, hacien- 
do para ello en nombre de esta Real audiencia cuales- 
quier proveimientos é mandados que os parescieren 
nescesarios, pues para todo ello lleváis poder segund la 
calidad de los negocios lo requieren , que si nescesario 
es para ello se os dá poder cumplido como de derecho 
se requiere , demás que se os comete y manda que ha- 
biendo habido entre ellos cualquier rompimiento ó co- 
sa que le haya qucido parescer, hagáis la pesquisa é 
información que convenga, é cerrada é «sellada la traed 



á esta Real audiencia para que se proceila contra los 
culpados conforme á justicia; ó si os [)areciere (|uc con- 
viene, niandarleáheis que parezcan en esta Ueal audien- 
cia personal nienle ó por persona segund la calidad del 
negocio lo requiere para que oidos se liaga juslicia. 

A los diclíos capitanes Gil González Dávila é Cris- 
loval Dolit, V á Francisco Hernández y Alvarado_, se 
escribe la nescesidad que S. M. tiene de ser socorrido 
con toda la mas cantidad de oro que ser pudiere para 
que provean de inviar con vos todo el oro, perlas é otras 
joyas que á S. M. obicren pertenescido de su quinto é 
otros derechos, para que se le pueda inviar en los pri- 
meros navios como S. M. lo tiene mandado. Habéis de 
procurar con ellos que os den toda la mas cantidad en 
oro que pudieren , lo cual habéis de traer con vos en la 
carabela de S. M ; y porque podrá ser que los dichos 
capitanes ó alguno de ellos quieran enviar persona que 
en su nombre vaya con el diclio oro á S M., en tal ca- 
so darlesheis lugar ;í ello, pues todo va á un propósi- 
to, que es á que S. M. sea socorrido de sus rentas y de- 
rechos; pero habéis de venir derechamente á esta isla 
con el dicho oro , porque como dicho es, de aquí se 
ha de enviar en los primeros navios; y si en razón de lo 
suso dicho conviniere hacerse algún requerimiento ó 
abto, lo hagáis. 

^, En esta carabela se envian por los oliciales de S. M. 
ciertos bastimentos é alguna ropa é otras cosas , conq^ra- 
do de hacienda de su Alteza, así para que con ello se 
socorra á la necesidad que los españoles que allá están 
poblando tovieren , como pra ayuda á los gastos ('• eos- 
las que se hacen en este vuestro despacho ; todo lo cual 
lleva á su carteo Joan de Logroño como persona que 



5lí) 

tiene ispirencia tic semejaiiles cosas. Por el conosciiuien- 
!o que con vos lleváis del dicho Joan de Logroño , ve- 
réis particularmente las cosas que son^ por el cual se 
oLllga de os acudir con todas ellas , é con lo procedido 
que de ello se oviere, habéis de procurar que el dicho 
Juan de Logroño las venda lo mas aprovccliadamente 
<jue pueda ^ poniendo vos juntamente con él una per- 
sona, sin que en ello intervenga fraude ni encubierta 
alguna, c lo que de ello procediere lo habéis de traer 
con vos. 

Asimismo van en la carabela ciertos pasajeros é ca- 
ballos é ro])a de particulaies, de que han de pagar sus 
lletes conforme á la memoria que los dichos oficiales os 
darán : habéis de hacer que el maestre de la carabela ó 
el dicho Juan de Logroño cobren lodos los fletes y os 
acudan con ellos para que asimismo los traigáis con vos, 
con la cuenta y razón de todo ello. 

En cuanto á vuestra navegación os encargamos así 
á la ida como á la vuelta , que sea la mas breve que pu- 
diéredes y que no os detengáis en aquellas tierras mas 
del tiempo que fuere necesario según en el estado que 
liallarédes los negocios , porque conviene mucho que 
lo mas presto que ser pudiere, á S. M. se faga relación 
délas cosas de aquellas parles ; y de lodo habéis de pro- 
curar de tener las mas informaciones é relaciones parti- 
cular é generalmente que haber se puedan , lo cual ha- 
réis lo mas secretamente que pudiéredes ante el escri- 
bano que lleváis porque no se dé causa á que allá se 
ha3'a alguna alteración , y lo mismo traeréis relación de 
que cosas S. M. puede ser servido en aquellas partes. 

Que hayáis información de la manera que Cortés 
despaclió el armada de Christoval Dolit ^ é lo que man- 



520 

do que hiciese, lo que demás él La fecho, con tx)do lo á 
esto tocante, é lo traed por información; lo cual haced 
de manera que el dicho Christoval Dolit no se altere, 
pues nuestra intención no es para mas de inforniar á 
S, M. de lo que en todo ello pasa. 

Por la provisión que va dirigida al capitán Francisco 
Hernández se le manda que si estoviere en alguna tierra 
ó provincia de la que el capitán González Dávila ha des- 
cubierto, así el viaje de la mar del Sur como este del 
Norte , que se s dga fuera de ella y la deje libremente; 
y porque podria ser que estoviese poblando en alguna 
parte de la dicha tierra, sin perjuicio de do agora está 
el dicho Gil González Davila, é si lo oviese de cumplir 
cesarla la tal población, escríbese al dicho Gil González 
para que lo deje estar allí poblando hasta que S. M. 
otra cosa provea. Si viéredesque el dicho Gil González 
todavía se quiere aprovechar de la dicha provisión , to- 
mad por testimonio lo que cerca de ello le escribimos 
porque vea lo que en ello hace. 

De la isla Fernandina se han ido algunos vecinos e»- 
condidamente á aquellas tierras, ó han llevado muchos 
indios naturales de aquella isla ' haced la pesquisa de 
ello, é todos los indios que allá halláredes, los haced 
luego volver á la dicha isla, dirigidos á las personas que 
tienen cargo de los indios para que ellos provean lo que 
les paresciere. 

Eyo Pedro de Ledes)na escribano de S. M. fice sa- 
car este traslado de las provisiones c escripluras origi- 
nales que se dieron al dicho bachiller Pedro Moreno.=5 
Pedro de Ledesma escribano de S. M. 



521 
RELACIÓN 

(le lo que escriben los oidores sobre lo de la población del golfo de 
las Higueras , y de los capitanes que lo pueblan , y del armada 
que Cortés envia sobre Olid , r de lo que ellos kan proveido sobre 
ello. 

Hállase copia del tiempo en el archivo general <le Indias de Sevi- 
lla entre los papeles enviados del de Simancas, legajo O de los rotu- 
lados de «Kelacioncs y Descripciones.» 

Dicen que estando haciendo el despacho que V. M. 
les envió á mandar que hiciesen sobre el escándalo y 
rompimiento que se esperaba que liabria entre Gil Gon- 
zález y Ghristoval de Olid, tuvieron aviso de los oficiales 
de la isla Fernandina que los dichos cajiitanes hablan 
llegado y estaban poi)lando cuarenta leguas el uno del 
otro á toda paz y conformidad , y que estos dos capita- 
nes tenian nueva como en la otra mar del Sur en el pa- 
raje de sus poblaciones estaba Francisco Hernández 
capitán enviado por Pedradas Dávila_, en el cacique 
JN'icaragua con mucha gente de pie y de caballo , y to- 
davía enviaron al fiscal con el despacho como de yuso 
dirá. 

Y que también les dieron aviso que tenian una in- 
formación de la armada que Hernando Cortés habia 
despachado contra Gristoval Dolid, porque se habia al- 
zado contra él y no le queria obedecer , de la cual iba 
por capitán Francisco de las Gasas con mandamiento 
que anduviese con ella por la mar en el paraje por don- 
de habian de enlrar los navios que fuesen con bastimen- 
tos al dicho golfo de las Higueras donde ansí están los 



522 

íliclios capitanes (jil González D.ívila y Ghristoval Do- 
lil, ó los tomase todos é no consintiese que les entra- 
se socorro liasta tanto que llegaba la otra armada que 
liacia por fierra contra el dicho Clirislovid Dolid , de 
que iba por capitán Albarado , é (pte si algunos navios 
enviasen con oro los dichos Chrisloval Dolid y (jÍI (Gon- 
zález, ó relaciones, se lo enviasen todo con las personas 
principales que en ella fuesen : lo cual se puso de uní 
fusta de remos que traia en la dicha armada ( l^yse alzó, 
y la gente della se vino á presentar ante la justicia de la 
isla Fernandina. Envia la información que de la isla les 
enviaron. h ofv 

Los oidores vistas estas informaciones , y el daño y 
enconveniente que se podria seguir de juntarse las unas 
armadas con las otras, y de andar la dicha armada })or 
la mar por el escándalo y rompimiento que entre ellos 
habria , así de muertes como de poner en aventura la 
población de aquella tierra y los españoles en rebelión, 
y por lo que V. M. sobre ello les envió á mandar des- 
pachar al Bachiller Pedro Moreno, fiscal de aquella au^ 
diencia en una carabela con el despacho siguiente: 

Que fuese á la isla Fernandina, porque si otras nue- 
vas de aquellas partes hobiesen venido estoviese avisa- 
do de lo que en ello pasaba. 

Que procurase de hallar el armada del dicho Fran- 
cisco délas Casas que andaba ])or la mar, y le nolilicase 
una provisión de la audiencia en nombre de \'. M. por 
]a cual se le mandaba que luego tornase á la dicha Nue^ 
va España de do habia salido, ni no andubiese estor- 
bando ni perturbando la entrada y salida do los dichos 

(i) No se entiende liieii «•! sentido de rsla liase. 



523 

navios y proveiniieiilos del diclio golfo de las Higueras, 
porque .si algún derecho pretendía Hernando Cortés, lo 
pidiese en el audiencia á donde se le baria entero cuni- 
pliinienlo de justicia. 

Que llegado que liobiese al dicho golfo de las Hi- 
gueras, diese á los dielios (td ííonzalez Dávila y Cris- 
toval Dolid las provisiones que de acá V. M. envió, por 
donde les mandaba que obedeciesen y cumpliesen lo 
que el audiencia les mandase, y que les nolilicase una 
])rovision dcsta audiencia por virtud de las dichas cédu- 
las por la cual en efecto se les mandaba que do la una 
armada fuese llegada primero, se esloviese poblando 
é pacificando sin perjuicio de otras poblaciones y des- 
cubrimientos de españoles hasta en tanto que V. M. 
sobre todo proveyese lo que fuese su servicio. 

Que fuese á do estaba Francisco Fernandez, capi- 
tán del armada del gobernador l'edrarias, y le notifi- 
case otra provisión por la cual se le manda que deje 
j)oblar y pacificar libremente á los dichos (jil González 
y í^risloval Dolid á la tierra y provincias do ansí pri- 
mero hobieren llegado é descubierto sin perjuicio de 
cualquier derecho que el dicho Pedrarias pretenda 
tener. 

Que ansimismo fuese á do estaba el dicho Pedro de 
A Ivarado, capitán del gobernador Hernando (lortés, ele 
notificase otra provisión en que en efecto se le manda lo 
mismo que para Francisco Hernández. 

Demás que á todos estos capitanes la audiencia escri- 
bió particularmente, encargándoles que ansí lo hicie- 
sen y cumpliesen, pues veian cuanto convenia al servicio 
de V. ]M. que unos á otros no se embarazasen ni impi- 
diesen las poblaciones é descubrimientos do ansí pri- 



524 

mero lloviesen llegado, y que por todas vias cscusascn 
cualquier rompimiento y escándalo que entre ellos ]>u- 
diese haber, con lo demás que á este propósito pareció 
que se les debia escrebir. 

Escribióse ansimismo á todos estos capitanes que 
todo el oro, perlas y joyas que hobiese de V. M. é con 
que pudiesen servir, lo diesen al dicho fiscal para que lo 
llevase á la Española, de donde se enviaria á V. M., muy 
encargado á todos ellos para que ansí lo hiciesen, demás 
que especialmente llevó muy á cargo el fiscal de traer 
lodo el oro de V. M . 

Dióse para lo uno y para lo otro al dicho fiscal poder 
muy cumplido para que lo hiciese y proveyese en nom- 
bre de V. M. como la calidad de los negocios lo requie- 
ran. 

Y porque en el despacho del dicho fiscal é compra 
de la carabela secuestaron de la hacienda de V. M. al- 
gunos dineros , pareció que ansí para sanear esta costa 
como para socorrer á los dichos capitanes, pues lodos es- 
tan poblados en servicio de vuestra x'Vlteza , que se les 
debían enviar algunos mantenimientos é otros provei- 
mientos de calzado é cosas al propósito de aquella tierra: 
todo lo cual los oficiales de V. M. compraron é se cargó 
en la dicha carabela encargando á una persona de reca- 
do para que lo vendiese y aprovechase como mejor pu- 
diese, y el procedido dello trújese el fiscal. 

Dicen que de la Nueva España ha dias que no tienen 
nueva ninguna porque va cesando el trato de aquellas 
tierras con algunos descontentos que los mercaderes y 
otras personas que allá han ido , traen del mal tratamien- 
to que se les hace y de la guarnición de la dicha tierra, 
y del mal oro que traen quilalándolo por de vcinle quiív 



525 

tales ( 1 ) y no teniendo de ley doce quilates: en especial los 
dias pasados diz que por mandado del gobernador Fer- 
nando Cortés les tomaron á ciertas carabelas que desta 
isla allá habian ido ^ todos los demás de los aparejos que 
tenian para aparejar el armada que envió con Francisco 
de las Casas _, á cuya causa dicen que se perdieron los na- 
vios. Ansí mismo se quejan que no da ancia (2) para ve- 
nirse ningunos de los que allá van y que los tiene por 
fuerza sirviéndose dellos en estas armadas é conquistas 
que de nuevo ha querido cnprender, en que son tantas 
las cosas que en general é particular se dicen de aquella 
tierra y de la manera de la gobernación della, y principal- 
mente delapersonayestadode Hernando Cortés, que por 
no traer consigo mucha autoridad para dalles el crédito 
que convendria no se hace á V. M. relación dellas, mas 
de que están maravillados como los oficiales que V. M. 
mandó enviar á aquellas partes , no les han escrito cosa 
ninguna^ y que algunos de los que de allá han venido les 
dicen que no se deven maravillar dello porque no osarán 
escribir la verdad de lo que pasa , á causa que como to- 
dos ellos residen en Méjico, que es ochenta leguas de los 
puertos de la mar, diz que el dicho Hernando Cortés tie- 
ne puesto tal recado en los dichos puertos que no puede* 
pasar sin que se vea , é que están de manera en ello que 
no saben de que hacer cierta relación. 

Hánsedever las relaciones de cartas deCristoval de 
Olidy Gil de Avila. 

Y délas informaciones que vienen. 

(1^ Así en el original ; pero debe decir quilates. 
(2) Así el original. Qni'¿á: licencia. 



526 
RELACIÓN 

(le los conquistadores y Jcsviihriilores de la Nueva España, que J tic- 
ron am Hernando Cortés , Pánjtlo de Narfuez j otros. 

Hállase de Iclia al parecer de los anos de 15á0 á 30, sin expie- 
siun de autor, eii el archivo general de Indias de Sevilla, enire los 
papeles enviados del de Simancas, legajo 8 de los rotulados de «línen 
Gobierno de Indias.» 



LOS CONQUISTADORES Y DESCUBRIDORES QUE PASARON CO.V 
EL MARQUES SON LOS SIGUIENTES: 

Antonio (le Villa Ruel de Cardona , regidor , vecino 
de i\It''jico. 

Juan Uodriguez Sedeño , conquislador y descuLri- 
dor. Tiene unos indios que no le dan provecho ^ mas 
de lener nombre de tener indios: v^ecino de (iuajaca. 

Juan Uodriguez Mercado^ conquislador ^ vecino de 
Méjico. 

Domingo Martin, conquislador, vecino de Méjico. 

Bernardino de Santiago, conquislador ^ vecino de 
Guajaca. 

JuanCeciliano, conquistador, vecino de Méjico, 

Alonso de Vitoria^ conquislador, vecino de Gua- 
jaca. 

Kslevan Migel, conquislador, vecino de Méjico. 

Juan Larios, conquislador, vecino de Zacalulla. 

Alvaro I^opez, conquistador, vecinude la ciudad de 
los Angeles. 

Diego Hernández Aserrador, conquislador, vecino 
de Méjico. 



527 

LOS (^UE PASARON COX PANFILO DE KARVAEZ SON ESTOS. 

Hernando de Lema, vecino de MójicOj conquistador. 

Pedro Hernández Sevillano, conquistador y de los 
])riineros descubridores, vecino de Méjico. 

,lu;in deCuellar \ erdugo, conquistador, vecino de 
Méjico. 

Pedro de Aragón, vecino de (iuajaca, conquistador. 

Alonso de Malas, conquistador, vecino de la Puebla 
de los Angeles. 

üarlolomé de Cuellar , conquistador vecino de Mé- 
jico. 

llernand Alonso Escribano, conquistador, vecino 
de Guajaca. 

Francisco Piodriguez^ conquistador, veciuo de Gua- 
jaca. 

Juan Martin de Villanueva, conquistador, vecino 
de Méjico - 

(ionzalo Carrasco, conquistador, vecino déla Pue- 
bla de los Angeles. 

Juan Gómez de Almazan, conquistador, vecino de 
Méjico. 

J3euito Méndez, conquistador, vecino de la Puebla. 

Alvaro de Sandoval, conquistador, vecino de la 
Puebla. 

íionzalo Ramírez, conquistador, vecino de Méjico. 

Pedro Romero, conquistador, vecino de Méjico. 
Francisco García, conquistador, vecino de Méjico. 

Bartolomé de Villanueva, vecino de Méjico , con- 
quistador. 

Pedro Asensio, conquistador, vecino de Guajaca. 
No sé con quien pasó. 



528 

Martin de la Mezquita, conquistador, vecino de Gua- 
jaca. ]No sé con quien pasó. 

Antonio de Molina , conquistador , vecino de Méjico. 

Hernando de Aguilar , conquistador , vecino de Gua- 
jaca. 

Alonso Guisado, conquistador, vecino de Méjico. 

Juan Pérez, conquistador, vecino de Méjico. 

Portillo el Sastre, conquistador, vecino de la Puebla. 

Diego Montero, conquistador, vecino de Guajaca. 

Nicolás de Rodas, conquistador, en las minas. 

Juan Fernandez de Prada , conquistador, vecino de 
Guajaca. 

Pedro Francisco, conquistador, vecino de Guajaca. 

Antonio Sánchez, conquistador, vecino de Guajaca. 

Sanabria, conquistador, vecino de Méjico. 

Alonso Delgado, conquistador. 

Alvaro de León, conquistador, vecino de Méjico. 

LOS QUE VINIERON ESTANDO EL MARQUES DON HERNAN- 
DO CORTES EN TEPEACA ANTES QUE SE GANASE ESTA CIB- 
DAD LA SEGUNDA VEZ. 

Juan de Nájera, conquistador, vecino de Méjico. 

Gregorio de lias Ribas , conquistador , vecino de Mé- 
jico. 

Bartolomé González, conquistador, vecino de Mé- 
jico. 

Alonso Soltero, conquistador, vecino de la Puebla. 

Marmolejo, vecino de Méjico, conquistador. 

Sabaslian de Allamilla , conquistador , vecino de Mé- 
jico. 

Juan de Vera, conquistador , vecino de Zacaluila. 

Andrés García, conquistador, vecino de Méjico. 



529 

LOS QUE PASARON CON EL TESORERO ALDERETE ESTANDO 
EL MARQUES EN TEZCUCO QUE VENIA SOBRE ESTA CIBDAD. 

Marliii Aguado^ el viejo ^ conquistador, vecino de 
Mi'jico. 

Cliristoval de Morales, conquistador, vecino de la 
Puebla. 

Calero, conquistador, vecino de Meclioacan. 

Luis de Abilla , conquistador , vecino de Meclioacan. 

LOS QUE VINIERON ESTANDO EL MARQUES SOBRE ESTA CIB- 
DAD GANÁNDOLA. 

Diego Nufiez, conquistador, vecino desla cibdad de 
Méjico. 

Alonso Martin de Xerez, conquistador, vecino des- 
ta cibdad. 

Y esta memoria. Señor, doy á Vmd. para que sepa 
lo mucho que han servido á su Majestad los dichos con- 
quistadores, y lo poco que han sido aprovechados por 
haberlles dado tan poco salario como hasta aquí se ha 
dado en los corregimientos , porque con doscientos pe- 
sos de oro que daban á cada uno dellos , no tienen para 
comer, porque certeíico á Vmd. que aunque á cada 
uno dcUos diesen á quinientos ó seiscientos pesos de oro 
no se podia con ellos sostentar sino miserablemente, 
porque valionido como valen los mantenimientos de Cas- 
tilla y de la tierra tan atroz como valen , que vale una 
hanega de trigo un peso de oro, y otra de maiz medio pe- 
so, y una arroba de vino cinco pesos, y una arroba de 
aceite ;i cinco pesos , y todos los mas mantenimientos al 
respecto, así pasas como higos, como almendras deque 
tenemos necesidad; y para tapar nuestras carnes y de 
Tomo 1. Si 



nuestras mugeres y hijos , que vale cada vara de paño ú 
seis y ú siete pesos de oro , y esto no digo de los paños 
mejores, que los finos valen á diez y á doce pesos de 
oro; y esto, Señor, digo para que Vmd. por servicio 
de Dios haga relación á su Majestad, y acá por iutrisi- 
cion de Vuid. haga que se den mas acrecentados sala- 
rios hasta que S. M. sea servido de líos proveer de repar- 
timientos, como tienen todos los demás que fueron en 
ayudar á ganar esta nueva España: haciendo Vmd. esto 
así como dicho tengo, hará gran servicio á Dios y á no- 
sotros gran bien y mercedes. 

COIID^IDADES DE CASTILLA. 

Con este epígrafe haj un cnpííulo en una obra manuscrita que 
consta de^un tomo en il forrado en pasta, titulada: Antigüedades y 
SUCC50S memorables sucedidos eii osla muy uoLle y antigua a illa de Si- 
mancas, escrita por D. Mannel Bacliiller, bcneílciado de Preste, De- 
dícalo á nuestra Señora del Arraljíd. Tiene dicha obra QiQ pc'iginas, 
y ademas dos hojas sin/qUar que contienen la dedicatoria. Según se 
infiere de su contexto , escribióse en 1580 / sacóse una copia enilbh, 
que es lo único que se ha encontrado hasta ahora, en que el copiante 
intercaló sucesos de su tiempo. Perteneció este manuscrito á una fa- 
milia de Simancas'- del apellido BachilleT*'-J^'e>i '¿/''«ft'tó'rt'te// i'ccino de 
Ut misma villa. ■'■ <■■■■ ■ '-j -í M> ?" ' ' ' ; 

Debemos cstfis notieiasiy el Cftpíáih <¿j;/<M,Co!mHo.¡dades de Cas- 
tilla, que ifiserfamoí á continuación f, á, Ja bondad .y, diligencia de, ,^. 
Manuel García González .oficial del archivo de Simancas. 

El Rey D'. Fernando él católico yiu do de su mugcr 
la Reina católica, muger esclarecida 3' Reina la mas va- 
Toiiil, discreta, prudente y cris,tiana que conoció Esj a- 



531 

íia , estando ya cercano á la muerte hizo en Burgos un 
testamento en que dejaba por herederos de sü estado á 
la Reina Doña Juana su hija , que estuvo casada con Don 
Felipe el hermoso, archiduque de Austria, que ya ha • 
Lia muerto, y á D. Carlos su nieto, Príncipe que era de 
Asturias. Y porque la Doña Juana, á quien llamaron la 
loca , estaba en Tordesillas retirada _, y el 1). Carlos au- 
sente en sus estados de Flandes constiluia y dejaba por 
gobernadores del reino á D. Alonso de Aragón , gober- 
nador del reino de Aragón, que era arzobispo de Zara- 
goza, hijo bastardo suyo, y á su nieto D. Fernando, go- 
bernador de los reinos de León y de Castilla , á quien 
queria mucho por haberle criado siempre consigo , y le 
daba asimismo los tres maestrazgos de Santiago , Alcán- 
tara y Calatrava con la renta y administración como la 
tcnian los Reyes de Castilla. 

Parecióles a los del Consejo que esto podía ser oca- 
sión de algunas alteraciones y movimientos entre los dos 
hermanos ausentes , y aconsejaron al Rey que lo queda- 
se todo al mayorazgo j y le quedase encomendado al fa- 
vor del Príncipe D. Carlos, y le mandase al D. Fernan- 
do tan solamente cincuenta mil ducados de renta cada un 
año fuera del reino , sobre Ñapóles y Sicilia , y la gober- 
nación de Castilla la dejase al arzobispo de Toledo Don 
Francisco Jiménez de Cisneros^ y la de Aragón al arzo- 
bispo de Zaragoza D. Alfonso de Aragón, su hijo bastar- 
do, porque si el D. Fernando siendo tan niño tuviese la 
gobernación del reino habia de ser guiado por otros con- 
sejeros de su casa , que siempre buscan sus intereses , y 
tamliien son causa de grandes envidias , y novedades y 
alborotos. 

El Rey católico lo hizo así como lo ordenaron los de 



532 

su Consejo y y hizo su leslanieato , que el Iiifanle D. Fer- 
nando no lo supo , y murió el Rey culólico en Madriga- 
lejo, niiórcoles anlesde amanecer á veinte y Ires de ene- 
ro de 15 16 y su cuerpo fue Uev'ado á Granada. 

Luego el Infante D. Fernando pensando que no es- 
taba revocado el testamento de 13urgos_, y que le quedaba 
por gobernador, envió á los del Consejo que estaban en 
Valladolid, que se viniesen lodosa Guadalupe donde 
í'l estaba para tratar con él los negocios del gobierno; y 
en las cédulas que envió á los oidores y caballeros iba 
el sobre-escrito El Infante. Y como un oidor viese el 
título y supiese lo que pasaba del último testamento, di- 
jo al mensajero : decid al Infante que presto seremos to- 
dos en Guadalupe, donde haremos lo que mandare; 
pero que ^^ non luibenius re geni, nisi Ccusarem/' Es le 
diclio tuvieron después todos por refrán y como profe- 
cía , pues fué Cesar y Emperador el D. Carlos que fué 
Rey de España. 

En esta sazón habia llegado á España el Dean de Lo- 
vaina Adriano, maestro que era del Príncipe D. Carlos, 
que desde Fiandes le enviaba luego que supo la enfer- 
medad del Rey católico su abuelo, para que le diese par- 
le de todo lo que sucediese en España , y si el Rey mu- 
riese, tomase la gobernación del reino en su nombre; 
por lo cual contendieron entre sí el Dean y el Arzobispo, 
y al cabo se concertaron que juntos firmasen las provi- 
siones. Pero como el arzobis[)0 era muy agudo y bien 
quisto, y querido de todos, acudían á él todos los nego- 
cios , de tal manera quel Dean no despachaba ni par(!cia 
que tenia mando alguno. Y quejándose al Rey D. Carlos, 
envió desde Fiandes á Mr de Xcbres, que era su ayo, 
y á Carlos de Lanui , caballero que habia sido de la cá- 



53) 

niara del Rey D. Felipe su padre ^ para que esle ayuda- 
se á D. Adriano á sustentar la gobernación de España 
y diese aviso de lo que pasaba , porque el Xebres que- 
ría retener en sí lodo el mando ^ y como Lanoi no pu- 
diese acabar lo que deseaba _, enviaron otro caballero 
que solo aprovechó de euvir.r quejas á Flandes^ mayor- 
mente del Cardenal Gisneros gobernador 

Como el arzobispo D. Francisco Jiménez tuviese 
todo el mando, comenzó este mismo año de 1516 á po- 
ner en orden algunas novedades, como fueron quitar á 
algunos caballeros que llevaban salarios y lenian alca- 
balas; y entre otras cosas ordenó que por todo el reino 
en cada ciudad y jurisdicción grande se hiciese una lis- 
ta por sus nombres en que entrasen todos los oficiales y 
los que fuesen capaces de tomar armas dándoles cierta 
orden que habian de tener y haciéndoles exentos , pa- 
gándoles el capitán, pífano y atambor para que se ejer- 
citasen en las armas, y á ciertos dias se juntasen y hi- 
ciesen el ejercicio y alarde. Entre otros capitanes que 
se nombraron fué uno un Tapia natural de Segovia, pa- 
ra la infantería que se habia de hacer en Valladolid. Y 
comenzando á sonar el alambor se alborotaron los de 
Valladolid, y le maltrataron y prendieron, y de tal ma- 
nera se alborotaron que se originó y levantó un motin, 
y se rebeló y comenzó á velarse y rondarse como si es- 
tuviera cercada de enemigos , y así estuvo muchos dias, 
en lo que hubo dentro muchos males , hasta que el año 
siguiente de 1517 Don Carlos envió desde Flandes una 
carta á los de Valladolid , diciéndoles que hiciesen lo 
que les mandaban los gobernadores. 

Y como los oidores Zarate y Leguizano avisasen al 
Iley D. Carlos de lo que pasaba en Valladolid , fueron 



531 

iimchaa veces puestos en peligro y aírenla , y maltrata- 
dos (le los vecinos. Animaban á Vulladoliil algunos de 
los cab.dleros , porque decian que no era bien que los 
pueblos estuviesen armados ni fuertes^ porque entonces 
los caballeros no tendrian fuerza para defender los 
agravios que les hiciesen. Este movimiento j alteración 
de Valladolid fué ocasión que Juan Vela^quez de Cuct 
llar, contador mayor, se levantase con la fortaleza do 
Arévalo, y dice el oidor Carvajal en el breve itinerario 
que compuso del Rey D. Fernando, que este hecho de 
Valladolid fué ocasión que otros pueblos se atreviesen 
H levantar en las comunid ides que luego sucedieron. 

El Infmte D. Fernando estaba desabrido de haber-, 
le quitado la gobernación , y sus criados le traian sus 
pensamientos alterados. Y así viniéndose á Simancas 
desde Guadalupe, se aposentó en las casas de Doña IVIa- 
^-ía de Velasco, que son lasque están en el mirador, cai- 
^las, que llaman el Palacio. Estaban con él su ayo Don 
Gonzalo de Guzman , comendador mayor y clavero de 
Calatrava, á quien llamaron el Glabiro, y con él unosK, 
sobrinos suyos de Ramiro Nuñez de Guzman, señor áen 
Toral, y Suero de Águila caballerizo del Infante queij 
era hijo de Doña Isabel de Garavajal su aya, y olro/| 
caballeros de quienes se decía que trataban con otrosí 
muchos que favorecian al Infante D. Fernando. Este 
negocio puso en cuidado á muchos, y mas de los veci-l 
nos da esta villa de Simancas, porque no les achacasen' 
que fuesen fautores de algún trato y perdiesen el nom- 
))re que siempre tuvieron de haber favorecido á los Re-' 
yes antepasados y á la justicia do la corona Real; y así 
comunicado entre ellos el negocio dieron parle á ios 
p^i^or^s del Consejo Real, y ellos informados dieron 



I 

I 



ÜJi 



aviso en Flandes de todo lo que pasaba. Como el Infan- 
te y los demás de los suyos no hallasen el abrigo y vo- 
luntad que deseaban en esta villa de Simancas_, y los de 
Valladolid alterados le pusiesen mejor cara_, determina- 
ron de irse á Valladolid sin la licencia y permiso del 
Consejo. Los de Simancas que temieron de esta partida 
mayor daño y que se les pudiese hacer algún cargo, de- 
terminaron so color de acompañar al Infante ponerse al- 
gunos vecinos á caballo y otros á pie con sus armas y 
arneses, y le fueron acompañando hasta Valladolid^ y 
dejándole en su casa hicieron ciertas protestaciones y 
requirimientos al regimiento de Valladolid, diciendo 
que el señor Infante era su voluntad de quererse mu- 
dar de la villa de Simancas á la villa de Valladolid por 
estar mas á su coatento y silud ; que ellos se le entrega- 
ban para la guarda de su persona , y les rerjuerian le 
tomasen á su cargo para todo lo que cumpliese al servi- 
cio de su Alteza y bien del reino. Y con esto se volvie- 
ron muy contentos porque deseaban salir de aquel te- 
mor. Y esle requerimiento judicial está en el archivo de 
la villa de Simancas. 

Luego el Rey D. Carlos escribió á los gobernadores 
por el mes de setiembre de 1517 que quilasen de la 
casa del Infante D. Fernando á todos sus criados; y el 
cardenal D. Francisco Jiménez temiendo alguna conju- 
ración hecha ó tramada entre los vecinos de Vallado- 
lid y los criados del Infante , hizo de secreto gente de 
armas y cerró las puertas de la villa porque no lleva- 
sen al Infante fuera de ella , y le quitó los criados todos 
que tenia y puso al marqués de Aguilar por ayo suyo, 
y con esto se deshizo aquella tela , y el Rey D. Carlos 
dio orden como al momento le pasasen á Sicilia y ca- 



sarle eu Hungría donde fué Rey y vino á ser Empera- 
dor. Pudo el Cirdenal hacer esto en Valladolid mejor, 
porque á la sazón los tenia mas amigos y paciíicados 
porque les liabia contentado porque dejasen la rebelión 
pasada, concediéndoles lo que pidieron, y fué cierto 
privilegio para tener procuradores generales y otras co- 
sas según lo concedido á la ciudad de Burgos. 

Vistas las revueltas pasadas y que los pueblos supli- 
caban al Rey D. Carlos que viniese para gobernar el rei- 
no, determinó de venir á España y desembarcó en el 
puerto de Villaviciosa á 27 de diciembre de 1517 (I). ' 
Traia consigo á Doña Leonor su hermana y Monsiur de 
Xebres su ayo y éí Carlos de Lanoy que después fue su 
capitán y Virey de Ñapóles. Vínose aposentar al monas- 
terio ó convento del Abrojo mientras le aparejaban el re- 
cibimiento en Valladolid; y desde ahí como enviase á 
llamar al Cardenal Cisneros que viniese á Mojados á ver- 
se con él, como estaba ya muy enfermo en el camino, 
llegando á Roa cayó malo y se murió. D. Carlos entró 
en Valladolid donde hizo Corles y le juraron por Rey 
año de 1518, aunque hubo diferencias sobre el título 
por ser viva la Reina Doña Juana su madre á quien lla- 
maban la loca, que era la legítima heredera del reino, 
y acordaron que pusiesen ambos nombres Don Carlos y 
Doña Juana su madre por la gracia de Dios. 

El nuevo Rey estuvo en España todo el año de 1518 
y la mayor parte del siguiente (2). Porque le importaba 
mucho para la elección de Emperador volverse á Alema- 
nia, determinó luego su jiartida, y para la costa grande 



fl) Fue en Í9 de setiembre de t517. 
^2) Estuvo hasta muvo de 1520^ 



1 



537 

que se le recrecia para una jornada tan larga , pidió al 
reino algunos tribuios nuevos y reparlimienlos nunca 
usados j motivo de que los pueblos y los caballeros se co- 
menzaron á resentir, y mas por entender que aquello 
salia de su ayo Monsiur Xebres cuya codicia tenian to- 
dos entendida , y los cohechos eran muy notorios , por- 
que el año antes en Bruselas, antes que el Rey viniese, 
por intercesión del Canciller Juan Sal vage(l) y de un 
Doctor Uquele que tenia en su casa, se hicieron muchas 
ventas de olicios y cargos que se dieron y vendieron ú 
muchos indignos que pasaron de España por ellos, qui- 
tándoselos «í los beneméritos y virtuosos, y de ellos se 
dieron veinte mil ducados á Monsiur de Xebres en tanto 
que algunos oidores del Consejo Real para redimir la 
vejación de que no les privasen de sus oficios, le ofre- 
cian y enviaban de secreto dineros, de lo cual el Rey no 
sabia nada. 

Venido á España el Monsiur de X ebres , daba los ofi- 
cios, corregimientos y alcaidías á los extranjeros, y 
ellos los vendían á los naturales; y se dio tan buena ma- 
ña en adquirir y recoger dinero, que envió á Flandes 
gran número de doblones de á dos , que llamaron exce- 
lentes de la granada, y vulgarmente de dos caras, que 
hizo el Rey Cathólico D. Fernando , de un oro el mas 
acendrado que jamas tuvo moneda en España ; y con an- 
dar entonces muy comunes por la mucha adundancia, 
en poco tiempo no parecia uno, 3^ se echó de ver la fal- 
ta y anduvieron tan pocos , que si llegaba alguno en ma- 
nos de algún español , como cosa nueva quilaba el bo- 
nete y le saludaba diciendo : sálveos Dios ducado de á 

(t) Nucátros hUtoi'iaclorcs le llaman Juan Sclvagio. 



538 

dos, que Mansiur de Xebres no topó con vos : y sin du- 
da si durara raucliO aquella gobernación asolara el di- 
nero de loda España. 

Los caballeros y pueblos no podian sufrir que se 
enajenasen ni gobernasen por extraños, ni les pusiesen 
aquellas cargas; ni la braveza de F^spaña lo pudo mucho 
tiempo disimular. Y los pueblos trataron que en ningu- 
na manera los procuradores del reino en las Corles que 
para este pedido querian juntar el reino , no lo conce- 
diesen al liey. Y al Monsiur de Xebres andaban bus- 
cando ocasión de matarle , y se salió huyendo de Tole- 
do; y se trató en Valladolid de detener al Rey, y como 
él supiese lo que pasaba , con mucha prisa se quitó de 
secreto de Valladolid y se fué á la Goruña donde apare- 
jaba su flota, y allí hizo llamar á los procuradores del 
reino para hacer allí Cortes; y aunque los procuradores 
tenian por sí el no conceder el servicio que preleudia el 
Rey pedir, venidos al negocio fueron tan sobornados 
que se lo concedieron todo. Algunos señalan que se pe- 
dia tributo de cada teja que salía á la calle, y de cada 
hijo que naciese, cierta cantidad de dinero. 

Luego se partió de allí el Rey y Monsiur de Xebres 
para Flandes, y dejaron por gobernador de España al 
Cardenal de Tortosa Adriano , que fué el ayo y maestro 
del Rey, que habia sido Dean y Canciller de Lovaina y 
después vino á ser Papa. El Cardenal y los del Consejo 
que todos estiban en Valladolid, tomaron la goberna- 
ción , aunque el Cardenal muy desabrido, porque en- 
tendia que el Monsiur de Xebres le queria retirar del 
Rey por tenerle mejor de su mano, y también porque 
se receló de la alteración y alboroto que en España que- 
daba sembrado Al tiempo que en España se comenzaba 



539 

íi cobrar el tributo que se concedió en las Corles de la 
Corufia, comenzaron los pueblos á murmurar y decir 
mal de los procuradores, y dieron principio á alterarse: 
especialmente en la ciudad de Toledo comenzó algún 
bullicio Hernando de Avalosy Juan de Padilla con otros 
caballeros contra los ministros del Rey. 

Los de Segovia que ya SLibian de esto , fueron los pri- 
meros que se rebelaron y declararon con un gran atre- 
vimiento, en que de súbito se levantó gran número de 
los ciudadanos, y con gran furia y mano armada fueron 
á la casa de Juan de Tordesillas, regidor de la misma 
ciudad , que fué uno de los que otorgaron el tributo en 
las Górtes de la Goruña, y sacándole de su casa le arras- 
traron y maltrataron por las calles con alaridos y pedra- 
das, y le llevaron á la horca y le colgaron entre dos la- 
drones, miércoles después de Pascua de Espíritu Santo 
á 25 de mayo de Í520. El Gardenal y Gobernador que 
estaba en Valladolid, envió sobre ella por pesquisidor al 
alcalde de corte el licenciado Rodrigo Ronquillo. Los 
de la ciudad se pusieron en armas; y el alcalde puso cer- 
co ala ciud.íd desde Nieva, quitándolos bastimentos; y 
ellos se carteaban coa los de Toledo y con su favor osa- 
Iwn publicar que noqueriau sufrir los desafueros de los 
flamencos y extranjeros, y menos ver los obispados, 
corregimientos y oíicios en los extraños que sacaban el 
dinero de España, y que convenia ])ublicar libertad y 
poner los reinos en forma de república que se gober- 
nase por los naturales del reino 

Muchos que deseaban las revueltas y alteraciones 
pura medrar, mayormente la gente perdida y común, 
se comenzó á señalar y con ellos algunos principales 
que fueron los caballeros Juan do Padilla, vecino de 



540 

Toledo^ que deseaba de esla revuelta salir maestre de 
Santiago^ y D. Antonio de Acuña, obispo de Zamora, 
que quería ser arzobispo de Toledo,, el Licenciado 15er- 
iialdino, el Doctor Zúfiiga, Juan Bravo de Segovia, Juan 
Maldonado de Salamanca y D. Pedro Pimenlel, primo 
del conde de I3enavente, que á la sazón vivia en Sala- 
manca y eran suyas las casas de las Veneras. Viendo 
pues Konquillo y el Consejo que el negocio de Segovia 
iba de veras, y que se descubrían otros levantamientos, 
quisieron castigar aquellos para que los demás se detu- 
viesen, y para ello determinaron de batirla por armas, 
y enviaron á 1). Antonio de Fonseca, Señor de Coca y 
Alaejos, que sacase de Medina del Campo, de la forta- 
leza de la Mota, la artillería para batir á Segovia. Y el 
Fonseca halló á Medina levantada, y se resistieron á sa- 
carla diciendo que Segovia no debía de ser maltrata- 
da sin razón y sin que fuese oída en justicia. 

El Fonseca era hombre áspero y determinado , y por 
ocuparlos en defender sus casas hizo poner fuego á to- 
da la calle de la liua de Medina, y calle de San Antolin 
y la calle de San Francisco, y se quemaron setecientas 
casas en lo mejor de la villa, y grandes mercaderías, 
mayormente mucha especería del Rey de Portugal, y 
todo el convento de San Francisco, de tal manera que 
no pudieron los frailes salvar otra cosa sino el Santísimo 
Sacramento que metieron en el hueco de un olmo que 
estaba en la huerta, y en memoria de esto tienen hoy un 
altar. Los de la villa tomaron tan gran coraje, que tu- 
vieron por mejor de salir con su propósito y defender 
la artillería, que no defender sus casas , y las veian que- 
mar y abrasar, y las dejaban por cuidar de que no saca- 
sen la artillería , y así quedaron muy contentos de haber 



541 

ecliado de allí al 1). Antonio Fonseca y no llevar la ar- 
tillería. Y luego á voces proclamaron libertad y toma- 
ron por caudillo ú un tal Bobadilla , que era tundidor, 
y con esta furia y rabia fueron á las casas del regidor 
Gil ISieto y le echaron por las ventanas sobre las picas, 
y mataron á Tellez el librero y otros que seguían el pa- 
recer contrario. 

Comenzó luego el Bobadilla con mucha arrogancia 
á llamarse Señoría , poner casa y hacer plato corno se- 
ñor de salva. En este tiempo se levantaron también las 
ciudades de Toledo, Salamanca, Burgos, Avila y otras 
ciudades, y por lomar algún buen color nombraron 
ciertos procuradores, hicieron una junta en Avila para 
determinar la orden que se había de tener para echar 
de sí la jurisdicción del Bey, de manera que no pare- 
ciese que cometían traición á la corona Beal ; y acorda- 
ron que se debía de dar socorro á Segovia , y negar la 
obediencia al consejo Real y álos demás ministros y jus- 
ticias del Rey, diciendo que no administraban justicia y 
que destruían el pro común , y por eso llamaron á su 
congregación la Santa Junta. Y hecho esto pasaron los 
principales á Tordesillas para apoderarse de la persona 
de la Reina Doña Juana , madre del Rey , y quitársela 
al marques de Denía para tenerla de su mano, persua- 
diéndola á que tomase ella la gobernación del reino, pues 
la tocaba como heredera; que no era razón que su hijo 
le quitase el reino y mando , estando viva , y convenia 
darles á ellos el poder para que en su nombre como na- 
turales y que se dolían de la perdición del reino, quita- 
sen los malos ministros y extranjeros que robaban el rei- 
no y le traían alterado con sus eslafas y codicias. 

La Reina por aplacarlos condescendía algunas veces 



542 

con ellos ^ y cogiéndola algunas palabras que liacian en 
su favor y persuadiéndola que ellos tomaban aquel Ira- 
bajo de las armas por el zelo de su justicia y de su servi- 
cio y bien del reino ^ la persuadieron á qae les diese el 
cargo; y con esta ocasión fueron sobre el Consejo que 
estaba en Valladolid, y prendieron algunos délos oido- 
res, y al mismo Cardenal Adriano^ aunque le soltaron 
luego , y se apoderaron del sello Real , y con esto se vol- 
vieron á Tordesillas. Salieron muy de mañana de Valla- 
dolid y vinieron á Simancas, y oí decir muchas veces á 
personas que los vieron, que venian los oidores del Con- 
sejo Real en unas carretas de muías de labradores, con 
unos sombreros grandes de lulo, muy trisles, cerrados 
de muchas guardas con sus lanzas , tan maltratados como 
si fueran salteadores. Y los hicieron esperar é este cabo 
del puente en sus carretas , mientras l4 Juan Bravo y 
Juan de Padilla subieron á la iglesia del Salvador á oir 
misa , porque era un Domingo , y estuvieron cerca de las 
gradas del altar mayor oyendo misa con sus arneses blan- 
cos que llevaban vestidos, y al dar la paz no la quisieron 
recibir por no se diferenciar en cortesía. Y si entonces 
en los principios se han apoderado de esta villa de Siman- 
cas , sin duda su negocio hubiera tenido mejor éxito y 
logro que el que tuvo , y así lo dijeron después lo que ha- 
bían sentido haber perdido tan oportuna ocasian de ha- 
berse apoderado de Sijnancas, que con facilidad lo hubie- 
ran conseguido en los principios ; pero acaso seria dis- 
posición del cielo que estuviesen ciegos y no viesen ni 
advirtiesen lo mucho que lograban y aseguraban su par- 
tido habiendo tomado á esta villa de Simancas, y así arre- 
pentidos lo conocieron cuando no lo pudieron remediar. 
Llegados á Tordesillas comenzaron á despacliar con 



543 

ol sello Ueal y eii nombre de la Reina y suyo muclias 
j)rovisiones ú todas partes _, y puesta de su mano gente eíi 
la casa de la Reina comenzaron á tomar la. jurisdicción 
y rentas de algunos pueblos requiriéndoles estuviesen 
á su obediencia. En esta sazón los caballeros y grandes 
tlel reino viendo encendido arjuel fuego y que cada dia 
iba tomando mas cuerpo, dieron noticia al Rey Carlos, 
y él envió desde Flandes sus poderes déla gobernación 
al Condestable D. Iñigo de Velasco y á D Fadrique En- 
riquez Almirante de Castilla , que se juntaban con otros 
muchos caballeros en Medina de Rioseco y se consulta* 
ban con el Cardenal. ' i*vhiH\ «.np ÍímÍI <uUí? h> r; 

La Villa de Simancas que andaba metida entre las 
brasas que de una parte y otra ardian al rededor , como 
aquella que siempre como leal ha servido y sirve á su Rey 
y Señor , acordaron en su concejo enviar á los procura- 
dores de la villa, que fueron Alonso Ruiz y Diego Bre- 
tón , á los caballeros que estaban en Rioseco para que los 
recibiesen en su servicio y del Rey á la villa de Siman- 
cas y sus vecinos; que les convenia poner en ella alguna 
gente de guarnición como aquella que por estar sola en 
el medio de Valladolid, Tordesillas y Medina del Campo 
rebeladas y enemigas . padeceria mayores asultos y per- 
juicios de los contrarios. Los caballeros lo agradecieron 
mucho aqueste aviso y ofrecimiento, y viendo que el ne- 
gocio era muy importante, enviaron luego á ella de guar- 
nición al Conde de Oñate [)or capitán general y al Con- 
de de Alba de Liste por capitán de los caballeros que se- 
rian hasta ochenta hombres de armas sin otros ginetes, 
y á Tristan Méndez capitán de alguna infantería , que era 
hombre viejo y muy experimentado en la guerra y Labia 
poco que habia vellido délos Celves. i;si9i/} ';oq ^n-n>i! 



544 

Gomo Juan de Padilla , Bravo y los demás comune- 
ros que estaban enTordesillas, vieron que la villa de Si- 
mancas se liabia puesto en armas ^ procuraron de salir á 
ganar algunos pueblos que hallasen desapercibidos, y ca- 
minaron con su gente derechos á Villalpando. Como los 
caballeros de Uioseco vieron que no quedaba en Tordc- 
sillas recado bastante para defenderla , sino los procura- 
dores de la Junta, fueron sobre ella y la cercaron y ba- 
tieron, y entrando en ella la saquearon porque ya eran 
comuneros, y prendieron á los procuradores y desen- 
castillaron á la Reina que la tenian como presa, y reco- 
braron el sello Real que lenian los procuradores. Gran- 
de fué el estrago que se hizo en las haciendas de los ve- 
cinos en este saco. Oí decir muchas veces que llevaba el 
conde de Luna entre los otros caballeros mucha gente de 
su tierra mal armados, en piernas, con sus arneses y 
lanzas, tíui visónos que cuando soltaban algún tiro de 
pjlvora desde el muro, decian unos á otros: échate que 
afuma ; y en el saco viendo que venian todos muy car- 
gados de ropa y ajuar que sacaban , decia cada uno : no 
pensé que saco, saco, era furtar: que yo furtara mas 
que cuatro. 

Murió poca gente , y solo fué señalado un capitán 
Vozmediano que en llegando á Tordesillas le dio en la 
cabeza la primer pelota que salió del muro , y !e halla- 
ron en la manga del sayo ancha un cáliz de plata que 
acababa de tomar á un clérigo de quien oyó su misa en 
Penaílor, y así parece que fué castigo de Dios que pa- 
gase tan horrendo sacrilegio. Ya en esta sazón estaban 
levantadas en Gaslilla trece ciudades sin otro gran nu- 
mero de villas y pueblos que echaron fuera á los caba- 
lleros por fuerza : de Burgos al condestable : de Torde- 



545 

sillas al marqués de Denia: de Dueñas al conde t). Ju;n\ 
de Acuña su Señor: de Falencia á D. Diego de Castilla: 
de Salamanca á todos los caballeros sino á Maldonado y 
á D. Pedro Pimentel : de Nájera echaron á su primer 
duque D. Pedro Manrique de Lara. León, Toro y Za- 
mora estaban rebeladas, y en todas ellas eran los cau- 
<lillos hombres muy bajos , sastres, pellejeros y zapa- 
teros. Pues en Medina del Campo fué el capitán de la 
junla un Bobadiila tundidor: en Valhidolid un frenero 
que se decia Vera ; y de los caballeros solo fueron de es- 
ta comunidad Bravo, Maldonado, Padilla y el obispo 
de Zamora , el conde de Salvatierra que andaba alterado, 
y D. Pedro Girón que estaba en Andalucía desabrido 
contra el duque de Medina Sidonia, aunque el D. Pedro 
Giren no perseveró hasta el cabo. 

Con esto sucedieron grandes alborotos, robos y 
muertes: salteando los caminos, robando los pueblos ó 
saqueándolos apellidaban libertad, siendo ellos los que 
traian reprimida y revuelta la república. Los caballeros 
que veian estos daños, prometian á los comuneros por- 
que dejasen las armas y hubiese paz , que el Piey pon- 
dría en el reino gobernadoi'es naturales del reino y que 
no se darian los beneíicios ú oficios y alcaldías á ningún 
extranjero; que se encabezarían las rentas Pveales y se 
tomaría residencia á los del Consejo; que no se sacaría 
el dinero del reino y se reformaría el gasto de la casa 
Real y trajes; que no se sacarían lanas ni hierro en na- 
vios extranjeros y se alzarían los nuevos pedidos y tribu- 
tos; pero estos partidos y condiciones no les hacia á su 
propósito ni se pagaban de estos medios de paz; porque 
el Padilla quería el maestradgo de Santiago, y su muger 
moria por llamarse Señoría ; el obispo de Zamora que- 

TOMO I. o5 



546 

ria ser arzobispo de Toledo; el abad de Compluto que- 
ria el obispado de Zamora ; el prior de Valladolid queria 
el obispado de Falencia ; y otros que estaban perdidos 
querian enriquecerse; y otros holgazanes querian comer 
del sudor de los labradores , y así vino el negocio á rom- 
pimiento de guerra : y los comuneros que salieron hacia 
Villalpando saquearon muchos pueblos de Campos ^ ma- 
yormente á Monzón, Fuentes, Ampudia, y volvieron á 
juntarse á Valladolid. 

En Medina del Campo alborotados los comuneros 
con algunos que defendian la parte del Rey, se salieron 
de la villa y viniendo á Valladolid se juntaron con Vera 
el frenero , que era el caudillo de la gente común de Va- 
lladolid, y una tarde entraron todos por la puerta del 
Campo y con gran tropel fueron á muchas casas que sa- 
bian que eran del partido del Rey, y las pusieron fuego 
y saquearon. Destruyeron las casas de Fonseca y las de! 
Luis de la Serna que estaban en la plaza, y á Pedro Her-i 
nandez de Portillo, gran mercader joyero, que vivia en 
la costanilla, le sacaron los brocados y sedas y grandes 
riquezas, y en medio de la costanilla lo echaron en una '' 
grande hoguera, y allí acuchillábanse entre sí sobre cual 
habia de tomar mas. Y el Cardenal Gobernador que vi- 
via en la corredera de S. Pablo, aunque se temió dej 
aquella furia, le fué necesario para remediar mayores 
daños salir en persona con alguna gente de á caballo y 
alabarderos, y rogarles que no destruyesen aquellas 
casas. 

Estuvieron los comuneros muchos dias en Vallado- 
lid , que era la cabeza de la junta. Los de Simancas co- 
menzaron á perseguirlos quitándoles los bastimentos p.n- 
ra ponerlos en necesidad : salían de esta villa muchas 



547 

veces á caballo , llevando consigo por guias y capitanes 
algunos principales de la villa que sabian bien la tierra 
para los asaltos que hacian de noche y de dia. Estorba- 
ban con estos que los panaderos no les llevasen pan co- 
cido ni otros bastimentos^ y les tomaban los rebaños y 
vacadas^ y muchas veces delante de los ojos hasta la 
puerta del Campo , donde los tenian acorralados que no 
osaban salir, tanto que Tristan Méndez y otros de á ca- 
ballo se atrevieron á llegar á las puertas con sus lanzas 
diciéndoles vituperios, y ellos Con voces y piedras des- 
de el muro y con otras armas les procuraron echar de 
allí, y al Tristan Méndez como al revolver el caballo se 
le atravesase la lanza entre las paredes de la puente de 
Esgueva que está á la entrada de la puerta del Campo, 
que entonces estaba mas angosta , y no la pudiese sacar 
sin quebrarla, por no la dejar en poder de sus enemigos 
se detuvo un poco^ y era tanta la grita y pedradas que 
sobre él llovian, que le pusieron en grande aprieto: los 
demás compañeros contorneaban por el campo , y otros 
que delante iban con una vacada. Fué tan grande la rabia 
que los de Valladolid tuvieron de ver tan gran multitud 
afrentada por solo treinta ó cuarenta de á caballo , que 
determinaron de abrir las puertas, y salieron como has- 
ta quinientos infantes con sus banderas y alambores para 
cobrar la presa que los de Simancas llevaban. 

El conde de Oñate que entre los de Simancas iba co- 
mo capitán, enviado por los caballeros desde Rioseco, 
mandó á los suyos que se juntasen y ninguno sobresa- 
liese, ni hiciese acometimiento sin su mandado, y con 
este orden se iban retirando por el camino principal de 
Medina para retener á los de Valladolid y dar lugar á que 
los suyos caminasen con el rebaño. Cuando llegaron 



54S 

frontera (le Af gales vKíron niucLa gente quéjaseles 
acercaba^ y mucha que (letras venia ^ aunque sin tirden 
3' nial compuesta^ y el conde volviéndose al capitán 
Tristan IMcndez le dijo 'qué os parece de esta gente? y el 
Méndez respondió : que voto á Dios, Señor , que no va- 
len un cornado. Y el conde dijo : pues Santiago y á 
ellos, y arremetieron con el tropel de los caballos por 
el medio de una compañía de los que salieron de Valla- 
dolid hiriendo á unos y á otros, y descompuestos co- 
menzaron á esparcirse huyendo por las viñas. Los de 
Simancas alcanzaron algunos; y como unos frailes fran- 
ciscos que iban á un capítulo, viesen el daño se apearon 
y con los brazos abiertos se ponian delante de los pechos 
de los caballos, especialmente del conde de Oñate, su- 
plicándole con muchas lagrimas se condoliese de aque- 
llos miserables hombres ; y á ruego de ellos hizo tocar la 
trompeta para recogerse , y puestos en orden se vinieron 
retirando á meterse en Simancas, que ya tenian la pre- 
sa dentro de la villa. 

Otras muchas cabalgadas como estas hicieron los sol- 
dados del conde de Oñate con los vecinos de la villa 
hasta los pueblos de Portillo y Tudela; y en una en que 
iba D. Alonso de la Cerda, en los caminos viejos, fue- 
ron tantos los caballos qne de Valladolid salieron, que 
se hubieron de venir retirando hasta las paredes de los 
mesones. Y como fuesen los enemigos nmchos mas y 
los viesen desde la villa , tocaron al arma , y de repente 
se cubrió la plaza y calles de gente y de caballos, y el 
conde de Oñate no los dejó salir diciendo que quien se 
habia podido defender en el campo hasta hacer espaldas 
en su villa, que mejor se podria deftínder á cubierto, y 
con esto les cerró las puertas porque no saliendo todos 



de golpe no se atreviesen á correr el campo ^ y acaso ca- 
yesen en alguna celada. 

Los comuneros de Valladolid viéndose acosados y 
picados de los de Simancas con estas correrías^ desean- 
do quitar este padrastro, tomar asimismo alguna ven- 
ganza de tantos agravios como liabian recibido de los 
vecinos y soldadesca de la villa de Simancas, determi- 
naron una vez de salir de mano armada y ejército for- 
mado, y poner sitio á la villa; y llegando cerca del 
puente asentaron el Real á las espaldas de los mesones y 
de la liermita de S. Lázaro, donde acomodaron sus tien- 
das y fardaje , con intención de poner cerco por algunos 
dias, y trabajaron en vano, porque la villa les disputó 
y defendió el pasaje del rio y del puente, y pasaron al- 
gunas escaramuzas de escopetas que les tiraron, espe- 
cialmente un dia que los enemigos á vista de la villa en- 
traron en los mesones que estaban de la otra parte del 
puente , donde solian comer algunos por tener mejor 
la siesta : viólos el artillero que lo estaba todo observan- 
do, que se llamaba Godoy, que tenia un falconete arma- 
do sobre el mirador que cae sobre el rio, y dijo á los 
que allí estaban : esperad, que quiero enviar una naran- 
ja á aquellos que comen en el mesón , y disparando el 
tiro dio tan gran golpe en la puerta , que la derribó y 
por poco derribara la casa sobre ellos; y salieron mu- 
chos atónitos y maltratados, y de ahí á poco se les en- 
cendieron algunos pipotes de pólvora en los Reales, de 
que murieron algunos soldados; y con estas desgracias 
viendo que gastaban el tiempo en vano, se volvieron á 
A^alladolid. 

A aquí á este sitio vinieron el conde de Alba y los 
caballeros que estaban en Rioseco para llevar consigo -al 



550 

conde de Oñate y á los que en Simancas estaban , con 
ánimo de sitiar á Valladolid y darla á saco. Estuvieron 
los de Valladolid con mucho miedo, y muchos escon- 
dieron sus haciendas; pero después no se determina- 
ron por el mucho daño que á unos y á otros podian ha- 
cer de aquel rompimiento. Y desde esta ocasión queda- 
ron en la fortídeza de esta villa dos piezas gruesas de ar- 
tillería y algunos falconetes, que los alcanzamos á ver 
hasta el año de 1 708 ó 1710 que por orden de Phelipe V. 
se llevaron desde aquí á Badajoz. También quedaron al- 
gunas espingardas que no se sabe donde fueron á parar. 
Muchos fueron los lances y alborotos que en estos dias 
pasaron en esta villa de Simancas; y aunque tenian mu- 
cho trabajo con los huéspedes _, y peligros y asaltos de 
los enemigos cada dia , con todo eso lo tenian por bue- 
no viendo á los pobres labradores de los pueblos comar' 
canos venir llorando , que les roldaban sus casas y ha-^ 
ciendas y maltrataban sus personas, y venian cargados 
de joyas, sartas, tejillos y vestidos para que se los guar- 
dasen en esta villa como lugar sagrado y seguro. 

Si. los de esta villa salian á labrar su campo iban en 
cuadrillas y armados, y al sonido de la campana ó rese- 
ña de la atalaya acudían huyendo á la villa. Oí decir por 
muy cierto que un hijo de vecino estaba arando con 
unas muías en el término de Collados, y no se vio has- 
la que tres hombres de á caballo asomaron por un ote- 
ro sobre él, que venian por el camino de Zaratán. Y 
como los vio el mozo, por salvar las muías quitólas de 
presto el yugo y dándolas de j)alos con la ijada nniy re- 
cio se vinieron las muías huyendo á la villa corriendo; 
y como el mozo no podia correr tanto como ellas, le al- 
canzaron los tres de á caballo y le maltrataron porque 



I 



551 

despidió asilas muías que ellos querian para si ^ y le to- 
maron por prisionero : atándole los pulgares le dejaron 
encima de la cuesta alta que está á la peña sobre el rio, 
y apartándose á pacer los caballos _, el mozo se desató y 
echó á correr j ó por mejor decir, á rodar por la cues- 
ta abajo al rio, que ya iba medio desnudo , y echándo- 
se al agua comenzó á nadar por el rio abajo porque sabia 
nadar. Y aunque los tres caballeros le fueron acosando 
y tirándole muchas piedras y otras armas por lo que te- 
mió pararse del otro lado del rio , por el mismo peli- 
gro se vino chapuzando por la madre del rio muy hon- 
do , casi media , hasta la pesquera de los Laganos que 
está á la vista de Simancas, y á las voces que dio le sa- 
lieron á favorecer y se escapó; que cierto que fué de 
grande resolución aventurarse á tanto trabajo y á tanto 
peligro. 

Viendo los comuneros de Valladolid el mal trata- 
miento que cada dia recibian de los que en Simancas es- 
taban, y el poder que los caballeros juntaban en Riose- 
co, determinaron de apartarse y hacer fuertes en alguna 
ciudad para desde allí comenzar á ganar tierra y poder- 
se mejor defender de sus enemigos, y carteándose sobre 
ello con D. Antonio (1) de Acuña obispo de Zamora, les 
ofreció ocho milhombres puestos en Toro, y que se vi- 
niesen allí donde les esperaba con los soldados que pro- 
metia. Con este acuerdo salieron los comuneros de Va- 
lladolid tendidas sus banderas y tocando los atambores 
con gran estruendo y ejército, pasando ó saliendo por 
la puente mayor de Valladolid, caminando derechos á 
Zaratán. 

(1) El ins. dice equivocadamculc Alonso por Antonio. 



552 

Los (le Simancas que pensaron cjue venían á sitiar su 
villa , pusiéronse todos en armas temiendo algún peli- 
gro, porque entendían que los comuneros ya desespera- 
dos sin duda querrían arriesgarse á la ventura y acabar 
esta empresa con algún rompimienlo. Los comuneros 
lio se atrevieron á ir á Simancas por la iimclia dificultad 
de aquella empresa, y determinaron enderezarse áTor- 
relobatoii que era villa del Almirante su enemigo, que 
al presente se hallaba mal reparada ; y poniéndola cerco 
tiraron dos ó tres bombardas al alcázar que le hicieron 
temblar, y hoy did permanecen las señales de las pelo- 
tas. Alonso de Cabrera que era alcaide de aquella forta- 
leza , viendo el peligro y que no se podía defender, en- 
tregó luego la fortaleza y ellos entraron como de apo- 
sento, y salieron como robadores cargados, porque esa 
noche les tomaron lo mejor de sus casas y la mayor parle 
de sus bastimentos , bestias de carga , y mas de treinta 
])ares de muías para que llevasen la artillería, y á la ma- 
ñana tomaron el camino derecho á Yillalar que está cua- 
tro IcGuas antes de Toro. 

Como el Almirante supo que destruian su villa de 
Torre y que llevaban el camino de Toro para ponerse en 
seguro con mucha presteza , con los demás caballeros que 
con él csbiban , que eran los mas señores de salva de Cas- 
tilla , cada cual con sus honibres de armas salieron á mu- 
cha prisa y alcanzaron á los enemigos rd bajar tle una vega 
y prados cerca de Villalar, y comenzándolos á picar cíi 
la retaguardia , Juan de Padilla y Bravo viendo que no 
])odian tan presto meterse en Yillalar, por no perder la 
reputación determinaron hacer cara al enemigo ponien- 
do delante los caballos para que deteniéndolos pudiesen 
poco á poco retirarse á Villalar. Era lu mayor parte de 



553 

los comuneros infanleiía y mal armada, y que con haber 
cuatro meses que no llovía, aquella mañana liabia caído 
un roció grande que los hacia resbalar, y la pólvora se 
liabia humedecido , y no pudieron disparar tan presto; y 
iiuaque el Bravo y Padilla pusieron delante los caballos, 
los Gobernadores y Señores traian muchos y mejores 
caballos y poca infantería, y con ellos arremetieron de 
tropel y desbarataron la caballería de los comuneros , y 
echaron ;í huir porjoscampos y otros á gran prisa á me-» 
terse en Vil] alar. 

La primera fuerza fué sobre la artillería para que no 
la jugasen, y entrando en ella cortaron las piernas á las 
muías que sacaron de Torre, porque no huyesen con las 
])iezas. Los demás infantes que serian mas de quince mil 
esparcidos huian por las tierras y cuestas : otros se rae- 
tian en las zanjas de los valladares y en el arroyo que cor- 
re j)or medio del prado, y allí los alcanzaban los caba- 
lleros y los mataban; y murieran muchos mas si el Al- 
mirante viendo la lástima y que ya se rcconocia la vic- 
toria, no les mandara cesar de la matanza. Fué esta ba- 
lalhi de los comuneros con los caballeros que ganaron 
la victorin, dia 23 de abril de 152L 

Los capitanes de los comuneros que se vieron per- 
didos, se recogieron á Villalar con la gente que pu- 
dieron, y como el pueblo estaba mal tratado y no tenia 
casa fuerte, se metieron en la iglesia y comenzaron 
á hacerse fuertes, y todo fué en vano, porque los cer- 
caron luego y se hubieron de entregar. Otro dia ade- 
lante sacaron á degollar en unas muías al rollo de la 
])]aza á les dos (l)capitanes Juan Bravo y Padilla y Mal- 

(i) Dchió decir tres. 



554 

donado; y como el pregón dijese que los mandaban de- 
gollar por traidores, respondió Juan Bravo con altivez 
y sentido : menlis : y el Padilla como discreto y buen 
cristiano le respondió : Señor Juan Bravo ayer fue 
ília de pelear como caballeros , j hoy es dia de morir 
como cristianos. Degollaron allí á los tres capitanes , y 
el conde de Bena vente rogó á los demás caballeros que no 
degollasen á 1). Pedro Pimentel su primo, sino que le 
pusiesen en prisión en alguna fortaleza liasla que vinie- 
se el Emperador y mandase lo que fuese de su voluntad; 
y por la amistad del conde se lo concedieron los otros 
señores gobernadores. Y vueltos juntos á Torrelobaton, 
estuvieron muy alegres y contentos celebrando la victo- 
ria por haber concluido aquel dia tan peligrosa guerra 
civil. 

Desde Torre remitieron al D. Pedro Pimentel pre- 
so á la fortaleza de Simancas con bien poca gente y algu- 
nos amigos, y tanto que uno de ellos trayéndole por el 
páramo de esta villa le dijo : señor D. Pedro : aquí están 
dos caminos : este que llevamos va á Simancas , y este 
que cruza á mano derecha, va á Portugal: vea V. cual 
le parece mejor. El D. Pedro respondió : vamos adelante 
que todo esto es nada. El D. Pedro sin duda se confió 
en el poder grande de sus parientes que alcanzarían el 
perdón del Bey, y que no era posible castigar á tanta 
multitud como estaba culpada , y que desterrándose á 
Portugal le olvidarían todos sus deudos , y así se metió 
bien libre en la fortaleza de Simancas. 

Al tiempo que ya volviaíi los capiti\nes que venían de 
la misma refriega de Yillalar, que llegaron algo tarde , 
aunque todavía cogieron algunos despojos, fue la llega- 
da del D. Pedro á esta fortaleza de Simancas. Estuvo en 



I 



555 

ella D. Pedro preso lo restante del año sin prisiones, y 
que muchas veces salia hasta la puerta levadiza de la en- 
trada , bien descuidado de lo que después le sucedió , 
porque el año siguiente el Emperador D. Carlos deter- 
minó de pasar á España para remediar los daños pasados 
y castigar algunos delincuentes, y aunque publicó per- 
don general por ser muchos los'pueblos y gente rebela- 
da; pero exceptuó algunas personas, y traía hasta dos- 
cientas señaladas con sus nombres, con intención de 
ahorcar á unos y degollar á otros ; y estas después andu- 
vieron divulgadas en una nómina impresa ; pero venido 
el Rey á España le aconsejaron no usase de aquel rigor y 
se mostrase piadoso, porque algunos de los de la nómi- 
na tocaban á muchos y grandes parientes y podia resul- 
tar de ello algún mayor escándalo ; y aplacado con esto 
mandó ejecutar la justicia con algunos que resultaron 
mas culpados por haber sido los principales movedores, 
y así ajusticiaron á muchos en diversos pueblos, y en 
Valladolid estuvieron juntos ahorcados en el rollo de la 
plaza un alguacil de corte y el licenciado Rincón y algu- 
nos otros que se llamaron capitanes, vestidos con sus sa- 
yos de terciopelo. 

Entre los mas culpados de que traia el Rey noticia 
era el D. Pedro Pimeníel, á quien luego que entró en 
España, antes de ser importunado de ruegos, envió de- 
lante á que hiciesen justicia de él, Y estando bien des- 
cuidado , vino el licenciado Fernán Gómez de Herrera 
alcalde de corte de Valladolid a Simancas con gente de 
guarda, y en entrando eii la fortaleza le hizo notificar la 
sentencia , y esotro dia de mañana que fué víspera de 
nucstrs Señora de agosto del año de 1522 á las nueve 
del dia le sacaron á justiciar á la plaza pública de la vi- 



556 

lia, y por hacerle merced solo dieron dos pregones, uno 
al salir de la fortaleza y otro en la plaza. Era el 1). Pe- 
dro Pimentel mozo y genlü hombre , y se preciaba bien 
de serlo, porque salió mas bien como galán que como 
cristiano , porque llevaba una cabeza y calzas do tercio- 
pelo blanco, hasta los zapatos, gorro y plumas, y un tu-- 
deseo de grana blanca, y un semblante muy sereno co- 
mo si fuera á desposar. Aunque salió con él hasta la puer- 
ta el mariscal de Navarra que estaba allí preso, y al des- 
pedirse le abrazó con muchas lágrimas, y un fraile fran- 
cisco hermano del mismo D. Pedro, que conmuchaslá- 
grimas le acompañó hasta el entrar de la plaza , y de allí 
se entró á decir misa por él esperando en el altar has- 
ta que le trajesen la nueva de su muerte, con todo esto 
jamas mostró D. Pedro flaqueza de ánimo ni decaimien- 
to en el rostro j y llegando á la plaza tendiendo una al- 
fombra en el suelo hacia el rincón de la plaza que mira 
contra el mediodia , se hincó de rodillas y el ministro 
de la justicia le cortó la cabeza, amancillando con aque- 
lla sangre la rojia blanca y mas la fama de su linaje por 
jnas ilustre y esclarecido que fuese. 

Quedaba en la fortaleza preso el mariscal D. Pedro 
de Navarra, que estaba allí seis años habia desde el año 
de 1516, porque en muriendo el Rey í). Fernando to- 
mó el reino de Navarra y los caballeros le obedecieron 
y juraron por Rey. Sucedió que el Rey D. Juan de La- 
brit volvió sobre Pamplona para recobrar el reino de 
Navarra ayudando para ello algunos caballeros de la tier- 
ra, por lo cual fué requerido I). Antonio Manrique du- 
que de Najara, que j)or muerte de su padre D. Pedro 
Manrique de Lara el Fuerte, primer duque, habia su- 
cedido en aquel estado , y por estar cerca de aquel rci- 



5o7 

no hubo de aceptar aquella empresa, y con titulo de Vi- 
ce- Rey de Navarra salió á defenderla. 

Entretanto este mariscal D. Pedro de Navarra que 
era gran caballero y del linaje de los Reyes de Navarra, 
que seguia el partido del Rey JJ. Juan de Labrit, con los 
Agramontes que eran sus fautores , contra el pleito ho- 
menaje que habla hecho al Rey D. Fernando el Católico 
en Logroño, se aparejó con alguna infantería para entrar 
en aquel reino y vino por la parte por donde el coronel 
Villalba vecino de Plasencia , tenia su infantería que era 
amella menos gente que la del mariscal, y saliéndole al 
encuentro y á otros caballeros los. pusieron en huida y 
prendieron al mariscal D. Pedro de Navarra y á otros 
gentiles hombres que con él venian el año de 15 16, y 
fueron llevados todos á la fortaleza de Atienza donde es- 
tuvieron mucho tiempo, y al mariscal pasaron á la for- 
taleza de Simancas donde estuvo hasta el año de 1523, 
que como quedase en esta fortaleza muy solo y triste pen- 
sando que con la venida del Emperador se acabarían sus 
negocios y prisión tan larga , pero viendo que no se tra- 
taba de ella vino á caer en una tristeza tan grande, que 
desesperadamente con uii cucliillo pequeño de escriba- 
nía se punzó toda la garganta y se mató en la cárcel de 
esta fortaleza-: que sin duda si esperara, se acabara su 
dependencia felizmente, porque después el Emperador 
proveyó en Castilla de algunos empleos, y á dos hijos su- 
yos les dio cargos y empleo con que les acomodó. 

Pocos años antes estuvo también preso con el maris- 
cal D. Pedro de Navarra en esta fortaleza de Simancas 
Micer Antonio Agustín vicecanciller del reino de Ara- 
gón , ])uesto por el Rey D. Fernando que hallándose ya 
muy viejo y enfermo en Aranda de Duero á 25 de julio 



558 

mandó prender á este vicecanciller que venia de las 
cortes de Madrid, digo de Monzón, de con la Reina Ger- 
mana su muger que las hizo allí, á donde se incorporó 
á la corona de España el reino de Navarra que habia con- 
quistado D. Fernando el Católico por licencia y permiso 
del Papa por haberse apartado de la iglesia su Rey don 
Juan de Labrit. No quiso el Rey por entonces decir la 
causa de la prisión del vicecanciller, y aunque el Rey 
ponia otros colores, la verdad fué por requerir de amo- 
res á la Reina Germana su muger. Le mandó llevar pre- 
so á la fortaleza de Simancas donde estuvo mucho tiem- 
po , hasta que con fianzas le hizo soltar el cardenal Cisne- 
ros en tiempo de su gobernación. Esto del vicecanciller 
y lo del mariscal cuenta á la letra el Doctor Caravajal 
oidor del consejo del Rey Católico en un breve memo- 
rial que hizo de los años y cosas señaladas del Rey Don 
Fernando el Católico. 

D. Antonio de Acuña obispo de Zamora á quien la 
conciencia en secreto y los males hechos en público le 
acusaban de las revueltas pasadas, porque fué el princi- 
pal movedor bullicioso, fué persona de cuerpo alto , seco 
y moreno, los dedos largos, los ojos saltados y feroces, 
de corazón valiente , animoso y osado : este fué el que el 
año de 1512 en la guerra de Navarra, fué escogido por 
el Rey D. Fernando el Católico y enviado por embajador 
á Francia al Rey D. Juan de Labrit, que huyendo se ha- 
bia retirado á Francia y desamparó su reino de Navar- 
ra. El obispo le dijo de parte del Rey Católico D. Fer- 
nando que dejase de favorecer al Rey de Francia y no 
ser contrario al Papa Julio á quien le tomábanlas tierras 
de la iglesia como cismáticos, y que siguiese la justicia y 
partido del Rey de Castilla , y que le restituiria su reino 



A 



559 



de Navarra, y en defecto de esto mirase no perdiese lo 
que tenia en Francia, queja no le restaba otra cosa que 
perder. 

El Rey D. Juan de Labrit le respondió con alguna as- 
pereza , y el obispo le respondió con mucho ánimo vol- 
viendo por la honra y honor de su Uey, aunque se ha- 
llaba entre sus enemigos. Y no siendo guardado al obis- 
po el salvoconducto y honor y salvaguardia que se debe 
guardar á los embajadores de los Reyes, fué preso en 
el camino por los vasallos suyos de Bearne en Francia, 
y se conoció que fué por orden del Rey, pues luego le 
vinieron á soltar por mucho rescate , que fué harta par- 
le de la indignación del Rey D. Fernandoy perdición del 
Rey D. Juan de Labrit. Suelto el obispo entendió en los 
bullicios que se trataron en el reino de Toledo entre D. 
Diego de Toledo hijo del Duque de Alba y D. Antonio 
de Zúñiga heredero del Duque de Bejar , que andaban 
en armas sobre la posesión del priorato de S. Juan el 
año de 1517. 

De estas revueltas nacieron al obispo humos de re- 
volver la masa para apoderarse del arzobispado de To- 
ledo; y así las alteraciones de las comunidades no solo 
pudieron moverle fácilmente, pero créese que fué el pri- 
mero que las encendió. Traia siempre en su compañía 
doce clérigos muy valientes de su obispado, armados, 
y gran número de soldados alojándolos en los lugares, 
con los cuales hizo grandes daños y perjuicios en el rei- 
no como principal de los comuneros. Viéndose pues 
muy culpado y que el Rey venido á España iba casti- 
gando á los traidores como lo hizo con D. Pedro Pi- 
menlel , huyó secretamente para pasarse á Roma por 
Francia y seguir su causa ante el Pontífice que inhibie- 



560 

se al Rey de Castilla y sus jueces; y como los puerlos y 
pasos del reino estaban tan guardados y seguros se dis- 
frazó en liábito de vizcaino con un jubón largo de paño 
blanco^ el que traía aquí en esta fortaleza de Simancas, 
y con su azcona y según dicen algunos en piernas : y al 
pasar de los puertos fué conocido y preso, y le trajeron 
á esta fortaleza donde se tuvo entendido que el Empe- 
rador no hiciera mas que darle cárcel perpetua por ser 
obispo, y que la Emperatriz Doña Isabel que ya se tra- 
taba de casar con el Emperador, viniendo á Castilla, 
por intercesión de los Acuñas que son mucho en Portu- 
gal, alcanzara de su marido la libertad del obispo. 

El D. Antonio Acuña estuvo preso en esta fortaleza 
mas de dos años, y como tenia el ánimo inquieto la pri- 
sión se le hacia mas pesada; que oí decir muchas veces 
á personas que en aquel tiempo le guardaban, que siem- 
pre paseaba en la sala Real grande con tanta prisa y fu- 
ria como si fuera huyendo, y que le duraba el jjaseo 
tres y cuatro horas. Y como un hidalgo de esta villa le 
dijese ¿por qué no se sienta V. S. que estará cansado? le 
respondió : nunca están asentados estos sesenta años. Co- 
mo la braveza del obispo no sufriese tan larga cárcel 
ni sujeccion del alcaide, ó porque se carteaba de secre- 
to con algunos parientes, determinó salirse de la for- 
taleza , y buscando ocasión oportuna aconteció que un 
domingo mientras la misa maj'or, estando todo el pue- 
blo junto oyendo sermón en la claustra de la iglesia del 
Salvador, porque á la sazón habian derribado la iglesia 
vieja y sacaban los cimientos de la iglesia nueva que aho- 
ra hay, el obispo envió á llamar con un paje al alcai- 
de Francisco Noguerol que era hombre de gran cuerpo 
y valiente, de edad de cincuenta años, que era teuien- 



561 

te de Hernando de Vega, presidente de órdenes, que 
era el alcaide en propiedad, y estotro era su teniente. 
El alcaide iba pensando que el obispo acaso estarla ma- 
lo, pues á las diez de la mañana estaba en la cama, cuan- 
do solia levantarse mucho antes. Entró en el cubo don- 
de siempre dormia el obispo cerrado con llave, y man- 
dóle senüir á la cabecera de la cama en una silla que 
allí junto estaba, 3' estuvieron parlando un rato. Tenia 
el obispo cerca de sí en la cama en un borceguí me- 
tido un guijarro grande, que otros dicen que era en 
un cuero de valdés, metido como funda de algún bre- 
viario de camino, y con él dio al alcaide un golpe en 
la cabeza que le aturdió , y saltando sobre él con un cu- 
chillo de escribanías que tenia alado á un palo con un 
cordel, le dio muchos piquetes en la garganta y le 
mató. 

Al ruido que tuvieron al principio porque el alcai- 
de Noguerol era bastante fuerte, y animoso v^sistió un 
poco al obispo, sintieron el alboroto los de la forlaleza y 
acudieron allá, y el primero de ellos fué un hijo del al- 
caide, gran mozo, que se fué derecho al cubo donde 
estaba el obispo para enterarse de lo que aquello era , y 
al subir de la escalera principal de los corredores vio 
venir corriendo al obispo con su zamarro blanco ensan- 
grentado ; y temiendo lo que podia ser, porque no le 
matase volvió las espaldas tan corriendo que se salió fue- 
ra de la fortaleza llevando tras sí la puerta que la cerró 
de golpe, y el obispo no le pudo alcanzar y quedó en- 
cerrado en la barbacana. El mozo dando gritos y voces 
alteró la gente de la iglesia, que estaba cerca y salieron 
todos á la fortaleza. 

El obispo entró por la ronda de la tela y subiéndose 
Tomo I. 36 



por una escalera que tiene de piedra el primer muro , 
se puso en las almenas y sin duda se arrojara de allí 
abajo , aunque estaba muy alto, si no viera la mucha 
gente que rodeaba ya la fortaleza de una y otra parte. Lle- 
garon los alcaldes de la villa , y haciéndole su mesura 
desde abajo que estaba en lo alio del muro, le rogaron 
fuese servido de bajarse de allí y volverse al cubo. El 
obispo que vio que no tenia otro remedio, dijo que si ha- 
bia allí algún hijo de algo, que se entregaria en su guar- 
da ; y el alcalde Alonso Ruiz le dijo que ambos compa- 
ñeros alcaldes eran hidalgos , que bien podia S. S. fiar de 
ellos , y bajándose del muro , ge metió entre los dos al- 
caldes y con ellos le volvieron ó se fué al cubo , y en el 
camino entre la turbación de la gente vino el hijo por de- 
trás , y le dio un golpe con el puño en las espaldas , por 
cuya causa fué á Roma y nmrió en el camino en la mar. 
A este mozo le llamaron el cobarde: otro hijo que se 
llamaba Francisco Noguerol , se fué á Indias y vino tan 
rico, que en esta edad es el hombre mas rico y podero-i 
so que hay en Medina del Campo, que fué donde hizo 
su asiento. Al obispo le guardaron en adelante con mu- 
chas guardas , y dicen que le preguntaban algunas veces 
¿ como mató Vmd. al alcaide? y respondía: sus peca- 
dos le mataron , aunque tuvimos él y yo ciertas bregas. 
De allí á poco vino á esta villa un alcalde de corte llama- 
do Rodrigo Ronquillo, y hizo dar tormento á un cléri- 
go capellán suyo del obispo , y á unas esclavas á quien 
metia uñas de astillas de tea por las uñas para que di- 
jesen si el obispo se carteaba con algunos , ó fuesen sa- 
bidores del hecho. Al fin mandó al obispo que dispu- 
siese su alma, y otro dia vinieron los clérigos de esta vi- 
lla en procesión y lleváronle desde el cubo de la cárcel 




563 

hasta la ronda de la fortaleza que llaman la tela , can- 
tando el salmo Miserere , y era tanta la turbación que 
tenían los clérigos de ver á un obispo ir de aquella mane- 
ra hecho un reo de muerte, como malhechor á morir, 
que no acertaban á decir los versos del salmo; y el mis- 
mo obispo que con ellos iba diciéndole, les animaba y 
esforzaba para que le acompañasen con un ánimo y ros- 
tro tan sereno, que nunca en él se vio desfallecimiento. 

En ll(3gando á la plaza de la ronda donde estaba ten- 
dida una alfombra, se hincó de rodillas y haciendo su 
oración á la Majestad Divina con mucho fervor le dijo 
el verdugo que le perdonase : ''yo te perdono, y empe- 
zando tu oficio procura apretar recio." Y puesto el do- 
gal á la garganta le dio garrote y quedó muerto sobre la 
alfombra todo aquel dia hasta la tarde, que en un ataúd 
le llevaron á la iglesia y le enterraron en la claustra jun- 
to al altar en que á la sazón se decia la misa del pueblo, 
por estar la iglesia derribada, la vieja, y se estaba hacien- 
do la que hay al presente , y hoj'^ dia se vé allí el ataúd 
donde ahora está una capilla del sepulcro de Cristo cabe 
una figura de la historia de Jonás. 

Y aunque muchos caballeros parientes suyos quisie- 
ron llevar su cuerpo á sepulcro mas honroso, no lo per- 
mitieron. ¡Paso lastimoso y escandaloso á un príncipe de 
la iglesia ajusticiarle como á otra persona común ! 



564 



de Felipe II íi Inglaterra en 1554 cuando fué 
á casar con la Reina Doña Mana. 



Escribióle Juan de Varaona, y se halla manuscrilo tle letra del 
tiempo en na códice de niisccláueas de la Biblioteca del Escorial estan- 
te ij II? i. 



Su Alteza se embarcó en la Coruña jueves á los 1 2 
de julio 1554^ y viernes á las once de la mai~iana se hizo 
ala vela. Salieron con su Alteza hasta ochenta naos, y 
quedaron en el puerto mas de treinta conD. Luis de Car- 
vajal , aguardando á los soldados que no eran llegados. 

Su Alteza navegó viernes y sábado y domingo 15 de 
julio con viento próspero, aunque dicen los marineros 
á los que no lo somos, que fué tan recio que hubo algún 
dia de tormenta. 

Lunes 16 de julio por la mañana descubrieron tier- 
ra, la cual era el cabo de Urgente, que es tierra de 
Francia. Este dia se tornó á perder, y martes siguiente 
descubrimos la primera tierra de Inglaterra, que no fué 
poco contentamiento. 

Miércoles siguiente á los \8 de julio en la tarde des- 
cubrimos la armada de Flandes é de Inglaterra , la cual 
eran treinta y ocho galeones muy bien artillados que es- 
taban en guarda del paso, para que S. A. le tuviese se- 
guro, y en llegando á ellos hicieron su salva, y S. A. 
mando que respondiesen todas las naos de la armada es- 
pañola con cada cuatro piezas: pareció en extremo muy 
bien lo uno y lo otro. 

Pasó la armada mas adelante, y á la punta de una 
isla vimos un castillo raso, que se llama las Agujas, 
muy fuerte y muy bien labrado : hizo su salva y respon- 
dió la capitana con dos piezas. Pasó mas adelante, y á 
las cuatro de la tarde surgió toda la armada en una isla 
que está á dos leguas de Antona , que se llama isla de 



56 



DO 



Viqz (1), que [)or olro nombre la llama Amadis Ja Ín- 
sula íirme. Allí estaban dos castülos bajos bien artilla- 
dos, que se llaman del nombre de la misma isla: liicie- 
ron su salva y respondió la capitana con dos piezas. 

Esta misma noche llegó á S. A. nueva de Fiandes 
como el Rey de Francia luibia lomado al J^mperador 
dos fuerzas muy importantes; la una se llama Maribur- 
que, y la otra Diñan: la Mariburque tenia en guarda un 
caballero flamenco, que llaman Monsiur de Martinet, 
nacido en Bruselas, y criado desde paje en casa de S. M. 
Llegado á él el campo del Rey de Francia, aquella mis- 
ma noche vino un trómpela al dicho capitán , y se fué 
con él á la tienda del condestable, y allí concluyó el tra- 
tado y la venta de la fuerza , el cual dicen que había 
cuatro meses que lo tenia hecho, y habiéndole prome- 
tido muy gran suma de dineros porque entregase la 
fuerza, y pagáronle como merecía; que después de en- 
tregada le daban como de burla cien ducados 3^ un cuar- 
tago para que llevase la nueva á la Reina María. 

En la fuerza de Diñan estaba el capitán Julián con 
liasta ciento veinte soldados españoles. El Rey de Fran- 
cia le dio la batería, y púsola tan llana que le pudiera 
dar el asalto, y dióle tres y de ninguno dellos la jmdo 
tomar, y perdió en los asaltos mas de veinte y ocho 
hombres, y entre ellos hombres de cuenta : de los es- 
pañoles obra de treinta, y estos muy mal heridos. Visto 
esto por el capitán Julián le fué forzado hacer partido, 
lo cual hicieron los pocos españoles que habia , porque 
los flamencos habia ocho días que se querían dar, y no 
habia quien les hiciese pelear. Salieron con muy honra- 
do concierto, tendidas sus banderas y estandartes, de- 
jando la tierra de arte, que si no la volvían edificar de 
nuevo no se podía defender. El Rey de Francia las aca- 
bó de asolar, y de allí se fué retirando hasta I3ínse, y 
quemó aquel lugar y huerta y casa de la Reina María, 
que era una casa muy principal. 

Sabido esto por el Emperador salió en campaña, y 

(1) Wight. 



í 



5G6 

escribió al Príncipe mandándole que le enviase los es- 
pañoles y dineros que en la armada venían; y anles que 
S. A. lo liiciese escribió al Emperador pesándole niuclio 
de lo sucedido^ y que le suplicaba le diese licencia ])ara 
que dentro de diez dias como se casase fuese en perso- 
na á hallarse con él en aquella jornada Para eslo man- 
dó S. A. que no saltase ningún soldado en tierra ni se 
desembarcase ningún caballo del arpiada^ y ansí se hizo 
liasta que vino respuesta del Emperador , en que le agra- 
decía su voluntad y le mandaba que se casase, y que 
Dios le dejase gozar muchos años; que para conservar 
lo de allá era menester que su persona estuviese acá , y 
que luego enviase los españoles y el dinero, y ansí S. A. 

Íiroveyó que no se desembarcase, y mandó á D. Alonso 
.^exon que fuese á Flandes con los soldados y dineros. 

Viernes á los 20 de julio por la mañana veníeron de 
Antona en un batel grande bien aderezado ocho caba- 
lleros ingleses de Jos mas principales deste reino, y He* 
garon á la capitana. S. A. los recibió con regocijo, mos- 
trándoles mucho amor, y le suplicaron que se desem- 
barcase en aquel batel, y ansí lo hizo manifestando que 
tiene dellos confianza. Fué cosa de que ellos recibieron 
muy gran contentamiento; y desembarcaron con S. A. 
de los españoles duque de Alba ( 1) y otros caballeros 
que venían con él en la nao , que eran seis ó siete. 

Desde allí envió á decir S. A. á todos los grandes y 
caballeros que venían con él que se desembarcítóen , y 
ansí lo hicieron y fueron en su seguí nñento tras el bar- 
co, metidos en otros barquillos. Al tiempo que S. A. 
salió de la nao, todas las otras del armada le hicieron 
muy gran salva . y ansimismo la hicieron en Antona ul 
desembarcar del barco. 

l'^n surgiendo el barco allegó el mayordomo mayor 
que la Reina le tenia nond)r:ido, el cual llitman el con- 
de de Orondel (2), y trajo á S. A. la orden de la Jarrete- 
va, que es como la del Tusón, y son dos cintas, uns» 



(1) QiiÍa;Í: el tiuque de 

(2) Qiiizií: Antndd. 



Alba. 



5G7 

para dias señalados y otra para ordinarios : la ordina- 
ria es una cinta con una hebilla al cabo como ciñidor, 
toda llena de piedras, que se precia en muy gran suma 
de dinero. Esta se ató á la pierna derecha debajo de la 
rodilla , á manera de atapierna , hecha una lazada hacia 
fuera. La otra es de la misma manera muy mas rica pa- 
ra traer al cuello, y della colgado un S Jorge de oro. La 
orden del Tusón no se trae acá. 

En el muelle estaba la guarda de á caballo inglesa á 
pie que la Reina los tenia vestidos de la misma librea 
que da el i'ríncipe, y muclios caballeros esperando á 
S. A. y entre ellos el caballerizo mayor inglés que la 
Reina le tenia, que llaman Milor Buen. Teníale apareja- 
da una hacanea blanca con una guarnición y gualdrapa 
de terciopelo carmesí , bordada toda de oro y muchas 
piedras. El caballerizo mayor puso á S. A. á caballo, y 
Fué acompañándole á pie en el lugar á donde acostum- 
bra ir el caballerizo mayor en España; y todos los de- 
más caballeros y señores que allí estaban iban adelante 
á pie, y llevaron á S. A. á la iglesia mayor, y allí hizo 
oración y se fué á palacio , que era una casa junto á la 
iglesia. Estaba bien aderezado de brocado y leías de oro 
y doseles bordados. Este mismo dia dio S. A. á Milor 
CJUense el bastón de camarero mayor , que es una per- 
sona muy principal en este reino. 

Otro dia sábado por la mañana desembarcó la du- 
cpiesa de Alba : estábale aguardándole en el muelle toda 
la corte española y gran parte de la inglesa. El mar- 
ques de las Navas estaba junto á ella dándole á conocer 
los caballeros ingleses que llegaban á hablalla , entre los 
cuales llegó el conde de Arbi, Rey de la Insola de Mon- 
gaza, el cual se corona con corona de plomo, y con ser 
Rey es tanto el respeto que se tiene al reino de Inglater- 
ra, que ni este ni oiro no se cubre delante dellos, el cual 
al uso desta tierra allegó á besar á la duquesa de Alba, y 
por mucho que se retiró hacia atrás, asegura su señoría 
que no fué vsino en el carrillo. Este mismo dia S. A. fué 
á misa y toda la corte con él á pie y acompañado de la 
guarda inglesa. 



5G8 

Lunes veinte y tres de julio de 1554 su Alteza partió 
de Anlona para Vincestre que es tres leguas de allí, a don- 
de estaba la Ueiiia acompafiatla de todos los grandes se- 
ñores españoles é ingleses que allí estaban _, que serian 
mas de tres mil de á caballo _, senda guarda de á caballo 
que eran trescientos archeros con arcos y flecberos. Sa- 
liéronle á recibir al camino seis caballeros de los mas 
principales del reino. Traia cada uno de ellos mas de 
doscientos de á caballo. De allí llegaron con su Alteza 
hasta el lugar: apeóse en la iglesia, en la cual estaba 
aguardando el obispo de Vinchestre con otros cinco 
obispos, todos vestidos de pontifical, y muchos canóni- 
gos vestidos con capas de brocado. Recibieron á su Al- 
teza con un Te Deum laudamus y ansí le llevaron hasta 
el altar mayor donde hizo oración^ y hecha, fuese á 
palacio acompañado de la misma manera, que es una ca- 
sa ¡unto á la iglesia. 

Luego fué su Majestad á besar las manos á la Reina , 
acompañado de muchos caballeros, atravesando por un 

1'ardimio ( 1) y huertas, y entró por una puerta falsa y su- 
)ió por un caracol á una sala á donde estaba la Reina, ves- 
tida de una saya de terciopelo negro con un ribete abier- 
to y una delantera de brocado bordada de perlas y de 
aljófar, y un tocado negro de terciopelo con su gorgne- 
ra de oro subido y muy ricas piedras en las manos, y un 
apretador de diamantes y una cinta de lo mismo, acom- 
pañada de seis caballeros viejos de su Consejo y otras tan- 
tas señoras. .Salióle á recibir á la jmerta, á donde le re- 
cibió con el regocijo que se puede pensar. luciéronse sus 
cortesías de uso de esUi tierra, que es besarse, y fuéronse 
délas manos á sus sillas á sentarsedcbajode un dosel muy 
rico. Su Alteza estuvo muy cortesano con la Reina mas 
de una hora hablando él en español y ella en francés : 
ansí se entendian, y amostróle la Reina á decir buenas 
noches en inglés para que dispidiese á los grandes del rei- 
no, de cjue rescibieron grandísimo contentamiento, y 
luego se levantaron de sus sillas diciéndolc su Alteza 

(t) S<5i"á e«|nivQcac¡ün por jardin. 



569 

quienes eran. Llegaron todos los grandes y caballeros 
españoles á besarle la mano á la Reina, la cual se la dio 
y los recibió muy bien. De allí se despidieron y se fué 
su Alteza á su aposento. 

Otro dia martes á los veinte y cuatro de julio de 
1554 , á las tres boras de la tarde salió su Alteza de su 
aposento acompañado de toda la corte, ansí de española 
como inglesa para ir á visitar á la Reina , la cual le salió 
á recibir á una sala grande , y allí se bicieron las corte- 
sías acostumbradas al uso desta tierra. Fuéronse asidos 
de las manos basta la otra sala á donde estuvieron un ra- 
to é después su Alteza se despidió y se fué á su aposento. 

Este jnismo dia á la tarde invió su Alteza á D. Anto- 
nio de Toledo y D. Juande Benavides porl). Pero Laso 
de Castilla que viene por embajador del Rey de Roma- 
nos , y D. Hernando de Gamboa que viene por embaja- 
jador del Rey de Bobemia. Lleváronlos acompañados de 
los grandes señores que en la corte babia basta palacio, 
que fué acto de ver los adrezos que traían. Su A Iteza es- 
])eró la embajada en una sala grande muy acompañado 
tle toda su corte. En entrando por la puerta los embaja- 
dores bicieron su acatamiento: su Alteza les quitó el bo- 
nete y los recibió con mucbo amor , y dieron sus cartas 
y embajada cada uno por sí. llecbo esto su Alteza los 
mandó cubrir, y luego llegaron todos los grandes y se- 
ñores que allí estaban á besar las manos á su Alteza , el 
cual recibió á todos muy bien , y luego mandó á los em- 
bajadores que se entrasen en su cámara con él á donde 
estuvo gran rato con ellos. 

Este mismo dia vino la end^ajada de Venecia y de 
Florencia , y su Alteza la recibió muy bien. Esta nocbe 
tornó su Alteza á ver la Reina , y fué por el mismo lu- 
gar que babia ido la primera vez : estuvo con ella gran 
rato , y cuando se quiso despedir llegó á besar á las da- 
mas que son mucbas , entre las cuales bay pocas oria- 
nas y mucbas mavilias. Acabado esto se volvió á su apo- 
sento. 

A los veinte y cinco de julio de lv55-l , que fué dia 
de Santiago, su Alteza invió á llamará los embajadores , 
los cuales fueron muy bien acompañados de mucbos se- 



570 

flores y caballeros desle reino , y venidos á donde su 
Alteza estaba le acompafiuron basta el lugar á donde 
babia de ser el desposorio. Iba cada uno dellos en su 
lugar; el del Emperador á la mano derecba, y luego el 
del Rey de Romanos, y luego el de Robenúa,y Venecia 
y Florencia. Su Alteza llegó á la iglesia que estaba bien 
toldada con mucbosy ricos paños de brocado y carmesí 
y pardo , muy llena de banderas y estandartes, y me- 
tióse en el sitial que estaba con los embajadores y gran- 
des que allí venian , y allí esperó á que la Majestad de 
la Reina viniese, la cual vino acompañada de los mas 
jH'incipales señores de este reino. Sabido por su Alteza 
salió del sitial á recibilla é luciéronse su acatamiento, y 
ansí mismo lo bizo su Alteza á todas las señoras y damas 
que con ella venian. La Reina se despidió de su Alteza 
con todas las señoras y damas, y se fué al sitial que esta- 
ba becbo para ella á la mano izquierda , y se entró ( j ). 

Luego salió el obispo de Vinccslre que es cbanciller 
mayor deste reino, acompañado de otros cinco obispos 
vestidos de pontifical, y subieron en un estrado alto que 
estaba becbo en medio déla iglesia, con cinco gradas , á 
donde babia de ser el desposorio; y subidos los obispos 
salieron su Alleza y la Reina de donde estaban , y llevan- 
do los embajadores delante cada uno en su lugar, y los 
grandes y señores y caballeros : y el duque de Alba se 
puso á la puerta de este estrado, el cual estaba como en 
treato, y allí fué dado su lugar á todos los grandes y se- 
ñores y caballeros, que fué al rededor deste treato, y 
los embajadores metidos dentro : y luego entraron el 
Príncipe y la Reina , y el obispo quiso celebrar el despo- 
sorio , y antes que lo comenzase á bacer , llegó el regen- 
te Figueroa con un previllejo en la mano, y dijo á su 
Majestad : que el Emperador babia recibido niuy gran 
conlentíimiento deste matrimonio; que por el amor 
que tenia á la Reina bacia merced de dar y renun- 
ciar al Príncipe el reino de Ñapóles (2). Su Majcs- 



(t) Quizá: f se srnió. 

(2) Si^iioii ai|iií tifs ó cuatro (xilubias que aiiii(|ur so leen dislia- 
tauíctilc, no so oiiliciulo su íij^uiriiacioii , y por o^to las oinilin)os. 



571 

tad Jo acepLó con niuclio conlentamieulo. El regente 
l)esó luego l;is manos á la Reina , y hecho esto^ el obis- 
po el ]nevi]lejo en las manos y en alia voz dijo á lodo 
el pueblo inglés lo mismo que habia dicho el regenle, 
y la merced que su Majeslad hacia á los Rejes, de 
lo cual lodos recibieron gran contenlamiento. Luego 
el obispo liizo el desposorio con las mismas pregun- 
tas y solenidad que hacen en España, habiéndose leí- 
do la dispensación delanle de dos ó tres personas secre- 
to. Cuando su Majestad de la Reina venia á la iglesia á 
desposarse la traian en medio dos mancebos por casar, 
que es cirimoi?ia desle reino, y á la vuelta cuando va ca- 
sada la llevan dos viejos casados. Acabado el desposo- 
rio^ con la mcsma orden empezaron de bajar los seño- 
res, y caballeros, y grandes^ y embajadores , y ansí los 
llevaron hacia la capilla mayor, y ante el altar mayor se 
hincaron de rodillas y hicieron oración _, y hecha se le- 
vantaron y fuéronse á sus cortinas, el Rey á la mano de- 
recha y la Reina á la izquierda, y dijiéronles sendas misas 
rezadas, á cada uno la suya, mientras decian la mayor, en 
sendos aliares que estaban frontero de las cortinas, y en 
la mitad de la misa mayor los echaron sus bendiciones, 
y al tiempo de la ])az el obispo besó á la Reina en el carri- 
llo, que en esta tierra se da la paz ansí, y su Majestad del 
Rey besó á la Reina. Acabada la misa dieron á sus Majes- 
tades sendas rebanadas de pan y sendas veces de viuo, y 
ansí lo hicieron con los embajadores y grandes que idlí 
estaban. La orden por donde estaban asentados los em- 
bajadores era esta: los dos del Emperador á los lados, y 
luego Romanos (\) y Bohemia y Venecia 3'^ Florencia, 
porque habia algunos que digan que el embajador del 
Rey de Francia que estaba en Londres, que fué la causa 
que no se halló aquel. A esto digo que porque el emba- 
jador del Rey de Romanos lo ha de preceder en el asien- 
to, yá esla causa no se halló ni creo. que se halhirá en la 
coronación. 

Acabada la misa fué el Rey y la iíeina de las manos 

(1) Es decir, el del lley de Roinnuos. 



á palacio cubiertos con un palio de terciopelo carmesí 
bordado de canutillos de oro, con unas varas de plata, 
acompañados de todos los grandes y caballeros que iban 
con los mas bravos aderezos y recamados que hasta lioy 
se han visto. Su Majestud del Bey salió vestido de calzas 
y jubón y güero blanco bordado de canutillos tle plata, 
con una ropa francesa, que le envió la líeina, de oro tira- 
do rizado, asentadas encima nmchas piedras y perlas 
muy ricamente, y una muy rica espada de oro, gorra 
de terciopelo negro aderezaila con j)lumas blancas, un 
collar que le invió el Emperailor que es el de la corona 
de Castilla, que lo aprecian en doscientos y cincuenta 
mil ducados. Su Majestad de la Reina sacó una saya de 
lo mismo que era la ropa del Rey, co